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Hecho histórico · Pre-independencia · 1780–1809

Visita Regia, virreinato de Caballero y Góngora y Expedición Botánica (1776–1789)

Entre 1778 y 1789, la Visita Regia de Gutiérrez de Piñeres disparó la carga fiscal sobre el Nuevo Reino de Granada, desencadenando la Revolución Comunera de 1781; la crisis fue contenida por el arzobispo-virrey Caballero y Góngora mediante amnistía, milicias criollas y el impulso a la Real Expedición Botánica inaugurada en 1783, ciclo que modernizó la administración colonial y formó a los cuadros intelectuales que una generación después desmontarían ese mismo orden.

Visita Regia, virreinato de Caballero y Góngora y Expedición Botánica (1776–1789)
1776–1789
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
1776–1789
Dónde
Nueva Granada, Socorro, Zipaquirá, Popayán, Tunja, Antioquia, Chocó, Mompox, Honda, Quito, Santafé de Bogotá, Cartagena de Indias
02

Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. Las Reformas Borbónicas impulsadas por Carlos III y José de Gálvez exigieron extraer mayores recursos de las colonias americanas para financiar las guerras atlánticas del imperio, elevando la carga tributaria de Nueva Granada de cerca del 2,9% a cifras cercanas al 10,4% del PIB en algún quinquenio del período 1761–1800.
  2. Gutiérrez de Piñeres, como primer regente visitador desde 1778, restableció el impuesto de la armada de Barlovento, extendió la alcabala a nuevos productos, encareció la sal, los textiles y el algodón, y reorganizó el estanco del tabaco excluyendo a numerosos pueblos del cultivo libre que habían practicado durante generaciones.
  3. La arbitrariedad de los recaudadores y la reducción del precio de compra del tabaco a los campesinos, combinadas con el aumento del precio de venta y la represión de siembras consideradas ilegales, acumularon un descontento explosivo en la región oriental del virreinato, especialmente en Socorro, San Gil y sus alrededores.
  4. La debilidad militar del virrey Flórez en el interior del territorio y la concentración del poder colonial en Cartagena dejaron sin respuesta de fuerza inmediata el estallido popular, obligando a las autoridades a negociar las Capitulaciones de Zipaquirá como maniobra dilatoria.
1776–1789Visita Regia, virreinato de Caballero y Góngora y Expedición Botánica (1776–1789)

Consecuencias

  1. El 16 de marzo de 1781, Manuela Beltrán rompió públicamente el bando de impuestos en El Socorro, detonando la Revolución Comunera; en semanas el ejército comunero bajo Berbeo amenazó Santafé y arrancó las Capitulaciones de Zipaquirá el 5 de junio de 1781, que incluían la eliminación del impuesto de Barlovento, ajustes a la alcabala, reducción del tributo indígena y otras reformas fiscales.
  2. La Real Audiencia anuló las Capitulaciones argumentando que habían sido obtenidas por coacción; José Antonio Galán fue aprehendido cerca de Onzaga el 13 de octubre de 1781 y ejecutado el 1 de febrero de 1782 mediante horca, decapitación y descuartizamiento, con sus restos distribuidos entre las villas rebeldes como escarmiento ejemplarizante.
  3. Berbeo fue cooptado como corregidor con sueldo de mil pesos anuales y firmó la sentencia de muerte de Galán, completando el ciclo de integración de los líderes negociadores al aparato colonial y clausurando militarmente el movimiento.
  4. Caballero y Góngora, al asumir el virreinato en 1782, decretó amnistía total, impulsó un Plan de Estudios que priorizaba las ciencias útiles sobre la escolástica, y el 27 de abril de 1783 inauguró oficialmente la Real Expedición Botánica dirigida por Mutis, articulando ciencia ilustrada, fiscalidad reformada y milicias criollas como nueva fórmula de legitimación imperial.
  5. La Expedición Botánica formó a una generación de científicos criollos —Francisco José de Caldas, Francisco Antonio Zea, Sinforoso Mutis, Salvador Rizo— que adquirieron redes intelectuales europeas, acceso a bibliografía científica de vanguardia y una visión del territorio americano como objeto de conocimiento propio, condiciones que los convirtieron en protagonistas del proceso independentista una generación después.
  6. El movimiento comunero dejó una memoria política de que la movilización popular podía arrancar concesiones al gobierno colonial, argumento que Francisco de Miranda utilizaría ante sus interlocutores europeos para demostrar la disposición suramericana a la revolución contra España.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

El ciclo 1776–1789 es el momento en que el reformismo borbónico chocó frontalmente con la sociedad neogranadina y produjo dos respuestas contradictorias: la represión ejemplarizante de Galán y la cooptación científica de las élites criollas mediante la Expedición Botánica. Esa tensión entre extracción fiscal y legitimación ilustrada no se resolvió: formó a los mismos cuadros intelectuales que desmontarían el orden colonial, convirtiendo los instrumentos del imperio en semillero de su ruina. Entender este período es indispensable para comprender tanto las raíces fiscales y militares del proceso independentista como la genealogía de la ciencia y la cultura letrada colombianas.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

Visita Regia, virreinato de Caballero y Góngora y Expedición Botánica (1776–1789)

El 16 de marzo de 1781, Manuela Beltrán, vendedora de la plaza de El Socorro, arrancó de la oficina de impuestos el bando que anunciaba los nuevos tributos y lo rompió en público. El gesto duró segundos. Bastó para prender una sublevación que en semanas puso en jaque la capital del virreinato y obligó a la Corona a reinventar su manera de gobernar el Nuevo Reino de Granada.

El episodio no fue casual. Se inscribe en el ciclo reformista más denso de la historia colonial neogranadina, que se extendió entre 1776 y 1789. Comenzó con una Visita Regia que endureció la fiscalidad para financiar al imperio español en pleno esfuerzo bélico atlántico. Siguió con el estallido comunero de 1781, la mayor sublevación popular del virreinato. Y desembocó en el gobierno del arzobispo-virrey Antonio Caballero y Góngora, que respondió a la crisis con una fórmula inédita: amnistía política, pacificación negociada, milicias criollas y ciencia útil. En medio de ese engranaje nació, en 1783, la Real Expedición Botánica dirigida por José Celestino Mutis.

El ciclo modernizó la administración, la hacienda y la cultura letrada del virreinato. Al hacerlo, formó a los cuadros intelectuales que, una generación después, desmontarían el orden colonial. Relegitimó al imperio construyendo los instrumentos de su ruina.

