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Hecho histórico · Posconflicto · 2016–presente

Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR)

Entre 2017 y 2022, Colombia construyó el SIVJRNR, la arquitectura institucional más ambiciosa de justicia transicional en América Latina, nacida del Acuerdo de La Habana con las FARC-EP: tres órganos autónomos —la JEP, la Comisión de la Verdad y la UBPD— coordinados para procesar más de medio siglo de conflicto armado mediante verdad histórica, sanción judicial y búsqueda humanitaria.

Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR)
4 de abril de 2017 (Acto Legislativo 01); Informe Final de la CEV publicado el 28 de junio de 2022
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Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
4 de abril de 2017 (Acto Legislativo 01); Informe Final de la CEV publicado el 28 de junio de 2022
Dónde
Colombia, La Habana, Bogotá, Barrancabermeja, Urabá, Catatumbo, Montes de María, Cauca, Putumayo, Sucre, Dabeiba (Antioquia), Medellín (Comuna 13)
Protagonistas
Juan Manuel Santos, Rodrigo Londoño, Sergio Jaramillo, Álvaro Uribe Vélez, Iván Duque, Humberto de la Calle, Francisco de Roux (presidente de la CEV), Patricia Linares (primera presidenta de la JEP), Eduardo Cifuentes (presidente de la JEP), Luz Marina Monzón (directora de la UBPD), Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV)
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Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. Más de medio siglo de conflicto armado interno con las FARC-EP, que dejó más de 110.000 personas desaparecidas, miles de secuestrados, falsos positivos y comunidades enteras victimizadas en regiones como el Urabá, el Catatumbo, los Montes de María, el Cauca y el Putumayo.
  2. Las limitaciones estructurales de la Ley de Justicia y Paz (Ley 975 de 2005), que instaló el vocabulario de la justicia transicional pero mostró incapacidad para producir verdad histórica, reparación colectiva y búsqueda efectiva de desaparecidos, y no impidió la reorganización paramilitar.
  3. La descoordinación institucional crónica en materia de desaparición forzada —con cifras divergentes entre la Fiscalía (19.973 casos), la Procuraduría (2.523) y la Comisión de Búsqueda (924)— que evidenciaba la ausencia de una política unificada de búsqueda e identificación.
  4. La negociación en La Habana, que impuso el reto de diseñar un sistema que garantizara el máximo posible de justicia sin sacrificar la paz, respetando la Constitución colombiana y el Estatuto de Roma, y que motivara la firma de la guerrilla con condiciones jurídicas asumibles.
4 de abril de 2017 (Acto Legislativo 01); Informe Final de la CEV publicado el 28 de junio de 2022Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR)

Consecuencias

  1. Creación constitucional mediante el Acto Legislativo 01 del 4 de abril de 2017 de tres instituciones autónomas e interdependientes: la JEP, la CEV y la UBPD, configurando el diseño de justicia transicional más complejo ensayado en América Latina.
  2. La JEP priorizó siete macrocasos —entre ellos los falsos positivos, el secuestro sistemático de las FARC-EP y la victimización de la Unión Patriótica— y adelantó diligencias de exhumación en el cementerio de Dabeiba (Antioquia) en 2019, produciendo evidencia material sobre crímenes de Estado antes negados.
  3. El Caso 001 de la JEP ('Toma de Rehenes y otras graves privaciones a la libertad cometidas por las FARC-EP') implicó el reconocimiento institucional por primera vez de la escala del secuestro sistemático, con 3.015 detenidos de la organización reconocidos al momento de la firma.
  4. La CEV inauguró 28 Casas de la Verdad en igual número de ciudades del país, desplegó equipos territoriales en 28 localidades y publicó el 28 de junio de 2022 su Informe Final 'Hay futuro si hay verdad', compuesto por 11 tomos en 24 volúmenes.
  5. El SIVJRNR operó bajo asedio político permanente del Centro Democrático y del gobierno de Iván Duque (2018-2022), que presionaron para modificar o eliminar el Acuerdo de Paz, convirtiendo cada decisión de la JEP en disputa judicial y mediática.
  6. El Sistema estableció un precedente metodológico al investigar patrones de violencia por redes y entramados de mando —no solo responsabilidades individuales—, superando la limitación central que había paralizado a Justicia y Paz.
  7. La derrota del plebiscito del 2 de octubre de 2016 y la posterior refrendación del acuerdo renegociado por el Congreso dejaron al SIVJRNR con una fisura de legitimidad de origen que sus detractores explotaron sistemáticamente durante todo el período.
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La clave interpretativa

Por qué importa

El SIVJRNR es el experimento más ambicioso de justicia transicional en la historia de América Latina: por primera vez un país coordinó en un mismo sistema la sanción judicial, la verdad histórica extrajudicial y la búsqueda humanitaria de desaparecidos, con metodologías diferenciadas y mandatos constitucionales propios para cada función. Su diseño respondió directamente a los fracasos de Justicia y Paz y fijó estándares inéditos sobre el alcance de los derechos de las víctimas —incluyendo comunidades étnicas, población LGBT, sindicalistas y defensores de derechos humanos— en contextos de negociación de paz. La tensión irresuelta entre legitimidad popular, eficacia institucional y resistencia política que atravesó todo el período convierte al SIVJRNR en un laboratorio vivo sobre los límites y posibilidades de la justicia transicional en democracias polarizadas.
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Desarrollo histórico

La historia completa

Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición

El Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición —SIVJRNR— fue la arquitectura institucional que Colombia construyó entre 2017 y 2022 para procesar más de medio siglo de conflicto armado con las FARC-EP. Nacido del Acuerdo de La Habana y consagrado por el Acto Legislativo 01 del 4 de abril de 2017, desagregó la justicia transicional en tres órganos autónomos e interdependientes: la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV) y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD). A ellos se sumaron medidas de reparación integral y garantías de no repetición. Ningún país latinoamericano había ensayado antes un diseño tan ambicioso: verdad histórica, sanción judicial y búsqueda humanitaria coordinadas en un mismo aparato, cada una con misiones y metodologías propias. Durante cinco años, el Sistema produjo hallazgos y reconocimientos inéditos —desde la exhumación en el cementerio de Dabeiba hasta el Informe Final Hay futuro si hay verdad— mientras sobrevivía al cambio de gobierno, al asedio del uribismo y a la inercia de las instituciones preexistentes.

El aprendizaje de Justicia y Paz

El SIVJRNR no surgió en el vacío. Su diseño respondía a los límites, ampliamente diagnosticados, del experimento anterior: la Ley 975 de 2005, conocida como Ley de Justicia y Paz, con la que el gobierno de Álvaro Uribe Vélez había buscado encauzar la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia. Aquella ley marcó la entrada del vocabulario de la justicia transicional al campo jurídico colombiano —los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación quedaron por primera vez en el centro—, pero mostró en carne viva sus insuficiencias.

