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Hecho histórico · La Violencia · 1946–1957

Guerrillas del Llano y autodefensas comunistas del Tolima (1949–1955)

Entre 1949 y 1955, las guerrillas de los Llanos Orientales y las autodefensas comunistas del sur del Tolima construyeron proyectos agrarios y políticos propios frente al aparato represivo conservador, distinguiéndose del chulavismo por su vocación de gobierno alternativo. Sus desenlaces divergentes —amnistía y asesinato de Guadalupe Salcedo para unos, ilegalización y bombardeo para los otros— sembraron la semilla directa de las FARC y del conflicto armado que vendría.

Guerrillas del Llano y autodefensas comunistas del Tolima (1949–1955)
1949–1955
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
1949–1955
Protagonistas
Eduardo Franco Isaza, Juan de la Cruz Varela, Jorge Eliécer Gaitán, Laureano Gómez, Mariano Ospina Pérez, Gustavo Rojas Pinilla, Alfonso López Pumarejo, Guadalupe Salcedo Unda, Manuel Marulanda Vélez (Pedro Antonio Marín), Jacobo Prías Alape (Charro Negro), Isauro Yosa (Mayor Lister), Partido Comunista Colombiano (PCC)
02

Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. La larga tradición de conflictos agrarios en el Alto Sumapaz y el oriente y sur del Tolima, donde 75 de las 153 agremiaciones campesinas con personería jurídica hasta 1939 se concentraban en la zona cafetera de Cundinamarca y Tolima, creó una memoria organizativa que sobrevivió a la Ley 200 de 1936 y alimentó la resistencia armada posterior.
  2. La Ley 200 de 1936, al conceder a los grandes propietarios un plazo de diez años para explotar sus predios con trabajo asalariado y al sustituir la 'prueba diabólica' por el criterio de destinación económica, incentivó estructuralmente la expulsión de arrendatarios y aparceros sin resolver el conflicto de fondo por la tierra.
  3. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 agudizó una escalada de violencia política que venía gestándose desde la derrota liberal de 1946, desencadenando la conservatización de las fuerzas del orden y la proliferación de chulavitas y pájaros contra campesinos liberales y comunistas.
  4. La persecución oficial mediante chulavitas y pájaros —que quemaban casas, emboscaban en caminos y asesinaban campesinos— desplazó a familias enteras hacia zonas fuera del alcance del Estado, generando las condiciones materiales para la formación de autodefensas y guerrillas.
  5. El llamado del Partido Comunista Colombiano a la autodefensa de masas en noviembre de 1949, en respuesta a la violencia generalizada, dotó de orientación ideológica y organizativa a los enclaves campesinos del sur del Tolima y el Sumapaz.
  6. La revancha agraria de terratenientes contra colonos en Cundinamarca, Tolima y el Viejo Caldas, alimentada por tensiones irresueltas desde los años treinta, añadió una dimensión de disputa por la tierra a la violencia bipartidista.
1949–1955Guerrillas del Llano y autodefensas comunistas del Tolima (1949–1955)

Consecuencias

  1. Las guerrillas llaneras, tras suscribir la Segunda Ley del Llano el 18 de junio de 1953 con 224 artículos de vocación gubernativa, se desmovilizaron masivamente ante la amnistía de Rojas Pinilla, con cerca de 3.220 guerrilleros rendidos en seis semanas y aproximadamente cinco mil persuadidos por Salcedo; el símbolo del proceso, Guadalupe Salcedo, fue asesinado poco después de la caída de Rojas en 1957, inaugurando el patrón del insurrecto amnistiado y traicionado.
  2. Las autodefensas comunistas del sur del Tolima rechazaron la desmovilización, se replegaron como colonos armados en zonas como Gaitania y Marquetalia, y constituyeron el núcleo —con figuras como Manuel Marulanda Vélez y Jacobo Prías Alape— que daría origen formal a las FARC entre 1964 y 1966.
  3. La ilegalización del Partido Comunista por la Asamblea Constituyente de Rojas en septiembre de 1954 y la posterior operación militar sobre Villarrica en 1955 consolidaron la ruptura entre el Estado y los enclaves comunistas, cerrando la vía política y dejando solo la vía armada.
  4. La fractura entre 'limpios' y 'comunes' en el sur del Tolima, con los primeros aceptando la amnistía y algunos colaborando con el ejército contra los comunistas, prefiguró la fragmentación del movimiento armado colombiano y la persistencia de focos irreductibles fuera de cualquier pacto de paz.
  5. La experiencia organizativa de las autodefensas —con estructuras de poder alternativas al Estado, distribución de tierras y resolución de conflictos en territorios sin presencia estatal— estableció un modelo de 'república independiente' que el Estado colombiano intentaría destruir militarmente en los años sesenta, profundizando el conflicto.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

Las guerrillas del Llano y las autodefensas comunistas del Tolima no fueron episodios de violencia reactiva sino experimentos de gobierno alternativo campesino: la Segunda Ley del Llano y los enclaves del sur del Tolima representan el momento en que la resistencia armada adquirió proyecto propio. La divergencia en sus desenlaces —amnistía rota para unos, clandestinidad armada para los otros— trazó la línea directa hacia la fundación de las FARC y estableció el patrón estructural del conflicto colombiano: una crisis agraria irresuelta desde los años treinta, un Estado que ofreció pactos que no honró, y una guerrilla que aprendió a no entregarlos.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

Guerrillas del Llano y autodefensas comunistas del Tolima (1949–1955)

Entre el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 y la política de tierra arrasada aplicada por el gobierno de Gustavo Rojas Pinilla sobre Villarrica a mediados de 1955, dos formaciones armadas campesinas —las guerrillas de los Llanos Orientales y las autodefensas comunistas del sur del Tolima— se levantaron contra el aparato represivo conservador con un rasgo que las separa de la reacción defensiva pura: cada una construyó un proyecto agrario y político propio. Los llaneros codificaron el suyo en las 224 disposiciones de la Segunda Ley del Llano, firmada el 18 de junio de 1953 con vocación de gobierno revolucionario provisional; los tolimenses, bajo orientación del Partido Comunista Colombiano, articularon enclaves de autodefensa territorial con estructuras de poder alternativas al Estado central. No fueron el reverso especular de los chulavitas y los pájaros: fueron cosa distinta. Sus desenlaces entre 1953 y 1955 divergieron radicalmente —amnistía y posterior asesinato de Guadalupe Salcedo para unos, ilegalización del partido y bombardeo aéreo para los otros—, y esa divergencia dejó huella larga en la geografía posterior del conflicto colombiano.

El sustrato agrario: ligas, Ley 200 y la memoria organizativa que precede al 9 de abril

Ni las Leyes del Llano ni los enclaves del sur del Tolima se entienden fuera de las luchas agrarias de los años treinta. En la zona cafetera de Cundinamarca y del Tolima —donde se concentraban 75 de las 153 agremiaciones campesinas con personería jurídica registradas hasta 1939— las ligas campesinas del Alto Sumapaz y el oriente tolimense construyeron, alrededor de figuras como Erasmo Valencia y Juan de la Cruz Varela, una tradición organizativa que sobreviviría a tres décadas de represión. El Partido Comunista y la Unión Nacional Izquierdista Revolucionaria (UNIR) de Gaitán se articularon con esos conflictos, amplificándolos más que originándolos, con estrategias distintas: mientras las ligas uniristas recolectaban fondos para memoriales y abogados dentro del sistema legal, el PCC prevenía a sus afiliados contra el recurso a las autoridades nacionales.

