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Biografía

José María del Castillo y Rada

Independencia

1776–1835

14 min de lectura38 documentos
Nacimiento20 de diciembre de 1776, Cartagena de Indias
Fallecimiento23 de febrero de 1835, Bogotá
RolesAbogado y jurista rosarista · Diputado por Tunja y Mariquita durante la primera República
Lugar principalColombia
Período históricoIndependencia1810–1831
03

La biografía

En la historia constitucional y hacendaria de Colombia hay una figura que, sin haber empuñado espada, ejerció interinamente el Poder Ejecutivo y contribuyó a organizar el fisco del Estado naciente: José María del Castillo y Rada (Cartagena, 1776 – Bogotá, 1835). Jurista rosarista, diputado durante la primera independencia, condenado a muerte durante la Reconquista y luego enviado a presidio, secretario de Hacienda de la Gran Colombia bajo Bolívar y Santander, vicepresidente interino y rector del Colegio del Rosario al morir, formuló en sus Memorias de Hacienda un programa de contribución directa proporcional, crítica al diezmo, las alcabalas, el estanco de aguardiente y los bienes de manos muertas. Ese programa también conservó rentas como el monopolio del tabaco ante las necesidades de la guerra. Su obra fue en gran medida un andamiaje incompleto: muchas propuestas chocaron con las urgencias fiscales, la debilidad administrativa y la resistencia política. Pero ayudó a dibujar los planos.

02

Línea de vida

  1. 1776

    Nacimiento en Cartagena de Indias

    Leer contexto

    Nació el 20 de diciembre de 1776 en Cartagena de Indias, hijo del oficial español Nicolás del Castillo, integrante del Batallón Fijo, y de Manuela Rada de la Torre, de una familia distinguida de la ciudad.

  2. 1790

    Ingreso al Colegio Mayor del Rosario

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    Ingresó al Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en 1790, obtuvo el grado de bachiller en 1793 y continuó los estudios de Derecho hasta obtener los títulos de licenciado y doctor; fue recibido como abogado de la Real Audiencia en 1802.

  3. 1810

    Participación en los movimientos autonomistas de Cartagena

    Leer contexto

    El 22 de mayo de 1810 el cabildo de Cartagena estableció una Junta de Gobierno que incluyó al gobernador Francisco Montes; el 14 de junio el cabildo y una movilización popular lo depusieron y expulsaron. Castillo y Rada estaba vinculado a la actividad política independentista desde 1809.

  4. 1811

    Independencia absoluta de Cartagena

    Leer contexto

    La provincia de Cartagena declaró su independencia absoluta el 11 de noviembre de 1811. Castillo y Rada estuvo vinculado al proceso independentista, aunque las fuentes consultadas no permiten asignarle una posición precisa en la disputa entre los Gutiérrez de Piñeres y García de Toledo.

  5. 1814

    Triunvirato interino de gobierno

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    El 5 de octubre de 1814 asumió como suplente uno de los puestos del triunvirato interino de las Provincias Unidas, junto con José Joaquín Camacho y José Fernández Madrid; ejercieron el Poder Ejecutivo hasta el 28 de noviembre de 1814.

  6. 1816

    Condena a muerte durante la Reconquista y conmutación de la pena

    Leer contexto

    Fue condenado a muerte en 1816 durante la Reconquista. Según la tradición biográfica, la intercesión de varias mujeres santafereñas y la intervención del militar Carlos Tolrá contribuyeron a que la pena fuera conmutada por presidio en Omoa.

  7. 1820

    Fin del cautiverio durante la campaña de Montilla

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    Tras el confinamiento en Panamá y el traslado a Cartagena, quedó en libertad en julio de 1820 durante el avance de las fuerzas de Mariano Montilla por la costa. Cartagena permaneció bajo dominio realista hasta su capitulación en octubre de 1821.

  8. 1821

    Congreso de Cúcuta y organización constitucional de la Gran Colombia

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    Fue diputado al Congreso General de Colombia y reemplazó interinamente a Antonio Nariño en la Vicepresidencia. El artículo 5 de la Constitución incluyó entre los deberes de todo colombiano contribuir a los gastos públicos, sin definir por sí solo un impuesto proporcional.

  9. 1821

    Nombramiento como secretario de Hacienda de la Gran Colombia

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    Fue designado secretario de Hacienda el 7 de octubre de 1821 y tomó posesión el 14. Se convirtió en uno de los principales organizadores del fisco grancolombiano; una carta de Santander a Bolívar de 1826 documenta el amplio margen con que manejó empréstitos y rentas.

  10. 1823

    Primera Memoria de Hacienda y programa fiscal

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    En las Memorias de 1823, 1826 y 1827 defendió la contribución directa, criticó el diezmo, las alcabalas, el estanco de aguardiente y los bienes de manos muertas, pero mantuvo rentas como el monopolio del tabaco ante las necesidades fiscales de la guerra.

  11. 1828

    Convención de Ocaña

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    Fue elegido presidente de la Convención de Ocaña y encabezó la minoría bolivariana partidaria de fortalecer el Ejecutivo; el retiro de ese grupo contribuyó a dejar la asamblea sin quórum antes del Decreto Orgánico de Bolívar.

  12. 1835

    Rectoría del Colegio Mayor del Rosario y muerte en Bogotá

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    Ejerció la rectoría del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario desde 1832 hasta morir en Bogotá el 23 de febrero de 1835; también era catedrático de economía política y ciencia administrativa.

