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Biografía

Jacobo Prías Alape

La Violencia

17 min de lectura37 documentos
NacimientoSin fecha registrada
Fallecimiento11 de enero de 1960
RolesComandante del enclave comunista del extremo sur del Tolima · Miembro del Comité Central del Partido Comunista Colombiano
Lugar principalColombia
Período históricoLa Violencia1946–1957
03

La biografía

Jacobo Prías Alape, conocido como Charro Negro, fue uno de los jefes fundadores de la resistencia armada comunista campesina del sur del Tolima durante La Violencia. Indígena de esa región, miembro del Comité Central del Partido Comunista Colombiano y comandante del enclave de autodefensa que se estableció en el extremo sur del departamento a partir de 1949, articuló durante más de una década la alianza precaria entre campesinos armados y estrategia partidaria en las cuencas de los ríos Ata, Cambrín y Saldaña. Su asesinato en Gaitania, el 11 de enero de 1960, a manos de guerrilleros liberales del bando de Gerardo Loaiza, cerró la etapa de las guerrillas de La Violencia y precipitó el repliegue armado del núcleo que, cuatro años después, resistiría el ataque militar sobre Marquetalia y daría origen a las FARC.

02

Línea de vida

  1. 1948

    Inicio de la resistencia tras el Bogotazo

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    Tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 y la ofensiva de la policía chulavita sobre las veredas de Santiago Pérez, Planadas, Gaitania y Chaparral, Prías Alape —ya cuadro del PCC y figura reconocida en la Liga Campesina de la vereda El Limón— comenzó a articular la organización armada de los campesinos comunistas del sur del Tolima.

  2. 1949

    Fundación del enclave comunista del sur del Tolima

    Leer contexto

    Cuando el Partido Comunista Colombiano anunció su política de autodefensa armada ante la inminente presidencia de Laureano Gómez, Jacobo Prías Alape encabezó uno de los tres enclaves establecidos por el PCC, el del extremo sur del Tolima, junto a Isauro Yosa (Mayor Lister). Los otros dos enclaves fueron Viotá y el Sumapaz, este último bajo Juan de la Cruz Varela.

  3. 1950

    Comando del Davis y alianza con guerrillas liberales

    Leer contexto

    En lo alto del cañón del Cambrín, comunistas y liberales del sur del Tolima conformaron el Comando del Davis, un estado mayor unificado que integró los destacamentos de Charro Negro e Isauro Yosa con las guerrillas liberales de Gerardo Loaiza y Leopoldo García. En ese marco operó también Pedro Antonio Marín (futuro Marulanda), quien quedó en la órbita política de Prías Alape.

  4. 1950

    Evacuación a Peñarrica y fundación del comando de Marquetalia

    Leer contexto

    Ante la entrada del Ejército bajo Laureano Gómez, Charro Negro, Marulanda e Isauro Yosa ordenaron evacuar las familias a Peñarrica, donde se fundó el comando de Marquetalia, bautizado en honor al pueblo caldense. La hacienda El Támara, donde acampó temporalmente Marín, quedó incorporada a esa geografía de repliegue.

  5. 1953

    Desconfianza ante la amnistía de Rojas Pinilla

    Leer contexto

    Cuando Gustavo Rojas Pinilla promulgó una amnistía general tras su golpe de junio de 1953, Charro Negro, Marulanda e Isauro Yosa desconfiaron. Prías Alape preguntó a los combatientes quién quería seguir peleando; un grupo reducido decidió no acogerse a la amnistía, temiendo que los liberales amnistiados colaboraran con el gobierno para exterminarlos.

  6. 1955

    Reagrupamiento tras la guerra de Villarrica

    Leer contexto

    Tras la ofensiva militar de Rojas Pinilla sobre el oriente del Tolima en 1955, Charro Negro, Marulanda, Ciro Castaño e Isauro Yosa consolidaron el mando de las autodefensas comunistas en el reagrupamiento posterior, ampliando la geografía del enclave hacia el piedemonte llanero mediante columnas de marcha que colonizaron El Pato, el Guayabero y el Ariari.

  7. 1958

    Amnistía del Frente Nacional y militancia en el Comité Central

    Leer contexto

    Con la instauración del Frente Nacional y el gobierno de Alberto Lleras Camargo, Jacobo Prías Alape fue amnistiado. En ese período ejerció como miembro del Comité Central del PCC, actuando como enlace entre la dirección partidaria de Bogotá y las bases campesinas armadas del sur del Tolima, sosteniendo simultáneamente la militancia legal y la capacidad de rearme.

  8. 1960

    Asesinato en Gaitania

    Leer contexto

    El 11 de enero de 1960, hombres de Gerardo Loaiza se presentaron en el cuartel comunista de Gaitania pidiendo hablar con Charro Negro y lo mataron a tiros. El detonante inmediato fue la confiscación, ordenada por Prías Alape, de un rifle que un guerrillero liberal había traído como botín de guerra, lo que había enfurecido a Loaiza. La guerra intraguerrillera que siguió dejó aproximadamente 50 liberales y 25 comunistas muertos.

El hombre y su región

Prías Alape era del sur del Tolima, una franja del flanco oriental de la cordillera Central donde los municipios de Chaparral, Rioblanco, Ataco y Natagaima se descuelgan hacia el valle del Magdalena por un paisaje de cañones, cafetales y bosque húmedo. La colonización había llegado tarde a esas pendientes, y buena parte de las cuchillas altas seguían siendo, hacia los años cuarenta, territorio de trocha y de baldío. Era indígena, o al menos de ascendencia indígena, dato que lo inscribe en un mapa social preciso: el de los pueblos pijao y natagaimuno que habían resistido durante siglos el avance de la hacienda, y cuyos descendientes engrosaban la masa de jornaleros y recolectores de café que trabajaban las tierras de los grandes propietarios de la región. La tierra allí se repartía entre haciendas cafeteras consolidadas en las tierras bajas y una franja de colonización espontánea que trepaba por las cordilleras, ocupando baldíos, abriendo trochas, sembrando maíz y plátano en pendientes que ningún catastro había fijado. En esa frontera vivían los futuros guerrilleros.

