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Ensayo · Transversal · —

Las FARC: ¿injerto cubano o sedimentación agraria?

Las FARC, fundadas formalmente en 1966, han sido leídas como proxy de la Guerra Fría o como producto endógeno de una cuestión agraria irresuelta que Colombia acumuló desde los años veinte. De la respuesta depende qué tipo de conflicto se piensa que el país vivió y qué salida se considera posible.

16 min de lectura3.359 palabras70 documentos110 fragmentos
Las FARC: ¿injerto cubano o sedimentación agraria?
Actualizado 03 de agosto de 2026
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Orientación para entrar

La respuesta en breve

La tesis

Las FARC son producto sedimentado de una cuestión agraria irresuelta que Colombia acumuló desde las ligas campesinas del Sumapaz y el Tequendama en los años veinte hasta la colonización armada de la posguerra bipartidista. La conversión al comunismo de cuadros como Manuel Marulanda Vélez fue efecto de la guerra prolongada y la persecución, no de adoctrinamiento previo, lo que desmonta la tesis del injerto cubano. Su longevidad excepcional se explica por ese anclaje endógeno en un campesinado colono y aparcero que resistía al hacendado, al chulavita y al Estado ausente; sin embargo, la organización que salió de Marquetalia en 1964 con un programa agrario y la maquinaria que gestionó rentas cocaleras desde los años ochenta son dos animales políticos distintos.

La tensión

La lectura geopolítica dominante en círculos militares y en el discurso oficial estadounidense construyó a las FARC como emanación de la revolución cubana, apoyándose en la secuencia Castro-ruptura diplomática-Marquetalia (1961-1964), e ignorando todo lo anterior a 1959. La lectura endógena, sostenida por Pizarro, Pécaut y Molano, demuestra que la cronología arranca en los años veinte y la geografía es la de una sedimentación en el arco cafetero y las fronteras de colonización, no la de un desembarco foráneo. Una tercera posición señala que la contrainsurgencia kennedyana —Yarborough, Plan Lazo, Operación Marquetalia— no creó el conflicto pero lo cristalizó al convertir autodefensas campesinas territorialmente ancladas en guerrilla móvil de vocación nacional: el conflicto fue co-producido por matriz endógena y catalizador exógeno. A esta tensión se añade la que enfrenta la narrativa de continuidad histórica de las propias FARC —el Programa Agrario de 1964 declara un movimiento 'en construcción desde 1948'— con la mutación cualitativa que supuso el viraje hacia la economía cocalera, el secuestro y la extorsión desde los años ochenta, mutación que la organización nunca reconoció como ruptura de naturaleza.

Temas
Conflicto agrario colombiano (1920-1960)La Violencia bipartidistaRepúblicas independientes y colonización armadaContrainsurgencia kennedyana y Plan LazoFrente Nacional y cierre democráticoEconomía cocalera e insurgencia rentista
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Ensayo completo

La lectura

¿Fueron las FARC un injerto cubano o la sedimentación de una cuestión agraria irresuelta?

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, fundadas formalmente en 1966 en la región de El Pato con unos 350 combatientes surgidos del Bloque Sur, son el producto sedimentado de una cuestión agraria irresuelta que Colombia acumuló durante cuarenta años: desde las ligas campesinas del Sumapaz y el Tequendama en los años veinte hasta la colonización armada de la posguerra bipartidista. Su longevidad, medida en más de medio siglo, en seis frentes iniciales que se volvieron más de cuarenta, en ochenta hombres que llegaron a ser treinta mil, se explica menos por la geopolítica de la Guerra Fría que por ese anclaje endógeno en un campesinado colono y aparcero que llevaba décadas resistiendo al hacendado, al chulavita y al Estado ausente. Pero la organización que salió cercada de Marquetalia en 1964, con un programa agrario y quinientas armas, y la maquinaria que gestionó rentas cocaleras desde los años ochenta son dos animales políticos distintos. Confundir su continuidad institucional con una continuidad de naturaleza es un error de método.

¿Por qué importa el origen?

De la respuesta depende qué tipo de conflicto se piensa que Colombia vivió, y por lo tanto qué tipo de salida se considera pensable. Si las FARC fueron un proxy soviético o cubano, un injerto foráneo en un país de otro modo pacificable, la solución es esencialmente militar y policial: contener, aislar, derrotar. Si fueron, en cambio, la cristalización armada de una estructura agraria que nunca se reformó y de un régimen político que sistemáticamente cerró las puertas a la disidencia legal, la salida pasa por lo que nunca se hizo: redistribuir la tierra, abrir el sistema político, reparar el despojo. La lectura geopolítica no es neutral. Al desplazar la mirada de la hacienda cafetera de Cundinamarca a la Sierra Maestra, borra la matriz de despojo que hizo posible que un grupo de campesinos armados durara donde ninguna otra guerrilla del hemisferio duró.

Hay además una segunda cuestión, incómoda para la propia narrativa guerrillera: si las FARC nacieron de la cuestión agraria, ¿siguieron siendo eso mismo hasta el final? La continuidad simbólica entre Marquetalia y las columnas cocaleras de los años noventa es una operación política, no un hecho evidente. Interrogarla no debilita la genealogía endógena; al contrario, permite verla en su justa dimensión y evita que la simpatía por el origen contamine el juicio sobre lo que la organización terminó siendo.

¿Cuáles son los términos del debate?

La lectura geopolítica, dominante durante décadas en la prensa internacional, en los círculos militares y en buena parte del discurso oficial estadounidense, construye a las FARC como emanación de la revolución cubana. El razonamiento es cronológicamente seductor. Castro se declara marxista-leninista en diciembre de 1961, Colombia rompe relaciones con Cuba el 9 de ese mismo mes, y en 1964 el ejército colombiano ataca Marquetalia. Las FARC serían, en esta lectura, la aplicación tropical del foquismo guevarista, con Manuel Marulanda como Fidel de tierra caliente y Jacobo Arenas como su ideólogo. La secuencia es limpia; el problema es que ignora todo lo que ocurrió antes de 1959.

Frente a ella, la lectura endógena sostiene con evidencia acumulada que las FARC son producto de la violencia bipartidista y del conflicto agrario colombiano, no réplica cubana. Su cronología no arranca en 1959 sino en los años veinte, y su geografía no es la de un desembarco sino la de una sedimentación en el arco cafetero central del país y en las fronteras de colonización que lo bordean. Es una historia lenta, hecha de aparcería y colonos, no de barbudos bajando de la sierra.

Entre esas dos lecturas hay una tercera, que no niega la primera ni celebra la segunda: la contrainsurgencia kennedyana, encarnada en la visita del general William P. Yarborough y en el Plan Lazo de 1962-1966, no creó el conflicto pero lo cristalizó. Al atacar a autodefensas campesinas que habían sobrevivido a La Violencia como comunidades armadas territorialmente ancladas, las convirtió en guerrilla móvil de vocación nacional. El conflicto fue, en este sentido, co-producido: matriz endógena, catalizador exógeno.

¿Qué muestra la larga cadena agraria?

La primera pieza es la conflictividad agraria de los años veinte y treinta. En el Tequendama, en el Sumapaz y en el sur del Tolima, aparceros y colonos se enfrentaron a hacendados por el acceso a la tierra. Las tácticas fueron precisas. En las haciendas cafeteras, los aparceros sembraban café en sus parcelas de subsistencia, un desafío económico y simbólico que los propietarios intentaron impedir por todos los medios. En el oriente del Tolima, los colonos invocaban el decreto de colonización de 1928 para justificar la ocupación de tierras que consideraban baldías no cultivadas, cuestionando títulos que a menudo se apoyaban en cadenas dudosas de escrituración colonial y republicana.

