Auge del campo de la memoria histórica en Colombia (2011–2016)
Entre la sanción de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras (Ley 1448, 10 de junio de 2011) y la firma del Acuerdo Final con las FARC-EP (24 de noviembre de 2016), Colombia institucionalizó la memoria histórica como política de Estado: reconoció formalmente el conflicto armado interno, centró el sistema en las víctimas y produjo, a través del Centro Nacional de Memoria Histórica, un corpus de informes que construyó el suelo simbólico de la justicia transicional.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- 10 de junio de 2011 – 24 de noviembre de 2016
- Dónde
- Bogotá, Bojayá, El Salado, Trujillo, Montes de María, La Habana, Valle del Cauca, La Guajira, Urabá, Magdalena Medio, Norte de Santander, Comuna 13 (Medellín)
- Protagonistas
- Gonzalo Sánchez Gómez (coordinador del Grupo de Memoria Histórica y director del CNMH, 2011–2018), Juan Manuel Santos (presidente de Colombia, impulsor de la Ley 1448 y del proceso de paz), Álvaro Uribe Vélez (expresidente, opositor a la Ley de Víctimas y al reconocimiento del conflicto), María Emma Wills (investigadora del CNMH, impulsora del enfoque de género), Absalón Machado (referente en cuestión agraria, sustrato intelectual del CNMH), Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), Grupo de Memoria Histórica (GMH) / Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR), Ban Ki-moon (secretario general de la ONU, testigo de la sanción de la Ley 1448)
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- La Ley de Justicia y Paz (Ley 975 de 2005) creó el Grupo de Memoria Histórica en el marco de la CNRR y abrió una compuerta de verdad judicial que visibilizó masacres, desapariciones y vínculos entre paramilitares y políticos, generando demanda social de reconocimiento.
- La acumulación metodológica y de legitimidad del GMH entre 2007 y 2011 —con informes emblemáticos sobre Trujillo, El Salado, Bojayá y Bahía Portete— proveyó al gobierno Santos un aparato de producción de memoria ya consolidado que pudo ser apropiado e institucionalizado.
- La decisión política deliberada del presidente Santos de reconocer el conflicto armado interno, en ruptura con la doctrina uribista que calificaba a las guerrillas como amenaza terrorista, hizo posible el giro normativo plasmado en la Ley 1448.
- La presión de organizaciones de víctimas, académicos y activistas de derechos humanos, que durante décadas habían documentado violaciones y exigido reconocimiento estatal, creó el contexto de legitimidad social sin el cual la institucionalización habría carecido de respaldo.
Consecuencias
- La Ley 1448 de 2011 creó el CNMH y la Unidad Administrativa de Gestión de la Restitución de Tierras Despojadas, instalando una arquitectura institucional permanente de atención, reparación y memoria que sobrevivió al período.
- El CNMH produjo entre 2011 y 2016 decenas de informes —entre ellos ¡Basta Ya! (2013), Una sociedad secuestrada (2013), Una nación desplazada y Hasta encontrarlos— que construyeron el vocabulario público del conflicto y la cifra de aproximadamente 220.000 personas muertas como referencia insoslayable.
- El reconocimiento formal del conflicto armado y la centralidad de las víctimas en la Ley 1448 sentaron las bases simbólicas y jurídicas que hicieron pensable y legitimable la negociación con las FARC-EP iniciada en agosto de 2012 y concluida en 2016.
- La ruptura entre Santos y Uribe, acelerada por la Ley 1448, reconfiguró el escenario político colombiano y anticipó la polarización que marcaría el plebiscito de 2016 sobre el Acuerdo Final.
- El Mecanismo No Judicial de Contribución a la Verdad, implementado desde 2014, y el Observatorio de Memoria y Conflicto prefiguraron metodologías e institucionalidad que serían retomadas por el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR) creado tras el Acuerdo Final.
La clave interpretativa
Por qué importa
El período 2011–2016 es el momento en que Colombia convirtió la memoria histórica de práctica marginal en política de Estado, produciendo el lenguaje público —conflicto armado, víctima, verdad histórica, reparación integral— sin el cual la justicia transicional posterior habría carecido de sustento simbólico y normativo. La disputa entre ese reconocimiento y la resistencia uribista no fue un debate académico: fue la grieta política que definió la viabilidad del proceso de paz y la polarización que lo siguió.
Desarrollo histórico
La historia completa
El auge de la memoria histórica en Colombia (2011–2016)
Entre la sanción de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, el 10 de junio de 2011, y la firma del Acuerdo Final en el Teatro Colón, el 24 de noviembre de 2016, Colombia vivió un lustro en el que la memoria histórica dejó de ser un ejercicio marginal de organizaciones sociales, académicos y víctimas para convertirse en política de Estado. En esos años se instaló, con respaldo legal e institucional, un vocabulario que hasta entonces había sido combatido desde el poder: la existencia de un conflicto armado interno, la centralidad de las víctimas y el estatus público de la verdad histórica como categoría distinta —aunque no ajena— a la verdad judicial. El Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), creado por la propia Ley 1448, publicó decenas de informes que reconstruyeron masacres, desapariciones, desplazamientos, secuestros y violencias diferenciadas contra mujeres, indígenas y afrodescendientes. Esa producción no fue un adorno erudito del gobierno de Juan Manuel Santos: fue el suelo simbólico que hizo pensable, y luego legitimable, una negociación con las FARC-EP.
De la Ley de Justicia y Paz al Grupo de Memoria Histórica
El punto de partida no está en 2011 sino seis años antes, en la Ley 975 de 2005, conocida como Ley de Justicia y Paz. Surgida del proceso de diálogo entre el gobierno de Álvaro Uribe Vélez y las Autodefensas Unidas de Colombia, esa norma organizó la desmovilización de las estructuras paramilitares a cambio de penas reducidas y de la obligación de confesar los crímenes en versiones libres ante fiscales. El diseño priorizaba al desmovilizado —al perpetrador dispuesto a hablar— sobre la víctima, pero produjo un efecto lateral decisivo: las revelaciones públicas de masacres, desapariciones y complicidades políticas sacudieron a la sociedad colombiana. Los vínculos entre paramilitares y políticos, conocidos como parapolítica, escalaron hasta cortes federales; el jefe paramilitar Jairo Castillo Peralta declaró ante la Corte Suprema y su testimonio contribuyó a la condena de Mario Uribe Escobar, primo del presidente, a siete años y medio de prisión. La verdad judicial, aunque parcial y accidentada, había abierto una compuerta.
En el marco de esa ley se creó la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR), y dentro de ella un Área de Memoria Histórica que dio lugar al Grupo de Memoria Histórica (GMH), consolidado a partir de 2007 bajo la coordinación de Gonzalo Sánchez Gómez. El GMH adoptó desde el principio una premisa que marcaría toda la producción posterior: la verdad y la memoria son socialmente construidas, y los mecanismos participativos son vitales para que las víctimas y sus organizaciones formen parte del proceso. No se trataba de escribir sobre las víctimas sino con ellas. La premisa metodológica se tradujo en una serie de informes de caso que se convirtieron, casi sin quererlo, en el canon de la memoria histórica colombiana: Trujillo. Una tragedia que no cesa (2008), sobre los hechos de 1989 a 1991 en ese municipio del Valle del Cauca; La masacre de El Salado (2009); Bojayá (2010); La Rochela (2010); Bahía Portete: Mujeres wayuu en la mira (2010); y La tierra en disputa (2011). Cada informe se convirtió en acontecimiento mediático: Semana, El Tiempo y El Espectador les abrieron espacio y visibilizaron a las víctimas en los lanzamientos públicos.
Cuando Juan Manuel Santos ganó la Presidencia en 2010, encontró un aparato de producción de memoria ya en marcha, con metodología, legitimidad social e informes emblemáticos. El giro decisivo del nuevo gobierno no fue crear la memoria histórica: fue apropiarla, institucionalizarla y ponerla al servicio de un proyecto político mayor.
La Ley 1448 de 2011: la bisagra
El 10 de junio de 2011, en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional y en presencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, Santos sancionó la Ley 1448, conocida como Ley de Víctimas y Restitución de Tierras. El acto tenía carga simbólica calculada: se trataba de proclamar, ante un testigo internacional del más alto rango, lo que hasta el gobierno anterior había sido negado.