Una Visita al servicio de la guerra

La Visita Regia de Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, iniciada en 1778, fue la aplicación local de un giro imperial mucho más amplio. Carlos III había asumido que la monarquía española, para sostener su lugar entre las potencias, necesitaba extraer más de sus posesiones americanas y controlarlas con mayor rigor.

Bajo la mano de José de Gálvez, el reformismo apuntaba a acortar la autonomía de audiencias y cabildos —órganos heredados de los Habsburgo que los Borbones consideraban excesivamente laxos—, a centralizar la recaudación y a reordenar el mapa administrativo americano. En 1777 se estableció la Capitanía General de Venezuela. Poco después llegarían los intendentes al Río de la Plata.

En el Nuevo Reino, la Corona optó por una fórmula distinta: creó la institución de la Regencia como sustituto parcial e imperfecto del régimen de intendencias. La Real Orden del 25 de marzo de 1783 lo dejaría claro al remitir a la Audiencia de Quito la Ordenanza de Intendentes rioplatense para que se adaptara en lo aplicable. Se esperaba de los regentes resultados similares a los que producirían los intendentes en otros territorios.

Un virreinato desigual

El territorio al que llegaba esa maquinaria era una geografía económica dual. Sobre la costa, Cartagena orientaba el comercio exterior. En el interior, Santafé de Bogotá, Socorro y Popayán organizaban la circulación de bienes locales conectados por el río Magdalena.

Cada región cumplía una función especializada. Antioquia extraía oro de aluvión. Chocó y Barbacoas operaban minas esclavistas cuyos capitales venían de Popayán. Los valles del CaucaCali, Buga, Cartago— se habían convertido en zona de haciendas que abastecían a las minas del occidente. La región oriental, con Tunja, Socorro y Pamplona a la cabeza, concentraba manufacturas textiles, agricultura y una densa capa de artesanos y medianos propietarios blancos.

El oro superaba el 85% de las exportaciones y se acuñaba en Santafé y Popayán. En Cartago, Anserma y Cali funcionaban casas de fundición para recaudar el quinto real y contener el contrabando. La rebaja general de aranceles promulgada en 1776 cuadruplicó el comercio entre España y América entre 1778 y 1788. Al hacerlo, estrangulaba los circuitos de contrabando y comercio intercolonial de los que vivían grupos criollos enteros.

La fiscalidad se dispara

Sobre ese cuerpo económico cayó la nueva fiscalidad. La carga tributaria del virreinato, que antes de las reformas rondaba el 2,9% del PIB, se disparó hasta cifras cercanas al 10,4% en algún quinquenio del período 1761-1800: una multiplicación por más de tres.

En la última década colonial, los ingresos de la Corona en la Nueva Granada promediarían 2,4 millones de pesos anuales. Cerca del 32% saldría solo de los estancos de tabaco y aguardiente. La renta del aguardiente, junto con la del tabaco, se había convertido en la columna vertebral del erario. El virrey Pedro Messía de la Cerda la había descrito en 1772 como "la más útil y pingüe" de las rentas, expresión que retomarían Manuel de Guirior en 1776 y luego Francisco Gil y Lemos.

El impuesto a la minería, en cambio, se había reducido del quinto real al 3% de la producción, para estimular una actividad considerada estratégica. La lógica era clara: fomentar la extracción del oro y compensar el fisco por la vía de los estancos y las alcabalas sobre el consumo.

Piñeres reordena el estanco

Gutiérrez de Piñeres llegó como primer regente visitador del Nuevo Reino en 1778. Su mandato era financiero y disciplinario: aumentar el recaudo, ordenar las rentas, cerrar filtraciones.

Restableció el impuesto de la armada de Barlovento, gravamen destinado a sostener la defensa naval del Caribe, y extendió la alcabala a productos antes exentos. Elevó los impuestos sobre la sal, el tabaco, los textiles y el algodón. Sobre todo, reorganizó el estanco del tabaco con ordenanzas minuciosas: fijó cuatro zonas legales de cultivo —Ambalema, Girón, la región de Pore-Nunchía y Palmira— y seis administraciones de distribución.

La consecuencia inmediata fue que numerosos pueblos, sobre todo en Antioquia y Santander, quedaron excluidos del cultivo libre que habían practicado durante generaciones. A los campesinos autorizados se les rebajó el precio de compra de la hoja. A los consumidores se les subió el de venta. Las siembras "ilegales" —las que habían sido legales hasta ayer— fueron perseguidas.

Geografía del descontento

La geografía humana de esa violencia fiscal explica lo que vino después. Los pueblos de la región oriental —Socorro, San Gil, Charalá, Mogotes, Onzaga— eran precisamente los centros manufactureros y tabacaleros donde la reforma golpeaba con mayor fuerza. Se bajó el precio de compra al productor, se subió el de venta al consumidor y se reprimieron siembras tradicionales, todo sobre un tejido social ya tensionado por la alcabala y la armada de Barlovento. Los recaudadores actuaban con arbitrariedad, sumando al peso del impuesto la humillación del trato.

El descontento se acumuló durante casi tres años. Cuando Manuela Beltrán rompió el bando, la ira que ya estaba en la plaza encontró forma. En cuestión de semanas, la sublevación se extendió por las provincias del oriente. Los comuneros organizaron un ejército, eligieron mandos y empezaron a marchar hacia Santafé.

Berbeo, Galán y el arzobispo

Juan Francisco Berbeo emergió como comandante principal del ejército comunero y como el interlocutor reconocido por las poblaciones participantes. Junto a él actuaron figuras como Ambrosio Pisco, cacique aliado que buscaba articular las demandas indígenas. Del lado colonial, el virrey Manuel Antonio Flórez —que gobernaba desde Cartagena, alejado del foco del conflicto— carecía de fuerzas suficientes en el interior para reprimir de inmediato la sublevación. La Real Audiencia optó por negociar mientras se ganaba tiempo.

El negociador fue Antonio Caballero y Góngora, entonces arzobispo de Santafé, designado por su autoridad eclesiástica y su capacidad de mediación. Las conversaciones se desarrollaron en Zipaquirá, a pocas leguas de la capital, con el ejército comunero acampado al alcance de la ciudad.

El 5 de junio de 1781, Berbeo presentó desde el campamento las Capitulaciones de Zipaquirá: un pliego amplio de reformas que incluía la eliminación del impuesto de Barlovento, la supresión de guías y tornaguías, ajustes a la alcabala, la fijación del precio del aguardiente y la reducción del tributo indígena a cuatro pesos anuales. El documento articulaba también reclamos sobre preferencia de criollos en cargos y sobre el estanco del tabaco. Era, en conjunto, el desmonte parcial de la Visita.