El proyecto original del gobierno Uribe se inclinaba abiertamente a favor de los victimarios. Buscaba motivar la desmovilización con penas bajas sin exigir resarcimiento de daños. Solo tras un intenso debate público se incorporaron elementos de protección a las víctimas. Aun así, el sistema arrastró una tensión estructural entre la verdad judicial —recortada por las categorías penales— y la verdad histórica que las víctimas y la sociedad reclamaban. Los incidentes de reparación evidenciaron esa estrechez: en el caso del Bloque Norte, la Fiscalía presentó los hechos únicamente en clave individual, imposibilitando deducir daños colectivos, y la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación señaló la ausencia de criterios adecuados para diagnosticarlos.

Al problema del relato se sumó el problema material de los cuerpos. Antes de desmovilizarse, integrantes de los bloques paramilitares removieron cadáveres de fosas comunes y los arrojaron a los ríos, destruyendo evidencia y privando a las familias de la posibilidad de recuperar a sus seres queridos. La institucionalidad respondió tarde y en desorden: en agosto de 2007 la Fiscalía creó la Subunidad de Exhumaciones —hoy Grube— adscrita a la Unidad Nacional de Fiscalías para la Justicia y la Paz, y en diciembre de ese año se estableció el Centro Único Virtual de Identificación (CUVI), con participación del DAS, Medicina Legal y la Policía, para coordinar diligencias a escala nacional. Pero el CUVI quedó ubicado funcionalmente dentro de la Unidad de Justicia y Paz, lo que contradijo el espíritu de la Resolución 1678 y propició una descoordinación crónica con la jurisdicción ordinaria. Las investigaciones de desaparición forzada se dispersaron entre unidades —Justicia y Paz, Derechos Humanos y DIH, Desplazamiento y Desaparición—, sin que ninguna asumiera una política específica. Las cifras oficiales lo delataban: la Fiscalía registraba 19.973 casos entre 1991 y 2008, la Procuraduría 2.523, la Comisión de Búsqueda apenas 924. Colombia no sabía cuántos desaparecidos tenía.

A esas fallas se sumó un dato político decisivo: la desmovilización formal de las AUC bajo la Ley 975 no produjo la paz. En varias regiones, especialmente en la costa norte, los paramilitares se reorganizaron como bandas criminales —las Bacrim— con influencia política y económica de facto. La víctima sin identificar quedó fuera de los tribunales; las familias, sin respuesta; y el país, sin la verdad histórica que Justicia y Paz había prometido producir. Cuando las delegaciones del gobierno Santos y las FARC-EP se sentaron en La Habana, el diagnóstico de esas limitaciones era el subsuelo del que emergería un diseño distinto.

La negociación de un sistema

El reto central en La Habana, según lo formularon los negociadores, era diseñar un sistema de justicia transicional que garantizara el máximo posible de justicia sin sacrificar la paz, respetando la Constitución colombiana y los tratados internacionales, incluido el Estatuto de Roma. Ese doble techo —el interno de la Carta del 91 y el externo del derecho penal internacional— obligaba a moverse en un margen estrecho: penas suficientes para no configurar impunidad, condiciones asumibles para que la guerrilla firmara.

El Acuerdo #62, adoptado en octubre de 2015, propuso ya la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas como pieza específica de la nueva institucionalidad, separada de la investigación penal y con vocación humanitaria y extrajudicial. Fue una decisión de método: sacar la búsqueda de los cuerpos del ritmo de los procesos judiciales, para que las familias no dependieran de la lógica probatoria de un fiscal. Sobre esa misma premisa se dibujó la Comisión de la Verdad como órgano extrajudicial —relato sin sanción— y la JEP como jurisdicción especial con reglas propias.

El punto quinto del Acuerdo Final rompió con la mirada estrecha del combatiente y reconoció como sujetos victimizados a un universo amplio: comunidades étnicas y campesinas, pueblo Rrom, población LGBT, desplazados y exiliados, defensores de derechos humanos, sindicalistas, periodistas, partidos y movimientos políticos, gremios productivos, y también quienes participaron directamente como combatientes junto a sus familias. Antes de firmar, la Mesa encomendó a la ONU y a la Universidad Nacional foros regionales de consulta ciudadana en Villavicencio, Barrancabermeja, Barranquilla y Cali, con convocatoria plural y enfoque diferencial y de género. La amplitud del catálogo no era retórica: fijaba una definición operativa de víctima que la Ley 975 había mantenido estrecha y que ahora obligaba a las tres instituciones a diseñar metodologías capaces de sostenerla.

Firmado el Acuerdo, Santos lo sometió a plebiscito el 2 de octubre de 2016 buscando otorgarle máxima legitimidad popular frente a la oposición del uribismo. El No se impuso por un margen estrecho. La derrota abrió una crisis de origen que marcaría todo lo que vino después: el texto fue modificado en profundidad en semanas y, esta vez, refrendado por el Congreso en lugar de sometido a un nuevo plebiscito. Analistas cercanos al proceso reconocerían después que la vía plebiscitaria había sido un error de cálculo. El resultado fue un acuerdo jurídicamente vigente pero políticamente frágil, con una fisura de legitimidad que sus detractores explotarían sistemáticamente.

El Acto Legislativo 01 de 2017 y la arquitectura del Sistema

El 4 de abril de 2017 el Congreso aprobó el Acto Legislativo 01, que incorporó a la Constitución un título de disposiciones transitorias para la terminación del conflicto armado y la construcción de una paz estable y duradera. Ese fue el nacimiento constitucional del Sistema. La JEP quedó consagrada como jurisdicción especial con vocación temporal; la CEV, como órgano extrajudicial con un mandato de tres años prorrogables; la UBPD, como entidad de naturaleza humanitaria con quince años de mandato inicial.

Los tres órganos compartían un principio operativo: la interdependencia sin subordinación. La Comisión no podía trasladar información con valor probatorio a la JEP; la UBPD trabajaba con reserva para proteger a las familias y a los aportantes de información; la JEP conservaba la potestad sancionatoria. Cada órgano tendría su presidencia y su cuerpo directivo: Patricia Linares presidió inicialmente la JEP, luego Eduardo Cifuentes; el jesuita Francisco de Roux, con largo trabajo en el Magdalena Medio, presidió la Comisión de la Verdad; Luz Marina Monzón dirigió la UBPD desde su instalación. En la Secretaría Ejecutiva de la JEP se sucedieron figuras como Martha Lucía Zamora.

El régimen sancionatorio de la JEP diseñó una escala novedosa. Para quienes reconocieran verdad plena y responsabilidad de manera temprana, sanciones propias con restricciones efectivas de libertad y componente restaurativo. Para quienes reconocieran tardíamente, penas alternativas. Para quienes no confesaran crímenes que les fueran demostrados, penas privativas de la libertad ordinarias de entre quince y veinte años. Los defensores del acuerdo insistieron desde el comienzo en que este esquema no era impunidad sino un régimen especial orientado a la paz y a la satisfacción de las víctimas. La distinción no era retórica: la sanción propia exigía la verdad como precio.

