Idea transversal
Manumisión
La manumisión fue el proceso jurídico y social por el cual los esclavizados en Colombia dejaban de serlo, abarcando desde cartas de libertad coloniales y autocompras hasta leyes republicanas graduales entre 1821 y 1852. Más que un acto puntual, constituyó una negociación de tres siglos entre élites propietarias, el Estado en construcción y los propios esclavizados.
Trayectoria de una idea
- 1550
Inicio documentado de la trata masiva al Nuevo Reino de Granada
- 1619
Primer reconocimiento táctico de cimarrones: libertad y tierras
- 1634
Testimonio de Francisco Angola sobre el Palenque del Limón
- 1745
Derrota del palenque El Castigo
- 1814
Manumisión bélica: Bolívar libera a sus esclavos condicionada al servicio militar
- 1821
Ley de Libertad de Vientres, Congreso de Cúcuta
- 1842
Ley de prórroga: la tutela se extiende hasta los 25 años
La lectura
La manumisión en Colombia no fue un acto de generosidad señorial ni una conquista limpia de la república: fue el resultado acumulado de tres siglos de negociación desigual entre propietarios, Estado e individuos esclavizados que rara vez esperaron a que la ley alcanzara sus vidas. En el período colonial, la autocompra en el Pacífico, las promesas post mortem en Popayán y las cartas de libertad motivadas por lazos afectivos dibujaron un mapa de resquicios legales que los esclavizados aprendieron a explotar con precisión. La fuga y el cimarronaje —desde el palenque de Matuna hasta las comunidades del Pacífico sur— añadieron una dimensión que ningún notario registró pero que presionó al sistema desde abajo con mayor eficacia que cualquier decreto. La independencia convirtió la manumisión en moneda de guerra: patriotas y realistas la ofrecieron a cambio de fusiles, y la república victoriosa la codificó en 1821 en una ley que prometía libertad y entregaba servidumbre diferida. La ley de 1842, al extender la tutela hasta los veinticinco años, reveló con claridad la lógica que había gobernado el proceso desde el principio: la libertad era posible siempre que no costara nada a quienes la habían negado.
La manumisión en Colombia
La manumisión es el acto jurídico por el cual un esclavizado dejaba de serlo. En Colombia, sin embargo, la palabra nombra menos un momento que un proceso: tres siglos de cartas de libertad, autocompras, fugas, promesas post mortem, decretos de guerra, juntas patrióticas y leyes republicanas que, entre 1821 y 1852, fueron desmontando la esclavitud pieza por pieza. No fue una liberación sino una transacción larga, negociada palmo a palmo entre las élites mineras y hacendadas del Cauca, el Chocó y Antioquia, el Estado en construcción y los propios esclavizados, que rara vez esperaron a que la ley alcanzara sus vidas. Entender la manumisión colombiana es leer, en la misma página, la retórica libertaria de la independencia y la contabilidad conservadora de la propiedad: un pacto tenso en el que la república decidió que la libertad debía llegar sin arruinar a quienes la impedían.
Un régimen esclavista y sus grietas
Al Nuevo Reino de Granada le correspondió alrededor del 22 por ciento de la porción española de América en la trata atlántica: cerca de 350.000 africanos esclavizados durante el período colonial, o —en la estimación de Hermes Tovar— no menos de un cuarto de millón, a razón de unos 823 por año entre 1550 y 1792. No llegaron para poblar: llegaron para trabajar. En los siglos XVI y XVII la trata privilegió a los varones, considerados más útiles en la faena pesada; un estudio sobre nueve haciendas de la provincia de Cartagena entre 1633 y 1724 mostró que por cada mujer había cinco hombres, y los niños menores de quince años no alcanzaban el cinco por ciento de la población esclava. Ese desequilibrio bastaba para que la esclavitud en el XVII no pudiera autorreproducirse: dependía, estructuralmente, de la trata que la alimentaba desde África.
Los destinos eran claros. La minería aluvial del Chocó y del Popayán absorbió cuadrillas enteras que podían reunir varios cientos de esclavos, aunque lo normal era entre cincuenta y doscientos, con hombres, mujeres, niños y ancianos distribuidos entre los "útiles" que laboraban y la "chusma" que ya no podía hacerlo. Las haciendas del Cauca, como Coconuco —unas treinta mil hectáreas con dos minas de oro—, combinaban curtidores, molineros y mineros en una economía casi cerrada, donde los esclavos cubrían su subsistencia en lotes propios y con raciones del hacendado. En el Caribe, comerciantes de Cartagena y Mompox compraban esclavos en el puerto y los remitían a las minas de Zaragoza y Remedios en Antioquia, donde las cuadrillas se transaban como activos junto con los yacimientos. La demografía delataba el sistema: en el censo de 1778 de la villa de Medellín, el 55 por ciento de sus 14.704 habitantes eran mulatos o negros esclavos; en Santa Fe de Antioquia, en 1805, sobre 5.945 habitantes 4.242 lo eran. El Chocó, por su parte, quedó de mayoría negra tras el colapso demográfico indígena, que forzó desde fines del siglo XVI la sustitución masiva por mano de obra africana en el transporte fluvial, la agricultura, las minas y el servicio doméstico.
Sobre ese régimen, la manumisión existía como grieta legal. No como puerta ancha: como resquicio.
Los mecanismos coloniales: carta de libertad, autocompra, promesa post mortem
Bajo el derecho colonial coexistían dos vías principales para dejar de ser esclavo. La primera, la manumisión otorgada sin pago por el amo, muchas veces por vía testamentaria. La segunda, la adquirida mediante pago —del propio esclavizado o de un tercero— que reproducía en el acta notarial el precio de un cuerpo. En la práctica, la primera era menos generosa de lo que parece. En Popayán, las manumisiones espontáneas representaban apenas el 29 por ciento del total, y cerca de la mitad de ellas eran promesas post mortem: el amo comprometía la libertad para después de su propia muerte, un gesto que aplazaba la emancipación tanto como aseguraba el servicio hasta el último día. La "gracia" del señor rara vez adelantaba una libertad; casi siempre la difería.
