Manumisión gradual: de la Ley de Libertad de Vientres (1821) a la abolición efectiva (1851-1852)
Entre 1821 y 1852, la República de Nueva Granada administró la extinción de la esclavitud mediante un régimen jurídico gradualista que protegió activamente la propiedad esclavista del suroccidente y el Pacífico durante tres décadas. La Ley de Libertad de Vientres de Cúcuta, el concierto forzoso de manumisos y la ley de aprendizaje de 1842 blindaron los intereses de las élites mineras y hacendatarias del Cauca, Chocó y Antioquia hasta que la abolición formal de 1851 —promulgada bajo José Hilario López y vigente desde el 1.° de enero de 1852— disolvió un sistema que los propios esclavizados ya habían comenzado a desintegrar por la vía de la fuga y el cimarronaje.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- 21 de julio de 1821 – 1.° de enero de 1852
- Dónde
- Cúcuta, Cauca, Popayán, Chocó, Antioquia, Buenaventura, Cartagena, Nueva Granada, Pacífico colombiano, Rionegro, Barbacoas, Santa Marta
- Protagonistas
- José Félix de Restrepo, Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, José Hilario López, Tomás Cipriano de Mosquera, Julio Arboleda, Sergio Arboleda, Mariano Ospina Rodríguez, Salvador Camacho Roldán, Juntas de Manumisión provinciales
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- La presión de las élites esclavistas del suroccidente —familias como los Mosquera, Arboleda y Arroyo— y los compromisos políticos pactados con sectores del antiguo partido realista impidieron en Cúcuta una abolición inmediata y condujeron al gradualismo como fórmula de compromiso.
- La dependencia estructural de la economía minera y hacendataria del Cauca, Chocó y Antioquia respecto de la mano de obra esclava —con cerca de 12.000 esclavos dedicados a la minería en esas regiones hacia 1788— hacía que la abolición inmediata equivaliera a una amputación económica para los propietarios.
- El argumento gradualista de José Félix de Restrepo, que presentó la libertad de vientres como el punto medio entre la 'precipitación' peligrosa de la libertad inmediata y la 'barbarie' de no conceder ninguna, proveyó la justificación ideológica que permitió aplazar la abolición plena.
- La insuficiencia crónica de los fondos de las Juntas de Manumisión provinciales, incapaces de financiar la compra masiva de libertades, prolongó la vigencia del sistema esclavista más allá de lo previsto por los legisladores más optimistas de 1821.
- La ley del 29 de mayo de 1842, que extendió la sujeción laboral de los libertos hasta los 25 años mediante el sistema de aprendizaje, fue una respuesta represiva al ritmo acelerado de autoliberación por fuga que amenazaba con vaciar las haciendas y minas antes de que los propietarios pudieran adaptarse.
Consecuencias
- El concierto forzoso de manumisos —servicio obligatorio hasta los 18 años según la ley de 1821, extendido hasta los 25 por la ley de 1842— reprodujo de facto la esclavitud bajo nombre jurídico distinto durante toda la primera mitad del siglo XIX, retrasando la libertad efectiva de una generación entera de nacidos libres.
- La autoemancipación masiva —fuga, cimarronaje y alistamiento en ejércitos durante las guerras civiles— desintegró el sistema esclavista desde abajo antes de que la ley lo derogara: la población esclava cayó del 4% de la población nacional en 1825 a menos del 1% (unos 17.000 personas) en 1850, y entre 1843 y 1849 las poblaciones esclavas de Cartagena y Santa Marta se redujeron a la mitad.
- La abolición formal promulgada el 21 de mayo de 1851 y vigente desde el 1.° de enero de 1852 desencadenó una rebelión conservadora en el Cauca, protagonizada por los propietarios esclavistas que veían liquidado su modelo productivo, evidenciando que la gradualidad había postergado pero no neutralizado el conflicto.
- Tras la abolición, los hacendados del Valle del Cauca respondieron con estrategias de exclusión física, aumento de la distancia del lugar de trabajo y jerarquías laborales racializadas —como la documentada en la hacienda Arboleda en 1857, donde los blancos recibían contratos con salario y parcela y los negros trabajo a destajo— perpetuando la coerción laboral bajo formas postemancipación.
- El hundimiento del modelo esclavista-minero del Cauca durante la segunda mitad del siglo XIX obligó a la aristocracia caucana a reconvertirse apoyándose en la tierra y el trabajo indígena, transformando pero no disolviendo la estructura de dominación regional.
