Constitución de Cúcuta y fundación de la Gran Colombia
El 30 de agosto de 1821, en la Villa del Rosario de Cúcuta, cincuenta y siete diputados suscribieron la primera Carta fundamental de la República de Colombia —la Gran Colombia—, uniendo constitucionalmente la antigua Nueva Granada, Venezuela y la proyectada Presidencia de Quito bajo un régimen centralista, republicano y presidencialista. El Congreso eligió a Bolívar como presidente y a Santander como vicepresidente, promulgó la ley de libertad de vientres y consagró garantías civiles inéditas, pero pospuso las rupturas de fondo con el orden colonial mediante fórmulas graduales y transaccionales.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- 30 de agosto de 1821
- Dónde
- Bogotá, Caracas, Quito, Boyacá, Nueva Granada, Panamá, Popayán, Cartagena, Villa del Rosario de Cúcuta, Angostura (actual Ciudad Bolívar, Venezuela), Venezuela, Santa Marta
- Protagonistas
- Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, Antonio Nariño, José Félix de Restrepo, Vicente Azuero, Pedro Gual, Juan Germán Roscio, Fernando Peñalver, Francisco Soto, Congreso Constituyente de Cúcuta
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- La victoria patriota en la batalla de Boyacá (7 de agosto de 1819) liberó el altiplano cundiboyacense y abrió el camino para la proclamación de la República de Colombia en Angostura en diciembre de 1819, sentando las bases del proceso constituyente.
- La Ley Fundamental aprobada por el Congreso de Angostura en diciembre de 1819 proclamó la unión de Nueva Granada y Venezuela bajo el nombre Colombia, proyectando la incorporación futura de Quito y exigiendo una constitución que le diera estatuto jurídico permanente.
- El trauma de la Primera República neogranadina (1810-1816), en que la pugna entre federalistas y centralistas derivó en guerra civil, convenció a la mayoría de los constituyentes de que solo un régimen unitario podía sostener el esfuerzo bélico y evitar la fragmentación.
- Las necesidades militares de la guerra de independencia —aún inconclusa cuando se reunió el Congreso— impusieron la concentración del poder como imperativo práctico, reforzando los argumentos centralistas frente a los proyectos federales.
- La visión de Bolívar, expresada desde la Carta de Jamaica de 1815 y desarrollada en Angostura, de construir una gran nación hispanoamericana bajo el nombre Colombia, heredada del proyecto original de Francisco Miranda, dotó al proceso de un horizonte político articulado.
Consecuencias
- La Constitución de 1821 estableció la primera Carta fundamental de alcance nacional en el territorio colombiano, superando las constituciones provinciales de la Primera República y fijando un modelo republicano, representativo y centralista que marcaría el debate político durante décadas.
- La elección de Bolívar como presidente (50 votos) y de Santander como vicepresidente (38 votos tras ocho votaciones) dibujó la geografía del poder: Bolívar continuó la campaña militar en el sur mientras Santander administraba el país desde Bogotá, sembrando la tensión entre autoridad militar y civil que estallaría en 1826-1830.
- La ley de libertad de vientres del 21 de julio de 1821 declaró libres a los hijos de esclavas nacidos desde su publicación, pero los obligó a servir al amo de su madre hasta los 18 años y no tocó la condición de los esclavos adultos, aplazando la emancipación real durante décadas y generando el 'concierto forzoso de manumisos' de 1842.
- La supresión del tributo indígena y la orden de liquidar los resguardos abrieron el camino para la privatización de tierras comunales, con consecuencias devastadoras para las comunidades indígenas que carecían de capital para competir en el mercado de tierras.
- La preservación del patronato eclesiástico y los fueros heredados del régimen colonial dejó intactas estructuras de poder que serían objeto de conflicto político durante todo el siglo XIX, hasta las reformas liberales de mediados de siglo.
- La Gran Colombia se disolvió en 1830-1831, fragmentándose en Venezuela, Ecuador y Nueva Granada, lo que convirtió a la Constitución de Cúcuta en el documento fundacional de un Estado que no sobrevivió una década, aunque su legado jurídico e institucional perduró en las repúblicas sucesoras.
La clave interpretativa
Por qué importa
El Congreso de Cúcuta es el momento constituyente fundacional del Estado colombiano moderno: fijó el centralismo como forma de gobierno, estableció las primeras garantías civiles de alcance nacional y trazó el mapa de las reformas sociales posibles e imposibles en una república que necesitaba a sus propietarios tanto como a sus soldados. Su carácter transaccional —libertad de vientres sin emancipación inmediata, ciudadanía sin ruptura con el patronato ni con los fueros— explica por qué las tensiones que no resolvió en 1821 estructuraron el conflicto político colombiano durante el resto del siglo XIX. Estudiar Cúcuta es estudiar el momento en que Colombia eligió, con plena conciencia de las alternativas, el tipo de república que quería ser.
Desarrollo histórico
La historia completa
La Constitución de Cúcuta y la fundación de la Gran Colombia
El 30 de agosto de 1821, en la sacristía del templo de Nuestra Señora del Rosario, en la Villa del Rosario de Cúcuta, cincuenta y siete diputados suscribieron la primera Carta fundamental de la República de Colombia. Aquella república —que la historiografía posterior bautizaría como Gran Colombia para distinguirla de la nación que hoy lleva el mismo nombre— reunía sobre el papel a la antigua Nueva Granada, a Venezuela y a la Presidencia de Quito, aunque buena parte de ese territorio seguía en manos españolas cuando se firmó el texto. La Constitución de Cúcuta clausuró el ciclo constituyente abierto en Angostura dos años antes, consagró un régimen centralista, republicano y presidencialista, y estableció las reformas graduales —libertad de vientres, supresión del tributo indígena, libertad de imprenta— con que las élites patriotas intentaron desmontar el orden colonial sin romper las coaliciones sociales que sostenían la guerra. Fue, a la vez, un acto de refundación y una transacción incómoda: proclamó una república unitaria sobre un territorio que apenas empezaba a controlar, y pospuso las rupturas de fondo con fórmulas diferidas que, cinco años después, empezarían a estallar.