La ley hizo tres movimientos de fondo. Primero, reconoció formalmente la existencia de un conflicto armado interno en Colombia. Esa frase, hoy naturalizada, era una ruptura frontal con la doctrina uribista, que había calificado a las guerrillas como amenaza terrorista y rechazado toda calificación que sugiriera la existencia de un enemigo político organizado y con territorio. Reconocer el conflicto era admitir que había una guerra —con actores, causas y víctimas de todos los bandos— y no solo una operación de policía contra criminales. Segundo, desplazó el eje del sistema desde el perpetrador hacia la víctima: el reconocimiento del daño ya no dependía de que un victimario específico fuera judicialmente identificado y condenado. Tercero, fijó un marco temporal de cobertura: los hechos ocurridos a partir del 1º de enero de 1985, derivados de infracciones al derecho internacional humanitario o de violaciones graves a los derechos humanos con ocasión del conflicto armado interno. Se reconocieron como víctimas quienes hubieran sufrido daños causados por guerrillas, paramilitares y bandas criminales en ese marco.
La ley creó, entre otras piezas, la Unidad Administrativa de Gestión de la Restitución de Tierras Despojadas, adscrita al Ministerio de Agricultura, y estableció las funciones misionales del CNMH. La memoria dejó así de ser un anexo de la Ley de Justicia y Paz para volverse mandato propio, con presupuesto, planta y estructura directiva: un Consejo Directivo presidido por el director del Departamento para la Prosperidad Social, e integrado por los ministros de Cultura, Educación Nacional y Justicia y del Derecho, la directora de la Unidad para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas y representantes de organizaciones de víctimas.
Detrás de la letra jurídica había una decisión política deliberada. Santos había presentado el proyecto a finales de 2010, apenas asumido el cargo, y sabía que reconocer el conflicto rompería con su antecesor. Uribe se opuso a la Ley de Víctimas y a la restitución de tierras, y la brecha entre ambos —al principio disimulada bajo la retórica de continuidad— comenzó a ensancharse. El propio Santos identificaría después tres momentos de quiebre: abrir puertas al diálogo, nombrar en su gabinete a figuras consideradas adversarias por Uribe, y, sobre todo, impulsar la Ley 1448. La memoria, desde su origen institucional, nació disputada.
El CNMH: arquitectura de la memoria de Estado
Gonzalo Sánchez Gómez, historiador de larga trayectoria en el estudio de la violencia colombiana, pasó de coordinar el GMH a dirigir el CNMH, cargo que ejerció entre 2011 y 2018. La continuidad personal fue clave: garantizaba que la metodología, el equipo y los principios acumulados en el CNRR no se perdieran en la transición. El CNMH heredó y amplió la producción del GMH, pero además asumió tareas que rebasaban el trabajo de casos emblemáticos: informes generales, bases de datos, pedagogía, museos, apoyo a iniciativas comunitarias.
La producción del CNMH entre 2011 y 2016 fue voluminosa y deliberadamente plural. En 2013 apareció ¡Basta Ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad, que sistematizó una lectura de conjunto del conflicto armado y se convirtió en referencia obligada para cualquier discusión pública. Ese mismo año se publicó Una sociedad secuestrada, dedicado al secuestro como modalidad criminal central; en 2014 salió la segunda edición, revisada, de Silenciar la democracia. Las masacres de Remedios y Segovia 1982-1997. Vinieron después Una nación desplazada y Pueblos arrasados, sobre El Castillo, en el Meta; Hasta encontrarlos y los tomos coordinados por Carlos Miguel Ortiz sobre desaparición forzada; el volumen sobre tomas y ataques guerrilleros coordinado por Mario Aguilera Peña en convenio con el IEPRI de la Universidad Nacional; Tierras y conflictos rurales, coordinado por Rocío Londoño; y Crímenes que no prescriben: la violencia sexual del Bloque Vencedores de Arauca (2015). Se sumaron trabajos sobre líderes políticos asesinados en Norte de Santander, sobre la llamada limpieza social —a cargo de Carlos Mario Perea Restrepo— y sobre trayectorias insurgentes atípicas, como Guerra propia, guerra ajena, de Daniel Ricardo Peñaranda Supelano, dedicado al Movimiento Armado Quintín Lame.
La producción trazó el mapa de un país que, por primera vez, se dejaba nombrar en detalle desde una institución oficial: municipios y bloques, modalidades y perpetradores, cifras y rostros. Cada informe portaba una tesis metodológica: la memoria se construye con las víctimas, y la voz de estas no ilustra sino que estructura la narrativa.
Absalón Machado, cuya obra sobre la cuestión agraria antecedía largamente al CNMH, aportó el sustrato para pensar el conflicto desde la tierra; María Emma Wills empujó la incorporación del enfoque de género; Pilar Riaño Alcalá trabajó desde la antropología del desplazamiento urbano y participó como relatora en investigaciones sobre la Comuna 13 de Medellín. Jesús Abad Colorado, aunque no era funcionario del CNMH, se convirtió en el fotógrafo cuya obra visual acompañó buena parte de la producción de memoria en esos años. Alrededor del centro se articuló una red académica, artística y activista sin la cual el volumen y la calidad de la producción resultarían inexplicables.
Método: la construcción social de la verdad
El CNMH no era una fiscalía ni una comisión de la verdad clásica. No podía juzgar ni imponer versión oficial. Su método consistía en producir narrativas rigurosas —basadas en evidencia documental, estadística y testimonial— que fueran, al mismo tiempo, ejercicios reparadores para las comunidades afectadas. Ese doble filo forzó herramientas propias.
Los talleres de memoria fueron una pieza central. En ellos, sobrevivientes, familiares y víctimas indirectas se reunían en espacios acompañados por equipos con enfoque psicosocial para reconstruir hechos, elaborar duelos y producir materiales narrativos. Una guía del CNMH incorporó el cuerpo y el movimiento como eje transversal en talleres orientados a víctimas de minas antipersonal, buscando explorar memorias de vida, resistencia y dignidad sin reducir a la persona a su afectación. En el trabajo sobre violencia sexual, el enfoque privilegió el establecimiento de relaciones de confianza entre mujeres participantes: el trabajo grupal facilitaba que recuperaran la voz y la confianza en sí mismas y en su entorno.
A partir de 2014, la Dirección de Acuerdos de la Verdad del CNMH implementó el Mecanismo No Judicial de Contribución a la Verdad. En su marco se recolectaron entrevistas a personas desmovilizadas de estructuras paramilitares —en Medellín, Villavicencio, Apiay, Ibagué, Suesca y otras ciudades—, cuyos relatos se contrastaban con múltiples fuentes antes de incorporarse al análisis. La lógica era clara: el testimonio del excombatiente no era verdad automática; era insumo que debía someterse a validación cruzada con documentos, prensa, versiones libres y testimonios de víctimas. Junto a los desmovilizados, las contribuciones voluntarias incorporaron a víctimas, testigos, funcionarios públicos y periodistas, ampliando el universo de voces mucho más allá de los excombatientes. En 2015 el propio centro publicó una cartilla —Contribuciones Voluntarias ¡Tu voz construye memoria!— para explicitar conceptos y lineamientos del proceso.
El CNMH también tejió alianzas con universidades regionales. Con la Universidad de los Andes y el apoyo del United States Institute of Peace se impulsaron Grupos Regionales de Memoria Histórica en la Universidad del Magdalena, la Universidad Tecnológica de Bolívar y la Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Bucaramanga, cada una encargada de un caso que iluminara dimensiones poco estudiadas del conflicto regional. En el Magdalena Medio, equipos del centro entrevistaron durante 2013 y 2014 a familiares de víctimas en San Vicente de Chucurí, Barrancabermeja, Yondó, Cantagallo, San Pablo y Puerto Wilches, alimentando la investigación sobre desaparición forzada en la región. En marzo de 2014, el Comité de Integración del Macizo Colombiano solicitó apoyo al CNMH para un trabajo de memoria sobre la lucha social del campesinado maciceño en Cauca y Nariño.
Y estaba la cuantificación. El Observatorio de Memoria y Conflicto integró fuentes sociales e institucionales para documentar casos de desaparición forzada y otras violencias. La base de datos construida por el GMH y consolidada por el CNMH cubrió víctimas fatales entre el 1º de enero de 1958 y el 31 de diciembre de 2012, y arrojó la cifra —hoy inseparable de cualquier discusión pública sobre el conflicto— de aproximadamente 220.000 personas muertas. En paralelo, la Contraloría General de la República construyó en 2013 la Primera Encuesta Nacional de Víctimas, publicada en enero de 2015, y la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos produjo una base del Sistema de Información en Derechos Humanos con cobertura de 1982 a 2014. La memoria se volvía también aritmética pública: cifras que permitían dimensionar el país que se estaba narrando.