El criollo cartagenero y su formación

Nació el 20 de diciembre de 1776 en Cartagena de Indias, una ciudad que era a la vez puerto, fortaleza y plaza mercantil del Caribe hispánico, con una población atravesada por jerarquías jurídicas, raciales y económicas. Fue hijo del oficial español Nicolás del Castillo, integrante del Batallón Fijo de Cartagena, y de Manuela Rada de la Torre, perteneciente a una familia distinguida de la ciudad. Quedó huérfano de padre a los diez años. Esa posición familiar facilitó su educación, pero las fuentes disponibles no reducen su trayectoria a una supuesta dinastía mercantil ni permiten reconstruirla como el ascenso lineal de una casa nueva.

Del entorno cartagenero, José María pasó al estudio del derecho en Santafé de Bogotá, una de las rutas disponibles para quienes aspiraban a ejercer como abogados, catedráticos o funcionarios. Para los criollos, esa formación ofrecía credenciales y redes sin borrar las restricciones de la jerarquía virreinal. Ese marco ayuda a situar a su generación, pero no basta para atribuirle a Castillo y Rada un estado emocional ni para presentar la independencia como una salida personal predeterminada.

Ingresó al Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en 1790, obtuvo el grado de bachiller en 1793 y continuó los estudios que le dieron los títulos de licenciado y doctor en Derecho. En el claustro fue catedrático, procurador y consiliario; en 1802 fue recibido como abogado de la Real Audiencia. Su formación jurídica coincidió con la circulación de ideas ilustradas en Santafé, pero la documentación consultada permite probar mejor sus grados y cargos que una influencia personal específica de Mutis. Sus Memorias posteriores muestran, en todo caso, una confianza marcada en la legislación y la administración como instrumentos de reforma económica.

De abogado a insurgente

Cuando en 1810 se desató la crisis del régimen colonial, Castillo y Rada tenía treinta y tres años y era un abogado formado que había participado en la agitación política desde 1809. El 22 de mayo de 1810 el cabildo de Cartagena estableció una Junta de Gobierno que todavía incluyó al gobernador Francisco Montes como presidente; el 14 de junio el cabildo y una movilización popular lo depusieron y expulsaron. En diciembre, la ciudad convocó a vecinos libres bajo requisitos de domicilio, ingreso y alfabetización para formar una Junta Provincial. Fue una apertura política significativa, aunque mantuvo exclusiones sociales y jurídicas.

En noviembre de 1811 la provincia de Cartagena declaró su independencia absoluta y se convirtió en uno de los focos de la primera República. Castillo y Rada estuvo vinculado al proceso independentista, aunque las fuentes consultadas no permiten asignarle un papel preciso dentro del antagonismo entre Gabriel Gutiérrez de Piñeres y José María García de Toledo. Ese conflicto entre facciones y sectores sociales dividió a la provincia, pero no explica por sí solo su posterior derrota militar.

De Cartagena, Castillo y Rada pasó al escenario nacional. Fue diputado por Tunja y Mariquita en los cuerpos legislativos de la primera República, gobernó la provincia de Tunja y participó en la prensa política junto a José Fernández Madrid en El Argos de la Nueva Granada. El 5 de octubre de 1814 asumió, como suplente, uno de los puestos del triunvirato interino de las Provincias Unidas junto con José Joaquín Camacho y Fernández Madrid. Ese ejecutivo colegiado ejerció hasta el 28 de noviembre, cuando pudieron incorporarse los titulares elegidos por el Congreso.

El experimento fue efímero. La expedición de Pablo Morillo, la más grande enviada por España a América desde la Conquista, cayó sobre la Nueva Granada en 1815. Cartagena resistió un sitio atroz, en el que perdió más de la tercera parte de su población mientras los españoles dejaban 3.125 muertos y otros 3.000 enfermos, pero cayó, y con ella el resto del país. La resistencia pasiva de las comunidades ante las exigencias militares y la deserción masiva de las tropas patriotas terminaron de desbaratar al ejército confederado. En el momento más crítico, el conflicto entre Bolívar y las autoridades de Cartagena sobre el mando militar y los aprovisionamientos estuvo a punto de desatar una nueva guerra civil interna.

Sentenciado a muerte

Instalada la Reconquista, Morillo montó un aparato represivo que sería recordado como el régimen del terror: consejos de guerra que imponían la pena capital a los acusados de rebelión, un Consejo de Purificación para los desleales al rey, Juntas de Secuestros que incautaban los bienes de los patriotas. Bajo ese régimen, Castillo y Rada fue detenido, juzgado y condenado a muerte.

La sentencia dictada en 1816 no se ejecutó. Según la tradición biográfica, varias mujeres santafereñas intercedieron ante Morillo y la intervención del militar Carlos Tolrá contribuyó a que la pena capital fuera conmutada por presidio en Omoa. Castillo y Rada fue confinado primero en Panamá y luego trasladado a Cartagena, donde permaneció sometido a trabajos forzados hasta quedar en libertad en julio de 1820, durante el avance de las fuerzas de Mariano Montilla por la costa. Cartagena seguía entonces bajo dominio realista y solo capituló en octubre de 1821. Los años de prisión separan al triunviro de 1814 del hacendista que volvió a la vida pública en 1821.

Castillo y Rada llegó al Congreso de Cúcuta con el prestigio de haber sobrevivido a la condena y con experiencia en los gobiernos de la primera independencia. Su apoyo posterior a un Ejecutivo fuerte está documentado, pero no fue una consecuencia automática del presidio: antes de alinearse estrechamente con Bolívar también había criticado decisiones suyas durante la primera República. Su trayectoria política fue una evolución, no una conversión que pueda reconstruirse a partir de una sola experiencia.