La clave interpretativa
Por qué importa
El proceso de manumisión gradual reencuadra la abolición colombiana no como el desenlace lógico de un humanitarismo republicano escalonado, sino como una negociación política de tres décadas en la que la República protegió activamente intereses esclavistas concretos —los de las élites mineras y hacendatarias del Cauca, Chocó y Antioquia— mediante instrumentos jurídicos sucesivos: la libertad de vientres, el concierto forzoso y el aprendizaje forzado. Comprender ese proceso obliga a reconocer que fueron los propios esclavizados —mediante la fuga, el cimarronaje y la guerra— quienes vaciaron de contenido el régimen antes de que el legislador lo declarara extinto, desplazando el protagonismo de la emancipación desde las élites reformistas hacia los sujetos directamente oprimidos. La continuidad entre los mecanismos de control esclavista y las formas de coerción laboral postemancipación revela, además, que 1852 no fue una ruptura limpia sino el inicio de una larga transición en la que la dominación racial y de clase se reorganizó sin desaparecer.
Desarrollo histórico
La historia completa
Manumisión gradual: de la Ley de Libertad de Vientres (1821) a la abolición efectiva (1851-1852)
Entre el 21 de julio de 1821, cuando el Congreso de Cúcuta promulgó la Ley de Libertad de Vientres, y el 1 de enero de 1852, cuando entró en vigor la abolición decretada por José Hilario López, transcurrieron treinta años y cinco meses de manumisión gradual. En ese lapso, la República no liberó a los esclavos existentes: liberó, con cuentagotas y bajo condiciones onerosas, a los que aún no habían nacido. La ley de Cúcuta declaró libres a los hijos de esclavas nacidos tras su publicación, pero los sometió a la tutela del amo de la madre hasta los 18 años; la ley del 29 de mayo de 1842 extendió esa sujeción hasta los 25. El resultado fue un régimen jurídico —el "concierto forzoso de manumisos"— que blindó durante tres décadas la propiedad esclavista de las provincias mineras y hacendatarias del suroccidente y del Pacífico: Cauca, Popayán, Chocó, Antioquia, Barbacoas, Buenaventura. La abolición de 1851 no fue el desenlace lógico de un humanitarismo escalonado sino la ruptura política de ese pacto, forzada por un gobierno liberal que la pagó con una rebelión conservadora en el mismo Cauca. Cuando la ley entró en vigor, apenas quedaban alrededor de 17.000 esclavos en Nueva Granada: la esclavitud llevaba años desintegrándose por la vía de la fuga, el cimarronaje y la guerra civil, mucho antes de que el legislador la declarara extinta.
El compromiso de Cúcuta: por qué la libertad de vientres y no la libertad plena
La Ley de Libertad de Vientres no fue la propuesta original. Simón Bolívar había presentado al Congreso de Colombia una fórmula más amplia: la "libertad absoluta de todos los colombianos en el acto de nacer en el territorio de la república". El proyecto se recortó en Cúcuta. La iniciativa que prosperó, atribuida al doctor José Félix de Restrepo, articuló el argumento gradualista que se repetiría durante tres décadas: conceder la libertad de golpe sería una "precipitación" peligrosa; negarla, una "barbarie". El remedio intermedio —liberar únicamente a los que nacieran de allí en adelante— tenía la virtud de no propagar la esclavitud sin arruinar de inmediato a los propietarios.
La contención tenía antecedentes. El Congreso de Venezuela había aprobado el 11 de enero de 1820 un decreto legislativo que ya atemperaba las proclamas absolutas de Bolívar sobre libertad de los esclavos: reconocía la justicia del principio, pero advertía que su ejecución requería disposiciones preparatorias. Cuando la discusión llegó a Cúcuta, la aritmética política era clara: sin el respaldo de los propietarios del suroccidente y sin el compromiso pactado con sectores del antiguo partido realista —muchos de ellos hacendados y mineros—, la nueva república no se sostenía. Las presiones esclavistas y esos compromisos políticos impidieron ir más allá de una manumisión de vientres, y aun esta se aprobó con dos concesiones significativas para los amos.
La primera fue temporal: los hijos de esclavas nacían libres en el papel, pero permanecían bajo la tutela del amo de la madre hasta los 18 años, en calidad de indemnización por los gastos de alimentación y vestuario. La segunda fue institucional: la República no asumió la responsabilidad fiscal de comprar la libertad de los adultos, sino que la delegó en Juntas de Manumisión provinciales, financiadas con fondos que se revelarían crónicamente insuficientes. En la práctica, Cúcuta legisló para el futuro y dejó el presente intacto.
Pocos hacendados imitaron a Bolívar, que había liberado a sus propios esclavos —primero condicionalmente en 1814, a cambio de servicio militar, con unos quince aceptantes; luego incondicionalmente en 1821, con más de un centenar beneficiados—. La libertad que trajo la Independencia fue, en materia de esclavitud, un gesto de las élites patriotas más lúcidas antes que un programa republicano.