Memorias plurales: comunidades, mujeres, pueblos étnicos
La producción institucional no agotaba el campo. Simultáneamente florecieron iniciativas comunitarias que ampliaban el sentido de la memoria histórica en direcciones que el aparato estatal no podía cubrir.
En la Alta Montaña de El Carmen de Bolívar, el Proceso Pacífico de Reconciliación e Integración construyó, junto con el CNMH, un bosque de memoria viva: dos mil árboles en cuyas raíces se sembraban mensajes escritos por afectados por la violencia a sus familiares desaparecidos o asesinados. La memoria se articuló allí con la recuperación ambiental de las cuencas hídricas, en una operación que rechazaba la separación entre duelo y territorio. En Medellín, colectivos sociales de la Comuna 13 intervinieron la Galería Viva en el cementerio La América para resignificar el espacio y conmemorar la Operación Orión de 2002 mediante murales, placas, plantas con mensajes, tejidos y rituales; el Museo Casa de la Memoria participó, junto con organizaciones sociales, de víctimas y académicas, en seminarios con la Unidad Municipal de Víctimas, el Instituto Popular de Capacitación y el Programa Preparémonos para la Paz de la Gobernación de Antioquia.
En el suroccidente, la Gran Familia Awá Binacional —integrada por la Gran Familia Awá del Ecuador, la Unidad Indígena del Pueblo Awá, el Cabildo Mayor Awá de Ricaurte y la Asociación de Cabildos Indígenas del Pueblo Awá del Putumayo— desarrolló un proceso de memoria histórica como estrategia de unidad política y fortalecimiento cultural orientada a la pervivencia territorial; su resultado se materializó en el audiovisual Ñankara: tras la mirada Awá (2015), documentado por el CNMH. En el Medio Atrato, los debates sobre memoria afroatrateña —en un territorio marcado por Bojayá— se aproximaron desde las materialidades, el olvido y las espiritualidades, vinculando la memoria a nociones territoriales propias.
La memoria wayuu sobre la masacre de Bahía Portete mostró, quizás más que ningún otro caso, la pluralidad irreductible del recuerdo. Las narrativas no eran homogéneas: variaban según quién recordara —niños, hombres, mujeres, ancianos, líderes, autoridades— y en qué escenario, y había tensiones entre instituciones y medios frente a las autoridades wayuu en torno a cómo se debía narrar el evento. Algo similar ocurrió en Trujillo, San Carlos y Bojayá: los trabajos de memoria comunitaria mostraban fricciones internas entre grupos de víctimas, gestores, generaciones y orientaciones políticas. Recordar en común nunca fue recordar lo mismo.
El enfoque de género también atravesó el periodo. El GMH había publicado Mujeres y guerra. Víctimas y resistentes en el Caribe colombiano, que documentó cómo entre 1997 y 2005 las AUC ejercieron violencia diferenciada por sexo contra mujeres de la Costa Caribe, incluyendo acceso violento y castigos físicos como estrategias de control social. Bajo la tesis explícita del CNMH, los daños causados a las mujeres surgieron de violencias que se aliaron con tradiciones patriarcales preexistentes y con intenciones de dominación, y no debían leerse como expresión natural del dolor en la guerra sino como afectaciones a la dignidad humana. Nombrar la violencia sexual como daño estructural, y no como fatalidad de la guerra, cambió lo que podía exigirse políticamente.
Verdad histórica y verdad judicial: fricciones y complementariedades
La coexistencia entre el proceso de Justicia y Paz —todavía en marcha durante el período— y la producción de memoria del CNMH planteó fricciones evidentes. Las versiones libres, diseñadas como confesión de excombatientes a cambio de beneficios penales, permitían a los victimarios retomar la escena pública con relatos que a menudo minimizaban o reencuadraban sus crímenes: masacres presentadas como operaciones militares, ejecuciones descritas como combates. Las memorias de las víctimas, en ese formato, tendían a quedar marginadas.
Los diagnósticos institucionales del propio proceso identificaron dificultades estructurales para las víctimas: desinformación sobre las versiones libres, falta de representación judicial, ausencia de atención psicosocial, barreras de acceso para población indígena y afrodescendiente, amenazas y asesinatos de líderes. La verdad judicial, tal como estaba diseñada, producía revelaciones importantes —expuso los vínculos de la parapolítica, llevó a condenas relevantes— pero dejaba fuera dimensiones enteras del daño.
Ahí operó la producción del CNMH como complemento necesario. No sustituía al juez ni pretendía tener fuerza penal, pero podía reconstruir hechos con métodos rigurosos, incorporar la voz de las víctimas como estructura narrativa y sostener una temporalidad más larga y una geografía más amplia que cualquier proceso judicial individual. Los resultados fueron medibles: en encuestas del período, el 64% de la población general declaró haber escuchado hablar en los últimos cinco años de al menos uno de los casos documentados por el GMH —Bojayá, Montes de María, El Salado, Segovia y Remedios, Trujillo, Bahía Portete, El Tigre, La Rochela—, con proporciones que subían al 84% entre víctimas organizadas y al 93% entre expertos. La memoria producida institucionalmente había alcanzado circulación pública real.
Existían también obstáculos técnicos. El silencio, el miedo y el olvido entre quienes presenciaron hechos violentos dificultaron la recopilación de testimonios y produjeron un subregistro persistente. Las diferencias institucionales sobre definiciones —si la desaparición forzada, por ejemplo, era exclusiva del Estado o también atribuible a guerrillas y grupos privados— obstaculizaron la construcción de registros únicos y la comparación de cifras entre entidades. Cada informe suponía negociaciones metodológicas invisibles al lector final.
Causas del auge: una convergencia poco casual
El auge de la memoria histórica en ese lustro no se explica por una sola causa. Se explica por una convergencia.
La Ley de Justicia y Paz había abierto en 2005 un ciclo en el que las víctimas se hicieron más visibles como actor social y político, y en el que el paramilitarismo comenzó a ser confesado públicamente por sus propios ejecutores. Ese ciclo produjo, hacia el final del gobierno Uribe, un quiebre parcial en las élites políticas en torno a la posibilidad de una salida negociada del conflicto; las guerrillas conservaban retaguardias en las fronteras, particularmente en Venezuela, y la salida militar parecía haber tocado un techo. La sociedad colombiana llegó a 2010 con una acumulación de revelaciones —parapolítica, falsos positivos, magnitud del desplazamiento— que hacía cada vez más costoso sostener el relato de un país sin conflicto.
La llegada de Santos a la Presidencia significó, sobre ese fondo, una inflexión política. El nuevo mandatario —ministro de Defensa de Uribe hasta poco antes— optó por reconstruir relaciones diplomáticas con Venezuela y Ecuador, rotas por su antecesor, entendiendo que ese apoyo sería crucial para eventuales negociaciones con las FARC. Y optó por reconocer el conflicto armado interno. La combinación de diplomacia y lenguaje fue el requisito político sin el cual la Ley 1448 y el CNMH no habrían sido posibles. Poco después de expedida la ley, en agosto de 2012, el gobierno firmó con las FARC-EP el Acuerdo General para iniciar las conversaciones de paz. La memoria institucional y la mesa de La Habana entraron en resonancia.
A eso se sumó una infraestructura previa. La existencia del GMH —con su metodología, su equipo, su credibilidad y su serie de informes emblemáticos publicados entre 2008 y 2011— dejó lista una plataforma epistémica que solo hacía falta escalar. Santos no creó la memoria histórica: recibió una que ya tenía masa crítica, la dotó de mandato legal y presupuesto, y le permitió ampliar radicalmente su alcance temático y geográfico.
Consecuencias: el vocabulario del posconflicto
El primer efecto, y quizás el más profundo, fue lingüístico. Al terminar el período, expresiones como "conflicto armado interno", "víctimas", "verdad histórica", "reparación integral" y "restitución de tierras" formaban parte del habla pública ordinaria. Ese vocabulario no era neutral: presuponía un país con guerra, actores múltiples, daños distribuidos y responsabilidad estatal en su reconocimiento. Cuando en el plebiscito del 2 de octubre de 2016 se sometió a votación el Acuerdo con las FARC —y cuando el resultado, adverso por margen estrecho, obligó a renegociarlo antes de la firma del 24 de noviembre en el Teatro Colón—, la discusión pública se libró íntegramente dentro de esas categorías. Aun quienes se opusieron al Acuerdo lo hicieron reconociendo, implícitamente, que había víctimas, que había conflicto y que había que reparar.
