Juan Manuel Santos
Seguridad Democrática
N. 1951
La biografía
Juan Manuel Santos Calderón nació en Bogotá el 10 de agosto de 1951 y presidió Colombia entre el 7 de agosto de 2010 y el 7 de agosto de 2018. Su gobierno negoció el acuerdo que terminó la confrontación armada entre el Estado y las FARC-EP, no el conjunto del conflicto ni toda la violencia del país. El Comité Nobel anunció su Premio de Paz el 7 de octubre de 2016, cinco días después de que el plebiscito rechazara por estrecho margen el primer acuerdo. Antes de llegar a la Presidencia había sido periodista, ministro de Comercio Exterior, de Hacienda y de Defensa. Bajo esta última cartera ocurrieron la operación de Angostura y la Operación Jaque, pero también alcanzaron su pico y se hicieron públicas las ejecuciones extrajudiciales conocidas como «falsos positivos». Esa secuencia —ofensiva militar, negociación, premio internacional y oposición doméstica— explica una figura histórica más contradictoria que la fórmula simple del halcón convertido en paloma.
Línea de vida
- 1982
Subdirector y editor de El Tiempo
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Trabajó como periodista y editor del diario familiar y ocupó la subdirección entre 1982 y 1991, después de desempeñarse ante la Organización Internacional del Café y de cursar estudios de economía y desarrollo en el exterior.
- 1991
Primer ministro de Comercio Exterior
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Encabezó entre 1991 y 1994 el nuevo Ministerio de Comercio Exterior durante la apertura económica del gobierno de César Gaviria.
- 2000
Ministro de Hacienda y Crédito Público
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Ocupó la cartera de Hacienda entre 2000 y 2002 en el gobierno de Andrés Pastrana.
- 2006
Ministro de Defensa
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Ejerció entre julio de 2006 y mayo de 2009. Durante su gestión ocurrieron el bombardeo de Angostura y la Operación Jaque; también alcanzaron su pico y se hicieron públicas las ejecuciones extrajudiciales conocidas como falsos positivos. En 2021 reconoció una reacción tardía y pidió perdón a las víctimas.
- 2010
Elección y primera posesión presidencial
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Ganó la segunda vuelta del 20 de junio con 9.028.943 votos y asumió el 7 de agosto. Gobernó hasta 2018 y fue reelegido en 2014.
- 2011
Ley de Víctimas y Restitución de Tierras
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Sancionó el 10 de junio la Ley 1448, que reguló atención y reparación de víctimas por hechos desde 1985 y restitución de tierras despojadas o abandonadas forzosamente desde 1991.
- 2012
Acuerdo General e inicio público de las conversaciones
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El Gobierno y las FARC firmaron el Acuerdo General el 26 de agosto tras una fase exploratoria; Santos anunció el proceso el 4 de septiembre y la fase pública se instaló en Oslo el 18 de octubre.
- 2014
Reelección presidencial
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Tras quedar segundo en la primera vuelta, ganó la segunda del 15 de junio con 7.839.342 votos. La continuidad del proceso de paz fue un eje central, aunque no el único, de la elección.
- 2016
Plebiscito, acuerdo revisado y Nobel
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El No ganó el plebiscito del 2 de octubre por 53.894 votos. El Nobel fue anunciado el 7 de octubre. Gobierno y FARC revisaron el acuerdo, lo firmaron en Bogotá el 24 de noviembre y el Congreso lo refrendó el 29 y 30 de noviembre.
- 2024
Presidencia de The Elders
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Después de incorporarse a The Elders en 2019, fue nombrado presidente de la organización en noviembre de 2024.
La casa Santos: linaje, periódico y poder
La historia familiar de Santos se enlaza con El Tiempo, pero exige distinguir fundador, propietarios y directores. Alfonso Villegas Restrepo fundó el diario el 30 de enero de 1911; Eduardo Santos Montejo lo compró en 1913 y, décadas después, fue presidente de la República entre 1938 y 1942. Enrique Santos Montejo, hermano de Eduardo y conocido como Calibán, fue una de sus principales plumas. Ninguno de ellos era el padre de Juan Manuel: ese lugar correspondió a Enrique Santos Castillo, hijo de Calibán y directivo del periódico. La familia convirtió el diario en una institución periodística y empresarial de enorme influencia, pero esa genealogía no debe condensarse en una sola persona ni en la falsa idea de que los Santos lo fundaron.
La circulación entre prensa y política tampoco fue exclusiva de los Santos. Carlos Lleras Restrepo codirigió El Tiempo en 1941 antes de llegar a la Presidencia. Juan Manuel nació dentro de esa red, hijo de Enrique Santos Castillo y Clemencia Calderón Nieto; su hermano Enrique Santos Calderón llegaría a codirigir el diario y a encabezar su línea editorial. El dato ayuda a ubicar capital social, acceso y formación pública, pero no convierte cada decisión posterior de Santos en una consecuencia automática del periódico.
Santos trabajó como periodista y editor de El Tiempo durante la década de 1980 y hasta 1991; perfiles institucionales lo registran como subdirector entre 1982 y 1991. Antes había representado a Colombia ante la Organización Internacional del Café y cursó estudios de economía y desarrollo en el exterior, entre ellos en la London School of Economics. La combinación de redacción, administración y formación económica ayuda a entender su lenguaje técnico y negociador, aunque no basta para inferir un estilo único y constante a lo largo de toda su carrera.
De la Contraloría a la cartera de Defensa
Antes de la Presidencia, Santos ocupó carteras en gobiernos distintos: fue el primer ministro de Comercio Exterior entre 1991 y 1994, ministro de Hacienda y Crédito Público entre 2000 y 2002 y ministro de Defensa desde julio de 2006 hasta mayo de 2009. También participó en la creación del Partido de la U. Defensa fue decisiva para su proyección electoral, pero no resume por sí sola una trayectoria que combinó comercio, política fiscal, periodismo y organización partidista.