El terreno del que brota Cúcuta
La ruta constituyente que desemboca en el Rosario arranca antes de que la guerra se hubiera decidido. El 15 de febrero de 1819 se instaló en Angostura —la actual Ciudad Bolívar, sobre el Orinoco— un congreso convocado por Bolívar en pleno esfuerzo militar. Ante esa asamblea, el Libertador leyó el célebre discurso en que reconoció al cuerpo reunido como "fuente de la autoridad legítima, depósito de la voluntad soberana y árbitro del destino de la Nación", fórmula con la que buscaba restituir, ante propios y extraños, una legitimidad republicana erosionada por casi una década de derrotas y reconquistas. El Congreso lo eligió presidente y, en diciembre de aquel mismo año, aprobó la Ley Fundamental que proclamó la República de Colombia, uniendo Nueva Granada y Venezuela bajo un solo Estado y proyectando la incorporación futura de Quito, todavía bajo dominio español.
El nombre no era invención de 1819. Francisco de Miranda había concebido décadas atrás una entidad hispanoamericana llamada Colombia, en homenaje al genovés, y Bolívar recuperó la idea en su Carta de Jamaica del 6 de septiembre de 1815, cuando el proyecto era apenas una hipótesis en el exilio. La proclamación de Angostura convirtió aquella hipótesis en programa, con el concurso decisivo del doctor Juan Germán Roscio, que persuadió a Bolívar de dar el paso, en coincidencia con una convicción de fondo del propio Libertador.
Entre Angostura y Cúcuta se abrieron dos años determinantes. El 7 de agosto de 1819, la victoria patriota en Boyacá liberó el altiplano cundiboyacense y le entregó Santa Fe a la República; en junio de 1821, Carabobo selló la suerte militar de Venezuela. Ambos triunfos permitieron que los diputados pudieran reunirse en un lugar accesible desde Caracas y desde Bogotá —la Villa del Rosario, en la frontera— y trabajar sobre un mapa que ya no era enteramente hipotético. Pero también dejaron una huella menos advertida: entre 1819 y 1821, la Nueva Granada vivió bajo un régimen en que las necesidades del ejército tendían a primar sobre las instituciones civiles, y esa ventaja práctica de la legitimidad militar se filtraría en toda la arquitectura constitucional que estaba por venir.
La instalación del Congreso y su geometría política
El 6 de mayo de 1821, cincuenta y siete diputados de Cundinamarca y Venezuela, presididos por el general Antonio Nariño, se encaminaron desde el edificio del congreso hasta la iglesia del Rosario, oyeron la misa del Espíritu Santo y pasaron a la sacristía —adecuada para la ocasión— donde se llevó a cabo el acto formal de instalación. La escena tiene algo de premonitorio: un congreso civil abriendo sesiones bajo el patrocinio litúrgico, en la sacristía de un templo, escoltado por un general que era también prócer y letrado. La república nacía sin haber deslindado del todo sus vínculos con la Iglesia ni con el ejército.
La primera mesa fue significativa. El Congreso eligió como presidente a José Félix de Restrepo, jurisconsulto antioqueño de credenciales ilustradas, y como vicepresidente a Fernando Peñalver, venezolano; nombró secretarios a Francisco Soto y Miguel Santamaría. Nariño —vicepresidente de la República por designación de Bolívar— presentó pronto un proyecto de Constitución cuya síntesis podía resumirse como "centralismo primero, federalismo después": una unidad transitoria justificada por la guerra, que abriría luego el paso a la autonomía provincial. El Congreso, en un gesto que no fue solo procedimental, difirió el estudio del proyecto para tratarlo junto con otras propuestas. Nariño se sintió humillado, renunció a la vicepresidencia y abandonó el escenario constituyente. La república acababa de perder, antes de escribir su primer artículo, a uno de sus dos padres fundadores civiles.
Los diputados centralistas conformaban una mayoría amplia. Barinas envió a Ramón Ignacio Méndez y Antonio María Briceño; Mérida, Maracaibo, Barcelona, Guayana, Trujillo, Cumaná, Socorro, Santa Marta y Citará alinearon representantes en la misma dirección. Alrededor del proceso circulaban, además, figuras como Vicente Azuero, Francisco Soto, Pedro Gual y el propio Peñalver, publicistas y letrados de convicción unitaria. Frente a ellos, los federalistas eran minoría, y arrastraban un lastre difícil de administrar: la memoria de la Primera República neogranadina, cuando la pugna entre federalistas y centralistas entre 1810 y 1816 no se había quedado en debate ideológico sino que había derivado en guerra civil, con el Congreso de las Provincias Unidas desplazando su sede al ritmo de las tensiones territoriales. Aquel antecedente pesaba en la sala.