El arquitecto en Cúcuta

La Gran Colombia había sido proclamada por iniciativa de Bolívar en diciembre de 1819 en el Congreso de Angostura. Faltaba darle forma constitucional, unir jurídicamente a Venezuela y la Nueva Granada y organizar un Estado sobre las ruinas de la guerra. Antonio Nariño instaló el Congreso General de Colombia el 6 de mayo de 1821 en Villa del Rosario de Cúcuta; José Félix de Restrepo, no Nariño, fue elegido primer presidente del cuerpo. En sus sesiones participaron 57 diputados de 19 provincias.

Castillo y Rada fue diputado y asumió interinamente la Vicepresidencia mientras sesionaba aquel Congreso. La Constitución de Cúcuta consagró garantías de legalidad y debido proceso y, en su artículo 5, incluyó entre los deberes de todo colombiano contribuir a los gastos públicos. La norma formuló un deber general, pero no estableció por sí sola una contribución proporcional ni abolió los privilegios fiscales. Castillo y Rada desarrollaría esos problemas con mayor detalle en sus Memorias de Hacienda.

Cúcuta fijó el marco centralista inicial de la República y dispuso que la Constitución no pudiera reformarse antes de diez años. Los territorios de la antigua Audiencia de Quito no tuvieron diputados porque seguían bajo dominio español durante las sesiones. Después de la batalla de Pichincha, la asamblea municipal de Quito declaró su incorporación a Colombia el 29 de mayo de 1822. La integración ocurrió bajo un contexto militar decisivo y con representación diferida, pero no puede describirse únicamente como la anexión de un territorio conquistado.

Secretario de Hacienda: el diagnóstico

De Cúcuta, Castillo y Rada pasó al gabinete. El 7 de octubre de 1821 fue designado secretario de Hacienda y tomó posesión el 14, mientras Pedro Gual quedó al frente de Relaciones Exteriores. Castillo y Rada ocupó Hacienda durante buena parte de los años veinte y fue uno de los principales organizadores del sistema fiscal grancolombiano; no fue, sin embargo, su único responsable ni partió de una administración vacía.

Lo que encontró al asumir la Secretaría era una hacienda debilitada por la guerra y todavía apoyada en instituciones fiscales coloniales. Entre ellas estaban las alcabalas, el diezmo, los derechos sobre la minería y los monopolios o estancos del tabaco y el aguardiente, además de numerosos gravámenes menores. Las rentas estancadas habían sido fuentes importantes del virreinato y siguieron siendo difíciles de reemplazar en la República. A ello se sumaban contrabando, evasión, escasez de información sobre patrimonios y una administración con poca capacidad para recaudar en un territorio extenso.

Castillo y Rada leyó ese cuadro y lo tradujo en un programa expuesto, entre otros textos, en las Memorias de Hacienda de 1823, 1826 y 1827. Allí combinó críticas al orden fiscal colonial con propuestas adaptadas a una República en guerra. Defendió que las cargas guardaran relación con los recursos de los contribuyentes y buscó ampliar la contribución directa, pero su política efectiva también preservó rentas indirectas y monopolios que consideró temporalmente necesarios. Más que una aplicación lineal del artículo 5 de Cúcuta, fue un intento de conciliar principios republicanos y necesidades de caja.

Sobre el diezmo fue implacable. Lo calificó de tributo injusto e insoportable y funesto para la agricultura, y argumentó que mientras pesara sobre las tierras la agricultura permanecería estacionaria. Su crítica no era solo económica: era también histórica y jurídica. Sostuvo que el diezmo no había existido en el mundo cristiano hasta el siglo IV ni en España hasta el siglo XII, que se había extendido a la sombra del despotismo y la barbarie, y que ni los papas habían podido imponerlo ni los monarcas confirmarlo legítimamente. La conclusión era la supresión.

Sobre los bienes de manos muertas, acumulados por conventos, capellanías, cofradías y otras instituciones, fue también crítico y favoreció medidas para ponerlos en circulación. Cuestionó las alcabalas y buscó suprimir el estanco de aguardiente por sus efectos sobre la agricultura, la industria y el comercio. Esa oposición no se extendió de manera uniforme a todos los monopolios: defendió mantener el estanco del tabaco porque era una fuente principal de ingresos y no veía un reemplazo inmediato durante la guerra.

Una pieza central de la alternativa era la contribución directa: un gravamen sobre rentas y patrimonios que buscaba relacionar la carga con la capacidad económica. Castillo y Rada aspiraba a reducir varios impuestos indirectos, pero no esperaba que una sola contribución financiara de inmediato al Estado; en la práctica defendió un sistema mixto mientras continuaran la guerra y la estrechez fiscal.

Los límites del programa

La contribución directa produjo una recaudación muy inferior a la esperada. La ley de septiembre de 1821 tenía problemas de diseño y encontró censos patrimoniales incompletos, funcionarios escasos, ocultamiento de bienes y resistencia de contribuyentes y autoridades locales. Entre 1819 y 1830 su peso fue marginal frente a otras rentas. El resultado no se explica solo por una supuesta desmoralización heredada de la colonia, sino por la combinación de una norma difícil de aplicar, baja capacidad administrativa y conflicto político.