El Acuerdo contempló también una aplicación diferenciada de la justicia transicional a militares y policías. El objetivo era evitar que los agentes del Estado quedaran en peor situación jurídica que los combatientes desmovilizados. La diferenciación fue, desde el inicio, uno de los puntos más disputados y menos claros del diseño. A mediados de 2018, miembros de la fuerza pública vinculados a investigaciones por presunta complicidad con paramilitares en masacres en Barrancabermeja se acogieron a la JEP y fueron dejados en libertad por el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga. Cada movimiento de este tipo se leía, según la orilla, como cumplimiento del acuerdo o como concesión inaceptable.

La JEP: siete macrocasos y una guerra política

La JEP eligió como método de trabajo la concentración en macrocasos: patrones de violencia definidos por conducta, actor o territorio, en lugar de investigaciones caso por caso. Priorizó siete. Cuatro de ellos tocaban con particular intensidad las dinámicas del conflicto en regiones como la Amazonía: la retención ilegal de personas por las FARC-EP, las muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado —los falsos positivos—, la victimización a miembros de la Unión Patriótica y el reclutamiento y vinculación de niños, niñas y adolescentes.

El Caso 001, denominado en documentos institucionales Toma de rehenes y otras graves privaciones a la libertad cometidas por las FARC-EP, atacaba una de las prácticas más devastadoras del secuestro sistemático. Al firmarse el Acuerdo, la cifra de detenidos de la organización finalmente reconocidos fue de 3.015 personas. La magnitud del reconocimiento importaba: por primera vez un actor armado del conflicto colombiano admitía institucionalmente la escala de su práctica de secuestro ante una jurisdicción constituida.

El caso de los falsos positivos abrió otra frontera. En 2019, la JEP adelantó diligencias de prospección y exhumación en el cementerio de Dabeiba, Antioquia. Los cuerpos hallados —jóvenes desaparecidos y luego presentados como guerrilleros muertos en combate— dieron sustento material a lo que durante años había circulado como denuncia. La metodología macro permitió lo que Justicia y Paz no había podido: cruzar patrones, identificar redes de mando, señalar responsabilidades por líneas jerárquicas más allá del ejecutor de bajo rango.

El giro metodológico resultó decisivo. La justicia transicional ha mostrado limitaciones estructurales para alcanzar a quienes ordenaron, planearon y financiaron la violencia, y solo cuando las investigaciones adoptan metodologías centradas en redes y entramados —no exclusivamente en responsabilidades individuales— los avances superan al ejecutor material. La JEP apostó a un método que Justicia y Paz nunca había podido implementar con consistencia.

Pero la JEP también fue, desde su instalación, el blanco político preferente del Centro Democrático. La oposición uribista ejerció presión constante contra la justicia transicional y la participación política de la guerrilla desmovilizada. Abogados y dirigentes del uribismo habían representado durante años a militares acusados de graves violaciones de derechos humanos, y el sector expresaba con frecuencia la convicción de que ciertos métodos brutales del Estado en el conflicto habían sido legítimos. Ese trasfondo se tradujo en incentivos concretos para atacar la JEP como institución.

Cuando Iván Duque llegó al poder en agosto de 2018 —con una plataforma electoral que prometía eliminar o modificar sustancialmente el Acuerdo de Paz—, la presión se volvió acción de gobierno. El Centro Democrático, con respaldo presidencial, lanzó campañas para señalar a los exguerrilleros como violadores en masa de niños y promover penas drásticas —cadena perpetua en algunas versiones, pena de muerte en otras—, con el mensaje implícito de excluirlos de la competencia política. En paralelo, se sostuvo la exigencia de que los desmovilizados cumplieran penas de cárcel antes de acceder a curules en el Congreso. El argumento central de la campaña del No —que no se oponía a la paz sino a la impunidad y exigía penas retributivas en establecimientos carcelarios estatales— se prolongó como línea programática de gobierno.

En medio de ese asedio, la JEP tuvo que sostener sus decisiones, defender su autonomía y avanzar en los macrocasos. Cada auto, cada versión voluntaria, cada libertad concedida se disputaba en el terreno judicial y en el mediático al mismo tiempo.

La Comisión de la Verdad: casas, territorios, un informe

La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición eligió una apuesta metodológica distinta a la de cualquier comisión anterior en América Latina: descentralizar radicalmente el trabajo de escucha. La Dirección de Territorios inauguró 28 Casas de la Verdad distribuidas por todo el país, con presencia en el norte y oriente (Aguachica, Apartadó, Arauca), en la cordillera (Barrancabermeja, Bucaramanga, Cúcuta), en el Pacífico (Buenaventura, Tumaco, Quibdó), en la Amazonía y la Orinoquía (Florencia, Mocoa, Puerto Asís, San José del Guaviare) y en las principales capitales regionales, de Medellín a Yopal. La lista misma dibujaba el mapa del conflicto. En paralelo desplegó equipos de investigación territorial en 28 localidades, incluyendo Bogotá y la zona Cundinamarca-Boyacá.

Las Casas no eran oficinas administrativas: se pensaron como espacios políticos y sociales donde las comunidades pudieran acercarse en sus propios términos, en sus propios ritmos. Los lineamientos metodológicos quedaron sistematizados en el documento Lineamientos metodológicos. Escuchar, reconocer y comprender, publicado en 2019 como Módulo de Captura de la institución. Escuchar antes de interpretar, reconocer antes de sistematizar: la secuencia importaba.

La Comisión desarrolló una Metodología étnica contra el racismo, la discriminación racial y otras formas conexas de intolerancia y un Protocolo de relacionamiento con los pueblos, las comunidades y las organizaciones étnicas en los territorios, con referentes explícitos en la Constitución de 1991, el Capítulo Étnico del Acuerdo Final y los decretos leyes sobre víctimas étnicas. La presión de organizaciones de base fue determinante: sin comunidades étnicas, sin colectivos de mujeres, sin plataformas como el GIDH o el Movice —que entregaron a la JEP, la UBPD y la CEV informes sobre episodios como la Operación Orión en la Comuna 13 de Medellín—, el enfoque diferencial habría quedado en el papel.

La Comisión también ensayó un formato que sería una de sus marcas: los encuentros de reconocimiento entre víctimas y responsables. El 27 de julio de 2021, en Sucre, once familias de jóvenes presentados ilegítimamente como bajas en combate se sentaron con el coronel Borja bajo la metodología del diálogo de improbables. El coronel reconoció responsabilidad de mando, aunque señaló no haber conocido los detalles operativos. No era un juicio ni una sentencia: era el rito público de decir en voz alta lo que durante años se había ocultado, con las familias enfrente. El formato —sin réplica exacta en experiencias latinoamericanas anteriores— apostó a que la verdad sostenida por el reconocimiento del responsable pesara distinto que la verdad meramente documentada.

El 28 de junio de 2022, la Comisión entregó la versión digital del Informe Final. Se tituló Hay futuro si hay verdad y se compuso de 11 tomos en 24 volúmenes, con ilustraciones, diagramas, fotografías, mapas a color y referencias bibliográficas. Nunca antes Colombia había producido un relato de tal amplitud sobre su conflicto armado.