El triunfo del centralismo: menos doctrina que necesidad
El debate que ocupó la sacristía durante meses no fue estrictamente jurídico; fue estratégico. Los centralistas argumentaron que la dirección de la guerra —todavía inconclusa— exigía concentración del poder, y que el federalismo resultaba impracticable entre pueblos rodeados de peligros y enemigos. La consigna tenía respaldo militar. En vísperas de Carabobo, Bolívar le escribió a Santander una frase que condensa la lógica del momento: "en Colombia el pueblo está en el ejército, porque realmente está, y porque ha conquistado este pueblo de manos de los tiranos". El razonamiento tenía consecuencias que iban más allá del debate constitucional: identificaba al pueblo con el ejército y, por tanto, negaba a los federalistas —hombres civiles, discutiendo en asambleas mientras otros peleaban— autoridad para hablar en nombre de la nación.
El centralismo se impuso, pues, menos como convicción doctrinaria que como lección aprendida y como imperativo bélico. La república unitaria era, para los constituyentes de 1821, la respuesta al trauma de 1810-1816 tanto como al hecho brutal de que Pasto, Popayán, Panamá, Santa Marta, Caracas y Quito seguían siendo, en distintos grados, territorios en disputa. Un país que aún no controlaba su geografía difícilmente podía darse el lujo de repartir soberanías entre provincias.
Este mismo cálculo iluminaba una tensión estructural que Cúcuta apenas registró: la vida política colombiana nacida después de 1819 se movía entre dos géneros de legitimidad —la civil-congresional y la militar—, con ventaja neta para la segunda mientras durara la guerra. La oposición no era personal sino conceptual; numerosos militares, como los hermanos Ayala, defendieron la sumisión del ejército al Congreso, oponiéndose por igual a la facción bolivariana y a la de Mariño. Bolívar, por su parte, hacía protesta pública de sumisión a los poderes legalmente elegidos, aunque en la práctica rara vez permitió que las decisiones civiles le estorbaran. Cúcuta escribió el edificio civil; los cimientos, sin embargo, seguían siendo castrenses.
La arquitectura de la Carta
La Constitución de la República de Colombia, sancionada el 30 de agosto de 1821, era la primera Carta fundamental de una república nacida de la unión de dos —eventualmente tres— antiguas jurisdicciones coloniales. Todas las constituciones anteriores del suelo neogranadino —las de Cundinamarca, Tunja, Antioquia, Cartagena, Mariquita— habían sido provinciales o locales. Cúcuta cambia la escala: legisla para una nación proyectada de tres departamentos, aunque vastas distancias separaran a sus pueblos y buena parte del territorio permaneciera en manos españolas.
La forma de gobierno era republicana, representativa y unitaria. El poder ejecutivo se depositaba en un presidente elegido, asistido por un vicepresidente. El legislativo se organizaba en dos cámaras —Senado y Cámara de Representantes—, y a este Congreso se le atribuyó, entre otras facultades, la exclusiva de "decretar lo conveniente para la administración, conservación y enajenación de los bienes nacionales", categoría dentro de la cual se entendieron incluidas las tierras baldías, aunque el texto no las nombrara de forma explícita. La inclusión importaba: fijaba en manos del Estado central el vasto patrimonio territorial heredado de la Corona, base de casi toda la política pública posterior.
En materia de libertades civiles, la Carta introdujo garantías largas de esperar. El artículo 156 consagró la libertad de escribir, imprimir y publicar pensamientos y opiniones sin examen, revisión o censura previa, sujetos únicamente a responsabilidad legal por los abusos. Otros preceptos establecieron el principio de legalidad penal, la presunción de inocencia, la prohibición de detención sin proceso judicial previo y la prohibición de obligar a alguien a testificar contra sí mismo o contra sus parientes. En el papel, estas cláusulas rompían con siglos de derecho indiano y con el arbitrio característico de las autoridades coloniales.
La elección presidencial cerró el proceso constituyente. El 7 de septiembre de 1821, el Congreso eligió a Simón Bolívar primer presidente constitucional de Colombia con 50 votos, frente a los 6 de Nariño, 2 de Carlos Soublette y 1 de Mariano Montilla. La vicepresidencia se decidió tras ocho votaciones: Francisco de Paula Santander alcanzó los dos tercios exigidos —38 votos— imponiéndose de nuevo a Nariño. Bolívar seguiría en el sur, al frente del ejército; Santander asumiría, desde Bogotá, la administración cotidiana del país. La geografía del poder quedaba dibujada.
Reforma social sin ruptura: los vientres, los resguardos, la Iglesia
La segunda gran tarea del Congreso de Cúcuta —y quizá la más reveladora de su naturaleza transaccional— fue la legislación social. Las élites patriotas sabían que la república no podía sostenerse sobre el edificio esclavista, tributario y estamental heredado del régimen colonial, pero también sabían que buena parte de los propietarios cuya lealtad militar necesitaban derivaba sus fortunas justamente de ese edificio. La salida fue la reforma gradual.
El 21 de julio de 1821, el Congreso promulgó la ley de libertad de vientres, iniciativa impulsada por el propio presidente de la asamblea, José Félix de Restrepo. La ley declaraba libres a los hijos de esclavas nacidos a partir de la fecha de su publicación. Pero ese aparente principio de emancipación llevaba adherido un contrapeso decisivo: los llamados "libertos" quedaban obligados a servir al amo de su madre hasta cumplir 18 años, como compensación por los gastos de crianza. La ley no tocó la condición de los esclavos adultos ya existentes, cuya manumisión quedó librada a la voluntad de los propietarios o a mecanismos de indemnización estatal que apenas se aplicaron.
