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Hecho histórico · La Violencia · 1946–1957

Guerrillas liberales y autodefensas campesinas (1949–1953)

Entre el autogolpe de Ospina Pérez en noviembre de 1949 y la amnistía de Rojas Pinilla en 1953, surgieron en el campo colombiano dos matrices insurgentes: la guerrilla liberal de los Llanos Orientales y las autodefensas campesinas comunistas del sur del Tolima, el Sumapaz y Viotá. Su alianza fue táctica y su ruptura definitiva; la primera se desmovilizó y la segunda se replegó hacia la selva, sembrando la geografía que dos décadas después alojaría a las FARC.

Guerrillas liberales y autodefensas campesinas (1949–1953)
Noviembre de 1949 – 1953
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
Noviembre de 1949 – 1953
Dónde
Llanos Orientales, Casanare, Arauca, Meta, Vichada, Sumapaz, Tolima, Viotá, Cundinamarca, Rioblanco, El Davis, Yopal
Protagonistas
Mariano Ospina Pérez, Laureano Gómez, Gustavo Rojas Pinilla, Eduardo Franco Isaza, Juan de la Cruz Varela, Manuel Marulanda, Dumar Aljure, Gerardo Loaiza, Guadalupe Salcedo Unda, Isauro Yosa (Mayor Lister), Jacobo Prías Alape (Charro Negro), Leopoldo García Peligro
02

Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. La politización y 'conservatización' de la policía desde 1946, que la convirtió en instrumento de represión partidista (chulavita) y desató violencia sistemática contra comunidades liberales en zonas rurales.
  2. El autogolpe de Ospina Pérez el 9 de noviembre de 1949 y la declaratoria de abstención liberal, que cerraron los canales institucionales y empujaron la resistencia política hacia las armas.
  3. El llamado del PCC a la autodefensa de masas en noviembre de 1949, que activó redes agrarias preexistentes en Viotá, Sumapaz y el sur del Tolima como infraestructura militar.
  4. La larga tradición de organización agraria en el Sumapaz y el sur del Tolima —ligas campesinas, movimiento UNIR, vínculos con Gaitán— que proveyó cuadros, liderazgos y memoria organizativa a las guerrillas comunistas.
  5. El patronazgo de hacendados liberales en los Llanos Orientales, que financiaron y armaron guerrillas como guardia partidista frente a la policía conservadora, dando origen al movimiento más numeroso del ciclo.
Noviembre de 1949 – 1953Guerrillas liberales y autodefensas campesinas (1949–1953)

Consecuencias

  1. La ruptura definitiva entre liberales ('Limpios') y comunistas ('Comunes') en El Davis tras la Conferencia de Boyacá (15 de agosto de 1952), que prefiguró la desconfianza estructural de los comunistas hacia cualquier amnistía negociada por élites liberales.
  2. La desmovilización de aproximadamente cinco mil guerrilleros llaneros bajo Guadalupe Salcedo tras la amnistía de Rojas Pinilla en 1953, seguida del asesinato de Salcedo después de 1957, que lo convirtió en símbolo del insurgente traicionado.
  3. Las columnas de marcha forzadas por los bombardeos y la represión estatal desplazaron núcleos organizados de resistencia armada hacia el piedemonte de la Cordillera Oriental (sur del Meta, norte del Caquetá, valles del Ariari y el Guayabero), sembrando la geografía del conflicto posterior.
  4. Los enclaves comunistas del Sumapaz, Viotá y sur del Tolima no se desmovilizaron tras el Frente Nacional de 1958 y sus combatientes, reorganizados en comunas agrícolas remotas, constituyeron la base organizativa directa de las FARC en los años sesenta.
  5. La participación de Manuel Marulanda Vélez y otros combatientes del sur del Tolima en las disputas 'Limpios vs. Comunes' los llevó a ser miembros fundadores de las FARC, convirtiendo este ciclo en el momento fundacional de la insurgencia rural colombiana contemporánea.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

Este ciclo no fue solo un episodio de La Violencia bipartidista: fue el laboratorio donde se forjaron las estructuras organizativas, las identidades sociales y las geografías de refugio que sostuvdrían la insurgencia colombiana durante el resto del siglo XX. La fractura entre guerrilla liberal hacendataria y autodefensa campesina comunista estableció una línea de quiebre que el bipartidismo restaurado nunca resolvió, y que las FARC heredaron como programa y como memoria. Entender ese período es condición para entender por qué el conflicto armado colombiano duró más de medio siglo.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

Guerrillas liberales y autodefensas campesinas (1949–1953)

Entre el cierre del Congreso por Mariano Ospina Pérez en noviembre de 1949 y la amnistía decretada por Gustavo Rojas Pinilla en la segunda mitad de 1953, en el campo colombiano se armaron dos matrices insurgentes que la memoria posterior tendió a fundir en una sola imagen: la guerrilla liberal de los Llanos Orientales, patrocinada por hacendados y organizada en torno a la identidad partidista, y las autodefensas campesinas de orientación comunista del sur del Tolima, el Sumapaz y Viotá, arraigadas en ligas agrarias con memoria propia. Su convivencia fue breve, su alianza táctica y su ruptura definitiva. La primera aceptó la amnistía y se disolvió; la segunda rechazó desmovilizarse, se replegó hacia las selvas del oriente y, en columnas de marcha que cargaban familias enteras, sembró la geografía que dos décadas después alojaría a las FARC. Aquellos cuatro años concentraron el momento fundacional de la insurgencia rural colombiana contemporánea: no como plan, sino como sedimento de una violencia que ni el gobierno conservador logró contener ni el bipartidismo restaurado supo resolver.

El país que se armó: del 9 de abril al cierre del Congreso

El 9 de abril de 1948, el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá abrió una crisis que Ospina Pérez sorteó con una segunda Unión Nacional, un gabinete de cohabitación con el liberalismo que duró alrededor de un año. En mayo de 1949, los liberales, en mayoría parlamentaria, decidieron aprovechar el Congreso para contrarrestar al presidente. La ruptura fue de fondo: impulsaron una reforma electoral que los conservadores llamaron "contrarreforma" y que adelantó los comicios presidenciales a noviembre de 1949. Ospina respondió el 9 de noviembre con un quiebre institucional de gran alcance —medidas de excepción consideradas un autogolpe— pocos días antes de la elección que llevó a Laureano Gómez a la presidencia sin oposición liberal, pues el partido, denunciando la falta de garantías, se declaró en abstención.