El segundo efecto fue institucional. El CNMH quedó instalado como pieza permanente del Estado; la Unidad de Restitución de Tierras avanzó, con enormes obstáculos, en procesos concretos; la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas atendió a millones de personas registradas. La justicia transicional que vendría después —con el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición acordado en La Habana— no habría sido pensable sin ese andamiaje previo.
El tercer efecto fue social. Comunidades enteras encontraron en los procesos de memoria un vehículo de organización, duelo y exigencia de derechos. Museos, archivos comunitarios, colectivos artísticos, procesos étnicos, iniciativas urbanas: el campo de la memoria se expandió más allá de la institución, y muchas veces en tensión con ella. La memoria producida "desde arriba" convivió, y a veces chocó, con memorias "desde abajo" irreductibles a las categorías estatales.
Hubo también un costo. El vocabulario unificado —"conflicto armado", "víctima", "reparación"— fue simultáneamente la puerta que hizo posible el Acuerdo y una plantilla que aplanaba diferencias. Memorias étnicas y territoriales —wayuu, awá, afroatrateñas— resistieron traducirse enteramente a esas categorías. La memoria estatal, al legitimar el proceso de paz, invisibilizó parcialmente aquello que no cabía en su gramática. Y la oposición uribista siguió ofreciendo un relato paralelo en el que la palabra "conflicto" era una concesión ilegítima al enemigo.
Balance
Lo que ocurrió entre 2011 y 2016 no fue solo la producción de informes ni la creación de instituciones. Fue la construcción, a la vez rigurosa y política, de las condiciones para volver inteligible un país que quería —al menos en parte, al menos por un momento— salir de su guerra. La memoria histórica funcionó como el suelo donde el Acuerdo Final pudo pisarse.
El período dejó tres legados duraderos. Dejó cifras: los 220.000 muertos entre 1958 y 2012 quedaron como magnitud básica del conflicto colombiano, imposible de discutir sin invocar esa base. Dejó relatos: los informes sobre El Salado, Bojayá, Trujillo, Bahía Portete, la Comuna 13, el desplazamiento nacional y la desaparición forzada se convirtieron en material de escuelas, universidades, museos y debates. Y dejó una idea de trabajo: la de que un país puede narrarse a sí mismo, con sus víctimas al centro, sin renunciar al rigor.
Que el uribismo continúe cuestionando el vocabulario mismo, que las comunidades sigan disputando cómo se narran sus dolores, que las víctimas sigan sin ver plenamente cumplida la reparación prometida, no invalida lo hecho. La memoria histórica se volvió campo de discusión pública precisamente porque logró importar. Entre la Ley de Víctimas y el Teatro Colón, Colombia empezó a llamar a su guerra por su nombre.
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01Forgotten Peace: Reform, Violence, and the Making of Contemporary ColombiaRobert A. Karl · 2017 · p. 4751 cita
[1](from the National Center for Historical Memory), including Grupo de Memoria Histórica, Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, “Recordar y narrar el con fl icto: Herramientas para reconstruir memoria histórica” pamphlet (2009), 19 (“a unifying”); Sánchez G., “Prólogo,” in ¡Basta ya!, 16 (“Far”). 57. Ley…p. 475
02Guerreros y campesinos. Despojo y restitución de tierras en ColombiaAlejandro Reyes Posada · 2016 · p. 261 cita
[2]el ELN y las bandas criminales, aunque no derrotarlas. La elección de Juan Manuel Santos Calderón, ministro de Defensa del gobierno de Álvaro Uribe, en 2010, significó una inflexión en la manera de concebir la respuesta al conflicto armado, pues comenzó por reconocer la existencia de este. A finales de 2010, Santos…p. 26
03La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 2201 cita
[3]que nunca hemos participado en esos actos de crueldad, tenemos una deuda con quienes lo han perdido todo: la vida, la salud, las tierras, el amor y la compañía de sus seres queridos. Y dije luego una frase que resumía la inmensa trascendencia del paso que estábamos dando: Si logramos pasar esta ley, y cumplirla, en…p. 220
04La política de reforma agraria y tierras en Colombia. Esbozo de una memoria institucionalAbsalón Machado Cartagena · 2013 · p. 1, 1242 citas
[4]zonas selváticas de ínfima productividad. […] el segundo gran componente de una política de ordenamiento de la población en el territorio es la urbanización planificada y ordenada de los desplazados por la violencia” [Reyes, 2009, 369-370]. La Ley de Víctimas fue expedida en noviembre de 2011 y contiene la…p. 124
[12]esbozo de una memoria institucional la política de reforma agraria y tierras en colombia Centro Nacional De Memoria Histórica Director General Gonzalo Sánchez G. Coordinador de la investigación Absalón Machado C. Foto de portada © Jhon Jairo Rincón García. Campesinos recordando su vida en el territorio. Departamento…p. 1
05Género y memoria histórica. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoLina María Céspedes-Báez · 2018 · p. 11, 1142 citas
[5]Tierras. En abier- to contraste con las regulaciones anteriores del conflicto, esta nor- ma pretendió ofrecer mecanismos e instituciones para identificar 12 Género y memoria histórica Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento histórico y reparar todos los daños derivados de los “hechos ocurridos a partir…p. 11
[71]India: Manufac- turing a perfect mother-worker, Signs: Journal of Women in Cul- ture and Society, 3 5(4), 969-992. Phoenix, Ann (2002), Cómo se negocia una posición de sujeto in- termedia: muchachos entre once y catorce años, masculinida- des y educación escolar, Revista Nómadas, 1 6, 28-39. Ribetti, Marcella (2007),…p. 114
06El modelo paramilitar de San Juan Bosco de La Verde y ChucuríÁlvaro Villarraga Sarmiento, Camilo Ernesto Villamizar Hernández · 2019 · p. 92 citas
[6]amor eficaz --------------------------------------- 10.5. La Casa de la Memoria de San Vicente -------------------------------- 10.6. Otras iniciativas de memoria, paz y reconciliación ------------------ CONCLUSIONES --------------------------------------------------------------- REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA…p. 9
[7]amor eficaz --------------------------------------- 10.5. La Casa de la Memoria de San Vicente -------------------------------- 10.6. Otras iniciativas de memoria, paz y reconciliación ------------------ CONCLUSIONES --------------------------------------------------------------- REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA…p. 9
07"Patrones" y campesinos: tierra, poder y violencia en el Valle del Cauca (1960 – 2012)Absalón Machado Cartagena, John Jairo Rincón García · 2014 · p. 201 cita
[8]un proceso de recon fi guración territorial de larga duración. Esta aproximación a la problemática agraria y rural en el Valle del Cauca partió en el año 2008 del interés del Área de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconcilia- ción (CNRR) por analizar los sucesos violentos del municipio de…p. 20
08Trujillo: Una tragedia que no cesaGrupo de Memoria Histórica; Álvaro Camacho Guizado (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2008 · p. 11 cita
[9]LA MASACRE DE TRUJILLO UNA TRAGEDIA QUE NO CESA Informe del centro nacional de memoria histórica TRUJILLO Una tragedia que no cesa Miembros del Grupo de Memoria Histórica Gonzalo Sánchez G. Coordinador del Grupo de Memoria Histórica Álvaro Camacho Guizado Relator de la investigación sobre la masacre de “La Masacre de…p. 1
09Histories of Perplexity: Colombia, 1970s–2010sLina Britto, A. Ricardo López-Pedreros · 2024 · p. 427, 4312 citas
[10]1980s related to the armed conflict and its victims. However, unlike other Latin American countries that undertook memory struggles and campaigns once dictator - ships had already ended or when negotiated solutions to armed conflict had been reached, memory agents in Colombia began their struggle in the midst of an…p. 427
[14]975. The GMH’s reports tried to adhere to what its team had cautioned since consolidating in 2007: Truth and memory are socially con - structed. Consequently, truly participatory mechanisms were vital to its work to guarantee that victims and their organizations be “part of the construction” of truth and memory…p. 431
10Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 11 cita
