Juan Bautista Picornell y Gomila
Pre-independencia
1759–1825
La biografía
Juan Bautista Mariano Picornell y Gomila (Palma de Mallorca, 1759 — Cuba, 1825) fue pedagogo, autor de proyectos educativos y conspirador político. Tras participar en la conjura madrileña conocida como Conspiración de San Blas, fue condenado y enviado a prisión en La Guaira. Allí entró en la trama de Gual y España de 1797 y quedó ligado a la preparación y circulación de sus impresos revolucionarios. Su papel fue importante, pero exige matices: la conspiración venezolana tuvo dirección y redes locales; los textos fueron un trabajo colectivo; la atribución personal de la traducción de los Derechos del Hombre y el lugar exacto de impresión no están resueltos de manera uniforme por la bibliografía.
Línea de vida
- 1789
Proyecto de educación pública
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Presentó un plan educativo de orientación ilustrada que todavía justificaba la enseñanza como medio de fortalecimiento de la monarquía.
- 1796
Fracaso de la Conspiración de San Blas
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La conjura, preparada desde 1795 y prevista para el 3 de febrero de 1796, fue descubierta antes de ejecutarse. Picornell fue condenado a muerte; la pena se conmutó por prisión perpetua en ultramar.
- 1796
Llegada como prisionero a La Guaira
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Desembarcó el 3 de diciembre. Miembros de la guarnición facilitaron el contacto de los presos españoles con la red venezolana encabezada por Manuel Gual y José María España.
- 1797
Participación en la Conspiración de Gual y España
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Intervino en una elaboración colectiva cuyas cuarenta y cuatro ordenanzas proclamaron igualdad, libertad, propiedad y seguridad, abolieron la esclavitud y buscaron concordia entre los grupos de la sociedad colonial.
- 1797
Fuga y edición caribeña de los Derechos del Hombre
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Escapó con Manuel Cortés el 4 de junio. Quedó vinculado a la edición con pie falso de Madrid de la Declaración francesa de 1793; Guadalupe es el lugar más citado, pero la bibliografía no resuelve de manera uniforme el sitio ni la autoría individual de la traducción.
- 1810
Cargos públicos en Caracas
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Fue director de la Sociedad de Agricultura y Economía y luego jefe de policía durante la primera etapa revolucionaria venezolana.
- 1812
Salida a Nueva Orleans y viraje político
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Tras la caída de la Primera República salió hacia Nueva Orleans, donde ejerció como curandero, publicó textos médicos y acabó declarando obediencia a Fernando VII.
- 1825
Muerte en Cuba
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Murió en Cuba. Algunas fuentes secundarias precisan San Fernando de Nuevitas, pero esta auditoría conserva país y año como datos triangulados.
Un pedagogo mallorquín en la Corte
Picornell nació en Palma en 1759, hijo de Ponce Picornell y Margarita Gomila. Una investigación basada en documentación mallorquina advierte que no se ha probado la imagen posterior de una familia de grandes propietarios ni se conocen con certeza sus estudios en la isla. Lo documentado es que se instaló en Madrid en 1779, se vinculó con la Sociedad Económica Matritense, se casó con Feliciana Obispo Álvarez en 1780 y tuvo un hijo, Juan Antonio, en 1782. Después pasó a Salamanca, donde desarrolló su actividad pedagógica y editorial.
Antes de convertirse en conspirador, publicó obras de reforma educativa, entre ellas un plan de educación presentado en 1789. Ese proyecto defendía la utilidad pública de la enseñanza y todavía situaba la educación al servicio del fortalecimiento de la monarquía. Sus escritos de 1785-1789 permiten observar a un reformista ilustrado; no demuestran por sí solos un republicanismo temprano ni una radicalización lineal causada por las noticias de París. El paso hacia la conspiración está documentado en la década de 1790, pero sus motivos personales y los círculos concretos que lo llevaron hasta allí permanecen incompletamente conocidos.
La Conspiración de San Blas y el destierro
La llamada Conspiración de San Blas se gestó en 1795 y estaba prevista para el 3 de febrero de 1796. Junto con Picornell aparecen Sebastián Andrés, Manuel Cortés Campomanes, José Lax y Bernardo Garasa. El grupo pretendía derribar el gobierno de Carlos IV y Manuel Godoy, pero la forma constitucional proyectada no se describe igual en todas las fuentes: algunas síntesis hablan de una república, mientras el manifiesto estudiado por Román Piña Homs proponía una junta suprema y limitaba la dignidad real. La conjura fue descubierta antes de ejecutarse y sus principales implicados fueron condenados a muerte.