Entre esos dos momentos, el país rural ya llevaba años de violencia. Desde 1946 la policía había sido politizada y "conservatizada", convertida en instrumento de represión partidista bajo el nombre popular de chulavita. En su estela operaban los Pájaros, cuadrillas civiles al servicio conservador que dominaban zonas del Eje Cafetero: en el norte del Valle, el noroccidente de Risaralda y Caldas y varios municipios del Quindío, León María Lozano, el Cóndor, ejerció control territorial. La violencia no fue solo sectaria: en las zonas cafeteras del centro y norte del Tolima y el antiguo Caldas se combinó con despojo de tierras, robo de cosechas y ventas forzadas, con un patrón que se agudizaba en época de recolección.

Todo esto ocurrió sin que se materializara la guerra civil que muchos temieron. El ejército permaneció leal al gobierno y fue visto con relativa neutralidad, incluso con simpatía por sectores gaitanistas: el odio popular se redirigió hacia la policía política y las cuadrillas civiles, no hacia la tropa. Cuando el Partido Comunista de Colombia (PCC) emitió su llamado a la autodefensa de masas en noviembre de 1949 —en respuesta, según algunas versiones, al intento de imponer la ley marcial, y según otras, dos semanas después de que quedó clara la victoria de Laureano Gómez—, lo hizo sobre un campo ya en llamas y con la certeza de que el aparato armado del Estado no se fracturaría. No habría guerra civil clásica; habría, en su lugar, una constelación de resistencias regionales.

Los Llanos Orientales: la guerrilla más numerosa

Ninguna región produjo un movimiento armado del tamaño y la organización de los Llanos Orientales. En Casanare, Vichada, Meta y Arauca se levantó la fuerza más numerosa y mejor armada del ciclo. Una estimación de comienzos de 1950 la calculaba en unos 2.500 combatientes; otra, sin fecha precisa pero en pleno ascenso, hablaba de entre 2.000 y 3.000 hombres. Al final, cuando llegó la amnistía de 1953, Guadalupe Salcedo persuadiría a cinco mil guerrilleros de deponer las armas.

Su composición social explica su forma. Los hatos ganaderos del oriente estaban poblados por vaqueros, peones, aparceros, colonos y caporales. Estos últimos, hombres con función de mando sobre los trabajadores en la estructura del latifundio, entraron al monte junto con quienes estaban por debajo de ellos. La chispa fue temprana: Eliseo Velásquez, nativo de Líbano (Tolima), se alzó tras el asesinato de su padre por conservadores en 1946 y encabezó el ataque a Puerto López el mismo 9 de abril de 1948, convirtiéndose en una figura fundacional del alzamiento llanero.

El núcleo dirigente se consolidó después en torno a Guadalupe Salcedo Unda —llanero de sangre indígena, nacido en Santa Helena de Cusiana, Casanare— y Eduardo Franco Isaza, con comando en Yopal. A su alrededor operaron otros jefes cuya coexistencia nunca fue pacífica. Eduardo Nossa y Dumar Aljure mandaban comandos propios; Bernardo Giraldo y José Alvear Restrepo aportaron cuadros de origen urbano; Plinio Murillo se hizo fuerte en su zona; los hermanos Bautista terminarían siendo víctimas de rivalidades internas que revelan hasta qué punto la fuerza militar no fue nunca un cuerpo homogéneo.

La particularidad llanera fue el patronazgo hacendatario. Los grandes propietarios liberales de la sabana entendieron pronto que la insurgencia podía funcionar como guardia armada de sus hatos frente a la policía conservadora, y la financiaron. Esa relación duró mientras las banderas fueron estrictamente partidistas. Cuando la guerrilla comenzó a asumir demandas sobre la tierra y la condición de los peones, la alianza se resquebrajó. Para 1952, sectores importantes del movimiento —Salcedo entre ellos— se habían distanciado de la línea hacendataria y hablaban abiertamente de revolución y de derrocar al gobierno.

En esa deriva, la guerrilla llanera intentó darse instituciones propias. Con el apoyo de abogados y dirigentes que se sumaron a los campamentos, jefes reunidos en asamblea expidieron dos "leyes del Llano" para organizar la vida civil, jurídica y militar de las zonas bajo control insurgente: tribunales, códigos, disciplina interna, relaciones con la población. Fue el momento en que la guerrilla dejó de ser un conjunto disperso de bandas locales y ensayó una forma de Estado paralelo en la sabana. Pero seguía siendo una fuerza de identidad liberal, atada a un partido que en las ciudades no la reconocía ni la respaldaba.

Sumapaz, Viotá y el sur del Tolima: los enclaves comunistas

En simultáneo, el PCC organizó una geografía distinta. Tras el llamado de noviembre de 1949 se establecieron tres enclaves de autodefensa que no dependían de hacendados sino de estructuras agrarias previas. Viotá, cerca de Bogotá, había sido durante décadas núcleo cafetero de organización comunista. La región del Sumapaz, en el sur de Cundinamarca y frontera con el Tolima, cargaba una tradición de lucha campesina más larga aún: el movimiento agrario del Alto Sumapaz y el oriente del Tolima había sido liderado desde los años treinta por Erasmo Valencia y Juan de la Cruz Varela, con vínculos con Gaitán, y ya desde 1946 había formado grupos de autodefensa frente a la represión conservadora. El extremo sur del Tolima, tercer enclave, se organizó sobre bases de la Liga Campesina de la vereda El Limón, en Chaparral.

Los liderazgos reflejaban esa base social. Juan de la Cruz Varela encabezó las guerrillas del Sumapaz. Jacobo Prías Alape, Charro Negro, condujo el enclave del sur del Tolima. Isauro Yosa —Mayor Lister—, indígena natagaimuno, jornalero y recolector de café, dirigió la guerrilla comunista tolimense en articulación con Prías Alape. Ninguno era hacendado; ninguno debía su autoridad al patronazgo de una élite local. Su legitimidad venía de una tradición organizativa agraria en la que el PCC llevaba dos décadas trabajando.

El sustrato importa. Los conflictos del Tequendama y el Sumapaz en los años veinte y treinta —disputas sobre el derecho de los aparceros a sembrar café, sobre las tierras aparentemente baldías, sobre las condiciones de trabajo en haciendas de sociedades bogotanas— habían politizado el campo con la intervención del Partido Comunista, el PSR y el movimiento UNIR. En el sur del Tolima, los pleitos habían girado en torno a las pesas y medidas de las haciendas cafeteras, las huelgas de recogedores y las siembras clandestinas de cafetales en zonas altas de los latifundios. Cuando el PCC llamó a la autodefensa en 1949, esa red preexistente se convirtió, casi de inmediato, en infraestructura militar.