La Ley 200 de 1936, promulgada bajo el primer gobierno de Alfonso López Pumarejo, marcó un compromiso entre la presión campesina y los intereses terratenientes. Estableció que las tierras no explotadas económicamente debían distribuirse. Concedió a los grandes propietarios un plazo de diez años para explotar sus predios con trabajo asalariado. Nunca se pretendió eliminar a los terratenientes como clase. La Corte Suprema fijó el alcance práctico de la reforma: sustituyó la llamada "prueba diabólica" —la exigencia de acreditar la cadena completa de títulos hasta el origen colonial, vigente desde 1926— por el criterio de la destinación económica. En vez de tener que demostrar el linaje de sus escrituras, el propietario debía demostrar que la tierra estaba en uso. El cambio benefició a los grandes propietarios y creó un incentivo estructural a la expulsión de arrendatarios y aparceros que no encajaran en la nueva contabilidad capitalista del campo.

En el Alto Sumapaz y en el oriente y sur del Tolima, la lucha por la tierra no cesó tras 1936, y a partir del 9 de abril de 1948 esas mismas comarcas se transformaron en escenario de guerrillas y autodefensas. Juan de la Cruz Varela, dirigente campesino ligado a los pleitos entre colonos y titulares de mercedes coloniales desde los años treinta, sería un hilo directo entre las ligas y las autodefensas comunistas de la década siguiente. La génesis de las luchas armadas de los cincuenta —y la posterior formación de las FARC en 1964-1966— se remonta a esas movilizaciones agrarias que la ley reformista no supo desactivar. Los nombres de los dirigentes cambiaron poco. Las veredas donde combatieron los hijos eran las mismas veredas donde habían litigado los padres.

El detonante y la conservatización armada del Estado

El asesinato de Gaitán agudizó una escalada que venía gestándose desde la derrota liberal de 1946 y el ascenso de Mariano Ospina Pérez a la presidencia. Ante el temor de revolución social, el régimen conservador respondió con la conservatización de las fuerzas del orden. Los chulavitas —cuyo nombre procede de una vereda del norte de Boyacá, en el municipio de Boavita, de donde eran muchos de sus integrantes— se organizaron como matones adscritos a la policía y al ejército, con violencia sectaria contra liberales y opositores. Los pájaros, apoyados por terratenientes, perseguían guerrillas, sindicalistas y personas de izquierda con tolerancia oficial. La policía política completó un dispositivo represivo que quemaba casas, emboscaba en caminos y asesinaba a campesinos liberales en zonas de arraigo opositor.

La respuesta campesina tomó la forma de autodefensas locales. Bajo el gobierno de Laureano Gómez, además, el criterio oficial endureció el marco jurídico hasta considerar bandido a quien se opusiera a las fuerzas armadas, con autorización de ejecuciones sumarias a discreción de los oficiales. En noviembre de 1949, el Partido Comunista Colombiano llamó a la autodefensa de masas. La violencia también tuvo un cuño de revancha agraria: en Cundinamarca, el Tolima y el Viejo Caldas, el ánimo de los terratenientes contra los colonos que habían empujado las invasiones de los treinta se alimentó de tensiones todavía irresueltas. Los pleitos por linderos de 1936 volvieron con fusil.

En este cuadro —persecución oficial, autodefensas locales, revancha por la tierra— irrumpen las dos formaciones que este artículo distingue del chulavismo. Ambas nacen como resistencia armada. Ninguna se agota en ella.

Los Llanos Orientales: Salcedo, Franco Isaza y la aspiración de gobierno revolucionario

El movimiento guerrillero más numeroso y mejor armado del país operó en los Llanos Orientales, entre Casanare, Vichada, Meta y Arauca. Las estimaciones del período llegan a hablar de hasta 20.000 hombres en armas en el conjunto de las zonas guerrilleras del país, con aproximadamente la mitad concentrada en el Llano; el techo es estimativo, pero el orden de magnitud da la dimensión del alzamiento. Al frente estuvieron Guadalupe Salcedo Unda, nacido en Santa Helena de Cusiana (Casanare), como Comandante en Jefe, y Eduardo Franco Isaza como Jefe del Estado Mayor, con el núcleo dirigente instalado en Yopal.

Al comienzo, los hacendados liberales apoyaron el levantamiento. La alianza era natural: las guerrillas se presentaban como brazo armado del liberalismo perseguido, y los terratenientes de la región compartían con los peones un enemigo político común en el conservatismo bogotano. Pero la relación se resquebrajó a medida que las guerrillas asumieron banderas de defensa de la tierra y de los peones, y que impusieron contribuciones forzosas al ganado. Para 1952, un sector importante de los alzados había declarado su lucha como una revolución con miras a derrocar al gobierno, y figuras como Salcedo se habían alejado de la línea dominada por los hacendados.

La capacidad ofensiva del movimiento fue considerable. El 22 de julio de 1952, guerrilleros llaneros emboscaron en El Turpial —cerca de Puerto López— una columna militar que dejó 96 miembros de las Fuerzas Armadas muertos. Se registraron tomas de bases como Palanquero, en Cundinamarca, y de poblaciones como Orocué, en Casanare. La guerrilla llanera dejó de ser una autodefensa dispersa para operar como fuerza con capacidad de choque frente al ejército regular.

Su rasgo más singular, y el que confirma que aquí había un proyecto propio, fue la codificación normativa. Cinco días después del golpe de Rojas Pinilla contra Gómez del 13 de junio de 1953, los comandantes reunidos en congreso guerrillero suscribieron el 18 de junio la Segunda Ley del Llano, titulada "Ley que organiza la Revolución de los Llanos Orientales de Colombia" y compuesta de 224 artículos. Una Primera Ley del Llano la había antecedido. La Segunda reconoció formalmente a Salcedo como comandante supremo y a Franco Isaza como jefe del Estado Mayor, y codificó materias de organización del territorio revolucionario, regulación de la propiedad individual y colectiva, y control del ganado. No era un manifiesto sino una arquitectura jurídica: un intento —hecho en la selva, con guerra encima— de dotarse de gobierno provisional propio.

Ese proyecto no sobrevivió al golpe. Entre agosto y octubre de 1953, el grueso de las guerrillas llaneras entregó las armas al gobierno de Rojas. La oficina de propaganda presidencial reportó 3.220 guerrilleros rendidos en seis semanas, incluyendo una contraguerrilla conservadora; el propio Salcedo habría persuadido a cerca de cinco mil combatientes de deponer las armas. La cifra es de origen oficial y la desmovilización no fue universal, pero marca el fin del ciclo militar llanero. Salcedo, símbolo nacional del insurrecto amnistiado, sería asesinado poco después de que el bipartidismo retomara el poder tras la caída de Rojas el 10 de mayo de 1957. Fue la primera clausura violenta del pacto de reinserción: el símbolo del guerrillero traicionado.