La pena capital fue conmutada por prisión perpetua en establecimientos ultramarinos considerados insalubres. Picornell fue destinado a Panamá y Portobelo, pero desembarcó en La Guaira el 3 de diciembre de 1796; otros compañeros llegaron a fines de ese año o comienzos de 1797. El traslado no convirtió por sí solo una idea europea en revolución americana. Creó, más modestamente, la ocasión para que prisioneros peninsulares con experiencia conspirativa entraran en contacto con militares, funcionarios y vecinos que ya actuaban dentro de un conflicto político venezolano.
La Guaira y el encuentro con Gual y España
Picornell desembarcó en La Guaira el 3 de diciembre de 1796 y fue recluido en sus fortificaciones. El contacto con el exterior no fue espontáneo ni irrestricto: la reconstrucción institucional identifica como mediadores al sargento José Rusiñol y al sargento pardo José Isidro Cordero, miembros de la guarnición. Por esa vía los presos se relacionaron con la red encabezada por Manuel Gual y José María España. La conducción local correspondió a estos últimos; Picornell y sus compañeros aportaron experiencia, textos e intervención intelectual dentro de una conspiración que reunió actores de procedencias y posiciones sociales distintas.
La expresión “inspiración ideológica” debe conservarse sólo como interpretación. Los expedientes y los impresos muestran intervención de Picornell, pero también escritura, corrección y circulación colectivas. Pedro Grases encontró papeles en letra de Manuel Gual y otros que atribuyó por inferencia a Picornell; no una autoría exclusiva demostrada. Los presos peninsulares aportaron experiencia conspirativa y repertorios políticos, mientras Gual, España y sus colaboradores articularon la red militar, civil y territorial. La importancia de Picornell se entiende mejor dentro de ese trabajo compartido que como autor de un programa que los venezolanos simplemente recibieron.
El programa de 1797: igualdad racial como fundamento republicano
Las cuarenta y cuatro ordenanzas de la conspiración propusieron un cambio político y social de gran alcance. Incluyeron la abolición de la esclavitud y una ciudadanía fundada en los principios de igualdad, libertad, propiedad y seguridad. También llamaron a la concordia entre blancos, pardos, indígenas y negros, categorías que estructuraban la jerarquía colonial. Ese lenguaje resulta especialmente significativo en la Venezuela de 1797, pero corresponde al programa colectivo de Gual y España y no prueba que Picornell hubiera concebido por sí solo su dimensión racial.
Los textos explicaban las divisiones de “clases” como instrumentos del despotismo y proponían una comunidad política de iguales. Esa formulación enlazaba declaraciones revolucionarias atlánticas con conflictos concretos de la sociedad venezolana. No es posible separar con seguridad una doctrina “de Picornell” de aportes de Gual, España, Cortés, Andrés, Lax y otros participantes. La evidencia permite atribuir al mallorquín intervención en la redacción y difusión; convertir cada argumento del corpus en una declaración personal excede lo que conservan los documentos.
La escarapela o divisa proyectada combinaba blanco, azul, amarillo y rojo. Las fuentes la relacionan con cuatro grupos de la población —blancos, pardos, indígenas y negros—, con cuatro provincias y con los cuatro principios de igualdad, libertad, propiedad y seguridad. No ofrecen una correspondencia estable y comprobada entre cada color y cada grupo, por lo que asignar azul a los negros, amarillo a los mulatos y deducir un cuarto color para los indígenas produce una precisión aparente. El símbolo expresaba integración política, pero su lectura debe conservar las tres alusiones documentadas.
El igualitarismo de 1797 no fue una simple copia de una declaración francesa ni una invención aislada de un conspirador. Surgió de la circulación atlántica de lenguajes revolucionarios y de su apropiación en una sociedad marcada por esclavitud, castas y el recuerdo cercano de la rebelión de Coro. Estudios recientes analizan precisamente cómo la conspiración combinó metáforas de familia, ciudadanía y raza. Puede afirmarse que produjo una formulación local y radical; determinar qué frase o énfasis correspondió a cada participante sigue siendo una pregunta de autoría, no un hecho resuelto.
Los Derechos del Hombre por vía caribeña
La cronología de la fuga y el descubrimiento altera el relato habitual. Picornell y Manuel Cortés escaparon de la prisión el 4 de junio de 1797, se ocultaron en La Guaira y luego en Macuto y salieron hacia Curazao a fines de ese mes. La conspiración fue descubierta el 13 de julio, cuando Picornell ya estaba fuera de Venezuela; Gual y España huyeron después. Un oficio del 19 de julio conservado en el Archivo General de Indias informó la evasión de los dos presos destinados a Panamá y Portobelo. Desde las Antillas, los fugitivos ayudaron a preparar y hacer circular los impresos asociados al movimiento.
