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Idea · Posconflicto

Verdad histórica

En Colombia, la verdad histórica es a la vez un derecho, una institución y un campo de disputa: obliga al Estado a esclarecer los hechos de la violencia y las responsabilidades ante las víctimas y la sociedad, y se ha materializado en organismos como el CNMH, la CEV y el SIVJRNR, cuyo producto más visible es el Informe Final 'Hay futuro si hay verdad' (2022).

4.095 palabras55 documentos72 fragmentos citados
Verdad histórica

Trayectoria de una idea

  1. 1987

    Comisión de Estudios sobre la Violencia

  2. 1994

    Caso Trujillo ante la CIDH y creación de la CISVT

  3. 2005

    Ley de Justicia y Paz (Ley 975)

  4. 2008

    Primeros informes emblemáticos del Grupo de Memoria Histórica

  5. 2011

    Ley de Víctimas (Ley 1448)

  6. 2012

    Publicación de '¿Verdad judicial o verdad histórica?'

  7. 2016

    Acuerdo Final y creación del SIVJRNR

  8. 2017

    Decreto 588: organización formal de la CEV

  9. 2022

    Entrega del Informe Final 'Hay futuro si hay verdad'

03

La lectura

La verdad histórica en Colombia no nació de un decreto ni de una teoría jurídica importada: se forjó en la acumulación de derrotas del aparato judicial frente a la magnitud y complejidad del conflicto armado. Cada límite de la justicia penal —desde las masacres de Trujillo hasta los procesos de Justicia y Paz— forzó la creación de un mecanismo paralelo que reconociera lo que el expediente no podía contener: los patrones estructurales, las temporalidades largas, los daños colectivos y la palabra de las víctimas como conocimiento válido. Su tensión constitutiva con la verdad judicial —nunca plenamente identificables, siempre necesariamente distintas— quedó fijada en el propio corpus institucional del Estado colombiano y viajó como lección aprendida a las negociaciones de La Habana. El Informe Final 'Hay futuro si hay verdad' (2022) es su producto más ambicioso: once tomos concebidos como reparación y como dominio público, cuya entrega sin el presidente en ejercicio retrató, con elocuencia involuntaria, el estatuto permanentemente disputado de esta categoría en la historia contemporánea de Colombia.

En Colombia, la expresión verdad histórica nombra a la vez un derecho, una institución y un campo de disputa. Como derecho, obliga al Estado a esclarecer los hechos de la violencia y las responsabilidades correspondientes ante las víctimas y ante la sociedad. Como institución, se ha materializado en un conjunto de organismos —el Grupo de Memoria Histórica, el Centro Nacional de Memoria Histórica, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad— encargados de producir relatos autorizados sobre el conflicto armado. Como campo de disputa, es el terreno donde se enfrentan sobrevivientes, perpetradores, académicos, gobiernos y sectores políticos que pugnan por fijar el sentido de más de medio siglo de guerra. La categoría se decantó al calor de sucesivas crisis de impunidad: cada límite del aparato judicial forzó la creación de un mecanismo paralelo hasta que, con el Acuerdo Final de 2016, la verdad histórica quedó consagrada como dimensión autónoma, distinta y complementaria de la verdad judicial. Sus hitos normativos son la Ley 975 de 2005 (Justicia y Paz), la Ley 1424 de 2010, la Ley 1448 de 2011 (Ley de Víctimas) y el Decreto 588 de 2017, que organizó la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV). Sus organismos centrales son el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) y el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR), integrado por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y la propia CEV. Su producto más visible es el Informe Final Hay futuro si hay verdad (2022), en once tomos y veinticuatro volúmenes.

Una categoría forjada en la fricción

La verdad histórica no es en Colombia un concepto abstracto heredado del derecho internacional, sino una construcción endurecida por acumulación de derrotas. Antes de tener nombre institucional tuvo antecedentes: en 1987 la Comisión de Estudios sobre la Violencia entregó un diagnóstico que buscaba explicar el país a partir de sus violencias entrelazadas y afirmaba que el conocimiento del pasado violento era una tarea pública. Pero fue una tragedia concreta, y una demanda internacional, la que impuso el asunto en la agenda del Estado.

El caso Trujillo —la sucesión de masacres cometidas en ese municipio del Valle del Cauca entre finales de los años ochenta y comienzos de los noventa— llegó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y derivó en la creación de la Comisión de Investigación de los Sucesos Violentos de Trujillo, la CISVT, resultado de acuerdos entre el Estado y la comunidad de víctimas. Su producto fue una primera reconstrucción histórica de los hechos en la que el Estado colombiano participó y aceptó su responsabilidad en los crímenes de lesa humanidad denunciados. El precedente fue mayúsculo: por primera vez, la violencia interna colombiana dejaba de ser tratada como un asunto exclusivamente doméstico y comenzaba a leerse en clave interamericana. Trujillo abrió una gramática nueva, la de un Estado obligado a reconocer, no solo a investigar penalmente, lo que había ocurrido.

El segundo peldaño llegó con la Ley de Justicia y Paz, que introdujo el capítulo de la memoria y la justicia transicional en Colombia y comenzó a hacer visibles a las víctimas como actores sociales y políticos antes del acuerdo con las FARC. Bajo su amparo, el Grupo de Memoria Histórica adscrito a la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación —dirigido por el historiador Gonzalo Sánchez Gómez— empezó a documentar casos emblemáticos: Trujillo (2008), El Salado (2009), Bojayá (2010), La Rochela (2010), Bahía Portete (2010) y La tierra en disputa (2010-2011). Cada informe operaba como reparación simbólica y, a la vez, como prueba de que el aparato judicial, por sí solo, no podía dar cuenta de la magnitud ni de las lógicas de la violencia colombiana.

La Ley 1448 de 2011 —la llamada Ley de Víctimas— desplazó definitivamente el eje institucional del desmovilizado hacia la víctima y amplió la cobertura temporal de reparación a hechos ocurridos a partir del 1 de enero de 1985, como consecuencia de infracciones al derecho internacional humanitario o violaciones graves a normas de derechos humanos en el contexto del conflicto armado interno. Ese giro normativo consolidó el marco en el que el Centro Nacional de Memoria Histórica asumió el trabajo del Grupo de Memoria Histórica y lo convirtió en política pública sostenida. Colombia empezaba a tratar la reconstrucción del pasado como una obligación del Estado.

Todo ese trayecto —Trujillo ante la CIDH, Justicia y Paz, la Ley de Víctimas, el CNMH— explica por qué, cuando llegaron las negociaciones de La Habana, la verdad histórica no tuvo que ser inventada: ya existía como práctica, como demanda y como aprendizaje sobre lo que las anteriores institucionalidades no habían podido resolver.

La verdad histórica como derecho

Detrás de la institucionalización hay un marco jurídico preciso. Según la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el derecho a la verdad tiene dos dimensiones inseparables. La primera es individual: su titular es la víctima y sus familiares, y se proyecta en el deber del Estado de esclarecer los hechos violatorios y las responsabilidades correspondientes. La segunda es colectiva: beneficia a la sociedad entera, porque la determinación de los hechos contribuye al reproche social de lo sucedido y, por tanto, a la no repetición.