Las manumisiones de esclavos domésticos, y muy especialmente de mujeres, respondían a menudo a razones que la formalidad notarial disfrazaba mal: concubinato, hijos naturales, lazos afectivos que la ley civil no reconocía pero que las cartas de libertad terminaban documentando. Un porcentaje significativo de los niños manumitidos eran mulatos, hijos de los propios amos. En el otro extremo del espectro, los esclavos de las minas del Chocó enfrentaban precios de manumisión descritos en la época como "inclusive prohibitivos": casi siempre debían pagar por su libertad, y el monto los mantenía lejos de ella.
Fue en el Pacífico donde el ingenio esclavizado abrió la vía más transitada: la autocompra. Los esclavizados de la región disponían de un día a la semana —usualmente los sábados— para trabajar por cuenta propia en la mazamorreo, la agricultura o algún oficio, y con lo ahorrado pagaban su rescate. En el Pacífico colonial, la autocompra fue el mecanismo más frecuente de obtención de libertad, por encima de la manumisión concedida por los amos. Que fuera el más frecuente no significa que fuera fácil: los precios de la libertad en Santa Marta superaban el precio promedio de mercado del esclavo, y acumular esa suma con el trabajo de un solo día semanal era, para la mayoría, empresa imposible. La autocompra fue una vía real y una vía excepcional a la vez.
Muchas manumisiones —tanto las espontáneas como las compradas— se otorgaban además con una condición que sellaba el gesto: que el liberto continuara al servicio de sus antiguos amos. El acta cambiaba el estatus; la relación material apenas se movía. Aquí ya se dibuja el patrón que la república heredaría casi intacto: libertad formal, sujeción efectiva.
Cimarronaje: la libertad tomada
Frente a esa arquitectura, la vía más frecuentada por los esclavizados para dejar de serlo probablemente no fue notarial: fue la fuga. Los cimarrones —negros que huían de minas, haciendas y ciudades— formaron palenques, asentamientos armados en los intersticios geográficos que el poder colonial no lograba controlar del todo. Ninguno estuvo enteramente fuera del alcance del Estado ni de la Iglesia, pero varios sobrevivieron décadas y algunos hicieron historia.
El más célebre fue el palenque de Matuna, en la sierra al sur de Cartagena, donde Benkos Biohó fue proclamado "rey del arcabuco" y organizó un cabildo en el que la comunidad elegía sus autoridades según mérito y servicio. Ese modelo, en la memoria de las autoridades coloniales, se copió después en palenques que fueron surgiendo por la zona de Loba y Mompox. El testimonio de Francisco Angola, tomado en 1634 en el Castillo de la Manga de Cartagena, da cuenta del Palenque del Limón, que en sus primeros años combinó momentos de coexistencia pacífica y trueque con vecinos como estrategia de supervivencia.
La política colonial ante los palenques osciló entre la guerra y la negociación. En 1619, algunos grupos de cimarrones fueron declarados libres y recibieron tierras; a fines del siglo XVII, en cambio, se ordenó el exterminio total de los palenqueros. En 1745, tras varios intentos fallidos de negociación por parte de la Real Audiencia de Quito, el palenque de El Castigo fue derrotado por una expedición armada al mando de Juan Álvarez y Tomás Hurtado. Las revueltas, además de las fugas individuales, liberaron a muchos esclavos, especialmente en el valle del Cauca y la costa Caribe.
En el Pacífico, familias afrodescendientes fueron ocupando predios vacíos entre haciendas ganaderas, y negros que alcanzaron la libertad —por fuga, compra o manumisión— fundaron asentamientos propios en esas tierras aisladas. En la Guajira, la memoria oral de comunidades como Tabaco, Roche, Manantial, Patilla y Chancleta sitúa su fundación hacia 1780, obra de negros que se liberaron por la fuerza y migraron siguiendo los ríos. El obstáculo mayor a estos movimientos no fue casi nunca la persecución sino la enfermedad tropical, capaz de diezmar poblaciones enteras. Durante los siglos XVII y XVIII, el ausentismo de amos y capataces en muchos reales de minas del Pacífico creó, además, condiciones propicias para la fuga: donde el ojo del propietario no llegaba, la cuadrilla se disolvía.
La fuga fue, así, la manumisión sin escritura pública: la más común, la menos contabilizada, la que más presionó al sistema desde abajo.
Independencia: la libertad como arma de guerra
Cuando las juntas patriotas de 1810 iniciaron el ciclo revolucionario, la esclavitud entró de golpe en el vocabulario político. No por convicción abolicionista sino por necesidad militar. Tanto patriotas como realistas ofrecieron libertad a los esclavos que combatieran en sus filas, y la manumisión se convirtió en herramienta de reclutamiento para ambos bandos. La guerra había hallado una veta de infantería: quien la ofreciera primero, la conseguiría.
En la Provincia de Cartagena, entre 1811 y 1815, se decretó la libertad de los esclavos. En Antioquia, Juan del Corral —dictador de la provincia entre 1813 y 1814— decretó libres a los hijos de los esclavos, adelantándose a lo que sería después la fórmula nacional. Simón Bolívar, tras su encuentro con Alexandre Pétion en Haití, liberó a sus propios esclavos en 1814 condicionando la libertad al servicio militar: cerca de quince aceptaron la oferta. En 1821, ya cerca del final de la campaña, liberó incondicionalmente a más de cien.
La manumisión bélica fue, en el balance de la guerra, pequeña. Pero fue política. Instaló en el debate público la idea de que la libertad podía ser un premio a la lealtad al proyecto republicano, y ató para siempre el discurso abolicionista al lenguaje del patriotismo. Después de 1819, los propietarios tendieron a abandonar la práctica: consolidada la victoria patriota, la utilidad militar del esclavo armado se agotó, y con ella la disposición a liberarlo.
La ironía se mide fácil. Antes de 1819, un esclavo podía enlistarse y buscar la libertad en la línea de fuego. Después, esa puerta se cerró: las nuevas regulaciones limitaron el reclutamiento a esclavos con autorización de sus amos, el Estado se comprometió a compensar a los propietarios, y ninguna promesa de libertad quedó ya vinculada al enlistamiento. La república, victoriosa, devolvió al esclavo al orden de la propiedad.
Cúcuta, 1821: la libertad de vientres
En el Congreso de Cúcuta, reunido para dar forma constitucional a la Gran Colombia, el debate sobre la esclavitud tomó su forma definitiva. Bolívar propuso la libertad absoluta de todos los colombianos desde el momento de nacer en el territorio de la república. La propuesta no pasó. En su lugar, por iniciativa de José Félix de Restrepo —jurista antioqueño, discípulo del pensamiento ilustrado y voz principal del abolicionismo gradualista—, se aprobó la Ley de Libertad de Vientres, promulgada en 1821.