Los impresos aparecieron con el pie falso “Madrid, Imprenta de la Verdad, 1797”. La documentación oficial y buena parte de la historiografía sitúan su producción en Guadalupe, aunque Pedro Grases dejó abierta la posibilidad de otra posesión francesa, incluida Santo Domingo. El volumen contenía una versión castellana de la Declaración francesa de 1793, de treinta y cinco artículos, junto con un discurso dirigido a los americanos y otros textos de la conspiración. Es segura la vinculación editorial de Picornell con el conjunto; no lo es presentarlo sin reserva como traductor único.
La circulación de los papeles hacia Venezuela está documentada por los decomisos, procesos y correspondencia oficial de la conspiración. Su recorrido por otros puertos del Caribe es verosímil dentro de las redes de los fugitivos, pero esta auditoría no encontró evidencia suficiente para afirmar que los ejemplares de Picornell llegaran a Cartagena ni para derivar de ellos las instrucciones electorales de 1810. La conexión marítima demuestra una posibilidad de circulación, no la transmisión de un texto particular ni una filiación intelectual directa.
La edición vinculada a Picornell no debe confundirse con la que Antonio Nariño imprimió en Santafé en 1793. Nariño tradujo la Declaración francesa de 1789, de diecisiete artículos; el impreso caribeño de 1797 vertió la Declaración de 1793, de treinta y cinco. Fueron textos, fuentes y circuitos distintos. La bibliografía suele atribuir a Picornell la segunda traducción, pero Grases consideró que la identidad del traductor no quedaba definitivamente establecida. La comparación demuestra una circulación plural de lenguajes de derechos; no autoriza a medir cuál de los dos conductos fue “continentalmente” más eficaz.
Estructura y coyuntura: por qué 1797 en Venezuela
La conspiración de 1797 no se explica por la sola llegada de los presos españoles. Confluyeron conflictos locales de jurisdicción y gobierno, malestares sociales y raciales, vigilancia sobre impresos, noticias de revoluciones atlánticas y redes marítimas capaces de mover personas y papeles. Los expedientes muestran una organización de alcance venezolano con apoyos diversos. Picornell entró en esa coyuntura y contribuyó a ella; no la creó.
Las reformas borbónicas, la preferencia por funcionarios peninsulares, las cargas fiscales y comerciales y las disputas entre autoridades alimentaron agravios en distintos sectores. Sin embargo, la conspiración no fue una simple “réplica” de la rebelión comunera de 1781: ocurrió en otra jurisdicción, reunió otra coalición y formuló un programa político diferente. En Venezuela también pesaban la insurrección de Coro de 1795, la sociedad esclavista y los conflictos internos de Caracas y La Guaira. El contexto imperial ayuda a comparar, pero no sustituye la historia local del movimiento.
La Ilustración española y las sociedades económicas ofrecieron vocabularios de utilidad, educación y reforma que aparecen en la primera obra de Picornell. Las declaraciones francesa y norteamericana, los sucesos de Saint-Domingue y las experiencias republicanas circularon por otros canales. Ese tránsito no convirtió de manera automática a los ilustrados en revolucionarios: el propio plan educativo de Picornell de 1789 seguía justificando la monarquía. Su trayectoria muestra un cambio político posterior, no una paradoja general que pueda atribuirse a toda la formación promovida por la Corona.
La rebelión encabezada por José Leonardo Chirino en Coro en 1795 y la Revolución de Saint-Domingue formaban parte del horizonte inmediato. Para propietarios y autoridades, una movilización de esclavizados y libres de color podía significar una amenaza al orden social; para otros actores, mostraba que esclavitud y jerarquía racial podían impugnarse. Las ordenanzas de Gual y España propusieron abolir la esclavitud y reunir jurídicamente a grupos separados por el sistema de castas. Esa posición fue radical en su contexto, aunque no equivale a demostrar una recepción uniforme entre todos los participantes o destinatarios.
Los papeles de la conspiración recurrieron a lenguajes franceses, pero también mencionaron el ejemplo de la independencia norteamericana. No hay base para ordenar su influencia mediante una oposición entre un París “emocional” y una Filadelfia “prosaica”. Las noticias y los textos llegaban con ritmos y usos diferentes, y los conspiradores seleccionaban de ellos aquello que servía a su programa. La edición de 1797 es evidencia material de esa apropiación; una jerarquía psicológica entre revoluciones sería una inferencia.