Ese resultado tampoco puede atribuirse a una sola causa ni eximir por completo el diseño. La ley dejó bases imprecisas, y el proyecto chocó con una economía marcada por esclavitud, resguardos, propiedad corporativa, mercados regionales limitados y una guerra costosa. Castillo y Rada identificó varias de esas restricciones y ajustó sus propuestas con el tiempo; por eso su política se entiende mejor como una transición con innovaciones y continuidades que como un programa liberal puro derrotado únicamente por la herencia colonial.

Después de 1830 la hacienda republicana combinó continuidades con reformas graduales; no conservó intacto el orden anterior. La ley que abolió el monopolio del tabaco fue sancionada en 1848 y entró en vigor en 1850. Durante el gobierno de José Hilario López, Manuel Murillo Toro impulsó una reorganización de rentas y la descentralización fiscal, y la desamortización de bienes de manos muertas llegó bajo Mosquera en 1861-1862. Esas reformas retomaron problemas discutidos por Castillo y Rada, pero respondieron a nuevas coaliciones y circunstancias y no fueron la simple ejecución tardía de un plan suyo.

Delegado del vicepresidente

Mientras Bolívar dirigía campañas fuera de la capital, Francisco de Paula Santander ejercía el Poder Ejecutivo desde Bogotá como vicepresidente. Castillo y Rada fue una pieza importante de ese gobierno. Había reemplazado a Antonio Nariño como vicepresidente interino entre el 6 de junio y el 3 de octubre de 1821, mientras Bolívar permanecía ausente; no sustituyó a Santander por ausencias de este. En 1829 volvió a ejercer funciones ejecutivas durante una ausencia de Bolívar como presidente del Consejo de Ministros.

Su margen de acción se aprecia en una carta de Santander a Bolívar del 23 de diciembre de 1826: el vicepresidente escribió que, por hastío, había dejado a Castillo y Rada el manejo del empréstito, las rentas y otros asuntos de Hacienda. La carta documenta una delegación amplia y el peso del secretario, pero no prueba que hubiera un vacío institucional ni que una sola persona fuera indispensable para resolver los apuros fiscales de una República en guerra.

Aquel arreglo se desarrolló mientras se profundizaba la crisis de la Gran Colombia. Desde 1826 las diferencias entre Bolívar y Santander se convirtieron en uno de sus ejes. Los bolivarianos defendían un Ejecutivo más fuerte y tomaban como referencia rasgos de la Constitución boliviana de 1826; el bloque liberal o santanderista proponía otra reforma y buscaba contener la concentración de poder. La Convención de Ocaña, convocada en 1828, no logró acordar una nueva carta. En agosto de ese año Bolívar promulgó el Decreto Orgánico, asumió poderes dictatoriales y eliminó la Vicepresidencia.

Castillo y Rada se alineó en ese pulso con Bolívar. Fue elegido presidente de la Convención de Ocaña y encabezó la minoría bolivariana partidaria de fortalecer el Ejecutivo; su retiro, junto con el de otros diputados, contribuyó a dejar la asamblea sin quórum. Esa postura fue el resultado de una evolución política documentada, no una inclinación natural que pueda deducirse de la Patria Boba o del presidio. Después del atentado septembrino, los coroneles José María Obando y José Hilario López se levantaron en el sur contra el gobierno de Bolívar. La República se descomponía por múltiples costuras.

Los últimos años

En 1830 el proyecto se derrumbó. Venezuela y Ecuador se separaron; Bolívar renunció a la presidencia en mayo y murió en diciembre. La crisis combinó disputas constitucionales, resistencias regionales, conflictos militares y la ruptura entre los principales bloques políticos. El colapso puso fin al orden estatal al que Castillo y Rada había dedicado su labor hacendaria y mostró que ni el mando personal de Bolívar ni la arquitectura centralista de Cúcuta habían resuelto esas tensiones.

Castillo y Rada sobrevivió al colapso del proyecto al que había servido y volvió a los espacios civiles de Bogotá. Su última exposición conocida como secretario de Hacienda data de enero de 1830. En 1832 asumió la rectoría del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y la ejerció hasta su muerte. En la Memoria de 1827 había advertido que una «economía bien entendida» no consistía simplemente en disminuir gastos; su programa combinaba control del gasto, crédito y diversas fuentes de ingreso. No fue, por tanto, una doctrina según la cual la austeridad pudiera sustituir por sí sola los impuestos.

Murió en Bogotá el 23 de febrero de 1835, a los 58 años, mientras era rector y catedrático del Rosario. Le sobrevivió, sobre todo, un conjunto de Memorias y exposiciones de Hacienda que permite seguir tanto la ambición reformadora como los ajustes y límites de su política fiscal.

Su red

Su vida transcurrió entre instituciones políticas, educativas y administrativas. Cartagena le dio el suelo familiar: su padre fue oficial del Batallón Fijo y su madre pertenecía a una familia distinguida de la ciudad. El puerto era también un centro mercantil y militar, pero no está documentado que Castillo y Rada se formara personalmente en las redes del Consulado de Comercio ni que de allí proviniera toda la base social de su carrera.

Santafé le dio la formación jurídica y una larga relación con el Colegio del Rosario. Allí fue estudiante, catedrático, procurador, consiliario y, al final, rector. Sus escritos hacendarios muestran confianza en la ley y la administración como instrumentos de reforma; la documentación consultada no permite convertir esa orientación en una relación directa con los «herederos de Mutis» ni reconstruir allí todas sus lealtades personales.