El engaño

Las autoridades coloniales aprobaron y juraron públicamente las Capitulaciones. Caballero y Góngora participó en el acto de pacificación. Pero la Real Audiencia expidió acto seguido un acuerdo interno de anulación, argumentando que las Capitulaciones habían sido obtenidas mediante amenaza de violencia y por tanto carecían de validez jurídica. El juramento público había sido una maniobra dilatoria: se necesitaba tiempo para que llegaran las fuerzas militares que Flórez había ordenado desde Cartagena.

José Antonio Galán, uno de los capitanes del movimiento, entendió el engaño antes que los demás. Rechazó las Capitulaciones —le parecían aprobadas con sospechosa rapidez y no confiaba en las promesas del arzobispo— y promovió una nueva marcha hacia Santafé, prevista para el 15 de octubre de 1781. No llegó a emprenderla. Fue aprehendido cerca de Onzaga dos días antes, en compañía de nueve compañeros.

La represión que siguió fue ejemplarizante. Galán fue ejecutado el 1 de febrero de 1782: ahorcado, decapitado y descuartizado. Su cabeza fue enviada a Guaduas, su mano derecha a El Socorro, la izquierda a San Gil, el pie derecho a Charalá y el pie izquierdo a Mogotes: una cartografía macabra que devolvía a cada villa rebelde una parte del cuerpo del líder. Isidro Molina, Lorenzo Alcantuz y Manuel Ortiz fueron condenados a la misma pena.

Berbeo aceptó las Capitulaciones firmadas, fue nombrado corregidor con un sueldo anual de mil pesos, y su nombre figuró entre los firmantes de la sentencia de muerte de Galán. La cooptación del jefe comunero por el aparato colonial completaba el ciclo: la Corona había recuperado el control, había ejecutado a los intransigentes y había integrado a los negociadores. El precio político era considerable. La rebelión había mostrado que un movimiento popular podía, en pocas semanas, poner en jaque la capital del virreinato.

El arzobispo-virrey

En 1782, Caballero y Góngora asumió el virreinato del Nuevo Reino de Granada acumulando en su persona los cargos de arzobispo y virrey: una concentración inusual de autoridad eclesiástica y política. Heredaba de Flórez un legado pesado: un territorio recientemente pacificado por medio del engaño, una fiscalidad desprestigiada, una población que sabía lo que era arrancar concesiones al gobierno.

Su primera decisión fue reveladora: decretó amnistía total al asumir el poder. El gesto tenía varias capas. Cerraba formalmente el ciclo represivo, ofrecía a las poblaciones rebeldes una salida honorable y permitía al propio Caballero y Góngora distanciarse de su ingrato papel como componedor de unas Capitulaciones que él mismo había ayudado a firmar y que la Corona había anulado.

Sobre esa amnistía construyó un programa de gobierno denso y coherente. Caballero y Góngora entendió que la relegitimación del orden colonial no podía sostenerse solo en el fisco y la tropa. Necesitaba un contenido productivo, un discurso de utilidad, un vínculo con las élites criollas que las hiciera partícipes del proyecto imperial. Ese contenido lo encontró en la política científica que Carlos III venía impulsando desde Madrid: fomento de las ciencias útiles, expediciones botánicas, explotación racional de las riquezas naturales.

Tres frentes de gobierno

El programa se articuló en tres frentes simultáneos. En lo educativo, Caballero y Góngora formuló un Plan de Estudios que priorizaba las ciencias útiles —química, botánica, mineralogía, medicina— sobre las materias especulativas de la tradición escolástica. Propuso a la Corte crear una Universidad con dos cátedras de medicina —Prima y Vísperas— y un teatro anatómico. Ese Plan no llegó a implantarse plenamente en las universidades neogranadinas por causas ajenas a su voluntad, pero orientó decisivamente el clima intelectual de los años siguientes.

En lo económico, formuló proyectos como el sometimiento de los bosques de quina a un régimen de estanco, con el cálculo de que podría producir al Real Erario más de 600.000 pesos líquidos: convertir la naturaleza americana en renta imperial mediante ciencia aplicada. Y en lo científico, dio impulso a la Real Expedición Botánica.

Mutis antes de la Expedición

Cuando el 27 de abril de 1783 se inauguró oficialmente la Real Expedición Botánica del Virreinato del Nuevo Reino de Granada, el proyecto no era del todo nuevo. Mutis, gaditano de formación médica, había llegado a Santafé en 1761 como médico del virrey Pedro Messía de la Cerda —había partido de España en 1760— y desde antes de embarcarse se había propuesto estudiar la historia natural americana.

Al año de su llegada expuso en Santafé los principios del heliocentrismo copernicano, gesto que sentó las bases de su programa de renovación científica pero también le atrajo la enemistad de los dominicos, que intentaron expulsarlo por enseñar doctrinas contrarias a la ortodoxia. No lo consiguieron: Mutis contaba con la protección de los virreyes y, más adelante, muy explícitamente, con la de Caballero y Góngora, alineada con la política de Carlos III de apoyar iniciativas científicas pragmáticas aun cuando contradijeran posiciones eclesiásticas.

Entre 1761 y 1783, Mutis desarrolló su programa de historia natural con recursos personales —los que obtenía como médico, mineralogista y profesor— y con colaboradores ocasionales, entre ellos el pintor Pablo Antonio García del Campo. Fue una fase independiente, sin subsidio, en la que Mutis construyó además una extensa biblioteca con obras científicas europeas de botánica, matemáticas, historia natural, geografía y literatura. En un virreinato donde los criollos apenas habían tenido acceso a grabados religiosos importados, esa biblioteca produjo un efecto revolucionario.

También sus redes. Cuando le disputaron el descubrimiento de propiedades de la quina, Mutis acudió a Suecia —a la escuela linneana— en busca de auxilio, no a España. Sus vínculos científicos trascendían el marco imperial.

La Expedición se hace Estado

La creación oficial de la Expedición en 1783 transformó ese trabajo solitario en un aparato de Estado. El 1 de abril de ese año, Mutis fue puesto en la dirección, con Eloy Valenzuela como subdirector y Antonio García del Campo como pintor. La primera sede se estableció en la Mesa de Juan Díaz, en Cundinamarca. El mismo año se trasladó a Mariquita, donde permanecería hasta 1791, y finalmente a Santafé, donde funcionaría hasta su clausura en 1816 durante la Reconquista española.