Picornell fue uno de los agentes que conectaron esos repertorios con la conspiración venezolana. Su experiencia previa, sus capacidades de escritura y su salida al Caribe explican parte de su relevancia. Pero la metáfora del “detonador” atribuye a una persona el paso de condiciones sociales a acción política y reduce la agencia de Gual, España, los sargentos que mediaron el contacto y los numerosos implicados locales. La formulación más segura es relacional: Picornell aportó dentro de una red que ya poseía dirigentes, conflictos y recursos propios.
La red atlántica: Picornell entre precursores
La red relevante para Picornell puede reconstruirse sin convertirla en una genealogía de todos los “precursores”. En Madrid conspiró con Cortés Campomanes, Sebastián Andrés, José Lax y Bernardo Garasa. En La Guaira, Rusiñol y Cordero facilitaron el contacto con la organización de Gual y España. Después de la fuga, Picornell y Cortés pasaron por Curazao y territorios franceses, mientras Gual y España buscaron refugio por sus propias rutas. Oficios, procesos e impresos permiten seguir algunos movimientos; otros vínculos caribeños permanecen incompletos.
El Caribe fue un corredor de refugio, impresión y vigilancia imperial. Curazao, Guadalupe, Trinidad y Santo Domingo aparecen en expedientes y reconstrucciones, pero no siempre con fechas o recorridos coincidentes. Por eso no debe suponerse una coordinación directa entre Picornell y Francisco de Miranda si no se documenta un contacto concreto. Ambos pertenecen al contexto atlántico de las revoluciones, aunque actuaron mediante proyectos y redes distintas. Para este artículo, la correspondencia sobre los fugitivos y los impresos de 1797 ofrece una base más firme que una comparación biográfica.
También se ha incluido a Simón Rodríguez en el círculo de Gual y España, pero esa asociación no alcanzó el umbral de esta auditoría. Un estudio que confronta la tradición biográfica con los archivos del proceso no encontró documentos que acrediten su participación y señala inconsistencias cronológicas en los relatos retrospectivos. Es posible investigar afinidades o ambientes comunes; no es seguro afirmar que Rodríguez estuvo en contacto con Picornell o que huyó por el descubrimiento de la conspiración. La ausencia de esa conexión comprobada impide usarla como eslabón hacia Bolívar.
Los años menos documentados: desplazamientos y viraje político
Entre la salida de Venezuela en 1797 y su reaparición pública en Caracas hacia 1810 hay vacíos importantes. Las fuentes lo sitúan en Curazao y en posesiones francesas inmediatamente después de la fuga, y algunas reconstrucciones amplían luego el itinerario a otras islas. No existe, sin embargo, una secuencia continua que permita describirlo durante más de una década como “profesional del exilio” o agente permanente. Conviene conservar los destinos como rastros documentales de momentos distintos, no como una ruta completa.
Su actividad editorial de 1797 está bien atestiguada por los ejemplares y documentos vinculados a Gual y España. Para los años siguientes, en cambio, esta revisión no encontró una serie suficiente de folletos o correspondencia que pruebe una labor publicística clandestina constante. La imagen de papeles transportados por marineros puede ser plausible, pero no reemplaza la identificación de títulos, fechas y custodias. El balance debe separar el conjunto impreso de 1797, que sí es verificable, de una continuidad posterior todavía fragmentaria.
Picornell reapareció en Caracas en 1810, donde fue designado director de la Sociedad de Agricultura y Economía y después jefe de policía. Tras la caída de la Primera República en 1812 salió hacia Nueva Orleans. Esos cargos muestran que volvió a intervenir en la vida pública venezolana, pero no prueban por sí solos que hubiera mantenido intacto el programa de 1797. La documentación posterior revela un giro más marcado que una reconciliación constitucional abstracta: en Nueva Orleans terminó sometiéndose a Fernando VII y colaborando con intereses españoles.
En Nueva Orleans ejerció como curandero y publicó escritos de asunto médico. La biografía institucional señala que fue presionado por realistas de la ciudad y por el sacerdote Antonio de Sedella, abjuró de sus ideas liberales y declaró obediencia a Fernando VII. Descripciones archivísticas de correspondencia de 1813-1816 registran noticias y recomendaciones sobre sus servicios a España. Las motivaciones íntimas —convicción, supervivencia u oportunismo— no pueden establecerse con el mismo grado de certeza; lo comprobable es el cambio de alineamiento.