[11]Director General Gonzalo Sánchez G. Coordinador del informe Otros títulos de Memoria Histórica Trujillo. Una tragedia que no cesa (2008) El Salado. Esa guerra no era nuestra (2009) Recordar y narrar el conflicto. Herramientas para reconstruir memoria histórica (2009) El despojo de tierras y territorios. Aproximación…p. 1
11Sujetos victimizados y daños causados: Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoLina Rondón Daza, Liliana Cortés Gamba · 2018 · p. 32, 2122 citas
[13]una orientación a valorar el estado de fragilidad, en el trato que se da a la vida de los otros. Los informes del CNRR-GMH comenzaron documentando, a partir de procesos de reconstrucción de la memoria, casos em- blemáticos. En 2008-2010 se publicaron las investigaciones sobre los hechos ocurridos en los municipios de…p. 32
[74]sus efectos. Los daños pueden ser entendidos como una prolongación que irradia y continúa el efecto violento en las personas, pues su presencia mantie- ne la vigencia de la violencia actuando para sí, a manera de sufrimiento. Por esta razón las tareas de la Jurisdicción Es- pecial para la Paz y de la Comisión de la…p. 212
12Caquetá: conflicto y memoriaHarley Enrique Gutiérrez Ñustez, Rubén Darío Polo Sierra, Cristian E Paredes González · 2013 · p. 11 cita
[15]ALCALDÍA DE FLORENCIA Caquetá: conflicto y memoria Caquetá: conflicto y memoria CAQUETÁ: CONFLICTO Y MEMORIA Director General Centro Nacional de Memoria Histórica Gonzalo Sánchez Director Museo Caquetá ® William Wilches Sánchez Investigadores Museo Caquetá Harley Enrique Gutiérrez Ñustez Rubén Darío Polo Sierra…p. 1
13Análisis cuantitativo del paramilitarismo en Colombia. Hallazgos del Mecanismo no Judicial de Contribución a la VerdadÁlvaro Villarraga Sarmiento, Alberto Santos Peñuela, Lukas Rodríguez Lizcano, Bruce David Ochoa Ochoa, Gustavo Adolfo Narváez Rodríguez, Jonathan Peter Stucky Rodríguez, Anascas del Río Moncada · 2019 · p. 11 cita
[16]ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL PARAMILITARISMO EN COLOMBIA Hallazgos del Mecanismo no Judicial de Contribución a la Verdad ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL PARAMILITARISMO EN COLOMBIA Hallazgos del Mecanismo no Judicial de Contribución a la Verdad Centro Nacional de Memoria Histórica ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL PARAMILITARISMO EN…p. 1
14Paramilitarismo. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoTeófilo Vásquez Delgado, Víctor Barrera · 2018 · p. 2041 cita
[17]esclarecidas. Por otra parte, las implicaciones que tiene la elección de unas metodologías sobre otras al momento de desentrañar esas diversas causas, y la necesidad de combinar varias de ellas, para tener una comprensión más integral, en este caso, de las razones que explican niveles tan altos de despojo de tierras y…p. 204
15Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 10391 cita
[18]CNMH, 2010. ___. La masacre de El Tigre: un silencio que encontró su voz. Bogotá: CNMH, 2011. ___. La masacre de Trujillo: una tragedia que no cesa. Bogotá: CNRR-Grupo de Memoria Histórica, 2011. ___. La tierra en disputa. Memorias de despojo y resistencia campesina en la Costa Caribe (1960-2010). Bogotá: CNMH, 2010.…p. 1039
16Una sociedad secuestradaCentro Nacional de Memoria Histórica; César Caballero Reinoso (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2013 · p. 11 cita
[19]una sociedad secuestrada una sociedad secuestrada El secuestro es tal vez una de las modalidades criminales que ha tenido mayor resonancia en el país, particu- larmente en la etapa contemporánea del conflicto. Tiene una proyección pública asociada al cruce de múltiples factores, a sus transformaciones en el tiempo y a…p. 1
17¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 21 cita
[20]31 Si no se habla, si no se escribe y no se cuenta, se olvida y poco a poco se va tapando bajo el miedo. La gente que vio el muerto se va olvidando y tiene miedo de hablar, así que llevamos un oscurantismo de años en el que nadie habla de eso [...] Como nadie habla de lo que pasó, nada ha pasado. Entonces bien, si…p. 2
18Regiones y conflicto armado. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoClara Inés García · 2018 · p. 133, 1522 citas
[21]y tan variados territorios a través de 50 años. 153 Bibliografía Centro Nacional de Memoria Histórica - CNMH (2012). El Placer. Mujeres, coca y guerra en el Bajo Putumayo. Bogotá: CNMH. Centro Nacional de Memoria Histórica – CNMH (2014). Silenciar la democracia. Las masacres de Remedios y Segovia, 1982 - 1997. Segunda…p. 152
[70]abarcado Entre victimas de diferentes victimarios Víctimas paras y FF. AA. / víctimas FARC (El Castillo) Abanico de víctimas abarcado 134 Regiones y conflicto armado Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento histórico Conflicto Orientación Entre gestores de memoria CIJP / ASAVIT - Por DH y confrontar al…p. 133
19Silenciar la democracia. Las masacres de Remedios y Segovia 1982-1997Centro Nacional de Memoria Histórica; Ronald Edward Villamil Carvajal, Vladimir Melo Moreno (relatores); Tatiana Rincón Covelli, Andrés Fernando Suárez (correlatores) · 2014 · p. 231 cita
[22]Martha Rendón, Jesús Balbín, Lucía Carva- jal, Luz María Franco y Rosa Ramírez su colaboración en el desarro- llo de la investigación. Asimismo, a Isabelita Mercado y Laura Ángel por el apoyo brindado desde su pasantía de investigación con la Uni- versidad del Rosario. También expresa su gratitud e incondicional apoyo…p. 23
20Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 11 cita
[23]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Pueblos arrasados Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta) Pueblos arrasados Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta) Serie: Una nación desplazada Centro Nacional de Memoria Histórica Pueblos arrasados Memorias del desplazamiento…p. 1
21Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 11 cita
[24]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Pueblos arrasados Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta) Pueblos arrasados Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta) Serie: Una nación desplazada Centro Nacional de Memoria Histórica Pueblos arrasados Memorias del desplazamiento…p. 1
22Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 11 cita
[25]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Una nación desplazada Informe nacional del desplazamiento forzado en Colombia Una nación desplazada Informe nacional del desplazamiento forzado en Colombia Serie: Una nación desplazada Centro Nacional de Memoria Histórica Una nación desplazada: Informe nacional del…p. 1
23Tomas y ataques guerrilleros (1965-2013)Mario Aguilera Peña (coordinador); Alba Lucía Vargas Alfonso, Luisa Marulanda Gómez, Luis Fernando Sánchez (coautores) · 2016 · p. 11 cita
[26]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Tomas y ataques guerrilleros (1965 - 2013) Tomas y ataques guerrilleros (1965 - 2013) TOMAS Y ATAQUES GUERRILLEROS (1965 - 2013) Mario Aguilera Peña Coordinador del informe Mario Aguilera Peña Alba Lucía Vargas Alfonso Luisa Marulanda Gómez Luis Fernando Sánchez…p. 1
24Hasta encontrarlos. El drama de la desaparición forzada en ColombiaMartha Nubia Bello Albarracín, Andrés Fernando Suárez, Mónica Márquez Ramírez · 2016 · p. 11 cita
[27]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Hasta encontrarlos El drama de la desaparición forzada en Colombia Hasta encontrarlos El drama de la desaparición forzada en Colombia Centro Nacional de Memoria Histórica HASTA ENCONTRARLOS EL DRAMA DE LA DESAPARICIÓN FORZADA EN COLOMBIA Martha Nubia Bello Albarracín…p. 1
25Balance de la acción del Estado colombiano frente a la desaparición forzada de personas. Tomo IVCentro Nacional de Memoria Histórica; Luz Marina Monzón Cifuentes (relatora); Carlos Miguel Ortiz (coordinador) · 2014 · p. 11 cita
[28]B ALANCE DE LA ACCIÓN DEL E STADO COLOMBIANO FRENTE A LA DESAPARICIÓN FORZADA DE PERSONAS TOMO IV INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Balance de la acción del Estado colombiano frente a la desaparición forzada de personas Centro Nacional de Memoria Histórica Desaparición forzada tomo IV: Balance de la…p. 1
26Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica; Germán Lozano Villegas; Luz Janeth Forero M. · 2014 · p. 11 cita