La política republicana le dio sus principales interlocutores. Compartió gabinete con Pedro Gual, trabajó durante años bajo el Ejecutivo de Santander y terminó alineado con la corriente bolivariana. En Ocaña actuó como dirigente de un bloque definido, de modo que no puede describirse como ajeno a las facciones. Su trayectoria sí estuvo marcada más por congresos, ministerios, Memorias y proyectos de ley que por el mando militar: fue un constructor de instituciones y también un actor de las disputas políticas de su tiempo.

Su huella

No fue el estadista todopoderoso que refunda un país. El proyecto grancolombiano le impuso urgencias bélicas, resistencias políticas y límites administrativos. Fue, en cambio, uno de los principales arquitectos intelectuales del fisco republicano temprano: el jurista rosarista que formuló propuestas hacendarias concretas y recibió de Santander un amplio margen de gestión. En la sombra de las grandes figuras militares, fue una inteligencia civil que trató de dar al Estado una arquitectura fiscal compatible con su forma constitucional, aunque debió conservar parte de la herencia que criticaba.

Cuando Murillo Toro impulsó reformas fiscales a mediados del siglo y Mosquera decretó la desamortización en 1861, retomaron debates que Castillo y Rada había planteado, pero actuaron en contextos, coaliciones y diseños distintos. Su legado no consiste en haber redactado de antemano todo ese programa, sino en haber formulado tempranamente varias preguntas centrales del fisco republicano: quién debía contribuir, con qué proporcionalidad y cuáles rentas coloniales podían desmontarse sin dejar al Estado sin recursos.

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Conexiones del archivo

Red histórica

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Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

38 documentos · 52 fragmentos
01Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX. Una colección de estudios recientesCarlos Dávila Ladrón de Guevara (compilador) · 2003 · Páginas 400, 6312 citas
[1]

n e c o n ó m ic a. P. 29. 3 Acerca los D e l C a s tillo y Rada, véase R estrepo L in c e (1993); lim é n e z (1950); L e c o m p te (1977). 4 L a te m p r a n a d e s a p a ric ió n de sus p a d re s, en 1786, d e jó a lo s D e l C a s tillo y R a d a en m a Las redes familiares y el comercio en Cartagena: el caso…

p. 631
[48]

con empeño y dedicación l a st a r e a s ne c e s a r i a sparae llogrode e s o so b j e t i v o s,pertenecerasu scuerpos d i r e c t i v o sno s ó l ol e s c o n f e r í a s t a t u s,si n o que l e spermitía l ap o s i b i l i d a d de acceder a c i e r t o s p r i v i l e g i o s económicos y f i s c a l e s 4.…

p. 400
02Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Páginas 90, 1032 citas
[2]

í n, donde la poblaci ó n libre se sent í a blanca, la principal actividad era la miner í a de alu vi ó n. La agricultura era pobre y se estaba promoviendo la coloni zaci ó n de nuevas tierras. En Socorro y Pamplona los habitantes se agrupaban en peque ñ as parroquias rodeadas de una agricultura de grandes y medianos…

p. 90
[11]

ó n. Para formar un gobierno com ú n, si la soberan í a resid í a en el pueblo, ¿ sus representantes deb í an ser los “ cabildos ” o diputados elegidos por los vecinos?, ¿ la representaci ó n de los cabildos deb í a ser igual o proporcional a la poblaci ó n? Si el pueblo estaba formado por los ciudadanos (o vecinos) y…

p. 103
03Estudios interdisciplinarios de las élites en ColombiaCatalina Acosta Oidor, Alexander Gamba Trimiño, Verónica Salazar Baena · 2023 · Página 651 cita
[3]

forzado de la población indígena, la mano de obra esclavizada —importada de África— se convirtió en fuerza de trabajo cada vez más numerosa, conviviendo con formas de trabajo asalariado 20. La combinación de ingresos procedentes de pro - piedades urbanas, propiedades agrarias, minas, obrajes, la incursión en…

p. 65
04Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · Páginas 112, 1202 citas
[4]

local por la vía del m atrim onio, de tal suerte que los intereses de los criollos bien relacionados sí tenían alguna representación. A unque por lo general a los criollos no se les perm itía o cupar altos cargos políticos, algunos m iem bros de la elite n eo granadina alcanzaron prestigio com o adm inistradores de…

p. 112
[7]

o r el tem a, poco se hizo al respecto, acaso p o rq u e los gastos m ilitares absorbían g ran p arte d e los recursos fiscales. A p a rtir d e la décad a d e los años 1790, los criollos ilu strad o s com enzaron a c u lp ar cada vez m ás al régim en español p o r no tom ar m ed id as ad e cu ad a s para m ejorar las…

p. 120
05Historia de la vida cotidiana en ColombiaBeatriz Castro Carvajal (editora) · 2016 · Página 4741 cita
[5]

un doble sentido. Antigüedad en tanto miembro de una de las familias de primeros pobladores, pero también an- tigüedad como miembro de la institución universitaria. Condiciones a las que se sumaba la proveniencia regio- nal, motivo central en la formación de bandos y partidos. En una palabra, aunque los estudiantes…

p. 474
06Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · Página 5491 cita
[6]

franc é s cuyas obras, que penetran lentamente y a menudo de contrabando, influir á n de manera decisiva s ó lo en la generaci ó n siguiente, la que har á la Independencia. En la etapa comprendida entre 1760 y 1800 la intelligentsia criolla se encuentra preocupada por los mismos temas, los mismos problemas y…

p. 549
07Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · Página 831 cita
[8]

acta en la que se declaraba la total independencia de la provincia de Cartagena, en Nueva Granada, histérico documento que se conserva en el Museo Nacional de Bogota. que s6lo esperaba la oportunidad para manifes- tarse, como ocurrié en Cartagena el 22 de mayo y el 14 de junio de 1810, cuando el cabildo depuso al…

p. 83
08Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · Página 3091 cita
[9]

