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Biografía

Álvaro Valencia Tovar

Frente Nacional

18 min de lectura52 documentos
NacimientoPopayán
FallecimientoBogotá, 2014
RolesCapitán del Batallón Colombia en la guerra de Corea (1951) · Coronel coautor del estudio pionero sobre La Violencia en Colombia (1962)
Lugar principalColombia
Período históricoFrente Nacional1958–1974
03

La biografía

Álvaro Valencia Tovar fue el militar colombiano que más lejos llevó, dentro de su propia institución, la traducción del pensamiento contrainsurgente estadounidense al vocabulario de la guerra interna colombiana. Nacido en Popayán y muerto en Bogotá en 2014, atravesó la segunda mitad del siglo XX como capitán en Corea, coronel investigador de La Violencia, comandante de brigada durante el asalto a Marquetalia, general al frente del Ejército Nacional y, en su última vida, columnista y memorialista de la guerra que él mismo había ayudado a librar. Su nombre se enlaza con los episodios que dieron forma al conflicto armado moderno: el Plan Lazo, la operación contra las llamadas repúblicas independientes, la reforma educativa del Ejército durante el Frente Nacional y la construcción institucional de una memoria castrense que hasta hoy disputa el relato civil de aquellas décadas. Comprenderlo es entender cómo el Ejército colombiano dejó de ser el brazo pretoriano de los partidos y se pensó a sí mismo como garante autónomo del Estado, para bien y para mal.

02

Línea de vida

  1. 1951

    Bautismo de fuego en Corea

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    El 6 de agosto de 1951, el capitán Valencia Tovar comandó la primera misión de combate del Batallón Colombia. El ataque comenzó a las 7 de la mañana y el objetivo fue tomado a las 8, con bajas infligidas al enemigo superiores a las propias. El episodio lo vinculó de forma duradera a la doctrina y el mando militar estadounidense.

  2. 1962

    Estudio sobre La Violencia y choque con el Senado

    Leer contexto

    Como coronel, participó en la elaboración del estudio pionero sobre La Violencia en Colombia. Sectores del Senado colocaron a los autores 'en situación de reos', episodio interpretado por La Nueva Prensa como señal de que el Ejército reclamaba autonomía intelectual frente a los directorios partidistas.

  3. 1962

    Traducción operativa del Plan Lazo

    Leer contexto

    Durante la aplicación del Plan Lazo impulsado por el general Alberto Ruiz Novoa desde 1962, Valencia Tovar fue uno de los oficiales que mejor tradujo sus principios —acción cívico-militar, columnas móviles, comités de autodefensa— al lenguaje operativo del Ejército y al pensamiento institucional posterior.

  4. 1964

    Operación contra Marquetalia y las repúblicas independientes

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    Participó como oficial superior en el teatro de operaciones del Tolima durante la Operación Soberanía, iniciada el 13 de mayo de 1964 con bombardeos aéreos y artillería pesada. Estuvo involucrado en el diseño y ejecución de las columnas de marcha que hostigaron a los combatientes de Manuel Marulanda Vélez en retirada.

  5. 2001

    Fuente historiográfica sobre el Batallón Colombia en Corea

    Leer contexto

    En enero de 2001 mantuvo correspondencia con el historiador estadounidense Bradley Lynn Coleman, convirtiéndose en fuente primaria para la historiografía sobre la participación colombiana en la guerra de Corea, rol que ilustra su función como constructor de la memoria institucional castrense.

La semblanza

El sujeto histórico Valencia Tovar es difícil de encasillar. No fue solo un general operativo, aunque comandó tropa en Corea y en el Tolima; no fue solo un doctrinario, aunque redactó cátedras y libros; no fue solo un memorialista, aunque en la vejez se convirtió en la voz de referencia del Ejército sobre su propio pasado. Fue las tres cosas a la vez, y esa acumulación es lo que le da peso: pocos oficiales colombianos combinaron con tanta densidad la experiencia de fuego, la elaboración conceptual y la producción de la memoria institucional posterior.

Su centralidad no reside en un hecho aislado sino en su presencia sistemática en los nudos del período: participó en el bautismo de fuego del Batallón Colombia en Corea, fue coautor de un estudio pionero sobre La Violencia que le costó una controversia política mayúscula, sirvió como jefe operativo en el teatro donde se ejecutó el Plan Lazo y llegó a la comandancia del Ejército cuando la doctrina de seguridad nacional se consolidaba como marco mental hegemónico. Su recorrido dibuja, punto por punto, la transformación de las Fuerzas Militares colombianas entre 1951 y los años setenta.

Los orígenes: Popayán, la Escuela Militar y la formación de un oficial

Valencia Tovar pertenecía a la generación de oficiales que ingresó al Ejército en los años treinta y cuarenta, cuando la institución todavía cargaba con las secuelas de la interrupción provocada por la Guerra de los Mil Días. La profesionalización castrense colombiana había arrancado formalmente con la ley 177 de 1886, que ordenó crear una escuela militar, pero el proyecto naufragó con la guerra civil de fin de siglo. Fue bajo el gobierno de Rafael Reyes cuando se retomó el impulso profesionalizador, con la contratación de misiones militares extranjeras que buscaron dotar al oficialismo colombiano de una formación técnica moderna. Valencia Tovar es, en ese sentido, hijo tardío de aquel proyecto: uno de los primeros oficiales que pudo pensarse a sí mismo como profesional del arma y no como soldado de un partido.

Ese origen importa. La institución en la que se formó era todavía una fuerza de prestigio débil y existencia precaria, subordinada a los directorios liberal y conservador, y humillada entre 1948 y 1953 por el uso partidista de sus tropas durante los años más duros de La Violencia. La generación de Valencia Tovar recibió esa herencia con incomodidad. Cuando llegó su turno de mandar, buscó una identidad institucional distinta: menos guardia pretoriana, más cuerpo profesional con doctrina propia.