La Expedición se inscribía en una serie de proyectos similares auspiciados por la Corona: la Expedición al Orinoco (1754-1761), la Real Comisión de Guantánamo (1769-1802), la Expedición Botánica al Virreinato del Perú iniciada en 1777. Era ciencia imperial: describir el Nuevo Mundo con las herramientas taxonómicas de Linneo para inventariarlo, clasificarlo y, en última instancia, explotarlo.

La articulación con el gobierno de Caballero y Góngora era estrecha y explícita. El arzobispo-virrey concibió la Expedición como parte de un vasto plan de explotación racional de las riquezas naturales del reino y como instrumento para reorientar los establecimientos de enseñanza. La cátedra de la naturaleza reemplazaría a la sutileza escolástica; el herbario, al comentario. Entre los impulsores del proyecto figuraba, no por casualidad, el propio Gutiérrez de Piñeres, cuya sugerencia había contribuido a su creación: la ciencia útil era la otra cara de la fiscalidad dura. Ambas apuntaban a hacer más productivo al virreinato para el imperio.

A partir de 1783, la etapa mutisiana se transformó en burocrática y profesional: pintores formados en escuelas de técnica botánica, apoyo económico regular de la Corona, cadena administrativa. Y una cadena de discípulos que ya venía tejiéndose desde los años sesenta. Mutis había enseñado a Felipe Vergara y Caycedo en los años 1760 y a Eloy Valenzuela en los 1770, quienes impartieron matemáticas y filosofía en el Colegio del Rosario. José Félix Restrepo, formado en San Bartolomé como devoto de la filosofía moderna, enseñó filosofía de orientación científica en esa institución entre 1778 y 1781, y luego trasladó esa enseñanza al Colegio-Seminario de Popayán. La red se ramificaba por generaciones y ciudades.

Causas y detonantes

Las causas de fondo del ciclo no están en la voluntad de ningún funcionario individual, sino en la política imperial de Carlos III: financiar las guerras atlánticas con América, cerrar el margen de autonomía de las corporaciones criollas, integrar la ciencia europea en el proyecto de gobierno.

Sobre ese marco actuaron factores más precisos. El crecimiento demográfico de los sectores criollos y mestizos, observable para los visitadores reales en la parte oriental del virreinato desde 1755, había producido una población más numerosa, más consciente de sus problemas públicos y más capaz de generar actitud crítica frente a la administración colonial. La rebaja arancelaria de 1776, al cuadruplicar el comercio hispano-americano, había restringido el contrabando y el comercio intercolonial de los que se enriquecían grupos criollos, y había desplazado a las élites locales de posiciones de mediación económica.

Los detonantes fueron más contingentes. La necesidad de financiar la guerra española contra Gran Bretaña —España entró en 1779 apoyando a los rebeldes norteamericanos— aceleró la agenda fiscal. La aplicación simultánea del impuesto de Barlovento, del estanco reorganizado del tabaco y de la extensión de la alcabala, todo entre 1778 y 1781, concentró el peso reformista en un plazo demasiado corto para ser digerido por las provincias afectadas. La geografía del descontento —Socorro, San Gil, Charalá— coincidió con la geografía de la excelencia manufacturera y tabacalera, es decir, con las regiones que tenían más que perder y más capacidad organizativa. Y el gesto de Manuela Beltrán actuó como chispa sobre pólvora acumulada.

La razón por la cual el ciclo produjo, en respuesta, un programa ilustrado y no simplemente una represión tiene también dos capas. La coyuntural: Caballero y Góngora, marcado por su papel de negociador de las Capitulaciones anuladas, necesitaba un lenguaje de gobierno que no fuera el del engaño ni el del cadalso, y encontró en la política científica de Carlos III un instrumento a la medida. La estructural: había ya, en el Nuevo Reino, una red de médicos, profesores, discípulos y bibliotecas —construida por Mutis desde 1761— sobre la cual el proyecto podía apoyarse. Sin esa infraestructura previa, la voluntad reformista del arzobispo-virrey habría producido un plan en el papel. Con ella, produjo una Expedición.

Balance de corto plazo

En el corto plazo, el balance del ciclo fue el que la Corona buscaba. La rebelión comunera quedó desactivada: sus líderes intransigentes ejecutados, sus negociadores cooptados, su geografía apaciguada por la amnistía. La recaudación se sostuvo: los estancos de tabaco y aguardiente seguirían aportando cerca del 32% de los ingresos coloniales hasta el final del período.

La militarización del virreinato avanzó con la organización de milicias criollas que integraban a las élites locales en la defensa imperial: una cultura militar que dejaría herencia en los cuadros de la Independencia, cuando muchos de los mismos oficiales criollos formados en esas milicias voltearían sus armas contra la Corona. La Expedición Botánica se consolidó en Mariquita, formó pintores y naturalistas, produjo miles de láminas.

En lo cultural, el efecto fue más profundo de lo previsible. La generación que se formó entre 1780 y 1800 en el ambiente que Caballero y Góngora ayudó a crear —con el Plan de Estudios como horizonte, con la Expedición como referencia, con Mutis como maestro— compartía con la Ilustración española del reinado de Carlos III los mismos temas: rechazo de la escolástica, entusiasmo por la ciencia moderna, fe en el conocimiento como remedio contra los males sociales. En sus tertulias circulaban, muchas veces de contrabando, obras del pensamiento francés. La influencia del benedictino Feijóo en los inicios del nuevo espíritu marcó a más de un discípulo neogranadino.

Cuando la ciencia empezó a asustar

Los sucesores de Caballero y Góngora evaluaron su programa con matices. José de Ezpeleta adoptó una postura pragmática ante los problemas de ordenamiento del reino, reconociendo las dificultades de la reforma sin descartarla. La política científica se mantuvo, aunque con inflexiones importantes: la crisis de 1794-1797 —con el establecimiento republicano en Estados Unidos y la Revolución francesa como telón de fondo— modificó la relación de las autoridades coloniales con la circulación de ideas ilustradas. Lo que en los años ochenta había parecido un instrumento de gobierno empezó a parecer, en los noventa, una amenaza de subversión.

Allí operó la paradoja mayor. Las mismas reformas borbónicas que habían pretendido fortalecer el control imperial, al desplazar a los criollos de posiciones de privilegio y reemplazar la cooptación de las élites locales por la coerción centralizada, contribuyeron a generar entre esas élites una conciencia de grupo diferenciado. La Corona formó una minoría criolla ilustrada mediante expediciones científicas, tertulias promovidas y sociedades económicas. Esa formación proporcionó al mismo tiempo las herramientas conceptuales para cuestionar el orden colonial y para concebir la propia capacidad de autogobierno. La élite criolla, educada por el reformismo borbónico, adquirió con esa educación la capacidad de imaginar un mundo sin él.