La medida fue una retirada considerable respecto de la propuesta original de Bolívar, quien había defendido la libertad absoluta de todos los colombianos al nacer en el territorio de la república. Las presiones de los sectores esclavistas, sumadas al compromiso político con quienes habían resistido virar del partido realista al patriota, redujeron el alcance de la manumisión a los nacidos después de 1821 y sujetos aún a dieciocho años de servidumbre. Su efecto económico inmediato fue escaso; su efecto histórico, dilatado hasta el extremo. Dos décadas después, cuando los libertos empezaron a cumplir los 18 años y a reclamar su libertad plena, la ley del 29 de mayo de 1842 los obligaría a permanecer bajo la tutela de los amos hasta los 25 años, en lo que se conoció como "concierto forzoso de manumisos". Cúcuta había sembrado la libertad y había atado la cosecha.
El tratamiento de la cuestión indígena siguió una lógica análoga de reforma diferida. La Ley del 11 de octubre de 1821 suprimió la capitación —el tributo personal que los indígenas debían al Estado desde la Colonia— y ordenó la liquidación de los resguardos, aquellas tierras comunales protegidas por la legislación indiana. La supresión del tributo tenía significado simbólico: rompía con una de las instituciones más visibles de la desigualdad colonial. Pero la liquidación de los resguardos —presentada como emancipación de los indígenas del régimen tutelar— abría el camino para que sus tierras entraran al mercado, con las consecuencias previsibles en un país donde los nuevos ciudadanos indios carecían de capital y de acceso al crédito. La medida no tuvo, por el momento, efecto mayor, y en 1828 el propio Bolívar la derogaría por decreto dictatorial. Pero el molde jurídico quedaba fundido: el resguardo era un obstáculo, y la ciudadanía se conjugaba con la propiedad individual.
La Constitución preservó, en cambio, las estructuras del patronato y del fuero eclesiástico. La república heredó del rey de España el patronato regio sobre la Iglesia católica —el derecho a intervenir en los nombramientos de altos cargos eclesiásticos— y no lo cuestionó. La misa del Espíritu Santo con que se inauguró el Congreso, la sacristía como sala de sesiones, la referencia a Dios en el juramento constitucional: todos esos gestos indicaban que la nueva república se pensaba a sí misma como confesionalmente católica y estructuralmente vinculada a la jerarquía eclesiástica. Los fueros —eclesiástico y militar— sobrevivieron sin discusión pública seria. La república de Cúcuta rompía con España, pero no con el edificio institucional que España había levantado.
La república sobre un mapa incompleto
Cuando los diputados firmaron la Constitución, Colombia era todavía, en amplias zonas, una promesa. Cartagena seguía en manos españolas; Santa Marta también. Pasto resistía con obstinación; Panamá aún no se había pronunciado; Caracas acababa de caer con Carabobo apenas dos meses antes; Quito era una hipótesis lejana. Antioquia y Cauca habían sido recuperados por los patriotas entre 1819 y 1820, pero el mapa efectivo del control republicano se parecía más a un archipiélago que a un territorio continuo.
La consolidación militar corrió en paralelo a la vigencia inicial de la Carta. El 11 de octubre de 1821 —exactamente en los días en que el Congreso legislaba sobre resguardos indígenas— las últimas tropas españolas abandonaron Cartagena hacia Cuba, bajo el mando del brigadier gobernador De Torres, con unos 700 soldados. La liberación completa de la costa Caribe se prolongó hasta 1823 con la toma de Santa Marta. En el sur, la tarea correspondió a Antonio José de Sucre: su victoria en Pichincha, el 24 de mayo de 1822, permitió incorporar la Presidencia de Quito a la República. Guayaquil —que había proclamado su independencia de España de manera autónoma— fue anexada a Colombia por decisión de los generales victoriosos, sin consulta popular clara y sin representación proporcional en las estructuras políticas nacionales.
La incorporación del sur fue, más que una unión federativa, una anexión militar. Los grupos dirigentes ecuatorianos tuvieron participación prácticamente nula en los círculos decisorios del gobierno grancolombiano, y su representación en el proceso constituyente había sido casi inexistente. La Constitución de 1821 se les aplicó como norma llegada desde afuera, con la fuerza de las armas de Sucre y la retórica bolivariana como únicos títulos. Ese modo de agregación —consagrar por ley una unión que solo el ejército sostenía— marcaría la fragilidad estructural del proyecto grancolombiano.
El gobierno de Santander y la administración cotidiana
Mientras Bolívar proseguía las campañas del sur —Perú, Bolivia—, la administración de la República quedó en manos de Francisco de Paula Santander, vicepresidente encargado del ejecutivo. El "Hombre de las Leyes" —como se le llamaría después— resultó ser el gran organizador, ejecutor y administrador de la nueva nación durante el período fundacional. Con estilo legalista, dio prioridad al desarrollo de la educación, atendió las relaciones internacionales, impulsó la agricultura y la industria incipiente, y manejó el erario con transparencia. Su Ley del 25 de junio de 1824 reorganizó territorialmente la actual Colombia en cuatro departamentos —Boyacá, Cauca, Magdalena y Cundinamarca— y quince provincias, dando forma administrativa a la unidad centralista consagrada en 1821.
En 1825, Santander se presentó a la reelección. En las asambleas electorales obtuvo votos en varias regiones, pero ningún candidato alcanzó los dos tercios requeridos para elección directa por el pueblo, de modo que la decisión pasó al Congreso, donde fue reelegido con mayoría cómoda.
El legalismo de Santander, sin embargo, no era neutral. Su estilo político fue reconocido como sectario, es decir, altamente partidista. Respetuoso de los derechos políticos formales de sus opositores, no mostraba interés alguno en conciliar con quienes empezaban a alinearse alrededor de Bolívar. Expresaba su sectarismo más con la pluma que con la fuerza: artículos cuasi anónimos en la prensa progubernamental, cuidadosamente redactados para no cruzar las líneas legales que él mismo defendía. Esa mezcla de legalismo y partidismo iría marcando, poco a poco, la línea de fractura sobre la que se instalarían los partidos por venir.