Durante su Ministerio de Defensa se ejecutaron dos operaciones de gran impacto. El 1 de marzo de 2008 un bombardeo colombiano mató al comandante de las FARC Raúl Reyes en Angostura, dentro de Ecuador. La Organización de los Estados Americanos consideró que la incursión sin autorización violó la soberanía y la integridad territorial ecuatorianas. El 2 de julio, la Operación Jaque rescató a quince secuestrados —once integrantes de la fuerza pública, tres contratistas estadounidenses e Íngrid Betancourt— sin que se disparara un tiro. Santos defendió públicamente ambas operaciones y asumió su responsabilidad política como ministro; las fuentes consultadas no justifican afirmar que personalmente ordenó o supervisó cada fase táctica.
El balance de esa gestión incluye un hecho mucho más grave que una simple «coincidencia»: la JEP estableció provisionalmente al menos 6.402 víctimas de asesinatos y desapariciones forzadas presentadas ilegítimamente como bajas en combate entre 2002 y 2008, con el mayor volumen dentro del período en que Santos fue ministro. La Comisión de la Verdad documentó presiones por resultados, incentivos, encubrimientos y denuncias desatendidas. Santos reconoció en 2021 que al comienzo no creyó los reportes, admitió que reaccionó tarde y pidió perdón a las víctimas; también sostuvo que después adoptó directivas, comisiones y retiros de mandos. Esas medidas deben registrarse junto con la tardanza, la escala del crimen y el debate aún abierto sobre responsabilidades de mando. El caso de Iván Ríos no prueba ese patrón, y Alfonso Cano murió en 2011, cuando Santos ya era presidente, por lo que ambos episodios se retiran de este párrafo.
Santos tituló Halcón antes que paloma el capítulo de sus memorias dedicado a esa etapa. La fórmula es su propia interpretación retrospectiva: presenta la presión militar como condición para negociar después. Puede ser útil para entender cómo construyó su relato político, pero no sustituye el examen independiente de las operaciones, las violaciones cometidas durante la ofensiva ni las múltiples condiciones que llevaron a las FARC a la mesa.
La ruptura con Uribe y la elección de 2010
En 2010, Santos se presentó a la Presidencia como candidato del Partido Social de Unidad Nacional, la U, la colectividad creada para aglutinar a disidentes de los partidos tradicionales —principalmente liberales— dispuestos a respaldar el proyecto uribista. Aparecía, entonces, como el heredero natural de la Seguridad Democrática, el hombre que continuaría el legado militar del gobierno saliente.
En la primera vuelta del 30 de mayo de 2010 obtuvo 6.802.043 votos, equivalentes al 46,7%, frente a 3.134.222 de Antanas Mockus. Como ningún candidato alcanzó la mayoría requerida, hubo segunda vuelta el 20 de junio: Santos recibió 9.028.943 votos y ganó con amplitud. Asumió la Presidencia el 7 de agosto de 2010. Las cifras confirman el resultado, pero no prueban que una campaña hubiera «asustado al establecimiento», una lectura que requeriría evidencia distinta del escrutinio.
Al comenzar el mandato, Santos recompuso las relaciones con Venezuela y Ecuador y adoptó políticas que marcaron distancia frente a Álvaro Uribe. Su gobierno empleó expresamente la categoría jurídica de conflicto armado interno, entre otros lugares en la Ley 1448 de 2011, mientras Uribe había privilegiado el lenguaje de amenaza terrorista. Reconocer esa categoría permitió delimitar víctimas y aplicar normas del derecho humanitario; no implicaba por sí solo aceptar una explicación única sobre causas estructurales ni obligaba jurídicamente a una negociación. La ruptura entre ambos dirigentes se consolidó con varias decisiones de política exterior, víctimas y paz y terminó reordenando el campo partidista colombiano.
La Ley de Víctimas: un cambio de paradigma
La Ley 1448 fue sancionada el 10 de junio de 2011. Para sus medidas, definió en general como víctimas a quienes hubieran sufrido daños por infracciones y violaciones ocurridas desde el 1.º de enero de 1985 con ocasión del conflicto armado; para la restitución de tierras fijó el 1.º de enero de 1991 como fecha inicial del despojo o abandono forzado. La relación de cada hecho con el conflicto es determinante: la norma no incluyó de manera automática toda violencia atribuida a «bandas criminales». Además de indemnizaciones, reguló atención, asistencia, reparación y restitución y creó una institucionalidad específica, entre ella la Unidad de Restitución de Tierras.
La norma sí desplazó el centro de la política pública hacia los derechos de las víctimas y convirtió la restitución en una obligación estatal de gran escala. Ese cambio coexistió con límites de diseño, seguridad, prueba e implementación que han producido resultados desiguales. La investigación sobre despojo muestra que guerrillas, paramilitares, agentes estatales y redes económicas intervinieron de maneras distintas según el territorio; por eso no es sostenible reducir la reforma a una cifra aislada de hectáreas ni afirmar, sin mayor soporte, que tocó un bloque homogéneo de intereses acumulados durante exactamente veinte años.
La paz no agotó la agenda gubernamental. La reforma tributaria de 2012 modificó el impuesto sobre la renta, creó el impuesto sobre la renta para la equidad (CREE) y reorganizó el impuesto nacional al consumo, entre otros cambios. Presentarla solo como una nivelación del IVA de los vehículos ocultaba el alcance real de la Ley 1607 y tampoco demostraba, por sí misma, un supuesto «giro social» coherente. Fue una reforma fiscal amplia y discutida, distinta de la política de víctimas.