El Davis: la alianza que no cuajó

El punto donde las dos matrices se tocaron fue El Davis, en las estribaciones de la Cordillera Central, en el municipio de Rioblanco, sur del Tolima. Allí se estableció un comando unificado que reunió a guerrilleros liberales y comunistas, primer y único ensayo formal de convergencia entre las dos tendencias. La guerrilla liberal de la zona había sido organizada por Gerardo Loaiza y Leopoldo García, alias Peligro, hacendados que habían colonizado tierra en Rioblanco por instrucción del Partido Liberal de Ibagué. La comunista venía de la Liga Campesina de El Limón bajo Isauro Yosa.

El experimento duró poco. Hacia finales de 1951, el campamento se había dividido en dos sectores geográfica y políticamente distintos: los Comunes, en El Davis propiamente dicho, bajo mando de Yosa y Luis Alfonso Castañeda, alias Richard; y los Limpios, en el sector de La Ocasión, donde vivía don Gerardo Loaiza con sus leales. La fractura era de clase antes que de doctrina. Los liberales defendían la propiedad privada y la pertenencia al Partido Liberal; los comunistas impulsaban reforma agraria y formas de colectivización. Los primeros consideraban indisciplinados a los segundos y les atribuían actos de violencia contra pobladores; los segundos veían en los primeros representantes de intereses hacendatarios incompatibles con la lucha campesina.

La ruptura definitiva llegó en agosto de 1952, cuando los comunistas adoptaron el programa aprobado por la Conferencia del Movimiento Popular de Liberación Nacional —la Conferencia de Boyacá—, reunida el 15 de ese mes con delegados de las guerrillas del Llano, Santander, Antioquia y Sumapaz. La convergencia intentada en Boyacá fracasó por múltiples razones, entre ellas el escepticismo de la élite liberal ante un programa de contenido social, pero su efecto inmediato fue la separación irreversible en El Davis. A partir de ese momento, Limpios y Comunes fueron enemigos, y las rivalidades entre ellos abrieron brechas que la policía, el ejército y las cuadrillas paramilitares aprovecharon para incursiones devastadoras que otros enclaves —Sumapaz, Viotá— lograron evitar por su cohesión interna.

Esa fractura es el momento decisivo del ciclo. No fue un desacuerdo ideológico abstracto: fue el choque entre una guerrilla dirigida por hacendados que armaban campesinos con lógica de guardia partidista y una guerrilla de jornaleros y colonos con memoria agraria. Que los Limpios y los Comunes terminaran combatiéndose entre sí prefiguró todo lo que vendría después: la desconfianza estructural de los comunistas hacia cualquier amnistía negociada por élites liberales, y la convicción de que rendir las armas equivalía a exponerse al exterminio.

La represión y las columnas de marcha

Contra ambos enclaves y contra las zonas de apoyo social, el Estado desplegó una violencia que combinó fuerzas regulares, policía chulavita y cuadrillas civiles. El 2 de diciembre de 1952, la Fuerza Aérea bombardeó la población de Yacopí, en Cundinamarca, destruyendo sus dieciséis manzanas para acabar con el respaldo local a la guerrilla liberal de la zona. Bombardeos, incendios de casas, robos de animales, asesinatos y violaciones fueron tan sistemáticos que sacerdotes del Tolima, Antioquia y los Llanos Orientales documentaron ante el gobierno que la población prefería sumarse a las guerrillas antes que soportar ese trato. La chulavita cometió en el Sumapaz y el Tolima matanzas cuyos cuerpos eran transportados en volquetas y arrojados desde el puente de Pandi al río Sumapaz, en los precipicios de Profundos entre Villarrica y Cunday, o en el alto de Buenavista.

De esa represión surgió el fenómeno que sellaría la geografía insurgente colombiana: las columnas de marcha. Bombardeos como el de Yacopí y el asalto a El Davis en 1952 desplazaron a más de cinco mil personas que buscaron refugio en el Alto Sumapaz, la región del Duda, El Pato y las zonas aledañas a los ríos Ariari y Guayabero. No fueron desplazados corrientes: eran familias enteras acompañadas por combatientes armados que evacuaban en formación. En esa evacuación, la unidad de resistencia era la familia, y dentro de ella las mujeres cumplían funciones combatientes, organizativas y educativas que la historiografía tradicional durante décadas registró como anecdóticas, pero que resultaban centrales para sostener la columna en movimiento. La violencia estatal, al fracasar en destruir los enclaves, los desplazó hacia territorios de colonización marginal donde el Estado apenas existía, y donde la resistencia armada podía reconstituirse sobre bases más protegidas.

Esa segunda oleada de poblamiento del piedemonte de la Cordillera Oriental —sur del Meta, norte del Caquetá, valles del Ariari y el Guayabero— fue producto directo de la violencia y trasladó núcleos organizados de resistencia armada a la selva. La colonización forzada devino escuela de sobrevivencia militar: los mismos hombres y mujeres que huían aprendían a moverse en columna, a fortificar campamentos, a articular economía agraria y estructura combatiente. Décadas después, la reconstrucción histórica señalaría ese éxodo como uno de los antecedentes materiales del conflicto armado posterior.

Rojas Pinilla y la amnistía: dos respuestas divergentes

El 13 de junio de 1953, el teniente general Gustavo Rojas Pinilla derrocó a Laureano Gómez con el respaldo de las Fuerzas Militares, del directorio conservador ospinista y de sectores liberales. Su fórmula fue la pacificación: amnistía a los guerrilleros a cambio de entrega de armas. La respuesta reveló, con nitidez definitiva, que las dos matrices no eran una sola.

En los Llanos, la guerrilla liberal se desmovilizó. Entre agosto y octubre de 1953, el grueso de los combatientes entregó las armas a las autoridades militares. Se reportó que en seis semanas rindieron armas unos 3.220 hombres, incluyendo una contraguerrilla conservadora. Guadalupe Salcedo persuadió a sus cinco mil guerrilleros de deponer la lucha; en un gesto de ceremonial político, aceptó el llamado del gobierno y encabezó la entrega. La estructura llanera —clientelar, atada al Partido Liberal, dependiente del patronazgo hacendatario— no tenía cómo sostenerse cuando el partido y las élites regionales avalaron la salida negociada.

Juan de la Cruz Varela, en el Sumapaz, entregó a fines de octubre de 1953: 1.200 hombres según la prensa. Pero guardó las armas. El gesto —desmovilizar combatientes sin desarmar el enclave— fue una lectura política precisa: la amnistía era una ventana coyuntural; la amenaza latifundista era permanente. En el sur del Tolima, los Limpios de Loaiza aceptaron la amnistía, y algunos de sus grupos se pusieron a disposición del ejército para combatir a los Comunes. La lógica del Davis se completaba: los amnistiados liberales colaboraban con el Estado contra los comunistas que se negaban a rendirse.