Esa doble titularidad —del sobreviviente y del cuerpo social— sostiene la existencia de mecanismos extrajudiciales de esclarecimiento. La verdad surgida de ejercicios de memoria y la surgida de procesos judiciales se enmarcan ambas en las obligaciones estatales de verdad, justicia, reparación y no repetición frente a graves violaciones de derechos humanos, pero cumplen funciones distintas. La verdad judicial busca establecer responsabilidades penales individuales; la verdad histórica, comprender contextos, patrones, causas y daños colectivos. Que Colombia haya terminado por construir una arquitectura separada para cada una es reconocimiento de que, cuando se las obliga a operar en un mismo aparato, ninguna cumple bien su función.

Ese diagnóstico quedó fijado en el propio corpus institucional. Justicia y paz. ¿Verdad judicial o verdad histórica?, publicado por el Centro Nacional de Memoria Histórica en 2012, cristalizó una crítica que atravesaría los años siguientes: en el proceso de Justicia y Paz, la reconstrucción histórica, la recolección testimonial de víctimas y la investigación criminal operaban de manera separada y en ocasiones contradictoria, en lugar de estar entretejidas. La consecuencia era severa. El testimonio de la víctima tendía a quedar reducido a ejemplo moralizante, sin validez propia como conocimiento. Las reglas probatorias del proceso no incorporaban la relación entre violencias y temporalidades de larga duración: esas que las comunidades indígenas y las familias desplazadas viven no como episodios aislados, sino como un continuum.

El antropólogo Alejandro Castillejo formuló la conclusión analítica: cualquier iniciativa de esclarecimiento histórico en Colombia debía unificar la palabra de la víctima y la fuente documental, la reconstrucción histórica y la investigación criminal, dimensiones que hasta entonces habían operado por separado. Ese diagnóstico —producido dentro del propio aparato de memoria del Estado— viajaría a La Habana.

La arquitectura de La Habana

El Acuerdo Final firmado en 2016 entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC-EP recogió esa lección y diseñó una respuesta arquitectónica: el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, SIVJRNR. Lo integran tres entidades con mandatos diferenciados pero articulados. La Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, asume la responsabilidad penal individual, con un régimen sancionatorio propio que incluye penas de prisión de entre 15 y 20 años en determinados supuestos. La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, UBPD, adopta un carácter humanitario y extrajudicial para la localización de los desaparecidos. La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, CEV, se ocupa de la verdad histórica en sentido estricto: esclarecer, en tres años y medio, la verdad del conflicto armado.

La separación era deliberada. Al segregar la verdad judicial de la verdad extrajudicial en órganos distintos, el diseño buscaba precisamente lo que Justicia y Paz no había logrado: que la investigación criminal no ahogara al testimonio, que la reconstrucción histórica no quedara condicionada por los tiempos y las categorías del expediente penal. La CEV, además, no podría trasladar a la JEP la información recibida en confianza, para asegurar que el flujo de testimonios no se restringiera por miedo a la judicialización.

El propio Santos defendió públicamente la lógica del sistema: el objetivo era garantizar a los militares y policías derechos y beneficios similares a los de los guerrilleros desmovilizados, para evitar la injusticia de procesos anteriores en que los agentes del Estado cumplieron largas penas mientras los guerrilleros recibían amplios beneficios jurídicos. Esa simetría normativa —justicia transicional equiparable para todas las partes— sería, andando el tiempo, uno de los flancos de mayor impugnación política.

El SIVJRNR se presenta institucionalmente como un mecanismo que pone a las víctimas en un lugar central. La formulación resume, con eficacia retórica, el giro que había arrancado con la Ley de Víctimas de 2011: del desmovilizado que confiesa al sobreviviente que reclama.

La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad

La CEV, encarnación central de la verdad histórica en la arquitectura del posconflicto, fue formalmente organizada mediante el Decreto 588 de 2017. La integraron once comisionadas y comisionados presididos por el jesuita Francisco José de Roux Rengifo, entre ellos el sociólogo Alfredo Molano Bravo y María Ángela Salazar Murillo, ambos fallecidos en el curso del mandato.

El perfil del pleno fue una declaración por sí solo. Patricia Tobón Yagarí, indígena embera; María Ángela Salazar, mujer negra del Chocó; Leyner Palacios, afrocolombiano y sobreviviente de la masacre de Bojayá. La Comisión traía la pertenencia étnica y territorial al centro de su composición, en un país donde la guerra golpeó de manera desproporcionada a los pueblos étnicos y a las comunidades periféricas. Aun así, el Decreto 588 no fue consultado previamente con los pueblos étnicos, pese a que el Capítulo Étnico del Acuerdo establecía que se respetaría y garantizaría el derecho a la participación y consulta en la definición de los mecanismos del Sistema Integral. Fue una omisión inaugural que la Comisión trataría de compensar en el trabajo territorial.

La CEV operó con recursos del Estado colombiano, del Gobierno y de la comunidad internacional, lo que le permitió tener presencia en todos los departamentos del país y personas voluntarias en otros países —clave para abordar el exilio, hasta entonces prácticamente ausente del relato oficial de la guerra—. El resultado de esos tres años y medio fue el Informe Final, titulado Hay futuro si hay verdad, publicado en Bogotá en 2022 en once tomos distribuidos en veinticuatro volúmenes, con ilustraciones, diagramas, fotografías y mapas a color. Un objeto físico y editorial concebido explícitamente como obra de dominio público y como medida de reparación del derecho a la verdad individual y colectiva de las víctimas, con autorización de reproducción, comunicación y distribución libre.

La arquitectura del informe encarnó el diagnóstico acumulado. Tomos con enfoque diferencial: Mi cuerpo es la verdad para mujeres y personas LGBTIQ+, con énfasis en las violencias sexuales; No es un mal menor para niñas, niños y adolescentes; Resistir no es aguantar para pueblos indígenas, afrodescendientes, negros, raizales, palenqueros y rrom; La Colombia fuera de Colombia. Las verdades del exilio para las personas exiliadas. Y el tomo Colombia adentro, con cobertura territorial amplia, que buscaba reconstruir el conflicto desde las regiones y no desde el centro.

El acto de entrega, en junio de 2022, funcionó como fotografía política del país. Francisco de Roux tomó la palabra ante los demás comisionados, con la presencia del presidente electo Gustavo Petro y la vicepresidenta electa Francia Márquez. El presidente en ejercicio, Iván Duque, se negó a asistir y emprendió una gira europea de veinte días. La ausencia oficial marcó, sin necesidad de discurso, el estatuto disputado que la verdad histórica tenía —y tendría— en el país que la había producido.

Verdad histórica y verdad judicial

La distinción entre ambas verdades es más que técnica: es epistemológica. La verdad judicial, incluso cuando los operadores judiciales se esfuerzan sinceramente por usar categorías propias de la justicia transicional, tiene un contenido inevitablemente diferente al de la verdad histórica. El juez debe establecer hechos probados, autores, responsabilidades y sanciones dentro de un procedimiento con reglas estrictas sobre lo admisible. El historiador —o la comisión— busca patrones, causas estructurales, temporalidades largas, daños colectivos, sentidos culturales. Lo que el proceso penal excluye por irrelevante o inadmisible puede ser precisamente lo que da inteligibilidad al conjunto.

Justicia y Paz demostró los costos de forzar una convergencia. La diligencia de reconstrucción de la memoria histórica en ese proceso operaba como un espacio ampliado de la versión libre del desmovilizado —diligencia de confesión—, con relación temática y estructural entre ambas, pero con diferencias visibles. El fiscal, en teoría, podía ser un agente de reconstrucción histórica y no solo un operador judicial. En la práctica, la centralidad del individuo perpetrador y la fragmentación entre reconstrucción, testimonio e investigación dificultaban el desarrollo de perspectivas que investigaran el daño a escala colectiva. En escenas observadas en el terreno —una familia desplazada, una comunidad indígena—, era el hombre mayor de la casa quien tomaba la palabra para narrar la experiencia con la violencia, en una división de roles de la testificación pública que las categorías legales no capturaban ni interrogaban.