La Ley de Víctimas precedió al anuncio público de la negociación y fue compatible con varios asuntos que después entrarían en la agenda, especialmente víctimas y reforma rural. Sin embargo, no toda decisión de 2010 o 2011 puede interpretarse como una pieza secreta del proceso. Las conversaciones exploratorias formales comenzaron en 2012; establecer una intención anterior para cada medida exigiría evidencia directa que este artículo no tiene.
La Habana: arquitectura de una negociación
Delegados del Gobierno y de las FARC desarrollaron un encuentro exploratorio en La Habana entre el 23 de febrero y el 26 de agosto de 2012. El último día firmaron el Acuerdo General que fijó propósito, agenda y reglas. Santos lo anunció públicamente el 4 de septiembre; la fase pública se instaló en Oslo el 18 de octubre y continuó en La Habana. El diseño aprendió de negociaciones anteriores, incluido el Caguán, pero también respondió a decisiones compartidas con la guerrilla y a la mediación y acompañamiento internacional.
El Acuerdo General estableció conversaciones directas e ininterrumpidas sobre una agenda delimitada y la regla de que nada estaría acordado hasta que todo estuviera acordado. El Gobierno mantuvo la negociación sin un cese bilateral inicial, mientras la confrontación continuaba, y defendió esa decisión como protección frente a una mesa indefinida. Conviene distinguir ambas cosas: la regla de integralidad sí quedó escrita en el acuerdo fundacional; la secuencia del cese al fuego fue una postura y una evolución de la negociación, no uno de tres principios textuales formulados exactamente como los presentaba el artículo.
La agenda tuvo seis puntos: política de desarrollo agrario integral; participación política; fin del conflicto; solución al problema de las drogas ilícitas; víctimas; e implementación, verificación y refrendación. Cuba y Noruega fueron garantes, y Venezuela y Chile acompañantes. La precisión importa porque el sexto punto no era solo la refrendación popular: incluía los mecanismos para poner en marcha y verificar lo acordado.
El equipo gubernamental fue encabezado por Humberto de la Calle e incluyó, en distintos momentos, a Sergio Jaramillo, Frank Pearl, Luis Carlos Villegas, el general retirado Óscar Naranjo y el general retirado Jorge Enrique Mora, entre otros. Sus trayectorias aportaban experiencia política, empresarial, policial y militar. La presencia de oficiales retirados ofrecía conocimiento y interlocución con la fuerza pública; afirmar que garantizaba el respaldo de todas las Fuerzas Armadas o impedía cualquier decisión «a sus espaldas» excede lo que esa composición demuestra.
La delegación de las FARC estuvo encabezada por dirigentes como Iván Márquez y reunió miembros del Secretariado, del Estado Mayor y asesores con experiencias políticas y militares diversas; Jesús Santrich y Andrés París estuvieron entre sus negociadores visibles. No es preciso contraponerlos a supuestos «operadores de terreno»: varios habían ejercido responsabilidades de mando y la delegación cambió durante el proceso. Lo comprobable es que debía negociar textos y mantener comunicación con una organización armada dispersa.
La experiencia de Santos en Defensa redujo el costo político de abrir la mesa y le permitió presentar la negociación como continuación de una estrategia estatal, no como capitulación. Fue una condición relevante, no una explicación suficiente. También pesaron el debilitamiento militar y territorial de las FARC, los aprendizajes de procesos anteriores, los cambios regionales, la disposición de la guerrilla, la mediación de Cuba y Noruega y la decisión presidencial de asumir el riesgo. La afirmación de que «ninguna paloma» habría podido negociar es una contrafactual imposible de probar.
La reelección: paz contra guerra
En 2014 el proceso de paz fue un tema central, pero no el único, de la campaña. Óscar Iván Zuluaga, candidato del Centro Democrático, ganó la primera vuelta con 3.769.005 votos, el 29,28%, frente a 3.310.794 y 25,72% de Santos. El resultado obligó a ambos a construir alianzas para la segunda vuelta y mostró un electorado dividido entre cinco candidaturas; no permite concluir por sí solo que el país hubiera decidido cerrar la mesa de La Habana.
Santos ganó la segunda vuelta del 15 de junio con 7.839.342 votos, el 50,99%, frente a 6.917.001 y 44,99% de Zuluaga. Las posiciones sobre La Habana organizaron buena parte del debate: el oficialismo defendió continuar y el uribismo exigió condiciones más duras y llegó a proponer suspender las conversaciones. Aun así, cada voto incorporó afinidades partidistas, alianzas regionales y evaluaciones de gobierno; describir toda la elección como una oposición literal entre paz y guerra reproduce el lenguaje de campaña, no un diagnóstico completo.
En agosto de 2014 Santos presentó paz, equidad y educación como ejes del segundo mandato. La estrecha competencia confirmó que no existía un consenso sólido alrededor del proceso, pero el voto por Zuluaga no puede contarse mecánicamente como voto contra toda negociación: los electores deciden por motivos múltiples y las candidaturas reunían coaliciones heterogéneas. La advertencia válida era política: el acuerdo necesitaría legitimidad y negociación más allá de la mayoría presidencial.
El plebiscito: el 2 de octubre
El primer Acuerdo Final se firmó en Cartagena el 26 de septiembre de 2016. Santos optó por someterlo a un plebiscito facultativo, aunque la Constitución no imponía ese mecanismo específico. La Corte Constitucional precisó que el resultado tendría carácter vinculante para el Presidente, pero no efecto normativo directo sobre los demás poderes ni sobre el propio texto del acuerdo. Por ello tampoco es exacto decir que una aprobación ordinaria del Congreso «habría bastado» para producir todas las consecuencias jurídicas: la implementación exigía actos constitucionales, legales y administrativos distintos.
La votación se celebró el 2 de octubre con la pregunta: ¿Apoya usted el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera? La Ley 1806 y la Sentencia C-379 establecieron que el Sí debía superar el 13% del censo electoral —4.536.992 votos— y obtener más votos que el No. No era, por tanto, un umbral que bastara alcanzar de manera aislada: se requerían simultáneamente participación aprobatoria y mayoría del Sí.