El sur del Tolima: colonos, El Davis y la fractura entre limpios y comunes

En el mismo período, en las estribaciones de la Cordillera Central, se gestó una formación distinta. Desde 1948, las regiones de Santiago Pérez, Planadas, Gaitania y Chaparral fueron objeto de comisiones de policía chulavita contra colonos liberales, con ataques como el de El Limón, de trece muertos, y comisiones mixtas de policía y civiles operando en el sur del departamento. La respuesta armada campesina se cristalizó hacia 1950 en un paraje del municipio de Rioblanco llamado El Davis, adonde llegó la "Columna de Marcha" de la primera resistencia liberal-comunista.

Convivieron allí, durante un tiempo, dos tradiciones incompatibles. A finales de 1951 la coexistencia se fracturó: El Davis quedó dividido en un sector comunista —los "comunes", mandados por Isauro Yosa (Mayor Lister) y Luis Alfonso Castañeda (Richard)— y un sector liberal —los "limpios" de La Ocasión, donde residía Gerardo Loaiza con sus leales—. El rompimiento definitivo llegó cuando los comunistas adoptaron el programa de la Conferencia del Movimiento Popular de Liberación Nacional, conocida como Conferencia Boyacá, reunida el 15 de agosto de 1952 con delegados de las guerrillas del Llano, Santander, Antioquia y Sumapaz.

A El Davis, hacia esa misma época, llegó también Pedro Antonio Marín, futuro Manuel Marulanda Vélez, oriundo de la región cafetera de Caldas y Quindío. Había participado en el frustrado intento de tomar Génova el 7 de agosto de 1950. Se incorporó al grupo comunista de Yosa. Cuando la orientación del PCC cambió tras la amnistía de Rojas, Marulanda y Jacobo Prías Alape (Charro Negro) —guerrillero de ascendencia indígena del sur del Tolima, miembro del Comité Central del partido— constituyeron un comando clandestino conocido como "Los Treinta", integrado por 26 hombres y cuatro mujeres, que se asentaría como colonos armados en las regiones de Gaitania y San Miguel.

En El Davis y sus sucesores territoriales existió una organización social alternativa: un líder comunitario con poderes ejecutivos, un parcelador que distribuía tierras y arbitraba conflictos como juez, y un secretario general a cargo de la información. No era el Estado, pero se le parecía funcionalmente en un territorio del que el Estado había sido expulsado o del que nunca se había hecho cargo. La hacienda El Támara, donde Marín acampó un tiempo, sería rebautizada Marquetalia en honor a un pueblo caldense; hoy ese caserío se conoce como Villarrica.

Frente a los llaneros, las diferencias son de raíz. En el Llano hubo aspiración de gobierno revolucionario codificado en 224 artículos y un aparato militar capaz de emboscar columnas del ejército. En el sur del Tolima hubo enclaves campesinos con estructura política interna, orientados por un partido de tradición ideológica, dispuestos a persistir en el tiempo largo antes que a tomarse Bogotá. Y una tensión que no se resolvió: la fractura entre "limpios" y "comunes" atravesaba, por dentro, al movimiento armado de la región.

La amnistía de Rojas y la pacificación diferencial

El 13 de junio de 1953, las Fuerzas Militares al mando del teniente general Gustavo Rojas Pinilla derrocaron al gobierno de Laureano Gómez. La operación fue propiciada por sectores del liberalismo y por una fracción del propio conservatismo, y trajo consigo un ofrecimiento inmediato de amnistía. La respuesta guerrillera fue todo menos homogénea, y esa asimetría fija el punto donde las dos formaciones se separan.

Las guerrillas llaneras, con Salcedo al frente, aceptaron. Los "limpios" del sur del Tolima —los Loaiza, los García y otras jefaturas— también entraron en contacto con el gobierno, aceptaron la amnistía y algunas facciones incluso se pusieron a disposición de las autoridades militares para combatir a los comunistas. Los "comunes", en cambio, siguieron la directriz del Partido Comunista: transformarse en movimientos de autodefensa campesina, sin desmovilizarse y sin entregar las armas. Juan de la Cruz Varela, en el Sumapaz, hizo una entrega simbólica mientras simultáneamente se replegaba a zonas remotas y retomaba la lucha en defensa de colonos y aparceros.

Dentro del propio PCC coexistieron dos corrientes sobre qué hacer después de 1953: una minoritaria que propugnaba un partido clandestino y armado, y otra mayoritaria cuya línea general fue la transformación de las guerrillas en autodefensas territoriales sin entrega de armas. La lógica del argumento comunista era clara: entregar las armas conquistadas al precio de la sangre de sus combatientes sería una traición, y la dictadura militar no constituía la solución a los problemas del pueblo colombiano.

En septiembre de 1954, la Asamblea Constituyente convocada por Rojas ilegalizó al Partido Comunista. El anticomunismo del régimen, alineado con las coordenadas internacionales de la Guerra Fría, transformó a las autodefensas comunistas de guerrillas amnistiables en enemigos de Estado. La ilegalización profundizó la escisión que ya venía: los reinsertados liberales quedaron dentro del pacto de pacificación; los comunes, fuera. La pacificación fue, entonces, diferencial. No fue una amnistía general aplicada con desigualdad: fue una amnistía diseñada para no aplicarse a los enclaves comunistas.

Villarrica y la tierra arrasada: 1954-1955

A mediados de 1955, Villarrica y otros municipios del oriente tolimense fueron declarados por el gobierno de Rojas "zonas de operaciones militares" —o "zonas rojas"—. La política aplicada fue de tierra arrasada: bombardeos aéreos y ametrallamientos indiscriminados contra la población civil. La estructura de los grupos de autodefensa comunistas se había mantenido intacta pese al ofrecimiento de amnistía, y la organización campesina de la zona era percibida por el Estado como una amenaza directa.

El efecto humano fue el desplazamiento forzado de más de cinco mil personas hacia el Alto Sumapaz, hacia las tierras de Duda y El Pato, y hacia las zonas aledañas a los ríos Ariari y Guayabero. Ese desplazamiento no fue una consecuencia lateral: fue la operación misma. Al expulsar a las poblaciones que sostenían a las autodefensas, el Estado buscaba drenar el agua en la que nadaban. Lo que ocurrió fue distinto: los desplazados colonizaron zonas de frontera en las que el Estado no tenía capacidad ni intención de instalarse, y con ellos viajaron las estructuras organizativas del PCC y los cuadros armados que habían resistido en Villarrica. La tierra arrasada del sur del Tolima produjo, sin quererlo, la cartografía de la siguiente guerra.

Aquí la divergencia se hace irrevocable. Los llaneros habían firmado, entregado, desmovilizado. Salcedo esperaría tres años más para ser asesinado en el arranque del bipartidismo restaurado. Los comunistas del Tolima fueron bombardeados en 1955, empujados a la selva y a la cordillera, y allí reconstruyeron los enclaves. Uno de esos enclaves se llamaría Marquetalia.

La política cíclica del PCC y los enclaves comunistas

Entre 1949 y 1964, el Partido Comunista Colombiano desarrolló una política cíclica de autodefensa y guerrilla móvil, articulada a los vaivenes de la situación política nacional: represión conservadora, amnistías, nuevas agresiones militares. Cada fase modificaba la anterior sin cancelarla. Cuando la represión arreciaba, la autodefensa se retraía a los enclaves; cuando el enclave era cercado, la respuesta pasaba a la guerrilla móvil; cuando aflojaba la ofensiva, se reconstruía el enclave. Ese ritmo, más que cualquier documento fundacional, es la matriz de continuidad entre las autodefensas del sur del Tolima y las FARC.