El SIVJRNR intentó resolver ese entrampamiento con una división del trabajo. La JEP investiga y sanciona; la CEV esclarece y contextualiza; la UBPD busca. Pero la separación institucional no clausuró todas las tensiones. El conocimiento histórico, a diferencia del judicial, es abierto, provisional y no admite dogma: sus conclusiones están siempre sujetas a revisión y nunca pueden tener efecto de cosa juzgada. La CEV lo asumió expresamente. El informe sobre el genocidio de la Unión Patriótica, producido por el CNMH, reconoce que no será la única perspectiva desde la cual se pueda contar la verdad histórica sobre ese proceso. Es una humildad constitutiva: la verdad histórica se ofrece como aporte fundado, no como palabra final.

Testimonio, escucha y los límites del método

La producción de verdad histórica descansa, más que en cualquier otra cosa, en el testimonio. Y el testimonio, en Colombia como en cualquier proceso transicional, plantea preguntas que ninguna metodología clausura.

Las narrativas personales —particularmente las de las mujeres, en el análisis que atraviesa varios de los tomos diferenciales de la CEV— no solo aportan información sobre hechos. Ofrecen una experiencia única e irreducible, una forma de conocimiento sobre la sociedad y sobre la propia posición dentro de ella. Su función es distinta a la de la verdad fáctica: posibilitar el encuentro entre subjetividades. Esa dimensión desborda las categorías clásicas del expediente y también las de la historiografía positivista.

La cuestión es entonces cómo se escucha, quién escucha y con qué disposición. Desde perspectivas decoloniales se ha propuesto pensar el problema como una cuestión de gramáticas. La escucha jurídica y la escucha histórica pueden resultar insuficientes para capturar toda la verdad que las víctimas traen consigo, porque hay experiencias que quedan afuera —lo inaudito— cuando los marcos con que se recoge el testimonio no están hechos para ellas. Ocurre, sobre todo, con pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, cuya inteligibilidad exige marcos temporales, cosmológicos y colectivos que las técnicas dominantes de recolección testimonial no están diseñadas para acoger.

La CEV afrontó esa tensión en el terreno. Uno de los momentos más citados de su proceso de escucha territorial fue el testimonio del coronel Borja: su credibilidad ante las víctimas se sostuvo en la vulnerabilidad y la vergüenza del declarante, aun cuando no pudo responder preguntas de detalle sobre modo, tiempo y lugar. El episodio ilustra que la verdad histórica opera con un régimen de validación distinto al judicial —donde la incapacidad de precisar modo, tiempo y lugar sería fatal para el valor probatorio— y que, en ese régimen, la disposición ética del testigo puede ser tan constitutiva como su exactitud fáctica.

Paralelamente, el CNMH sostuvo su propio andamiaje testimonial: un Mecanismo no Judicial de Contribución a la Verdad y la Memoria Histórica, articulado en la Dirección de Acuerdos de la Verdad en aplicación de la Ley 1424 de 2010. Recogió relatos de personas desmovilizadas —desde al menos 2013— y contribuciones voluntarias de víctimas, organizaciones y otros sectores —hasta 2019 y 2020—. El mecanismo se propuso aportar al esclarecimiento histórico de estructuras paramilitares, su trayectoria, actuación territorial, procesos de desmovilización y victimizaciones. Es un archivo paralelo al de la CEV, con reglas propias, que ilustra que la verdad histórica en Colombia no es producto de una sola institución sino de una red de mecanismos superpuestos.

Esa red incluye también las iniciativas de memoria histórica comunitarias que el CNMH acompaña, cuyos contenidos son responsabilidad de las comunidades participantes y no necesariamente reflejan las opiniones del Centro. Los gestores acompañantes cumplen un papel de impulsadores, orientadores y defensores de la memoria de las víctimas, lo que introduce una tensión metodológica latente: el riesgo de que la orientación externa condicione la expresión de las propias vivencias.

Enfoques diferenciales y territorios

La verdad histórica producida por la CEV y por el CNMH ha tenido que reconocer, cada vez con mayor claridad, que la guerra colombiana no fue una sola guerra. Golpeó de manera diferenciada a pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, a mujeres, a personas LGBTIQ+, a niñas, niños y adolescentes, a comunidades campesinas y a las personas obligadas al exilio.

Resistir no es aguantar aborda las violencias y daños sufridos por pueblos indígenas, afrodescendientes, negros, raizales, palenqueros y rrom durante el conflicto armado interno en clave histórica: la violencia contemporánea no puede leerse fuera del despojo colonial, la construcción racializada del territorio y las temporalidades largas del racismo estructural. Mi cuerpo es la verdad visibiliza la experiencia de mujeres y personas LGBTIQ+ en los distintos momentos del conflicto, con énfasis particular en las violencias sexuales. La Colombia fuera de Colombia. Las verdades del exilio incorpora al relato oficial a las víctimas que la geografía del desplazamiento forzado ha ubicado fuera del país, un contingente prácticamente invisible en las políticas públicas anteriores.

La demanda de las víctimas exiliadas fue explícita: que el Estado colombiano reconozca el exilio como una forma de desplazamiento forzado y como continuación de hechos victimizantes, condición necesaria para avanzar en procesos de reparación. El propio informe de la CEV reconoce que aprendizajes y recomendaciones de las comisiones de verdad latinoamericanas pueden retomarse de manera conjunta para avanzar en la búsqueda de la verdad sobre este fenómeno.

Esa dimensión comparada es constitutiva. La magnitud de la desaparición forzada en Colombia supera, con creces, la registrada en las dictaduras del Cono Sur. Paraguay reportó 485 casos entre 1958 y 1988; Chile, 979 entre 1973 y 1990; Argentina, cerca de 9.000 entre 1976 y 1983. Colombia registraba más de 16.907 casos presuntos de desaparición forzada solo hasta noviembre de 2011. La verdad histórica colombiana no puede sino leerse contra ese fondo: la de un país cuya escala del daño desborda los marcos con los que América Latina había pensado hasta entonces la relación entre violencia, Estado y reparación.

Impunidad, participación y legitimidad disputada

La institucionalización de la verdad histórica no ha resuelto —ni podía resolver por sí sola— el problema de fondo del sistema colombiano de justicia. La respuesta del Estado a las víctimas y a la sociedad desde el punto de vista de la eficacia del aparato judicial ha sido insuficiente, y las cifras de impunidad así lo prueban. Ese es el hueco estructural sobre el que se levanta la arquitectura transicional: reconocer que el aparato penal ordinario no llegó, y no llegará, a establecer responsabilidades por la mayor parte de los crímenes cometidos.

Las víctimas lo han expresado en las evaluaciones disponibles del sistema. Las instituciones que forman o han formado parte del sistema de justicia transicional colombiano recibieron una calificación de grado medio de satisfacción por parte de las víctimas, que reportaron que no proporcionan información suficiente ni han ofrecido solución a las denuncias realizadas, aunque destacaron positivamente el trato brindado por los funcionarios. El balance institucional agregado ha sido desfavorable, y ese resultado puede desestimular la participación y las denuncias, con efectos acumulativos sobre la legitimidad del sistema.