Corea: el bautismo de fuego y el vínculo con Estados Unidos

En 1951, el gobierno colombiano envió a Corea el Batallón Colombia, primera y única contribución latinoamericana en tropa terrestre a la guerra que enfrentó al bloque occidental con las fuerzas comunistas de Corea del Norte y China. La unidad operaba bajo el paraguas formal de Naciones Unidas, pero en la práctica quedaba integrada al mando del Ejército de Estados Unidos. Fue allí, en las trincheras coreanas, donde el joven capitán Valencia Tovar entró en combate por primera vez.

La primera misión de combate del Batallón Colombia empezó el 6 de agosto: llegada a la línea de trincheras al anochecer, combate iniciado a las siete de la mañana siguiente, objetivo tomado a las ocho. La operación estuvo comandada por Valencia Tovar y las bajas infligidas al enemigo superaron a las propias. Ese amanecer estableció una relación duradera entre el oficial y la doctrina estadounidense: aprendió sobre el terreno la lógica de la guerra limitada, la coordinación con aviación y artillería, y la subordinación operativa a un mando extranjero que impartía procedimientos y evaluaba resultados.

El saldo total de la participación colombiana fue de 163 muertos en combate, 448 heridos, 28 prisioneros canjeados y 47 desaparecidos. Pero el saldo institucional fue mayor. En 1952, un año después del despliegue, Colombia firmó con Washington un acuerdo bilateral bajo el Military Assistance Program que abrió la puerta a un flujo continuo de armas, equipos y entrenamiento. Corea no fue solo un episodio: fue la matriz donde se anudó, para el resto del siglo, la relación entre el Ejército colombiano y el aparato militar norteamericano. Décadas después, cuando el historiador estadounidense Bradley Lynn Coleman escribió su estudio sobre el Batallón Colombia, mantuvo correspondencia con Valencia Tovar en enero de 2001. El viejo general seguía siendo, en su vejez, la fuente primaria del episodio que lo había formado.

El Frente Nacional y el marco de la autonomía militar

El pacto entre liberales y conservadores aprobado por plebiscito en diciembre de 1957 —el mismo que inauguró el voto femenino en Colombia— fijó las reglas del juego dentro de las cuales Valencia Tovar haría su carrera decisiva. El Frente Nacional (1958-1974) alternaba la presidencia cada cuatro años y repartía en partes iguales todos los cargos públicos entre los dos partidos históricos, dejando sin representación legal a cualquier otra fuerza política. Fue una salida negociada al ciclo de violencia partidista, pero también un dispositivo de exclusión que mantendría fuera del sistema a comunistas, populismos independientes y movimientos sociales emergentes.

Ese marco produjo un efecto lateral decisivo para la historia militar. Bajo el estado de sitio permanente y la noción elástica de orden público, los oficiales colombianos ganaron una autonomía operativa que no habían tenido antes. El primer gobierno del Frente Nacional, presidido por Alberto Lleras Camargo entre 1958 y 1962, intentó restringir el poder castrense y afianzar el mando civil, pero chocó con la desconfianza de las guerrillas ante las amnistías ofrecidas y con la resistencia de sectores disidentes de ambos partidos. En ese vacío táctico, el Ejército empezó a pensarse distinto.

La Doctrina de Seguridad Nacional, difundida por la Escuela de las Américas en Panamá y por cursos impartidos en Georgia, Texas y Carolina del Norte, ofrecía a los militares latinoamericanos un marco intelectual completo: identificaba un enemigo interno —el comunismo y sus supuestas ramificaciones civiles—, encuadraba el conflicto en la lógica bipolar de la Guerra Fría y justificaba una participación militar activa en la vida política, económica y social. Para el Ejército colombiano, todavía cargando la humillación de haber sido instrumento de los partidos entre 1948 y 1953, esa doctrina fue una oportunidad. Le permitía pasar de institución de prestigio débil a garante de la seguridad del Estado. Valencia Tovar entendió ese tránsito antes que muchos de sus contemporáneos y contribuyó a articularlo.

1962: el estudio sobre La Violencia y el enfrentamiento con el Senado

El primer episodio que reveló la nueva conciencia castrense —y, con ella, la agencia intelectual de Valencia Tovar— ocurrió antes de Marquetalia. Como coronel, participó en la elaboración del estudio pionero sobre La Violencia en Colombia, obra que analizaba las raíces del ciclo de matanzas partidistas iniciado en la década anterior. El trabajo, incómodo para las élites políticas por señalar responsabilidades bipartidistas en la sangre derramada, provocó una reacción airada: sectores del Senado colocaron a los autores "en situación de reos" in absentia, un procedimiento inusitado que buscó castigar públicamente a los oficiales que se habían atrevido a pensar por escrito.

La reacción de la prensa fue reveladora. La Nueva Prensa interpretó el incidente como señal de que el Ejército tomaba conciencia de sí mismo y se negaba a repetir la experiencia de 1948-1953, cuando era manejado a antojo de los directorios. La lectura era generosa —una interpretación periodística, no una prueba de deliberación institucional formal—, pero capturaba algo real: por primera vez en décadas, un cuerpo de oficiales reclamaba el derecho a analizar la realidad política del país sin pedir permiso a los partidos. Valencia Tovar quedó marcado por ese choque. Su carrera posterior confirmaría que entendía la relación civil-militar como un equilibrio negociado, no como subordinación pasiva.

El Plan Lazo y la doctrina contrainsurgente colombiana

Cuando el general Alberto Ruiz Novoa puso en marcha el Plan Lazo en 1962, coincidiendo con el inicio del gobierno de Guillermo León Valencia, el Ejército colombiano ya contaba con los insumos doctrinales necesarios para intentar una guerra contrainsurgente moderna. La influencia estadounidense era evidente: asesores militares llegaban al país desde 1959, oficiales colombianos rotaban por cursos en la Escuela de las Américas y la comisión encabezada por el general William Yarborough, vinculado al centro de Fuerzas Especiales en Fort Bragg, había redactado un informe con un anexo secreto donde se recomendaba a las autoridades colombianas desarrollar estructuras civiles y militares capaces de ejecutar "actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas contra conocidos proponentes comunistas".