Esta conflictividad produjo organización política. Erasmo Valencia fundó el Partido Agrario Nacional, centrado en la defensa de los colonos del Sumapaz y en la cuestión de los baldíos, con bases sólidas entre el campesinado de esa región; fue elegido a la Asamblea de Cundinamarca en 1935. Junto a él, Juan de la Cruz Varela consolidó una tradición de liderazgo campesino que atravesaría toda la primera mitad del siglo. El Partido Comunista Colombiano organizó ligas campesinas con estrategias diferenciadas según el tipo de región. En zonas de frontera empujaba la ocupación de baldíos; en zonas ya tituladas como el Tequendama, donde no había tierras vacantes desde la Colonia, promovía la siembra de café en parcelas de subsistencia y la negativa a trabajar los cafetales del patrón. La Revolución en Marcha de Alfonso López Pumarejo fue burguesa pero no democrática: no proyectó una redistribución real de la tierra al campesinado. La cuestión quedó abierta, y esa apertura no fue accidental sino estructural: el reformismo liberal se detuvo justo donde empezaba el latifundio.

La segunda pieza es La Violencia bipartidista de 1946-1958, que no fue solo una guerra civil entre liberales y conservadores. Fue también, en las regiones cafeteras del centro, una revancha terrateniente contra las luchas campesinas de los veinte y los treinta. Los desplazamientos y la pérdida de parcelas se ensañaron precisamente con las zonas donde el campesinado había construido organización agraria. La coincidencia geográfica no admite ser leída como azar. Los chulavitas, grupos de matones adscritos a la policía y al ejército conservador tras la derrota liberal de 1946, ejercieron una violencia que sacerdotes del Tolima, Antioquia y los Llanos, en documentos recogidos por monseñor Guzmán Campos, identificaron como el principal factor que empujaba a los campesinos hacia las guerrillas: incendio de casas, robo de animales, asesinatos, violaciones. La guerrilla, en ese contexto, no era opción ideológica sino refugio físico.

Ante el intento de Mariano Ospina Pérez de imponer la ley marcial a fines de 1949, el Partido Comunista Colombiano ordenó a sus miembros alzarse en armas para defenderse, llamado que fue imitado por líderes liberales. En el sur del Tolima emergieron dos vertientes guerrilleras: las liberales, organizadas por hacendados como Gerardo Loaiza y Leopoldo García en Rioblanco, y las comunistas, formadas en torno a la Liga Campesina de Chaparral y lideradas por Isauro Yosa, el Mayor Lister. En agosto de 1952 la I Conferencia Nacional Guerrillera planteó una alianza entre ambas corrientes que naufragó ante el escepticismo de la élite liberal, profundizando la ruptura entre limpios y comunes.

Aquí aparece el detalle decisivo para desmontar la lectura foquista. Pedro Antonio Marín, Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo, y el Mayor Ciro militaron inicialmente bajo las toldas liberales, participaron en las disputas entre limpios y comunes, y solo con el tiempo se alinearon con la corriente comunista. Su conversión al comunismo no fue el resultado de una lectura de Marx en la juventud ni de un curso en La Habana: fue producto de la guerra prolongada y de la persecución. El adoctrinamiento vino después, no antes; la militancia fue efecto, no causa. Toda la arquitectura del argumento cubano se derrumba en este dato biográfico.

La tercera pieza es la amnistía de Rojas Pinilla en 1953. Las guerrillas liberales entregaron en su mayoría las armas; los grupos comunistas se acogieron a la pacificación pero no se desarmaron efectivamente. La ofensiva militar de 1955 contra Villarrica y el oriente del Tolima, que incluyó bombardeos aéreos contra la colonia agraria comunista, produjo el desplazamiento de familias campesinas armadas hacia regiones de colonización. Ese desplazamiento, a veces descrito como marchas de población civil bajo protección armada, fue el mecanismo que trasladó a la frontera agraria a comunidades que en las décadas siguientes serían llamadas repúblicas independientes.

La cuarta pieza es la exclusión política. El Frente Nacional pactado en 1958 entre liberales y conservadores institucionalizó el bipartidismo como reparto de cargos y excluyó explícitamente a los dirigentes comunistas del poder compartido. Hacia 1960, unos pocos cientos de guerrilleros vivían en comunas agrícolas dispersas en regiones remotas. Estas comunidades desarrollaron estructuras autónomas que combinaban autodefensa armada, distribución agraria y organización social: un líder comunitario con poderes ejecutivos, un parcelador que distribuía tierra y arbitraba conflictos, un secretario de información. No era el embrión de un Estado revolucionario a la cubana; era el sedimento organizativo de veinte años de resistencia campesina.

La Ley 135 de 1961 creó el INCORA con el mandato original de redistribuir la propiedad rural. En la práctica, desde su fundación priorizó la colonización de baldíos y la ampliación de la frontera agraria. La adjudicación de tierras en las décadas siguientes multiplicó varias veces la superficie titulada respecto de todo el período republicano anterior, pero sin tocar el latifundio existente: la reforma agraria se convirtió en válvula de escape que empujó al campesino sin tierra hacia la selva. En lugar de resolver el conflicto por la tierra, lo desplazó hacia la Amazonía y la Orinoquía, sembrando las condiciones para que la insurgencia se reprodujera en cada nueva frontera de colonización. Hubo, ya en 1960, quien propuso resolver la presión rural mediante la generación de empleo urbano y la migración a las ciudades, no mediante redistribución. Alberto Lleras Camargo rechazó formalmente esa vía por incompatible con los compromisos de la Alianza para el Progreso, pero su lógica terminó imponiéndose por vía de los hechos.

La quinta pieza es la contrainsurgencia importada. El general Yarborough, vinculado al Centro de Guerra Especial en Fort Bragg, visitó Colombia en el marco de la política contrainsurgente de la administración Kennedy y produjo un informe cuyo suplemento secreto recomendaba crear una estructura civil y militar clandestina para ejecutar "actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas contra conocidos proponentes del comunismo", respaldada por Estados Unidos. Desde 1959, equipos de asesores estadounidenses, veteranos de Filipinas y Corea, habían evaluado los métodos del ejército colombiano y abogado por una red extensa de participación directa. El Plan Lazo, desplegado entre 1962 y 1966, articuló tres fases: guerra psicológica y acción cívico-militar; bloqueo económico y militar del territorio; agresión punitiva. Su metáfora operativa era feroz en su simplicidad: "el guerrillero es como pez en el agua; hay que quitarle el agua". La frase merece ser retenida, porque describe con exactitud lo que vendría después: no una lucha contra combatientes, sino una guerra contra las comunidades que los sostenían.

El senador conservador Álvaro Gómez Hurtado, desde el Congreso, denunció la existencia de las llamadas repúblicas independientes y presionó por su intervención militar. Transmitía las quejas de latifundistas y miembros del clero que no habían logrado apoderarse de tierras colonizadas por campesinos. Su discurso construyó el objetivo político que el Plan Lazo convirtió en objetivo militar. La cadena es transparente: hacendado desposeído, tribuna parlamentaria, doctrina contrainsurgente, ofensiva militar.

La sexta pieza es Marquetalia. En mayo de 1964, bajo el gobierno de Guillermo León Valencia, el ejército colombiano lanzó una ofensiva contra la comunidad campesina liderada por Marulanda. Más de dieciséis mil soldados, aproximadamente un tercio del ejército, con apoyo estadounidense en equipamiento, contra un grupo guerrillero numéricamente muy inferior. La desproporción es en sí misma un dato político: revela que el objetivo no era neutralizar una amenaza militar sino demostrar una capacidad de aniquilación. Jacobo Arenas, enviado por el Partido Comunista en los primeros días de abril, había llegado a reforzar la presencia política del partido ante la inminencia del ataque. El 20 de julio de 1964, en medio de los combates, se proclamó el Programa Agrario de los Guerrilleros: un documento que declaraba a las FARC "el espíritu de un movimiento revolucionario en construcción desde 1948", trazando la línea de continuidad que la organización adoptaría como identidad. El programa presentaba el recurso a las armas como respuesta defensiva a una agresión externa, no como iniciativa propia.