Los Comunes rechazaron desmovilizarse porque desconfiaban de esos mismos Limpios y del gobierno que los recibía. Bajo directriz del PCC, se replegaron y se transformaron en autodefensas campesinas. En septiembre de 1954, Rojas Pinilla obtuvo de la Asamblea Constituyente la ilegalización del Partido Comunista, medida que confirmó lo que las estructuras comunistas ya sabían: la amnistía no las cubría en igualdad de condiciones. La decisión de no entregar las armas, tomada antes, quedó ratificada por los hechos.

En Villarrica, la estructura de autodefensa se mantuvo intacta pese a la amnistía ofrecida. A mediados de 1955, el gobierno declaró la región zona de operaciones militares y aplicó una política de tierra arrasada con bombardeos y ametrallamientos. De esa ofensiva salieron nuevas columnas de marcha que replicaron el patrón de 1952: desplazamiento organizado hacia el oriente, reconstitución del núcleo armado en territorios de colonización.

En esa reconstitución, la presencia femenina dejó de ser marginal. Cuando, tras la desmovilización de la mayoría de los liberales, los comunistas constituyeron el comando clandestino conocido como Los Treinta —bajo mando de Manuel Marulanda Vélez en compañía de Charro Negro—, su composición fue de 26 hombres y cuatro mujeres. La proporción no era simbólica: el grupo se estableció como colono en Gaitania y San Miguel, abrió trochas, sembró café, tendió redes de enlace hacia el Cauca, Huila, Caldas y el Valle, y en todas esas tareas las combatientes participaron. Cuando los sobrevivientes de las columnas de marcha se asentaron en Riochiquito, bajo el mando de Ciro Trujillo, levantaron escuelas y programas educativos que incorporaron a mujeres y hombres campesinos, mestizos e indígenas, en una configuración de colonia agraria armada donde la línea entre combatiente y colono se desdibujaba deliberadamente.

La geografía de la colonización armada

Al terminar el ciclo, el mapa de la insurgencia colombiana había cambiado. Los Llanos, que habían sido el epicentro cuantitativo del alzamiento, se pacificaron y se reintegraron al orden bipartidista con la desmovilización. El eje comunista, en cambio, se desplazó: de Viotá, el Sumapaz y el sur del Tolima —zonas de tradición agraria consolidada— hacia territorios de frontera. Riochiquito, en el Cauca; Marquetalia, en el sur del Tolima; El Pato, en el Caquetá; Guayabero y el Ariari, en el Meta. Estos nombres, que hasta 1949 eran apenas topónimos de colonización, se convirtieron entre 1953 y 1955 en núcleos de asentamiento armado.

Los sobrevivientes de las columnas de marcha configuraron allí colonias agrarias donde la producción campesina —café en las zonas altas, cultivos de pancoger en las bajas— coexistía con estructuras de autodefensa permanente. Un documento estadounidense desclasificado de mayo de 1959 identificaba a Víctor Merchán como figura dominante de la comunidad comunista del Sumapaz y consignaba que los intentos de expansión hacia zonas aledañas habían sido bloqueados por el presidente Alberto Lleras Camargo mediante el envío de tropas. La geografía comunista era ya un dato reconocido de la seguridad nacional.

El Frente Nacional, pactado en 1958, no desmontó estos enclaves. Sobrevivieron a la reconciliación bipartidista sin desmovilizarse, y al inicio de los años sesenta sus combatientes vivían en comunas agrícolas en zonas montañosas remotas. En 1961, el senador Álvaro Gómez Hurtado denunció desde el Congreso la existencia de "repúblicas independientes" en esas regiones, una fórmula que preparó el terreno político para la ofensiva militar contra Marquetalia de 1964. La operación contra ese enclave, y la fundación de las FARC en el mismo año por combatientes provenientes en su mayoría de las columnas de marcha, clausuraron formalmente el ciclo abierto en 1949. Entre los fundadores estaban Manuel Marulanda Vélez, Ciro Trujillo, Rigoberto Lozada, Carmelo López, Rogelio Díaz y José de Jesús Rivas; Jacobo Arenas fue el único cuadro urbano de origen obrero.

Guadalupe Salcedo: el símbolo del amnistiado

La suerte de Guadalupe Salcedo condensa la trayectoria de la matriz liberal. Después de haber convencido a cinco mil hombres de entregarse en 1953, y tras la caída de Rojas Pinilla el 10 de mayo de 1957, el bipartidismo restaurado no lo protegió. Salcedo fue asesinado poco después de esa transición, convertido a partir de ese momento en el símbolo por excelencia del insurrecto amnistiado y traicionado, el hombre que creyó en la palabra del Estado y pagó por creerla. Su muerte confirmó retrospectivamente, ante los ojos de los comunistas que se habían negado a entregar las armas, que la decisión de no desmovilizarse había sido acertada.

Ese contraste operó como pedagogía política durante los años siguientes. Los Llanos, sin dirigencia sobreviviente ni estructura clandestina, se despolitizaron militarmente; algunos jefes desmovilizados como Dumar Aljure derivaron en trayectorias personales de bandidaje o notabilidad regional, sin base insurgente. Los enclaves comunistas, en cambio, contaban con un ejemplo elocuente de por qué debían continuar armados, y con una geografía propia donde el Estado tardaría dos décadas en volver con fuerza suficiente.

El sedimento

Los cuatro años entre el cierre del Congreso de noviembre de 1949 y la amnistía de 1953 no produjeron una guerra civil, no derrocaron al gobierno conservador y no unificaron a las guerrillas del país. Produjeron algo más denso y más duradero: dos maneras distintas de armar el campo colombiano contra el Estado, una compatible con la política bipartidista y otra incompatible con ella. Los Llanos fueron el gran alzamiento partidista de la primera; el Sumapaz, Viotá y el sur del Tolima fueron el laboratorio agrario y comunista de la segunda. Cuando la primera aceptó la amnistía y se disolvió, la segunda heredó, casi por defecto, la representación de la insurgencia rural.

La transferencia no fue mecánica. Requirió una cadena de contingencias: la fractura del Davis en 1952, el fracaso de la Conferencia de Boyacá, los bombardeos de Yacopí y Villarrica, la ilegalización del PCC en 1954, el asesinato de Salcedo, la denuncia de las "repúblicas independientes" y la ofensiva contra Marquetalia. Cada uno de esos episodios podría haberse resuelto de otro modo. Pero el sustrato estructural —una matriz agraria con memoria organizativa propia, protegida por una geografía de colonización marginal producida por el propio desplazamiento— tenía una consistencia que la matriz liberal, dependiente del patrocinio hacendatario y de la identidad partidista, nunca tuvo.