De transacción a crisis: 1826 y el fin del consenso
Durante cinco años, la Constitución centralista de Cúcuta no generó oposición organizada. Los santanderistas la aplicaron con convicción; los bolivarianos la toleraron mientras la guerra seguía. La fisura se abrió en 1826, y llegó desde afuera.
Ese año, Bolívar promovió desde Lima la llamada Constitución Boliviana, texto que había redactado para el nuevo Estado altoperuano y que aspiraba a exportar al conjunto de los territorios bajo su influencia. Su rasgo distintivo era un presidencialismo vitalicio con poderes casi monárquicos, un ejecutivo blindado contra los vaivenes de la política civil. Para Bolívar, la Carta de 1821 había demostrado, en la práctica, ser insuficiente: gobernaba con dificultad territorios que solo el ejército había cohesionado, sobre pueblos que —según su propia expresión— no habían sido conquistados por sí mismos sino por las tropas. La Constitución Boliviana era su corrección.
La propuesta suscitó la desconfianza inmediata de un sector encabezado por Santander, que veía en ella la traición del pacto constituyente. Bolivarianismo y santanderismo se configuraron como facciones. Y en Venezuela, la crisis tomó forma paralela y complementaria: José Antonio Páez, comandante militar del país por nombramiento del propio Bolívar, se había consolidado como héroe nacional y líder político indiscutible, con base en los llanos del Apure y con apoyo simultáneo de la oligarquía caraqueña y de las masas populares. Venezuela funcionaba, en la práctica, como un Estado dentro del Estado. Ese año, Páez se levantó contra el gobierno de Bogotá en la insurrección conocida como La Cosiata, y el pacto grancolombiano recibió su primer golpe visible.
La relación de Bolívar con Páez era de conveniencia más que de confianza: el Libertador había aceptado el poder de los caudillos venezolanos como una realidad inevitable, y Páez, al ser confirmado en el mando, había recibido los medios para afirmar una independencia que eventualmente sacaría a Venezuela de la unión. La crisis de 1826 fue una colisión entre la lógica centralista de Cúcuta —que exigía subordinación regional— y la lógica caudillista de una guerra que había premiado con poder local a los generales que la habían ganado.
La Convención de Ocaña, en 1828, intentó reformar la Constitución de 1821 y fracasó. Los bolivarianos se retiraron; los santanderistas se declararon fieles a la Carta original. Bolívar asumió poderes dictatoriales el 27 de agosto de ese año, derogó por decreto la ley de resguardos de 1821 y radicalizó al bando santanderista contra su figura. Venezuela terminaría formalizando su separación mediante el Acta de Separación de Caracas, con Páez declarando la independencia venezolana y amenazando con la guerra a cualquier desafiante. La Gran Colombia entraba en agonía.
El legado
La pugna entre bolivarianismo y santanderismo, nacida de la crisis constitucional de 1826, sería el germen —matizado y transformado— de los partidos políticos tradicionales colombianos. La equivalencia mecánica bolivarianismo=conservatismo y santanderismo=liberalismo ha sido cuestionada por los tratadistas: entre unos y otros hay demasiadas mediaciones históricas para trazar una línea recta. Pero la fractura de 1826, con su combinación de disputa doctrinal sobre la forma de gobierno y de conflicto real entre poder civil y poder militar, entre centro y regiones, entre legalismo y caudillismo, estableció una gramática política que sobreviviría al colapso de la Gran Colombia y organizaría buena parte del siglo XIX republicano.
La Constitución de Cúcuta importa por lo que hizo y por lo que no pudo hacer. Hizo la primera república propiamente colombiana: unitaria, representativa, con libertades civiles reconocidas, con reformas sociales enunciadas. Instauró un lenguaje jurídico que sobreviviría a la disolución de 1830 y que la Nueva Granada, después Confederación Granadina, después Estados Unidos de Colombia, después República de Colombia, heredaría en sus sucesivas cartas. Estableció el patrón de reforma social gradual —libertad de vientres, no emancipación inmediata; supresión del tributo, no restitución de tierras; libertad de imprenta, no separación de la Iglesia— que caracterizaría al liberalismo colombiano durante décadas.
Lo que no pudo hacer fue crear la nación que declaraba. Cúcuta proclamó una república unitaria sobre territorios que solo el ejército cohesionaba, y proyectó una ciudadanía sobre una población en la que esclavos, indígenas, mujeres y jornaleros quedaban efectivamente excluidos del demos activo. Cuando la guerra cesó y los caudillos regionales consolidaron poder propio, ni las fórmulas graduales de reforma social ni el andamiaje centralista tuvieron fuerza suficiente para sostener la unión. La Gran Colombia se disolvió en 1830 sin haber pasado, socialmente, de proyecto de élites letradas y militares; y la Constitución de 1821, con toda su ambición jurídica, había registrado esa limitación sin resolverla.
La pieza sigue importando dos siglos después porque en ella se encuentran, en estado casi puro, las tensiones fundacionales del Estado colombiano: la relación entre poder civil y poder militar, entre centro y regiones, entre reforma y continuidad, entre la ley que se escribe y el país que existe. Cada vez que Colombia discute su Constitución —y lo ha hecho en 1830, 1832, 1843, 1853, 1858, 1863, 1886, 1991— vuelve a la sacristía del Rosario de Cúcuta, donde cincuenta y siete diputados firmaron en agosto de 1821 el primer intento serio de darse por escrito una nación.