Ruiz Novoa sostuvo siempre que el Plan Lazo no era una copia. Afirmaba que había surgido del estudio directo de la realidad colombiana, aunque otras versiones lo asocian con un diseño estadounidense conocido como Latin American Security Operation. La discusión sobre la paternidad importa menos que el contenido: el plan articuló, por primera vez en Colombia, una filosofía contrainsurgente completa. Su lema operativo era "quitarle el agua al pez": aislar a la guerrilla de su base de apoyo campesino, considerando la acción cívico-militar más importante que el combate directo.

El dispositivo era ambicioso. Se crearon los Comités de Coordinación Cívico-Militar, encargados de seleccionar, organizar y adoctrinar unidades de autodefensa legal integradas por militares y policías retirados y por civiles confiables a quienes se les entregaba armamento. Se pusieron en marcha programas de ayuda a campesinos para ganar simpatía, redes de espionaje, fuentes de inteligencia y censos de población. Se abandonó el esquema clásico de puestos fijos y se adoptó el patrullaje móvil, con planeación centralizada y ejecución descentralizada, buscando rapidez operacional. Se aumentó el servicio militar obligatorio a dos años, se reorganizó la Escuela Militar de Cadetes para elevar su enseñanza al nivel universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar para explicar a los cuadros el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas.

La doctrina que sustentaba todo esto era ecléctica. Se nutría de la experiencia colonial francesa en Vietnam, Indochina y Argelia, incorporaba lecturas revisadas por estrategas norteamericanos con base en las campañas de Filipinas, Malasia y Kenia, y se filtraba a los oficiales colombianos a través de las aulas de la Escuela de las Américas. Valencia Tovar, ya con experiencia coreana y con el prestigio intelectual del estudio sobre La Violencia, encajaba perfectamente en ese entorno doctrinal. No fue el único artífice del Plan Lazo —esa autoría corresponde a Ruiz Novoa—, pero fue uno de los oficiales que mejor tradujo sus principios al lenguaje operativo del Ejército y, sobre todo, al pensamiento institucional posterior.

Marquetalia y la operación contra las repúblicas independientes

En el Congreso, el senador conservador Álvaro Gómez Hurtado había acuñado la expresión "repúblicas independientes" para nombrar aquellas regiones —Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero, Sumapaz, Planadas— donde, según su denuncia, los habitantes no permitían el control estatal y desafiaban la soberanía de las Fuerzas Armadas. La expresión hizo carrera y proporcionó al Ejército una justificación política para actuar. Bajo el gobierno de Guillermo León Valencia, estrechamente aliado con Washington, se decidió recuperar por la fuerza esos enclaves.

La Operación Soberanía sobre Marquetalia arrancó el 13 de mayo de 1964. Ese día, aviones a reacción y artillería pesada bombardearon y ametrallaron las posiciones guerrilleras del Tolima, antes de que la infantería iniciara el cerco terrestre. Las cifras del despliegue son disputadas: fuentes cercanas a la guerrilla hablaron de una fuerza equivalente a un tercio del Ejército colombiano y de un costo superior a 17 millones de dólares —una suma que, medida en valores actuales, se aproximaría a los 3.000 millones—, mientras que otras versiones apuntan a efectivos militares y combatientes guerrilleros considerablemente menores. Lo cierto es que la operación se planeó como un despliegue masivo contra un núcleo relativamente pequeño de campesinos armados dirigidos por Manuel Marulanda Vélez.

Valencia Tovar estuvo en el teatro. Como oficial superior en la zona de operaciones, participó en el diseño y ejecución de las llamadas columnas de marcha que rastrearon las trochas y hostigaron a los combatientes en retirada. La versión oficial, expuesta por Ruiz Novoa, sostenía que la operación se había apoyado en cuidadosas acciones psicológicas y en la información de antiguos guerrilleros liberales convertidos en informantes, y que se entró al territorio sin evacuar previamente a los campesinos. Del lado guerrillero, Jacobo Arenas —dirigente comunista enviado a Marquetalia por el Partido Comunista Colombiano en los primeros días de abril de 1964— documentaría toda la operación en su Diario de la resistencia de Marquetalia.

El resultado militar fue paradójico. Marulanda y la mayoría de sus hombres escaparon del cerco por trochas hacia Riochiquito, donde comenzarían a preparar la Primera Conferencia del Bloque Sur. La operación desalojó el territorio pero no aniquiló al enemigo. Peor aún, produjo el efecto contrario al buscado: la Primera Conferencia, celebrada en Riochiquito en 1965, unificó los destacamentos de Riochiquito, Natagaima, El Pato, Guayabero y la propia Marquetalia con unos cien combatientes; la Segunda Conferencia Guerrillera, celebrada en El Pato en 1966, adoptó el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y reunió ya a unos 350 combatientes. Marquetalia, concebida como golpe final contra un puñado de bandoleros, se convirtió en el mito fundacional de las FARC, fijado simbólicamente por la organización en torno al 27 de mayo de 1964, aunque la propia guerrilla señalaría también el 18 de mayo como fecha del inicio oficial de la operación militar.

La reacción pública tampoco fue la esperada. En octubre de 1964, la Cámara de Representantes debatió las denuncias de fusilamientos y torturas con corriente eléctrica presentadas por Carlos Restrepo Arbeláez y Gerardo Bernal. Hubo marchas y mítines estudiantiles, comunicados obreros y campesinos. La operación pensada para restaurar la soberanía estatal terminó consolidando una crítica nacional al modelo contrainsurgente y una guerrilla que sobreviviría medio siglo.