Los combatientes rompieron el cerco y migraron hacia el suroriente. En 1965, la I Conferencia del Bloque Sur unificó los destacamentos dispersos. Un año después, la II Conferencia Guerrillera adoptó el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, con Marulanda como comandante y Ciro Trujillo entre los principales mandos. Todos los comandantes fundadores eran de origen campesino; la única excepción era Jacobo Arenas, de clase obrera urbana. La composición social del núcleo dirigente confirma, por sí sola, la naturaleza del proyecto.

¿Injerto o sedimentación?

La evidencia permite sostener con claridad una posición: las FARC son producto endógeno de la cuestión agraria colombiana, no injerto foráneo de la Guerra Fría. La genealogía es demasiado precisa para atribuirla a un contagio ideológico. Cuando Fidel Castro entra a La Habana en 1959, Marulanda lleva casi una década alzado en armas, Erasmo Valencia lleva dos décadas defendiendo colonos, y las ligas del Sumapaz llevan una generación disputando tierra. Los cuadros campesinos que fundaron las FARC no leyeron a Marx antes de tomar las armas: tomaron las armas para defenderse de los chulavitas y del hacendado, y solo después, empujados por la guerra, por la persecución, por la orientación del PCC y por el enviado Jacobo Arenas, acabaron nombrando su lucha en términos marxistas.

Esto explica dos cosas que la lectura geopolítica no puede explicar. La primera es la excepcional longevidad. Ninguna guerrilla latinoamericana duró tanto como las FARC porque ninguna otra se apoyaba en un tejido territorial y familiar tan sedimentado. El foquismo guevarista postulaba que un pequeño núcleo armado podía crear las condiciones subjetivas de la revolución; las FARC, en cambio, no crearon nada: heredaron. Heredaron ligas campesinas de los años veinte, autodefensas de los cuarenta, columnas de marcha de los cincuenta, colonias comunistas de los sesenta. Ese anclaje explica por qué el ejército pudo tomar Marquetalia en 1964 pero no pudo extinguir la organización: la comunidad se movía y volvía a asentarse en otra frontera, reproduciendo el mismo tejido. Aniquilar a las FARC habría requerido aniquilar al campesinado colono que las sostenía, y eso, en escala industrial, es lo que en las décadas siguientes ensayó el paramilitarismo.

La segunda es la dificultad histórica de una salida negociada. Las guerrillas foquistas del hemisferio, cuando fueron derrotadas o negociaron, entregaron cuadros; las FARC habrían tenido que entregar territorios, familias, generaciones de identidad política construida sobre la defensa de la tierra. La excepcionalidad hemisférica de su terminación negociada tiene una raíz simple: la excepcionalidad hemisférica de su origen agrario.

Ahora bien, la matriz endógena no basta. La contrainsurgencia kennedyana no fue mero espectador: fue coproductora activa del conflicto en su forma específica. Sin Yarborough, sin Plan Lazo, sin el ataque a Marquetalia, las autodefensas comunistas del sur del Tolima probablemente habrían seguido siendo lo que eran: comunidades armadas defensivas, territorialmente ancladas, con horizonte político limitado a la protección de sus parcelas. Fue la agresión estatal la que las transformó en guerrilla móvil, con vocación nacional y programa político, y la que produjo el mito fundacional que sostuvo su cohesión durante décadas. La lectura geopolítica, en este sentido, no está enteramente equivocada. Subestima la matriz endógena pero acierta al identificar que la forma final del conflicto fue moldeada por decisiones tomadas en el Pentágono y en Fort Bragg. El conflicto es co-producido: sedimentación local, cristalización externa.

¿Fueron siempre las mismas FARC?

Aquí aparece la fractura interna que la propia narrativa guerrillera ocultó. La organización que salió cercada de Marquetalia en 1964, campesina, defensiva, territorial, con quinientos hombres y un programa agrario, y la organización que la VII Conferencia de 1982 refundó como FARC-EP, militarista, ofensiva, con Campaña Bolivariana por la Nueva Colombia y proyecto de urbanización del conflicto, son cualitativamente distintas. Entre 1966 y 1982 las FARC tuvieron una existencia marginal, ruralista, con actividad periférica en la política nacional. Financiadas desde el comienzo por extorsión y secuestro ante la falta de respaldo social amplio, sobrevivieron pero no crecieron. Lo que cambió después de 1982 no fue la política: fue la economía.

El cultivo de coca se introdujo y expandió en el Caquetá, Putumayo, Guaviare y Catatumbo entre finales de los años setenta y mediados de los ochenta, coincidiendo con la colonización intensa de esas zonas de frontera. Las FARC actuaron inicialmente como reguladores del mercado cocalero: impusieron impuestos a todos los actores del tráfico, ofrecieron protección, gobernaron sociedades locales. Los narcotraficantes controlaban la parte más lucrativa del ciclo; las FARC gravaban el resto. Esa renta permitió el salto de decenas a decenas de miles de combatientes, y de un puñado de frentes a más de cuarenta en los años noventa. La coca hizo posible el modelo militarista adoptado en 1982; sin coca, la VII Conferencia habría sido letra muerta. La revolución no vino financiada por Moscú ni por La Habana, sino por el mercado global de cocaína, y esa procedencia dejó huella en la organización.

La ecuación política cambió. La organización campesina de 1964 defendía tierra que era suya; la organización cocalera de los años noventa gravaba una economía ilegal que había desplazado los cultivos tradicionales de maíz y arroz y que reproducía, en cada nueva frontera, la misma estructura de despojo que las FARC habían nacido para combatir. La legitimidad originaria se convirtió en capital simbólico, el mito de Marquetalia, el Programa Agrario de 1964, la iconografía campesina, al servicio de una lógica rentista-militar que ya no respondía a la cuestión agraria sino que la instrumentalizaba.

Reconocer esta mutación no niega la matriz endógena: la refina. Las FARC nacieron de la cuestión agraria y sobrevivieron por su anclaje campesino, pero la organización que negoció en La Habana medio siglo después no era ya la misma que resistió el cerco en Marquetalia. La continuidad institucional, el mando de Marulanda hasta su muerte, la referencia constante al Programa Agrario, la simbología campesina, fue una operación política eficaz precisamente porque tenía una base histórica real. Pero la eficacia simbólica no debe confundir al analista.

Un episodio confirma, por contraste, la centralidad de la cuestión agraria y política, no de la Guerra Fría, en la reproducción del conflicto: el exterminio de la Unión Patriótica. Entre 1984 y 2000, al menos 4.153 militantes y simpatizantes fueron asesinados o desaparecidos. En 2012 los jueces de Justicia y Paz reconocieron los hechos como genocidio político; en 2016 Juan Manuel Santos admitió la responsabilidad del Estado. La UP había sido concebida como plataforma amplia para la participación electoral, incluyendo sectores más allá de la órbita directa de las FARC. Su exterminio, coordinado desde Puerto Boyacá hacia Urabá, los Llanos Orientales y el Nordeste Antioqueño, con Gonzalo Rodríguez Gacha en complicidad con la Brigada VII y el Batallón 21 Vargas, cerró la vía política que se había entreabierto. Militantes que no eran guerrilleros terminaron en el monte porque el monte era el único lugar donde no los mataban. La clausura violenta de la alternativa legal, no la ideología cubana, fue el mecanismo que reprodujo la insurgencia.