Después se estableció en Cuba y continuó ofreciendo curas y remedios. Murió allí en 1825. Algunas fuentes secundarias precisan San Fernando de Nuevitas y el mes de septiembre, pero la evidencia consultada con mayor solidez para esta auditoría permite fijar con seguridad el país y el año, no “San Carlos”. El contexto de la independencia continental ayuda a situar la fecha, pero no explica por sí mismo sus últimos años ni autoriza a convertir Cuba en una elección simbólica del antiguo conspirador.
Su trayectoria no ofrece una línea recta desde la conspiración hasta la independencia. El Picornell reformista de los años 1780, el conspirador de 1795-1797, el funcionario caraqueño de 1810 y el colaborador de la causa realista en Nueva Orleans pertenecen a coyunturas diferentes. Reconocer esos cambios no vuelve irrelevante su participación en 1797; impide proyectar sobre toda su vida una coherencia republicana que las fuentes contradicen. Las comparaciones con Miranda o Bolívar sólo son útiles como contexto y no como explicación de sus decisiones.
La huella: un precursor entre precursores
La importancia de Picornell se aprecia mejor entre dos reducciones: presentarlo como autor decisivo del republicanismo continental o tratarlo como un agitador sin consecuencias. Fue un participante relevante en dos conspiraciones, un pedagogo con obra previa y un agente de los impresos de 1797. Al mismo tiempo, actuó dentro de redes colectivas, dejó vacíos documentales y terminó modificando de forma profunda su posición política. Su legado debe atribuir funciones concretas, no intenciones constantes ni efectos continentales imposibles de aislar.
Su contribución comprobable tiene tres planos. Primero, la pedagogía reformista de la década de 1780, que antecede a su radicalización. Segundo, su participación en San Blas y en la elaboración colectiva del programa de Gual y España. Tercero, su intervención en la edición y circulación del conjunto impreso de 1797, incluida la versión de la Declaración de 1793. La atribución de la traducción debe formularse como tradicional o probable, no como hecho cerrado; y el alcance neogranadino de esos materiales permanece sin probar.
El programa de 1797 abolía la esclavitud y formulaba igualdad entre grupos separados por las categorías coloniales. Que las repúblicas posteriores no realizaran plenamente esas promesas da relevancia historiográfica al documento, pero no convierte sus disposiciones en un ideario personal exclusivo de Picornell. Tampoco puede afirmarse que “ninguna” república recogiera aspectos de ese horizonte sin comparar constituciones, leyes y procesos de abolición diferentes. El contraste seguro es más acotado: la igualdad jurídica y la emancipación esclava fueron procesos disputados y graduales durante el siglo XIX.
Picornell reaparece en la historiografía cuando se estudian la conspiración de Gual y España, la circulación de declaraciones de derechos y las conexiones revolucionarias del Caribe. Esa presencia deriva de archivos, impresos y controversias de atribución, no de una memoria pública equivalente a la de los dirigentes independentistas. Su figura permite preguntar cómo colaboraron actores peninsulares y americanos y cómo se adaptaron lenguajes atlánticos a una sociedad esclavista. La pregunta por las promesas incumplidas es válida si se presenta como interpretación posterior, no como propósito individual demostrado.
La trayectoria de un mallorquín enfrentado primero a la monarquía y sometido después a Fernando VII rompe una división simple entre españoles realistas y americanos revolucionarios. También muestra que las posiciones políticas cambiaron con las derrotas, los exilios y la crisis imperial. Los impresos de 1797 circularon desde el Caribe francés con un pie de imprenta falso y un lenguaje dirigido a América; ése es un vínculo material demostrable. Presentar a Picornell como el republicano español “más consecuente” ignora su viraje posterior y transforma una vida contradictoria en emblema.