El No obtuvo 6.431.376 votos, el 50,21% de los válidos, y el Sí 6.377.482, el 49,78%: una diferencia de 53.894 votos, con participación cercana al 37,4%. Hubo fuertes contrastes territoriales, incluidos triunfos del No en Caldas, Quindío y Risaralda y del Sí en numerosos municipios muy afectados por la guerra. Esos mapas son relevantes, pero no permiten clasificar regiones enteras como ajenas a la presencia guerrillera ni deducir una causa única del voto. Las expectativas gubernamentales y buena parte de las encuestas favorecían al Sí; decir que todas las encuestadoras coincidieron es innecesariamente absoluto.
La campaña estuvo atravesada por mensajes engañosos y simplificaciones sobre justicia, género, pensiones, subsidios y beneficios para excombatientes. Un auto de un magistrado del Consejo de Estado, al admitir una demanda y estudiar medidas urgentes el 19 de diciembre de 2016, habló de «engaño generalizado»; no fue una sentencia definitiva de la Sala que anulara el resultado. Sobre la renta de reincorporación, el Acuerdo y el Decreto Ley 899 dispusieron el 90% del salario mínimo durante veinticuatro meses para quienes no tuvieran ingresos; una extensión posterior quedó sujeta a requisitos. Omitir ese límite temporal convertía una corrección válida de la desinformación en otra descripción incompleta.
La desinformación no explica por sí sola el resultado. Estudios posteriores han señalado desconfianza en las FARC, oposición a la justicia transicional y a la participación política, liderazgo de Uribe, movilización religiosa, evaluación del gobierno, baja participación y diferencias territoriales, además de intereses económicos y agrarios. Esos factores no formaron un bloque idéntico. Atribuir el voto del Eje Cafetero en conjunto a propietarios que defendían tierras o poder convierte una hipótesis en certeza y borra la diversidad de votantes.
Después de la derrota, el Gobierno abrió conversaciones con promotores del No y recibió más de quinientas propuestas, agrupadas en 57 temas. Durante 41 días volvió a negociar con las FARC. El Gobierno afirmó que el texto revisado incorporó cambios relacionados con 56 de esos 57 temas, una valoración que la oposición no compartió. El nuevo acuerdo aclaró o modificó asuntos de justicia transicional, bienes para reparación, participación y alcance institucional, pero no produjo consenso. Santos y Rodrigo Londoño lo firmaron en el Teatro Colón de Bogotá el 24 de noviembre; el Senado lo refrendó el 29 y la Cámara el 30, con 75 y 130 votos favorables respectivamente y sin votos negativos porque buena parte de la oposición se retiró o abstuvo. No hubo un segundo plebiscito.
Oslo, diciembre de 2016
El Comité Nobel anunció el premio el 7 de octubre de 2016, cinco días después del plebiscito y antes del acuerdo revisado del 24 de noviembre. Santos recibió formalmente la distinción en Oslo el 10 de diciembre. La secuencia muestra que el galardón pretendió respaldar la continuidad del esfuerzo de paz en un momento de incertidumbre; no llegó «semanas después» como una compensación posterior a la renegociación.
En su conferencia Nobel, Santos afirmó: Hay una guerra menos en el mundo. La frase condensó su lectura del acuerdo y su llamado a sostenerlo después del plebiscito. La ceremonia incluyó a su familia y a representantes de víctimas. Más que una escena de victoria completa, fue una intervención política internacional durante una implementación apenas naciente y todavía discutida en Colombia.
La motivación del Nobel reconoció sus esfuerzos decididos por acercar a su fin una guerra civil de más de cincuenta años y rindió homenaje también al pueblo colombiano y a quienes contribuyeron al proceso. El premio elevó la proyección internacional de Santos y alimentó críticas domésticas sobre la distancia entre respaldo externo y voto nacional. No certificó que todo el conflicto armado colombiano estuviera cerrado ni que la implementación futura estuviera asegurada.
Después de la Casa de Nariño
Santos entregó la Presidencia el 7 de agosto de 2018 a Iván Duque, elegido por el Centro Democrático con el apoyo de Álvaro Uribe. Duque había propuesto modificar componentes del acuerdo y su gobierno desaceleró o disputó varios frentes de implementación. Sin embargo, el pacto, su incorporación constitucional y las instituciones creadas no quedaron simplemente a discreción del nuevo Ejecutivo: Congreso, cortes, JEP, organismos estatales, excombatientes, víctimas y la verificación internacional siguieron interviniendo.
Después de la Presidencia, Santos promovió el acuerdo y participó en iniciativas internacionales sobre paz, clima y gobernanza. Se unió a The Elders en enero de 2019 y fue nombrado presidente de la organización en noviembre de 2024. En Colombia su legado continúa en disputa. Gustavo Petro ha usado la distinción entre «paz pequeña» y «paz grande» para reclamar transformaciones más profundas; esa crítica debe atribuirse. El propio Acuerdo de 2016 sí incluyó reforma rural, participación política, drogas, víctimas y garantías territoriales, de modo que no es correcto afirmar que dejó intactas por diseño todas las causas estructurales. Otra cuestión, ampliamente documentada, es cuánto de esa agenda se ha implementado.
La huella: paradoja y perímetro
El lugar histórico de Santos no depende de resolver si fue halcón o paloma. La negociación fue posible por una convergencia: presión militar sobre las FARC, pérdida de comandantes y capacidad ofensiva, aprendizajes de fracasos anteriores, cambios regionales, decisión de la guerrilla de explorar una salida y una apuesta presidencial sostenida. Santos aportó experiencia ministerial, control de la coalición gubernamental y capacidad para mantener una mesa larga. No fue un mero instrumento de un «empate estructural», ni puede demostrarse que las FARC hubieran perdido todo horizonte político; ambas fórmulas reducen actores y decisiones a una sola ley histórica.