Un año después de Marquetalia, el gobierno expidió, bajo estado de sitio, el Decreto Legislativo 3398 de 1965. Su lenguaje era amplio: definía la defensa nacional como "la organización y previsión del empleo de todos los habitantes y recursos del país, desde tiempo de paz, para garantizar la independencia nacional y la estabilidad de las instituciones", establecía en su artículo 3° que "todos los colombianos están obligados a participar activamente en la defensa nacional, cuando las necesidades públicas lo exijan", y obligaba en su artículo 4° a todas las personas naturales y jurídicas a cooperar en esa defensa, supeditando sus actividades a los fines de ella.

El decreto no fue una improvisación. Continuó y legalizó la lógica que ya operaba en los Comités de Coordinación Cívico-Militar del Plan Lazo: la incorporación de civiles armados al esfuerzo contrainsurgente bajo tutela militar. Al amparo de ese marco actuaron en años posteriores grupos como el de José Adalid Hoyos, alias El Patón, en San Luis, Antioquia, dentro del esquema de autodefensa legal institucionalizada. El decreto 3398 fue el eslabón jurídico que conectó la doctrina de los sesenta con las prácticas paramilitares de las décadas siguientes.

La agencia de Valencia Tovar en la redacción específica del decreto no está documentada, pero su lugar en el entorno doctrinal que lo produjo era central. Formaba parte de una generación de oficiales que había asumido plenamente la doctrina del enemigo interno y que veía en la movilización de la sociedad civil confiable un instrumento legítimo del Estado. Esa convicción, alimentada por lecturas norteamericanas y por experiencias directas en Corea y en Marquetalia, se convirtió en herencia institucional.

La comandancia del Ejército y las tensiones con el poder civil

En la primera mitad de los años setenta, Valencia Tovar alcanzó la comandancia del Ejército Nacional. Llegó a la cúspide de una institución que había cambiado profundamente respecto a la que él conoció como cadete. Los cuadros habían pasado por la Cátedra de Filosofía Militar, por cursos en Panamá, Georgia y Carolina del Norte, y por la experiencia operativa de una década de contrainsurgencia. El Ejército ya no era la guardia pretoriana de los partidos: se pensaba a sí mismo como garante técnico de la seguridad estatal.

Pero la autonomía institucional que Valencia Tovar y su generación habían buscado se tradujo, en la práctica, en una relación tensa con los presidentes civiles. Las Fuerzas Armadas hasta mediados de los setenta seguían una trayectoria más contenida que otros ejércitos latinoamericanos, lo que moderó por un tiempo la radicalización de sus métodos: el ELN y el EPL estaban al borde de la desaparición por golpes militares directos, las FARC registraban estancamiento y eran consideradas la menor amenaza. Esa relativa eficacia contrainsurgente reforzó la autoconfianza institucional y, con ella, la disposición de los mandos a discrepar públicamente del poder civil cuando lo consideraban necesario.

El propio Valencia Tovar experimentaría esa tensión. Su paso por la comandancia lo dejó con la convicción, luego expresada por escrito, de que las Fuerzas Militares debían tener voz propia en el debate sobre la seguridad nacional y que los sectores civiles críticos de su actuación no siempre reflejaban objetivamente lo que la institución hacía. Esa convicción alimentaría su labor posterior como columnista e historiador.

La red: aliados, mandos y adversarios

La trayectoria de Valencia Tovar solo se entiende dentro de una red densa de figuras que compartieron su generación y sus dilemas. Alberto Ruiz Novoa, su superior en los años del Plan Lazo, fue el mando que articuló la doctrina y que después sería desplazado del gobierno por sus propias ambiciones políticas. Gabriel París Gordillo, Gerardo Ayerbe Chaux y Hernando Currea Cubides formaron parte del alto mando que administró la transición hacia el modelo contrainsurgente. José Joaquín Matallana fue nombre recurrente en las operaciones del Tolima y regiones aledañas.

Del lado civil, sus interlocutores y adversarios fueron los presidentes del Frente Nacional —Alberto Lleras, Guillermo León Valencia—, los senadores conservadores como Álvaro Gómez Hurtado que le prestaron al Ejército el lenguaje político de las "repúblicas independientes" y los cuadros liberales que oscilaban entre la desconfianza y la delegación. Julio César Turbay Ayala, cuya presidencia posterior consolidaría la lógica del estado de sitio, encarnó una fase en la que la autonomía militar dejó de ser reclamo institucional para convertirse en delegación explícita del poder civil.

Del lado guerrillero, sus adversarios directos fueron Manuel Marulanda Vélez —Tirofijo, el campesino armado que sobrevivió a Marquetalia y fundó las FARC— y Jacobo Arenas, el ideólogo comunista que llegó al Tolima semanas antes del ataque y salió de allí para convertirse en dirigente insurgente. El ELN, fundado en 1965 —o en 1962 según otras versiones— por campesinos y estudiantes formados en Cuba, incorporó a finales de ese año al sociólogo y ex sacerdote Camilo Torres Restrepo, muerto en febrero de 1966 en la acción de Patio Cemento. Contra esos nombres se libraría la guerra que Valencia Tovar ayudó a diseñar.

La huella: columnista, historiador y disputa por la memoria

En sus últimas décadas, Valencia Tovar se convirtió en algo relativamente raro en la vida pública colombiana: un general retirado que escribía. Sus columnas y libros fueron durante años referencia obligada para entender la versión castrense de la historia del conflicto. Fue consultado como fuente primaria por historiadores académicos extranjeros —el caso de Bradley Lynn Coleman es solo el más documentado— y sus escritos alimentaron la construcción de una memoria institucional que buscaba corregir lo que él y otros mandos consideraban un relato sesgado en contra de las Fuerzas Militares.