La ley declaraba libres a los hijos de esclavas nacidos a partir de su promulgación. Pero adjuntaba una cláusula que la desnaturalizaba: los recién nacidos permanecerían bajo la tutela del amo de su madre hasta los 18 años, obligados a servirle durante ese período como compensación por los gastos de alimentación y vestuario. Nacían libres y crecían siervos. El acta parlamentaria del debate registró, con crudeza inusual, la lógica del compromiso: "no podemos ser enteramente justos", se dijo, porque la libertad inmediata arruinaría a quienes habían invertido capital en esclavos bajo leyes vigentes. Se optó, entonces, por el remedio gradual.
El compromiso no era retórico. Las presiones de los propietarios esclavistas —los de Popayán, el Cauca, el Chocó y Antioquia— y el peso político de los sectores realistas incorporados al nuevo orden empujaban en dirección contraria a la emancipación. La ley fue, más que una victoria abolicionista, un tratado de coexistencia entre la república y la propiedad esclavista, negociado con la sensatez fiscal de quien no puede pagar lo que promete.
Y no podía pagarlo. La ley creó juntas de manumisión encargadas de recaudar recursos —principalmente mediante impuestos a las herencias— para comprar la libertad de esclavos adultos, complementando la libertad de vientres. La escasez de rentas asignadas a esos fondos hizo imposible cumplir la tarea en los plazos previstos por los legisladores. Se apostó entonces a estrategias complementarias: emancipación voluntaria, depreciación del esclavo por envejecimiento, pago en vales nacionales. Ninguna alcanzó. Las juntas se convirtieron, en la práctica, en teatros patrióticos: sus actos de liberación se celebraban en fechas nacionales, los nombres de los donantes se publicaban en periódicos locales, y la manumisión quedó envuelta en la iconografía republicana. La ceremonia crecía a medida que el número de liberados menguaba.
1842: el retroceso silencioso
Cuando los primeros nacidos bajo la ley de vientres comenzaron a acercarse a los 18 años —edad prevista para ingresar a la libertad plena—, la república recalculó. En 1842, una nueva ley dispuso que los libertos permanecieran bajo la tutela y servicio de los amos de sus madres entre los 18 y los 25 años. Se prolongó, en la práctica, la sujeción durante siete años más.
Sus críticos la caracterizaron como una prolongación del "concierto forzoso de manumisos": la libertad que la ley proclamaba en 1821 quedaba diferida hasta un cuarto de siglo después del nacimiento. Para quienes habían nacido en 1822, el año inaugural del régimen, la libertad efectiva se movía a 1847. Para quienes nacieron después, más lejos aún. La ley de 1842 no cambió el principio abolicionista; simplemente demostró hasta dónde llegaba la elasticidad del compromiso republicano cuando la libertad prometida chocaba con los intereses del propietario que había alimentado, vestido y usado al liberto durante casi dos décadas.
Ese retraso no fue neutral. Convertía a cada liberto en trabajador cautivo durante los años más productivos de su juventud, y aseguraba a las haciendas y minas un remanente de mano de obra semi-servil hasta bien entrada la década de 1850. La república había aprendido a legislar la gradualidad como técnica de conservación.
El mapa desigual de la emancipación
La manumisión no operó de manera uniforme sobre el territorio. Habló idiomas distintos según la geografía.
En el Chocó y en Barbacoas, tierras bajas del Pacífico dominadas por la minería aluvial, la esclavitud tenía un rostro particular: los propietarios residían en Popayán, no en la región, y las cuadrillas trabajaban bajo capataces cuyo control se erosionaba con la distancia. El precio de manumisión era prohibitivo; la autocompra, aunque frecuente, se enfrentaba a la casi imposibilidad de acumular el valor total de un cuerpo humano trabajando un día a la semana. Allí, la libertad llegaba más por fuga que por acta.
En el Cauca, las grandes haciendas —Coconuco entre ellas— integraban trabajo agrícola y minero en unidades relativamente aisladas de los circuitos comerciales mundiales. La dependencia de la mano de obra esclava era tan alta que, cuando llegó la abolición en 1851, Salvador Camacho Roldán identificó al Cauca, junto con Antioquia, Barbacoas, Buenaventura y Chocó, como las provincias más golpeadas por la medida. Las élites de Popayán habían sido señoriales desde temprano, y la minería del Pacífico las había hecho, además, esclavistas. Cualquier abolición tocaba directamente su patrimonio.
Antioquia siguió una ruta distinta. La minería de oro tras la Independencia estuvo liderada allí no por grandes cuadrillas esclavas sino por mineros independientes o mazamorreros libres. Esa configuración le permitió superar el estancamiento aurífero que golpeó a las regiones dependientes de mano de obra esclava, y explica que la transición a la libertad haya sido en su territorio menos traumática que en el Cauca. Cuando llegó 1851, Antioquia era menos esclavista de lo que había sido cincuenta años antes.
En la Costa Atlántica, la ganadería y la agricultura habían dependido menos de cuadrillas grandes que del trabajo mixto de esclavos, libertos y jornaleros. En la región de San Marcos, cuando el hacendado De Zabaleta murió en 1706, ordenó liberar a algunos de sus esclavos, que se convirtieron en jornaleros o colonos y dieron origen al pueblo del mismo nombre. Un caso singular, no una tendencia; pero muestra que la manumisión podía funcionar como acto fundacional, no solo como salida individual.
El cálculo económico también variaba con el tiempo. A fines del siglo XVIII, Pedro Fermín de Vargas —ilustrado neogranadino, precoz crítico del sistema colonial— había estimado que la minería esclavista ya no era rentable: cada esclavo valía cerca de 500 pesos, el beneficio neto anual por esclavo era de apenas 80 pesos oro, y muchos mineros del Chocó, Barbacoas y Antioquia estaban arruinados. Esa insostenibilidad estructural pesó, medio siglo después, sobre el debate abolicionista. La república no abolía solo por ideal: abolía, también, un sistema que la aritmética ya venía desmoronando.