Al iniciarse el Frente Nacional en 1958 —el pacto entre liberales y conservadores que excluía formalmente a las terceras fuerzas, entre ellas al PCC— las guerrillas comunistas no se desmovilizaron. Continuaron en comunas agrícolas dispersas en regiones remotas, retomando la modalidad de autodefensa. En 1959, la inteligencia estadounidense identificó en Colombia la existencia de "enclaves comunistas", señalando en particular la comunidad del Sumapaz bajo influencia de Juan de la Cruz Varela y Víctor Merchán, y advirtiendo sobre su tendencia a expandirse hacia zonas aledañas. Para 1962, el núcleo guerrillero comunista contaba con cerca de trescientos combatientes —sin contar colaboradores ni familiares— repartidos entre Tolima, Cundinamarca y Huila. Entre ellos: Marulanda, Charro Negro, Ciro Trujillo y otros cuadros que serían fundadores de las FARC.

El senador conservador Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, difundió prominentemente desde el Congreso el término "repúblicas independientes" para nombrar esos enclaves. La expresión fijó objetivos militares. Y en mayo de 1964, bajo el gobierno de Guillermo León Valencia, la operación contra Marquetalia —denominada en algunas fuentes Operación Soberanía— cerró el ciclo. Pese a la inferioridad numérica, Marulanda y la mayoría de sus hombres lograron escapar del cerco militar y migrar hacia las selvas del suroriente. En medio de los combates, el 20 de julio de 1964, emitieron el Programa Agrario de los Guerrilleros, que abría con una invocación a 1948 e identificaba cuatro guerras —1948, 1954, 1962 y 1964— desatadas contra la comunidad. La lectura histórica que allí se articuló trazó, en piedra, la línea entre La Violencia y las FARC.

Dos conferencias sellaron la transición. La primera se reunió en Riochiquito, en el Cauca, durante 1965, y unificó bajo el nombre de Bloque Sur a los destacamentos de Riochiquito, Natagaima, El Pato, Guayabero y Marquetalia, con unos cien combatientes. La segunda, celebrada al año siguiente en El Pato, en el Meta, adoptó oficialmente el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. En ese momento la organización reunía aproximadamente 350 combatientes bajo el mando de Marulanda, acompañado por Ciro Trujillo y Jacobo Arenas. Los comandantes fundadores eran de origen predominantemente campesino: Marulanda, Trujillo, Rigoberto Lozada, Carmelo López, Rogelio Díaz y José de Jesús Rivas. La excepción fue Arenas, de clase obrera urbana. Ese perfil social —campesinos con memoria organizativa de tres décadas, no militantes venidos de la ciudad— explica buena parte del arraigo territorial de la formación en sus primeros años.

Por qué Marquetalia y no Arauca

Tres factores encadenados explican por qué la semilla de las FARC brotó en el sur del Tolima y no en los Llanos Orientales, pese a que el alzamiento llanero había sido más numeroso, mejor armado, más capaz militarmente y dotado de un cuerpo normativo propio.

El primero es la directriz del PCC de no entregar las armas en 1953. Frente a la respuesta llanera —que aceptó la amnistía y desmovilizó a miles de combatientes en pocas semanas—, los "comunes" del sur del Tolima mantuvieron intactas sus estructuras armadas por decisión política del partido. La aspiración de gobierno revolucionario codificada en la Segunda Ley del Llano, con toda su ambición jurídica, era compatible con la desmovilización una vez cayera Gómez; la política de autodefensa territorial del PCC no lo era. Cuando llegó la amnistía, los llaneros habían ganado y podían entregar; los comunistas habían perdido y no podían.

El segundo es la ilegalización del Partido Comunista en septiembre de 1954 y el giro anticomunista de Rojas, alineado con las coordenadas de la Guerra Fría. Ese giro convirtió a los enclaves comunistas del Tolima en objetivos militares específicos, mientras los llaneros amnistiados quedaban dentro —así fuera precariamente— del pacto de pacificación. La tierra arrasada de Villarrica en 1955 fue la aplicación material de esa asimetría.

El tercero es la colonización inducida por La Violencia. El desplazamiento de más de cinco mil personas desde Villarrica hacia el Ariari, El Pato y el Guayabero no dispersó al movimiento: lo reubicó. Los desplazados llevaron consigo la memoria organizativa, los cuadros y las estructuras del PCC hacia zonas de frontera abierta donde el Estado colombiano no tenía presencia efectiva. Los llaneros, en cambio, volvieron a hatos y veredas donde el Estado —o al menos el bipartidismo restaurado— sí llegaba, y con él llegó, en 1957, la bala que mató a Salcedo.

A esos tres factores hay que sumar uno más antiguo: la continuidad organizativa desde las ligas campesinas de los años treinta. Juan de la Cruz Varela, Isauro Yosa, la tradición del PCC en el Sumapaz y el sur del Tolima ofrecían una memoria de tres décadas de lucha agraria que sobrevivió a la represión precisamente porque estaba enraizada en conflictos estructurales anteriores a 1948. Los llaneros, con su alianza inicial con los hacendados liberales y su tradición organizativa más reciente, carecían de esa columna vertebral. Cuando el pacto con los hacendados se rompió en 1952, ya era tarde para construir otra.

Qué queda del período

Confundir el chulavismo con la resistencia armada campesina —tratar a la segunda como mera reacción del primero— borra el hecho de que en el Llano se redactaron 224 artículos con vocación de gobierno provisional, y de que en el sur del Tolima se construyeron enclaves con parceladores, jueces comunitarios y secretarios de información en zonas de las que el Estado había sido expulsado. Los chulavitas y los pájaros fueron dispositivos represivos del Estado conservador y de terratenientes locales; las guerrillas del Llano y las autodefensas del sur del Tolima fueron formaciones campesinas con proyecto agrario y político propio. Son cosas distintas y hay que nombrarlas distinto.

El conflicto armado colombiano no se cerró con la caída de Gómez, ni con la amnistía de Rojas, ni con el Frente Nacional. Se cerró en el Llano y no se cerró en el Tolima. La política institucional colombiana ofreció, entre 1953 y 1957, pacificación para el bandido liberal amnistiado y guerra para el enclave comunista territorial. La geografía de esa asimetría —Yopal amnistiado, Villarrica bombardeado, Salcedo enterrado, Marulanda en la selva— es el mapa sobre el que se construyó la década siguiente.