Poco se sabe de su vida antes de la política. No hay fecha precisa de nacimiento ni registro de su formación temprana, y su figura entra en la historia por la puerta de la militancia: la Liga Campesina de la vereda El Limón, en el municipio de Chaparral, y las organizaciones agrarias comunistas que, desde los años treinta, habían echado raíces en el sur del Tolima al calor de la reforma agraria fallida de Alfonso López Pumarejo y de la agitación cafetera. Cuando La Violencia estalló, Prías Alape ya era cuadro del Partido Comunista y una figura reconocida en las veredas donde se organizarían los primeros grupos de autodefensa.

El apodo —Charro Negro— circulaba antes de que su nombre alcanzara los expedientes oficiales. Le venía, presumiblemente, del color de la piel y de un porte que los relatos posteriores describen sin adornos: un hombre que hablaba poco, sostenía la mirada y decidía. En el recuerdo de los viejos guerrilleros, el nombre quedó asociado a una autoridad tranquila, ejercida sin estridencia sobre hombres bastante más jóvenes que él, entre ellos un colono caldense llamado Pedro Antonio Marín, futuro Manuel Marulanda Vélez, sobre quien Charro Negro tuvo una jerarquía inequívoca. El colono caldense llegó al sur del Tolima como jefe de un pequeño grupo armado y operó, durante años, en la órbita política de Prías Alape. Su transición ideológica —de guerrillero liberal a comandante comunista— se produjo en ese entorno, en contacto con Isauro Yosa y con el propio Charro Negro.

El sur del Tolima en 1948: chulavitas, pájaros y el desplazamiento

Para entender su trayectoria hay que situar la geografía política que hizo posible su ascenso. El sur del Tolima era, hacia 1948, uno de los frentes más activos de la violencia bipartidista. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de ese año liquidó las juntas de gobierno popular que emergieron en varias ciudades y desencadenó, casi de inmediato, una ofensiva del gobierno conservador contra las regiones donde el liberalismo popular y el comunismo agrario tenían base social. La policía chulavita —así llamada por la vereda conservadora del municipio boyacense de Boavita, de donde procedían muchos de sus agentes— fue el instrumento de esa ofensiva: una policía politizada, sectariamente conservatizada tras el 9 de abril, que operó como brazo represivo del Partido Conservador en el campo.

En Santiago Pérez, Planadas, Gaitania y las veredas de Rioblanco y Chaparral, la chulavita ejecutó desde 1948 operativos sangrientos contra colonos liberales: incendio de casas, robo de ganado, asesinatos, violaciones. Junto a ella actuaban los pájaros —asesinos civiles vinculados a redes policiales y burocráticas conservadoras— y las llamadas guardias cívicas, cuerpos privados de unos trescientos hombres financiados por ganaderos y hacendados, con anuencia del gobierno. Sacerdotes del Tolima, de Antioquia y de los Llanos Orientales llegaron a advertir al gobierno que el ataque indiscriminado contra el mundo rural empujaba a la población a las guerrillas antes que a soportar indefinidamente el trato.

El desplazamiento fue masivo. Campesinos sin formación política se armaron con escopetas rudimentarias para defender sus veredas, y a esa base espontánea llegaron dos direcciones organizadas. Por un lado, el Partido Liberal de Ibagué, que orientó a los hacendados colonizadores Gerardo Loaiza y Leopoldo García —alias Peligro— a levantar guerrillas en la zona de Rioblanco. Por otro, el Partido Comunista, que anunció formalmente su política de autodefensa armada unas dos semanas después de que se hizo evidente que Laureano Gómez ganaría las elecciones presidenciales de 1949. Fue entonces cuando el PCC estableció los tres enclaves que definirían su geografía militar durante los años siguientes: Viotá, en las cercanías de Bogotá; el Sumapaz, bajo Juan de la Cruz Varela; y el extremo sur del Tolima, bajo Jacobo Prías Alape.

El Davis y el Comando: la alianza con los liberales

El enclave comunista del sur del Tolima no nació aislado. Entre 1950 y los primeros años de la década, comunistas y liberales de la región convergieron en un experimento de mando unificado. En lo alto del cañón del Cambrín establecieron el Comando del Davis, un estado mayor común que integró los destacamentos comunistas de Charro Negro y de Isauro Yosa —alias Mayor Líster, indígena natagaimuno que había sido jornalero y recolector de café— con las guerrillas liberales de Gerardo Loaiza y Leopoldo García. En sus flancos operaban columnas más móviles, entre ellas la de Pedro Antonio Marín, que incursionaba por las cuencas de los ríos Ata y Cambrín en la región de San Miguel, aliado con jefes liberales como el propio García y Efraín Valencia, alias general Arboleda.

El Davis fue algo más que un cuartel: fue el punto de convergencia al que llegó en 1950 la llamada Columna de Marcha de la primera resistencia armada, y allí coincidieron figuras que marcarían las décadas siguientes: Ciro Trujillo, Charro Negro, Marulanda. Pero la alianza tenía costuras visibles. Los guerrilleros comunistas intentaron colectivizar la producción agraria bajo el mando de comisarios que ordenaban a los campesinos cuándo cosechar y cómo distribuir lo cosechado, medida que los liberales rechazaban de plano. Detrás de ese conflicto había una diferencia social de base. Las guerrillas liberales estaban comandadas por hacendados colonizadores con tierra e influencia en Rioblanco, respondían al Directorio Liberal de Ibagué y defendían un orden agrario en el que ellos eran propietarios. La guerrilla comunista se había formado con los jornaleros y recolectores de la Liga Campesina de El Limón, bajo la conducción de un indígena como Yosa, y aspiraba a transformar las relaciones de propiedad, no solo a defenderlas.