1851: la abolición
El 21 de mayo de 1851, el presidente José Hilario López sancionó la ley que declaró abolida la esclavitud en la Nueva Granada. Conocida hoy como Ley 2 de 1851 —numeración añadida después, pues el texto original no la traía—, dispuso en su artículo primero que desde el 1º de enero de 1852 serían libres todos los esclavos existentes en el territorio de la República, con los mismos derechos y obligaciones que la Constitución garantizaba a los demás granadinos.
El artículo segundo estableció el mecanismo: el comprobante de la libertad de cada esclavo sería la carta de libertad expedida en su favor, previos los respectivos avalúos practicados con las formalidades legales. Es decir: la libertad venía acompañada de una tasación. El Estado no liberaba; compraba. Los propietarios recibirían indemnización por los esclavos que la ley les arrebataba, y el período entre la promulgación —21 de mayo de 1851— y la entrada en vigor —1º de enero de 1852— sirvió, entre otras cosas, para adelantar los trámites de avalúo ante las Juntas de Manumisión.
La ley fue una de las causas de la rebelión conservadora del 1 de julio de 1851, junto con el descontento por el resultado electoral del 7 de marzo de 1849 y las medidas de orden eclesiástico. Encabezada por Julio Arboleda en el Cauca, Eusebio Borrero en Antioquia y Pastor Ospina Rodríguez en Cundinamarca, y con apoyo del gobierno ecuatoriano, la rebelión fue derrotada a los pocos meses. Que Arboleda —poeta esclavista del Cauca— la encabezara en el suroccidente confirmaba lo que Camacho Roldán ya había señalado: la ley golpeaba, sobre todo, a las viejas provincias mineras.
El 1º de enero de 1852 se celebró en todo el país. En algunas ciudades hubo hasta tres días de música, fuegos artificiales y discursos; pueblos pequeños organizaron ceremonias elaboradas. Los esclavos liberados portaron gorros frigios rojos —el símbolo antiguo, romano y luego jacobino, de la libertad conquistada— y recibieron sus cartas en actos públicos donde el patriotismo y la manumisión aparecían inseparables. Las reformas del gobierno de López —que además de la abolición incluyeron el sufragio universal masculino y la partición de tierras comunales indígenas— fueron consideradas por la historiografía posterior como más radicales que medidas equivalentes en otros países latinoamericanos de la época.
Lo que la libertad no trajo
Y sin embargo, la ley que abolía la esclavitud no concedía ni tierra ni herramientas a los libertos. Autorizaba la compra estatal de esclavos para indemnizar a sus dueños; guardaba silencio sobre cómo vivirían, dónde y de qué los liberados. Esa omisión fue estructural, no accidental. Y sus consecuencias fueron largas.
Sin tierra propia, la mayoría de los libertos ingresó al peonaje al servicio de sus antiguos dueños, o al sistema del terraje: pago del arrendamiento de la tierra en especie o en trabajo. La relación jurídica había cambiado —ya no era propiedad, era contrato—; la relación material apenas se movía. En las haciendas del Cauca y en los reales de minas del Chocó, muchos de los libertos de 1852 pasaron el resto de sus vidas trabajando para los mismos patrones que los habían poseído. La libertad formal no venía acompañada de los medios materiales para ejercerla.
Tampoco vino con ciudadanía plena. Los libertos no obtuvieron una igualdad real con los blancos, ni fueron aceptados sin más como ciudadanos de la nueva república. Vivieron en un área gris entre la esclavitud y la libertad, y la frecuente cláusula que había acompañado a las manumisiones desde tiempos coloniales —continuar al servicio del antiguo amo— sobrevivió a la abolición como práctica social, aunque la ley ya no la exigiera. La sociedad hizo lo que la ley había dejado de hacer.
La huella
La manumisión colombiana dejó, así, una biografía doble.
De un lado, fue el proceso mediante el cual la república desmontó legalmente la esclavitud, con un ritmo que ningún país vecino igualó en radicalidad legislativa pero que estuvo diseñado, en cada uno de sus pasos, para no arruinar a las élites esclavistas del Cauca, el Chocó y Antioquia. La Ley de Vientres de 1821, la prórroga de 1842, la abolición con indemnización de 1851: cada eslabón difirió, condicionó o pagó la libertad, y protegió el capital invertido en cuerpos. El pacto entre república y esclavitud no fue un accidente; fue el modo específico en que la libertad se hizo compatible con la propiedad.
De otro lado, la manumisión fue un campo de presión constante desde abajo. La fuga —probablemente la vía más frecuente para alcanzar la libertad—, la autocompra dominante en el Pacífico, la participación en las guerras de independencia, la fundación de palenques desde el siglo XVII hasta las comunidades libres de la Guajira en 1780: los esclavizados no esperaron a los legisladores. Obligaron, con su fuga y su compra y su combate, a que la ley fuera detrás de ellos. Cuando la abolición finalmente llegó, encontró un sistema económicamente exhausto y demográficamente ya alterado por décadas de emancipación silenciosa.
Los pueblos fundados por cimarrones —Palenque de San Basilio entre los más célebres, pero también los caseríos del Pacífico y de la Guajira— guardan hoy memoria viva de ese pasado. La lengua palenquera, las prácticas rituales, la música y la organización comunitaria de esas regiones son la prueba de que la manumisión no fue solo un asunto de cartas notariales: fue también el largo trabajo de comunidades que se libertaron a sí mismas, en los intersticios que el sistema no logró cerrar.
Vista desde ese ángulo, la manumisión colombiana no fue el acto de una república generosa que emancipó a los suyos. Fue el resultado tenso, aritmético y demorado de una república que no pudo seguir sosteniendo la esclavitud pero se negó a pagar la libertad con tierra, con ciudadanía o con igualdad. La abolición de 1852 cerró el ciclo jurídico. El ciclo social —la deuda material y política con los descendientes de los esclavizados— sigue abierto.
En el archivo
4 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Simón Bolívar: propuso la libertad absoluta de todos los colombianos desde el nacimiento en el Congreso de Cúcuta (1821) y liberó incondicionalmente a más de cien de sus esclavos ese mismo año, además de haber condicionado la manumisión al servicio militar desde 1814.
- 02Juan del Corral: dictador de Antioquia entre 1813 y 1814, decretó libres a los hijos de los esclavos, constituyendo un antecedente regional directo de la Ley de Libertad de Vientres de 1821.
- 03Benkos Biohó: proclamado rey del arcabuco en el palenque de Matuna, organizó un cabildo con autoridades elegidas por mérito, modelo que se replicó en palenques posteriores y encarnó la manumisión tomada por los propios esclavizados mediante el cimarronaje.