El Tomo 11, Colombia adentro: relatos territoriales sobre el conflicto armado, tradujo la apuesta territorial en escritura. La Comisión definió once unidades regionales: Amazonía; Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoano; Caribe; Eje cafetero; frontera nororiental; Magdalena Medio; Nariño y sur del Cauca; Orinoquía; Pacífico; región Centro; y Valle y norte del Cauca. A ellas se sumaron volúmenes específicos sobre las dinámicas urbanas de la guerra y sobre el campesinado. Otros tomos —Resistir no es aguantar, sobre pueblos étnicos, y Mi cuerpo es la verdad, sobre mujeres y personas LGBTIQ+— hicieron visibles impactos que Justicia y Paz había disuelto en las categorías penales individuales. Mi cuerpo es la verdad recogió testimonios de mujeres que padecieron desplazamiento, orfandad, viudez, pérdida de tierras y múltiples formas de violencia, tratándolas como sujetos activos de memoria y no repetición, no como víctimas pasivas de un daño.

Los hallazgos sustantivos del Informe reordenaron la conversación pública. El conflicto armado colombiano no tuvo en su origen una guerra por el narcotráfico: los narcotraficantes entraron en la guerra para legitimar el negocio y la guerrilla entró en el narcotráfico buscando financiamiento. Del total de asesinatos asociados con la guerra entre 1981 y 2012, los grupos paramilitares fueron responsables del 38%, los grupos guerrilleros del 17% y las Fuerzas Armadas del 10%, con un 35% de actores sin identificar. La magnitud del daño —aproximadamente 8 millones de desplazados forzados, alrededor de 230.000 homicidios, 80.000 desapariciones forzadas y cerca de 32.000 secuestros— dejó de ser una acumulación de datos sueltos para convertirse en relato con estructura.

La UBPD: buscar por fuera del castigo

La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas afrontó una tarea de magnitud desconcertante. Según el Informe Final de la CEV, el número de personas buscadas por desaparición en Colombia supera las 110.000, y esa búsqueda ha continuado al menos desde 1982. La cifra convierte la desaparición forzada en uno de los fenómenos más masivos del conflicto y hace del rezago de Justicia y Paz —donde muchas víctimas sin identificar nunca fueron presentadas ante los tribunales, invisibilizadas pese a que se conocían circunstancias y ubicación— un pasivo institucional que la UBPD heredaba de facto.

El diseño de la Unidad respondió a ese diagnóstico con una idea simple y sin embargo revolucionaria en el contexto colombiano: la búsqueda no dependería del proceso penal. Encontrar un cuerpo no exigiría probar un delito; entregarlo a una familia no requeriría condenar a un responsable. Se le confirió naturaleza humanitaria y extrajudicial, autonomía presupuestal, financiera y organizativa, con la potestad de exigir información a otras entidades mediante requerimientos vinculantes.

El terreno donde ese diseño tenía que operar era, sin embargo, un archipiélago de fosas, cementerios sin registro y expedientes fragmentados. Líderes paramilitares habían declarado que existía una práctica deliberada de desaparecer cuerpos para ocultar los hechos, y la desaparición forzada seguía patrones temporales coincidentes con las ejecuciones extrajudiciales. La UBPD desplegó equipos en La Guajira, el Cauca, el Guaviare y el litoral Pacífico, acompañando a familias en laderas, ríos y cementerios municipales donde la información oficial se cruzaba con memorias orales de vecinos y comadronas. En cementerios como el de Dabeiba —el mismo donde la JEP había abierto su prospección— el trabajo humanitario de la Unidad convivió con la diligencia judicial sin confundirse con ella: la Unidad buscaba a las personas, no a los responsables. Las familias, muchas organizadas desde décadas atrás en colectivos como ASFADDES, no eran objeto de la búsqueda: eran sus sujetos, convirtiendo el dolor en lucha colectiva por los derechos humanos.

La coordinación con la institucionalidad heredada resultó, como era previsible, tensa. La UBPD tuvo que trabajar sobre el terreno construido por el CUVI y el Grube, con la Fiscalía de Justicia y Paz aún activa y con investigaciones repartidas entre la Unidad de Derechos Humanos y DIH, la de Desplazamiento y Desaparición y otras dependencias. El acceso de las víctimas a las diligencias de exhumación e identificación en el marco de Justicia y Paz había tenido siempre dificultades; la UBPD debía construir un canal nuevo sin poder desmantelar el viejo. La ambición humanitaria del diseño chocaba con instituciones fragmentadas, cifras divergentes entre entidades —la Fiscalía, la Procuraduría, la Comisión de Búsqueda registraban cantidades incompatibles— y un país donde durante décadas cada institución había contado sus propios muertos.

Un experimento asediado

Entre 2017 y 2022 el SIVJRNR operó en dos temporalidades simultáneas. Por un lado, el tiempo interno de sus tres órganos: los macrocasos avanzando, las Casas de la Verdad recogiendo miles de testimonios, la UBPD desplegándose sobre el territorio. Por otro, el tiempo político nacional: un gobierno Duque que había ganado con el mandato explícito de modificar el acuerdo, un Congreso con presencia significativa del Centro Democrático, unos medios donde la palabra impunidad se repetía sobre cada decisión del Sistema.

La oposición no fue homogénea ni exclusivamente ideológica. El Centro Democrático encabezó el bloque, acompañado por el ala pastranista del Partido Conservador y por gremios como Fedegán, con motivos que mezclaban convicción, cálculo electoral y agravio personal. Sectores del poder económico y político vinculados a estructuras del conflicto tenían incentivos objetivos para atacar la justicia transicional, especialmente en regiones donde la penetración paramilitar había sido más profunda. La construcción retórica —no se oponen a la paz sino a la impunidad— permitió sostener el asedio con un lenguaje democrático.

La JEP absorbió el grueso de los ataques porque era la única de las tres instituciones con potestad sancionatoria: la Comisión no juzgaba, la UBPD no imputaba, pero la JEP podía —eventualmente— dictar sanciones. Y en política colombiana la sanción, incluso restaurativa y con restricciones de libertad, es un objeto explosivo.

Aun así, los tres órganos entregaron resultados que ningún mecanismo anterior había alcanzado. La JEP consolidó los siete macrocasos y estableció un método de trabajo por patrones que superaba el caso a caso de Justicia y Paz. La Comisión produjo un Informe Final de 11 tomos y 24 volúmenes, con un enfoque territorial y diferencial que ningún proceso previo en el país había ensayado. La UBPD instaló una lógica humanitaria autónoma que separó la búsqueda del proceso penal. Los reconocimientos públicos —el coronel Borja ante las madres de Sucre en julio de 2021, las versiones voluntarias en la JEP, las entregas de cuerpos por la UBPD— construyeron, sumados, un archivo simbólico del que Colombia carecía.