La ruptura llegó cuando la dirección liberal rechazó la alianza. Gerardo Loaiza convocó una asamblea y declaró la separación con una frase memorable: "Los comunistas nos han traicionado con una ideología traída de Rusia. Aquí rompemos". La asamblea aprobó la decisión. Charro Negro y Pedro Antonio Marín —que aún no era Marulanda— se opusieron y se atrincheraron en Gaitania, alineados con el sector comunista. La bifurcación entre "limpios" —los liberales— y "comunes" —los comunistas— quedó consumada, y con ella se instaló, en el sur del Tolima, una guerra dentro de la guerra que se prolongaría, con intermitencias, más de una década.

Bajo Laureano Gómez: la evacuación a Peñarrica y la fundación de Marquetalia

La llegada al poder de Laureano Gómez en 1950 endureció la ofensiva contra el enclave comunista. Donde antes actuaba la chulavita ahora entraba el Ejército. Fue entonces cuando Tirofijo, Charro Negro e Isauro Yosa tomaron una decisión que marcaría el mapa futuro de la guerrilla: ordenaron evacuar a las familias a Peñarrica, un paraje montañoso alejado de las rutas de acceso principales. Allí se fundó el comando de Marquetalia, bautizado en honor al pueblo caldense del mismo nombre. La hacienda El Támara, donde acampó temporalmente Marín, quedó incorporada a esa geografía nueva.

Marquetalia no fue, en su origen, la ciudadela mítica que la propaganda posterior fabricaría: fue un refugio, una zona de repliegue donde las familias podían sostenerse mientras los combatientes operaban en el terreno más expuesto. Su nombre, sin embargo, quedaría destinado a convertirse, catorce años más tarde, en el símbolo fundacional de las FARC.

La amnistía de Rojas y la desconfianza comunista

El golpe militar de Gustavo Rojas Pinilla en junio de 1953 y la amnistía general que promulgó abrieron una encrucijada para las guerrillas del sur del Tolima. Los liberales de Loaiza y García aceptaron mayoritariamente los términos: entregaron armas, volvieron a sus haciendas, y en muchos casos se convirtieron —como observaría más tarde Eduardo Pizarro Leongómez— en agentes al servicio de los gamonales de la región. Los comunistas, en cambio, desconfiaron. Charro Negro, Marulanda e Isauro Yosa temían, con razón fundada, que los liberales amnistiados colaboraran con el gobierno militar para exterminarlos. En septiembre de 1954, la Asamblea Constituyente ilegalizó al Partido Comunista Colombiano, en parte por presión de la lógica bipolar de la Guerra Fría, y esa medida ratificó la lectura del sector "común": la amnistía no era paz, era trampa.

Charro Negro preguntó a los combatientes quién quería seguir peleando. Un grupo reducido decidió no acogerse. Con ese núcleo se sostuvo, precariamente, la estructura de autodefensa que Rojas Pinilla golpearía frontalmente en 1955.

Villarrica y la marcha al piedemonte

La guerra de Villarrica fue el punto de inflexión operativo entre la resistencia dispersa de la primera Violencia y la geografía guerrillera que sostendría al comunismo agrario en las décadas siguientes. En 1955, el gobierno de Rojas Pinilla lanzó sobre el oriente del Tolima una ofensiva militar de proporciones inéditas para el país: miles de soldados, aviación, bombardeo de veredas enteras y arreo forzoso de la población civil hacia los cascos urbanos. El objetivo declarado era liquidar los núcleos comunistas que se habían negado a la amnistía; el efecto real fue expulsarlos de sus zonas históricas y forzarlos a abrir frentes nuevos.

Los combatientes y sus familias respondieron con una operación de la que dependería la supervivencia del enclave: la salida en columnas de marcha hacia el sur y el oriente. Procedentes principalmente de Huila, Cundinamarca y Tolima, esas columnas descendieron por los flancos de la cordillera Oriental hacia el piedemonte llanero, arrastrando enfermos, niños, herramientas, ganado menor y armas de dudosa procedencia por trochas que el Estado tardaría décadas en recorrer. Fue una colonización armada, la segunda oleada de poblamiento en muchas de esas zonas, que fue sembrando caseríos y sementeras en El Pato, el Guayabero, el Duda y el Ariari. Sobre esa cartografía —dibujada con familias enteras avanzando por selvas casi vírgenes— operarían, dos décadas más tarde, los frentes de las FARC.

En el reagrupamiento posterior a Villarrica, Charro Negro, Marulanda, Ciro Castaño e Isauro Yosa consolidaron el mando de las autodefensas comunistas. La ofensiva de Rojas no las había destruido; las había obligado a mudar de escenario y, al hacerlo, había ampliado su geografía. Lo que empezó como retirada terminó siendo expansión.

Miembro del Comité Central: el amnistiado que no dejó de ser jefe

La caída de Rojas Pinilla en 1957 y la instauración del Frente Nacional en 1958 abrieron un nuevo ciclo de pacificación. El gobierno de Alberto Lleras Camargo promovió una política de amnistías y programas de rehabilitación para los alzados en armas, y en ese proceso Jacobo Prías Alape fue amnistiado. La medida no significó su retiro de la política armada: Charro Negro era ya miembro del Comité Central del Partido Comunista Colombiano, y su posición lo convertía en el enlace privilegiado entre la dirección partidaria de Bogotá y las bases campesinas del sur del Tolima.