A la insatisfacción interna se ha sumado la impugnación externa. Tanto la CEV como la JEP han sido severamente criticadas desde posiciones ideológicas de derecha desde su creación, aun cuando desde ámbitos académicos se ha valorado que cumplieron sus objetivos y tareas principales. El uribismo, en particular, ha representado a sectores que consideraban legítimo el uso de cualquier método, incluidos los más brutales, para derrotar a la subversión, y esa posición ideológica constituye uno de los incentivos que explican su oposición estructural a la justicia transicional. La verdad histórica producida por la CEV se enfrenta, así, no solo al escrutinio académico y ciudadano, sino a un negacionismo político organizado que disputa su legitimidad como relato.

Esa disputa se libra sobre un dato paradójico: el informe de la CEV señala que 2017 fue el año más tranquilo vivido en Colombia en medio siglo, atribuyéndolo a lo ganado con el Acuerdo de Paz de noviembre de 2016 —aunque también reconoce que la transformación participativa regional esperada no se materializó plenamente—. La verdad histórica, en Colombia, se produce en un país que simultáneamente reconoce que la paz le trajo alivios y que la implementación no cumplió sus promesas.

Efectos de larga duración

Cerrar una comisión no cierra una verdad. La pregunta que atraviesa el después de la CEV es qué queda cuando el mandato expira: qué evidencia comparada respalda los efectos esperados, qué archivo perdura y qué agenda sigue abierta.

La literatura académica comparada sobre justicia transicional muestra que las comisiones de verdad y las reparaciones están asociadas a una paz más duradera —a diferencia de la justicia punitiva—, pero solo bajo condiciones específicas: países democráticos y guerras que terminan con victoria de una parte. Ambas condiciones ya se asocian por sí mismas con la prevención de nuevas guerras, lo que dificulta aislar el efecto propio de los mecanismos transicionales. La mayoría de los países que sufrieron resurgimientos de violencia armada tras el fin de sus conflictos no habían aplicado medidas de justicia transicional, pero no hay evidencia suficiente para probar una relación causal directa. Colombia, cuyo conflicto no terminó con victoria de una parte sino con acuerdo negociado, se sitúa en un terreno para el que la evidencia comparada ofrece pocas certezas.

Lo que sí quedó fijado es un archivo. Los once tomos de Hay futuro si hay verdad, los informes del CNMH sobre casos emblemáticos —Trujillo, El Salado, Bojayá, La Rochela, Bahía Portete—, el documental Butisinu, memoria de un pueblo. Cien años caminando la palabra paz sobre el pueblo arhuaco, el informe sobre el genocidio de la Unión Patriótica, las iniciativas comunitarias de memoria en Comuna 13, Urabá, Catatumbo, Montes de María y Putumayo: un corpus público, en buena parte de dominio libre, que sobrevivirá a los gobiernos que lo produjeron o lo enfrentaron.

Ese corpus, sin embargo, deja preguntas abiertas. El caso La Rochela lo hizo explícito: el informe toca nudos complejos de la justicia colombiana y sus impactos en los procesos judiciales aún están por evaluarse. La relación entre esclarecimiento histórico y judicialización entraña riesgos no resueltos. Un informe puede aportar contexto a un proceso judicial en curso o erosionar garantías procesales; puede reforzar la reparación de una comunidad o exponerla a nuevas retaliaciones.

Queda también una asignatura pedagógica. Una política de reconciliación de largo plazo requiere articularse con una reforma educativa que, desde la escuela primaria hasta la educación superior, fortalezca los valores necesarios para que la verdad histórica no sea solo un archivo, sino una cultura pública. Convertir el informe en currículo, en formación cívica, en memoria transmitida: eso ninguna comisión puede completarlo por diseño.

El balance, en todo caso, es preciso. El Acuerdo de La Habana le dio a la verdad histórica autonomía formal respecto a la verdad judicial, un avance real frente a los límites demostrados por Justicia y Paz. Su legitimidad sigue siendo disputada desde fuera por el negacionismo político y, desde dentro, por las tensiones no resueltas entre testimonio, investigación criminal y reconstrucción histórica. Lo que la agencia sostenida de las víctimas organizadas y sus alianzas con la academia, los medios y la cooperación internacional ha logrado —desde Trujillo ante la CIDH hasta la entrega de Hay futuro si hay verdad— no es una verdad clausurada, sino un derecho ejercido: el de nombrar lo ocurrido con voz propia y exigir que el Estado lo reconozca. Frente a cifras de desaparición forzada que exceden las de las dictaduras del Cono Sur, el ejercicio efectivo de ese derecho constituye el resultado tangible del proceso.

04

En el archivo

1 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

Relaciones editoriales

  1. 01Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV)
  2. 02Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH)
  3. 03Justicia transicional
  4. 04Verdad judicial
  5. 05Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR)
  6. 06Ley de Justicia y Paz (Ley 975 de 2005)
  7. 07Ley de Víctimas (Ley 1448 de 2011)
  8. 08Francisco José de Roux Rengifo
  9. 09Gonzalo Sánchez Gómez
  10. 10Trujillo, Valle del Cauca
  11. 11Acuerdo Final de 2016
  12. 12Impunidad estructural
06

Documentos y fragmentos citados

55 documentos · 72 fragmentos

01Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 1491 cita
[1]

Introducción y conocimientos previos: La docente presentará a los estudiantes el video ¿Qué dice el punto sobre Víctimas del Acuerdo de Paz? de la Oficina del alto Comisionado para la Paz (28:44 min). Actividades Los estudiantes se organizarán en grupos para responder las siguientes preguntas en sus bitácoras: ¿Qué es…

p. 149
02Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 2781 cita
[2]

Truth, Coexistence, and No- Repetition, on a temporary and extrajudicial basis, as part of the Comprehensive System of Truth, Jus- tice, Reparations, and No- Repetition—representing the significant institu- tional framework that took shape from the Peace Agreement. In this sense, in addition to the Commission for the…

p. 278
03Género y memoria histórica. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoLina María Céspedes-Báez · 2018 · p. 11, 392 citas
[3]

Tierras. En abier- to contraste con las regulaciones anteriores del conflicto, esta nor- ma pretendió ofrecer mecanismos e instituciones para identificar 12 Género y memoria histórica Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento histórico y reparar todos los daños derivados de los “hechos ocurridos a partir…

p. 11
[35]

relativa, contextual y limitada legal y fácticamente. Así mismo, en el contexto de violación de derechos es un dere- cho del cual es titular la víctima y sus familiares, y que se pro- yecta en el deber del Estado de esclarecer los “hechos violatorios y las responsabilidades correspondientes” (CIDH, Corte Intera-…

p. 39
04JEP - Patricia Linares y los logros del Sistema Integral en 2020.htmlp. 11 cita
[4]

JEP - Patricia Linares y los logros del Sistema Integral en 2020 Fuente oficial: Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). URL: https://www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Paginas/Destacan-logros-del-Sistema-Integral-de-Verdad%2C-Justicia%2C-Reparaci%C3%B3n-y-no-Repetici%C3%B3n-de-Colombia.aspx Fecha de consulta: 2026-08-10.…

p. 1
05No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 301 cita
[5]

financiación y las redes de coope- rantes, así como de milicias y redes clandestinas. Hubo una fuerte internacionalización del conflicto con la plena implementación del Plan Colombia y con la creación de un bloque latinoamericano de izquierdas, que respaldó una salida política a la guerra. Las guerrillas instalaron…

p. 30
06Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 11 cita
[6]