La derrota del plebiscito expuso los límites de esa apuesta: el Gobierno no construyó una mayoría suficiente para el texto inicial y subestimó la capacidad de una oposición diversa para movilizar dudas y rechazos. Hubo desinformación, polarización y defensa de intereses, pero no hay base para identificar a todos los opositores con terratenientes o redes de acumulación creadas por la guerra. El resultado reunió objeciones ideológicas, jurídicas, religiosas, territoriales, partidistas y personales. Reconocer esa heterogeneidad no legitima mensajes falsos; evita reemplazar el análisis por la descalificación colectiva.
Quedan la Ley de Víctimas y la restitución de tierras, con avances, retrasos y riesgos. Queda un acuerdo que permitió el desarme de las FARC-EP y su tránsito a partido político, pero no eliminó a los demás grupos armados ni toda la violencia. La ONU registró cerca de 14.000 exintegrantes acreditados originalmente y, en marzo de 2025, cerca de 12.000 vinculados a la ruta de reincorporación; esa escala corrige la cifra de «más de siete mil». La JEP produjo durante años verdad judicial y resoluciones de conclusiones y en septiembre de 2025 emitió sus primeras sentencias restaurativas en los casos 01 y 03. El legado, por tanto, no es una paz terminada, sino instituciones y compromisos cuyo cumplimiento sigue abierto.
En la trayectoria de la familia Santos, el arco periodístico y político no empieza con un Enrique fundador de El Tiempo: Alfonso Villegas Restrepo creó el diario en 1911, Eduardo Santos lo adquirió en 1913, Calibán consolidó una voz editorial y Enrique Santos Castillo y Enrique Santos Calderón dirigieron etapas posteriores. Juan Manuel añadió a esa historia una carrera económica, ministerial y presidencial culminada por el acuerdo con las FARC y el Nobel. Su contraste entre reconocimiento internacional y resistencia doméstica sigue siendo central, siempre que no se confunda la firma con el fin de toda guerra ni el linaje con una explicación suficiente de sus decisiones.
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Red histórica
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Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
42 documentos · 52 fragmentos01Colombia: Background, U.S. Relations, and Congressional InterestJune S. Beittel · 2013 · Página 91 cita
[1]Democratic Pole party. Juan Manuel Santos Santos was elected President on June 20, 2010, and inaugurated on August 7. He had served as defense minister under President Uribe (2006- 2009) and in two previous governments as finance minister and minister of trade. As Uribe’s defense minister, he oversaw some of the…
p. 9
02The Face of Peace: Government Pedagogy amid Disinformation in ColombiaGwen Burnyeat · 2022 · Páginas 123, 3042 citas
[2]dutiful citizens and a govern- ment legitimated by their consent. Juan Manuel Santos and the Bogotá Elites The idea people have of a president’s public persona comprises what Lem- pert and Silverstein (2012, 1 – 2), drawing from US campaign jargon, call Mes- sage with a capital M, meaning a “politician’s publicly…
p. 123
[40]a State: How Certain Schemes to Improve the Human Condition Have Failed. New Haven, CT: Yale University Press. Seligman, Adam, Robert Weller, Michael Puett, and Bennett Simon. 2008. Ritual and Its Conse- quences: An Essay on the Limits of Sincerity. Oxford: Oxford University Press. Semana. 2014. “Arranca la era…
p. 304
03La biblioteca aldeana de Colombia y el ideario de la República Liberal, 1934-1947. Bibliotecas y cultura en AntioquiaHernán Alonso Muñoz Vélez · 2014 · Página 531 cita
[3]Resuelto a colocarse por encima de quienes habían ensangrentado el territorio nacional con una violencia de que estaba harto el país”. 99 Ejercía una enorme influencia a través de su periódico El Tiempo, el cual utilizó para controvertir con el Partido Conservador e impulsar la campaña y posterior victoria de Enrique…
p. 53
04Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · Página 2181 cita
[4]1938 a 1942. Sale electo con los votos liberales y la abstención que hizo el conservatismo de participar en el debate electoral, fiel a una costumbre muy co- mún en la nación hace ya algunos años. Se posesiona el 7 de agosto y comienza un gobierno del que Alberto Lleras dijo, durante el sepelio del doctor Santos, "fue…
p. 218
05Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · Página 2891 cita
[5]return to peaceful coexistence [with Liberalism].” 104 Another implication of the March 19 elec- tion was that Laureano Gómez would return to the Senate. Senators continued to be elected by departmental assemblies, and the Conservatives’ strong show- ing in departmental contests meant that they would be well…
p. 289
06Historia del Periodismo ColombianoAntonio Cacua Prada · 1983 · Páginas 378, 3922 citas
[6]políticas y con estudios de postgrado en la Escuela de Economía de Londres, como subdirector de "EL TIEMPO" encargado de la información económica y coordinador del Consejo Editorial. El 10 de enero de 1983, el nuevo subdirector, asumió sus funciones. Con motivo de haber llegado el matutino a tas 25.000 ediciones,…
p. 392
[9]de "EL TIEMPO", donde Enrique Santos, Calibán, "hermano incomparable, cuya obra de maravilloso periodista nadie ignora” según la afirmación del Dr. Santos. Las primeras cinco mil ediciones las registró el sábado 22 de agosto de 1935, con una edición de 24 páginas que preparó el jefe de redacción, don Enrique Santos,…
p. 378
07Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · Página 3671 cita
[7]poniendo que había puesto en ver- güenza al país por no saber compor- tarse en una asamblea como la de la Sociedad de las Naciones y su inca- pacidad para hablar la lengua oficial de la asamblea que era el francés. Cuando Santos se presentó al Senado e informó sobre su misión, se conocie- ron las informaciones de su…
p. 367
08Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Página 3031 cita