- 04Chocó y Popayán: regiones donde la minería aluvial concentró la mayor densidad de mano de obra esclava; en el Pacífico la autocompra fue el mecanismo de manumisión más frecuente, con esclavizados que trabajaban los sábados por cuenta propia para acumular el precio de su libertad.
- 05Trata atlántica: sistema que alimentó estructuralmente la esclavitud en el Nuevo Reino de Granada con cerca de 350.000 africanos esclavizados, creando el régimen sobre el cual la manumisión operó como grieta legal y como proceso de resistencia durante tres siglos.
- 06Cimarronaje: práctica de fuga que constituyó probablemente la vía más frecuente de obtención de libertad, paralela y complementaria a los mecanismos jurídicos de la manumisión formal.
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
49 documentos · 62 fragmentos
01Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · p. 1932 citas
[1]cien- to, los Estados Unidos con un 6 por ciento. Una al- tísima proporción, 34 por ciento, correspondió a las colonias antillanas británicas y francesas (la po- blación indígena del Caribe fue exterminada du- rante los primeros años de la Conquista y reem- plazada por población de origen africano) y el resto, el 6…
p. 193
[2]cien- to, los Estados Unidos con un 6 por ciento. Una al- tísima proporción, 34 por ciento, correspondió a las colonias antillanas británicas y francesas (la po- blación indígena del Caribe fue exterminada du- rante los primeros años de la Conquista y reem- plazada por población de origen africano) y el resto, el 6…
p. 193
02Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · p. 98, 1002 citas
[3]En los siglos xvi y xvii, la m ayoría de esclavos traídos de África eran varones, co n sid erad o s m ás útiles que Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. I l i s r c 'K iA D ií C o l o m b i a. I’ a í s i r a g m l n t a i x v s c k t l d a u d i v i d i d a 1 0 1 las m…
p. 98
[15]los esclavos fue la posibilidad de autocom pra, pues la m anum isión por los am os fue m enos frecuente que esta. A dem ás, m uchos de los esclavos liberados por sus am os lo fueron por razones personales, que poco tenían que ver con el precio o el valor económico. M uchos de los liberados eran esclavas, frecuentem…
p. 100
03Historia de Colombia. El Establecimiento de la Dominación EspañolaJorge Orlando Melo · 1977 · p. 1241 cita
[4]la primera década. En Popayán y el Nuevo Reino la situación fue similar: la Corona había abandonado ya para entonces toda consideración de la esclavitud como un sistema viable de sujeción y explotación de los indios y la encomienda era la alternativa favorecida. Por supuesto, muchos de los conquistadores llegados a…
p. 124
04La guerra vino de afuera. El Bloque Pacífico en el sur del Chocó: una herida que aún no cierraCentro Nacional de Memoria Histórica, Laura Bibiana Escobar García, Laura Catalina Tovar Bohórquez, Esteban de Jesús Caviedes Alfonso · 2022 · p. 391 cita
[5]HÉROES DEL CHOCÓ 39 Las condiciones geográficas y climáticas se articulan con dinámicas pro- ductivas que han configurado las formas de poblamiento del Chocó. Desde el periodo colonial, se ha percibido al departamento como una despensa de recursos extractivos como el platino y el oro. Desde esta visión, se han ex-…
p. 39
05Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 64, 902 citas
[6]entre 1510 y 1550 cu los mejores a ñ os el oro lleg ó a 300000 pesos, entre 1570 y 1 620 el Nuevo Reino se convirti ó en el principal productor de oro de Am é rica y hubo a ñ os en los que la producci ó n lleg ó a 2 millo nes de pesos. Desde el punto de vista del imperio, el oro era apenas 68 HISTORIA M Í NIMA DE…
p. 64
[57]í n, donde la poblaci ó n libre se sent í a blanca, la principal actividad era la miner í a de alu vi ó n. La agricultura era pobre y se estaba promoviendo la coloni zaci ó n de nuevas tierras. En Socorro y Pamplona los habitantes se agrupaban en peque ñ as parroquias rodeadas de una agricultura de grandes y medianos…
p. 90
06Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 921 cita
[7]Producción de oro Durante el siglo xviii el oro fue el principal producto de exportación de la Nueva Granada y durante el siglo xix esta situación no varió mucho. Fue sólo a finales de ese siglo, ante la aparición de nuevos productos de exportación como el tabaco, la quina y el café, que el oro fue relegado a un…
p. 92
07Historia doble de la Costa. Tomo 1: Mompox y LobaOrlando Fals Borda · 2002 · p. 99, 1032 citas
[8]así: Bioho, el Rey del Arcabuco Una vez con los malibúes y otras tribus exterminadas, subyugadas o acomodadas ante el poder del conquistador español, las tierras más accesibles a los ríos y caños empezaron a ocuparse por blancos y vecinos libres, esto es, personas que no eran esclavas ni estaban sujetas a servidumbre.…
p. 99
[18]cimarrón; otros se quedaron donde habita- ban, pero actuando como espías en apoyo de Bioho. El palenque de Matuna creció a tal punto que debió darse una organización social y política formal: Bioho fue proclamado " r e y del arcabuco" y la gente eligió en cabildo a sus propias autoridades según mérito y servicio.…
p. 103
08Historia Económica y Social de Colombia I 1537-1719Germán Colmenares · 1997 · p. 3141 cita
[9]en esta actividad y en 1599 había vendido la cuadrilla a Hernando de Caicedo, quien explotaba minas en Remedios. El descubrimiento de las minas estimuló el comercio de esclavos en Carta gena y con ellos penetraron en Zaragoza muchos comerciantes que vincu laron sus intereses a la explotación de las minas. Algunos se…
p. 314
09La colonización antioqueña en el occidente de ColombiaJames J. Parsons · 1997 · p. 451 cita
[10]más in- tensamente, la sangre negra debía constituir por lo menos un tercio del linaje antioqueño en evolución. Así, el censo de 1778 de la villa de Medellín 55 alistó 55% como mulatos o negros esclavos, de los 14.704 habitantes. Para Santa Fe de Antioquia, el censo de 180556 registra 4.242 en un total de 5.945, como…
p. 45
10Panorámica afrocolombiana. Estudios sociales en el PacíficoMauricio Pardo Rojas, Claudia Mosquera, María Clemencia Ramírez · 2004 · p. 96, 992 citas
[11]ancho de los siglos las transformaciones de la sociedad colonial, según la presencia o la ausencia de quienes llegaron a trabajar tanto en las minas y el servicio doméstico como en las estancias y el mundo urbano 38. La superposición de estos instru- mentos públicos y las testamentarías, las cartas, los registros de…