Director General Gonzalo Sánchez G. Coordinador del informe Otros títulos de Memoria Histórica Trujillo. Una tragedia que no cesa (2008) El Salado. Esa guerra no era nuestra (2009) Recordar y narrar el conflicto. Herramientas para reconstruir memoria histórica (2009) El despojo de tierras y territorios. Aproximación…

p. 1
07La Rochela: Memorias de un crimen contra la justiciaGrupo de Memoria Histórica, Iván Orozco Abad (Relator), Gonzalo Sánchez G. (Coordinador) · 2010 · p. 21 cita
[7]

3 Gonzalo Sánchez G. Coordinador del Grupo de Memoria Histórica Iván Orozco Abad Relator de la investigación sobre la masacre de La Rochela Gina Cabarcas Maciá Laura Porras Santanilla Óscar Acevedo Arango Guido Bonilla Pardo Mauricio Barón Villa Equipo de investigación Diana Marcela Gil Asistente administrativa Jesús…

p. 2
08Trujillo: Una tragedia que no cesaGrupo de Memoria Histórica; Álvaro Camacho Guizado (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2008 · p. 13, 252 citas
[8]

las pruebas de las acciones de violencia y presuntos responsables de la tragedia, ignoradas o subvaloradas en el país. El caso Trujillo se convierte así en un importante precedente regional y del sistema Interamericano de derechos Humanos. La violencia interna, la de ayer y la de hoy, dejó de ser un asunto…

p. 25
[13]

el Sistema de Derechos Humanos de Naciones Unidas..........................................................................328 4.5. La CISVT: concertación frente a la impunidad, en medio del conflicto y la debilidad institucional....................................330 Índice onomástico 13 Pág. 4.6. Contradicciones,…

p. 13
09El modelo paramilitar de San Juan Bosco de La Verde y ChucuríÁlvaro Villarraga Sarmiento, Camilo Ernesto Villamizar Hernández · 2019 · p. 92 citas
[9]

amor eficaz --------------------------------------- 10.5. La Casa de la Memoria de San Vicente -------------------------------- 10.6. Otras iniciativas de memoria, paz y reconciliación ------------------ CONCLUSIONES --------------------------------------------------------------- REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA…

p. 9
[10]

amor eficaz --------------------------------------- 10.5. La Casa de la Memoria de San Vicente -------------------------------- 10.6. Otras iniciativas de memoria, paz y reconciliación ------------------ CONCLUSIONES --------------------------------------------------------------- REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA…

p. 9
10El derecho a la justicia como garantía de no repetición. Volumen 1. Graves violaciones de derechos humanos: luchas sociales y cambios normativos e institucionales 1985-2012Centro Nacional de Memoria Histórica · 2015 · p. 122 citas
[11]

historia de la violencia social y política del país. En términos generales, desde el punto de vista de la e fi cacia del aparato judicial, la respuesta que el Estado colom- biano ha ofrecido tanto a la sociedad como a las víctimas ha sido insu fi ciente, y las cifras de impunidad así lo prueban. Sin embar- go, es…

p. 12
[12]

historia de la violencia social y política del país. En términos generales, desde el punto de vista de la e fi cacia del aparato judicial, la respuesta que el Estado colom- biano ha ofrecido tanto a la sociedad como a las víctimas ha sido insu fi ciente, y las cifras de impunidad así lo prueban. Sin embar- go, es…

p. 12
11La Colombia fuera de Colombia. Las verdades del exilioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1, 182 citas
[14]

condujeron la guerra. A aquellos de la socie- dad civil que actuaron como agentes de la violencia de diferentes maneras. A quienes defendieron los derechos humanos, acompañaron a las víctimas y lucharon por la paz en los momentos más duros de la guerra. A testigos y analistas. En realidad, a todas las personas que…

p. 18
[24]

LA COLOMBIA FUERA DE COLOMBIA Las verdades del exilio HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición LA COLOMBIA FUERA DE COLOMBIA LAS VERDADES DEL EXILIO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Colombia. Comisión de la Verdad, autor Hay futuro si…

p. 1
12Comisión de la Verdad - metodología étnica.htmlp. 11 cita
[15]

los Pueblos Étnicos. Respecto al Sistema integral de Verdad, Justicia y Reparación, que incluye a la Comisión de la Verdad, se acordó, entre otras cosas que: “En el diseño de los diferentes mecanismos judiciales y extrajudiciales acordados respecto a los pueblos étnicos se incorporará la perspectiva étnica y cultural.…

p. 1
13Convocatoria a la paz grande. Declaración de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No RepeticiónComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1, 162 citas
[16]

desapariciones y los secuestros se contaban por centenas; los desplazamientos, por cientos de miles, y todas las camas del Hospital Militar estaban copadas por heridos de guerra. Lo ganado con el Acuerdo de Paz de noviembre de 2016 es una realidad. Si bien no se dio la transformación participativa regional que se…

p. 16
[17]

CONVOCATORIA A LA PAZ GRANDE Declaración de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición CONVOCATORIA A LA PAZ GRANDE DECLARACIÓN DE LA COMISIÓN PARA EL…

p. 1
14Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
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HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición HALLAZGOS Y RECOMENDACIONES DE LA COMISIÓN DE LA VERDAD DE COLOMBIA HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL HALLAZGOS Y RECOMENDACIONES DE LA COMISIÓN DE LA VERDAD DE COLOMBIA Catalogación en la…

p. 1
15Mi cuerpo es la verdad. Experiencias de mujeres y personas LGBTIQ+ en el conflicto armadoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 21 cita
[19]

COMISIÓN PARA EL ESCLARECIMIENTO DE LA VERDAD, LA CONVIVENCIA Y LA NO REPETICIÓN Hay futuro si hay verdad – Informe Final. Mi cuerpo es la verdad EXPERI ENCIAS DE MUJERES Y PERSONAS LG B T IQ+ EN EL CONFLICTO ARMADO Julio de 2022 Hay futuro si hay verdad. Informe Final de la Comisión para el Esclarecimiento de la…

p. 2
16Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 141 cita
[20]

testimonial y coral. Una curaduría de voces que van del pasado al porvenir, pasando por el presente. Hay cuatro tomos cuyo aporte específico es hacer visibles los impactos que tuvo el conflicto en sectores y grupos humanos que sufrieron de manera diferenciada la guerra y que suelen ser poco visibles en las políticas…

p. 14
17Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 261 cita
[21]

visibles los impactos que tuvo el conflicto en sectores y grupos humanos que sufrieron de manera diferenciada la guerra y que suelen ser poco visibles en las políticas públicas, incluso las que se diseñan para implementar la paz. El tomo Resistir no es aguantar. Violencias y daños contra los pueblos étnicos de…

p. 26
18Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 81 cita
[22]

de Verificación de la ONU, PNUD, PAX Holanda, Observatorio del Territorio de la Universidad de los Llanos Coordinación de diseño e impresión María Barbarita Gómez Rincón Diseño de portada Paula Velásquez Molinos Maquetación inicial Kevin Nieto Vallejo Diseño y diagramación páginas interiores Dirección de arte páginas…

p. 8
19Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 31 cita
[23]

COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO EJE CAFETERO Colombia. Comisión de la Verdad, autor Hay futuro si hay verdad: Informe Final de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición. -- Primera edición. -- Bogotá: Comisión de la Verdad, 2022. 11 tomos en 24…

p. 3
20Born of War in Colombia: Reproductive Violence and Memories of AbsenceTatiana Sanchez Parra · 2024 · p. 651 cita
[25]

mestizos. People of all ages, with diverse sexual orientations and gender identities and expressions; international and national representatives of social movements and grassroots organizations; former combatants; diplomats, journalists, scholars, and politicians from a wide political spectrum. The recently elected…

p. 65
21Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 941 cita
[26]

“operadores judiciales”, un número pequeño pero significativo. El asunto es que cuando se asumió el caso se lo hizo en una coyuntura compleja para la justicia colombiana, y se tocó un “nudo gordiano” de la justicia y sobre todo también en la tensión entre el ejecutivo y la rama judicial. Este caso además es…

p. 94
22Justicia y Paz ¿Verdad judicial o verdad histórica?Iván Orozco Abad, María Victoria Uribe, Gina Cabarcas, Luis Carlos Sánchez Díaz · 2012 · p. 8, 132 citas
[27]

posi- ble. Por esta razón, hemos procurado cruzar el análisis de los usos de las categorías jurídicas con el análisis de los relatos históricos producidos por el sistema (relatos que son simultáneamente estra- tegias pedagógicas) $. En el cruce de estos análisis exploramos los límites y las relaciones entre “verdad…

p. 13
[33]

para las Migraciones, OIM; a la Unidad de Fiscalías para la Justicia y la Paz y en especial a los fi scales Luis González, Elba Beatriz Silva, Deicy Jaramillo, Leonardo Augusto Cabana, José Joaquín Arias y Carlos Alberto Gordillo; a las áreas de Reconciliación, Jurídica y de Prensa y Comunicación de la Co- misión…

p. 8
23Los retos de la Colombia contemporánea. Miradas disciplinares diversas en las ciencias socialesMauricio Nieto Olarte (edición académica y compilación), Luis Javier Orjuela, Alix Catalina Rojas, Carlos Felipe Cantor, Juan Carlos Rodríguez, Andrés Guhl, Sandra Borda G., Mateo Morales, Ángela Iranzo Dosdad, Alejandro Castillejo Cuéllar, Juan Ricardo Aparicio, Alhena Caicedo, Pablo Jaramillo, Carlos A. Manrique, Laura Quintana · 2017 · p. 175, 1834 citas
[28]

la palabra de la v í ctima y la fuente documental toma una dimensión particular. A futuro, como lo he planteado hace poco en un ensayo sobre el prospecto de una comi - sión de verdad, cualquier iniciativa de esclarecimiento histórico a la colombia - na debe unificar estas dos perspectivas (Castillejo, 2015a). En estos…

p. 175
[29]

la palabra de la v í ctima y la fuente documental toma una dimensión particular. A futuro, como lo he planteado hace poco en un ensayo sobre el prospecto de una comi - sión de verdad, cualquier iniciativa de esclarecimiento histórico a la colombia - na debe unificar estas dos perspectivas (Castillejo, 2015a). En estos…

p. 175
[30]

en la zona. Claramente, en la reconstrucción de la memoria histórica llevada a cabo por esta comisión de investigación, la relación evidente entre violencias y temporalidades de larga duración no hacía parte de las epistemologías legales sobre las que se basaba el proceso de Justicia y Paz. Otros dos encuentros fueron…

p. 183
[31]

en la zona. Claramente, en la reconstrucción de la memoria histórica llevada a cabo por esta comisión de investigación, la relación evidente entre violencias y temporalidades de larga duración no hacía parte de las epistemologías legales sobre las que se basaba el proceso de Justicia y Paz. Otros dos encuentros fueron…

p. 183
24Antropología hecha en Colombia. Tomo IIEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 4251 cita
[32]

sólo un operador judicial (encargado de ejecutar y administrar el proceso investigativo) sino que adicionalmente puede ser potencialmente un agente de “reconstrucción histórica”. En este contexto, la verdad histórica se relaciona con la verdad judicial (Sarat y Kearns 2002). La diligencia de reconstrucción de la…

p. 425
25Justicia. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoFrancisco Barbosa Delgado · 2018 · p. 1221 cita
[34]

los olvidos de la verdad, Bogotá, CNM. Centro Nacional de Memoria Histórica (2012b), ¿Verdad judicial o verdad histórica? Bogotá, CNM. Centro Nacional de Memoria Histórica (2012c), Justicia y Paz. Tierras y territorios en las versiones de los paramilitares, Bogotá, CNMH. Centro Nacional de Memoria Histórica (2010a),…

p. 122
26La masacre de El Tigre. Un silencio que encontró su vozGonzalo Sánchez G., Martha Nubia Bello Albarracín, Andrés Cancimance López · 2011 · p. 161 cita
[36]

en una de las obligaciones funda- 16 La masacre de El Tigre, Putumayo mentales del Estado colombiano, cuando por acción u omisión ha contribuido al sufrimiento de los ciudadanos y ciudadanas (GMH, 2009a). En la cuarta parte, proponemos unas recomendaciones en tor- no a la Verdad, la Justicia y la Reparación, con el…

p. 16
27Encuesta Nacional ¿Qué piensan los colombianos después de siete años de Justicia y Paz?Gonzalo Sánchez Gómez, Iván Orozco Abad, Álvaro Villarraga Sarmiento, Luis Carlos Sánchez Díaz, Patricia Linares Prieto, María Consuelo Ramírez Giraldo, Angelika Rettberg Beil, Laura Otálora Cuenca, Irina Mago Cordido, Paola Ximena Silva Cortés · 2012 · p. 1031 cita
[37]

parte del grupo de personas Afectadas, y menor entre las personas No Afectadas. En este caso, este último subgrupo coincidió con las Víctimas Organizadas de la muestra, una tendencia contraria al patrón de disparidades entre ambos segmentos. Por otro lado, las instituciones que han formado o forman parte del sistema…

p. 103
28Exilio colombiano. Huellas del conflicto armado más allá de las fronterasCentro Nacional de Memoria Histórica, Juan Manuel Zarama Santacruz, Randolf Laverde Tamayo, Juan Pablo Luque · 2018 · p. 297, 3022 citas
[38]

gración masiva de ecuatorianos al exterior. Para el caso de un conflicto armado como el colombiano, de- finir el exilio de esta forma resulta de suma relevancia para con- tribuir a la verdad. Cuando se habla de más de medio millón de personas que tuvieron que abandonar el país como consecuencia de las diferentes…

p. 302
[65]

de una apuesta colectiva para reconocer sus opiniones, experiencias, testimonios y aportes. Entender la complejidad del fenómeno requiere también reco- nocer las experiencias históricas de otros procesos de exilio en América Latina, que pueden arrojar luces sobre cómo abordar el presente y el camino hacia el futuro.…

p. 297
29Sujetos victimizados y daños causados: Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoLina Rondón Daza, Liliana Cortés Gamba · 2018 · p. 32, 362 citas
[39]

una orientación a valorar el estado de fragilidad, en el trato que se da a la vida de los otros. Los informes del CNRR-GMH comenzaron documentando, a partir de procesos de reconstrucción de la memoria, casos em- blemáticos. En 2008-2010 se publicaron las investigaciones sobre los hechos ocurridos en los municipios de…

p. 32
[64]

personas en razón de su religión, opiniones o creencias, a las personas en situación de discapacidad, a los pueblos indígenas, a las comunidades campe- sinas, a las poblaciones afrocolombianas, negras, palenqueras y raizales, al pueblo Rrom, a la población LGBT, a las personas desplazadas y exiliadas, a los defensores…