Que las FARC no fueron proxy cubano está claro; que la contrainsurgencia estadounidense contribuyó a producirlas en su forma final, también; que la organización de los años noventa había dejado de ser la de 1964 sin dejar de invocarla, también. Aceptar la mutación sin traicionar la genealogía, reconocer que la cuestión agraria fue real sin absolver a la organización que la instrumentalizó, es lo que exige el archivo cuando se lo lee sin coartadas. Y mientras el latifundio siga intacto y la frontera de colonización siga produciendo campesinos sin título, el asunto no es un ejercicio de memoria: es una urgencia del presente que se seguirá cobrando en cuerpos, en desplazamientos y en organizaciones armadas todavía por venir.

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Archivo documental

Documentos usados en esta lectura

70 documentos · 110 fragmentos de referencia
01Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950)Catherine LeGrand · 2016 · p. 2431 fragmento
[1]

a que desafiaran a los propietarios, sembrando café en sus parcelas de subsistencia y negándose a trabajar en los campos del patrón. Aunque los comunistas decían que tales procedimientos eran <<tomas revolucionarias de tierra», el partido nunca puso en duda la legalidad de los títulos de propiedad de los hacendados.…

p. 243
02La tierra en ColombiaEstanislao Zuleta, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) · 1973 · p. 841 fragmento
[2]

los arrendatarios y jornaleros de las grandes fincas de la región. Al comenzar la década del treinta el'movimiento campesino había adquirido una gran importancia po lítica; de su seno habían surgido un gran número de revolucionarios y todos los grandes luchadores de la época.tuvieron alguna relación con él movimeinto…

p. 84
03Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 187, 2502 fragmentos
[3]

de las rebeliones in d í genas en el sur del Tolima y el Cauca, revivieron despu é s de 1920, apoyadas por ligas agrarias o campesinas, por un ef í mero Partido Agrario, por disidencias liberales y por el Partido Socialista Revolu cionario, y estuvieron concentradas en sitios como el Tequendama y Sumapaz. All í…

p. 187
[95]

é gimen: ten í a el respaldo de una franja m í nima de poblaci ó n, que se expresaba en un apoyo a los partidos de izquierda socialista o comunista que nunca pas ó de 5%. Sin embargo, una incongruencia fundamental la limitaba, la combinaci ó n de luchas legales y de apo yo a las armas. El Partido Comunista actuaba…

p. 250
04Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 591 fragmento
[4]

campesino. 60 fiflćflTh fl. ć fiThfl ć quedaba desheredado y que no podía acudir ante las autoridades, me decidí a buscar al Partido Comunista» 113. Es así como la respuesta de algunos campesinos gaitanistas a la violencia generali- zada fue emplear tácticas de autodefensa, apoyados por el PCC. En el partido pronto…

p. 59
05Historia del sindicalismo en Colombia, 1850-2013Miguel Urrutia Montoya · 2016 · p. 761 fragmento
[5]

de los migtantes de Jos años veinte volvie- ron al campo durante la Gran Depresión, no se puede determinar la magnitud de la corriente migratoria entre 1923 y 1930 con base en los censos de 1918 y 1936. 127 l28 HISTORIA DEL S!ND!CMJSMO EN COLOM!llA, tfi50·;Wl' de los campos petroleros y de la zona bananera, y habían…

p. 76
06When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 913 fragmentos
[6]

with a new fonn of discontent."16 Gone was the humble one of old) respectful of his ((betters/' ready to work out his life on another's land) and philosophically accepting Church teachings that God would reward The Invisible State 79 his patience in the next life. Life in the city had radicalized him. He had earned…

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07Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · p. 2901 fragmento
[9]

oponerse a López les hizo temer la formación de un bloque fascista. En ese contexto se entiende la rapidez y simplicidad, con que el PC asumió la táctica del Frente Popular. En el grito "CON LOPEZ CONTRA LA REACCION" se consagró lo que parecía un temporal apoyo al lopismo para frenar un supuesto fascismo, apoyo que…

p. 290
08Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 142, 2822 fragmentos
[10]

entrado en una franca lu- cha de clases, provocada no por los de abajo sino por las agudas contradiccio- nes que precipitan la agonía de la plu- tocracia de arriba» (13 de abril de 1935). En el mismo editorial, Valencia llama a campesinos y obreros a cerrar filas contra los terratenientes. Como la UNIR, el PAN tenía…

p. 282
[25]

veterano diri- gente campesino Isauro Yosa, «Mayor Lister», y el guerrillero de ascendencia indígena Jacobo Prías Alape, «Cha- rronegro», pero en el largo plazo, lo que resultó más significativo fue la evolución de campesinos que prove- nientes de otras regiones (Cauca, Hui- la, Quindío) y habiendo militado en- tonces…

p. 142
09¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 74, 772 fragmentos
[11]

estallido re- volucionario en los países latinoamericanos”. Ciertamente, durante la Violencia, la confrontación en algunas zonas del país se entrelazaba con la “revancha terrateniente”, una suerte de venganza por las luchas campesinas de las décadas de 1920 y 1930. 21 La 21. Las reivindicaciones de líderes y…

p. 74
[69]

34 31. Véanse: Pizarro Leongómez, Las F ARC (1949-1966), 188-189; y Pizarro Leongómez, Una democracia asediada, 168. 32. Manuel Bonnet Locarno, “Operación Marquetalia. Surgen las FARC ”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, comp. Glenda Martínez…

p. 77
10Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 301, 3182 fragmentos
[12]

agrario del Alto Su- mapaz y Oriente del Tolima, liderado por Erasmo Valencia y Juan de la Cruz Varela, y de las relaciones de ellos con Gaitán, surgieran las guerrillas del Su- mapaz, grupos de autodefensa campesina que enfrentaron la opresión y per secución del régimen conservador y del proyecto de conservatización…

p. 318
[15]

matriz de los procesos de conformación de las guerrillas campesinas, unas de origen liberal, otras comunistas; que tendrán un notorio protagonismo en algunas zonas del país. Por ello se hace mención de las guerrillas del Llano y sus dos leyes, que buscaban de alguna manera regular y ordenar los procesos agrarios en…

p. 301
11El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 3911 fragmento
[13]

Partido en el Campo», El Bolchevique, 8 de diciembre de 1934, pp. 6-7 e ibid., 24 de marzo de 1935, p. 4. 21 P. Gilhodes, La.s luchas agrarias en Colombia, Bogotá, 1972, p. 41. 389 EL CAFÉ EN COLOMBIA Gilhodes sugiere que para una perspectiva revolucionaria el resultado de Viotá no podría ser menos desconsolador:…

p. 391
12Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 3531 fragmento
[14]

México, Siglo Vein- tiuno Editores, 1980, pp. 216 y ss. 360 ECONOMÍA Y NACIÓN ción en la cúpula del poder, Laureano Gómez rechaza con más fuerza todavía la corrupción electoral, por la cual se explica la mayoría liberal en el país. Al confundir al liberalismo y al co- munismo, Laureano Gómez busca el camino para la…

p. 353
13La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · p. 66, 67, 71, 904 fragmentos
[16]

Pero la entrega de los hombres que habían sacrificado su vida y las armas conquistadas al precio de la sangre de muchos combatientes caídos era una traición en la cual no se incurría. Esto hacía la situa- ción de este sector de combatientes guerrilleros extre- madamente difícil. El análisis político que se hacía, a la…

p. 67
[19]

habían sacrificado su vida y las armas conquistadas al precio de la sangre de muchos combatientes caídos era una traición en la cual no se incurría. Esto hacía la situa- ción de este sector de combatientes guerrilleros extre- madamente difícil. El análisis político que se hacía, a la luz de orientaciones centrales era…

p. 66
[60]