Un balance provisional

El período 2017-2022 dejó al SIVJRNR consolidado como diseño y sometido como implementación. La brecha entre verdad documentada e imputación judicial efectiva, la fragmentación heredada de instituciones que nunca fueron pensadas para coordinarse y el asedio político sostenido durante todo el gobierno Duque marcaron los límites materiales del experimento. La derrota del plebiscito de octubre de 2016 y la posterior refrendación congresional dejaron una fisura de origen que el uribismo explotó sin descanso.

El contexto en el que operó tiene una particularidad estructural. En Colombia la justicia transicional se aplicó a un conflicto cuyos actores —las estructuras paramilitares reconvertidas en Bacrim, las redes económicas que financiaron la guerra, los sectores políticos que legitimaron métodos violentos del Estado— no habían sido derrotados militar ni políticamente. A diferencia del Cono Sur, donde las transiciones procesaron regímenes clausurados, el SIVJRNR debía procesar un pasado cuyos beneficiarios seguían activos en el presente, con curules, medios y capital. Ahí reside su singularidad y también su límite: fue el primer sistema latinoamericano de justicia transicional obligado a operar sin la asimetría previa que suele hacer posible la transición.

Los productos del período no se agotan en los tomos publicados, las sentencias en preparación o los cuerpos entregados. El Sistema desagregó en tres órganos autónomos —relato, sanción, búsqueda— lo que antes se concentraba en una jurisdicción sobrecargada, y esa desagregación produjo más verdad que la suma de sus partes. Justicia y Paz había prometido verdad histórica y entregó verdad procesal recortada; el SIVJRNR entregó un Informe Final de 24 volúmenes precisamente porque separó la escucha de la sentencia. Ese hallazgo metodológico, más técnico que espectacular, es lo que hace del período 2017-2022 un archivo consultable no solo por Colombia sino por cualquier país que enfrente el problema de decir la verdad sobre una guerra cuyos actores todavía están en la mesa.

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La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

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Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