Que las FARC hayan podido reclamar en 1964 una genealogía que iba de las ligas campesinas del Sumapaz de los años treinta a las autodefensas del sur del Tolima de los cincuenta y a las columnas de marcha del Ariari y el Guayabero no fue un artificio propagandístico. Fue el reconocimiento tardío de un hecho: aquellos años dejaron como sedimento una geografía y una tradición organizativa que ninguna amnistía —ni la de Rojas, ni la del Frente Nacional— logró desactivar. La insurgencia colombiana de la segunda mitad del siglo XX nació en la manera en que, entre 1949 y 1953, dos matrices se probaron, se enfrentaron y siguieron caminos irreconciliables.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

48 documentos · 76 fragmentos
01Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 38, 952 citas
[1]su proclividad sectaria, parecían funcionar como si fuesen identidades étnicas. No en vano el mote "chulativa”, con que los grupos libérales desig naban las fuerzas de policía durante la primera ola de la Violencia', ese era el nombre de una vereda conservadora del municipio boyacense de Boavita que desde 1837 había…p. 38
[34]con la cual se descalifica, se aísla de la sociedad a las personas que se quiere asesinar, para que no haya protestas por su muerte. Pero ya está de moda en el ejército obligar a los soldados a asesinar a los campesinos, cambiarles su ropa civil por prendas mili- tares, sus alpargatas por tenis, ponerle un arma al…p. 95
02Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 401 cita
[2]economic elites that dominated both polit- ical parties (Pearce 1990, 44). His candidacy expressed the frustration of mil- lions of Colombians disappointed with the failed reformist efforts of the López-Pumarejo government. In April 1948 Gaitan was assassinated in the streets of Bogotá. His death set off an incredible…p. 40
03El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 65, 694 citas
[3]en Colombia /// Hernando Calvo Ospina 64 de seguridad nacional. 6 Son muchos los investigadores que no han excluido la participación de la CIA que, recién creada, hubiera tenido en ese asesinato político su gran bautizo. Washington, como lo dictara la directriz de Seguridad Nacional de Truman, en la mentira plausible,…p. 65
[4]en Colombia /// Hernando Calvo Ospina 64 de seguridad nacional. 6 Son muchos los investigadores que no han excluido la participación de la CIA que, recién creada, hubiera tenido en ese asesinato político su gran bautizo. Washington, como lo dictara la directriz de Seguridad Nacional de Truman, en la mentira plausible,…p. 65
[12]parida necesariamente en el campo. Cuando en Colombia el Partido Comunista llamó a la autode- fensa de las masas, noviembre de 1949, en algunas regiones ya reto- ñaba entre liberales gaitanistas. Porque la alternativa era resistir o perecer. El presidente Gómez Castro, al darse cuenta que había nacido una resistencia…p. 69
[13]parida necesariamente en el campo. Cuando en Colombia el Partido Comunista llamó a la autode- fensa de las masas, noviembre de 1949, en algunas regiones ya reto- ñaba entre liberales gaitanistas. Porque la alternativa era resistir o perecer. El presidente Gómez Castro, al darse cuenta que había nacido una resistencia…p. 69
04Siembra vientos y recogerás tempestades. La historia del M-19, sus protagonistas y sus destinosPatricia Lara S. · 2002 · p. 291 cita
[5]llegó también la re vuelta. Mientras tanto, varios jefes liberales fueron a Palacio para hablar con el presidente sobre la difícil situa ción. Ospina continuó en el mando. Los liberales aceptaron colabo rar con él. Varios días permaneció la multitud ebria, sin que nadie la dirigiera. Se diluyó la revuelta en las…p. 29
05Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 89, 1012 citas
[6]al gobierno. De todos modos, los dirigentes liberales intentaron convencer a Ospina Pérez de que cediera el poder, mientras que algunos militares sugirieron que se organizara una junta de gobierno provisional, con militares y dirigentes conservadores, para recuperar el orden. El presidente, acosado por multitudes…p. 89
[61]como lo habían hecho muchos de los dirigentes de las guerrillas liberales que se habían dejado atraer por la euforia de los primeros meses del gobierno militar, cuando se anunciaba la suspensión de toda forma de persecución basada en razones políticas, y cuando se ofrecieron indultos y amnistías a los guerrilleros que…p. 101
06Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 221, 2282 citas
[7]destajo q ue li q uidaban sel ectivamen te lib eral es des d e J> alm ira hasta A rm enia, y El P aís, más recatado y oligarca. E l au togol pe de Os pina y la decla ratoria de abstención li be ral de fin es de 1949, a br ie ron lo q ue a quí he mo s ll a mad o un a segu n- da eta pa qu e, po r m ome nt os, pareció…p. 221
[57]titular de El Tiempo: ((E l Regreso a la Norma- lidad en el Llano* y abajo una fotografia panorámica a ocho colum- nas con este pie: <<... con la Cordillera al fondo y la inmensidad de la región en torno s uyo, las guerrillas caminan en fila india hacia el puesto de las autoridades militares en Tauramena para deponer…p. 228
07Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 1271 cita
[8]de las elecciones presidenciales eue se llevarían a cabo on junio de 1959; las parlamentarias se postergaron de marzo a juro de 1949 Terminada la Unión Nacional, en mayo de 1949, los liberales decidieron aprovechar su mayoría parlamentaria para contrarrestar La acción del presi- dente Presentaron un proyecto de re-…p. 127
08Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 25, 612 citas
[9]que Gaitan habia recibido dinero de los soviéticos para organizar la revuelta. Y, en con- secuencia, desde el estallido del 9 de abril en ade- lante, la politica del partido conservador, y la del go- bierno, estuvo inspirada por el temor de Ja revolu- cién social y por la necesidad de evitarla a toda costa. Entre las…p. 25
[55]El jefe insurgente Guadalupe Salcedo dialoga de igual a igual con el general Duarte Blum. Herrera habia padecido atroces vejamenes a manos de los agentes de seguridad en los dias de su cau- tiverio. Agosto 19. En rueda de prensa con periodistas norteamericanos, Rojas afirma que no ha incorpo- rado a los liberales a su…p. 61
09Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2321 cita
[10]a las características regionales asumió sus propias modalidades. Sin em- bargo, al igual que en Bogotá, los movimientos carecieron de una or- ganización y dirección adecuadas; los espontáneos líderes se quedaron esperando la decisión radical de las altas esferas del liberalismo aposen- tadas en Bogotá o las…p. 232
10Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 157, 1722 citas
[11]especie de estado socialista, y los comunistas se establecieron entre ellos; poco a poco lograron una posición de influencia dominante. Esto es cierto, en especial, de Víctor Merchán que, prácticamente, parece dirigir sus asuntos; y de Juan de la Cruz Varela, quien durante la administración Rojas fue el líder militar…p. 157