, in Spain, AGI, Santa Fe . . On these events, see ‘‘Acta de independencia de la Provincia de Cartagena en la Nueva Granada,’’  November  (:–), and ‘‘Defensa hecha por... Toledo’’ (:, , –), both in [Corrales], Documentos; Urueta, Cartagena,  Notes to Pages – –; F. de P.…

p. 309
09Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · 2004 · Página 3091 cita
[10]

, in Spain, AGI, Santa Fe . . On these events, see ‘‘Acta de independencia de la Provincia de Cartagena en la Nueva Granada,’’  November  (:–), and ‘‘Defensa hecha por... Toledo’’ (:, , –), both in [Corrales], Documentos; Urueta, Cartagena,  Notes to Pages – –; F. de P.…

p. 309
10Repúblicas en armas: Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · Páginas 182, 2092 citas
[12]

a la influencia norteamericana como a la fragmentación de la soberanía en el curso de los primeros meses de transformación política. Cada estado participante es soberano; posee una representación elegida y un ejecutivo. Las provincias se reconocen «libres, independientes y soberanas, [y tienen] una forma de gobierno…

p. 182
[16]

un escalamiento de la guerra le dieron al conflicto un giro popular y sangriento. Los marcos de movilización de la población y de los tributos son los pueblos, en mayor medida porque la Confederación cuidaba bien de los municipios, fundamento de su razón de ser. Después de un momento de fructífera cooperación con los…

p. 209
11Repúblicas en armas. Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · Páginas 182, 2092 citas
[13]

a la influencia norteamericana como a la fragmentación de la soberanía en el curso de los primeros meses de transformación política. Cada estado participante es soberano; posee una representación elegida y un ejecutivo. Las provincias se reconocen «libres, independientes y soberanas, [y tienen] una forma de gobierno…

p. 182
[17]

un escalamiento de la guerra le dieron al conflicto un giro popular y sangriento. Los marcos de movilización de la población y de los tributos son los pueblos, en mayor medida porque la Confederación cuidaba bien de los municipios, fundamento de su razón de ser. Después de un momento de fructífera cooperación con los…

p. 209
12Gran Enciclopedia de Colombia - Biografías 1Varios autores (Círculo de Lectores) · 2007 · Página 1881 cita
[14]

Fernandez Madrid. Este triunvirato interino se instalé el 5 de octubre de 1814 y goberné hasta enero de 1815, cuando entré a presidirlo Custodio Garcia Rovira. Duran- te el régimen del terror, fue sentenciado a muerte por el pacificador Pablo Morillo, y encerrado en el edificio del Colegio Mayor del Rosario. Sin em-…

p. 188
13Historia de Colombia. La Independencia II. Tomo 8Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); Ricardo Martín (dir. de la obra); German Arciniegas y otros colaboradores · 1988 · Página 281 cita
[15]

dia a los nativos lares. Como es de suponer, cuando finalmente el ge- neral Morillo y sus tropas penetraron en la ciudad, 859 lo que encontraron fue el mas macabro de los es- pectaculos: cadaveres, ruina, miseria, muerte por todas partes. Don Lino de Pombo, testigo presencial del asedio, y otros coeténeos, como el…

p. 28
14Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · Página 2911 cita
[18]

Constitución de Cúcuta de 1821 se consagraron principios como el de legalidad, la presunción de inocencia, la prohibición de detención sin proceso judicial previo, y la prohibición de tes - tificar contra uno mismo o sus parientes 32. No obstante, en medio de la guerra y con el propósito de con - jurar situaciones de…

p. 291
15Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · Página 611 cita
[19]

conjunto de leyes podemos rescatar algunos de sus artículos que se orientan al mantenimiento de las propiedades secuestradas. Mediante los procedimientos de secuestros, el Virreinato de Nueva Granada y su capital Santafé de Bogotá se convirtieron en la región administrativa de mayor fortaleza para la “pacificación”,…

p. 61
16Gran Bretaña y la Independencia de Venezuela y ColombiaD. A. G. Waddell · 1983 · Página 1591 cita
[20]

no tenían atribuciones en asuntos militares y que los oficiales del ej ército debían obedecer las órdenes del comando nacional, no del gobierno local. Durante el involuntario retraso, el número de soldados de que disponía Bolívar, que a la sazón estaban estacionados en Mompós, comenzó a declinar a causa de…

p. 159
17La independencia de Colombia: olvidos y ficcionesAlfonso Múnera · 2021 · Página 661 cita
[21]

los que expresara con claridad su pensamiento político y, sin embargo, expuse suficientemente lo que pensaban de él y de sus ideas varios de los dirigentes del partido de las élites cartageneras, algunos poderosos comerciantes y altos funcionarios. Y también mostré cómo coincidían con las opiniones de un personaje que…

p. 66
18Peregrinación de AlphaManuel Ancízar · 2016 · Página 5751 cita
[22]

su ejemplo y la enseñanza perfecciona el alma de 17 jóvenes, tan modes - tas como entendidas. Si la concurrencia del comercio ha dado a San José la supremacía de las riquezas, el esmero por la instrucción pública y privada, afianzará la supremacía intelectual del Rosario, más noble y duradera que la otra. El día 6 de…