Esa preocupación no fue solo suya. Un comandante general de las Fuerzas Militares reconoció, en años posteriores, que la construcción de memoria histórica institucional era una debilidad estructural del Ejército, y bajo su mando se creó primero una dirección y luego una jefatura específica de memoria histórica en el Comando General, elevada al nivel de general de la República. La percepción de que existían sectores adversos a las Fuerzas Militares que no reflejaban objetivamente su actuación institucional motivó ese esfuerzo. Valencia Tovar fue, en vida, uno de los precursores intelectuales de esa política de memoria.

Su huella, sin embargo, es más ambigua de lo que sugiere la lectura oficial. La doctrina que ayudó a introducir en Colombia —la del enemigo interno, la de la seguridad nacional filtrada por la Escuela de las Américas— produjo efectos que trascendieron los objetivos militares originales. La misma lógica que justificó Marquetalia condujo, décadas después, a la persecución sistemática de la Unión Patriótica, identificada como enemigo desde su nacimiento por sectores del estamento castrense que habían construido su identidad en torno al anticomunismo. Oficiales como el mayor Alirio Urueña, vinculado a la Masacre de Trujillo, recibieron entrenamiento estadounidense en 1976 y entre 1988 y 1989, ilustrando la continuidad de una transferencia doctrinal que empezó cuando Valencia Tovar era todavía coronel.

Esa es la tensión final del personaje. Fue un militar profesional que reclamó para su institución autonomía frente a los partidos, dignidad intelectual y voz propia en el debate público, y en muchos sentidos lo consiguió. Pero la doctrina que le permitió construir esa nueva identidad castrense —el enemigo interno, la reducción del conflicto social a subversión comunista, la militarización de la respuesta a la desigualdad rural— produjo el efecto que ninguno de sus arquitectos previó: consolidó a la guerrilla que Marquetalia debía liquidar, alimentó la persecución de organizaciones civiles legales y legó un marco jurídico —el decreto 3398, los comités cívico-militares— que se transformaría en las décadas siguientes en el sustento legal del paramilitarismo. Valencia Tovar murió en Bogotá en 2014, a los noventa y cuatro años, habiendo visto todo eso ocurrir y habiendo escrito sobre casi todo. Su vida es el retrato más completo disponible de lo que significó pensar y ejecutar la guerra desde el uniforme colombiano durante la segunda mitad del siglo XX.

04

Conexiones del archivo

Red histórica

05

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

52 documentos · 68 fragmentos
01Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · Página 411 cita
[1]

grupos que se relevaron, entre 1951 y 1954. El trágico balance de la guerra fue de 163 colombianos muertos en combate; 448 heridos; 28 prisioneros que fueron canjeados; y 47 desaparecidos. Hubo 1.420.000 bajas en las filas comunistas y 995.601 en la fuerza de las Naciones Unidas; es decir 2.415.601 en total. La…

p. 41
02Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · Página 371 cita
[2]

y una fragata. Corea se constituía en el primer escenario en el cual la guerra fría pasaba al enfrenta- miento armado, y por esa razón Co- lombia participaba en la fuerza mul- tilateral de pacificación que viajó al sureste asiático con el fin de repeler la invasión de Corea del Norte. Esta úl- tima había sido…

p. 37
03Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · Páginas 41, 65, 743 citas
[3]

D E U N C O N F L IC T O A R M A D O IN C O N C L U S O 47 1903). La mentalidad castrense se coció a fuego lento en la represión a los trabajadores petroleros de Barrancabermeja y de la zona bananera de Santa Marta en la década de 1920; en la represión de los masivos motines del 9 de abril de 1948, achacados nacional…

p. 41
[26]

la invasión a Cuba en 1960. Reelaborar la doctrina fue todavía más apremiante después de aquel fiasco. La doctrina de la contrainsurgencia quitaba todo énfasis a la guerra re- gular interestatal poniéndolo en la guerra irregular interna. En esta direc- ción, había que fortalecer unidades operativas orientadas por una…

p. 74
[27]

el trasfondo de la guerrilla del e pl, pavimentaría el camino al paramilitarísmo (Romero, 2003, pp. 128-155). La cara antiliberal de la Alianza era la doctrina contrainsurgente elabor a da por diferentes agencias del gobierno estadounidense con el objetivo de for talecer la legitimidad política y la capacidad militar…

p. 65
04Post-conflict Colombia and the Global Circulation of Military ExpertiseManuela Trindade Viana · 2022 · Páginas 202, 2062 citas
[4]

dominio internacional soviético”. 5 “ALL THEY UNDERSTAND IS FORCE”: THE MILITARY … 191 through the Colombian government provided the U.S. Army with such an example, as well as with a justified need for their cooperation. In 1952, one year after the “Colombia Battalion No. 1” was sent to Korea, a bilateral agreement…

p. 202
[44]

former liberal guerrilleros, such as “Peligro”. We entered Marquetalia without the peasants having to be evac- uated. In December 1965, the last operation in El Pato and Guayabero was undertaken 22 (Ruiz N. 1992 Apud Leal B. 2002: 44) 21 In the original: “Como se ha mostrado cierta extrañeza porque el Ministro de…

p. 206
05Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · Página 2941 cita
[5]

World’s Greatest Outlaw (New York: Atlantic Monthly Press, 2001). 3. New York Times, 23 June 2000; and El Tiempo, 21 Jan. 2001. 4. U.S. News and World Report, 10 Feb. 2003. 5. “President Bush, President Uribe of Colombia Discuss Terrorism, Security,” Craw- ford, Texas, 4 Aug. 2005,…

p. 294
06Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Página 2471 cita
[6]

doso, el de la paridad entre los dos partidos, y buscó afianzar el poder civil, restringiendo el que tenían las fuerzas militares. Contó con la oposición de sectores disidentes de ambos parti- dos: el Unionismo de Ospina Pérez y Alzate Avendaño y el Movimiento Revolucionario Li- beral (MRL) de Alfonso López Michelsen.…

p. 247
07Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Página 2341 cita
[7]

ir í a de 1958 a 1974. De este modo la alianza se volvi ó de hierro y el Frente Nacional se convirti ó, como lo se ñ al ó el liberal Alfonso L ó pez Michelsen, en una especie de r é gimen de partido ú nico, sin oposici ó n, que volv í a impensable cualquier pro puesta que no contara con el consenso general. REFORMISMO…

p. 234
08Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · Página 781 cita
[8]

ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. 4 T erritorial Rule during the National Front and Its Aftermath, 1958–1978 The threat posed by Rojas Pinilla’s populist leanings and his increasingly inde- pendent actions proved to be the final outrage that drove Liberal and Conserva- tive leaders to…

p. 78
09Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · Página 422 citas
[9]

planning a coalition government; the Catholic Church had lost interest in the Rojas experiment. Leaders of most of the economic interest groups, representing the upper levels of Colombian economic life, had supported the trade unions in general strikes. On May 10, 1957, the top military leaders asked Rojas to leave…

p. 42
[10]

planning a coalition government; the Catholic Church had lost interest in the Rojas experiment. Leaders of most of the economic interest groups, representing the upper levels of Colombian economic life, had supported the trade unions in general strikes. On May 10, 1957, the top military leaders asked Rojas to leave…

p. 42
10Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · Página 1191 cita
[11]

entre sus seguidores. Por eso, desde antes de derrocar al “dictador”, ya habían hallado una fórmula para poner fin a las arraigadas luchas bipartidistas: conservadores y liberales se repartirían milimétricamente el poder. Por una parte, alternarían la Presidencia durante dieciséis años, de manera que cada partido…

p. 119
11Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 3851 cita
[12]

los estados de excepción y los territorios, especialmente rurales; cuarto, el modelo de inteligencia y su impacto en violaciones de los derechos humanos; quinto, la limitada independencia de la justicia en el conflicto armado; sexto, la aceptación de la injerencia de Estados Unidos; y séptimo, el uso de civiles en las…

p. 385
12Gobernar en medio de la violencia. Estado y paramilitarismo en ColombiaJacobo Grajales · 2017 · Página 1481 cita
[13]

tradición antimilitarista en la que el Ejército desempeña un papel históricamente muy débil. 9 De esa manera lo explica el historiador Fernando Guillén: Al contrario de lo que ocurre en algunos otros países latinoamericanos […] los militares colombianos de carrera no encontraron en su profesión canales de ascenso…

p. 148
13Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · Página 1231 cita
[14]

una amenaza externa. La violencia rural dejó de ser una violencia entre colombianos, entre los viejos partidos históricos, para convertirse, en la visión propagandística de los gobiernos, en el resultado de una conspiración internacional. Esto había sido claro bajo el gobierno de Guillermo León Valencia (1962-66), y…

p. 123
14La violencia en Colombia. Estudio de un proceso social - Tomo IIGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 2019 · Página 371 cita
[15]

protestó porque in absentia se había colocado "en situación de reos " a los autores del estudio en el senado, acto inusitado e injusto (noviembre 8). La Nueva Prensa interpretó los hechos en esta forma: "El Ejército de Colombia está tomando conciencia de sí mismo... [lo que] le impide obedecer las órdenes de los…

p. 37
15Isaza, el clan paramilitar. Las Autodefensas Campesinas del Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Camilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · Página 281 cita
[16]

amparo de armas y propiciaba el apoyo a líderes de las comunidades a los que investía de atribuciones o funciones pro- pias de la fuerza pública, como vigilancia y captura de los que denominaban co- múnmente como “antisociales”. Era la continuidad de la orientación doctrinal 28 ISAZA, EL CLAN PARAMILITAR LAS…

p. 28
16Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 611 cita
[17]

GINI para Bogotá y la Región», 11-12. 118 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 337. 119 Misas Arango, Regímenes de acumulación y modos de regulación: Colombia 1910-2010, 62. 120 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 90. 121 Helg, La educación en Colombia: 1918-1957. Una historia social, económica y…

p. 61
17No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 1021 cita
[18]

corto, mediano y largo plazo 262. El objetivo era: [...] emprender y realizar la acción civil y las operaciones militares necesarias para eliminar las cuadrillas de bandoleros y prevenir la formación de nuevos focos o núcleos de antisociales a fin de obtener y mantener un estado de paz y de tranqui- lidad en todo el…

p. 102
18More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · Página 761 cita
[19]

the doctores in charge were so impressed that they promoted him again, to the position of army commander and later war minister. Although General Ruiz downplays the link, it is clear that Plan Lazo also drew heavily on American ideas that emerged from a seis- mic shift in the way war was waged across the globe, most…

p. 76
19Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · Página 641 cita
[20]

la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…

p. 64
20Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · Página 641 cita
[21]

defender exclusivamente las fronteras nacionales para empezar a enfrentar a los armados en el país, lo que exigía el abandono del apoliticismo y la neutralidad de la institución castrense. En tanto que se planteaba combatir el comunismo no solo desde una clara estrategia militar, sino también que su freno debía…

p. 64
21Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · Página 2241 cita
[22]

Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…

p. 224
22When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · Página 2353 citas
[23]

suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…

p. 235
[24]

suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…

p. 235
[25]

suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…

p. 235
23Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · Página 461 cita
[28]

provided by the United States. 16 The light aircraft that Yarborough recommended for the Colombian Air Force were “Helio Couriers,” a lightweight plane used extensively by the cia in operations at that time in Africa and Indochina. The U.S. State Depart - ment had already recommended in 1960 that the Colombian…

p. 46
24War in Colombia: Made in U.S.A.Teresa Gutierrez, Sara Flounders, Rebeca Toledo, Andy McInerney (eds.) · 2003 · Página 741 cita
[29]