Cuadernos. Es impresionante la for- ma en que evolucionaron sus ideas. Capítulo V JACOBO ARENAS L dirigente comunista Jacobo Arenas, enviado por su parti- do a la más importante zona guerrillera, escribió un intere- sante libro que tituló Diario de la resistencia de Marquetalia. Es imprescindible para disponer de…

p. 71
[65]

a veces las pala- bras de Marulanda: “‘De Marquetalia se puede salir por varias trochas. Se sale para el Huila, se sale para el Cauca, se sale para Caldas. Nosotros teníamos muchas vías de escape. Y nadie lo sabía. Entonces nosotros escapamos por to- das esas trochas. Claro que había una trocha que se lla- maba la…

p. 90
14"Falsos positivos" en Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos, 2000-2010Movimiento de Reconciliación (FOR), Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) · 2014 · p. 231 fragmento
[17]

en Colombia a. e jecuciones como expresión de “L a v io L encia ” y L a d octrina de s eguridad n aciona L, 1946-1988 El año de 1946 ha sido definido por parte de los historiadores modernos como el año en que se origina en Colombia un conflicto violento ininterrumpido hasta el día de hoy, en el que la violencia contra…

p. 23
15Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 411 fragmento
[18]

contra el Secretariado de las farc en Casa Verde y de agresión militarista contra el movimiento popular en todo el país” 32. Resulta necesario preguntarse entonces, ¿a qué guerras se están refiriendo las farc, con antelación a su momento de creación? Las “cuatro guerras” que han marcado los orígenes de las farc se…

p. 41
16Forgotten Peace: Reform, Violence, and the Making of Contemporary ColombiaRobert A. Karl · 2017 · p. 3501 fragmento
[20]

world the rationale behind Marquetalia’s position. It was to become the public face of frontier Communism for decades to come. Issued on Colombia’s July 20 independence day, amidst ongoing combat around Marquetalia, the Guerrilla Fighters’ Agrarian Program (Programa Agrario de los Guerrilleros) opened with an…

p. 350
17Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 612 fragmentos
[21]

a quienes estaba dirigida la guerra, porque a través de ella se creaba una cortina de humo que impedía exigir las tierras y los derechos laborales que parcialmente se les concedió en la llamada Revolución en Marcha de López Pumarejo. 62 Alfonso Insuasty Rodríguez • J osé F e rnando V a l e ncia • J a neth Restrepo…

p. 61
[22]

a quienes estaba dirigida la guerra, porque a través de ella se creaba una cortina de humo que impedía exigir las tierras y los derechos laborales que parcialmente se les concedió en la llamada Revolución en Marcha de López Pumarejo. 62 Alfonso Insuasty Rodríguez • J osé F e rnando V a l e ncia • J a neth Restrepo…

p. 61
18Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 182, 2324 fragmentos
[23]

inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…

p. 232
[24]

inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…

p. 232
[72]

independientes” comunistas, comenzando por la más antigua y numerosa: 10 Robert H. Dix, Colombia: The Political Dimensions of Change (New Haven: Yale University Press, 1967), 279-280; Eduardo Pizarro Leongómez, “Revolutionary Guerrilla Groups in Co- lombia”, en Charles Bergquist, ed., Violence in Colombia: The…

p. 182
[73]

independientes” comunistas, comenzando por la más antigua y numerosa: 10 Robert H. Dix, Colombia: The Political Dimensions of Change (New Haven: Yale University Press, 1967), 279-280; Eduardo Pizarro Leongómez, “Revolutionary Guerrilla Groups in Co- lombia”, en Charles Bergquist, ed., Violence in Colombia: The…

p. 182
19De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 501 fragmento
[26]

del departamento (Medina, 2007, página 290). El conflicto entre los dos sectores tuvo que ver con varios aspectos. Primero, las mar- cadas diferencias políticas y organizativas que subyacían entre estas guerrillas. Así, las guerrillas liberales fueron organizadas y comandadas por Gerardo Loaiza y Leopoldo García,…

p. 50
20More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 65, 762 fragmentos
[27]

like to pass the time talking while they pluck feathers from a chicken). For the United States, El Davis was further proof that the Soviet virus had found a host. But it was a motley bunch that provoked such anxiety. They were farmers, most illiterate, chronically low on food and medicine. They squabbled as much among…

p. 65
[90]

the doctores in charge were so impressed that they promoted him again, to the position of army commander and later war minister. Although General Ruiz downplays the link, it is clear that Plan Lazo also drew heavily on American ideas that emerged from a seis- mic shift in the way war was waged across the globe, most…

p. 76
21La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · p. 471 fragmento
[28]

al- canza de parte y parte máximas expresiones de sevicia como ocurrió en El Líbano en 1952. Se sucede el incendio de El Tiempo, El Espectador, la sede de la Dirección Liberal Nacional y de las residencias de los doctores Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo. Policía uniformada interviene directa- mente en…

p. 47
22Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 1771 fragmento
[29]

durante periodos relativamente largos, dada la coexistencia en su estructura productiva de una ganadería inmediatamente disponible para el consumo y terrenos aptos para el sembrado de cultivos de pan coger de retorno inmediato. En su conjunto, estas zonas pudieron haber llegado a albergar hasta 20. 000 hombres en…

p. 177
23Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 22, 312 fragmentos
[30]

el comunismo —aún alejado de la toma del poder político y más focalizado en la noción maoísta de guerra popular prolongada —, se va a afianzar sobre dos escenarios que, con posterioridad, serán claves en la emergencia guerrillera de las FARC, ya en la década de los sesenta: Tequendama y Sumapaz en Cundinamarca y el…

p. 22
[71]

de Abril (M-19), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) o la guerrilla indigenista Quintín Lame (QL). APARICIÓN E HISTORIA DE LAS FARC, 1964-1998 Como se explicaba, las FARC toman el ataque sobre la República de Marquetalia del 27 de mayo de 1964 como su mito fundacional, si bien esta denominación no aparece…

p. 31
24Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 51, 742 fragmentos
[31]

de malhechores sorprendió a la pequeña guarnición y después de haber asesinado a once personas, incendió la población y redujo a cenizas la iglesia y la casa cural. Poco después se trató de reedificar el pueblo, no lejos de las ruinas; pero una nueva incursión de los bandidos lo destruyó completamente 82. El terror y…

p. 51
[40]

[...] Mi papá no era tipo de armas y dijo que no. Entonces a raíz de eso le dijeron que no lo querían ahí. […] Él optó por venirse acá, él había nacido acá en el municipio de Nátaga; nos vinimos a vivir acá desde ese tiempo» 186. En el sur del Tolima, la disputa entre Limpios y Comunes generó una ruptura entre…

p. 74
25Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 51, 642 fragmentos
[32]

comu- Barrancabermeja (Santander), Franco en Urrao (Antioquia), Juan de la Cruz Varela en la región del Sumapaz y en el Tolima José María Oviedo Arboleda y Leopoldo García. Todos ellos pactaron la paz y regresaron a la actividad agrícola (Colombia Nunca Más, 2011). 51 Procesos de colonización y semillas del…

p. 51
[91]

defender exclusivamente las fronteras nacionales para empezar a enfrentar a los armados en el país, lo que exigía el abandono del apoliticismo y la neutralidad de la institución castrense. En tanto que se planteaba combatir el comunismo no solo desde una clara estrategia militar, sino también que su freno debía…

p. 64
26La tierra no basta. Colonización, baldíos, conflicto y organizaciones sociales en el CaquetáCentro Nacional de Memoria Histórica, Erika Andrea Ramírez Jiménez · 2017 · p. 44, 602 fragmentos
[33]

ya era enemigo. Allá no llegaba a preguntar nadie que si uno era conservador o liberal, allá llegaban a matar. Después nosotros nos enteramos que se hizo una reunión muy grande con todas las guerrillas: las del sur del Tolima, las de Cundinamarca y la de río Chiquito en el Cauca; en la que se plantearon qué hacer,…

p. 44
[105]

lo que ocasionó el fin de los cultivos de maíz y arroz, que habían sido la base económica de la región en las déca- das de los sesenta y setenta. A continuación presentamos algunos testimonios que dan cuenta de los efectos que trajo la economía cocalera en el sur del departamento. Nos llegó la cultura de la coca y…

p. 60
27Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 2281 fragmento
[34]

titular de El Tiempo: ((E l Regreso a la Norma- lidad en el Llano* y abajo una fotografia panorámica a ocho colum- nas con este pie: <<... con la Cordillera al fondo y la inmensidad de la región en torno s uyo, las guerrillas caminan en fila india hacia el puesto de las autoridades militares en Tauramena para deponer…

p. 228
28Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 391 fragmento
[35]

población civil que buscaba su seguridad al lado de quienes tenían las armas. Por ello, la columna per- dió movilidad y tuvo que afrontar problemas de protección a la gente que se había sumado a la marcha Ese tiempo se constituyó en una especie de escuela de entrenamiento que hizo posible la etapa propiamente…

p. 39
29A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · p. 42, 634 fragmentos
[36]