p. 96
[50]y a los disturbios propios de esta época, que en el Valle del Cauca alcanzaron niveles muy agudos. Para el siglo XIX, además de las fuentes notariales, los fondos de manumisión del Archi- vo General de la Nación, el Archivo Histórico de Antioquia, el Archivo Central del Cauca y otros archivos de carácter regional, la…
p. 99
11Historia económica y social de Colombia IIGermán Colmenares · 1999 · p. 99, 1152 citas
[12]escribano y las manumisiones de hecho de- bían ser muy raras.. Muchos de los esclavos manumitidos en Popayán debíánestar dedica- dos a servicios domésticos, aunque en algunos éasos se menciona expresa- mente que trabajaban en minas y en haciendas. En este último caso casi siempre los esclavos aparecen pagando por su…
p. 99
[13]los esclavos, ge- neralmente un solar o un pedazo de tierra 10 • La marquesa de San Miguel de la Vega agregó a su liberalidad con el esclavo sacristán 200 patacones para que comprara géneros e instalara una tienda en uno de los locales.de su casa en la plaza mayor. Además, se obligaba a darle de comer «como hasta aquí…
p. 115
12Etnización de la negridad: La invención de las 'comunidades negras' como grupo étnico en ColombiaEduardo Restrepo · 2013 · p. 2401 cita
[14]las locaciones sociales referida a la sociedad de castas (conocida por algunos como pigmentocracia). En primer lugar, libre significaba una persona de descendencia africana que no era esclavo debido a que su madre era libre en el tiempo de su concepción o de que había obtenido su libertad a través de mecanismos…
p. 240
13Rites, Rights & Rhythms: A Genealogy of Musical Meaning in Colombia's Black PacificMichael Birenbaum Quintero · 2019 · p. 931 cita
[16]wills, but most purchased their freedom. 67 A few escaped to runaway communi - ties or indigenous villages. 68 After slavery, some free people preferred to remain in paternalistic relationships with their former masters, 69 while others, called mazamorreros, formed free mining gangs, sometimes purchasing slaves them -…
p. 93
14Patía, de la tierra de nadie a las grandes haciendasCarlos Daniel Quiñonez Rodríguez, Carlos Enrique Osorio Garcés · 2024 · p. 651 cita
[17]su perspectiva, fray Juan de Santa Gertrudis manifestó: Ha muchísimo tiempo que unos ladrones se dieron maña de hurtar un situado que bajaba con treinta mulas cargadas de plata del Rey, de Pasto a Popayán, y estos se fueron temerosos de la justicia a buscar donde poder estar sin riesgo. Unos indios de Taminango les…
p. 65
15The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 2721 cita
[19]descendants of cimarrones, people who won their freedom by escape. They express pride in that past, especially through the heroic symbol of Benkos Biohó, the most famous leader of the communi- ties that later coalesced to become known as Palenke, where there is now a statue in his honor. Colombia’s palenques have…
p. 272
16Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · p. 3271 cita
[20]COLOMBIA Principales Palenques • ✓ Zona de Palenques 342 LA ESCLAVITUD Y LA SOCIEDAD ESCLAVISTA '. • v ci ó n y destrucci ó n de esta comunidad, pero los palenqueros resis tieron los ataques y en no pocas ocasiones pusieron en serio peligro la seguridad del puerto. Las relaciones con este palenque y algunos- otros…
p. 327
17Black Catholic Worlds: Religious Geographies of Eighteenth-Century Afro-ColombiaBethan Fisk · 2025 · p. 991 cita
[21]and Slave Royalists, 104, 105. 108 Echeverri, Indian and Slave Royalists, 104. terms of use, available at https://www.cambridge.org/core/terms. https://doi.org/10.1017/9781009543576.003 Downloaded from https://www.cambridge.org/core. University of Southampton Library, on 02 Oct 2025 at 23:53:04, subject to the…
p. 99
18Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Nariño y sur de CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 381 cita
[22]libre» 48. En este contexto, en el valle del Patía, paralelo al avance de la minería y la consolidación de la hacienda ganadera, se dio la apropiación de predios vacíos entre las haciendas ganaderas por familias afrodescendientes alrededor de los platanares, que eran «pequeñas parcelas o unidades económicas domésticas…
p. 38
19Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1831 cita
[23]and were closer in skin color, facial features, and hair tex- ture to the emerging mestizo mix. Many blacks left slave status early in Colombian history, becom- ing part of the free population. Their owners awarded freedom to some, others purchased their liberty, but probably the greatest num- ber achieved freedom by…
p. 183
20Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. PacíficoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 441 cita
[24]mientras mujeres negras adornadas con corpiños y brazaletes de oro se paseaban desnudas para servir a sus amos. Cuenta la historia que Pedro Quiñones, Marqués de Miraflores y alférez real de Barbacoas, preparaba plátanos cubiertos de polvo de oro y para evitar que los esclavos recuperaran el preciado metal de sus…
p. 44
21Resistir no es aguantar. Violencias y daños contra los pueblos étnicos de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 5841 cita
[25]paz» o entente cordiale 1526. Un habitante de la comunidad de Tabaco, en la Guajira, relata cómo su comu- nidad, junto con las de Roche, Manantial, Patilla y Chancleta, fueron producto de largas caminatas liberadoras y de la reconstrucción de tejidos comunitarios de negros cimarrones y palenques fundados en la época…
p. 584
22Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 2921 cita
[26]a esclavos y campesinos que podían huir a lugares aislados en los que podían subsistir. Los mayores obstá- culos a esos movimientos posiblemente eran las enfermedades tropicales que podían diezmar poblaciones. Por eso durante los siglos xviii y xix surgieron “palenques” o asentamientos de esclavos cimarrones fuera del…
p. 292
23Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 521 cita
[27]origins or around common experiences focused on the devastating reality of displace- ment and dislocation. Independence from Spain did not result in an immediate and significant change for slaves or free blacks. Although Peninsulares (people from Spain) and patriots offered freedom to the slaves who fought among their…
p. 52
24Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · p. 1701 cita