Conexiones del archivo
Red histórica
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
28 documentos · 38 fragmentos01La Gran Colombia y la Gran Holanda, 1815-1830. Una relación entre sueño y realidadSytze van der Veen · 2018 · Página 431 cita
[1]tres cabecillas de la insurrección, entre ellos el legendario Tula, fueron ajusticiados de manera aterradora. Dos años después se hizo, de nuevo en Venezuela, un primer intento de romper los lazos con España y fundar una república independiente. Las fuerzas propulsoras de la insurrección eran el hacendado José España…
p. 43
02Myths of Harmony: Race and Republicanism during the Age of Revolution, Colombia, 1795–1831Marixa Lasso · 2007 · Páginas 42, 61, 1773 citas
[2]spirit, the same feelings, the same rights' the same virtues: reason alone commands and not violence; obedience derives from love not fear."5l Unity's relevance to race relations becomes ev' ident in Picornell's explanation of how this ideal should be achieve d in America: "The most perfect union must rule between…
p. 61
[7]talks between free and en' slaved blacks about following the example of Saint Domingue, fearing rhe attraction that "seditious ideas" held among slaves and people of color.52 Spanish fears became a reality when in 1795 the "law of the French" inspired a major slave revolt in the Coro region of Venezuela.53 It is…
p. 42
[8]ec ciones, 7 z-7 6. 43. Pombo, Cornercio I contrabando,5Z-58. See also MacFarlane, Colombta before Independence, 3ra-r 4t. 44. Narifro translated the r7B9 version of the "Declaration of the fughts of Man,', which had sevenreen arricles. This new translation followed instead the more radical ver- sion that preceded the…
p. 177
03Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de ColombiaRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); con colaboración de Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Fernán González, Margarita González, Alfredo Iriarte, entre otros · 1988 · Páginas 86, 942 citas
[3]la sociedad, por la defensa de los derechos na- turales e inalienables de los individuos y por el es- tablecimiento y vigencia de la democracia contra el absolutismo y el orden senorial. EI siglo de la llustracion esta relacionado con la Revolucién Industrial que, desde Europa, se expan- dié por el mundo conocido…
p. 86
[37]americanas y acataron las decisio- nes de la Junta Central, la Regencia y las Cortes Es- panolas; otras juntas fueron autonomistas, como la que se organiz6 en Santa Fe de Bogota el 20 de julio de 1810, partidarias de una autonomia de los gobiernos provisionales de Espana y guardadoras de los derechos de Fernando VII.…
p. 94
04Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · Páginas 128, 1302 citas
[4]u e el gobierno real tuviera u n a cara m ás criolla. Esto distaba m u cho del grito de in d ependencia, pero re p resen ta b a un paso hacia u n sentim iento nacionalista. En los años siguientes, ni el p u eblo neogranadino ni sus gober nantes españoles o lv id aro n la rebelión d e los C om uneros. Los sucesos de…
p. 128
[11]virrey m ism o. En u n tom o d e esta obra N ariño encontró la Declaración de los D erechos del H om bre, la cual tradujo e im prim ió en secreto en su im prenta y d istrib u y ó con discreción en tre sus conocidos, en los prim eros m eses de 1794. La im presión de esta traducción coincidió con u n m om ento en q u e…
p. 130
05El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · Página 3981 cita
[5]llevaban y llevan los españoles en la propia sangre. Con esta exposición de lo que fue un sistema feu- dal teocrático-absolutista culpamos menos a un determi- nado pueblo civilizador que a la totalidad de una época. Diversos levantamientos de mayor o menor magni- tud, como el de los Comuneros del año 1781 en Colombia,…
p. 398
06Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · Página 1641 cita
[6]entre las diferentes clases sociales, los nobles no habían quedado atrás de los burgueses. En el siglo xviii empezó a presentarse en España el fenómeno vivido por otros países europeos dos siglos antes: los precios subieron a un ritmo superior al de los salarios y la burguesía española comenzó a asentarse y a cobrar…
p. 164
07Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · Página 311 cita
[9]tion was maintained between white and black militias; in Sabana de Ocumare new militia companies were formed, ‘four of whites, six of pardos, two of blacks, and four of Indians’. 26 In the eyes of the authorities the superiority of white recruitment was taken for granted; even so, the creoles resented impe- rial…
p. 31
08La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · Página 1031 cita
[10]que habría de alcanzarse s i guiendo las leyes eternas de la naturaleza y la razón. Es esta concepción integral de la transformación de la sa - ciedad humana, con sus implicaciones revolucionarias, la que anima a pensadores como Rousseau a escribir tratados como el Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los…
p. 103
09Nueva Historia de Colombia. Vol. I: Colombia Indígena, Conquista y ColoniaÁlvaro Tirado Mejía, Jaime Jaramillo Uribe · 1989 · Páginas 277, 2792 citas