[8]y el mundo de la pol í tica, le plan teaban a los grupos dominantes un proyecto capitalista apoyado en una poblaci ó n obrera educada y emancipada del control autorita rio de terratenientes y curas. Entre los presidentes de Colombia de 1910 a 1990 hubo m á s periodistas que grandes propietarios de tie rras e…
p. 303
09Colombia: Background and U.S. RelationsJune S. Beittel · 2018 · Páginas 10, 142 citas
[10]“parapolitics” scandal in 2006 that exposed links between illegal paramilitaries and politicians, especially prominent members of the national legislature. Subsequent scandals that came to light during Uribe’s tenure included the “false positive” murders allegedly carried out by the military (primarily the Colombian…
p. 10
[18]the right, such as the Conservative Party, that contained both Uribe and Santos supporters. In a tight but decisive contest, President Santos won reelection in a June 2014 runoff with 51% of the vote to his CD opponent’s 45%, with about 4% of voters casting blank ballots, suggesting some disillusionment with both…
p. 14
10La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · Páginas 26, 962 citas
[11]Porque, así como varios morteros habían errado su rumbo y caído a cientos de metros de la Casa de Nariño, otros hubieran podido alcanzar el Capitolio, con consecuencias que nadie podría prever. De esta manera dramática se cumplió la transmisión de poder entre el presidente Pastrana, que había buscado la paz por el…
p. 96
[25]de los adversarios porque no era posible y, aunque lo fuera, no era el camino en el que creía: el camino de paz, justicia y reparación que necesitaba Colombia. Aprendió de la experiencia ajena y la propia. Fue extremadamente cuidadoso en negociar discretamente una agenda cerrada antes de iniciar una verdadera…
p. 26
11Estudios interdisciplinarios de las élites en ColombiaCatalina Acosta Oidor, Alexander Gamba Trimiño, Verónica Salazar Baena · 2023 · Página 3021 cita
[12]30 000 a 20 % iva Luis Guillermo Plata 2007 - 2010 Vehículos con inferior fob a usd $ 30 000: 25 % iva Camperos con inferior fob a usd $ 30 000: 20 % iva Vehículos, camperos, camionetas superiores a fob usd $ 30 000: 35 % iva Vehículos de servicio público, camiones y buses: 16 % iva 302 Editored rsiacordérmfirs9cred…
p. 302
12El derecho a la justicia como garantía de no repetición. Volumen 1. Graves violaciones de derechos humanos: luchas sociales y cambios normativos e institucionales 1985-2012Centro Nacional de Memoria Histórica · 2015 · Página 1132 citas
[13]una crisis diplomática con ese país y lanzó interrogantes sobre la desproporcionalidad de los ataques y los límites fronteri- zos de la guerra. De otro lado, la política de recompensas del Estado en la que se enmarcó la muerte de Iván Ríos, asesinado por su jefe de seguridad en complicidad con otros guerrilleros,…
p. 113
[14]una crisis diplomática con ese país y lanzó interrogantes sobre la desproporcionalidad de los ataques y los límites fronteri- zos de la guerra. De otro lado, la política de recompensas del Estado en la que se enmarcó la muerte de Iván Ríos, asesinado por su jefe de seguridad en complicidad con otros guerrilleros,…
p. 113
13Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · Páginas 361, 3702 citas
[15]por el alto comisio nado por la paz, Luis Carlos Restrepo, se puede leer en http://wu-w.cedema.org/ver. php?id=2774. 492 “La guerrilla que se rindió”, en Semana, 23 de agosto de 2008. 366 Capítulo 9 Juan Manuel Santos (2010-2018): ¿hacia el fin del conflicto armado? El candidato del Partido Social de Unidad Nacional…
p. 361
[26]tantas experiencias frustradas y tanto amateurismo e improvisa ción en el manejo de los procesos de paz, esta decisión fue un acierto. Así lo sostuvo el presidente Santos en un foro realizado en Oslo: “nos preparamos bien para estas negociaciones y hemos trabajado, paralelamente, para crear el momentum necesario que…
p. 370
14Guerreros y campesinos. Despojo y restitución de tierras en ColombiaAlejandro Reyes Posada · 2016 · Página 261 cita
[16]el ELN y las bandas criminales, aunque no derrotarlas. La elección de Juan Manuel Santos Calderón, ministro de Defensa del gobierno de Álvaro Uribe, en 2010, significó una inflexión en la manera de concebir la respuesta al conflicto armado, pues comenzó por reconocer la existencia de este. A finales de 2010, Santos…
p. 26
15Democracia feroz. ¿Por qué la sociedad en Colombia no es capaz de controlar a su clase política?Gustavo Duncan · 2018 · Página 2081 cita
[17]una situación crítica para el partido. Es, por el contrario, parte misma de la lógica de cómo funciona el partido dentro del sistema político actual. La U se creó como un partido que aglutinaba una coalición de políticos disidentes de los dos partidos tradicionales, principalmente liberales, con el propósito de…
p. 208
16Forgotten Peace: Reform, Violence, and the Making of Contemporary ColombiaRobert A. Karl · 2017 · Página 4751 cita
[19](from the National Center for Historical Memory), including Grupo de Memoria Histórica, Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, “Recordar y narrar el con fl icto: Herramientas para reconstruir memoria histórica” pamphlet (2009), 19 (“a unifying”); Sánchez G., “Prólogo,” in ¡Basta ya!, 16 (“Far”). 57. Ley…
p. 475
17La política de reforma agraria y tierras en Colombia. Esbozo de una memoria institucionalAbsalón Machado Cartagena · 2013 · Página 1241 cita
[20]zonas selváticas de ínfima productividad. […] el segundo gran componente de una política de ordenamiento de la población en el territorio es la urbanización planificada y ordenada de los desplazados por la violencia” [Reyes, 2009, 369-370]. La Ley de Víctimas fue expedida en noviembre de 2011 y contiene la…
p. 124
18Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · Página 2281 cita