Es en este período —1958-1959— cuando la figura de Prías Alape adquiere su densidad histórica plena. No era un comandante rural más: era el cuadro que traducía las decisiones del PCC en política territorial, y a la inversa, el que llevaba las urgencias de los campesinos armados a las deliberaciones del Comité Central. La política del partido en esos años era cíclica —oscilaba, según la coyuntura, entre autodefensa y guerrilla móvil— y Charro Negro encarnaba la posibilidad de sostener ambas cosas al tiempo: la amnistía formal, la militancia legal, la organización agraria en las veredas, y, en la penumbra, la capacidad de rearme si la situación lo exigía.

Esa ambigüedad —negociar sin desarmarse del todo, aceptar la paz sin creerle— era, en sí misma, un logro político. Requería un liderazgo capaz de tener credibilidad simultánea ante Bogotá y ante los combatientes de la montaña, ante los dirigentes urbanos del PCC y ante los campesinos que habían perdido familiares en la chulavitada. Charro Negro tenía esa credibilidad. Cuando la perdió el sur del Tolima, la perdió con él.

En ese trabajo político se apoyaba en una tríada de cuadros militares. Isauro Yosa, su par indígena y veterano, era respetado con particular deferencia por los viejos guerrilleros que años después fundarían las FARC; encarnaba, como Prías Alape, la línea que unía la Liga Campesina de El Limón con la política agraria del PCC. Marulanda, el joven comandante caldense en pleno ascenso, aportaba la movilidad y la capacidad táctica de un jefe formado en el terreno. Ciro Castaño, alias Mayor Ciro, completaba en un plano operativo el mapa de mandos que sobrevivirían a La Violencia y trasladarían su experiencia a la nueva guerrilla. Fuera de ese círculo, en el bando adversario, Gerardo Loaiza y Leopoldo García seguían operando como hacendados pacificados por Rojas Pinilla y reciclados como agentes de los gamonales locales, en una fracción armada que prefigura la genealogía de los grupos privados de seguridad que operarían décadas después en localidades como Puerto Saldaña. Sobre todos ellos gravitaban, a distancia, los ciclos de la política nacional: la muerte de Gaitán que había abierto el ciclo, la ofensiva de Laureano Gómez que consolidó el repliegue comunista, la amnistía de Rojas que dividió el campo guerrillero, la pacificación de Lleras Camargo que permitió el breve interregno legal en el que Prías Alape actuó como cuadro amnistiado.

El asesinato

El detonante inmediato fue un rifle. A finales de 1959 o comienzos de 1960, un guerrillero liberal apodado El Diablo llegó con un arma tomada como botín de guerra. Charro Negro ordenó su confiscación —seguramente en aplicación de acuerdos regionales sobre distribución de armamento— y Gerardo Loaiza, del bando "limpio", montó en cólera. Juró venganza. La disputa, en apariencia menor, condensaba años de resentimiento entre "limpios" y "comunes": el gesto de autoridad de un jefe comunista sobre un botín liberal era, para Loaiza, la enésima intromisión de un poder que se creía superior en un territorio que él consideraba suyo.

El 11 de enero de 1960, tres hombres enviados por Loaiza se presentaron en el cuartel comunista de Gaitania. Pidieron hablar con Charro Negro. Cuando Jacobo Prías Alape apareció, lo mataron a tiros y huyeron. La ejecución fue rápida, calculada, y aprovechó la costumbre de un jefe habituado a recibir visitas y a resolver asuntos cara a cara.

La respuesta comunista fue una guerra abierta. En los meses siguientes se desató en el sur del Tolima un conflicto intraguerrillero que dejó unos cincuenta liberales muertos —entre ellos el propio Gerardo Loaiza— y unos veinticinco comunistas. El liderazgo liberal pasó a Jesús María Oviedo, alias Mariachi, un exministro protestante cuya figura arrastra una atribución alternativa del crimen: en la tradición oral de la región circula una versión que lo señala a él como responsable directo de la muerte de Charro Negro, en lugar de los hombres enviados por Loaiza. La coexistencia de las dos versiones no es un detalle menor. Si el ejecutor material fue Mariachi, la muerte de Prías Alape se lee como un acto premeditado de quien pronto encabezaría el bando "limpio", y no como el desenlace impulsivo de la disputa por el rifle; si fueron los sicarios de Loaiza, encaja en la lógica de la venganza declarada por el viejo hacendado. En cualquiera de las dos versiones, sin embargo, el crimen no es un accidente: es una decisión política del liderazgo liberal contra el jefe comunista que había pretendido imponer autoridad sobre el conjunto del enclave. Que el asesinato quedara asociado, en la memoria regional, a los dos hombres —Loaiza y Mariachi— y no a uno solo, dice más del carácter colectivo del gesto que de la incertidumbre sobre su ejecución.

En el bando comunista, el vacío se llenó con figuras que ya operaban en el terreno —Marulanda, Ciro Trujillo, Isauro Yosa—, pero ninguno reemplazó exactamente la función articuladora que Prías Alape había ejercido entre el partido y la montaña. Su muerte no solo eliminó a un comandante: rompió un mecanismo político que había tardado más de una década en construirse y que dependía enteramente de su biografía.

La huella: el mártir del mito fundacional

El asesinato de Charro Negro no clausuró el conflicto: lo redefinió. Los grupos comunistas, ya sin su articulador político, se replegaron a las zonas más inaccesibles del enclave. Marquetalia, El Pato, el Guayabero, Riochiquito y Natagaima se convirtieron en los llamados enclaves de autodefensa que la prensa conservadora y sectores del establecimiento bautizaron como "repúblicas independientes", con el sello estigmatizador que preparaba el terreno político para la ofensiva militar que vendría.