J.G.: Cuando la dirección liberal supo, protestó y le dijo a Gerardo que no admitía ese tipo de socias. Don Gerardo 67 A l f r e d o M o l a n o le hizo caso, reunió a los comunistas, los comunes, y les dijo: “Los comunistas nos han traicionado con una ideología traí da de Rusia. Aquí rompemos”. La asamblea aprobó.…

p. 63
[37]

J.G.: Cuando la dirección liberal supo, protestó y le dijo a Gerardo que no admitía ese tipo de socias. Don Gerardo 67 A l f r e d o M o l a n o le hizo caso, reunió a los comunistas, los comunes, y les dijo: “Los comunistas nos han traicionado con una ideología traí da de Rusia. Aquí rompemos”. La asamblea aprobó.…

p. 63
[77]

Regular, que, según testimonio de Guaracas, fue creada “con la misión de estar patrullan do, previendo cualquier peligro para poder trabajar más tranquilos”. N o obstante, Marulanda montó emboscadas contra el Ejército en las carreteras El Carmen y el Alto, donde les quitó varios fusiles a las tropas del Gobierno. La…

p. 42
[78]

Regular, que, según testimonio de Guaracas, fue creada “con la misión de estar patrullan do, previendo cualquier peligro para poder trabajar más tranquilos”. N o obstante, Marulanda montó emboscadas contra el Ejército en las carreteras El Carmen y el Alto, donde les quitó varios fusiles a las tropas del Gobierno. La…

p. 42
30Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 403, 4232 fragmentos
[38]

some peasants from among those driven out of the municipios of Chaparral, El Líbano, and Rovira, in central and northern Tolima (to mention only three localities for which there is data). Military fortification began in these regions before 1953, and political organization solidified between 1953 and 1955, the year in…

p. 403
[57]

in this region, and, later, the government set limits on expansion during the years 1960 to 1970. The other column originally headed toward the Alto Guayabero and then spread out toward El Pato and Caguán and eventually, toward the Caquetá River. The columns split up because of their need to survive, but they did not…

p. 423
31No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 67, 872 fragmentos
[39]

1958»). 198 Departamento Nacional de Planeación, «Capítulo 8. Indicadores de violencia». 199 Rempe, «United States National Security and low-intensity conflict in Colombia»; Rempe, The past as prologue?, 119. 200 Entrevista 318-PR-02877. Hombre, mayor del Ejército. 201 Sánchez y Meertens, Bandoleros, gamonales y…

p. 87
[54]

la colonia agraria comunista, con estrategias de guerra como los bombardeos, desencadenó grandes desplazamientos forzados en regiones como el Sumapaz. El siguiente mapa da cuenta de esos desplazamientos, las distancias entre los lugares de salida y llegada, y estrategias de comunicación y resistencia como la llamada…

p. 67
32Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · p. 68, 142, 1434 fragmentos
[41]

con las guerrillas liberales y otras se enfrentaron con ellas, como muestra del desorden reinante en la guerra y de la interferencia de muchos elementos que desbarataban las líneas previstas de enemistad. En los años que trascurrieron entre 1958 y 1962, los comunistas no fueron capaces de unificar su orientación para…

p. 68
[42]

con las guerrillas liberales y otras se enfrentaron con ellas, como muestra del desorden reinante en la guerra y de la interferencia de muchos elementos que desbarataban las líneas previstas de enemistad. En los años que trascurrieron entre 1958 y 1962, los comunistas no fueron capaces de unificar su orientación para…

p. 68
[74]

Elster, La explicación del comportamiento social: más tuercas y tornillos para las ciencias sociales. Barcelona: Gedisa, 2010, p. 70. C APÍTULO 4 L UGARES COMUNES L OS TÓPICOS INTELECTUALES QUE LEGITIMARON UNA REBELDÍA SIN PUEBLO El escritor vallecaucano Arturo Álape (1938-2006) es uno de los principales responsables…

p. 142
[75]

Elster, La explicación del comportamiento social: más tuercas y tornillos para las ciencias sociales. Barcelona: Gedisa, 2010, p. 70. C APÍTULO 4 L UGARES COMUNES L OS TÓPICOS INTELECTUALES QUE LEGITIMARON UNA REBELDÍA SIN PUEBLO El escritor vallecaucano Arturo Álape (1938-2006) es uno de los principales responsables…

p. 143
33Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 86, 92, 953 fragmentos
[43]

tenía “el respaldo del Partido Comunista”. Añade que “según informaciones de Jorge Arboleda al hacenda- do Tomás Ramos quien confidencialmente las suministró a la Seccional”, el asalto del Charro se prepara en una finca de Neiva. 30 ¿Por qué se enredó el acuerdo? A pesar de las intenciones políticas del liderazgo…

p. 92
[44]

con la cual se descalifica, se aísla de la sociedad a las personas que se quiere asesinar, para que no haya protestas por su muerte. Pero ya está de moda en el ejército obligar a los soldados a asesinar a los campesinos, cambiarles su ropa civil por prendas mili- tares, sus alpargatas por tenis, ponerle un arma al…

p. 95
[70]

tuvimos con las fuer zas oficiales en la otra violencia y ahora no saben que nosotros hemos acumula do muchas experiencias en este tipo de lucha [...]".36 35 Pende un debate bizantino sobre el nombre oficial de la Operación: si Laso (en el marco del Latín American Security Operation, laso) o Lazo con zeta. El primer…

p. 86
34Presencia de las mujeres en la violencia del Tolima 1948 - 1964. Casos en los municipios de Chaparral, Planadas y RoviraMyriam Moreno Patiño · 2019 · p. 1111 fragmento
[45]

PAPAYO, PASAR AL PALO: Son locuciones que equivalen a dar muerte a fusilar. TOSTAR: Es lo mismo que fusilar, pasar al palo, al papayo. HABLAR PAJARILLA: Hacer promesas falsas, engañar. ENCALETARSE: Vivir en pequeños ranchos rústicos, muy bien disimulados en la maraña. AFORAR: También significa asesinar. MUDA DE ROPA:…

p. 111
35Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 100, 1032 fragmentos
[46]

destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…

p. 100
[66]

historiadores y analistas del fenómeno guerrillero en Colombia. Lo cierto es que, más allá de si el nacimiento de las FARC estaba o no inscrito en la lógica del desarrollo histórico. El PCC y el cerco militar contra Marquetalia le sirvió a la incipiente organización guerrillera para crear un poderoso mito fundacional.…

p. 103
36Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 175, 1782 fragmentos
[47]

Anual de Historia “Ernesto Restrepo Tirado” Panel 2 · Colonización, coca y movimiento social: el caso del Putumayo 175 iniciaron esfuerzos para colonizar esta parte de la Amazonia con el fin de ejer- cer su soberanía sobre esta área de frontera. 1947-1962: la colonización de la violencia Durante este periodo se…

p. 175
[103]