[21]and guarantees reparations in the form of cash payments. It also, perhaps more significantly, guarantees that the state will work to return lands taken illegally from rightful owners since 1991. The law was seen as an important first step at controlling and repairing some of the damage done in a long, devastating…
p. 228
19Desmovilización y reintegración paramilitar. Panorama posacuerdos con las AUCÁlvaro Villarraga Sarmiento · 2015 · Página 5432 citas
[22]RECLAMANTES POR GRUPOS POSDESMOVILIZACIÓN Y OTROS ACTORES 2011 informó sobre un “plan de choque” ante las demandas de las víctimas campesinas y la entrega de parcelas a familias víctimas de masacres y desplazamiento forzado en El Salado (Bolívar) y en Mampuján (Sucre), en respuesta al posicionamiento conseguido de las…
p. 543
[23]RECLAMANTES POR GRUPOS POSDESMOVILIZACIÓN Y OTROS ACTORES 2011 informó sobre un “plan de choque” ante las demandas de las víctimas campesinas y la entrega de parcelas a familias víctimas de masacres y desplazamiento forzado en El Salado (Bolívar) y en Mampuján (Sucre), en respuesta al posicionamiento conseguido de las…
p. 543
20Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · Página 211 cita
[24]última década, que por sí solas no cambiaron el rumbo del conflicto, pero que indudablemente sentaron las bases para afrontarlo con mayores posibilidades de éxito. Si la Constitución del 91 fue una apertura institucional para la insurgencia, la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras fue una incursión, incipiente…
p. 21
21Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · Página 1201 cita
[27]Jurídico para la Paz, el Gobierno de Juan Manuel Santos ini- ció nuevamente un proceso de diálogos de paz con las FARC que se plasmó en el Acuerdo General para la Terminación del Conflic- to y la Construcción de una Paz Estable y Duradera 161. A partir de la suscripción de dicho acuerdo que contempla una agenda de…
p. 120
22Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · Páginas 89, 1562 citas
[28]la que, por primera vez, resulta posible pensar en su desactivación por la vía militar debido a que tras décadas de violencia, y sin atisbo de victoria por ningún lado, tanto Gobierno como guerrilla, racionalmente, llegan a un punto crítico (ripe moment) por el que mantener el conflicto abierto es mutuamente…
p. 89
[49]Cauca y, muy concretamente, en los municipios de Cartago, El Dovio, Buga, La Unión, La Victoria, Palmira, Roldanillo, Trujillo, Tuluá y Zarzal, donde operaron aliados con Los Urabeños frente a Los Rastrojos. De la misma manera cabe considerar la Bacrim Renacer, reducida a los municipios de Alto Baudó, Atrato, Bahía…
p. 156
2330 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · Página 2771 cita
[29]cualquier guerra asimétrica. Hoy, por fortuna, todos los países de la región son firmes aliados en la búsqueda de la paz, que es el propósito más noble de cualquier sociedad. También logramos algo muy importante, que fue convenir un modelo de justicia transicional que nos permite obtener el máximo de justicia sin…
p. 277
24Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · Página 3131 cita
[30]el 18 de octubre de 2012, y comenzó a funcionar el 19 de noviembre de ese mismo año. El Gobierno seleccionó un equipo negociador representativo en sus perfiles, conformado por el exministro y exvicepresidente de Colombia Humberto de la Calle;Luis Carlos Villegas, presidente de la andi y presidente del Consejo Gremial;…
p. 313
25Conversaciones de honor: Memorias MilitaresMartín Nova · 2020 · Página 1401 cita
[31]mi general Alfonso Forero Delgadillo, que se retiró en la mitad de las conversaciones. El presidente Santos también quiso que hubiese un militar retirado. Para nombrarlo, el presidente se reunió con las asociaciones de militares retirados, con el fin de lograr un consenso del servicio activo y de los retirados. Hubo…
p. 140
26Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 7631 cita
[32]la definición de llegar, en el marco de las negociaciones, a ceses al fuego, treguas entre las partes o negociaciones en medio de la guerra. Este asunto lo analizó el expresidente Juan Manuel Santos al anotar que en el proceso que se comenzó con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo…
p. 763
27At the Margins of the Global Market: Making Commodities, Workers, and Crisis in Rural ColombiaPhillip A. Hough · 2022 · Página 3051 cita
[33]a backchannel contact with FARC leaders early on that resulted in ongoing secret preliminary talks with FARC leaders in Havana, Cuba in February 2012. By August, Santos and the FARC signed onto a formal document outlining the conditions of a formal peace process, the rules by which the negotiations would operate, and…
p. 305
28Colombia bizarraPirry · 2022 · Página 2261 cita
[34]la elección más importante de la historia contemporánea del país, que buscaba refrendar con una pregunta directa los acuerdos de paz iniciados en 2012 por el presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tenía no solo la meteorología en contra, sino una serie de hechos que…
p. 226
29Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · Página 8431 cita
[35]julio de 2016, había declarado exequible la ley estatutaria de plebiscito, aprobada en diciembre pasado por el Congreso y sancionada por el Presidente el 24 de agosto, con el número 1806, “Por medio de la cual se regula el plebiscito para la refrendación del Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la…
p. 843
30Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · Página 1401 cita
[36]de falsos positivos». presentación 141 Posacuerdo: transición y riesgos de una paz inestable (2017—2022) 142 fiflćflff fl. fifl E l 2 de octubre del 2016, tras una semana de haberse firmado el Acuerdo de Paz con las FARC-EP en Cartagena, el plebiscito en el que se le preguntó a la ciudadanía «¿apoya usted el Acuerdo…
p. 140
31Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · Páginas 389, 3932 citas