El 27 de mayo de 1964, el Ejército Nacional lanzó la Operación Soberanía sobre Marquetalia. Fue el ataque militar que las FARC reconocerían, desde entonces y para siempre, como su mito fundacional. Los combatientes que resistieron ese asalto —Marulanda entre ellos— se retiraron a las montañas y comenzaron el proceso que desembocaría en la I Conferencia del Bloque Sur, celebrada en Riochiquito, Cauca, en 1965, con unos cien combatientes; y en la II Conferencia, en 1966, cuando la organización adoptó formalmente el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

El Programa Agrario de los Guerrilleros, emitido el 20 de julio de 1964 en pleno cerco militar a Marquetalia, dio forma discursiva al mito: invocó una continuidad histórica desde 1948, enumeró las guerras sucesivas libradas contra los campesinos del sur del Tolima, Huila y Cauca, y llamó a una reforma agraria revolucionaria. En esa memoria construida, el asesinato de Charro Negro fue uno de los factores que impulsaron el retorno de los grupos comunistas a la lucha armada, junto con la presión militar del Ejército sobre las "repúblicas independientes". La narrativa fundacional de las FARC —según la cual no fueron ellas las que declararon la guerra al Estado, sino el Estado el que atacó primero a las organizaciones agrarias comunistas— encontró en la muerte de Prías Alape un antecedente concreto, un agravio irresuelto que anclaba el relato en el terreno.

En la memoria oral de las comunidades del Tolima, el nombre de Charro Negro sobrevivió con esa doble carga: la del jefe respetado y la del mártir. Sobrevivió también en la deferencia con que los viejos guerrilleros recordaban a sus fundadores, entre los cuales Isauro Yosa —el otro sobreviviente del ciclo del Davis— ocupaba un lugar especial precisamente porque encarnaba la línea de continuidad que Prías Alape no pudo encarnar personalmente por haber muerto antes.

Balance de una bisagra

Jacobo Prías Alape fue, más que un comandante, una bisagra. Articuló la resistencia campesina indígena del sur del Tolima con la política del Partido Comunista Colombiano; sostuvo, en la etapa de las guerrillas de La Violencia, la alianza precaria entre "limpios" y "comunes" mientras esa alianza fue posible; encabezó, tras la ruptura, el enclave comunista de Gaitania y Marquetalia; y, ya como cuadro amnistiado del Comité Central, encarnó durante 1958 y 1959 la posibilidad de un tránsito no estrictamente militar entre la resistencia armada y la política agraria legal.

No fue, sin embargo, el estratega solitario capaz de haber evitado la guerra que vendría. La política cíclica del PCC entre autodefensa y guerrilla móvil, la desconfianza estructural ante amnistías incumplidas y la lógica de la Guerra Fría —que ilegalizó al partido en 1954 y presionó una y otra vez sobre los enclaves campesinos— hacen pensar que el repliegue hacia Marquetalia habría ocurrido con Charro Negro o sin él. Tampoco cabe atribuir su muerte a un simple accidente de la disputa por un rifle: detrás del gesto de Loaiza operaba una tensión de clase y proyecto —hacendados liberales contra campesinos e indígenas comunistas— que llevaba una década incubándose.

Pero su asesinato personalizó y aceleró un proceso que sin él habría sido, quizá, distinto. Retiró del tablero al único jefe que podía sostener simultáneamente la militancia legal en el PCC y la autoridad sobre los combatientes de la montaña; el único cuya biografía indígena, campesina y partidaria integraba las tres dimensiones que las FARC tendrían que reconstruir después con dificultad. Con él murió también la posibilidad —siempre desconfiada, pero real— de una salida política gradual para el enclave comunista del sur del Tolima. Lo que vino después fue el repliegue, Marquetalia, el mito fundacional y medio siglo de guerra.

En su figura se puede leer, con precisión biográfica, la transición entre las guerrillas de La Violencia y la guerrilla insurgente moderna; entre la resistencia bipartidista de los años cincuenta y la guerra revolucionaria de las décadas siguientes; entre el mundo de los cañones cordilleranos y las oficinas del Comité Central en Bogotá. Un eslabón antes que un símbolo, y precisamente por eso —por su condición material, política y biográfica de bisagra— indispensable para entender lo que vino.

04

Conexiones del archivo

Red histórica

05

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

37 documentos · 54 fragmentos
01Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · Página 1421 cita
[1]

veterano diri- gente campesino Isauro Yosa, «Mayor Lister», y el guerrillero de ascendencia indígena Jacobo Prías Alape, «Cha- rronegro», pero en el largo plazo, lo que resultó más significativo fue la evolución de campesinos que prove- nientes de otras regiones (Cauca, Hui- la, Quindío) y habiendo militado en- tonces…

p. 142
02Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 7811 cita
[2]

amnis- tiado, Jacobo Prías Alape era miembro del Comité Central del Partido Comunista Colombiano. El contexto de ocurrencia de estos hechos, que se enmarcan en un proceso de pacificación violenta, fue descrito en una entrevista tomada por la Comisión: «Charro Negro era un indígena de aquí del sur del Tolima, era…

p. 781
03When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · Página 1603 citas
[3]

Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…

p. 160
[4]

Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…

p. 160
[5]

Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…

p. 160
04De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · Páginas 50, 582 citas
[6]

del departamento (Medina, 2007, página 290). El conflicto entre los dos sectores tuvo que ver con varios aspectos. Primero, las mar- cadas diferencias políticas y organizativas que subyacían entre estas guerrillas. Así, las guerrillas liberales fueron organizadas y comandadas por Gerardo Loaiza y Leopoldo García,…

p. 50
[17]