Jr., who was staff director of the National Security Council's special group for counterinsurgency during the Kennedy and Johnson administrations. He was also a staff member for the Joint Chiefs of Staff and a naval attache in Latin America. Here is how he describes the original formulation of this policy, which is…

p. 74
25El orden desarmado. La resistencia de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC)Gonzalo Sánchez Gómez, Mario Aguilera Peña · 2011 · Página 491 cita
[30]

partido conservador. Colombia Nunca Más. Cimitarra. www.dere- chos.org/nizkor/colombia. 178 Voz. Marzo 16 de 1978. 179 Vanguardia Liberal Agosto 28 de 1981. 96 Capítulo 2 97 El orden desarmado La resistencia de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC) tuvo efectos bastante negativos para la…

p. 49
26Walking Ghosts: Murder and Guerrilla Politics in ColombiaSteven Dudley · 2004 · Página 451 cita
[31]

countries, got U.S. training in Panama, Georgia, Texas, and North Carolina, where they learned everything about communism anyone would want to know: its economic theory, party structure, organization, recruitment, and strategy. Controlling the communist threat at the time involved what was known then as the National…

p. 45
27Todo pasó frente a nuestros ojos. El genocidio de la Unión Patriótica 1984-2002Vladimir Melo Moreno (Relator); Andrés Fernando Suárez, Carmen Andrea Becerra (Correlatores); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2018 · Página 1951 cita
[32]

militar alineada con la política militar nortea- mericana y iii) la reapropiación de la Doctrina de Seguridad Na- cional suramericana (Leal, 2006, páginas 55-61). De esta forma, se dio una reconfiguración de un modelo de fuerza para la Defensa Nacional a uno de Seguridad Nacional (Rueda, 1997), que derivó en la…

p. 195
28Trujillo: Una tragedia que no cesaGrupo de Memoria Histórica; Álvaro Camacho Guizado (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2008 · Página 1841 cita
[33]

in- ternacional, mucho menos cuando las guerrillas comunistas aún continúan en guerra en Colombia y no se avizoraban perspectivas de paz en el corto plazo. La esencia de la doctrina de seguridad era combatir al enemigo interno para contener la expansión del comunismo internacional, sin que se cuestionara necesariamen-…

p. 184
29El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · Páginas 85, 994 citas
[34]

como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…

p. 99
[35]

como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…

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[59]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
[60]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

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30La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · Página 361 cita
[36]

Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…

p. 36
31Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 721 cita
[37]

la soberanía del Estado, y agregó: «Hay la República Independiente de Sumapaz. Hay la República Independiente de Planadas, la de Riochiquito, la de este bandolero que se llama Richard». Gómez, además, le pidió al Gobierno que se diera vía libre al Ejército para que operara «a plenitud»; de no hacerlo, «está fomentando…

p. 72
32De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · Página 611 cita
[38]

“en la que participaron casi 7.000 miembros 62 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 del Ejército, algunos con formación antiguerrillera. El operati- vo fue respondido con tácticas guerrilleras, pero fue levantado al poco tiempo, quizá porque se trataba de un ensayo para la operación militar…

p. 61
33Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · Páginas 49, 3342 citas
[39]

1948; otra, a partir de 1.954; otra, a partir de 1962; otra, a partir del 18 de mayo de 1964 cuando los Altos Mandos declaran oficialmente que ese día empe- zaba la “Operación Marquetalia”; y esta que enfrentamos a partir 1 Actualizado en la VIII Conferencia de 1993. 336 Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las…

p. 334
[46]

Luna; y el sacerdote Camilo Torres, que ofreció una mediación entre los campesinos y las autoridades, por lo que fue tildado por la prensa conservadora como “crip- tocomunista”. El episodio desencadenó protestas por parte del Movimiento Revolucionario Liberal (mrl) y del Partido Comu- nista, y debates en la Cámara de…

p. 49
34Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · Páginas 182, 2324 citas
[40]

independientes” comunistas, comenzando por la más antigua y numerosa: 10 Robert H. Dix, Colombia: The Political Dimensions of Change (New Haven: Yale University Press, 1967), 279-280; Eduardo Pizarro Leongómez, “Revolutionary Guerrilla Groups in Co- lombia”, en Charles Bergquist, ed., Violence in Colombia: The…

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[41]

independientes” comunistas, comenzando por la más antigua y numerosa: 10 Robert H. Dix, Colombia: The Political Dimensions of Change (New Haven: Yale University Press, 1967), 279-280; Eduardo Pizarro Leongómez, “Revolutionary Guerrilla Groups in Co- lombia”, en Charles Bergquist, ed., Violence in Colombia: The…

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[56]

inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…

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[61]

inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…

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35Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · Página 291 cita
[42]

the Colombian state had devoted over US$17 million alongside one-third of its entire army to defeat Marulanda and the network of self-defense communities (Alejandro and Billon, 1999; de la Peña, 1989: 354; Gott, 1970: 249; Lartéguy, 1970: 148). Using general infla- tion rates, the operation would today total almost…

p. 29
36Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · Página 311 cita
[43]

de Abril (M-19), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) o la guerrilla indigenista Quintín Lame (QL). APARICIÓN E HISTORIA DE LAS FARC, 1964-1998 Como se explicaba, las FARC toman el ataque sobre la República de Marquetalia del 27 de mayo de 1964 como su mito fundacional, si bien esta denominación no aparece…

p. 31
37La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · Páginas 72, 892 citas
[45]

“‘De Marquetalia se puede salir por varias trochas. Se sale para el Huila, se sale para el Cauca, se sale para Caldas. Nosotros teníamos muchas vías de escape. Y nadie lo sabía. Entonces nosotros escapamos por to- das esas trochas. Claro que había una trocha que se lla- maba la trocha central, quizá, es la trocha que…

p. 89
[48]

los concep- tos básicos expresados en sus Cuadernos. Es impresionante la for- ma en que evolucionaron sus ideas. Capítulo V JACOBO ARENAS L dirigente comunista Jacobo Arenas, enviado por su parti- do a la más importante zona guerrillera, escribió un intere- sante libro que tituló Diario de la resistencia de…