[29]N ORMAS Y DIMENSIONES DE LA DESAPARICIÓN FORZADA EN C OLOMBIA TOMO I INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia Centro Nacional de Memoria Histórica Desaparición forzada tomo I: Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia Director…p. 1
27Tierras y conflictos rurales: Historia, políticas agrarias y protagonistasRocío Londoño (coord.), Carolina Castro, Álvaro Delgado, Jaime Landinez · 2016 · p. 11 cita
[30]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Tierras y conflictos rurales Historia, políticas agrarias y protagonistas Tierras y conflictos rurales Historia, políticas agrarias y protagonistas Centro Nacional de Memoria Histórica Tierras y conflictos rurales Historia, políticas agrarias y protagonistas Rocío…p. 1
28Limpieza social. Una violencia mal nombradaCarlos Mario Perea Restrepo · 2015 · p. 11 cita
[31]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Limpieza social Una violencia mal nombrada Limpieza social Una violencia mal nombrada Limpieza social Una violencia mal nombrada Gonzalo Sánchez Gómez Director General del Centro Nacional de Memoria Histórica Carlos Mario Perea Restrepo Autor Andrés Rincón Morera…p. 1
29Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · p. 11 cita
[32]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Guerra propia, guerra ajena Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos El Movimiento Armado Quintín Lame Guerra propia, guerra ajena Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos El Movimiento Armado Quintín Lame…p. 1
30Hacer la guerra y matar la política. Líderes políticos asesinados en Norte de SantanderCarlos Andrés Pallares Rincón · 2014 · p. 11 cita
[33]Hacer la guerra y Matar la política Líderes políticos asesinados en Norte de Santander INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Hacer la guerra y matar la política Líderes políticos asesinados en Norte de Santander Centro Nacional de Memoria Histórica Hacer la guerra y matar la política. Líderes políticos…p. 1
31Desplazamiento forzado en la Comuna 13: La huella invisible de la guerraLuz Amparo Sánchez, Marta Inés Villa, Pilar Riaño · 2011 · p. 11 cita
[34]La huella invisible de la guerra Desplazamiento forzado en la Comuna 13 Informe del grupo de memoria histórica de la comisión nacional de reparación y reconciliación Desplazamiento forza D o en la comuna 13: la huella invisible D e la guerra. Relatores de la investigación Luz Amparo Sánchez Marta Inés Villa Pilar…p. 1
32Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 141 cita
[35]detallada en la cartilla Contribuciones Voluntarias ¡Tu voz construye me- moria! Conceptos, herramientas, lineamientos (CNMH, 2015b). INTRODUCCIÓN 15 to de menores y un (1) excomandante del Frente Hernán Troncoso del Bloque Centauros, postulado al proceso judicial de la jurisdicción de Justicia y Paz. 3 El…p. 14
33Estrategias de guerra y trasfondos del paramilitarismo en el Urabá antioqueño, sur de Córdoba, bajo Atrato y Darién. Tomo ILaura Milena Ballén Velásquez, Ronald Edward Villamil Carvajal, Luisa Fernanda Hernández Mercado · 2022 · p. 4731 cita
[36]persona desmovilizada, 2014, 16 de oc- tubre, Turbo. CNMH-DAV, MNJCV, entrevista persona desmovilizada, 2015, 19 de noviembre, Montería. CNMH-DAV, MNJCV, entrevista persona desmovilizada, 2015, 26 de oc- tubre, Apartadó. CNMH-DAV, MNJCV, entrevista persona desmovilizada, 2015, 9 de sep- tiembre, Turbo. 474 ESTRATEGIAS…p. 473
34Doble discurso, múltiples crímenes. Análisis temático de las ACMM y las ACPBCentro Nacional de Memoria Histórica, Camilo Ernesto Villamizar Hernández (coordinador) · 2021 · p. 5892 citas
[37]CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista hombre víctima, Mariquita (Tolima), 2017, 2 de agosto. CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista mujer víctima, Mariquita (Tolima), 2017, 2 de agosto. CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista hombre adulto,…p. 589
[38]CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista hombre víctima, Mariquita (Tolima), 2017, 2 de agosto. CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista mujer víctima, Mariquita (Tolima), 2017, 2 de agosto. CNMH, contribución voluntaria, Acuerdos de la Verdad, entrevista hombre adulto,…p. 589
35El Bloque Mineros de las AUC. Violencia contrainsurgente, economías criminales y depredación sexualJuan Esteban Jaramillo Giraldo, José Manuel Hernández, Dairo Correa Gutiérrez · 2022 · p. 4171 cita
[39]de septiembre. 416 EL BLOQUE MINEROS DE LAS AUC CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Me- dellín, 2017, 8 y 29 de septiembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, San Pe- dro de Urabá, 2017, 12 de septiembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la…p. 417
36De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 5611 cita
[40]de junio. CV 42. CNMH, hombre, entrevista, Acuerdos de la Verdad, contribu- ción voluntaria, Valle de San Juan, Tolima, 2015, 14 de agosto. CNMH, hombre, entrevista, Acuerdos de la Verdad, contribu- ción voluntaria, Líbano, 2015, 25 de agosto. CNMH, mujer, entrevista, Acuerdos de la Verdad, contribu- ción voluntaria,…p. 561
37La guerra escondida. Minas Antipersonal y Remanentes Explosivos en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica, Fundación Prolongar · 2017 · p. 3961 cita
[41]taller de memoria, Medellín, 2015. CNMH - Fundación Prolongar, hombre desmovilizado, entrevista, Villavicencio, 2015. CNMH - Fundación Prolongar, hombre sobreviviente desmoviliza- do, entrevista, Medellín, 2015. CNMH - Fundación Prolongar, hombre adulto, sobreviviente, tes- timonio, taller de memoria, Villavicencio,…p. 396
38Reconstruir y recordar desde la memoria corporalMaría Elisa Pinto García, Renata Serna Hosie, Paula Ramírez Díaz-Granados, Gabriel Alberto Ruiz Romero, Mariana Delgado Barón, Nayibe Lizeth Sánchez Rodríguez · 2016 · p. 321 cita
[42]sobrevivientes y las víctimas indirectas de MAP y REG reconocieran y exploraran sus memorias de vida: lugar de origen, recuerdos de infancia, viven- cias importantes, recuerdos que imperan o que han permanecido en silencio, proyectos del momento presente y sueños. Además de compartir memorias asociadas al atentado, se…p. 32
39Granada: Memorias de guerra, resistencia y reconstrucciónMarta Inés Villa Martínez, Laura Cartagena Benítez, Fernando Valencia Rivera · 2016 · p. 141 cita
[43]duelo. En el marco de esta investigación fueron una fuente de in- formación, así como parte activa de la reconstrucción de los datos y de la construcción de hipótesis e ideas fuerza que orientaran la elaboración del informe fi nal. Gracias especiales a Gloria Ramírez Gómez, Jaime Montoya García, Gloria Quintero…p. 14
40Medellín: memorias de una guerra urbanaMarta Inés Villa Martínez, Ana María Jaramillo Arbeláez, Jorge Giraldo Ramírez, Manuel Alberto Alonso Espinal, Sandra Arenas Grisales, Pablo Bedoya Molina, Luz María Londoño Fernández · 2017 · p. 131 cita
[44]agradecimiento por esta ciudad paradójica. No conocíamos a la gran mayoría de estas personas: lle- garon por convocatorias abiertas trans- mitidas a través de espacios virtuales o por invitación de otros; participaron en conversatorios, en entrevistas individua- les y colectivas, en talleres sobre relatos de la…p. 13
41Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 221 cita
[45]y del ser para oír y conectarse con la persona, su historia, sus emociones y silencios, incluso con los fantasmas y ancestros que acuden con ella al acto de contar. «Los recuerdos no son un relato apasionado o impasible de la realidad desaparecida; son el renacimiento del pasado, cuando el tiempo vuelve a suceder» 19.…p. 22
42La guerra inscrita en el cuerpo. Informe nacional de violencia sexual en el conflicto armadoCentro Nacional de Memoria Histórica, Rocío Martínez Montoya · 2017 · p. 331 cita
[46]mujeres lideresas y cuando se lo- gra generar la certeza en las víctimas de que van a ser escuchadas, tenidas en cuenta y que no se va a dudar de su relato, podemos a fi r- mar que los talleres cumplen su objetivo: la narración libre de los hechos individuales y colectivos sobre la violencia sexual ocurrida en el…p. 33