Memoria comunera

La memoria comunera operó, en paralelo, como un recurso político independiente del programa virreinal, y su circulación desbordó pronto las fronteras del reino. Veinticinco años después de Zipaquirá, en 1806, Francisco de Miranda utilizaría el relato de la sublevación de 1781 —basado en un escrito de un protector general de los indios del Virreinato de Santa Fe— como prueba ante potencias extranjeras de que los suramericanos estaban listos para la revolución contra el dominio monárquico español.

Los sucesos de 1781 resonaron con fuerza en la crisis de 1794-1797 y en la de 1808-1810. Ni el pueblo neogranadino ni sus gobernantes olvidaron a los Comuneros. Pero fue en el extranjero, en manos de un caraqueño exiliado que buscaba apoyos ingleses para la insurrección continental, donde la rebelión encontró su primer uso propiamente político como argumento de emancipación.

Conviene, sin embargo, no leer el ciclo como una línea recta hacia la Independencia. El impulso definitivo para la ruptura no lo dio el legado comunero de 1781, sino el conflicto de España con Napoleón Bonaparte y la crisis monárquica de 1808. La rebelión de 1781 no había producido rechazo popular al rey: los tolimenses habían mostrado aversión a la lesa majestad en 1781 como ya la habían mostrado en 1767, y cuando se declaró la Independencia dos décadas después, los revolucionarios proclamaron su lealtad a Fernando VII. Durante el levantamiento comunero, muchos futuros líderes de la Independencia estuvieron del lado de la Corona. El movimiento comunero y el proyecto independentista criollo no fueron fenómenos continuos ni homogéneos. La rebelión comunera no alcanza a catalogarse como subversión fundamental, pues el esfuerzo de Galán fue sofocado sin lograr impacto de entidad en la sociedad colonial; y tampoco la guerra de Independencia representó una verdadera transformación del orden social señorial.

La forma de la Independencia

El período 1776-1789 es la clave para entender por qué la Independencia neogranadina tuvo la forma que tuvo: una revolución dirigida por una élite criolla ilustrada, formada en instituciones que la Corona misma había impulsado, y no una insurrección popular con continuidad genealógica con los Comuneros.

La Visita de Gutiérrez de Piñeres reveló los límites de la fiscalidad extractiva sin legitimación. La rebelión de 1781 mostró la capacidad de movilización de las provincias del oriente y la fragilidad militar del virreinato. El gobierno de Caballero y Góngora demostró que era posible modernizar administrativa, científica y culturalmente el Nuevo Reino, pero que esa modernización formaba precisamente los cuadros —naturalistas, médicos, oficiales de milicia, profesores de filosofía— que tendrían los instrumentos técnicos y conceptuales para gestionar un Estado independiente.

La Expedición Botánica quedó como el símbolo más nítido: un aparato de ciencia imperial cuyos herbarios, láminas y discípulos alimentarían primero al Real Jardín Botánico de Madrid y luego, tras 1810, a la construcción intelectual de la República. El arzobispo-virrey que había protegido a Mutis de los dominicos había hecho, sin saberlo, la biografía inicial de la República.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