[62]y militares. La respuesta desde el movimiento guerrillero no fue del todo homogénea: las guerrillas de los limpios del sur del Tolima, la de los Loaiza, la de los García y otras, entraron en contacto con el Gobierno, y algunas de ellas se pusieron a disposición de las autoridades militares para luchar contra los…p. 172
11Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 2322 citas
[14]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…p. 232
[15]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…p. 232
12When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 1603 citas
[16]Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…p. 160
[17]Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…p. 160
[18]Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…p. 160
13Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 177, 2262 citas
[19]durante periodos relativamente largos, dada la coexistencia en su estructura productiva de una ganadería inmediatamente disponible para el consumo y terrenos aptos para el sembrado de cultivos de pan coger de retorno inmediato. En su conjunto, estas zonas pudieron haber llegado a albergar hasta 20. 000 hombres en…p. 177
[27]este se mantuviera como guardián de sus hatos. La situación empezó a cambiar por una conjugación de circunstancias internas y externas al movimiento rebelde. Al lado de los grupos que dirigía quien ahora se autoproclamaba el General Velásquez, se venían fortaleciendo, gradualmente, otros comandos con otros líderes…p. 226
14Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 318, 3222 citas
[20]agrario del Alto Su- mapaz y Oriente del Tolima, liderado por Erasmo Valencia y Juan de la Cruz Varela, y de las relaciones de ellos con Gaitán, surgieran las guerrillas del Su- mapaz, grupos de autodefensa campesina que enfrentaron la opresión y per secución del régimen conservador y del proyecto de conservatización…p. 318
[26]m b ia La guerrilla de los Llanos se conformó a comienzos de los cincuenta, cuando el liberal Elíseo Velásquez se alzó en armas para defenderse de la per secución del régimen conservador. En los Llanos se integraron las guerrillas liberales con una heterogénea composición social: campesinos desplazados de sus…p. 322
15Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 221 cita
[21]el comunismo —aún alejado de la toma del poder político y más focalizado en la noción maoísta de guerra popular prolongada —, se va a afianzar sobre dos escenarios que, con posterioridad, serán claves en la emergencia guerrillera de las FARC, ya en la década de los sesenta: Tequendama y Sumapaz en Cundinamarca y el…p. 22
16Autodefensas de Cundinamarca. Olvido estatal y violencia paramilitar en las provincias de Rionegro y Bajo MagdalenaCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Rodrigo Arturo Triana Sarmiento, León Felipe Rodríguez Hernández, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 351 cita
[22]las FARC, sí articuló formas organiza- tivas agrarias, legales e ilegales, constituidas en los años precedentes. En este sentido, la base construida por el movimiento comunista en los núcleos agra- rios cafeteros de Cundinamarca posibilitó la conformación de las estructuras guerrilleras en la década de 1960. 1.…p. 35
17No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 601 cita
[23]eran importantes, el movimiento gue- rrillero más numeroso y mejor armado estaba en Casanare, Vichada, Meta y Arauca 108. Su capacidad militar les dio para tomarse bases militares como las de Palanquero, en Cundinamarca, y pueblos como Orocué, en Casanare. Al comienzo, los hacendados apoyaron a las guerrillas, pero…p. 60
18Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 187, 2172 citas
[24]de los esp í ritus ”. Alfonso L ó pez, con autorizaci ó n del gobierno, que busc ó en varias ocasiones un acuerdo con la guerrilla que llevara a su desarme, se entrevist ó con algunos jefes guerrilleros sin ning ú n resultado. Sin embargo, las guerrillas segu í an aumentando: en los Llanos Orientales, dirigidas por…p. 217
[68]de las rebeliones in d í genas en el sur del Tolima y el Cauca, revivieron despu é s de 1920, apoyadas por ligas agrarias o campesinas, por un ef í mero Partido Agrario, por disidencias liberales y por el Partido Socialista Revolu cionario, y estuvieron concentradas en sitios como el Tequendama y Sumapaz. All í…p. 187
19Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 40, 612 citas
[25]During the first phase, prosperous Liberal ranchers who felt threatened by the Conservative regime helped to organize and finance the struggle. The guerrillas, for their part, at times looked upon the directorate as their supreme mentor, while at other times believed the politicians of the capital to be “comfortable…p. 40
[29]a failed attempt to topple the Ospina government. Tortured and humili- 51 The Violencia and Its Impact on the Llanos, 1946–1953 ated while incarcerated, Salcedo also became aware that the demands of the Llanero people were justified. Once freed, he vowed to join the revolutionary cause. Accompanied by a band of…p. 61
20Colombia: Territorial Rule and the Llanos FrontierJane M. Rausch · 1999 · p. 3751 cita
[28]thoroughly enraged, wanted to set fire to the building, but their leaders dissuaded them, so they turned instead to the building that housed the offices of Eco de Oriente. Smashing the doors open, they seized copies of the latest issue of the paper and burned them in the plaza. The crowd also demanded the resignation…p. 375
21Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 47, 512 citas
[30]batallones del Ejército. Aunque la operación fue un fracaso militar, desen- cadenó la “rebelión llanera” que se prolongó hasta mediados de 1952 (Molano, 1986). Durante esta rebelión, numerosas victorias en contra de la Poli- cía y el Ejército consagraron a Guadalupe Salcedo, Eduardo Fran- 20 Todas las entrevistas…p. 47
[60]comu- Barrancabermeja (Santander), Franco en Urrao (Antioquia), Juan de la Cruz Varela en la región del Sumapaz y en el Tolima José María Oviedo Arboleda y Leopoldo García. Todos ellos pactaron la paz y regresaron a la actividad agrícola (Colombia Nunca Más, 2011). 51 Procesos de colonización y semillas del…p. 51
22La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · p. 47, 652 citas
[31]cual se han organizado los grupos humanos lo- cales. Importa considerar los conuqueros, los vegueros, los caba- lliceros, los vaqueros y los caporales. Todos tomaron parte activa en acciones de armas. El conuquero que vive infelizmente en un rancho, siempre aco- sado por los dueños del hato, no tiene, no puede tener…p. 65
[52]al- canza de parte y parte máximas expresiones de sevicia como ocurrió en El Líbano en 1952. Se sucede el incendio de El Tiempo, El Espectador, la sede de la Dirección Liberal Nacional y de las residencias de los doctores Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo. Policía uniformada interviene directa- mente en…p. 47
23Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 108, 1422 citas
[32]de las autoridades fuera evidentemente injusta. Guadalupe Salcedo era un guerrero vigoroso y leal con sus hombres, hábil estratega y memorable ser humano, firme en sus convicciones e implacable en el combate, que cuando fue llamado a la paz y a la concordia y se convenció de que la promesa oficial era sincera, actuó…p. 108
[74]de los llamados territorios nacionales, de la extensa Orinoquia, sino el fenómeno de una guerrilla que ya no se identificaba con los partidos tradicionales. Los primeros guerrilleros comunistas eran en realidad liberales traicionados, campesinos que le dijeron no a la orden de emigrar a la ciudad, las gentes del campo…p. 142
24Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 41, 452 citas
[33]contra el Secretariado de las farc en Casa Verde y de agresión militarista contra el movimiento popular en todo el país” 32. Resulta necesario preguntarse entonces, ¿a qué guerras se están refiriendo las farc, con antelación a su momento de creación? Las “cuatro guerras” que han marcado los orígenes de las farc se…p. 41
[59]la actitud de explotación y represión que a lo largo de la historia ha mostrado la oligarquía como constante” 41. La “segunda guerra” se explica igualmente por un acto injusto del Estado, que respondió a la organización pacífica de los campesinos con un operativo militar. Esa “segunda guerra” se desenvolvió en…p. 45
25Presencia de las mujeres en la violencia del Tolima 1948 - 1964. Casos en los municipios de Chaparral, Planadas y RoviraMyriam Moreno Patiño · 2019 · p. 1281 cita
[35]se escribió en la novela de Alirio Vélez Machado Sargento Matacho 80 Meertens también argumenta que las pocas mujeres que estuvieron en la vida de militancia debían tener un marido líder o combatiente, pero al entrar en la maternidad, quedaban por fuera de este derecho, es decir, la maternidad representaba un punto de…p. 128
26Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 1001 cita
[36]destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…p. 100
27De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 50, 542 citas
[37]del departamento (Medina, 2007, página 290). El conflicto entre los dos sectores tuvo que ver con varios aspectos. Primero, las mar- cadas diferencias políticas y organizativas que subyacían entre estas guerrillas. Así, las guerrillas liberales fueron organizadas y comandadas por Gerardo Loaiza y Leopoldo García,…p. 50
[41]de fondo, había posturas políticas e ideológicas en lo que cada uno defendía. Por ejemplo, se puede resaltar la defensa, por parte de Los Limpios, de la propiedad privada y la pertenencia al Partido Liberal: “Señores Santarritunos: Están muy gloriosos porque es- tán con los hijueputas limpios. Les avisamos que tienen…p. 54
28A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · p. 21, 264 citas
[38]contra los conservadores y la policía chulavita. Los comunistas, orientados p o r el Partido, tenían u n program a social que reivindicaba los derechos a las tierras baldías y las garantías políticas a la oposición. Hacia finales de 1951 El Davis se dividió en dos sectores: El Davis propiam en te dicho, mandado por…p. 21
[39]contra los conservadores y la policía chulavita. Los comunistas, orientados p o r el Partido, tenían u n program a social que reivindicaba los derechos a las tierras baldías y las garantías políticas a la oposición. Hacia finales de 1951 El Davis se dividió en dos sectores: El Davis propiam en te dicho, mandado por…p. 21
[43]la mayoría de los com batientes liberales, los comunistas subjetivam ente no podían continuar p o r su cuenta y riesgo” el m o vim iento. E ntonces optó p o r constituir, en com pañía de C harro N egro, u n com ando clandestino, “ abso lutam ente m óvil”, que se conoció com o el de “Los T reinta”, con 26 hom bres y…p. 26
[44]la mayoría de los com batientes liberales, los comunistas subjetivam ente no podían continuar p o r su cuenta y riesgo” el m o vim iento. E ntonces optó p o r constituir, en com pañía de C harro N egro, u n com ando clandestino, “ abso lutam ente m óvil”, que se conoció com o el de “Los T reinta”, con 26 hom bres y…p. 26
29More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 65, 722 citas
[40]like to pass the time talking while they pluck feathers from a chicken). For the United States, El Davis was further proof that the Soviet virus had found a host. But it was a motley bunch that provoked such anxiety. They were farmers, most illiterate, chronically low on food and medicine. They squabbled as much among…p. 65
[75]disarming, the rebels wanted THE ALCHEMIST 45 the Communist Party to regain its legal status. They wanted certain democratic freedoms restored, among them the right to organize unions and peasant associations. They wanted more government in- vestment in schools, roads, health clinics, and bridges. They wanted land…p. 72
30Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 142, 1542 citas
[42]veterano diri- gente campesino Isauro Yosa, «Mayor Lister», y el guerrillero de ascendencia indígena Jacobo Prías Alape, «Cha- rronegro», pero en el largo plazo, lo que resultó más significativo fue la evolución de campesinos que prove- nientes de otras regiones (Cauca, Hui- la, Quindío) y habiendo militado en- tonces…p. 142
[58]hacia Ríochiquito, en el Cauca, por el filo de la cordillera central. Los que tomaron el camino del Sumapaz fue- ron acogidos por un veterano líder agrario de estirpe gaitanista, Juan de la Cruz Várela, llevado gradualmente por la Violencia a hacer la causa co- mún con sus antiguos rivales, los co- munistas. Varela,…p. 154
31Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 48, 542 citas
[45]cuello.» El segundo «en una profunda herida sobre la garganta, muy cerca del tronco [...] corriendo con fuerza un machete afilado sobre la parte anterior del cuello.». Espejo y Rozo, «El léxico de la Violencia en Colombia en algunas obras de la literatura de violencia», 10. 66 Centro Nacional de Memoria Histórica,…p. 48
[47]Canal Encuentro». 107 Semana, «El Tinigua». 108 Molano et al., Yo le digo una de las cosas: la colonización de la Reserva La Macarena. colonización, poblamiento e ímpetu organizativo (1953-1977) 55 Segunda oleada: las columnas de marcha La segunda oleada de poblamiento, iniciada también en los cincuenta, fue prota-…p. 54
32Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 48, 512 citas
[46]de malhechores sorprendió a la pequeña guarnición y después de haber asesinado a once personas, incendió la población y redujo a cenizas la iglesia y la casa cural. Poco después se trató de reedificar el pueblo, no lejos de las ruinas; pero una nueva incursión de los bandidos lo destruyó completamente 82. El terror y…p. 51