54 documentos · 72 fragmentos
01Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 1491 cita
[1]Introducción y conocimientos previos: La docente presentará a los estudiantes el video ¿Qué dice el punto sobre Víctimas del Acuerdo de Paz? de la Oficina del alto Comisionado para la Paz (28:44 min). Actividades Los estudiantes se organizarán en grupos para responder las siguientes preguntas en sus bitácoras: ¿Qué es…p. 149
02Sujetos victimizados y daños causados: Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoLina Rondón Daza, Liliana Cortés Gamba · 2018 · p. 361 cita
[2]personas en razón de su religión, opiniones o creencias, a las personas en situación de discapacidad, a los pueblos indígenas, a las comunidades campe- sinas, a las poblaciones afrocolombianas, negras, palenqueras y raizales, al pueblo Rrom, a la población LGBT, a las personas desplazadas y exiliadas, a los defensores…p. 36
03Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. AmazoníaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1, 1652 citas
[3]«El Pladia era muy interesante, porque para el proceso social era como esa articu- lación entre lo que se venía del proceso de paz y lo que había pasado en el territorio históricamente. Entonces, para ellos y para ellas era, en su momento, como esa carta que ellos tenían de así van a ser los PDET, así van a ser los…p. 165
[31]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado AMAZONÍA COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO AMAZONÍA Colombia. Comisión de la Verdad, autor Hay futuro si…p. 1
04Justicia. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoFrancisco Barbosa Delgado · 2018 · p. 11, 692 citas
[4]víctimas de manera que sea posible evitar o solucionar escenarios similares que puedan acontecer en el marco de la re- cientemente creada Jurisdicción Especial para la Paz 26, que podrá valerse de la experiencia histórica reconstruida minuciosamente en el informe, y que junto a un análisis imparcial de los hechos que…p. 69
[46]distintos enfoques ideo- lógicos y políticos. Por otra parte, las formas violentas del deno- tado paramilitarismo surgieron y se consolidaron a lo largo del territorio colombiano a mediados de los ochenta y durante todo el final del siglo XX. 12 Justicia Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento histórico…p. 11
05La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 373, 3822 citas
[5]una mesa de diálogo a cambio de enviar a los participantes de esa mesa a la cárcel por el resto de sus vidas. Ningún grupo subversivo firma la paz para ir a prisión. Ni en Colombia ni en ninguna parte del mundo. Para esas circunstancias excepcionales en que una sociedad busca hacer el tránsito de una etapa de guerra o…p. 373
[8]prisión entre quince y veinte años. Es un régimen sancionatorio especial, acordado para lograr la paz y dar tranquilidad a las víctimas, pero de ninguna manera —como queda visto— se trata de un régimen de impunidad. EL CUMPLIMIENTO DE UNA PROMESA A los militares y policías siempre les dije, desde cuando comenzamos las…p. 382
06Colombia, así en la guerra como en la pazJorge Giraldo Ramírez · 2018 · p. 491 cita
[6]una especie de adenda sobre derechos humanos y una presentación de los principios y las generalidades. El título del documento ilustra su enfoque. Se encamina a darle cuerpo a la obsesión gubernamental de que las víctimas tienen que estar en el centro de la salida política del conflicto armado. Se trata de un acuerdo…p. 49
07Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 1681 cita
[7]foco de controversia: la participación en política de excombatientes acusados de crímenes graves y la estructura del Sistema de Verdad, Justicia y Reparación como escenario para que concurrieran a rendir cuentas todos los victimarios. El ambiente en La Habana estaba ya saturado. Cuando el Presidente transmitió la idea…p. 168
08¿Un nuevo ciclo de la guerra en Colombia?Francisco Gutiérrez Sanín · 2020 · p. 73, 1392 citas
[9]por las lógicas de la guerra, se han ido deteriorando significativamente. El uribismo ha ejercido una constante presión para sacar a la guerrilla desmovilizada de la competencia política. Su idea es que antes de tener sillas en el Congreso deberían pagar cárcel. Mientras tanto, el Centro Democrático lanzó, apenas…p. 73
[10]del movimiento depende del fracaso de la paz. Lo mismo se puede decir de los “auditorios duros” del movimiento, es decir, de sectores sociales con gran poder, que se sienten apasionadamente representados por el movimiento y que le proveen una parte significativa de su personal dirigente. A continuación, doy dos…p. 139
09Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 1231 cita
[11]de Poli- cía del Magdalena Medio, el coronel (r) Joaquín Correa López (El Espectador, 2018a), el mayor del Batallón Nueva Granada Oswaldo Prada Escobar, y los tenientes John Héctor Guzmán y Antonio Enrique Daza Camargo de las bases Termoeléctrica y Pozo 7 fueron vinculados a un proceso de investigación por su presunta…p. 123
10Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 138, 4402 citas
[12]Acuerdo de paz con las FARC-EP, de la competencia de la Jurisdicción especial para la Paz (JEP). Cuando se firmó el Acuerdo de Paz con las FARC-EP, la cifra de detenidos de esa organización finalmente reconocidos fue de 3.015 personas, por lo que la persecución de esos hechos en los casos de la guerrilla sí mostraba…p. 440
[72]desapariciones forzadas se corresponden con los de ejecuciones extrajudiciales. Es decir, se dieron en los mismos tiempos y con tendencias similares. Según declaraciones de líderes paramilitares, en algunos momentos del conflicto recibieron indicaciones de que había que tratar de desaparecer a las personas, porque los…p. 138
11Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 10731 cita
[13]Romero, Luis Manuel Brito Camarillo, Richard Alberto Campo Tonso y Miguel Ángel Molina Díaz. 2 de marzo de 2017. ___. «Comunicado 180. Diligencia de prospección y exhumación en cementerio de Dabeiba (Antioquia) por parte de la JEP». Acceso el 10 de junio de 2022.…p. 1073
12Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoanoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1, 1592 citas
[14]los días de la operación y las semanas posteriores. Informe 1306- CI-01908, Corporación Jurídica Libertad, «Comuna 13». 432 Centro de Investigación y Educación Popular, «Noche y Niebla Panorama de Derechos Humanos y Violencia Política. Caso Tipo No 2.», 21. 160 fiflćflTh fl. fl, fifl fl fl fi flfiflfl el Grupo…p. 159
[29]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado ANTIOQUIA COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL ANTIOQUIA, SUR DE…p. 1
13No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 6191 cita
[15]de exintegrantes del secretariado de las FARC-EP, comparecientes dentro del Caso 001 “Toma de Rehenes y otras gra- ves privaciones a la libertad”». 2021. https://www.jep.gov.co/Documents/Casos/ Caso01/Respuesta%20Auto%20%20No.%2019.%20Comparecientes%20 ex%20integrantes%20FARC%20EP.%2030%20de%20abril%20de%20…p. 619
14Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Nariño y sur de CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 23, 292 citas
[16]investigación ubicados en Aguachica, Apartadó, Arauca, Barrancabermeja, Bogotá, Bucaramanga, Buenaventura, Cali, Cúcuta, Cundinamarca-Boyacá, Florencia, Ibagué, La Dorada, Medellín, Montería, Neiva, Pasto, Pereira, Popayán, Puerto Asís, Quibdó, San José de Guaviare, Santa Marta, Sincelejo, Tumaco, Valledupar,…p. 23
[68]que hoy es el tiempo de cambiar, que es posible construir la paz y que todos y todas debemos asumir la tarea. De hecho, presenciamos acontecimientos que eran, en sí mismos, muestras del cambio posible. El siguiente relato es solo uno de ellos. El 27 de julio de 2021, en Sucre, once familias de un número igual de…p. 29
15Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 23, 282 citas
[17]que tiene el conflicto, como las montañas mismas. Hemos vivido la experiencia de ver y sentir a quien está contando como protagonista, es su vida la que nos presenta y pone a la orden de nuestra curiosidad. Eso ha sido posible solo por la confianza que antecede al encuentro, confianza que en ocasiones hemos construido…p. 23
[35]en torno al río Magdalena, “Ríos de verdad y vida”; acuerdo por la convivencia y el buen vivir en la cuenca del Tunjuelo (Bogotá); acuerdo por la convivencia y el buen vivir en el barrio Brisas de Polaco (Ocaña, Norte de Santander); acuerdo por la convivencia y el buen vivir en el marco del proceso soberano de…p. 28
16Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 23, 282 citas
[18]el conflicto, como las montañas mismas. Hemos vivido la experiencia de ver y sentir a quién está contando como protagonista, es su vida la que nos presenta y pone a la orden de nuestra curiosidad. Eso ha sido posible sólo por la confianza que antecede al encuentro, confianza que en ocasiones hemos construido en el…p. 23
[36]el buen vivir en el barrio Brisas de Polaco, Ocaña, (Norte de Santander); acuerdo por la convivencia y el buen vivir en el marco del proceso soberano de Micoahumado, Morales, (Bolívar); acuerdo por la convivencia y el buen vivir en Colón, (Nariño); Pacto Juvenil por la Verdad del Meta “Enlazando Futuros”; y diálogo de…p. 28
17Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1, 222 citas
[19]por agentes del Estado. 11 Ibíd. 12 «Reconocimiento de responsabilidades en el secuestro de Guillermo Gaviria y Gilberto Echeverri», 7 de agosto de 2021. 13 Comisión de la Verdad. «Dime la verdá». 21 de diciembre de 2018. 14 Evento de instalación de la Comisión, «Palabras del presidente de la Comisión Francisco de…p. 22
[25]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado ORINOQUÍA COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL ORINOQUÍA Colombia.…p. 1
18Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1, 142 citas
[20]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado ENSAYO INTRODUCTORIO COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL ENSAYO…p. 1
[65]testimonial y coral. Una curaduría de voces que van del pasado al porvenir, pasando por el presente. Hay cuatro tomos cuyo aporte específico es hacer visibles los impactos que tuvo el conflicto en sectores y grupos humanos que sufrieron de manera diferenciada la guerra y que suelen ser poco visibles en las políticas…p. 14
19Cuando los pájaros no cantaban: historias del conflicto armado en ColombiaAlejandro Castillejo-Cuéllar · 2022 · p. 5081 cita
[21]Un hombre recuerda cuando la llegada de los grupos armados interrumpió el ritual de velar a la Virgen en El Rosario, Nariño. Volumen Testimonial del Informe Final de la Comisión de la Verdad Versión digital - 28 de junio del 2022 508 EPÍLOGO A LA DEVASTACIÓN: ¿Violencias de larga temporalidad? Del hogar, las cenizas «…p. 508
20Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1, 2122 citas
[22]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado FRONTERA NORORIENTAL COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO FRONTERA NORORIENTAL Colombia. Comisión de la…p. 1
[37]1999, incontables horas de extremo terror». Acceso el 23 de julio de 2022. https://www.coljuristas.org/nuestro_quehacer/item.php?id=346 Comisión de la Verdad-CKAN. «Registro Único de Víctimas corte 1 enero 2022 (for- mato anonimizado)». Acceso el 15 de julio de 2022. http://192.168.4.61:8080/…p. 212
21Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1, 272 citas
[23]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado EL CAMPESINADO Y LA GUERRA COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO EL CAMPESINADO Y LA GUERRA Colombia.…p. 1
[34]tensión desapareció y las once madres vieron ante ellas a un hijo y a un padre arrepentido. Él no pudo responder a muchas preguntas sobre el modo, el tiempo y el lugar porque daba sus órdenes detrás de un escritorio, sin enterarse de detalles, pero la vulnerabilidad de su vergüenza fue suficiente para que las mujeres…p. 27
22Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[24]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado DINÁMICAS URBANAS DE LA GUERRA COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO DINÁMICAS URBANAS DE LA GUERRA…p. 1
23Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[26]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado REGIÓN CENTRO COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL REGIÓN CENTRO…p. 1
24Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. CaribeComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[27]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado CARIBE COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL CARIBE Colombia.…p. 1
25Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. PacíficoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[28]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado PACÍFICO COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO PACÍFICO Colombia. Comisión de la Verdad, autor Hay futuro si…p. 1
26Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1, 312 citas
[30]COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado VALLE Y NORTE DEL CAUCA HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL VALLE Y…p. 1
[32]manera, se definieron once unidades territoriales sobre las que se estructura el capítulo: Amazonía; Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoano; Caribe; Eje cafetero; frontera nororiental; Magdalena Medio; Nariño y sur del Cauca; Orinoquía; Pacífico; región Centro; y Valle y norte del Cauca. Adicionalmente, la…p. 31
27Resistir no es aguantar. Violencias y daños contra los pueblos étnicos de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 291 cita
[33]hallazgo señala que las principales vulneraciones al pueblo rrom en el marco del conflicto armado han sido la persecución cultural, el desplazamiento y el eterno exilio. Un pueblo que históricamente ha sido víctima de prejuicios, creencias racistas, persecución y estigmatización cultural. Para la construcción de este…p. 29
28Hasta encontrarlos. El drama de la desaparición forzada en ColombiaMartha Nubia Bello Albarracín, Andrés Fernando Suárez, Mónica Márquez Ramírez · 2016 · p. 3861 cita
[38]Búsqueda de Personas Desaparecidas), propuesta en el Acuerdo # 62 de octubre de 2015, se recomienda: • Conferir a la UBPD autonomía presupuestal, fi nanciera y or- ganizativa, de modo que no esté subordinada a una instancia 387 Recomendaciones superior, en aras de que desarrolle su función de manera óp- tima. También…p. 386
29Convocatoria a la paz grande. Declaración de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No RepeticiónComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 22, 412 citas
[39]fuerza pública. Volvieron otras veces. Siempre desde distintos lugares, de diversas organiza- ciones. Siempre buscando. El último grupo venía de Guaviare y del Pacífico, de La Guajira y Soacha, de pueblos indígenas y comunidades afro del Cauca y de todas las fronteras; y esa tarde pidieron que la Comisión solicitara a…p. 22
[69]padres los que murieron como paramilitares y los que están en los hogares, ahora sin brazos o sin piernas. Hemos recibido publicaciones de las Fuerzas Militares sobre sus víctimas en el conflicto, y en menor número de las FARC-EP. Este conflicto no fue en su origen una guerra por el negocio del narcotráfico. Los…p. 41
30Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica; Germán Lozano Villegas; Luz Janeth Forero M. · 2014 · p. 2471 cita
[40]la tarea de registro y documentación de casos, usando como instrumento el formulario del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas, logrando do- cumentar 903 casos para el periodo 1980 y 2011 (Observatorio de Derechos Humanos y Derecho Humanitario, 2012, pp. 13, 14). Se encuentra un signi…p. 247
31Desaparición forzada. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoElsa Blair · 2018 · p. 741 cita
[41]De cualquier manera, respondían también a su uso político en tanto los “instrumentalizaban”. Ade- más de este referente sobre la violencia, las prácticas de narración del horror que actores armados de algunas zonas del país como Buenaventura llevaron a cabo, implicaron la multiplicación de rumores y la proliferación…p. 74
32Los retos de la justicia transicional en Colombia. Percepciones, opiniones y experiencias 2008. Panorama cualitativo y cuantitativo nacional, con énfasis en cuatro regionesIris Marín Ortiz · 2009 · p. 1631 cita
[42]investigaciones por el delito de desaparición forzada. Posteriormente, en diciembre de 2007, la Fiscalía creó el Centro Único Virtual de Identificación (CUVI). La intención fue que el CUVI sirviera para la cooperación y la coordi- nación entre la Fiscalía General y otras agencias, para apoyar científica y técni-…p. 163
33Caquetá: una autopsia sobre la desaparición forzadaHelka Quevedo Hidalgo · 2018 · p. 36, 1372 citas
[43]e identi fi cación de cuerpos 18 y atención a las familias. En agosto de 2007 la Fiscalía crea la Subu- nidad de Exhumaciones adscrita a la Unidad Nacional de Fiscalías para la Justicia y la Paz, hoy Grube. En el mismo año la Fiscalía, el DAS, Medicina Legal y la Policía acordaron la creación del CUVI (Centro Único…p. 36
[54]sea, que tres de las 11 víctimas identi fi cadas no están en ningún despacho del Tribunal. Hasta aquí la situación de las víctimas en el sistema judicial. Pero esto re fl eja un preocupante panorama, pues en el caso de Albania, aún hay una persona sin identi fi car y 25 en el caso de Puerto Torres. Estas 26 víctimas,…p. 137
34Balance de la acción del Estado colombiano frente a la desaparición forzada de personas. Tomo IVCentro Nacional de Memoria Histórica; Luz Marina Monzón Cifuentes (relatora); Carlos Miguel Ortiz (coordinador) · 2014 · p. 971 cita
[44]de la Nación. 4.2.2.2. Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario (UNDH Y DIH) Retomando lo dicho antes en relación con la UNDH Y DIH, se puede decir que ésta no ha tenido una política especí fi ca para hacer frente a la desaparición y, a pesar que continúa con el co- nocimiento de casos…p. 97
35¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 1741 cita
[45]aunque, como se ha mencionado, Gobiernos anteriores hubieran sugerido esta alternativa con respecto al paramilitarismo, lo cierto es que algunos de los elementos característicos del origen y accio- nar de estos grupos sembraban dudas acerca de la posibilidad de darles este tipo de reconocimiento. 121 Para zanjar ese…p. 174