42 documentos · 59 fragmentos
01Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 204, 2312 citas
[1]Nueva Gr nada. Nace José María del Castillo y Rada en Car- tagena. Se establece la imprenta en esta ciudad. Construcción de la catedral de Santa Marta, según trazas de Juan Cayetano Chacón. 1777 Muere el ex presidente Rafael Eslava en Santa- fé. Venta de resguardos en Popayán. Primer intento de organización gremial de…p. 231
[30]Pedro Messía de la Cerda. Lo impulsaba, fundamentalmente, el de- seo de desentrañar las propiedades de la quina y establecer sus auténticas propiedades médicas. El impacto del trópico fue grande, pues a cada paso se encontraba con una novedad botá- nica o zoológica. Al año de su llegada, sentó las bases de su…p. 204
02Nueva Historia de Colombia. Vol. I: Colombia Indígena, Conquista y ColoniaÁlvaro Tirado Mejía, Jaime Jaramillo Uribe · 1989 · p. 176, 1782 citas
[2]sustitución de él y en cierta forma para llenar sus funciones, para el Nuevo Reino, bajo Carlos III se creó la institución de la Regencia. En la Real Orden del 25 de marzo de 1783, dirigida a la Audiencia de Quito, con motivo de la lle- gada del regente para ese territorio, se acompa- ñaba la Ordenanza de Intendentes…p. 178
[55]y de lo mucho que a ellas ocurre, y el que siempre han tenido los alcaldes ordinarios que han ma- nejado la Hacienda en estos lugares retirados, como que lo hacen por un año, sin sueldo y entre sus compatriotas. Pero es menester soste- ner a los puestos y a los que se pusieren; porque es mucho lo que los hacen padecer…p. 176
03Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2351 cita
[3]deseo de participación política. En 1752, en 1764 y en 1767 se realizaron motines contra la corona; y en 1779 una sublevación de 1.000 indígenas. Se incrementaron o crearon impuestos para alimentar la guerra de España contra Inglaterra. Al Regente Visitador Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, le correspondió ejecutar…p. 235
04Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 1451 cita
[4]distribución en las provincias de Antioquia, Cartagena, Santa Marta y Mompox. El primer rematador de la renta fue el comerciante de Honda José Mesa Armero, quien pagó por ella la suma de 50.000 pesos anuales. Este sistema de administración privada duró hasta 1774, cuando el virrey Solís estableció la administración…p. 145
05Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 651 cita
[5]0,72 1,21 2,74 2,5 Impuesto/pib 2,9 % 4,7 % 10,4 % 8,4 % Fuentes: para los promedios de los quinquenios entre 1761 y 1800 en Meisel (2004); para 1810, Jaramillo, (1987) —cuenta fiscal que está posiblemente incompleta—. Los ingresos de la Corona en la última década de su dominación alcanzaron en promedio la suma de 2,…p. 65
06Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 161 cita
[6]entre las colonias y la metrópoli, desarrollar nuevas técnicas para la producción y el control del exce- dente exportado y, al mismo tiempo, fortalecer el Estado. Sin embargo, España prohibía la producción de textiles que podían competir con sus mercancías y continuó ejerciendo control sobre la producción y sobre los…p. 16
07Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 1481 cita
[7]cabeceras de las administraciones generales. El establecimien- to del monopolio directo se dio de forma gradual, y entre tanto se permitió la coexistencia de los métodos anteriores, el de arrendamiento y el de asiento por remate del estanco de aguardiente. Las diversas reformas de la renta del aguardiente fueron…p. 148
08Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 531 cita
[8]las relaciones comerciales de sus colonias. La población nativa de Colombia probablemente nunca había gozado de mejores condiciones que las existentes al finalizar la prime- ra mitad del periodo borbónico, pues su población iba en aumento y todos los viajeros de la época dan cuenta de su nivel de vida modesto pero…p. 53
09Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 511 cita
[9]el siguiente mes de marzo estaba listo el expediente para su entrega. Todos esos documentos fueron escritos en español, la única lengua en que escribía correctamente el general, con una traducción inglesa anexa, y los cálculos fueron hechos con la mejor información que recibió, si bien la parte esencial la recogió…p. 51
10Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1081 cita
[10]naval base at Cartagena among other things, and the result was tax increases in New Granada along with irritating new controls to make sure the taxes were paid. Farmers and artisans in the province of Socorro demonstrated their defiance of these measures by destroying the liquor and tobacco belonging to state…p. 108
11Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 87, 902 citas
[11]pesinos y comerciantes arrancaron los avisos de las nuevas reglas de impuestos. Las protestas crecieron con rapidez y poco a poco fueron incorporando a los notables locales de todo el oriente y se extendie ron a los llanos orientales. En decenas de pueblos se formaron gru pos de gente del “ com ú n ” que se un í an y…p. 87
[51]í n, donde la poblaci ó n libre se sent í a blanca, la principal actividad era la miner í a de alu vi ó n. La agricultura era pobre y se estaba promoviendo la coloni zaci ó n de nuevas tierras. En Socorro y Pamplona los habitantes se agrupaban en peque ñ as parroquias rodeadas de una agricultura de grandes y medianos…p. 90
12Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 91, 95, 983 citas
[12]del Socorro. En esta pro- vincia, entre el 20 de por el arzobispo Caballero y Góngora, que se ha- llaba de visita en la región, no apoyó las preten- siones del pueblo. Galán, que había llegado a Mogotes el 2 de septiembre, pertenecía al bando de quienes no creían en las promesas del arzobispo de hacer cumplir las…p. 98
[14]el rey, pero no queremos pagar la Armada de Barlovento!» El alcalde prometió que participaría al cabildo sobre los reclamos de los reunidos para informar al visitador. La muchedumbre no le prestó aten- ción y una vendedora de la plaza, Manuela Bel- trán, rompió el edicto donde se hallaba fijado el impuesto. Como…p. 95
[29]alemanes en la Nueva Granada, y por sugerencia, entre otros, del visitador Juan Francisco Gutiérrez de Piñe- res, se dio nacimiento a la Expedicion Botánica, que el primero de abril de 1783 se puso bajo la dirección de Mutis, la subdirección de Eloy Va- lenzuela (1756-1834) y la plaza de pintor de Antonio García del…p. 91
13Gran Enciclopedia de Colombia - Geografía 2Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Fernando Wills Franco (Dirección de proyecto); Camilo Calderón Schrader, Alberto Ramírez Santos (Coordinación editorial) · 2007 · p. 2071 cita
[13]la escena. E! gesto de Manuela Beltran comunico su propia audacia a la ira contenida de la multitud y millares de gentes hicieron sentir, entonces, el terrible poder de un pueblo enfurecido. »Los almacenes de los estancos fueron asaltados; los funcionarios perseguidos por las calles y sus casas convertidas en objeto…p. 207
1430 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 13, 262 citas
[15]se inició el retorno de los comuneros a sus pueblos. Berbeo fue nombrado corregidor, con un sueldo anual de mil pesos. José Antonio Galán no aceptó las negociaciones, pues le parecía que habían sido aprobadas muy rápido. El tiempo acabó por darle la razón. El virrey, que estaba en Cartagena para prevenir un ataque de…p. 13
[17]aprobación sea sin ambigüedad. Campamento de guerra en territorio de Zipaquirá, 5 de junio de 1781. M.P.S. Puesto a los pies de V.A. El más rendido vasallo, JUAN FRANCISCO BERBEO. (Estas Capitulaciones fueron redactadas por don Agustín Justo de Medina y don Juán Bautista de Vargas, Delegados de la ciudad de Tunja. Al…p. 26