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38¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · Página 771 cita
[47]

34 31. Véanse: Pizarro Leongómez, Las F ARC (1949-1966), 188-189; y Pizarro Leongómez, Una democracia asediada, 168. 32. Manuel Bonnet Locarno, “Operación Marquetalia. Surgen las FARC ”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, comp. Glenda Martínez…

p. 77
39Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · Página 331 cita
[49]

la institución castrense. Ya desde la Constitución de 1886 se había establecido que Colombia contaría con un ejército único no deliberante, pero las guerras de 1895 y de los EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:21:44 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to…

p. 33
40Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · Página 1911 cita
[50]

Durante se corta existencia, el ejercito midió sus fuer zas con al Peri el 27 de febrero de 1679 las armas colombianas. en el por- tete del Tarqui, vencieron alinvasor. Disuelta la Gran Colomiia y des- aparecido Bolivar, el Ejército de La Nueva Granada se sumbó en la guerra civil, sin poder progresar ni moderni-…

p. 191
41Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · Página 732 citas
[51]

2010). Este decreto colocaba nuevamente a Colombia en estado de sitio y de paso en el título I del artículo 1 definía que la “Defensa nacional es la organización y previsión del empleo de todos los habitantes y recursos del país, desde tiempo de paz, para garantizar la independencia nacional y la estabilidad de las…

p. 73
[52]

2010). Este decreto colocaba nuevamente a Colombia en estado de sitio y de paso en el título I del artículo 1 definía que la “Defensa nacional es la organización y previsión del empleo de todos los habitantes y recursos del país, desde tiempo de paz, para garantizar la independencia nacional y la estabilidad de las…

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42Hasta encontrarlos. El drama de la desaparición forzada en ColombiaMartha Nubia Bello Albarracín, Andrés Fernando Suárez, Mónica Márquez Ramírez · 2016 · Página 1001 cita
[53]

venían enfrentando un desafío insurgente desde mediados de los años sesenta, con la aparición de las guerrillas de las FARC, el ELN y el EPL, lo que haría suponer que habría un contexto parti- cularmente proclive para la radicalización de los medios en la lucha contrainsurgente, dentro de los preceptos de la Doctrina…

p. 100
43Conversaciones de honor: Memorias MilitaresMartín Nova · 2020 · Página 2521 cita
[54]

o punto de vista diferente a la verdad verdadera. Eso es lo que no se quiere. La institucionalidad, los estamentos que componen el Estado de Derecho y que representan la democracia, tienen que hacer un gran esfuerzo, que infortunadamente no se hace. Nosotros mismos en nuestras Fuerzas Militares hemos sido frágiles en…

p. 252
44Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · Página 291 cita
[55]

para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
45Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · Página 291 cita
[57]

para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
46Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · Página 281 cita
[58]

de corto alcance, como la que se dio en el primer n1andato de López Pumarejo. Durante el Frente Nacional, el Estado inhibió toda expre- sión del conflicto social y excluyó de la política a las clases subordina- das. Otra consecuencia de la guerra civil fue que bloqueó el camino al populismo en Colombia con la…

p. 28
47Siembra vientos y recogerás tempestades. La historia del M-19, sus protagonistas y sus destinosPatricia Lara S. · 2002 · Página 331 cita
[62]

los colombianos y signando de desesperanza a la mayoría de las víctimas del horrible flagelo1 6. Hacía tiempo, por otra parte, que el Partido Comunista desarro llaba un dispendioso trabajo político en el campo. La carta que a la 1 6 Eduardo Umaña, La Violencia en Colombia, tomo II, p. 177. INTRODUCCIÓN 35 reina de…

p. 33
48¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · Página 941 cita
[63]

s ubver s iv os, entre l os que s e des tacó el Movimient o Obrero, E s tudiantil y Campe s ino (MOEC). C o n aquella lógica de la guerra fría, s umada al hech o de que el régimen había delegad o a la s fuerza s armada s el c o ntr o l ca s i ab so lut o de la s eguridad interna, el Gobiern o de Guillerm o León…

p. 94
4930 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · Página 2191 cita
[64]

de fundación fueron: ELN, 1962; Farc, 1964; EPL, 1967; M- 19, 1970. El M-19 se desmovilizó en 1990, el EPL en 1991 y las Farc-Ep en 2016. Todos fueron producto de la revolución cubana. Y, con alguna excepción, a partir de los años ochenta encontraron en el narcotráfico su fuente de financiamiento y expansión,…

p. 219
50Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · Página 761 cita
[65]

por el papado progresista de Juan XXiIll y la convocato- tia del Concilio Vaticano Il, y particularmente en América Latina por la reunién de la Conferen- cia Episcopal Latinoamericana de Medellin, en 1965. Camilo Torres, socidlogo y capellan de la Universidad Nacional, colgé los habitos para hacer politica…

p. 76
51America's Other War: Terrorizing ColombiaDoug Stokes · 2005 · Página 992 citas
[66]

minority elite. The political instability generated by the assassination of Gaitan and the resolution of this crisis through the for- mation of the National Front arrangement served further to entrench the power of Colombia’s elites. The FARC, along with other guerrilla organ- izations, grew out of rural inequality,…

p. 99
[67]

minority elite. The political instability generated by the assassination of Gaitan and the resolution of this crisis through the for- mation of the National Front arrangement served further to entrench the power of Colombia’s elites. The FARC, along with other guerrilla organ- izations, grew out of rural inequality,…

p. 99
52Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · Página 2511 cita
[68]

López Michelsen, liberal, quien contaba con los votos de su parti- cular movimiento y una parte minoritaria del partido al que pertenecía. Sin embargo, en relación con el último de los nombrados, conviene precisar que su elec- ción hubiera sido inconstitucional en virtud de que la Carta preveía la presencia de una…

p. 251