Cuando la Operación Marquetalia se ejecutó en mayo de 1964, el Estado colombiano no estaba enfrentando un brote nuevo. Estaba enfrentando el residuo, endurecido durante una década, de la parte del conflicto de La Violencia que no había querido —o no había podido— pacificar en 1953. Y el residuo tenía nombres, veredas y una memoria organizativa que venía de mucho antes del 9 de abril.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

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Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

49 documentos · 86 fragmentos
01Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 315, 318, 3223 citas
[1]agrario del Alto Su- mapaz y Oriente del Tolima, liderado por Erasmo Valencia y Juan de la Cruz Varela, y de las relaciones de ellos con Gaitán, surgieran las guerrillas del Su- mapaz, grupos de autodefensa campesina que enfrentaron la opresión y per secución del régimen conservador y del proyecto de conservatización…p. 318
[34]m b ia La guerrilla de los Llanos se conformó a comienzos de los cincuenta, cuando el liberal Elíseo Velásquez se alzó en armas para defenderse de la per secución del régimen conservador. En los Llanos se integraron las guerrillas liberales con una heterogénea composición social: campesinos desplazados de sus…p. 322
[35]propiedad individual al lado de la Granja o Colonia Colectiva. Y en la reglamentación de la ganadería se ordenó el pago de contribuciones para la revolución o su confiscación, en caso de no pago a los seis meses; el sostenimiento de la guerrilla se sacaría preferentemente de estos hatos y de aquellos donde hubiera más…p. 315
02De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 461 cita
[2]los Ariza, los Guerrero, los Loaiza, nosotros los Rubiano y muchos otros (…) al prin- cipio fuimos solo como 40 hombres, comandados por noso- tros los Rubiano y don Gerardo Loaiza, con sus cinco hijos y dos hermanos (…) y recuerdo que todo iba muy bien hasta que el Ejército nos derrotó en Herrera, que estaba en manos…p. 46
03Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950)Catherine LeGrand · 2016 · p. 249, 2762 citas
[3]Borda, Resistencias..., pp. 177b-178b. COLONIZACIÓN Y PROTESTA CAMPESINA EN COLOMBIA (1850-1950) Las ligas formadas por esos partidos ayudaban a los colonos a presentar un fren- te unido en sus relaciones tanto con los terratenientes como con el Gobierno. Aunque no se dispone de detalles sobre la afiliación y la…p. 249
[10]modalidad de la legislación colombiana. Al hacerlo, desafiaba la tenue base con que se había consolidado gran parte de la propiedad privada y señalaba el camino hacia una reforma radical de las estructuras agrarias colombianas. De acuerdo con un observador de la época, si el proyecto de 1933 hubiera sido convertido en…p. 276
04Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 187, 2172 citas
[4]de las rebeliones in d í genas en el sur del Tolima y el Cauca, revivieron despu é s de 1920, apoyadas por ligas agrarias o campesinas, por un ef í mero Partido Agrario, por disidencias liberales y por el Partido Socialista Revolu cionario, y estuvieron concentradas en sitios como el Tequendama y Sumapaz. All í…p. 187
[38]de los esp í ritus ”. Alfonso L ó pez, con autorizaci ó n del gobierno, que busc ó en varias ocasiones un acuerdo con la guerrilla que llevara a su desarme, se entrevist ó con algunos jefes guerrilleros sin ning ú n resultado. Sin embargo, las guerrillas segu í an aumentando: en los Llanos Orientales, dirigidas por…p. 217
05Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 4101 cita
[5]a comienzos de los años treinta y, ante todo, lograron articularse con los nuevos movimientos políticos, lo que amplificó considerablemente el impacto de sus luchas. El epicentro de los conflictos fue la zona cafetera de Cundinamarca y Tolima. En efecto, si se mide tomando como punto de referencia los sindicatos…p. 410
06Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 118, 198, 2193 citas
[6]by the large estates but by peasant producers, the government endeavored to facilitate colonization of the public domain by peasant settlers in order to expand food production. The uncertain status of landownership, however, frustrated the endeavor, leading the Supreme Court to define what was private property and…p. 118
[11]As Darío Fajardo and Medófilo Medina have shown, the uncertainty of land titles in these areas was such that the "agrarian question" remained very much alive. These were also regions with considerable preexisting peasant politicization, through the Communist party, the Partido Socialista Revolucionario, and Gaitán's…p. 198
[62]surprise and incredulity. Still, in order to respond to the show of government goodwill and to gain time to permit internal consultations with their national command in Bogotá and to evaluate the general situation in the country, they ordered a suspension of guerrilla hostilities beginning June 22. The military…p. 219
07Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 3372 citas
[7]y cómo se indemnizaba a los propietarios por la pér- dida de sus rentas. Nunca se pretendió eliminar a los terratenien- tes como clase, lo cual desentraña a cabalidad el alcance de la reforma vislumbrada por la "Revolución en Marcha". Se dirimía, además, la vía para el desarrollo del capitalismo en el campo; con base…p. 337
[8]y cómo se indemnizaba a los propietarios por la pér- dida de sus rentas. Nunca se pretendió eliminar a los terratenien- tes como clase, lo cual desentraña a cabalidad el alcance de la reforma vislumbrada por la "Revolución en Marcha". Se dirimía, además, la vía para el desarrollo del capitalismo en el campo; con base…p. 337
08Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 4451 cita
[9]situación de los últimos en la medida en que la Corte Suprema de Justicia por sentencia de 1926, reiterada en 1934, había establecido que en caso de litigio, quien pretendiera ser propietario de un predio debía exhibir títulos que se remontaran a concesión de la Corona o de la República, y muchísimos terratenientes…p. 445
09Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 54, 562 citas
[12]El argumento principal de este capítulo es que la firma del pacto de Chicoral en 1972 y el establecimiento for- mal de las FARC (1964-1966) y del ELN (1965) no fueron coinciden- cias. El pacto de Chicoral y los movimientos guerrilleros representan dos respuestas diametrahnente opuestas a la misma crisis institucional…p. 54
[57]de sus pue- blos y se reagruparon en el sur del Tolima. COMPOSICIÓN DE CLASE Y DE GÉNERO DE LAS FARC Los comandantes de las FARC de ese entonces eran Manuel Maru- landa Vélez,Jacobo Arenas, Rigoberto Lozada (Joselo), Carmelo López, Rogelio Díaz,José de Jesús Rivas (Cartagena) y Ciro Trujillo. Todos eran de origen…p. 56
10Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 3151 cita
[13]liberales después de 1930 para que se haga un esfuerzo por re- visar las titulaciones de los años an- teriores. La gravedad de estos conflic- tos puede ser atestiguada en el caso del Sumapaz. Ya en su Memoria de Industrias de 1933, Francisco José Chaux muestra los conflictos entre los herederos de títulos coloniales y…p. 315
11La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · p. 66, 67, 84, 854 citas
[14]habían sacrificado su vida y las armas conquistadas al precio de la sangre de muchos combatientes caídos era una traición en la cual no se incurría. Esto hacía la situa- ción de este sector de combatientes guerrilleros extre- madamente difícil. El análisis político que se hacía, a la luz de orientaciones centrales era…p. 66
[15]Pero la entrega de los hombres que habían sacrificado su vida y las armas conquistadas al precio de la sangre de muchos combatientes caídos era una traición en la cual no se incurría. Esto hacía la situa- ción de este sector de combatientes guerrilleros extre- madamente difícil. El análisis político que se hacía, a la…p. 67