15Peregrinación de AlphaManuel Ancízar · 2016 · p. 2201 cita
[16]a los principales jefes o capitanes de los comunes, dándoles a entender su comisión, y que los oirían gratos luego que les avisaran el paraje de la reunión. «Mas como la principal fermentación estaba dentro de la capital, donde se cree que formaron los pasquines, y se comunicaban frecuentemente los avisos al cuerpo de…p. 220
16The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 1991 cita
[18]stipends. Attentive to such misery, then, the total and annual contribution for the Indians shall remain at four pesos, and at two pesos for the mulattoes; priests shall not charge for rights or gratuities on baptisms, burials or weddings, nor require them to name an official for their holy days; if no participant…p. 199
17Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · p. 441 cita
[19]estimó que cerca de cuatro mil personas avanzaban hacia la capital. Cuando llegaban a la actual ciudad de Zipaquirá, el arzobispo español Antonio Caballero y Góngora (designado para negociar la pacificación de la rebelión) se reúne con los líderes del movimiento, siendo el principal Juan Francisco Berbeo; es ahí que…p. 44
18Historia abierta del arte colombianoMarta Traba · 2016 · p. 731 cita
[20]en esta obra de pintura-ficción no se oye —o si se oye se desatiende— el ruido de las pisadas de los comuneros que, diez años antes de su estallido, ya comenzaban a volverse perceptibles. El primero de febrero de 1782 un hombre es arrancado a golpes de la cárcel, arrastrado por el suelo, llevado hasta el lugar donde…p. 73
19Con nombre propioDaniel Samper Pizano · 2017 · p. 4051 cita
[21]su nacimiento; y el pie izquierdo en el lugar de Mogotes. Declarada por infame su descendencia, ocupados todos sus bienes y aplicados al real fisco; asolada su casa y sem- brada de sal, para que de esta manera se dé olvido a su infame nombre y acabe con tan vil persona, tan detesta- ble memoria, sin que quede otra que…p. 405
20Resistencia en el San JorgeOrlando Fals Borda · 2002 · p. 1611 cita
[22]a la religión y no haber entre ellos asesinatos ni peleas, aún en sus b o r r a c h e r a s ". (En esta tarea misional González Belandres tuvo d e s p u é s sus fuertes encontrones con el p a d r e José Palacios de la Vega, a quien también se le confió, en 1787, la misión de re- ducir a los indios de San Cipriano y…p. 161
21Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · p. 601 cita
[23]alumnos lo que ya se discutía en el resto de Europa: la Revolutionibus orbium coelestium de Copérnico, que sostenía que la tierra es otro planeta girando alrededor del sol, y no al revés, como querían las Sagradas Escrituras. La orden de los dominicos se fue lanza en ristre contra Mutis. No pudieron expulsarlo como…p. 60
22Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 49, 4022 citas
[24]Granada que nos ha dejado el señor arzobispo virrey. Ezpeleta escribe pacientemente, que no es posible procurar obtener una modificación de la población del virreinato. Se inclina sin cólera ni desesperación ante la ineludible necesidad histórica: «Prescindiendo de entrar en el examen de si la población del Reino es…p. 49
[27]remitido a España en los dos años anterio- res, 21. 271 cajones con el peso de 220. 252 arrobas 8 libras, que si se beneficiasen por cuenta de la Real Hacienda al precio equitativo propuesto en el plan de estanco de este género (de que hablaré en su lugar), podrían producir al Real Erario más de 600. 000 pesos…p. 402
23Memorias para la historia de la medicina en Santafé de BogotáPedro María Ibáñez · 2017 · p. 401 cita
[25]octubre de 1786. — Al se- ñor Virrey de Santafé». 41 Míndicer seie te acródice bí te níbcjcoe ío Seoóepu bí Bdldóv El señor Caballero y Góngora, como lo había hecho el Virrey Guirior en 1775, formó un Plan de estudios, en el cual daba más desarrollo a las ciencias útiles que a las ma- terias especulativas. Propuso a…p. 40
24El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 538, 5432 citas
[26]el progreso de la sociedad. En el pensamiento neogranadino aparecía el concepto de «utilidad social de la ciencia», que había 370 Vida y escritos, ed. cit., págs. 143 y 144. 544 Jíndi Jícídneer Ucnsi sido completamente ajeno a la cultura colonial, cultura de contenido religioso esencialmente, jurídica y filológi- ca,…p. 543
[43]su pensamiento. Sarrailh revalúa el «españolismo» de Jovellanos y otros contempo- ráneos suyos, su amor a España, su sincero catolicismo, y analiza el conflicto intelectual que en ellos se produjo al querer ser fieles a la tradición nacional y al propio tiempo renovar la cultura española en todos sus aspectos desde la…p. 538
25Manual de arte del siglo XIX en ColombiaBeatriz González Aranda · 2017 · p. 36, 482 citas
[28]innovación y experimen- tación. La desarrolló únicamente con los recursos que obtuvo de sus distintas disciplinas: médico, mineralogista y profesor. Tuvo un solo pintor de santos, monjas y más adelante, virreyes, Pablo Antonio García del Campo, y alguno que otro ocasional. Este período duró desde 1760 hasta 1783. La…p. 48
[38]laborioso e instruido en la ciencia natural» 15. Cuando a Mutis le roban el descubrimiento de los árboles de quina, es a Suecia y no a España donde acude en busca de auxilio. La extensa biblioteca de Mutis, que abarcaba todos los aspectos de la cultura, historia, literatura, geografía, matemá- ticas y botánica,…p. 36
26El Orinoco ilustradoJoseph Gumilla · 2016 · p. 171 cita
[31]viaje, realizado en 1799, así como también ha debido ser conocida por José Celestino Mutis, director de la Expedición Botánica, la cual se inició en 1783 1. El Orinoco ilustrado, historia natural, civil y geográfica de este gran río, y de sus caudalosas vertientes: gobierno, usos y costumbres de los indios sus…p. 17
27La botánica en Colombia, hechos notables en su desarrolloSantiago Díaz Piedrahita · 2016 · p. 691 cita
[32]conocimientos a la Europa, y para coronarse de gloria! Sea como fuere, Mutis acepta la invitación de don Pedro Messía de la Cerda, marqués de la Vega de Armijo, y se dirige en 1760 a la Nueva Granada, como médico del nuevo virrey. En su mente debe bullir una idea: realizar el estudio de la historia natural de América,…p. 69
28Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · p. 120, 122, 1283 citas
[33]o r el tem a, poco se hizo al respecto, acaso p o rq u e los gastos m ilitares absorbían g ran p arte d e los recursos fiscales. A p a rtir d e la décad a d e los años 1790, los criollos ilu strad o s com enzaron a c u lp ar cada vez m ás al régim en español p o r no tom ar m ed id as ad e cu ad a s para m ejorar las…p. 120
[41]u e el gobierno real tuviera u n a cara m ás criolla. Esto distaba m u cho del grito de in d ependencia, pero re p resen ta b a un paso hacia u n sentim iento nacionalista. En los años siguientes, ni el p u eblo neogranadino ni sus gober nantes españoles o lv id aro n la rebelión d e los C om uneros. Los sucesos de…p. 128
[44]en las ciencias n atu rales tam bién debió facilitar la introducción d e las ideas políticas de la Ilustración. Esto es difícil de com probar puesto q u e fue peligroso para las elites criollas ap o y ar públicam ente las ideas revolucionarias. Sin em bargo, p u ed e establecerse q u e los escritos bási cos de la…p. 122
29Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · p. 282 citas
[34]que uno de los principales ilustrados españoles fue José Celestino Mutis, sacerdote y botánico autodidacta que se había instalado en 1761 en la Nueva Granada. A su alrededor se inició la formación de una nueva imagen de nuestro territorio, la de un espacio enormemente rico en recursos naturales que podrían ser…p. 28