36Antropología hecha en Colombia. Tomo IIEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 3341 cita
[47]una invitación a la impunidad.4 En efecto, el proyecto buscaba motivar la desmovilización de los grupos armados a cambio de penas bajas, sin que los actores del conflicto contribuyeran a resarcir los daños que habían causado. En esencia, era un proyecto centrado en los victimarios. Después de un proceso de negociación…p. 334
37El derecho a la justicia como garantía de no repetición. Volumen 1. Graves violaciones de derechos humanos: luchas sociales y cambios normativos e institucionales 1985-2012Centro Nacional de Memoria Histórica · 2015 · p. 1652 citas
[48]negociación con los paramilitares constituye uno de los hitos fundamentales de la actuación del Estado en relación con los derechos de las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos. La discusión que condujo a la adopción de esta Ley, y los debates posteriores relativos a su implementación, marcaron la…p. 165
[49]negociación con los paramilitares constituye uno de los hitos fundamentales de la actuación del Estado en relación con los derechos de las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos. La discusión que condujo a la adopción de esta Ley, y los debates posteriores relativos a su implementación, marcaron la…p. 165
38Guerras, paces y vidas entrelazadas: coexistencia y relaciones locales entre víctimas, excombatientes y comunidades en ColombiaJuan Diego Prieto Sanabria · 2012 · p. 261 cita
[50]para quienes formulan e implementan políticas al respecto. 1.2.2. La justicia transicional y la hora de las víctimas En segundo lugar, las negociaciones con las auc iniciaron una especie de pro- ceso de justicia transicional en el marco de la Ley de Justicia y Paz (véase Res- trepo y Bagley 2011). La justicia…p. 26
39Justicia y Paz ¿Verdad judicial o verdad histórica?Iván Orozco Abad, María Victoria Uribe, Gina Cabarcas, Luis Carlos Sánchez Díaz · 2012 · p. 13, 452 citas
[51]posi- ble. Por esta razón, hemos procurado cruzar el análisis de los usos de las categorías jurídicas con el análisis de los relatos históricos producidos por el sistema (relatos que son simultáneamente estra- tegias pedagógicas) $. En el cruce de estos análisis exploramos los límites y las relaciones entre “verdad…p. 13
[52]insu fi ciente la presentación que hizo la Fiscalía, ª del caso del Bloque Norte al referirse únicamente a hechos individuales, pues de allí es imposible deducir daños co- lectivos. La CNRR también señaló que el daño colectivo tiene una doble condición: la que está asociada a los hechos mismos, y la que se con fi gura…p. 45
40El Bloque Mineros de las AUC. Violencia contrainsurgente, economías criminales y depredación sexualJuan Esteban Jaramillo Giraldo, José Manuel Hernández, Dairo Correa Gutiérrez · 2022 · p. 3021 cita
[53]se observó en los procesos ante las instancias de Justicia y Paz, meses antes de la desmovilización integrantes de este Bloque removieron los cadáveres de las víctimas de desaparición forzada que estaban sepultados en fosas comunes y desaparecieron a los desaparecidos: los arrojaron a los ríos. El haber conocido estos…p. 302
41Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 1391 cita
[55]this book—forced Colombians to wonder about the efficacy of total military victory, and once again, they began discussing a negotiated settlement to the conflict. The false positive scandal nagged at the Uribe administration, embarrassed Defense Minister Juan Manuel Santos, and represented the beginning of an…p. 139
42Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 2591 cita
[56]the nation’s paramilitary forces, the AUC, which resulted in the 2005 “Ley de Justicia y Paz,” whereby the forces disbanded, publicly admitted to crimes, and received reduced sentences for their apparent transparency. The public airing of some of these crimes, massacres in many cases, shocked Colombians, and soon many…p. 259
43Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 3821 cita
[57]fa r c al parecer lograron evitar un reciclamiento significativo de miembros de su movimiento en redes criminales317 y no se produjo ninguna disidencia de carácter político, no lograron que el e l n participara de manera conjunta en las negociaciones o, al menos, en negociaciones paralelas. En el caso del equipo…p. 382
44Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 2841 cita
[58]sostenidos durante dos a ñ os con recursos p ú blicos, as í como a que las farc siguieran present á ndose ante la opini ó n, con algo de prepotencia, como un movimiento que hizo una guerra justa, que era la respuesta inevitable a la opresi ó n del sistema, lo que justificaba que las v í ctimas de estas d é cadas de…p. 284
45Orden y libertad. Economía política del castigo en Colombia y LatinoaméricaManuel Iturralde · 2022 · p. 1721 cita
[59]miembros del sector industrial y gran- des empresarios), y organizaciones sociales y religiosas que, a pesar de ser de orígenes diversos, compartían una ideología conservadora y antisubversiva. El argumento principal de la campaña por el No era que no estaba en contra de la paz sino de la impunidad. Para esta…p. 172
46Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesMartha Nussbaum, Sara Victoria Alvarado (ed.), Eduardo A. Rueda Barrera (ed.), Pablo Gentili (ed.) · 2016 · p. 1391 cita
[60]disparates del mesías. A muchos se les puede hacer caer en la cuenta de que, respecto del plebiscito, los quieren convertir en instrumentos de una venganza personal: está bien documentado que Uribe siempre quiso negociar con las FARC mientras fue presidente y hacerles todavía más concesiones de las consignadas en el…p. 139
47Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesSara Victoria Alvarado, Eduardo A. Rueda Barrera, Pablo Gentili (editores) · 2016 · p. 1391 cita
[61]disparates del mesías. A muchos se les puede hacer caer en la cuenta de que, respecto del plebiscito, los quieren convertir en instrumentos de una venganza personal: está bien documentado que Uribe siempre quiso negociar con las FARC mientras fue presidente y hacerles todavía más concesiones de las consignadas en el…p. 139
48Colombia bizarraPirry · 2022 · p. 2261 cita
[62]la elección más importante de la historia contemporánea del país, que buscaba refrendar con una pregunta directa los acuerdos de paz iniciados en 2012 por el presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tenía no solo la meteorología en contra, sino una serie de hechos que…p. 226
49Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 3851 cita
[63]yo escrutaba, por lo menos, el Sí había barrido sobre el No. Yo sentía que ese día estábamos ratificando un sueño, que era el de terminar esa guerra con la guerrilla y empezar a aprender a convivir en paz en medio de todas nuestras diferencias. Por eso, cuando comenzaron a llegar los resultados —que fueron…p. 385
50The Face of Peace: Government Pedagogy amid Disinformation in ColombiaGwen Burnyeat · 2022 · p. 2671 cita
[64]groups about the latest killings of social leaders and FARC ex- combatants. In ReD’s UK chapter, we discussed the unfolding situation in seminars and public dialogues with the urgency of the present. I began to realize I was writing one piece of the anthrohistorical puzzle (Coronil 2019) that could help us understand…p. 267
51Mi cuerpo es la verdad. Experiencias de mujeres y personas LGBTIQ+ en el conflicto armadoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 141 cita
[66]padecieron la violación en carne pr opia. O fueron desplazadas, en condición de huérfanas o viudas; llegaron a ciudades extrañas a empezar de nuevo, sin noticias de sus familiares, sin nada, solo con su fuerza y la convicción de levantarse y honrar la vida. Perdieron sus tierras y nunca pudi eron recuperarlas, porque…p. 14
52Los procesos de paz en Colombia, 1982-2014 (documento resumen)Álvaro Villarraga Sarmiento · 2015 · p. 2251 cita
[67]que “no se trata de negociar sus derechos sino de convenir la mejor manera de reconocerlos”. Simultáneamente, la Mesa encomendó de nuevo a la ONU y a la Universidad Nacional realizar foros regionales de consulta social y ciudadana en el tema de las víctimas y sus derechos en Villavicencio, Barrancabermeja,…p. 225
53Detrás de la guerra en ColombiaAriel Ávila · 2019 · p. 101 cita
[70]uno oye como se quiebran los huesos todos, las sonrisas, la amistad. Siente que nada será como antes. Mientras llegan esos libros tenemos que leer estos grandes relatos sobre el conflicto y sus contendientes. Siento algún rubor al elogiar a Ariel Ávila que ha trabajado conmigo desde siempre, desde cuando dejó la…p. 10
54Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 3161 cita
[71]de la guerra: más de 4.700.000 personas han tenido que dejar sus hogares para buscar refugio en ciudades grandes o medianas del país. Los grupos armados secuestraron 27.000 individuos durante el periodo 1970-2010. Del total de 150.000 asesinatos asociados con la guerra desde 1981 hasta 2012, los grupos paramilitares…p. 316