[12]ilustración neograna- dina: Mutis, Zea, Matiz, Caldas, Ulloa, entre otros, además del mismo Rodríguez. El segundo periódico de importancia y el primero fundado y dirigido por particulares, Jorge Tadeo Lozano y su primo el presbítero José Luis de Azuola, tiene una orientación más específica y recibe sólo colaboraciones…
p. 279
[22]establecer acertados méto- dos y estudios útiles. Escribe el virrey Guirior: «La ilustración de la juventud y el fomento de las ciencias y las artes es uno de los fundamen- tales principios del buen gobierno, de que como fuente dimanan la felicidad del país y la prospe- ridad del Estado para las artes, industrias, co-…
p. 277
10Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · Página 2921 cita
[13]llegó a las autoridades que entraron en pánico y asociaron la publicación de ese documento a una conspiración anti-hispánica en marcha, sobre la cual veían indicios en otras ciudades a través de pasquines, que como lo mostró posteriormente García Márquez en su novela sobre “La Violencia”, La mala hora, no sólo son de…
p. 292
11Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Página 1021 cita
[14]Colegio de San Bartolomé, y había actuado como alcalde ordina- rio y tesorero de diezmos a partir de 1789. A pe- sar de haberse visto envuelto en una investigación en la cual su desempeño como tesorero había sido duramente criticado, fue la publicación de Los Derechos del Hombre la que lo hizo caer definiti- vamente…
p. 102
12Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · Página 141 cita
[15]circular el escrito, que tradujo de la lengua de Voltaire. El impacto y la indignación que el suceso produjo en las autoridades se revelaron en su reacción: Nariño fue condenado a diez años de cárcel, extrañamiento perpetuo de América y confiscación de todos sus bienes. Esto último permitió conocer cuánta avidez…
p. 14
13Memorias para la historia de la medicina en Santafé de BogotáPedro María Ibáñez · 2017 · Página 461 cita
[16]Derechos del Hombre, y las ideas propagadas por tal publicación fueron consideradas subversivas por el Gobierno colonial, y comprometieron en causa por se- dición a todos los que en tal publicación hubieran tenido parte. Entre otros distinguidos ciudadanos resultaron com- prometidos don Francisco Antonio Zea,…
p. 46
14¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · Página 481 cita
[17]en las que se representó la flora de la Nueva Granada. Pero, ya se dijo, además de estimular la formación intelectual de los criollos, los monarcas españoles también deseaban forta lecer su autoridad sobre sus reinos en América, de ahí el apodo de "déspotas ilustrados" con el que se conocería posteriormente a estos…
p. 48
15Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · Página 5491 cita
[18]franc é s cuyas obras, que penetran lentamente y a menudo de contrabando, influir á n de manera decisiva s ó lo en la generaci ó n siguiente, la que har á la Independencia. En la etapa comprendida entre 1760 y 1800 la intelligentsia criolla se encuentra preocupada por los mismos temas, los mismos problemas y…
p. 549
16El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · Página 241 cita
[19]para la buena educación de los príncipes 1. No sólo por haber tenido contacto y conocimiento a fondo de aquella literatura social y política, sino por el hecho de vivir con angustia la misma circunstancia histó- rica y presentir que el propio destino estaba envuelto en el porvenir del imperio, y por darse cuenta de lo…
p. 24
17Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Páginas 84, 942 citas
[20]a poco el n ú mero de espa ñ oles en los principales cargos, en particular al mando de tropas, como los gobernadores, que ya para 1794 eran casi todos espa ñ oles. Los cabildos, con regidores que casi siempre compraban sus puestos, siguieron en manos de los crio llos, a pesar de algunos intentos de los virreyes de…
p. 84
[21]formar aldeas cimarronas- — no parec í an indicar m á s que la l (adicional indisciplina que los virreyes atribu í an a negros e indios. Algo m á s irritante era el creciente enfrentamiento entre americanos y espa ñ oles por el nombramiento de peninsulares en la mayor í a de los cargos, que produc í a peleas y…
p. 94
18Magdalena. Historias de ColombiaWade Davis · 2021 · Página 3411 cita
[23]se dedicó durante más de tres siglos a imponer un modelo extractivo orientado exclusivamente a la explotación burda y brutal de los recursos de sus colonias. Haciendo caso omiso de los vientos de cambio, ignorando las quejas de la plutocracia criolla que sus colonias terminaron por engendrar, menospreciando toda…
p. 341
19Gran Bretaña y la Independencia de Venezuela y ColombiaD. A. G. Waddell · 1983 · Página 161 cita
[24]durante muchos años, para viajar extensivamente por Europa. Su vida en él exilio la comenzó en Estados Unidos, que sólo recientemente se había independizado, y al parecer fue durante su estadía en este país, en 1783-84, que sus intenciones originales de justi 17 ficarse ante la corona española dieron paso al anhelo de…
p. 16
20Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · Páginas 43, 452 citas
[25]tomo V, 1. Por su lado, J. Seagrove, quien había ayudado a Miranda a escapar, le escribió desde La Habana, el 16 de marzo de 1784, para manifestarle el agrado que le había producido la noticia de su llegada a Filadelfia, es - capado de “un conjunto de muy empedernidos perseguidores”, y para informarle que el juez de…