[28]He liberated his own slaves, first on condition of military service in 1814, when about fifteen accepted, then unconditionally in 1821 when over a hundred profited. 17 Few hacendados followed his example. Bolívar continued to argue that the creole rulers and property-owners must accept the implications of the…
p. 170
2530 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 79, 842 citas
[29]de la verdadera Libertad! CAPÍTULO 10 La piel no tiene color José Hilario López fue presidente en 1850, resultado de una elección disputada. En mayo de 1851, sancionó la ley sobre libertad de los esclavos con la cual puso fin a esta institución inicua. En sus memorias, Salvador Camacho Roldán estimaba que “Las…
p. 79
[47]siendo admisibles en pago por su valor nominal. ARTÍCULO 19. Quedan derogadas todas las disposiciones contrarias a las de la presente ley, y el Poder Ejecutivo dictará todos los reglamentos y órdenes del caso a fin de que tenga su más puntual cumplimiento. Dada en Bogotá, a 21 de mayo de 1851 El Presidente del Senado,…
p. 84
26Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · p. 188, 3162 citas
[30]Codificación, :–. The law was more restrictive than Bolívar’s proposal, which included the ‘‘absolute freedom of all the Colombians upon the act of being born in the territory of the republic’’ (Simón Bolívar to President of the Sovereign Congress of Colombia, July , in Bolívar, Obras completas, :).…
p. 316
[32]46 The article also protested the fact that higher sale prices jeopardized slaves’ option to buy their own freedom. Indeed, given the insufficient funds collected by the juntas of manumission, self-purchase continued to be the principal legal means by which slaves gained their freedom; however, as shown by Dol- cey…
p. 188
27Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · 2004 · p. 188, 3162 citas
[31]Codificación, :–. The law was more restrictive than Bolívar’s proposal, which included the ‘‘absolute freedom of all the Colombians upon the act of being born in the territory of the republic’’ (Simón Bolívar to President of the Sovereign Congress of Colombia, July , in Bolívar, Obras completas, :).…
p. 316
[33]46 The article also protested the fact that higher sale prices jeopardized slaves’ option to buy their own freedom. Indeed, given the insufficient funds collected by the juntas of manumission, self-purchase continued to be the principal legal means by which slaves gained their freedom; however, as shown by Dol- cey…
p. 188
28Gente negra en Colombia. Dinámicas sociopolíticas en Cali y el PacíficoOlivier Barbary, Fernando Urrea · 2004 · p. 521 cita
[34]aceptación, y han pasado por cambios políticos e institucionales de la sociedad colombiana desde la Colonia hasta nuestros días. En este libro se utiliza la denominación de poblaciones afrocolombianas en for- ma equivalente a la de poblaciones negras-mulatas, como términos descripti- vos, independientemente de un…
p. 52
29Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 2561 cita
[35]valiera la pena a los resguardos de los indígenas 277, base de su peculiar organización social —en la medida en que ella subsistía— pero la tendencia era a buscar más y más su asimilación al resto de los habitantes. A ello tendió, entre otras medidas, la supresión de la capitación. La libertad de los hijos de los…
p. 256
30Historia doble de la Costa. Tomo 4: Retorno a la tierraOrlando Fals Borda · 2002 · p. 1621 cita
[36]tierra de hacienda, además de vivienda y / o comida. 2. Concierto forzoso. El fin de la esclavitud hizo nacer otro concierto que resultó forzoso, aunque teóricamente pudiera verse como una forma de trabajo libre. La ley del 21 de julio de 1821 que dispuso la libertad de vientres (los hijos de esclavos nacidos a partir…
p. 162
31Historia de Colombia. La Gran Colombia II. Tomo 10Juan Salvat, Roberto García Rojas (directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico) · p. 81, 842 citas
[37]no conceder la libertad es una bar- barie; darla de repente es una precipitacion. La li- bertad social tiene ciertos grados y necesita cierta disposicién en los que la reciben para que no sea peligrosa. No se pasa repentinamente de un estado al opuesto sin exponerse a grandes inconvenientes. Por otra parte, los…
p. 81
[52]resurgieron a to- dos los niveles: provincial, seccional y cantonal. Africa en un mapa del atlas de Blaeuw. El continente africano fue la cantera constante de la que, durante siglos, se sacaron miles y miles de negros para ser condenados a la esclavitud. La captura por parte de los blancos se vio a menudo favorecida…
p. 84
32Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 3411 cita
[38]razón respecto de la escasez de la renta asignada a los fondos de manumisión, con lo cual era imposible cumplir la tarea en los 30 años previstos por los legisladores más optimistas para la extinción gradual de la esclavitud. Es probable que, en el fondo, se jugó la suerte de los esclavos a otras estrategias…
p. 341
33Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 741 cita
[39]propiedad privada. Esta disposicion, referente a la poblacién indige- na, lejos de realizarse en los términos dispuestos en 1821, se convirtid en Ultima instancia en una enajenacion de las tierras comunales que pasaron a manos de particulares y no propiamente a las de la comunidad indigena. Dada la persistencia de la…
p. 74
34Myths of Harmony: Race and Republicanism during the Age of Revolution, Colombia, 1795–1831Marixa Lasso · 2007 · p. 701 cita
[40]manumitted many slaves but because they associated man' umission with Colombian nationalism, linking slavery to Spanish tyrlinny, and freedom to republican virtue. Prominent citizens were asked to demonstrate their patriotism bv contributing to the juntas' funds. Contributors' names and donations were duly mentioned…
p. 70
35Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 1721 cita
[41]hubieran nacido después de 1821. Normalmente los amos habían practicado desde la Colonia el sistema de manumitir esclavos por decisión personal, pero en escala reducida. En la Colonia, por otra parte, los esclavos trabajaban en sus charcas o cascajeros de oro, con cuyos ingresos podían acumular el valor de su…
p. 172
36Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 98, 1544 citas
[42]los patriarcas esclavistas, la aristocracia sin título de 'los Mosquera, Arboleda, Arroyo y sus parientes", opuestos al "partido de la canalla" que "abu- san de la libertad de prensa" colocando amigos en influencias en el gobierno. Las citas son de la correspondencia de Bolívar. (Halperín Donghi, op. cit., p. 64 a…