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 501 cita
[1]que resultó fallido. El 17 de julio de 1817, Bolívar logró tomar control del territorio de Angostura, y, unos días después, el 24 de julio, se declaró Jefe Supremo del Ejército. Una vez Bolívar reafirmó su dominio sobre Angostura, le abrió el río Orinoco a la Legión Británica, que entró a Venezuela por esta ruta con…p. 50
02Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 39, 662 citas
[2]of Angostura (in Venezuela—currently called Ciudad Bolívar) and raising an army that would be capable of defeating the Spanish. Simón Bolívar was at the forefront of both processes. Bolívar left New Granada for Jamaica in May 1815. The fall of the Second Venezuelan Republic and the insurmountable challenge of…p. 39
[8]the civil war fought between 1830 and 1831. The territory that Gran Colombia called Cundinamarca be- came the Republic of New Granada. Following Simón Bolívar’s resignation of the presidency in May 1830 and his death in December of that year, Rafael Urdaneta assumed leadership of New Granada’s national military and…p. 66
03Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 441 cita
[3]to the guerillas about the movement of royalist troops. Slowly, these groups man- aged to chip away at Morillo’s military dominance. Increasing numbers of inhabitants came to view Morillo’s army as an occupation force, and thus, recovering independence became the primary goal. To this end, the patriots sought to…p. 44
04Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2341 cita
[4]toma Carta- A o. od ele del terror. 1816 Los patriotas de Cartagena son pasados por las armas. Cuatro expediciones realistas reconquis- tan Nueva Granada. Nariño vuelve prisionero a Cádiz. El presidente Torres es reemplazado por José Fernández Madrid. El español Warleta toma Medellín y Miguel de la Torre, Santafé.…p. 234
05Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1121 cita
[5]the rest of New Granada except the Caribbean coast and far southwest. Bolivar organized a provisional patriot government at Bogota, naming Santander to head it. Then, in December 1819, he was in Angostura (present-day Ciu- dad Bolivar), temporary capital of patriot Venezuela, where at his behest the Venezuelan…p. 112
06Uniting States: Voluntary Union in World PoliticsJoseph M. Parent · 2011 · p. 4, 62 citas
[6]was available to send forces to the New World, but not in the desired numbers over a number of years. While Britain did not interdict Spanish reinforcements, it did not nancially support Spain’s eort, and that had an equally arresting eect. 8 The 1819 Congress of Angostura brought to life many of Bolívar’s ideas,…p. 4
[42]happen, and he tried the same tired remedies, expecting better outcomes. Four years before, he was the adored liberator of South America—now Bolívar’s charisma was spent; everything he touched turned hostile or futile. Another of his former ocers, José María Córdova, took up arms against him; Bolívar earned not a…p. 6
07El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · p. 821 cita
[7]por eso fue figura prominente en ese diciembre de 1819. 46) “ El doctor Roscio (...) — se ñ ala Marx — lo persuadi ó (a Bol í var) de que proclamara a Nueva Granada y Venezuela como ‘ Rep ú blica de Colom bia ” ’. /B,p.87/ No cabe duda de que Bol í var estaba rodeado de una suerte de “ inteligentzia ” que le hac í a…p. 82
08Peregrinación de AlphaManuel Ancízar · 2016 · p. 5751 cita
[9]su ejemplo y la enseñanza perfecciona el alma de 17 jóvenes, tan modes - tas como entendidas. Si la concurrencia del comercio ha dado a San José la supremacía de las riquezas, el esmero por la instrucción pública y privada, afianzará la supremacía intelectual del Rosario, más noble y duradera que la otra. El día 6 de…p. 575
09Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 631 cita
[10]organizado el Congreso se Mapa de Colombia, trazado en 1828 por H. S, Tanner y que se conserva en el Archivo Nacional. Todas las provincias que constituéan la Republica enviaron, en 1821, sus delegados al Congreso de Cticuta. procedié a elegir al presidente y al vicepresidente del mismo; la eleccién recay6 en José…p. 63
10La colonización antioqueña: una empresa de caminosEduardo Santa · 2016 · p. 801 cita
[11]del Café. 81 § Capítulo 3 Proceso de una política agraria Consolidada la independencia colombiana en 1819, se realiza el sueño más grande de Bolívar, que no fue otro que constituir un gran país mediante la unión de la anti- gua Nueva Granada, Venezuela y Ecuador. Corresponde al Congreso Constituyente de Cúcuta,…p. 80
11Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 176, 1842 citas
[12]y de los ciudadanos, y los dirigentes de sus tres poderes soberanos ten - drían que resolver los grandes y muy variados retos que plantea el ejercicio cotidiano de la soberanía nacional. Pero ya no había marcha atrás: los pueblos de las provincias de la Nueva Granada serían en adelante parte de una nueva nación,…p. 184
[13]dirección de la guerra requiere concentración”. 97 Los diputados de Barinas, Ramón Ignacio Méndez y Antonio María Briceño recalca - ron que la forma federal era muy bella pero no practicable entre unos pueblos rodeados de peligros y enemigos, y recordaron que esta había sido la opinión de Francisco Antonio Zea, “un…p. 176
12Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de ColombiaRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); con colaboración de Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Fernán González, Margarita González, Alfredo Iriarte, entre otros · 1988 · p. 991 cita