43Crecer como un río. Jornaliando cuesta arriba por vida digna, integración regional y desarrollo propio del Macizo Colombiano, Cauca, Nariño y Colombia. Volumen 1John Jairo Rincón García, Camilo López Pérez, Nancy Celia Navarro Rojas, Wilder Jamith Meneses Bolaños, Víctor Hugo Buesaquillo, Camilo Ernesto Muñoz Meneses, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2017 · p. 111 cita
[47]integrantes de esta organización social que también fueron asesinados a lo largo de la trayectoria del CIMA, incluso aquellos que como Jaime Bronstein Bonilla, sin ser del CIMA, nutrieron e impulsaron los procesos sociales en el suroccidente colombiano. A 12 Crecer como un río sus nombres y al de muchos otros líderes…p. 11
44Lucho Arango, el defensor de la pesca artesanalMelba Patricia Quijano Triana, Ledis Bohórquez Farfán, Clemencia Rodríguez · 2014 · p. 111 cita
[48]y apoyar el trabajo de memoria histórica realizado por centros de pensa - miento regionales. Es en este contexto que el CNMH y la Universidad de Los An - des elaboraron un proyecto para impulsar el surgimiento y con - solidación de Grupos Regionales de Memoria Histórica (GRMH) que contó con el apoyo del United States…p. 11
45Memoria de la infamia. Desaparición forzada en el Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Liz Yasmit Arévalo Naranjo, Andrés Prieto Ruiz · 2017 · p. 5311 cita
[49]Puerto Wilches, marzo 1 de 2014. CNMH, entrevista, Hilda Díaz, madre de la víctima, San Vicente de Chucurí, 14 de enero de 2014. CNMH, entrevista, Luz Elena Cardona, madre de la víctima, Ba- rrancabermeja, 27 de febrero de 2014. 532 Memoria de la infamia Desaparición forzada en el magdalena medio CNMH, entrevista,…p. 531
46Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombianoCentro Nacional de Memoria Histórica; Katherine López Rojas (coord.); Andrés Felipe Aponte; Carolina Lozano Rodríguez; Linda Lorena Sánchez Avendaño · 2017 · p. 121 cita
[50](ACR)– y sus profesionales en el territorio por acompañar el proceso y permi- tir que el CNMH se acercara a la reconstrucción de la memoria histórica de quienes han vivido el reclutamiento o utilización sien- do niños, niñas o adolescentes. El haber posibilitado contar con la información y la apertura para dialogar…p. 12
47Justicia. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoFrancisco Barbosa Delgado · 2018 · p. 111 cita
[51]distintos enfoques ideo- lógicos y políticos. Por otra parte, las formas violentas del deno- tado paramilitarismo surgieron y se consolidaron a lo largo del territorio colombiano a mediados de los ochenta y durante todo el final del siglo XX. 12 Justicia Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento histórico…p. 11
48Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 2591 cita
[52]the nation’s paramilitary forces, the AUC, which resulted in the 2005 “Ley de Justicia y Paz,” whereby the forces disbanded, publicly admitted to crimes, and received reduced sentences for their apparent transparency. The public airing of some of these crimes, massacres in many cases, shocked Colombians, and soon many…p. 259
49Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 1391 cita
[53]this book—forced Colombians to wonder about the efficacy of total military victory, and once again, they began discussing a negotiated settlement to the conflict. The false positive scandal nagged at the Uribe administration, embarrassed Defense Minister Juan Manuel Santos, and represented the beginning of an…p. 139
50No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 301 cita
[54]financiación y las redes de coope- rantes, así como de milicias y redes clandestinas. Hubo una fuerte internacionalización del conflicto con la plena implementación del Plan Colombia y con la creación de un bloque latinoamericano de izquierdas, que respaldó una salida política a la guerra. Las guerrillas instalaron…p. 30
51La masacre de El Salado: esa guerra no era nuestraGrupo de Memoria Histórica, Gonzalo Sánchez G. (Coordinador), Andrés Fernando Suárez (Relator) · 2009 · p. 1121 cita
[55]entrevista al periodista Darío Arizmendi en el programa de emisión nacional «Cara a Cara». El impacto novedoso de la presencia misma del jefe paramilitar le permitió copar la atención pública y poner en escena un discurso de legitimación de la guerra contrainsurgente y de sus prácticas, así como hacer invisibles los…p. 112
52Antropología hecha en Colombia. Tomo IIEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 4331 cita
[56]el origen y funcionamiento de los grupos paramilitares. Pero estas coordenadas no solo eran geográficas. Localizaban la fosa, con dos personas, en un punto en una historia. El versionado, en actitud algo confusa, guarda un silencio profundo. Se hace a un lado, intervienen los técnicos. Se le interroga sobre lo…p. 433
53Los retos de la justicia transicional en Colombia. Percepciones, opiniones y experiencias 2008. Panorama cualitativo y cuantitativo nacional, con énfasis en cuatro regionesIris Marín Ortiz · 2009 · p. 981 cita
[57]adecuadamente a las víctimas [117] 2.9 Desinformación sobre la programación de las versiones libres de los jefes paramilitares desmovilizados [119] 2.10 Conocimiento de la Ley de justicia y paz [119] 2.11 Dificultades de las víctimas para contar con representación judicial [120] 2.12 Ausencia de una estrategia de…p. 98
54Justicia y Paz ¿Verdad judicial o verdad histórica?Iván Orozco Abad, María Victoria Uribe, Gina Cabarcas, Luis Carlos Sánchez Díaz · 2012 · p. 2791 cita
[58]($&. Frente al primer problema, la Fiscalía y cada fi scal para su propio caso, decidió ampliar los recursos ordinarios —edictos emplazatorios por televisión e internet— para comunicarles a las víctimas sobre la existencia de la Unidad de Justicia y Paz, las próximas versiones libres y las jornadas de víctimas…p. 279
55Encuesta Nacional ¿Qué piensan los colombianos después de siete años de Justicia y Paz?Gonzalo Sánchez Gómez, Iván Orozco Abad, Álvaro Villarraga Sarmiento, Luis Carlos Sánchez Díaz, Patricia Linares Prieto, María Consuelo Ramírez Giraldo, Angelika Rettberg Beil, Laura Otálora Cuenca, Irina Mago Cordido, Paola Ximena Silva Cortés · 2012 · p. 501 cita
[59]GMH y en cuya difusión esa entidad concentró esfuerzos. La medida para relacionar las respuestas a estas preguntas con la labor del Grupo consistió en que las personas encuestadas reportaran haber escuchado, en los últimos cinco años 20, informaciones sobre una lista de masacres y hechos violentos ocurridos en el…p. 50
56Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · p. 1552 citas
[60]the self- defense groups in the Córdoba Department and had suggested to them that they create a Capital Bloc. 29 Santos, who was editor of El Tiempo at the time, acknowledged that he met twice with Castaño and once with Mancuso. He said the purpose was to ask them to address reporters from his newspaper about the…p. 155
[61]the self- defense groups in the Córdoba Department and had suggested to them that they create a Capital Bloc. 29 Santos, who was editor of El Tiempo at the time, acknowledged that he met twice with Castaño and once with Mancuso. He said the purpose was to ask them to address reporters from his newspaper about the…p. 155
57Memorias de El Vergel: un jardín entre montañasGrupo de Memoria de la Casita Vergeleña, Jardín del Recuerdo y de los Sueños · 2022 · p. 11 cita
[62]U n j a r d í n e n t r e m o n t a ñ a s g r u p o d e m e m o r i a d e l a c a s i t a v e r g e l e ñ a, j a r d í n d e l r e c u e r d o y d e l o s s u e ñ o s U n j a r d í n e n t r e m o n t a ñ a s Una iniciativa de Memoria Histórica acompañada por el Centro Nacional de Memoria Histórica 2022 MEMORIAS DE EL…p. 1
58Un bosque de memoria viva, desde la Alta Montaña de El Carmen de BolívarCentro Nacional de Memoria Histórica, Carmen Andrea Becerra Becerra · 2018 · p. 11 cita
[63]Un bosque de memoria viva, desde la Alta Montaña de El Carmen de Bolívar INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Y DEL PROCESO PACÍFICO DE RECONCILIACIÓN E INTEGRACIÓN DE LA ALTA MONTAÑA DE EL CARMEN DE BOLÍVAR Un bosque de memoria viva, desde la Alta Montaña de El Carmen de Bolívar Centro Nacional de Memoria…p. 1
59Conversaciones de honor: Memorias MilitaresMartín Nova · 2020 · p. 361 cita
[64]bosque de 2.000 árboles que crecería frondoso con los recuerdos de una guerra y sus damnificados en sus raíces, escritos en papelitos. Cada afectado por la violencia escribía un mensaje a su familiar desaparecido, o a su familiar asesinado, para sembrarlo junto a un nuevo árbol que cuidaría las cuencas hídricas…p. 36