Pacto de paz en Sitges 24 (Restrepo y Tamayo, s.f., página 8) entre el Partido Liberal y el Partido Conservador, el gobierno de la Junta Militar provisional implementó un nuevo proceso de desmovilización que puso al Tolima, nuevamente, como uno de los escenarios de dejación de armas. En el sur del departamento la…

p. 58
05A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · Páginas 16, 634 citas
[7]

candidato a la Alcaldía de Rioblanco—y estaban aliados con otros dos jefes liberales: Leopoldo García, alias Peligro, y Efraín Valencia, alias general Arboleda. Marín incursionó con sus hombres — varios paisas como Mundoviejo y Llave- seca—por las cuencas de los ríos Ata y Cambrín, y organizó a sus hombres en la…

p. 16
[8]

candidato a la Alcaldía de Rioblanco—y estaban aliados con otros dos jefes liberales: Leopoldo García, alias Peligro, y Efraín Valencia, alias general Arboleda. Marín incursionó con sus hombres — varios paisas como Mundoviejo y Llave- seca—por las cuencas de los ríos Ata y Cambrín, y organizó a sus hombres en la…

p. 16
[13]

J.G.: Cuando la dirección liberal supo, protestó y le dijo a Gerardo que no admitía ese tipo de socias. Don Gerardo 67 A l f r e d o M o l a n o le hizo caso, reunió a los comunistas, los comunes, y les dijo: “Los comunistas nos han traicionado con una ideología traí da de Rusia. Aquí rompemos”. La asamblea aprobó.…

p. 63
[14]

J.G.: Cuando la dirección liberal supo, protestó y le dijo a Gerardo que no admitía ese tipo de socias. Don Gerardo 67 A l f r e d o M o l a n o le hizo caso, reunió a los comunistas, los comunes, y les dijo: “Los comunistas nos han traicionado con una ideología traí da de Rusia. Aquí rompemos”. La asamblea aprobó.…

p. 63
06Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · Página 4031 cita
[9]

some peasants from among those driven out of the municipios of Chaparral, El Líbano, and Rovira, in central and northern Tolima (to mention only three localities for which there is data). Military fortification began in these regions before 1953, and political organization solidified between 1953 and 1955, the year in…

p. 403
07Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · Páginas 37, 412 citas
[10]

contra el Secretariado de las farc en Casa Verde y de agresión militarista contra el movimiento popular en todo el país” 32. Resulta necesario preguntarse entonces, ¿a qué guerras se están refiriendo las farc, con antelación a su momento de creación? Las “cuatro guerras” que han marcado los orígenes de las farc se…

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a la guerrilla a mediados de los noventa, con 21 Nos referimos al titulado: Qué son y por qué luchan las FARC-EP, mimeografiado (s. f). 22 FARC-EP, Comisión internacional, FARC-EP. Esbozo histórico (1998), 12. 39 Primer Periodo mucho convencimiento, que su padre había estado “peliando” al lado del “guerrillero Erasmo…

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08Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Páginas 53, 692 citas
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guerras de «limpios», como se conocía a los liberales, y «comunes», como se denominaba a los comunistas. La vio- lencia se atenuó 95 tras el pacto bipartidista que dio origen al Frente Nacional. Algunos autores señalan una tercera ola desde principios de los años sesenta, con la persecución al campesinado comunista…

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una perspectiva de más largo aliento, como parte de un proyecto político y de vida, bien fuese por por una decisión libre y racional, o presos de las circunstancias. Así lo constató ante la Comisión este testimoniante: «Esos eran Pájaros, apoyados por los terratenientes. Ellos no estaban en contra del Estado, ellos…

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09Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · Páginas 100, 1032 citas
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destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…

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historiadores y analistas del fenómeno guerrillero en Colombia. Lo cierto es que, más allá de si el nacimiento de las FARC estaba o no inscrito en la lógica del desarrollo histórico. El PCC y el cerco militar contra Marquetalia le sirvió a la incipiente organización guerrillera para crear un poderoso mito fundacional.…

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10More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · Página 651 cita
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like to pass the time talking while they pluck feathers from a chicken). For the United States, El Davis was further proof that the Soviet virus had found a host. But it was a motley bunch that provoked such anxiety. They were farmers, most illiterate, chronically low on food and medicine. They squabbled as much among…

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11Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · Páginas 305, 4232 citas
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the redistribution of weapons taken in battle, returned home with a rifle he had liberated. Months later a communist patrol happened on the man, whose nom de guerre was El Diablo, and, acting on Charro Negro’s instruction, confiscated the rifle. That infuri- ated Gerardo Loayza, who vowed to avenge the crime against…

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of leading public figures to work together, and their willingness to enlist the citizenry in their partisan and personal struggles, spread violence and death over extensive portions of the nation. The armed struggle, first noted in sporadic incidents taking place in 1946, intensified over succeeding years, ul-…

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12Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Páginas 48, 542 citas
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Prías Alape alias 96 Coronel del Ejército estadounidense que en la guerra de Corea dirigió la Compañía Ranger del Octavo Ejército, una unidad encargada de acciones de guerra irregular. 97 Martínez Osorio, Hablan los generales, 28. 98 Londoño, Juan de la Cruz Varela. Sociedad y política. 99 Seguido a esto, la actividad…

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que llegaban hasta en pencas de mata de fique y daban plazos para abandonar los territorios. Estas acciones fueron resultado de una combinación de miedo, ánimo de venganza y fanatismo religioso, que fueron instrumentalizados desde la dirección del Partido Conservador. Bajo esta lógica de violencia, varios lugares en…