[48]hacía para que durara diez, quince o treinta años. Tierra de plátanos. La yuca muy buena, lo mismo el frijol, el café, la caña. Tierras buenas... Los tíos en cambio poseían fincas de cien, cien- to cincuenta, doscientas hectáreas, cafeteras; cultivadas en pasto, caña”. Pedro Antonio Marín razonaba, según Alape: “Por…p. 84
[49]cafetero, donde la siembra del plátano se hacía para que durara diez, quince o treinta años. Tierra de plátanos. La yuca muy buena, lo mismo el frijol, el café, la caña. Tierras buenas... Los tíos en cambio poseían fincas de cien, cien- to cincuenta, doscientas hectáreas, cafeteras; cultivadas en pasto, caña”. Pedro…p. 85
12Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 23, 252 citas
[16]que Gaitan habia recibido dinero de los soviéticos para organizar la revuelta. Y, en con- secuencia, desde el estallido del 9 de abril en ade- lante, la politica del partido conservador, y la del go- bierno, estuvo inspirada por el temor de Ja revolu- cién social y por la necesidad de evitarla a toda costa. Entre las…p. 25
[18]Gémez, un demagogo: pero de plaza y no de parlamento, y de izquierda, no de derecha. Su oratoria vindicativa e incendiaria, diri- gida contra «las oligarquias» (tanto conservadoras como liberales), reanudaba, en palabras, el refor- mismo liberal de la «Revolucién en Marcha», inte- rrumpido por la «pausa» del gobierno…p. 23
13Siembra vientos y recogerás tempestades. La historia del M-19, sus protagonistas y sus destinosPatricia Lara S. · 2002 · p. 291 cita
[17]llegó también la re vuelta. Mientras tanto, varios jefes liberales fueron a Palacio para hablar con el presidente sobre la difícil situa ción. Ospina continuó en el mando. Los liberales aceptaron colabo rar con él. Varios días permaneció la multitud ebria, sin que nadie la dirigiera. Se diluyó la revuelta en las…p. 29
14Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 38, 86, 953 citas
[19]su proclividad sectaria, parecían funcionar como si fuesen identidades étnicas. No en vano el mote "chulativa”, con que los grupos libérales desig naban las fuerzas de policía durante la primera ola de la Violencia', ese era el nombre de una vereda conservadora del municipio boyacense de Boavita que desde 1837 había…p. 38
[43]con la cual se descalifica, se aísla de la sociedad a las personas que se quiere asesinar, para que no haya protestas por su muerte. Pero ya está de moda en el ejército obligar a los soldados a asesinar a los campesinos, cambiarles su ropa civil por prendas mili- tares, sus alpargatas por tenis, ponerle un arma al…p. 95
[86]tuvimos con las fuer zas oficiales en la otra violencia y ahora no saben que nosotros hemos acumula do muchas experiencias en este tipo de lucha [...]".36 35 Pende un debate bizantino sobre el nombre oficial de la Operación: si Laso (en el marco del Latín American Security Operation, laso) o Lazo con zeta. El primer…p. 86
15Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 59, 692 citas
[20]una perspectiva de más largo aliento, como parte de un proyecto político y de vida, bien fuese por por una decisión libre y racional, o presos de las circunstancias. Así lo constató ante la Comisión este testimoniante: «Esos eran Pájaros, apoyados por los terratenientes. Ellos no estaban en contra del Estado, ellos…p. 69
[28]campesino. 60 fiflćflTh fl. ć fiThfl ć quedaba desheredado y que no podía acudir ante las autoridades, me decidí a buscar al Partido Comunista» 113. Es así como la respuesta de algunos campesinos gaitanistas a la violencia generali- zada fue emplear tácticas de autodefensa, apoyados por el PCC. En el partido pronto…p. 59
16Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 61, 654 citas
[21]a quienes estaba dirigida la guerra, porque a través de ella se creaba una cortina de humo que impedía exigir las tierras y los derechos laborales que parcialmente se les concedió en la llamada Revolución en Marcha de López Pumarejo. 62 Alfonso Insuasty Rodríguez • J osé F e rnando V a l e ncia • J a neth Restrepo…p. 61
[22]a quienes estaba dirigida la guerra, porque a través de ella se creaba una cortina de humo que impedía exigir las tierras y los derechos laborales que parcialmente se les concedió en la llamada Revolución en Marcha de López Pumarejo. 62 Alfonso Insuasty Rodríguez • J osé F e rnando V a l e ncia • J a neth Restrepo…p. 61
[65]despectivo respecto de los grupos armados, denominándolos “guerrillas rodadas”, mientras que utilizaba un vocabulario po- pulista en favor de la ciudadanía (Presidencia, 1954) entregando mercados, ofre- ciendo derechos a las mujeres e instando a la ciudadanía a apoyar al ejército con visión patriótica, de libertad y…p. 65
[66]despectivo respecto de los grupos armados, denominándolos “guerrillas rodadas”, mientras que utilizaba un vocabulario po- pulista en favor de la ciudadanía (Presidencia, 1954) entregando mercados, ofre- ciendo derechos a las mujeres e instando a la ciudadanía a apoyar al ejército con visión patriótica, de libertad y…p. 65
17Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 221, 2282 citas
[23]destajo q ue li q uidaban sel ectivamen te lib eral es des d e J> alm ira hasta A rm enia, y El P aís, más recatado y oligarca. E l au togol pe de Os pina y la decla ratoria de abstención li be ral de fin es de 1949, a br ie ron lo q ue a quí he mo s ll a mad o un a segu n- da eta pa qu e, po r m ome nt os, pareció…p. 221
[39]titular de El Tiempo: ((E l Regreso a la Norma- lidad en el Llano* y abajo una fotografia panorámica a ocho colum- nas con este pie: <<... con la Cordillera al fondo y la inmensidad de la región en torno s uyo, las guerrillas caminan en fila india hacia el puesto de las autoridades militares en Tauramena para deponer…p. 228
18Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 41, 452 citas
[24]contra el Secretariado de las farc en Casa Verde y de agresión militarista contra el movimiento popular en todo el país” 32. Resulta necesario preguntarse entonces, ¿a qué guerras se están refiriendo las farc, con antelación a su momento de creación? Las “cuatro guerras” que han marcado los orígenes de las farc se…p. 41
[71]la actitud de explotación y represión que a lo largo de la historia ha mostrado la oligarquía como constante” 41. La “segunda guerra” se explica igualmente por un acto injusto del Estado, que respondió a la organización pacífica de los campesinos con un operativo militar. Esa “segunda guerra” se desenvolvió en…p. 45
19La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · p. 47, 822 citas
[25]al- canza de parte y parte máximas expresiones de sevicia como ocurrió en El Líbano en 1952. Se sucede el incendio de El Tiempo, El Espectador, la sede de la Dirección Liberal Nacional y de las residencias de los doctores Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo. Policía uniformada interviene directa- mente en…p. 47
[37]y guerrilleros, que a su vez ejecutaban actos como los asaltos a Restrepo, Sevilla, Vega del Cravo y Magangué con 22 muertos; las acciones de Pache- quiaro, Trinidad, El Recreo, Agua Azul y Tacaré; los asaltos a Granada (Boca de Monte), con 40 muertos, a San Pedro de Ja- gua, Yopal, Algarrobo y Agualinda; la…p. 82
20El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 692 citas
[26]parida necesariamente en el campo. Cuando en Colombia el Partido Comunista llamó a la autode- fensa de las masas, noviembre de 1949, en algunas regiones ya reto- ñaba entre liberales gaitanistas. Porque la alternativa era resistir o perecer. El presidente Gómez Castro, al darse cuenta que había nacido una resistencia…p. 69
[27]parida necesariamente en el campo. Cuando en Colombia el Partido Comunista llamó a la autode- fensa de las masas, noviembre de 1949, en algunas regiones ya reto- ñaba entre liberales gaitanistas. Porque la alternativa era resistir o perecer. El presidente Gómez Castro, al darse cuenta que había nacido una resistencia…p. 69