5,15% Tolima: 4,9% Cundinamarca: 5,15% Otros: 4,9% Otros: 4,12% Caquetá: 2,4% Cauca: 3,78% Cundinamarca: 2,4% Caldas: 3,09% Meta 1,6% Quindío: 2,41% Huila 0,8% Boyacá: 2,41% Período de vinculación Período Putumayo Caquetá 1930 - 1946 0,80% 2,90% 1947 - 1967 23,20% 34,60% 1968 - 1977 19,20% 34,60% 1978 - 1986 37,60%…

p. 178
37Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 10, 13, 293 fragmentos
[48]

All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. AN OVERVIEW OF THE FARC-EP 11 social structures independent of centralized state powers (Simons, 2004: 42; Ramírez Tobón, 1981; Gilhodés, 1970; Guzmán Campos, Fals Borda, Umaña Luna, 1964; 1962). At the beginning of the 1950s, increased migrations of peasants and…

p. 10
[52]

the Colombian state had devoted over US$17 million alongside one-third of its entire army to defeat Marulanda and the network of self-defense communities (Alejandro and Billon, 1999; de la Peña, 1989: 354; Gott, 1970: 249; Lartéguy, 1970: 148). Using general infla- tion rates, the operation would today total almost…

p. 29
[76]

https://www.ebsco.com/terms-of-use. 14 REVOLUTIONARY SOCIAL CHANGE IN COLOMBIA peaceful solution to the internal strife, even offering to surrender himself so as to protect civilians in the communities, Marulanda claimed that no other avenue but armed struggle was available (Braun, 2007: 29; Maullin, 1973: 131n.13).…

p. 13
38El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 992 fragmentos
[49]

como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…

p. 99
[50]

como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…

p. 99
39Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 1421 fragmento
[51]

de los llamados territorios nacionales, de la extensa Orinoquia, sino el fenómeno de una guerrilla que ya no se identificaba con los partidos tradicionales. Los primeros guerrilleros comunistas eran en realidad liberales traicionados, campesinos que le dijeron no a la orden de emigrar a la ciudad, las gentes del campo…

p. 142
40Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2441 fragmento
[53]

el propósito de convertir las autodefensas campesinas en la guerrilla del partido dentro de la estrategia de combinación de todas las formas de lucha (Pizarro, 1991). Uno de estos asentamientos campesinos, Marquetalia, se constituyó en la esencia del mito fundacional de las FARC. Se trataba de una comunidad campesina…

p. 244
41Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 48, 652 fragmentos
[55]

cuello.» El segundo «en una profunda herida sobre la garganta, muy cerca del tronco [...] corriendo con fuerza un machete afilado sobre la parte anterior del cuello.». Espejo y Rozo, «El léxico de la Violencia en Colombia en algunas obras de la literatura de violencia», 10. 66 Centro Nacional de Memoria Histórica,…

p. 48
[56]

Los habitantes del Pato recuerdan el éxodo masivo como una «marcha de la muerte», pues la gente murió de hambre escondida en la selva, envenenada por aguas y alimen- tos nocivos, por los tiros, por las bombas 159. Los pobladores huyeron y la zona quedó 153 Como afirman organizaciones del territorio, después de las…

p. 65
42Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 56, 612 fragmentos
[58]

de sus pue- blos y se reagruparon en el sur del Tolima. COMPOSICIÓN DE CLASE Y DE GÉNERO DE LAS FARC Los comandantes de las FARC de ese entonces eran Manuel Maru- landa Vélez,Jacobo Arenas, Rigoberto Lozada (Joselo), Carmelo López, Rogelio Díaz,José de Jesús Rivas (Cartagena) y Ciro Trujillo. Todos eran de origen…

p. 56
[101]

la renta que cobraban por concepto de protec- ción a las multinacionales e impedir su influencia política entre el cam- pesinado. Entre 1989 y 1994, 1.115 personas fueron asesinadas por motivos políticos (los índices más altos de la región). La mayoría de las víctimas eran colonos, pequeños campesinos e indígenas,…

p. 61
4330 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 2191 fragmento
[59]

de fundación fueron: ELN, 1962; Farc, 1964; EPL, 1967; M- 19, 1970. El M-19 se desmovilizó en 1990, el EPL en 1991 y las Farc-Ep en 2016. Todos fueron producto de la revolución cubana. Y, con alguna excepción, a partir de los años ochenta encontraron en el narcotráfico su fuente de financiamiento y expansión,…

p. 219
44Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 2241 fragmento
[61]

Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…

p. 224
45Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 fragmento
[62]

para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
46Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 fragmento
[63]

para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
47La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 361 fragmento
[64]

Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…

p. 36
48Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 64, 3632 fragmentos
[67]

la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…

p. 64
[109]

escuchar avisos por las emisoras de Granada ofreciendo recompensa por una serie de dirigentes, den- tro de los que estaban Isauro Yosa y Laurentino Perdomo. 363 No obstante, el contexto de los hijos fue diferente al de su pa- dre. Desde finales de la década de los años setenta, en los llanos orientales la conformación…

p. 363
49Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombianoCentro Nacional de Memoria Histórica; Katherine López Rojas (coord.); Andrés Felipe Aponte; Carolina Lozano Rodríguez; Linda Lorena Sánchez Avendaño · 2017 · p. 671 fragmento
[68]

joven de 15 años. (…) me dice: Este muchacho y yo hemos decidido que él se va con ustedes, (…). Recordé en seguida (…) que era hermano de un guerrillero muerto (…), -¿Por qué causa te vas con nosotros? –le pregunté–. La explicación, (…): Quiero ser hombre respetado y querido por todos como mi her- mano. Él sabía…

p. 67
50Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 4331 fragmento
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pero insuficien - te. Sólo si se comprende el entramado de motivos, objetivos, lógicas y sobre todo las transfor - maciones de los actores y el contexto, es posible encontrar el camino para ponerle fin y decir: ¡Basta ya! Origen y dinámicas de las guerrillas. Las guerrillas colombianas nacieron en los años 60 como…

p. 433
51The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 3891 fragmento
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was that it completely finished off our democ- racy. To begin with, it turned the country into so much booty to be dis- tributed. Two-facedness and bossism existed before then, of course, but they were not a systematic, institutionalized form of government, nor did they happen nationwide, as was imposed.... after the…

p. 389
52Petróleo, coca, despojo territorial y organización social en PutumayoEdinso Culma Vargas, Juliana Guerra Rudas, Rocío Londoño Botero · 2015 · p. 681 fragmento
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con él genera una ruptura enorme en la anterior política nacional de tenencia de la tierra. Entre 1903 y 1961, se ha- bía adjudicado apenas un 10,7 por ciento de la superficie nacional, lo cual contrasta con la cifra del 28,6 por ciento que se adjudicaría en el periodo 1962-1974. En principio, el Incora se había…

p. 68
53Tierras. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoAlejandro Reyes Posada · 2018 · p. 261 fragmento
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nivel de bienestar y ampliaran la democracia y el mercado interno. Para los opositores (tanto entonces como ahora) se trataba de la defensa de la propiedad privada contra la expropiación o la extinción del dominio, por una parte, y la defensa de un orden social controlado desde arriba, que no fuera desafiado por mo-…

p. 26
54Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 4691 fragmento
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y al autorizar la expropiación sin indemnización. Decimaquinta: por no ser esta reforma un remedio contra el comunismo que amenaza al país y sí, muy al contrario, el camino que se le abre a esta secta devastadora para perturbar nuestro orden jurídico tradicional y dar al traste con el derecho natural de propiedad.…