p. 36
30Regiones y conflicto armado. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoClara Inés García · 2018 · p. 138, 1522 citas
[40]

y tan variados territorios a través de 50 años. 153 Bibliografía Centro Nacional de Memoria Histórica - CNMH (2012). El Placer. Mujeres, coca y guerra en el Bajo Putumayo. Bogotá: CNMH. Centro Nacional de Memoria Histórica – CNMH (2014). Silenciar la democracia. Las masacres de Remedios y Segovia, 1982 - 1997. Segunda…

p. 152
[55]

caben en la imaginación de quienes leen los informes (en Montes de María, se regis- traron 20 masacres solo en 2000, y entre 1999 y 2001, 42 masacres (CNRR-GMH, 2009, página 203). En Tibú fueron 30 las masacres entre 1999 y 2004 y cerca del doble en el Catatumbo) (página 20). La pregunta es: ¿Qué pasa en esas…

p. 138
31La política de reforma agraria y tierras en Colombia. Esbozo de una memoria institucionalAbsalón Machado Cartagena · 2013 · p. 11 cita
[41]

esbozo de una memoria institucional la política de reforma agraria y tierras en colombia Centro Nacional De Memoria Histórica Director General Gonzalo Sánchez G. Coordinador de la investigación Absalón Machado C. Foto de portada © Jhon Jairo Rincón García. Campesinos recordando su vida en el territorio. Departamento…

p. 1
32Histories of Perplexity: Colombia, 1970s–2010sLina Britto, A. Ricardo López-Pedreros · 2024 · p. 431, 4642 citas
[42]

975. The GMH’s reports tried to adhere to what its team had cautioned since consolidating in 2007: Truth and memory are socially con - structed. Consequently, truly participatory mechanisms were vital to its work to guarantee that victims and their organizations be “part of the construction” of truth and memory…

p. 431
[58]

December 8, 1982. www.nobelprize.org/prizes/literature/1982/marquez/lec - ture/. My italics. 8 I have argued this point in detail in my discussion of the structural challenges that constrain the construction of historical memory in Colombia in my essay “Gramáticas de la escucha: Aproximaciones filosóficas a la…

p. 464
33Silenciar la democracia. Las masacres de Remedios y Segovia 1982-1997Centro Nacional de Memoria Histórica; Ronald Edward Villamil Carvajal, Vladimir Melo Moreno (relatores); Tatiana Rincón Covelli, Andrés Fernando Suárez (correlatores) · 2014 · p. 231 cita
[43]

Martha Rendón, Jesús Balbín, Lucía Carva- jal, Luz María Franco y Rosa Ramírez su colaboración en el desarro- llo de la investigación. Asimismo, a Isabelita Mercado y Laura Ángel por el apoyo brindado desde su pasantía de investigación con la Uni- versidad del Rosario. También expresa su gratitud e incondicional apoyo…

p. 23
34Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo II. El Frente Capital y el declive del Bloque Centauros de las AUCDaniel Ricardo Martínez Bernal (coordinador), Lorena Camacho Muete, Esteban Caviedes Alfonso, Laura Bibiana Escobar García, José María Gutiérrez Sierra, Daniela Moreno Arriola, Daniel Augusto Serrano Corredor, Juan Manuel Villarraga Beltrán · 2021 · p. 121 cita
[44]

de los relatos de las per- sonas desmovilizadas firmantes de los Acuerdos de la Verdad, así como de las Contribuciones Voluntarias confiadas al CNMH por víctimas, organizaciones de víctimas y diferentes sectores de la sociedad colombiana. Inscrito en dicho propósito y siguiendo el procedimiento de elaboración de…

p. 12
35Doble discurso, múltiples crímenes. Análisis temático de las ACMM y las ACPBCentro Nacional de Memoria Histórica, Camilo Ernesto Villamizar Hernández (coordinador) · 2021 · p. 5892 citas
[45]

CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista hombre víctima, Mariquita (Tolima), 2017, 2 de agosto. CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista mujer víctima, Mariquita (Tolima), 2017, 2 de agosto. CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista hombre adulto,…

p. 589
[46]

CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista hombre víctima, Mariquita (Tolima), 2017, 2 de agosto. CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista mujer víctima, Mariquita (Tolima), 2017, 2 de agosto. CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista hombre adulto,…

p. 589
36Autodefensas de Cundinamarca. Olvido estatal y violencia paramilitar en las provincias de Rionegro y Bajo MagdalenaCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Rodrigo Arturo Triana Sarmiento, León Felipe Rodríguez Hernández, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 4321 cita
[47]

Yacopí, 2019, 16 de mayo, entrevistadores León Felipe Rodrí- guez Hernández, Rodrigo Arturo Triana Sarmiento. CNMH, contribución voluntaria, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Moya- no, lideresa comunitaria, Hinche, La Palma, 2019, 5 de junio, entrevistadores León Felipe Rodríguez Hernández, Rodrigo Arturo Triana…

p. 432
37Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 6441 cita
[48]

la Verdad, Soacha, 2019, 30 de mayo. CNMH, contribución voluntaria, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Soacha, 2019, 5 de junio. CNMH, contribución voluntaria, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Soacha, 2019, 13 de junio. CNMH, contribución voluntaria, entrevista, Acuerdos de la Verdad, San Martín, 2019a, 27 de…

p. 644
38El Estado suplantado. Las Autodefensas de Puerto BoyacáCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque · 2019 · p. 6262 citas
[49]

Verdad, El Car- men, 2013a, 27 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, El Car- men, 2013, 29 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Bucara- manga, 2013a, 29 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Bucara-…

p. 626
[50]

Verdad, El Car- men, 2013a, 27 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, El Car- men, 2013, 29 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Bucara- manga, 2013a, 29 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Bucara-…

p. 626
39El Bloque Mineros de las AUC. Violencia contrainsurgente, economías criminales y depredación sexualJuan Esteban Jaramillo Giraldo, José Manuel Hernández, Dairo Correa Gutiérrez · 2022 · p. 4171 cita
[51]

de septiembre. 416 EL BLOQUE MINEROS DE LAS AUC CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Me- dellín, 2017, 8 y 29 de septiembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, San Pe- dro de Urabá, 2017, 12 de septiembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la…

p. 417
40De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 5611 cita
[52]

de junio. CV 42. CNMH, hombre, entrevista, Acuerdos de la Verdad, contribu- ción voluntaria, Valle de San Juan, Tolima, 2015, 14 de agosto. CNMH, hombre, entrevista, Acuerdos de la Verdad, contribu- ción voluntaria, Líbano, 2015, 25 de agosto. CNMH, mujer, entrevista, Acuerdos de la Verdad, contribu- ción voluntaria,…

p. 561
41Memorias de El Vergel: un jardín entre montañasGrupo de Memoria de la Casita Vergeleña, Jardín del Recuerdo y de los Sueños · 2022 · p. 11 cita
[53]