[35]de los principales ilustrados españoles fue José Celestino Mutis, sacerdote y botánico autodidacta que se había instalado en 1761 en la Nueva Granada. A su alrededor se inició la formación de una nueva imagen de nuestro territorio, la de un espacio enormemente rico en recursos naturales que podrían ser utilizados…p. 28
30Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 601 cita
[36]religiones, e incluso con sangre vinculada a árabes o judíos, muestra esta obsesión por la pureza religiosa. Esto se refleja, por supuesto, en el sistema educativo, que en la escuela básica forma a las personas en verdades indiscutibles, y a los pocos adultos que van a la universidad les inculca los principios de la…p. 60
31The Ideal of the Practical: Colombia's Struggle to Form a Technical EliteFrank Safford · 1976 · p. 1011 cita
[37]them and were awaiting higher appointments. These young men were more likely to be responsive to the new science than were older men operating according to a long-established routine. It is possible to construct a kind of intellectual genealogy showing how Mutis's influence spread from one student genera- tion to the…p. 101
32¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 481 cita
[39]en las que se representó la flora de la Nueva Granada. Pero, ya se dijo, además de estimular la formación intelectual de los criollos, los monarcas españoles también deseaban forta lecer su autoridad sobre sus reinos en América, de ahí el apodo de "déspotas ilustrados" con el que se conocería posteriormente a estos…p. 48
33Pensar el siglo XIX. Cultura, biopolítica y modernidad en ColombiaSantiago Castro-Gómez (ed.) · 2004 · p. 101 cita
[40]Buitrago 'Yo diré siempre con un filósofo piadoso que más me gusta Keaumur observando las polillas y dándonos remedios para poner a cubierto nuestras telas de la voracidad de estos insectos, que Leibni^ creando mundos" Francisco José de Caldas En el presente texto, haciendo uso de algunos conceptos desarrollados por…p. 10
34Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · p. 356, 5492 citas
[42]franc é s cuyas obras, que penetran lentamente y a menudo de contrabando, influir á n de manera decisiva s ó lo en la generaci ó n siguiente, la que har á la Independencia. En la etapa comprendida entre 1760 y 1800 la intelligentsia criolla se encuentra preocupada por los mismos temas, los mismos problemas y…p. 549
[46]est á tico o posi blemente disminu í a, seg ú n pudieron observarlo para la parte orien tal del virreinato los visitadores reales a partir de 1755. Tal creci miento significaba una mayor participaci ó n de los criollos en los problemas p ú blicos y un mayor grado de conciencia pol í tica y social 29 Relaciones,…p. 356
35Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · p. 251 cita
[45]no longer co-opted, they were coerced, and they were acutely conscious of the shift. Juan Pablo Viscardo, the Jesuit émigré and advocate of independence, had been a direct observer of policy trends in Peru and bore witness to the fact that the Bourbons moved from consensus to confrontation, alienated the creole elite,…p. 25
36Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1701 cita
[47]y el intercambio de alimentos y otros productos agrícolas del interior, que incluía productos de climas más cálidos como el tabaco y el algodón, tuvo una influencia decisiva en la economía interna del país, mucho más que el comercio transatlántico. Las ciudades portuarias de Cartagena y Portobello (hoy en Panamá) eran…p. 170
37Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 79, 874 citas
[48]la misma metrópoli. Si ella quería beneficiarse de la situación debía permitir el intercambio sin cortapisas de la creciente pro- ducción de virreinatos y capitanías. La liberación del comercio entre España y América obedeció a consideraciones similares. La rebaja general de aranceles pro- mulgada en 1776 cuadruplicó…p. 79
[49]la misma metrópoli. Si ella quería beneficiarse de la situación debía permitir el intercambio sin cortapisas de la creciente pro- ducción de virreinatos y capitanías. La liberación del comercio entre España y América obedeció a consideraciones similares. La rebaja general de aranceles pro- mulgada en 1776 cuadruplicó…p. 79
[53]dada el área tan inmensa monopolizada por la hacienda y explo- tada en mínima parte. Si bien existieron los ejidos de las ciuda- des, no parece haberse dado un equivalente en la Nueva Granada de aquellos poblados europeos cuyos habitantes eran arrendata- rios de las haciendas. Es más frecuente ver cómo los poblados…p. 87
[54]dada el área tan inmensa monopolizada por la hacienda y explo- tada en mínima parte. Si bien existieron los ejidos de las ciuda- des, no parece haberse dado un equivalente en la Nueva Granada de aquellos poblados europeos cuyos habitantes eran arrendata- rios de las haciendas. Es más frecuente ver cómo los poblados…p. 87
38Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 178, 1992 citas
[50]la deficiencia y a veces la carencia de vías de comunicación y la excesiva reglamentación. El mercado interno colombiano solo vino a formarse prácticamente a finales del siglo xix y primeras décadas del xx. La actividad comercial giraba hacia el exterior: el occidente era minero; las regiones costaneras y cálidas,…p. 178
[52]casas de moneda de Santa Fe y Popayán. Funcionaron también casas de fundición en Cartago, Anserma, Cali, etc., con el único objeto de fundir el oro y recaudar el quinto real, previniendo así la fuga ilegal del metal hacia el exterior sin previo pago de derechos fiscales. 164 “A fines de la Colonia, se calculaba el oro…p. 199
39Muiscas: representaciones, cartografías y etnopolíticas de la memoriaAna María Gómez Londoño (editora), Carl Henrik Langebaek Rueda, Jorge Augusto Gamboa Mendoza, Michael J. Francis, Marta Clemencia Herrera Ángel, François Correa Rubio, Óscar Guarín Martínez, Hermann Trimborn, Luis Fernando Restrepo, Mercedes López Rodríguez, Carlos Andrés Durán · 2005 · p. 1011 cita
[56]la Independencia fue otro factor que quizá no permitió un campo más fértil para que la élite criolla exaltara las ‘cuali- dades’ de la raza indígena. Además, la ‘defensa’ de América de las calumnias de Buffon y otros ilustrados se dejaba de un lado, porque la nueva élite no estaba del todo interesada en romper los…p. 101
40When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · p. 301 cita
[57]the cry heard often in Tolima during the Revolt of the Comuneros. 14 As major landmarks in the political life of late-eighteenth-century Tolima, the Jesuit expulsion and the Comunero revolt were most significant for the reaction they failed to evoke. Those events did not trigger any popular outcry against the king,…p. 30
41La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 981 cita
[58]evaluación de las cosas, dentro de la pers - pectiva general de la civilización occidental. 99 D e la subversión y la finali D a D histórica 5. Subversión y Frustración en el Siglo XIX La paz hispana se mantiene por tres centurias hasta prin - cipios del siglo XIX, sin que hubiera surgido mientras tanto ninguna…p. 98
42El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 3981 cita
[59]llevaban y llevan los españoles en la propia sangre. Con esta exposición de lo que fue un sistema feu- dal teocrático-absolutista culpamos menos a un determi- nado pueblo civilizador que a la totalidad de una época. Diversos levantamientos de mayor o menor magni- tud, como el de los Comuneros del año 1781 en Colombia,…p. 398