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13Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · Página 1011 cita
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como lo habían hecho muchos de los dirigentes de las guerrillas liberales que se habían dejado atraer por la euforia de los primeros meses del gobierno militar, cuando se anunciaba la suspensión de toda forma de persecución basada en razones políticas, y cuando se ofrecieron indultos y amnistías a los guerrilleros que…

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14La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · Página 661 cita
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habían sacrificado su vida y las armas conquistadas al precio de la sangre de muchos combatientes caídos era una traición en la cual no se incurría. Esto hacía la situa- ción de este sector de combatientes guerrilleros extre- madamente difícil. El análisis político que se hacía, a la luz de orientaciones centrales era…

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15Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 541 cita
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Canal Encuentro». 107 Semana, «El Tinigua». 108 Molano et al., Yo le digo una de las cosas: la colonización de la Reserva La Macarena. colonización, poblamiento e ímpetu organizativo (1953-1977) 55 Segunda oleada: las columnas de marcha La segunda oleada de poblamiento, iniciada también en los cincuenta, fue prota-…

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16Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · Página 391 cita
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población civil que buscaba su seguridad al lado de quienes tenían las armas. Por ello, la columna per- dió movilidad y tuvo que afrontar problemas de protección a la gente que se había sumado a la marcha Ese tiempo se constituyó en una especie de escuela de entrenamiento que hizo posible la etapa propiamente…

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17Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · Página 851 cita
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turned in their arms, the initiative passed to the Communists, who chose not to accept the government’s offer and regarded their resistance as “self-defense.” Juan de la Cruz Varela in the Sumapaz coffee-growing region of Cundinamarca pioneered this strategy. While pledging support for pacification, Varela…

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18Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · Página 652 citas
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despectivo respecto de los grupos armados, denominándolos “guerrillas rodadas”, mientras que utilizaba un vocabulario po- pulista en favor de la ciudadanía (Presidencia, 1954) entregando mercados, ofre- ciendo derechos a las mujeres e instando a la ciudadanía a apoyar al ejército con visión patriótica, de libertad y…

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despectivo respecto de los grupos armados, denominándolos “guerrillas rodadas”, mientras que utilizaba un vocabulario po- pulista en favor de la ciudadanía (Presidencia, 1954) entregando mercados, ofre- ciendo derechos a las mujeres e instando a la ciudadanía a apoyar al ejército con visión patriótica, de libertad y…

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19Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · Página 2281 cita
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titular de El Tiempo: ((E l Regreso a la Norma- lidad en el Llano* y abajo una fotografia panorámica a ocho colum- nas con este pie: <<... con la Cordillera al fondo y la inmensidad de la región en torno s uyo, las guerrillas caminan en fila india hacia el puesto de las autoridades militares en Tauramena para deponer…

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20Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · Páginas 38, 92, 953 citas
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tenía “el respaldo del Partido Comunista”. Añade que “según informaciones de Jorge Arboleda al hacenda- do Tomás Ramos quien confidencialmente las suministró a la Seccional”, el asalto del Charro se prepara en una finca de Neiva. 30 ¿Por qué se enredó el acuerdo? A pesar de las intenciones políticas del liderazgo…

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con la cual se descalifica, se aísla de la sociedad a las personas que se quiere asesinar, para que no haya protestas por su muerte. Pero ya está de moda en el ejército obligar a los soldados a asesinar a los campesinos, cambiarles su ropa civil por prendas mili- tares, sus alpargatas por tenis, ponerle un arma al…

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su proclividad sectaria, parecían funcionar como si fuesen identidades étnicas. No en vano el mote "chulativa”, con que los grupos libérales desig naban las fuerzas de policía durante la primera ola de la Violencia', ese era el nombre de una vereda conservadora del municipio boyacense de Boavita que desde 1837 había…

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21Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · Página 2061 cita
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a quien también se conoció como Mauro Torres; un aspecto que le aclararon quedó registrado en su texto, y tiene que ver con la posible venida del Che a Colombia: “En la entrevista, Yolanda y Antonio revelaron un dato que no había quedado registrado en las primeras entrevistas. Según el testimonio de las fuentes…

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22¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · Páginas 72, 772 citas
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Ejército contra las denomi- nadas “repúblicas independientes” (1964 y 1966). Según otras versiones, el regreso de los grupos comunistas a la lucha armada tuvo inicio, por un lado, en el asesinato de uno de sus jefes principales, Jacobo Prías Alape, alias Charro Negro, por parte de las guerrillas liberales; y, por otro…

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34 31. Véanse: Pizarro Leongómez, Las F ARC (1949-1966), 188-189; y Pizarro Leongómez, Una democracia asediada, 168. 32. Manuel Bonnet Locarno, “Operación Marquetalia. Surgen las FARC ”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, comp. Glenda Martínez…

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23Desterrados: Crónicas del desarraigoAlfredo Molano · 2001 · Página 501 cita
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papa? Duramos en dar con el chiste, pem 10 acertamos: Luis malinfor mo a la guerrilla sobre mi papa; Ie dijo al comandan te del frente que el viejo habia sido guerrillero y I': I.,I" II II I N III I habfa andado con Mariachi, (-I qlW mat6 a Charro Negro,que fue en vidajeIc de Tirofijo; que mi papa se habia vuelto rico…

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24Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · Página 1822 citas
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independientes” comunistas, comenzando por la más antigua y numerosa: 10 Robert H. Dix, Colombia: The Political Dimensions of Change (New Haven: Yale University Press, 1967), 279-280; Eduardo Pizarro Leongómez, “Revolutionary Guerrilla Groups in Co- lombia”, en Charles Bergquist, ed., Violence in Colombia: The…