p. 98
[43]los patriarcas esclavistas, la aristocracia sin título de 'los Mosquera, Arboleda, Arroyo y sus parientes", opuestos al "partido de la canalla" que "abu- san de la libertad de prensa" colocando amigos en influencias en el gobierno. Las citas son de la correspondencia de Bolívar. (Halperín Donghi, op. cit., p. 64 a…
p. 98
[46](p. 199), o sea, el ge- neral cuidaba un poco más su capital esclavista, representado en vientres, que a los propios esclavos. Es interesante anotar que como la región se encuentra relativamente aislada de los circui- tos comerciales mundiales, el trabajo necesario es ejecutado por los mismos esclavos en sus lotes de…
p. 154
[58](p. 199), o sea, el ge- neral cuidaba un poco más su capital esclavista, representado en vientres, que a los propios esclavos. Es interesante anotar que como la región se encuentra relativamente aislada de los circui- tos comerciales mundiales, el trabajo necesario es ejecutado por los mismos esclavos en sus lotes de…
p. 154
37Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1471 cita
[44]] general José Hilario López (1798-1869) fue elegido presidente de la Nueva Gra- nada, tras una tormentosa sesión del Congreso el 7 de marzo de 1849, para el período 1848- 1853. Durante su mandato, y bajo la coordinación del secretario de Hacienda, Manuel Murillo Toro (1816-1880), se concretaron bue- na parte de las…
p. 147
38Estudios interdisciplinarios de las élites en ColombiaCatalina Acosta Oidor, Alexander Gamba Trimiño, Verónica Salazar Baena · 2023 · p. 1811 cita
[45]como una élite terrateniente, minera 181 Capítulo 7. El localismo de las élites caucanas en el siglo xix y comerciante, que se consolidaría hacia el siglo xviii, tal y como lo expusiera Colmenares (1975). La situación de las élites de Popayán fue diferente. Al contar con un importante número de comunidades indígenas,…
p. 181
39Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 791 cita
[48]que tanto bien hizo a la nación bajo la orienta- ción del italiano Agustín Codazzi; se firmó el contrato definitivo para la construcción del fe- rrocarril de Panamá. Como se indicó en otro lugar, el partido conservador, teniendo de fondo el disgusto por la autoderrota del 7 de marzo, decidió iniciar un movimiento…
p. 79
40Making the Green Revolution: Agriculture and Conflict in ColombiaTimothy W. Lorek · 2023 · p. 301 cita
[49]Cauca political region harbored a diverse population at that time. Tallies from the 1850s, unreliable as they are on their own, suggest a populace comprised of roughly 20 percent white (scattered in the principal towns), less than 10 percent Indigenous (or “civilized Americans,” mainly in the southern highlands),…
p. 30
41Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 601 cita
[51]las cadenas que arrastro, el silencio turban De esta soledad eterna Donde ni el viento se escucha... 106. Velásquez, "La esclavitud en la María de Jorge Isaacs" (1957), pág. 98. 107. Mina, op. cit., pág. 145. 108. Palacios, op. cit., pág. 50. [63] NINA S. DE FRIEDEMANN Y MÓNICA ESPINOSA ARANGO Muero sin ver tus…
p. 60
42Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2791 cita
[53]abolición, con indemnización. Pero solo desde cuando el Estado garantizara el pago de los esclavos que iban a ser liberados. Aprobaron la ley de manumisión, (liberación), que entró en vigencia el 1° de enero de 1852. Cerca de 17.000 esclavos ganaron el derecho a la libertad; ese día se celebró en todo el país. Los…
p. 279
43The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for CitizenshipJason McGraw · 2014 · p. 471 cita
[54]stage three days of music, fireworks, and speeches in January 1852. 53 Even small towns and villages held elaborate, multiday emancipation obser- vances to free their few remaining slaves. 54 The Emancipatory Moment 31 The diversity of participants in this spectacular movement fostered competing political messages.…
p. 47
44Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850-1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 471 cita
[55]n.p.n.; J. A. Restrepo, Retrato de un patriarca antioqueño. Pedro Antonio Restrepo Escovar, – (Medellín, ), – . immoral and dangerous... [the Jesuits] always leave tears, discord and anarchy behind wherever their ill-fated destiny takes them’. 4 When the Jesuits were again expelled in , El Espía,…
p. 47
45Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850–1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 471 cita
[56]n.p.n.; J. A. Restrepo, Retrato de un patriarca antioqueño. Pedro Antonio Restrepo Escovar, – (Medellín, ), – . immoral and dangerous... [the Jesuits] always leave tears, discord and anarchy behind wherever their ill-fated destiny takes them’. 4 When the Jesuits were again expelled in , El Espía,…
p. 47
46Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 1211 cita
[59]Comunidad en 1776, la Miel, una de las mejores poseídas por la Compañía en la región, fue apreciada en 2.000, la casa en 150 y 48 esclavos en la suma de 6.222 pesos oro”. Ibid., p. 21. 101 Ibid., p. 48. 102 Ibid., p. 44. 103 Ibid., p. 52. 104 Ibid., p. 56. 105 Aquiles Escalante, op. cit., p. 112. 106 Jaime Jaramillo…
p. 121
47Resistencia en el San JorgeOrlando Fals Borda · 2002 · p. 1471 cita
[60]De Zabaleta varias decenas de esclavos negros casi exclusivamente, que las arriaban ya gordas al mercado de Cartagena. Estos esclavos vivían en un caserío con capilla propia en el sitio llamado Santa Ana del Paraíso que más tarde encubrió el cementerio de Guayabal. Cuando De Zabaleta murió en 1706, ordenó que algunos…
p. 147
48Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 291 cita
[61]Faja Oriental>>permiten apreciar la comple- jidad interna de la s cuatro r eg iones. Por ejemplo, el Gran Cauca era extremadamente di verso por su base racial, sus tradiciones e idiosincrasias, sus ecosistemas y sus bases productivas. En el s ur, los altiplanos agrícolas de Past o, Túquerres e lpiales, pr esentaban…
p. 29
49Historia de la vida cotidiana en ColombiaBeatriz Castro Carvajal (editora) · 2016 · p. 781 cita
[62]conocimientos especialmente valo- rados por los amos eran los de los carpinteros, las parteras y los curanderos de picaduras de víboras. Las cuadrillas mineras llegaron a estar conformadas hasta por varios cientos de esclavos, aunque lo normal era que el tamaño de una cuadrilla oscilara entre los 50 y los 200…
p. 78