21No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 60, 672 citas
[29]eran importantes, el movimiento gue- rrillero más numeroso y mejor armado estaba en Casanare, Vichada, Meta y Arauca 108. Su capacidad militar les dio para tomarse bases militares como las de Palanquero, en Cundinamarca, y pueblos como Orocué, en Casanare. Al comienzo, los hacendados apoyaron a las guerrillas, pero…p. 60
[73]la colonia agraria comunista, con estrategias de guerra como los bombardeos, desencadenó grandes desplazamientos forzados en regiones como el Sumapaz. El siguiente mapa da cuenta de esos desplazamientos, las distancias entre los lugares de salida y llegada, y estrategias de comunicación y resistencia como la llamada…p. 67
22Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 177, 226, 2383 citas
[30]durante periodos relativamente largos, dada la coexistencia en su estructura productiva de una ganadería inmediatamente disponible para el consumo y terrenos aptos para el sembrado de cultivos de pan coger de retorno inmediato. En su conjunto, estas zonas pudieron haber llegado a albergar hasta 20. 000 hombres en…p. 177
[31]reestructuración organizativa y de la dirección que se plasmó en la elección de Guadalupe Salcedo como Comandante en Jefe de las guerrillas, y Franco Isaza como Jefe del Estado Mayor; una serie de medidas urgentes sobre “la vida y las necesidades de la población, alma de la Revolución”; y un determinado número de…p. 238
[32]este se mantuviera como guardián de sus hatos. La situación empezó a cambiar por una conjugación de circunstancias internas y externas al movimiento rebelde. Al lado de los grupos que dirigía quien ahora se autoproclamaba el General Velásquez, se venían fortaleciendo, gradualmente, otros comandos con otros líderes…p. 226
23Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 57, 61, 853 citas
[33]the Pacification of the Llanos, 1953–1957 57 about the military situation. “The llanero,” he said, “is convinced that only the army can defend his life and property and guarantee for his children the pros- perity of the land. Many of the bandits have already deserted and are joining the other side. The next months…p. 57
[36]a failed attempt to topple the Ospina government. Tortured and humili- 51 The Violencia and Its Impact on the Llanos, 1946–1953 ated while incarcerated, Salcedo also became aware that the demands of the Llanero people were justified. Once freed, he vowed to join the revolutionary cause. Accompanied by a band of…p. 61
[64]turned in their arms, the initiative passed to the Communists, who chose not to accept the government’s offer and regarded their resistance as “self-defense.” Juan de la Cruz Varela in the Sumapaz coffee-growing region of Cundinamarca pioneered this strategy. While pledging support for pacification, Varela…p. 85
24Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 1081 cita
[40]de las autoridades fuera evidentemente injusta. Guadalupe Salcedo era un guerrero vigoroso y leal con sus hombres, hábil estratega y memorable ser humano, firme en sus convicciones e implacable en el combate, que cuando fue llamado a la paz y a la concordia y se convenció de que la promesa oficial era sincera, actuó…p. 108
25A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · p. 16, 21, 266 citas
[41]candidato a la Alcaldía de Rioblanco—y estaban aliados con otros dos jefes liberales: Leopoldo García, alias Peligro, y Efraín Valencia, alias general Arboleda. Marín incursionó con sus hombres — varios paisas como Mundoviejo y Llave- seca—por las cuencas de los ríos Ata y Cambrín, y organizó a sus hombres en la…p. 16
[42]candidato a la Alcaldía de Rioblanco—y estaban aliados con otros dos jefes liberales: Leopoldo García, alias Peligro, y Efraín Valencia, alias general Arboleda. Marín incursionó con sus hombres — varios paisas como Mundoviejo y Llave- seca—por las cuencas de los ríos Ata y Cambrín, y organizó a sus hombres en la…p. 16
[45]contra los conservadores y la policía chulavita. Los comunistas, orientados p o r el Partido, tenían u n program a social que reivindicaba los derechos a las tierras baldías y las garantías políticas a la oposición. Hacia finales de 1951 El Davis se dividió en dos sectores: El Davis propiam en te dicho, mandado por…p. 21
[46]contra los conservadores y la policía chulavita. Los comunistas, orientados p o r el Partido, tenían u n program a social que reivindicaba los derechos a las tierras baldías y las garantías políticas a la oposición. Hacia finales de 1951 El Davis se dividió en dos sectores: El Davis propiam en te dicho, mandado por…p. 21
[50]la mayoría de los com batientes liberales, los comunistas subjetivam ente no podían continuar p o r su cuenta y riesgo” el m o vim iento. E ntonces optó p o r constituir, en com pañía de C harro N egro, u n com ando clandestino, “ abso lutam ente m óvil”, que se conoció com o el de “Los T reinta”, con 26 hom bres y…p. 26
[51]la mayoría de los com batientes liberales, los comunistas subjetivam ente no podían continuar p o r su cuenta y riesgo” el m o vim iento. E ntonces optó p o r constituir, en com pañía de C harro N egro, u n com ando clandestino, “ abso lutam ente m óvil”, que se conoció com o el de “Los T reinta”, con 26 hom bres y…p. 26
26Presencia de las mujeres en la violencia del Tolima 1948 - 1964. Casos en los municipios de Chaparral, Planadas y RoviraMyriam Moreno Patiño · 2019 · p. 1281 cita
[44]se escribió en la novela de Alirio Vélez Machado Sargento Matacho 80 Meertens también argumenta que las pocas mujeres que estuvieron en la vida de militancia debían tener un marido líder o combatiente, pero al entrar en la maternidad, quedaban por fuera de este derecho, es decir, la maternidad representaba un punto de…p. 128
27Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 631 cita
[47]un grupo armado para comenzar a hacerle frente a esa violencia. Muy pronto corrió el rumor de en qué estábamos nosotros y comenzaron a llegar muchachos dispuestos a la pelea. Fue en poco tiempo que pudimos conformar un núcleo de cincuenta hombres, pero hombres desarmados. Y ese era el próximo paso, conseguirnos las…p. 63
28Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 157, 1722 citas
[52]y militares. La respuesta desde el movimiento guerrillero no fue del todo homogénea: las guerrillas de los limpios del sur del Tolima, la de los Loaiza, la de los García y otras, entraron en contacto con el Gobierno, y algunas de ellas se pusieron a disposición de las autoridades militares para luchar contra los…p. 172
[74]especie de estado socialista, y los comunistas se establecieron entre ellos; poco a poco lograron una posición de influencia dominante. Esto es cierto, en especial, de Víctor Merchán que, prácticamente, parece dirigir sus asuntos; y de Juan de la Cruz Varela, quien durante la administración Rojas fue el líder militar…p. 157
29Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 1001 cita
[53]destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…p. 100
30Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 1421 cita
[54]veterano diri- gente campesino Isauro Yosa, «Mayor Lister», y el guerrillero de ascendencia indígena Jacobo Prías Alape, «Cha- rronegro», pero en el largo plazo, lo que resultó más significativo fue la evolución de campesinos que prove- nientes de otras regiones (Cauca, Hui- la, Quindío) y habiendo militado en- tonces…p. 142
31Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 4, 102 citas
[55]All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. AN OVERVIEW OF THE FARC-EP 11 social structures independent of centralized state powers (Simons, 2004: 42; Ramírez Tobón, 1981; Gilhodés, 1970; Guzmán Campos, Fals Borda, Umaña Luna, 1964; 1962). At the beginning of the 1950s, increased migrations of peasants and…p. 10