60Sufrir la guerra y rehacer la vida. Impactos, afrontamientos y resistenciasSaúl Franco Agudelo · 2022 · p. 299, 3612 citas
[65]en 1996 a Mutatá». 299 valor adicional de ser instrumentos de aliento y canalización de la participación social en la generación de memoria 904. Así lo ha hecho, por ejemplo, la Galería Viva, ubicada en el cementerio La América, en Medellín. Este lugar fue intervenido por colectivos sociales de la Comuna 13 de…p. 299
[79]de la Comisión de la Verdad ID.002 - MD - 3dc2a3ab - 08e3 - 4fa4 - a188 - 8643cfdf98fa,. Primera Encuesta Nacional de Víctimas CGR - 2013: Construcción de la línea base para el seguimiento y el monitoreo al cumplimiento de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras en Colombia. Contraloría General de la República…p. 361
61Seminario los procesos de paz en Colombia: experiencias y propuestas desde las ciudades regiones. Propuestas en siete ciudades-regiones de Colombia: Barrancabermeja (Magdalena Medio), Cali (Valle del Cauca), Medellín (Antioquia), Pasto (Nariño), Sincelejo (Montes de María), Tibú (Catatumbo) y Bogotá DCÁlvaro Villarraga Sarmiento · 2015 · p. 951 cita
[66]seminario, tales como: Observatorio de Seguridad Humana, grupo de investigación adscrito a la Universidad de Antioquia; docentes de las universidades Autónoma Latinoamericana y Remington; la Unidad Municipal de Víctimas; Instituto Popular de Capacitación; el Museo Casa de la Memoria, el Programa Preparémonos para la…p. 95
62Memorias plurales: experiencias y lecciones aprendidas para el desarrollo de los enfoques diferenciales en el Centro Nacional de Memoria Histórica. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoCentro Nacional de Memoria Histórica · 2018 · p. 2921 cita
[67]ENFOQUE DIFERENCIAL Tipo Serie CNMH Título Autor Año Descripción Categorías temáticas Link Producción audiovisual Proceso de memoria con comunidades étnicas Ñankara: tras la mirada Awá Gran Familia Awá binacional 2015 El proceso de memoria histórica desarrollado con el Pueblo Awá se sitúa en una dinámica de largo…p. 292
63Vivir sabroso. Luchas y movimientos afroatrateños en Bojayá, Chocó, ColombiaNatalia Quiceno Toro · p. 2641 cita
[68]en la historia para la gente afroatrateña. "MIBCMBSEFMBTNFNPSJBTBGSPBUSBUFÒBT QJFOTPFOBMHPRVFiBUFOUBDPOUSBMB QB[NFOUBMu 3JWFSB$VTJDBORVJ &TEFDJS VOBNFNPSJBRVFOPTIBDFQFOTBS que activa potencias emancipadoras y no se reduce a una aparente interioridad que emerge cuando es abordada desde el universo narrativo y…p. 264
64La masacre de Bahía Portete: Mujeres Wayuu en la miraGrupo de Memoria Histórica, Gonzalo Sánchez G. (Coordinador), Pilar Riaño A. (Relatora), Jesús Abad Colorado L., María Luisa Moreno R., María Emma Wills O. · 2010 · p. 1831 cita
[69]quienes buscaban asociados en esa memoria a conejos. Estos temas e imá- genes están hilvanados en una narrativa que subraya el sinsentido de estos eventos para quienes los vivieron: se sabía por los eventos anteriores que los paramilitares iban a llegar pero nunca imagina- ron los extremos de violencia que iban a…p. 183
65Women's Writing in Colombia: An Alternative HistoryCherilyn Elston · 2016 · p. 431 cita
[72]Studies) in 2001. For a detailed examination of women’s/gender studies in the Colombian academy, see Wills, Chap. 7. INTRODUCTION: MODERNITY’S REBEL DAUGHTERS 33 10. For these scholars this is one side of the contemporary feminist debate, positing on the other side the anti-essentialists or poststructuralist femi-…p. 43
66Mujeres y guerra. Víctimas y resistentes en el Caribe colombianoGrupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación · 2011 · p. 11 cita
[73]w Mujeres y guerra Víctimas y resistentes en el Caribe colombiano informe del grupo de memoria histórica de la comisión nacional de reparación y reconciliación Mujeres y guerra Para entender la guerra también es necesario mirar más allá del campo de batalla. Las festividades, las celebraciones religiosas o las…p. 1
67Mi cuerpo es la verdad. Experiencias de mujeres y personas LGBTIQ+ en el conflicto armadoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 2241 cita
[75]vulnerabilidad, como las zonas de trabajo sexual, donde era más fácil convertirse en víctimas de los actores armados. La firma del Acuerdo Final de Paz no significó el fin de las agresiones contra las personas LGBTIQ+, pero sí abrió un espacio para repensarse como comunidad e identificar los ataques de los actores…p. 224
68Desaparición forzada. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoElsa Blair · 2018 · p. 781 cita
[76]más certeramente construidos. Pero, sin duda, uno de los aspectos que más dificulta el trabajo compara- tivo con las cifras de las víctimas de la DFP, para unir esfuerzos y consolidar un registro único, son las diferencias existentes entre las instituciones (sobre todo no gubernamentales) a la hora de determinar un…p. 78
69La dimensión moral del conflicto armado en Colombia. Una lectura a partir de Theodor W. AdornoTulia Almanza Loaiza · 2022 · p. 3371 cita
[77]que en otros países de América Latina, y no tiene, ni jamás ha tenido, el monopolio de la fuerza; por ello, en las zonas alejadas del centro institucional han surgido y florecen los grupos guerrilleros de izquierda, los grupos paramilitares y los narcotraficantes. Al no haber monopolio de la fuerza por parte del…p. 337
70Costos económicos y sociales del conflicto en Colombia: ¿cómo construir un posconflicto sostenible?María Alejandra Arias, Adriana Camacho, Ana María Ibáñez, Daniel Mejía, Catherine Rodríguez · 2014 · p. 241 cita
[78]100 0 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 farc eln auc Número de municipios i ntrodu CC ión 25 los retornos que tienen las actividades ilegales en el país, conllevó la mu - tación de muchos grupos paramilitares hacia nuevas bandas emergentes, conocidas como las bandas…p. 24
71Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 7361 cita
[80]Base de datos Violencia contra movimiento A Luchar. Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV), 2020, con corte del 15 de diciembre de 2021. Catálogo de microdatos de la Comisión de la Verdad 002-MD-afec3b0c-79b0-455f- a613-0aa71f8a3c44. Base de datos de casos y víctimas del…p. 736
72Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 3611 cita
[81]por el alto comisio nado por la paz, Luis Carlos Restrepo, se puede leer en http://wu-w.cedema.org/ver. php?id=2774. 492 “La guerrilla que se rindió”, en Semana, 23 de agosto de 2008. 366 Capítulo 9 Juan Manuel Santos (2010-2018): ¿hacia el fin del conflicto armado? El candidato del Partido Social de Unidad Nacional…p. 361
73Colombia: Background, U.S. Relations, and Congressional InterestJune S. Beittel · 2013 · p. 91 cita
[82]Democratic Pole party. Juan Manuel Santos Santos was elected President on June 20, 2010, and inaugurated on August 7. He had served as defense minister under President Uribe (2006- 2009) and in two previous governments as finance minister and minister of trade. As Uribe’s defense minister, he oversaw some of the…p. 9
74The Face of Peace: Government Pedagogy amid Disinformation in ColombiaGwen Burnyeat · 2022 · p. 611 cita
[83]Angelino Garzón as his vice presidential running mate, a centrist politician with ties to trade unions and social move- ments, which Uribe’s followers saw as offensive to Uribe’s legacy. Santos (2019, 181) claims this choice sought to attract voters from a broader political spec- trum. Soon after taking office, Santos…p. 61
75Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 1361 cita
[84]medias y falsas noticias para confundir a la opinión pública, como lo aseveró de forma explícita el coordinador de la campaña por el No a los Acuerdos de la Habana, posteriormente ajustados por los firmantes en el nuevo Acuerdo del teatro Colón, firmado el 24 de noviembre de 2016. 20 _______________ 1 Ver Grupo de…p. 136
76Los procesos de paz en Colombia, 1982-2014 (documento resumen)Álvaro Villarraga Sarmiento · 2015 · p. 2081 cita
[85]las guerrillas colombianas (UNASUR, Apoye la solución política, 2008, junio 16). Así mismo, llamó a acoger la propuesta del Grupo de Río sobre conformar un grupo de países amigos de la paz en Colombia, presentada a partir de la crisis en las relaciones diplomáticas de Colombia con Venezuela y Ecuador, ocasionada por…p. 208