p. 469
55Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2521 fragmento
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Roberto Arenas Bonilla, llamó en 1971 al economista Lauchlin Bernard Currie para que ayudara a formular un plan de desarrollo para Colombia. Pocos años antes, en 1960, Currie ha- bía redactado un documento titulado Operación Colombia, por petición del Consejo Nacional de Planeación, en el que propuso la redistribución…

p. 252
56Estado crítico de la propiedad rural y de las políticas agrarias en ColombiaDelgado Castaño, P. · 2018 · p. 72 fragmentos
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del personal dedicado a la industria y la agricultura que para el momento poseía, en criterio del estudio, un rendimiento inadecuado. Esta última recomendación, al igual que muchas otras encontradas en estudios promovidos por los organismos multilaterales, tenía por finalidad la institucionalización a nivel nacional…

p. 7
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del personal dedicado a la industria y la agricultura que para el momento poseía, en criterio del estudio, un rendimiento inadecuado. Esta última recomendación, al igual que muchas otras encontradas en estudios promovidos por los organismos multilaterales, tenía por finalidad la institucionalización a nivel nacional…

p. 7
57Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 611 fragmento
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GINI para Bogotá y la Región», 11-12. 118 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 337. 119 Misas Arango, Regímenes de acumulación y modos de regulación: Colombia 1910-2010, 62. 120 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 90. 121 Helg, La educación en Colombia: 1918-1957. Una historia social, económica y…

p. 61
58Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · p. 461 fragmento
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provided by the United States. 16 The light aircraft that Yarborough recommended for the Colombian Air Force were “Helio Couriers,” a lightweight plane used extensively by the cia in operations at that time in Africa and Indochina. The U.S. State Depart - ment had already recommended in 1960 that the Colombian…

p. 46
59War in Colombia: Made in U.S.A.Teresa Gutierrez, Sara Flounders, Rebeca Toledo, Andy McInerney (eds.) · 2003 · p. 741 fragmento
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Jr., who was staff director of the National Security Council's special group for counterinsurgency during the Kennedy and Johnson administrations. He was also a staff member for the Joint Chiefs of Staff and a naval attache in Latin America. Here is how he describes the original formulation of this policy, which is…

p. 74
60Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 4201 fragmento
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through Catholic charities and the international program known as CARE. 67 Plan Lazo received great motive force from the Cold War. Relations be- tween Colombia and Cuba had cooled rapidly as Fidel Castro moved leftward after 1959 and turned hostile in late 1961, as Alberto Lleras Camargo pre- pared to receive a state…

p. 420
61¿Un nuevo ciclo de la guerra en Colombia?Francisco Gutiérrez Sanín · 2020 · p. 381 fragmento
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eran claramente reconocibles para las autoridades, para los políticos, para los adversarios y para los personeros del Estado que negociaban con ellas 17. Cierto: aunque todas las guerrillas colombianas de inspiración marxista fueron creadas en la década de 1960, durante varios lustros su existencia fue más bien…

p. 38
62Autodefensas de Cundinamarca. Olvido estatal y violencia paramilitar en las provincias de Rionegro y Bajo MagdalenaCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Rodrigo Arturo Triana Sarmiento, León Felipe Rodríguez Hernández, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 501 fragmento
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de Restitución de Tierras: En esta se crea definitivamente el Ejército del Pueblo (FARC-EP), se da un giro a la estrategia militar y se aprueba un plan denominado Campaña Bolivariana por la Nueva Colombia, que explica, en gran medida, la ex- pansión de este grupo armado en el departamento alrededor de la capital, pues…

p. 50
63Testigos olvidados. Periodismo y paz en ColombiaAndrés Felipe De Pablos, Luisa Fernanda Gómez · 2017 · p. 102 fragmentos
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Una subversión que apenas tenía 80 FARC guerrilleros, se convirtió en un ejército de más de 30 mil hombres en armas. Y pasaron de 5 a 27 y a más de 40 frentes en los años noventa, en menos de dos décadas, con un programa agrario y de liberación nacional. Con las continuó la guerra hasta1984, veinte años de combates,…

p. 10
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Una subversión que apenas tenía 80 FARC guerrilleros, se convirtió en un ejército de más de 30 mil hombres en armas. Y pasaron de 5 a 27 y a más de 40 frentes en los años noventa, en menos de dos décadas, con un programa agrario y de liberación nacional. Con las continuó la guerra hasta1984, veinte años de combates,…

p. 10
64Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 661 fragmento
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este mismo Informe Final de la Comisión de la Verdad. la hibridación de la guerra y la cruenta disputa por los territorios 67 extorsiones. A esto se sumó la expulsión del Estado de regiones y localidades en las que eran atacados los puestos de Policía en las cabeceras municipales, obligadas las autoridades civiles a…

p. 66
65Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 187, 5152 fragmentos
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1025. 1024 Ver Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado, del Informe Final de la Comisión de la Verdad. 1025 Urrutia, Miguel, Análisis costo-beneficio del tráfico de drogas para la economía colombiana. Fedesarrollo, Revista Coyuntura Económica. Octubre, 1990, 120. 516 fiflffffflhalz g…

p. 515
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las tentativas de cooptación por parte de las guerrillas y un contexto de ataques y persecución de otros sectores. La inicial utopía armada de estos grupos en los años sesenta y setenta se basaba en que la combinación entre lucha armada, movilización social y formación de la «conciencia de clase» de obreros,…

p. 187
66Gobernar en medio de la violencia. Estado y paramilitarismo en ColombiaJacobo Grajales · 2017 · p. 421 fragmento
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las que transitaba la pasta de origen extranjero, proveniente básicamente del Perú. 10 Las FARC actuaron inicialmente como reguladores del mercado. La guerrilla imponía “impuestos” a todos los actores del trá fi co, 11 ofrecía una protección del mercado y desempeñaba un papel preponderante en el gobierno de las…

p. 42
67Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 971 fragmento
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y otros grupos delincuenciales, tal como lo confirmó el relato del excombatiente: «Era que eso [el proceso de desmovilización] no tenía ningún futuro para el com- batiente raso, o sea la gente sentía que después de tener un arma, ser alguien con poder en una región, tener un uniforme, salir a dormir en el piso, sin…

p. 97
681989María Elvira Samper · 2019 · p. 481 fragmento
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y desmoralizar a comunidades enteras. Entre 1984 y 2000, la campaña exterminio adelantada por narcoparamilitares con la complicidad de agentes del Estado, deja por lo menos 4.153 personas asesinadas o desaparecidas, sin contar a las víctimas de tipos de violencia no letal. En diciembre de 2012, dentro del proceso de…

p. 48
69El Estado suplantado. Las Autodefensas de Puerto BoyacáCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque · 2019 · p. 1892 fragmentos
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lo que fuera UP, fuuu. Había que golpearlos. (CNMH, CV, Sepúlveda, 2016, 21 de junio) Exterminada o desterrada la dirigencia de la izquierda en Cimitarra, Puerto Boyacá y Puerto Berrío, el genocidio de la UP se coordina desde Puerto Boyacá hacia las zonas en los que ese partido adquirió alguna presencia y fuerza…

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lo que fuera UP, fuuu. Había que golpearlos. (CNMH, CV, Sepúlveda, 2016, 21 de junio) Exterminada o desterrada la dirigencia de la izquierda en Cimitarra, Puerto Boyacá y Puerto Berrío, el genocidio de la UP se coordina desde Puerto Boyacá hacia las zonas en los que ese partido adquirió alguna presencia y fuerza…

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70La Colombia fuera de Colombia. Las verdades del exilioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1971 fragmento
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militantes y simpatizantes, que no eran miembros de las FARC-EP –antes del Acuerdo de La Uribe, Meta, en 1984–, agraviados, desesperados e indignados por el exterminio que estaba sufriendo este partido y la falta de garantías para hacer política de oposición y 350 La Unión Patriótica fue concebida inicialmente como…

p. 197