p. 575
19Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · Páginas 112, 1152 citas
[23]

the rest of New Granada except the Caribbean coast and far southwest. Bolivar organized a provisional patriot government at Bogota, naming Santander to head it. Then, in December 1819, he was in Angostura (present-day Ciu- dad Bolivar), temporary capital of patriot Venezuela, where at his behest the Venezuelan…

p. 112
[45]

blame to Vice President San- tander, a man who had dropped out of law study to fight for indepen- dence but as chief executive surrounded himself with ardent young lawyers as helpers and advisers. What the country needed, in Boli- var's view, was a stronger executive, a less assertive legislature, and a partial…

p. 115
20Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · Páginas 47, 702 citas
[24]

la derecha, otra de las banderas espanolas que figura en el Museo Nacional es esa del siglo xv, que lleva los escudos de Castilla y de Leon. El economista caraqueno Pedro Gual, Secretario de Hacienda y de Relaciones Exteriores con Santander. Su nombramiento para el primer cargo obedecia al deseo de sanear las finanzas…

p. 47
[50]

no se establecié una economia nacional de tipo in- dustrial y porque el Estado carecié durante todo el siglo pasado de un registro de las propiedades pri- vadas. Al lado de esta innovacién en materia fiscal con- tinuaron las tradicionales contribuciones indirectas coloniales, las cuales gravaban los sectores eco-…

p. 70
21Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · Página 2471 cita
[25]

institutional reforms taken by the preceding regime, when it was one of the opposite party. Laws passed by the political enemy were necessarily to be replaced with politically correct ones, beginning with that most fundamental code of laws, the national consti- tution. At least from the Constitution of Cúcuta of 1821,…

p. 247
22Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · Página 191 cita
[26]

tenido adecuada representa- ción enel comgreso constituyente, La incorporación del Ecuador sé efectuó come una simple anexión del terdóro militarmente conquistado y el ejército patriota, luego de la talla de Pichincha, en 1822 Guaya- quil ciudad que tabla declarado imi- viduaimente su independencia, fue amexada a la…

p. 19
23Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · Páginas 96, 101, 107, 112, 179, 197, 6117 citas
[27]

la República, efecto admirable que no puede atribuirse a otra causa que a las mejoras introduci- das por nuestras leyes en todos los ramos». Precisa y define las leyes que deben regular el sistema tributario: «El objeto preferente del Congreso debe ser arreglar las imposiciones de manera que sin ser onerosas a los…

p. 96
[28]

delicada, sin perjudicar a los contribuyentes ni obstruir los caminos de la riqueza. De este género son los que en mi opinión deben subsistir con las modificaciones y reformas que se han propuesto. Y si no son suficientes para cubrir todos los gastos presupuestos, ¿cuáles otros deberán decretarse, o conservarse para…

p. 107
[29]

están afectas, en beneficio del clero, todas las tierras de la República; carga pesadísima que pesa solamente sobre la profesión más útil de la sociedad, y sobre los ciudadanos más dignos de la protección de las leyes. No puede ima- ginarse que, oprimida por ella, pueda mejorar su suerte la agricultura. Mientras la…

p. 101
[30]

hasta el xii; que se extendió y propagó a la sombra de la barbarie, en razón de los progresos del despotismo, y de la opinión que atribuía a los pontífices y a los reyes facultad para dis- poner de los bienes y haciendas de los particulares, como de una propiedad; tributo que ni los papas pudieron impo- ner, ni los…

p. 611
[33]

provincias de Azuero, Bogotá, Chocó, Fábrega, Ocaña, Mariquita, Neiva, Panamá, Riohacha, Santa Marta, Socorro, Valledupar y Veraguas; suprimida la contribución del trabajo perso- nal subsidiario y la de hipotecas y registro en la provincia de Bogotá; la de quintos de oro en Antioquia, Bogotá y Mariquita; suprimida la…

p. 197
[35]

de 1850. En el capítulo destinado a explicar el sentido de la reforma agraria de 1850 se harán varias consideracio- nes en torno a la afirmación últimamente reproducida del señor Camacho Roldán. Hacia 1850 había una falta de unidad en el sistema tributario nacional. Camacho Roldán dice en septiembre 180 Línd Eiíceir…

p. 179
[38]

Castillo y Rada es, después de Antonio Nariño y Camilo Torres, la segunda crítica de la econo- mía colonial. Prolonga airosamente la tradición de esos dos próceres. A través de él se unen con Manuel Murillo Toro. Mas después de Castillo y Rada la República seguirá siendo colonial. La vieja economía será conservada…

p. 112
24Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · Páginas 409, 6832 citas
[31]

hace a sí mismo la imposición, porque él mismo declara sus capitales, la naturaleza de ellos, y sus ganancias”. Huérfana de compulsiones estatales, la obediencia a este régi - men fiscal requería de un avanzado proceso de construcción de la ciudadanía moderna. El redactor del periódico Iris de Venezuela señaló en 1822…

p. 409
[41]

en decadencia y su cons - titución física se había arruinado de tal manera que ya ningún estímulo parecía reanimar sus fuerzas. Como estaba convencido de su incapacidad para mantenerse más tiempo en el servicio público, dado que calculaba que ya no le quedaban sino cuatro o seis años de vida penosa, se sintió obligado…

p. 683
25Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · Página 2121 cita
[32]

que las anuló. Su oposición a la política que —como con- secuencia secundaria— causó el cambio de rumbo en lo fiscal tenía poco que ver con lo que toca estrictamente a este aspecto; ni siquiera lo mienta en sus Memorias sobre el origen de las desavenencias con Bolívar 227. Pero en forma general sí se puede afirmar de…

p. 212
26Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · Página 2451 cita
[34]

suprimidos muchos gravámenes que entrababan el desarrollo de las fuerzas productivas. En el capítulo referente a los impuestos en la Colonia, vimos cómo estos eran grandes en número, no tenían una finalidad concreta y solo frenaban el desarrollo del comercio. Como expresión franca del sistema colonial, fueron atacados…

p. 245
27Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Página 1471 cita
[36]