[14]de integracion politica de la Gran Colombia, con la unién de Venezuela, Nueva Granada y Quito. Los centralistas defendieron la integracion en una republica unitaria e indivisible, con un gobierno fuerte, adaptable a la realidad americana, de carac- ter discolo y anarquico, y con una administracion centralista para el…p. 99
13Repúblicas en armas. Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · p. 330, 3482 citas
[15]de la revolución, op. cit., III. p. 400. Todo lo cual no evitaba que lo odiaran. 128. Andrés LEVEL DE GODA, «Antapodosis», loc. cit., p. 584. 129. RESTREPO, Historia de la revolución, op. cit., III, p. 370. 130. Ibid. 131. Representación del procurador Andrés Level de Goda al rey Fernando VII. 5 de diciembre de 1819.…p. 330
[17]será solemnemente proclamada en los pueblos y en los ejércitos». 82 66 La vida política de Colombia, después de 1819. nace de esta tensión entre los géneros de legitimidad política, con una neta ventaja, mientras dura la guerra, para los militares. Pero se trata de una oposición conceptual más que de personas.…p. 348
14Repúblicas en armas: Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · p. 330, 3482 citas
[16]de la revolución, op. cit., III. p. 400. Todo lo cual no evitaba que lo odiaran. 128. Andrés LEVEL DE GODA, «Antapodosis», loc. cit., p. 584. 129. RESTREPO, Historia de la revolución, op. cit., III, p. 370. 130. Ibid. 131. Representación del procurador Andrés Level de Goda al rey Fernando VII. 5 de diciembre de 1819.…p. 330
[18]será solemnemente proclamada en los pueblos y en los ejércitos». 82 66 La vida política de Colombia, después de 1819. nace de esta tensión entre los géneros de legitimidad política, con una neta ventaja, mientras dura la guerra, para los militares. Pero se trata de una oposición conceptual más que de personas.…p. 348
15Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 116, 1422 citas
[19]constituciones. Camilo Torres defendió la tradición de los cabildos autónomos, pues consideraba justo que las provincias ejercieran su soberanía. 360 AT PTA La Patria Boba vincia de Tunja se separaron Chiquinquirá, Villa de Leiva, Muzo y Sogamoso, y de la provincia del Socorro, Girón y Vélez; posteriormente lo hicie-…p. 116
[40]bolivarianos La Constitución de Cúcuta, de 1821, que incluía a Venezuela y Quito, instauró un régimen centra- Camilo Torres, líder fede- ralista. Centralismo y fe- deralismo fueron el origen de los partidos políticos. lista que, sin embargo, no encontró mayor oposición ni generó bandos definidos hasta 1826, cuando el…p. 142
16Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1141 cita
[20]Francisco Miranda para toda la Am é rica independiente, para un estado que seg ú n Bol í var deb í a incluir el territorio del virreinato: Caracas, Bogot á, Quito y Panam á. Bol í var fue elegido presidente y el neogranadino Francisco Antonio Zea vicepresidente. Los patriotas organizaron el gobierno en Bogot á, pero…p. 114
1730 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 471 cita
[21]aun con mi honor, esta constitución que encierra los derechos de dos pueblos hermanos, ligados por la libertad, por el bien y por la gloria. La constitución de Colombia será junto con la Independencia la ara santa, en la cual haré los sacrificios. Por ella marcharé a las extremidades de Colombia a romper las cadenas…p. 47
18Historia del Periodismo ColombianoAntonio Cacua Prada · 1983 · p. 3261 cita
[22]y soberano. En la Constitución de 1821 (Cúcuta) — la primera Carta fundamental de la República de Colombia, pues las anteriores habían sido Constituciones locales como las de Cundí- namarca, Tunja, Antioquia, Cartagena, Mariquita, etcétera—, se consignó la siguiente disposición* que consagra, como las anteriores, la…p. 326
19Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 2911 cita
[23]Constitución de Cúcuta de 1821 se consagraron principios como el de legalidad, la presunción de inocencia, la prohibición de detención sin proceso judicial previo, y la prohibición de tes - tificar contra uno mismo o sus parientes 32. No obstante, en medio de la guerra y con el propósito de con - jurar situaciones de…p. 291
20Historia de Colombia. La Gran Colombia II. Tomo 10Juan Salvat, Roberto García Rojas (directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico) · p. 811 cita
[24]no conceder la libertad es una bar- barie; darla de repente es una precipitacion. La li- bertad social tiene ciertos grados y necesita cierta disposicién en los que la reciben para que no sea peligrosa. No se pasa repentinamente de un estado al opuesto sin exponerse a grandes inconvenientes. Por otra parte, los…p. 81
21Historia doble de la Costa. Tomo 4: Retorno a la tierraOrlando Fals Borda · 2002 · p. 1621 cita
[25]tierra de hacienda, además de vivienda y / o comida. 2. Concierto forzoso. El fin de la esclavitud hizo nacer otro concierto que resultó forzoso, aunque teóricamente pudiera verse como una forma de trabajo libre. La ley del 21 de julio de 1821 que dispuso la libertad de vientres (los hijos de esclavos nacidos a partir…p. 162
22Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 153, 1722 citas
[26]hubieran nacido después de 1821. Normalmente los amos habían practicado desde la Colonia el sistema de manumitir esclavos por decisión personal, pero en escala reducida. En la Colonia, por otra parte, los esclavos trabajaban en sus charcas o cascajeros de oro, con cuyos ingresos podían acumular el valor de su…p. 172
[39]651.714 768.847 27 37 Totales 786.983 1.129.174 1.570.859 1.812.582 2.105.622 100 100 FUENTES: El presente cuadro se ha levantado siguiendo la división territorial establecida por la Ley 25 de junio de 1824, que creó para la actual Colombia 4 departamentos y 15 provincias así: depto. de Boyacá, constituido por las…p. 153
23Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 2561 cita