[75]earlier, as left-wing workers’ collectives began to mobilize around Marxist ideals during the 1910s (Osterling, 1989: 184–5). 9 Interestingly, Colombians were rallying behind Marxism well before the Russian Revolution of 1917 or the landing of any external communist (Decker and Duran, 1982: 80–1; Urru- tia, 1969: 55,…p. 4
32Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombianoCentro Nacional de Memoria Histórica; Katherine López Rojas (coord.); Andrés Felipe Aponte; Carolina Lozano Rodríguez; Linda Lorena Sánchez Avendaño · 2017 · p. 671 cita
[56]joven de 15 años. (…) me dice: Este muchacho y yo hemos decidido que él se va con ustedes, (…). Recordé en seguida (…) que era hermano de un guerrillero muerto (…), -¿Por qué causa te vas con nosotros? –le pregunté–. La explicación, (…): Quiero ser hombre respetado y querido por todos como mi her- mano. Él sabía…p. 67
33Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 391 cita
[58]población civil que buscaba su seguridad al lado de quienes tenían las armas. Por ello, la columna per- dió movilidad y tuvo que afrontar problemas de protección a la gente que se había sumado a la marcha Ese tiempo se constituyó en una especie de escuela de entrenamiento que hizo posible la etapa propiamente…p. 39
34Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 22, 312 citas
[59]el comunismo —aún alejado de la toma del poder político y más focalizado en la noción maoísta de guerra popular prolongada —, se va a afianzar sobre dos escenarios que, con posterioridad, serán claves en la emergencia guerrillera de las FARC, ya en la década de los sesenta: Tequendama y Sumapaz en Cundinamarca y el…p. 22
[82]de Abril (M-19), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) o la guerrilla indigenista Quintín Lame (QL). APARICIÓN E HISTORIA DE LAS FARC, 1964-1998 Como se explicaba, las FARC toman el ataque sobre la República de Marquetalia del 27 de mayo de 1964 como su mito fundacional, si bien esta denominación no aparece…p. 31
35Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 3841 cita
[60]new president was also a committed cold warrior who believed that Colombia might fall victim to communist subversion at any moment. He spoke of the need for vigilance against communist infiltration during a ban- 16. Alfonso López Pumarejo (left) and Mariano Ospina Pérez (right), with President Gustavo Rojas Pinilla,…p. 384
36La violencia en Colombia. Estudio de un proceso social - Tomo IIGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 2019 · p. 2131 cita
[61]condiciones al conocer la llegada del señor brigadier general Alfredo Duarte Blum, según la versión del mayor Hernán Padilla: " 1 ° Que la comisión que ellos nombraron para hablar con la presidencia, antes de hablar con ésta, nombraron a los doctores Renán Leguizamón y Julio Roberto Salazar Ferro como sus apoderados,…p. 213
37Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 1011 cita
[63]como lo habían hecho muchos de los dirigentes de las guerrillas liberales que se habían dejado atraer por la euforia de los primeros meses del gobierno militar, cuando se anunciaba la suspensión de toda forma de persecución basada en razones políticas, y cuando se ofrecieron indultos y amnistías a los guerrilleros que…p. 101
38Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 511 cita
[67]comu- Barrancabermeja (Santander), Franco en Urrao (Antioquia), Juan de la Cruz Varela en la región del Sumapaz y en el Tolima José María Oviedo Arboleda y Leopoldo García. Todos ellos pactaron la paz y regresaron a la actividad agrícola (Colombia Nunca Más, 2011). 51 Procesos de colonización y semillas del…p. 51
39Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 2322 citas
[68]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…p. 232
[69]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…p. 232
40Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 521 cita
[70]hablaba hasta que acabara. Él era muy buena gente (…) era chiquitico, pero era bravo de la lengua” (CNMH, entrevista con abuela, 2012). 1.4. Colonización, continuidad de la Violencia, e influencia del movimiento comunista En este contexto, el municipio de Villarrica, ubicado al oriente del departamento del Tolima,…p. 52
41Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 481 cita
[72]cuello.» El segundo «en una profunda herida sobre la garganta, muy cerca del tronco [...] corriendo con fuerza un machete afilado sobre la parte anterior del cuello.». Espejo y Rozo, «El léxico de la Violencia en Colombia en algunas obras de la literatura de violencia», 10. 66 Centro Nacional de Memoria Histórica,…p. 48
42Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 1751 cita
[76]Anual de Historia “Ernesto Restrepo Tirado” Panel 2 · Colonización, coca y movimiento social: el caso del Putumayo 175 iniciaron esfuerzos para colonizar esta parte de la Amazonia con el fin de ejer- cer su soberanía sobre esta área de frontera. 1947-1962: la colonización de la violencia Durante este periodo se…p. 175
43Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2441 cita
[77]el propósito de convertir las autodefensas campesinas en la guerrilla del partido dentro de la estrategia de combinación de todas las formas de lucha (Pizarro, 1991). Uno de estos asentamientos campesinos, Marquetalia, se constituyó en la esencia del mito fundacional de las FARC. Se trataba de una comunidad campesina…p. 244
44La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 361 cita
[78]Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…p. 36
45Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 591 cita
[79]colombiano en el marco de la guerra fría. Las operaciones de mayo de 1964 conocidas como Operación Soberanía, ocasionaron la salida de campesinos que organizados en grupos de autodefen- sas, iniciaron una marcha hacia el sur del país en columnas, este proceso per- mitió la consolidación política y militar con la…p. 59
46Forgotten Peace: Reform, Violence, and the Making of Contemporary ColombiaRobert A. Karl · 2017 · p. 338, 3502 citas
[80]world the rationale behind Marquetalia’s position. It was to become the public face of frontier Communism for decades to come. Issued on Colombia’s July 20 independence day, amidst ongoing combat around Marquetalia, the Guerrilla Fighters’ Agrarian Program (Programa Agrario de los Guerrilleros) opened with an…p. 350
[83][Riochiquito] out of this misery” while also preserving the peace he had built. 27 The means to make contact were readily at hand. Riochiquito’s residents frequently passed by an army post on the way to the weekly market in Pacarní, a village across the Huila border (map 3). Ciro quietly sent word up the command chain…p. 338
47¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 771 cita
[81]34 31. Véanse: Pizarro Leongómez, Las F ARC (1949-1966), 188-189; y Pizarro Leongómez, Una democracia asediada, 168. 32. Manuel Bonnet Locarno, “Operación Marquetalia. Surgen las FARC ”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, comp. Glenda Martínez…p. 77
48Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 541 cita
[84]Prías Alape alias 96 Coronel del Ejército estadounidense que en la guerra de Corea dirigió la Compañía Ranger del Octavo Ejército, una unidad encargada de acciones de guerra irregular. 97 Martínez Osorio, Hablan los generales, 28. 98 Londoño, Juan de la Cruz Varela. Sociedad y política. 99 Seguido a esto, la actividad…p. 54
49Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 7811 cita
[85]amnis- tiado, Jacobo Prías Alape era miembro del Comité Central del Partido Comunista Colombiano. El contexto de ocurrencia de estos hechos, que se enmarcan en un proceso de pacificación violenta, fue descrito en una entrevista tomada por la Comisión: «Charro Negro era un indígena de aquí del sur del Tolima, era…p. 781