[37]“el mejor acuerdo posible”. ¿Usted cree que el nuevo acuerdo, con la mayoría de los cambios de la oposición incorporados, fue aún mejor que el primero? JMS: Sí, sin duda. Yo creo que la presión generada por la pérdida del plebiscito, cuando la guerrilla ya tenía a sus tropas listas para desplazarse a las zonas de…
p. 389
[47]recuerdo destacarían de esos días que compartieron en Oslo? IB: Oslo estaba muy bello —gélido pero bello— porque estaban prendidas todas las luces de Navidad y parecía, virtualmente, la ciudad de Santa Claus. Me acuerdo de que todos los que estábamos allá nos sentimos muy orgullosos de ser colombianos. En ese ambiente…
p. 393
32Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesSara Victoria Alvarado, Eduardo A. Rueda Barrera, Pablo Gentili (editores) · 2016 · Página 781 cita
[38]decenios. Entre las estrategias de la campaña del “No” se destacan la exas- peración del rencor, el estímulo de la revancha, la exigencia del castigo y la divisa según la cual “el fin justifica los medios”, que les permite poner en circulación fórmulas breves y efectivas contra el Acuerdo, cargadas de mentiras,…
p. 78
33Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesMartha Nussbaum, Sara Victoria Alvarado (ed.), Eduardo A. Rueda Barrera (ed.), Pablo Gentili (ed.) · 2016 · Página 781 cita
[39]decenios. Entre las estrategias de la campaña del “No” se destacan la exas- peración del rencor, el estímulo de la revancha, la exigencia del castigo y la divisa según la cual “el fin justifica los medios”, que les permite poner en circulación fórmulas breves y efectivas contra el Acuerdo, cargadas de mentiras,…
p. 78
34Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 1811 cita
[41]guerra. Al respecto, Oscar Rodrigo Campo, gobernador del Cauca de la época, expresó en una entrevista a la prensa: Como demócratas entendemos lo que el país de una u otra manera se ha pro- nunciado referente a la desaprobación al acuerdo de paz a través del plebiscito y esperamos que las voces oficiales se pronuncien…
p. 181
35Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · Página 1681 cita
[42]foco de controversia: la participación en política de excombatientes acusados de crímenes graves y la estructura del Sistema de Verdad, Justicia y Reparación como escenario para que concurrieran a rendir cuentas todos los victimarios. El ambiente en La Habana estaba ya saturado. Cuando el Presidente transmitió la idea…
p. 168
36¿Un nuevo ciclo de la guerra en Colombia?Francisco Gutiérrez Sanín · 2020 · Páginas 149, 1602 citas
[43]la ofensiva uribista de colonización y/o arrinconamiento de los medios y de seguimientos de periodistas y opositores). El uribismo ya no se puede proclamar siquiera como la fuerza mayoritaria en el país, menos como una absolutamente hegemónica, un estatus que sí tenía, digamos, en 2006. Aún así, no va a desaparecer…
p. 160
[44]del fenómeno, pero me restrinjo a dos. Primera, el uribismo es el único movimiento con un número grande de votantes —digamos más del 2 % del registro electoral— que sigue justificando tanto los llamados a la violencia como al homicidio político. El propio jefe lo ha expresado en momentos de exasperación. Cuando el…
p. 149
37No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 5551 cita
[45]Uribe, se veía ahora dividida en torno al apoyo al proceso de paz, en medio de un gobierno que no lograba consolidar una narrativa clara que involucrara a los colombianos. La división de la sociedad se hizo evidente en las elecciones presidenciales del año 2014. En estas, Santos buscó su reelección y para ello se…
p. 555
38Los procesos de paz en Colombia, 1982-2014 (documento resumen)Álvaro Villarraga Sarmiento · 2015 · Página 2141 cita
[46]358. 357 E n julio de 2014 un estudio del PNUD sobre los mayores registros de la desigualdad en el mundo registra a Colombia en el vergonzoso puesto 12, entre 168 países, en consideración del Índice de Desarrollo Humano y con apoyo en datos oficiales del DANE. 358 La inconformidad social se manifiesta en las encuestas…
p. 214
39Una vida, muchas vidasGustavo Petro Urrego · 2021 · Página 3051 cita
[48]salvar la paz de Colombia. El presidente que- ría pasar a la historia por haber acabado la guerra con las FARC, que en el fondo implicaba acabar con este grupo guerrillero. No necesariamente era lo mismo, pero, desde una visión del esta- blecimiento, de tcidas formas era un gran triunfo. La responsa- bilidad, sin…
p. 305
40Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · Página 3161 cita
[50]de la guerra: más de 4.700.000 personas han tenido que dejar sus hogares para buscar refugio en ciudades grandes o medianas del país. Los grupos armados secuestraron 27.000 individuos durante el periodo 1970-2010. Del total de 150.000 asesinatos asociados con la guerra desde 1981 hasta 2012, los grupos paramilitares…
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41¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · Página 1101 cita
[51]procesos de negociación. Las gu errillas venían de la carrera demencial de fortalecerse 217 ¿Otra lústoria de Colombia? hasta convertirse en un ejército regular; sin embargo, y como lo estudió Ariel Ávila, el Estado logró un fortalecimiento militar capaz de frenar ese objetivo y de desalojarlas de los epicentros de la…
p. 110
42Participating in Peace: Violence, Development and Dialogue in ColombiaJefferson Jaramillo-Marín, Luz Mery López-Lizarazo, Adriel Ruiz-Galvan, Matthew Louis Bishop, Juan Mario Díaz-Arévalo, Juan Miguel Kanai, Melanie Lombard, Simon Rushton, Anastasia Shesterinina, Henry Staples, Helen Louise Turton · 2023 · Página 181 cita
[52]book. A brief history of the Colombian conflict Although our focus is on the recent history of Colombian efforts to move away from armed violence, readers less familiar with the country will benefit from at least some understanding of the history of the conflict between the Colombian government and the FARC that the…
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