[27]valiera la pena a los resguardos de los indígenas 277, base de su peculiar organización social —en la medida en que ella subsistía— pero la tendencia era a buscar más y más su asimilación al resto de los habitantes. A ello tendió, entre otras medidas, la supresión de la capitación. La libertad de los hijos de los…p. 256
24Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · p. 161, 1702 citas
[28]He liberated his own slaves, first on condition of military service in 1814, when about fifteen accepted, then unconditionally in 1821 when over a hundred profited. 17 Few hacendados followed his example. Bolívar continued to argue that the creole rulers and property-owners must accept the implications of the…p. 170
[41]became a national hero, indisputable military and political leader of Venezuela. Established in the country’s socio-economic centre around Caracas, commander of what remained of a disciplined army, the soldiers of the llanos of Apure, Páez was well placed to impose his authority over the other military caudillos,…p. 161
25Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 982 citas
[29]los patriarcas esclavistas, la aristocracia sin título de 'los Mosquera, Arboleda, Arroyo y sus parientes", opuestos al "partido de la canalla" que "abu- san de la libertad de prensa" colocando amigos en influencias en el gobierno. Las citas son de la correspondencia de Bolívar. (Halperín Donghi, op. cit., p. 64 a…p. 98
[30]los patriarcas esclavistas, la aristocracia sin título de 'los Mosquera, Arboleda, Arroyo y sus parientes", opuestos al "partido de la canalla" que "abu- san de la libertad de prensa" colocando amigos en influencias en el gobierno. Las citas son de la correspondencia de Bolívar. (Halperín Donghi, op. cit., p. 64 a…p. 98
26Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · 2004 · p. 3161 cita
[31]Codificación, :–. The law was more restrictive than Bolívar’s proposal, which included the ‘‘absolute freedom of all the Colombians upon the act of being born in the territory of the republic’’ (Simón Bolívar to President of the Sovereign Congress of Colombia, July , in Bolívar, Obras completas, :).…p. 316
27Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · p. 3161 cita
[32]Codificación, :–. The law was more restrictive than Bolívar’s proposal, which included the ‘‘absolute freedom of all the Colombians upon the act of being born in the territory of the republic’’ (Simón Bolívar to President of the Sovereign Congress of Colombia, July , in Bolívar, Obras completas, :).…p. 316
28Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · p. 1931 cita
[33]Los frailes huyeron hacia países vecinos como Ecuador, Perú y Venezuela, y otros se refugiaron en regiones como los llanos del Casanare. Véase José David Cortés, Curas y políticos. Mentalidad religiosa e intransigencia en la diócesis de Tunja (Bogotá: Ministerio de Cultura, 1998), y Arcila Robledo, Apuntes históricos.…p. 193
29La independencia de Colombia: olvidos y ficcionesAlfonso Múnera · 2021 · p. 1211 cita
[34]cuatro poderosos cañones, que iniciaron el 17 de septiembre, bajo el mando de Padilla, un ataque sostenido. Ese mismo día intimó la rendición del ejército enemigo. El gobernador se negó a entregar la fortaleza y propuso una suspensión de las hostilidades hasta el día 30, para efecto de estudiar con calma una posible…p. 121
30Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 191 cita
[35]tenido adecuada representa- ción enel comgreso constituyente, La incorporación del Ecuador sé efectuó come una simple anexión del terdóro militarmente conquistado y el ejército patriota, luego de la talla de Pichincha, en 1822 Guaya- quil ciudad que tabla declarado imi- viduaimente su independencia, fue amexada a la…p. 19
31Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2671 cita
[36]48 años. En su testamento consignó: “Ojalá hubiera querido a Dios tanto como quise a mi patria”.Y en efecto, fue el gran organizador, ejecutor y administrador de la nueva Nación; compuso la economía, manejó con transparencia el erario público y le dio prioridad al desarrollo de la educación. Impulsó la industria y la…p. 267
32Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 651 cita
[37]the acts of repression inflicted on him and his followers by Bolívar's dictator- Page 23 ship, and his political style was clearly what came to be known in Colombia as "sectarian," or highly partisan behavior. Faithful to his own legalistic bent, Santander was careful not to violate directly the political rights of…p. 65
33La elección de la República. Historia del sufragio en Colombia entre 1809 y 1838Nhora Patricia Palacios Trujillo · 2022 · p. 3931 cita
[38]% Pamplona 87 % Merida 0 % Barinas 68 % Santafé 26 % Popayán 21 % Guayana 100 % Cumaná 60 % Apure Sin datos Caracas 0 % Coro 0 % Riohacha 0 % Maracaibo 0 % Barcelona 37 % Margarita Mariquita 31 % Chocó 0 % Buenaventura 100 % Panamá 64 % Veraguas 100 % Neiva 64 % Pasto 100 % Ecuador 64 % Mapa 7.2. Porcentaje de los…p. 393
34Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 211 cita
[43]así como, por muchos años, se consideró que el centralismo era conservador y el federalismo era liberal, pero no hay que olvidar que fue una Constituyente de estirpe conservadora, en 1858, la que promovió por primera vez el federalismo en Colombia. Y, tratándose del tema económico, la apertura, tan condenada hoy día…p. 21
35Historia y nación. Tentativas de la escritura de la historia en ColombiaAlexander Betancourt Mendieta · 2020 · p. 31 cita
[44]la formalización de los dos partidos políticos predominantes en el espectro político colombiano se dio a mediados del siglo. Esta situación se consolidó en torno a las discusiones XIX sobre temas como los modelos administrativos y económicos que debía aplicar la República naciente, la caracterización de las fuerzas…p. 3