] general José Hilario López (1798-1869) fue elegido presidente de la Nueva Gra- nada, tras una tormentosa sesión del Congreso el 7 de marzo de 1849, para el período 1848- 1853. Durante su mandato, y bajo la coordinación del secretario de Hacienda, Manuel Murillo Toro (1816-1880), se concretaron bue- na parte de las…

p. 147
28Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · Página 1481 cita
[37]

cabeceras de las administraciones generales. El establecimien- to del monopolio directo se dio de forma gradual, y entre tanto se permitió la coexistencia de los métodos anteriores, el de arrendamiento y el de asiento por remate del estanco de aguardiente. Las diversas reformas de la renta del aguardiente fueron…

p. 148
29Idola ForiCarlos Arturo Torres · 2016 · Página 1991 cita
[39]

desaparición privó a la patria del prohombre civil que habría represen- tado en el Norte de América del Sur el sentimiento cívico y la supremacía de ideas que en las afortunadas regiones del Plata tuvo su culminación en la personalidad de Riva- davia. Concedió el hado al argentino lo que al colom- biano negara, y de…

p. 199
3030 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · Página 571 cita
[40]

estragos hizo en todos los ramos de la administración, en la moral y en la política fue fecunda en arbitrios para agotar las rentas distrayéndolas caprichosamente. El gobierno se dedicó con el mayor celo a crear un sistema, dando unidad y buena dirección a este importante ramo de la dicha pública, haciendo economías…

p. 57
31Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · Página 661 cita
[42]

the civil war fought between 1830 and 1831. The territory that Gran Colombia called Cundinamarca be- came the Republic of New Granada. Following Simón Bolívar’s resignation of the presidency in May 1830 and his death in December of that year, Rafael Urdaneta assumed leadership of New Granada’s national military and…

p. 66
32Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de ColombiaRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); con colaboración de Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Fernán González, Margarita González, Alfredo Iriarte, entre otros · 1988 · Página 991 cita
[43]

de integracion politica de la Gran Colombia, con la unién de Venezuela, Nueva Granada y Quito. Los centralistas defendieron la integracion en una republica unitaria e indivisible, con un gobierno fuerte, adaptable a la realidad americana, de carac- ter discolo y anarquico, y con una administracion centralista para el…

p. 99
33La elección de la República. Historia del sufragio en Colombia entre 1809 y 1838Nhora Patricia Palacios Trujillo · 2022 · Página 4011 cita
[44]

facciosos han logrado precipitar al general páez en una defección ignominiosa alagándolo con la infame esperanza de erigirse en rey y tirano de sus compatriotas, por medio de la violencia y de la fuerza que tiene a sus órdenes, es llegado el tiempo de sostener con firmeza y constancia este principio vita, es pacto…

p. 401
34La Gran Colombia y la Gran Holanda, 1815-1830. Una relación entre sueño y realidadSytze van der Veen · 2018 · Página 2601 cita
[46]

poco después del atentado a Bolívar, se produjo una revuelta en el sudeste. Lideraba el movimiento el coronel 267 Sytze van der Veen José María Obando, que estaba en comunicación con los santanderistas en Bogotá. Hacia finales de año, Bolívar partió rumbo a la zona rebelde para imponer el orden. No solo Obando…

p. 260
35Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · Página 651 cita
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the acts of repression inflicted on him and his followers by Bolívar's dictator- Page 23 ship, and his political style was clearly what came to be known in Colombia as "sectarian," or highly partisan behavior. Faithful to his own legalistic bent, Santander was careful not to violate directly the political rights of…

p. 65
36Historia doble de la Costa. Tomo 2: El Presidente NietoOrlando Fals Borda · 2002 · Página 1281 cita
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el asedio que los españoles hicieron a Cartagena en 1815. La especulación empezó con la venta de comida seca que había quedado en manos de comerciantes extranjeros (algunos italianos como los Bonolis, Capurros, Capellas y Bernines, y el norteamericano Glen), puesta a pre- cios exorbitantes. Estos agiotistas se sumaron…

p. 128
37¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · Página 391 cita
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itinerario del co mercio colonial al conocer la actividad portuaria de Cartagena, Mompox y Honda, como también al tener una comunicación permanente con habitantes de Tunja y Popayán, hacia donde él mismo se dirigía para comercializar los productos de los indíge nas a los que evangelizaba en el piedemonte amazónico. Él…

p. 39
38Historia Económica y Social de Colombia I 1537-1719Germán Colmenares · 1997 · Página 3921 cita
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de Santa Fe de Antioquia. Los mineros se abstenían de declarar el metal y pagaban a los comerciantes en oro en polvo. Estos lo sacaban del distrito y lo declaraban en condiciones más favorables o simplemente lo sacaban de contrabando de la Nueva Granada. Ya se ha visto cómo la percepción de los quintos había…

p. 392