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[29]caso de la nación colombiana, resultó que su inventor —quien concibió la posibilidad de su existencia con una extensión continental durante su recorrido por las ciudades de la costa este de los Estados Unidos de América— calculó, en la Inglaterra de 1790, que podría realizar su proyecto con una armada de voluntarios…
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21Notas de viaje sobre Venezuela y ColombiaMiguel Cané · 2016 · Página 491 cita
[26]la de Amiens, lo escucha a su ruptura y el incansable Miranda persigue con admirable perseverancia su obra. Arma dos o tres expedi- ciones en las Antillas, contra Venezuela, sin resultado, y por fin, cuando Caracas lanza el grito de independencia, vuela a su patria, es recibido en triunfo y se pone al frente del…
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2230 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · Página 381 cita
[27]a quien le rentó un barco con el objetivo de llegar hasta Ocumare, en la costa de Venezuela. Con el apoyo del gobernador de Trinidad, que a la sazón dependía de Inglaterra, consiguió buques y pertrechos. Y, finalmente, se embarcó hasta Ocumare, donde debían iniciar la lucha independentista. Once buques y trescientos…
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23Biografía del CaribeGermán Arciniegas · 2016 · Página 6191 cita
[28]de la América española, y él cómo halaga con sonrisas y saludos. ¿Recuerdas tú, Miranda, cuando Filadelfia parecía Jerusalén rediviva? Qué hermosas le parecen al revolucionario las calles de Caracas, con sol y democracia, al recordar las de Nueva York cubiertas de nieve y él mendigando el favor de los filibusteros;…
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24Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · Páginas 31, 352 citas
[30]mundo cambió para millones de personas que habitaban la América española. En este capítulo se examinan dichas transformaciones ideológicas, políticas, económicas y territoriales para el caso de Colombia, 6 las cuales estaban inextricablemente ligadas a los cambios que ocurrían simultáneamente en el contexto del mundo…
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[38]Provincias americanas, lo que provocó que muchos americanos no aceptaran su legitimidad para gobernar en nombre de Fernando VII. Tal malestar estaba además motivado por el miedo de que Napoleón estuviera a punto de conseguir una victoria definitiva en España y en Europa. Ante la posibilidad de perder del todo a su…
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25When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · Página 433 citas
[31]when national independence was declared two decades later. \;\/hat seemed on the surlace to be an angry reaction against monarchical rule was actually a protest against Napoleon Bonaparte's conquest of Spain. The French dictator enraged Spanish subjects when he seized the royal family in 1808 and conquered most of…
p. 43
[32]when national independence was declared two decades later. \;\/hat seemed on the surlace to be an angry reaction against monarchical rule was actually a protest against Napoleon Bonaparte's conquest of Spain. The French dictator enraged Spanish subjects when he seized the royal family in 1808 and conquered most of…
p. 43
[33]when national independence was declared two decades later. \;\/hat seemed on the surlace to be an angry reaction against monarchical rule was actually a protest against Napoleon Bonaparte's conquest of Spain. The French dictator enraged Spanish subjects when he seized the royal family in 1808 and conquered most of…
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26When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · Página 301 cita
[34]the cry heard often in Tolima during the Revolt of the Comuneros. 14 As major landmarks in the political life of late-eighteenth-century Tolima, the Jesuit expulsion and the Comunero revolt were most significant for the reaction they failed to evoke. Those events did not trigger any popular outcry against the king,…
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27Historia de Colombia. La Independencia II. Tomo 8Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); Ricardo Martín (dir. de la obra); German Arciniegas y otros colaboradores · 1988 · Página 101 cita
[35]con las ideas expresadas por los enciclo- pedistas franceses y emanadas de la Revolucion de 1789, a las cuales se adherian fervorosamente. Existia, ademas, un abierto repudio y disgusto por la insolencia de los funcionarios encargados del go- bierno en el virreinato, y por el escandaloso relaja- miento de la conducta…
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28Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · Página 221 cita
[36]history is liberating, and new interpretations offer us the opportunity to reconsider our reading, our understanding, our sense of a nation’s history. NOTES 1. Alberto Flores Galindo, In Search of an Inca: Identity and Utopia in the Andes (New York: Cambridge University Press, 2010), 248. 2. Ibid. 3. Gabriel García…
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