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independientes” comunistas, comenzando por la más antigua y numerosa: 10 Robert H. Dix, Colombia: The Political Dimensions of Change (New Haven: Yale University Press, 1967), 279-280; Eduardo Pizarro Leongómez, “Revolutionary Guerrilla Groups in Co- lombia”, en Charles Bergquist, ed., Violence in Colombia: The…

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25No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 671 cita
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la colonia agraria comunista, con estrategias de guerra como los bombardeos, desencadenó grandes desplazamientos forzados en regiones como el Sumapaz. El siguiente mapa da cuenta de esos desplazamientos, las distancias entre los lugares de salida y llegada, y estrategias de comunicación y resistencia como la llamada…

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26Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · Página 591 cita
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colombiano en el marco de la guerra fría. Las operaciones de mayo de 1964 conocidas como Operación Soberanía, ocasionaron la salida de campesinos que organizados en grupos de autodefen- sas, iniciaron una marcha hacia el sur del país en columnas, este proceso per- mitió la consolidación política y militar con la…

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27Forgotten Peace: Reform, Violence, and the Making of Contemporary ColombiaRobert A. Karl · 2017 · Página 3501 cita
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world the rationale behind Marquetalia’s position. It was to become the public face of frontier Communism for decades to come. Issued on Colombia’s July 20 independence day, amidst ongoing combat around Marquetalia, the Guerrilla Fighters’ Agrarian Program (Programa Agrario de los Guerrilleros) opened with an…

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28Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombianoCentro Nacional de Memoria Histórica; Katherine López Rojas (coord.); Andrés Felipe Aponte; Carolina Lozano Rodríguez; Linda Lorena Sánchez Avendaño · 2017 · Página 671 cita
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joven de 15 años. (…) me dice: Este muchacho y yo hemos decidido que él se va con ustedes, (…). Recordé en seguida (…) que era hermano de un guerrillero muerto (…), -¿Por qué causa te vas con nosotros? –le pregunté–. La explicación, (…): Quiero ser hombre respetado y querido por todos como mi her- mano. Él sabía…

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29Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · Página 311 cita
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de Abril (M-19), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) o la guerrilla indigenista Quintín Lame (QL). APARICIÓN E HISTORIA DE LAS FARC, 1964-1998 Como se explicaba, las FARC toman el ataque sobre la República de Marquetalia del 27 de mayo de 1964 como su mito fundacional, si bien esta denominación no aparece…

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3030 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · Página 2191 cita
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de fundación fueron: ELN, 1962; Farc, 1964; EPL, 1967; M- 19, 1970. El M-19 se desmovilizó en 1990, el EPL en 1991 y las Farc-Ep en 2016. Todos fueron producto de la revolución cubana. Y, con alguna excepción, a partir de los años ochenta encontraron en el narcotráfico su fuente de financiamiento y expansión,…

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31Autodefensas de Cundinamarca. Olvido estatal y violencia paramilitar en las provincias de Rionegro y Bajo MagdalenaCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Rodrigo Arturo Triana Sarmiento, León Felipe Rodríguez Hernández, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · Página 351 cita
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las FARC, sí articuló formas organiza- tivas agrarias, legales e ilegales, constituidas en los años precedentes. En este sentido, la base construida por el movimiento comunista en los núcleos agra- rios cafeteros de Cundinamarca posibilitó la conformación de las estructuras guerrilleras en la década de 1960. 1.…

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32"Falsos positivos" en Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos, 2000-2010Movimiento de Reconciliación (FOR), Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) · 2014 · Página 231 cita
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en Colombia a. e jecuciones como expresión de “L a v io L encia ” y L a d octrina de s eguridad n aciona L, 1946-1988 El año de 1946 ha sido definido por parte de los historiadores modernos como el año en que se origina en Colombia un conflicto violento ininterrumpido hasta el día de hoy, en el que la violencia contra…

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33Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · Página 251 cita
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que Gaitan habia recibido dinero de los soviéticos para organizar la revuelta. Y, en con- secuencia, desde el estallido del 9 de abril en ade- lante, la politica del partido conservador, y la del go- bierno, estuvo inspirada por el temor de Ja revolu- cién social y por la necesidad de evitarla a toda costa. Entre las…

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34El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · Página 2411 cita
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amenazantes —insultos, humillaciones públicas, sermones incendiarios por parte del párn > co—, la policía penetraba a la población, encabezando a una masa de miembros del Partido Conservador movilizados y armados por el directorio local.216 Disparaban contra las casas de liberales pro minentes, quitaban a los…

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35El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · Página 742 citas
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una reunión en su despacho a los gremios, a los ganaderos y hacen- dados para proponerles la creación de un cuerpo de policía privado, con unas trescientas unidades dotadas y pagadas con fondos de los propietarios [...]” 23 Así grupos de conservadores armados empezaron a ejercer labo- res de “guardia cívica”. Policías…

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una reunión en su despacho a los gremios, a los ganaderos y hacen- dados para proponerles la creación de un cuerpo de policía privado, con unas trescientas unidades dotadas y pagadas con fondos de los propietarios [...]” 23 Así grupos de conservadores armados empezaron a ejercer labo- res de “guardia cívica”. Policías…

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36La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · Página 471 cita
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al- canza de parte y parte máximas expresiones de sevicia como ocurrió en El Líbano en 1952. Se sucede el incendio de El Tiempo, El Espectador, la sede de la Dirección Liberal Nacional y de las residencias de los doctores Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo. Policía uniformada interviene directa- mente en…

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37Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · Página 3111 cita
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(Sánchez, 1982: 214). Sin embargo, la represión también fue una característica común en las regiones de levantamientos. Muchos de los oficiales que comandaron la repre sión contra quienes participaron en los levantamientos del nueve de abril (los nueveabrileños), serían luego artífices de la represión contra la…

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