[49]que llegaban hasta en pencas de mata de fique y daban plazos para abandonar los territorios. Estas acciones fueron resultado de una combinación de miedo, ánimo de venganza y fanatismo religioso, que fueron instrumentalizados desde la dirección del Partido Conservador. Bajo esta lógica de violencia, varios lugares en…p. 48
33Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 691 cita
[48]una perspectiva de más largo aliento, como parte de un proyecto político y de vida, bien fuese por por una decisión libre y racional, o presos de las circunstancias. Así lo constató ante la Comisión este testimoniante: «Esos eran Pájaros, apoyados por los terratenientes. Ellos no estaban en contra del Estado, ellos…p. 69
34Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 521 cita
[50]civiles conservadores contra los liberales. Esas aplanchadas eran hechas por los futuros Pájaros» 68. Si bien existen varias tipologías del denominado «bandolerismo», se asocia el bandolerismo político 69 con las agrupaciones violentas que reivindicaron una filiación política y usaron las armas en la aniquilación del…p. 52
35Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 421 cita
[51]regiones como el centro y norte del Tolima y el antiguo Caldas. Fueron las zonas cafeteras en regiones centrales del país –aquellas donde se habían concentrado los conflictos entre hacendados y campesinos colonos en las décadas del veinte y treinta– donde fue más cruda la violencia, y donde se produjeron con más…p. 42
36¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 791 cita
[53]propiedad, debido a la vertiginosa expansión de haciendas ganaderas y agrícolas que causaba la expulsión de colonos y aparceros, generalmente adscritos al Partido Liberal. Esas tensiones habían sido determinantes en el surgimiento de las guerrillas liberales de Julio Guerra, en el alto San 39. Véase: Aguilera, “El…p. 79
37Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 391 cita
[54]población civil que buscaba su seguridad al lado de quienes tenían las armas. Por ello, la columna per- dió movilidad y tuvo que afrontar problemas de protección a la gente que se había sumado a la marcha Ese tiempo se constituyó en una especie de escuela de entrenamiento que hizo posible la etapa propiamente…p. 39
38Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 3841 cita
[56]new president was also a committed cold warrior who believed that Colombia might fall victim to communist subversion at any moment. He spoke of the need for vigilance against communist infiltration during a ban- 16. Alfonso López Pumarejo (left) and Mariano Ospina Pérez (right), with President Gustavo Rojas Pinilla,…p. 384
39La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · p. 671 cita
[63]Pero la entrega de los hombres que habían sacrificado su vida y las armas conquistadas al precio de la sangre de muchos combatientes caídos era una traición en la cual no se incurría. Esto hacía la situa- ción de este sector de combatientes guerrilleros extre- madamente difícil. El análisis político que se hacía, a la…p. 67
40Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 1981 cita
[64]As Darío Fajardo and Medófilo Medina have shown, the uncertainty of land titles in these areas was such that the "agrarian question" remained very much alive. These were also regions with considerable preexisting peasant politicization, through the Communist party, the Partido Socialista Revolucionario, and Gaitán's…p. 198
41El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 343, 3882 citas
[65]2.ª ed., Bogotá, 1968, pp. 74-77, 114-141. 386 TRANSFORMACIONES DE LA ESTRUCTURA PRODUCTIVA CAFETERA Hay que volver a recordar que la gran propiedad consistía en el Sumapaz en latifun- dios inexplorados o marginal mente explotados por propietarios ausentistas; en las laderas de Cunday, se trataba de haciendas…p. 388
[69]liberales, instrumentaron su descontento, canalizaron sus aspiraciones y dieron alguna coherencia política a sus reivindicaciones. Muy sintéticamente la protesta de estas regiones puede enunciarse así: 1) En cuanto a sus causas de corto plazo, hay que mencionar: la acelerada expan~ión de la producción cafetera a…p. 343
42Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 1751 cita
[66]Anual de Historia “Ernesto Restrepo Tirado” Panel 2 · Colonización, coca y movimiento social: el caso del Putumayo 175 iniciaron esfuerzos para colonizar esta parte de la Amazonia con el fin de ejer- cer su soberanía sobre esta área de frontera. 1947-1962: la colonización de la violencia Durante este periodo se…p. 175
43En medio del Magdalena MedioAlfredo Molano Bravo · 2009 · p. 461 cita
[67]de la década, el pueblo tenía aires ya de pequeña ciudad. ¿Qué expresiones políticas tuvo este largo conflicto agra- rio? Las zonas altas, más cordilleranas y que pertenecían a los municipios de Chinquinquirá, Muzo, y Jesús María, eran des- de la Guerra de los Mil días zonas conservadoras. No así los municipios…p. 46
44Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 521 cita
[70]hablaba hasta que acabara. Él era muy buena gente (…) era chiquitico, pero era bravo de la lengua” (CNMH, entrevista con abuela, 2012). 1.4. Colonización, continuidad de la Violencia, e influencia del movimiento comunista En este contexto, el municipio de Villarrica, ubicado al oriente del departamento del Tolima,…p. 52
45La tierra no basta. Colonización, baldíos, conflicto y organizaciones sociales en el CaquetáCentro Nacional de Memoria Histórica, Erika Andrea Ramírez Jiménez · 2017 · p. 441 cita
[71]ya era enemigo. Allá no llegaba a preguntar nadie que si uno era conservador o liberal, allá llegaban a matar. Después nosotros nos enteramos que se hizo una reunión muy grande con todas las guerrillas: las del sur del Tolima, las de Cundinamarca y la de río Chiquito en el Cauca; en la que se plantearon qué hacer,…p. 44
46Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2441 cita
[72]el propósito de convertir las autodefensas campesinas en la guerrilla del partido dentro de la estrategia de combinación de todas las formas de lucha (Pizarro, 1991). Uno de estos asentamientos campesinos, Marquetalia, se constituyó en la esencia del mito fundacional de las FARC. Se trataba de una comunidad campesina…p. 244
47Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 661 cita
[73]seguridad. A cargo de Ciro Trujillo, una comisión se movió con el objetivo de establecerse, reconstruir la autodefensa campesina y levantar un movi- miento agrario integrado por guerrilleros y sus familias, campesinos locales y habitantes indígenas. La labor, sin embargo, no era fácil, pues los intereses de unos y…p. 66
48Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 561 cita
[76]de sus pue- blos y se reagruparon en el sur del Tolima. COMPOSICIÓN DE CLASE Y DE GÉNERO DE LAS FARC Los comandantes de las FARC de ese entonces eran Manuel Maru- landa Vélez,Jacobo Arenas, Rigoberto Lozada (Joselo), Carmelo López, Rogelio Díaz,José de Jesús Rivas (Cartagena) y Ciro Trujillo. Todos eran de origen…p. 56