U n j a r d í n e n t r e m o n t a ñ a s g r u p o d e m e m o r i a d e l a c a s i t a v e r g e l e ñ a, j a r d í n d e l r e c u e r d o y d e l o s s u e ñ o s U n j a r d í n e n t r e m o n t a ñ a s Una iniciativa de Memoria Histórica acompañada por el Centro Nacional de Memoria Histórica 2022 MEMORIAS DE EL…

p. 1
42Hacer memoria para recuperar el ser kamëntšá: raspachines víctimas y lecciones de la madre tierra para pervivirGrupo de Memoria Kamëntšá; William Caicedo Jamioy; Víctor Andrés Chasoy; Clementina Chicunque Chindoy; Wbeimar Arturo Jacanamejoy Chicunque; Judy Jaqueline Jacanamejoy Chicunque; Arturo Jacanamejoy Mavisoy; Jacinta del Rosario Jamioy; Aida Yuleni Juagibioy; Laura Guzmán Peñuela; Tania Helena Gómez Alarcón · 2020 · p. 11 cita
[54]

Hacer memoria para recuperar el ser kamëntšá: RASPACHINES VíCTIMAS Y LECCIONES DE LA MADRE TIERRA PARA PERVIVIR Hacer memoria para recuperar el ser kamëntšá: raspachines víctimas y lecciones de la madre tierra para pervivir Una iniciativa del: Grupo de Memoria Kamëntšá Integrantes del Grupo de Memoria Kamëntšá:…

p. 1
43Todo pasó frente a nuestros ojos. El genocidio de la Unión Patriótica 1984-2002Vladimir Melo Moreno (Relator); Andrés Fernando Suárez, Carmen Andrea Becerra (Correlatores); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2018 · p. 121 cita
[56]

la generosidad de muchas instituciones y perso- nas para tener acceso a información ineludible, lo que nos llevó a mirar de manera comprometida los enormes vacíos que circun- dan lo que hasta ahora se conoce de los hechos acaecidos a la Unión Patriótica. Sabemos que esta no será la única perspectiva desde la cual se…

p. 12
44La Verdad de las Mujeres. Víctimas del conflicto armado en Colombia. Tomo IRuta Pacífica de las Mujeres · 2013 · p. 361 cita
[57]

la realidad humana. Contar la propia historia es, pues, una fuente de conoci - miento acerca de la sociedad y también acerca de la propia posición dentro de la sociedad. Las narrativas personales no sólo se refieren a los hechos, sino que también constituyen reflexiones sobre los mismos hechos. En el proyecto de esta…

p. 36
45Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 271 cita
[59]

tensión desapareció y las once madres vieron ante ellas a un hijo y a un padre arrepentido. Él no pudo responder a muchas preguntas sobre el modo, el tiempo y el lugar porque daba sus órdenes detrás de un escritorio, sin enterarse de detalles, pero la vulnerabilidad de su vergüenza fue suficiente para que las mujeres…

p. 27
46Resistir no es aguantar. Violencias y daños contra los pueblos étnicos de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1, 112 citas
[60]

RESISTIR NO ES AGUANTAR Violencias y daños contra los pueblos étnicos de Colombia HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición RESISTIR NO ES AGUANTAR VIOLENCIAS Y DAÑOS CONTRA LOS PUEBLOS ÉTNICOS DE COLOMBIA HAY FUTURO si hay verdad INFORME…

p. 1
[62]

Pacífico. Departamento del Chocó 77 Corredor cordillera Occidental y serranía del Baudó: conexión con el océano Pacífico. Departamentos del Valle del Cauca, Cauca, Antioquia, Risaralda y Chocó 80 Corredor norte del Cauca: conexión con el océano Pacífico. Municipios del norte del Cauca 84 Corredor cordillera Central y…

p. 11
47No es un mal menor. Niñas, niños y adolescentes en el conflicto armadoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[61]

NO ES UN MAL MENOR Niñas, niños y adolescentes en el conflicto armado HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición NO ES UN MAL MENOR NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES EN EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Colombia. Comisión de…

p. 1
48Memorias plurales: experiencias y lecciones aprendidas para el desarrollo de los enfoques diferenciales en el Centro Nacional de Memoria Histórica. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoCentro Nacional de Memoria Histórica · 2018 · p. 2821 cita
[63]

y justicia. Memoria indígena https://www. youtube.com/ watch?v=94z7K0QBC_8 282 Memorias plurales: experiencias y lecciones aprendidas para el desarrollo de los enfoques diferenciales en el Centro Nacional de Memoria Histórica DOCUMENTOS Y PRODUCTOS DE MEMORIA HISTÓRICA CON ENFOQUE DIFERENCIAL Tipo Serie CNMH Título…

p. 282
49¿Un nuevo ciclo de la guerra en Colombia?Francisco Gutiérrez Sanín · 2020 · p. 1391 cita
[66]

del movimiento depende del fracaso de la paz. Lo mismo se puede decir de los “auditorios duros” del movimiento, es decir, de sectores sociales con gran poder, que se sienten apasionadamente representados por el movimiento y que le proveen una parte significativa de su personal dirigente. A continuación, doy dos…

p. 139
50La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 3821 cita
[67]

prisión entre quince y veinte años. Es un régimen sancionatorio especial, acordado para lograr la paz y dar tranquilidad a las víctimas, pero de ninguna manera —como queda visto— se trata de un régimen de impunidad. EL CUMPLIMIENTO DE UNA PROMESA A los militares y policías siempre les dije, desde cuando comenzamos las…

p. 382
51Guerras, paces y vidas entrelazadas: coexistencia y relaciones locales entre víctimas, excombatientes y comunidades en ColombiaJuan Diego Prieto Sanabria · 2012 · p. 361 cita
[68]

la justicia transicional en contextos de conflictos armados arrojan un balance más matizado (véase Thoms, Ron y Paris 2010). Por ejemplo, Lie, Binningsbø y Gates (2007) encontraron que las comisiones de la verdad y las reparaciones a víctimas están asociadas con una paz más duradera (la justicia punitiva no); pero…

p. 36
52¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 271 cita
[69]

Sonora no están desaparecidos sino escapados. En medio de los combates se sintieron culpables y huyeron a las montañas, por ahí en 15 días vuelven”. 61 59. Anexo informe. 60. GMH, Trujillo, 69. 61. GMH, Trujillo, 70. El Registro Nacional de Desaparecidos reportó, hasta noviembre del 2011, 50.891 casos, de los cuales…

p. 27
53Nueva Historia de Colombia. Vol. I: Colombia Indígena, Conquista y ColoniaÁlvaro Tirado Mejía, Jaime Jaramillo Uribe · 1989 · p. 111 cita
[70]

todas las pruebas cuando trata de explicarse y recons- truir un período, una época o un proceso histó- rico complejo como una revolución. Por eso sus sentencias estarán siempre sujetas a revisión y nunca podrán tener el efecto "de cosa juzgada". De ahí el carácter de abierto, de provisionalidad y también de…

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54Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesSara Victoria Alvarado, Eduardo A. Rueda Barrera, Pablo Gentili (editores) · 2016 · p. 191 cita
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política de la reconciliación debe ser una política del desarrollo humano. Me han impresionado profundamente los valientes experimentos económicos observados en mi reciente visita a Medellín, donde descubrí que lo que escribo —sobre la búsqueda de las “capacidades humanas”— se estaba convirtiendo en una esperanza…

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55Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesMartha Nussbaum, Sara Victoria Alvarado (ed.), Eduardo A. Rueda Barrera (ed.), Pablo Gentili (ed.) · 2016 · p. 191 cita
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política de la reconciliación debe ser una política del desarrollo humano. Me han impresionado profundamente los valientes experimentos económicos observados en mi reciente visita a Medellín, donde descubrí que lo que escribo —sobre la búsqueda de las “capacidades humanas”— se estaba convirtiendo en una esperanza…

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