Los intereses regionales que se blindaban
Cuando en 1851 Salvador Camacho Roldán enumeró las provincias que más sufrirían económicamente con la abolición, dibujó el mapa exacto de los intereses que la gradualidad había protegido durante tres décadas: Antioquia, Barbacoas, Buenaventura, Cauca y Chocó. Es la geografía de la minería aurífera y del complejo hacendatario-minero del suroccidente, donde la mano de obra esclava seguía siendo el eje de la producción cuando en otras regiones del país ya había perdido peso.
Las cifras coloniales tardías anticipan esa concentración. En 1759 había en el Chocó 63 minas con 4.216 esclavos. Tres décadas después, en 1788, el conjunto de Chocó, Antioquia y Popayán reunía 18.496 esclavos, y cerca de dos terceras partes trabajaban en la minería. Hacia 1782 los negros representaban casi el 75% de la población del Chocó, sobre un total aproximado de 35.000 habitantes; los blancos apenas el 2%, y eran los dueños o supervisores de minas, los oficiales de la Corona, los curas o los comerciantes. Los propietarios más ricos ni siquiera vivían en la región: controlaban sus cuadrillas a distancia desde Buga, Cartago, Cali, Anserma, Popayán y Santa Fe de Bogotá. El Chocó era, en términos económicos, una periferia extractiva de la aristocracia payanesa.
Esa aristocracia tenía nombres. La correspondencia de Bolívar identificaba a los Mosquera, los Arboleda y los Arroyo como patriarcas esclavistas del suroccidente, una nobleza sin título cuyas redes familiares les permitían capturar la representación política regional. Su modelo productivo integraba mina y hacienda en un mismo establecimiento. La hacienda Coconuco del general Tomás Cipriano de Mosquera abarcaba unas 30.000 hectáreas, contenía dos minas de oro dentro de sus linderos y empleaba esclavos tanto en la extracción como en trabajos agrícolas especializados: curtidores, molineros, queseros. Las haciendas caucanas combinaban caña, maíz, plátano, cacao y ganadería con cuadrillas esclavas en unidades productivas de bajo nivel tecnológico, en las que el monopolio de la tierra y la disponibilidad de mano de obra cautiva permitían acumular excedente.
El modelo de expansión minera dependía estructuralmente de la esclavitud. Ampliar la producción significaba comprar esclavos —usualmente a plazo— para engrosar las cuadrillas; agotado un yacimiento, esos esclavos podían trasladarse a otro frente. La movilidad forzada de la mano de obra era el engranaje mismo del sector. Abolir la esclavitud, para esos propietarios, no era una cuestión moral: era una amputación económica.
Ya en 1823, apenas dos años después de la Ley de Vientres, propietarios de esclavos advirtieron al gobierno republicano que la abolición causaría "grandes males" para la minería y la agricultura comercial. El secretario del Interior José Manuel Restrepo les replicó con una imagen célebre: los perjuicios económicos de la manumisión eran un "menor mal" comparado con mantener la esclavitud, que era como vivir sobre un volcán a punto de estallar. La respuesta anticipaba el argumento que triunfaría en 1851 —la seguridad social por encima del cálculo patrimonial—, pero durante casi treinta años ese argumento no logró imponerse a la presión de los propietarios del suroccidente.
Las Juntas de Manumisión: la ficción institucional
El instrumento diseñado en 1821 para extinguir gradualmente la esclavitud de los adultos fueron las Juntas de Manumisión provinciales. Debían reunir fondos, avaluar esclavos, comprar libertades y entregarlas en ceremonias públicas. Los legisladores más optimistas calcularon que en treinta años el sistema habría liquidado la esclavitud sin arruinar a nadie. El cálculo falló.
Los fondos resultaron sistemáticamente insuficientes. Ante la incapacidad de financiar la manumisión masiva, se recurrió a estrategias complementarias: emancipación voluntaria de amos particulares, depreciación por envejecimiento de los esclavos —que perdían valor de mercado y podían liberarse más barato—, pago en vales nacionales. Ninguna alcanzaba escala. Lo que sí funcionaba, aunque marginalmente, era la autocompra: los esclavos que reunían dinero suficiente para pagar su propio precio. En la provincia de Santa Marta, el precio promedio de la automanumisión superó incluso el precio de mercado de los esclavos, prueba de hasta qué punto los amos podían encarecer el precio de la libertad cuando eran ellos quienes lo fijaban.
La autocompra tenía además una genealogía colonial. En Popayán, entre 1721 y 1800, las manumisiones espontáneas —las que otorgaba el amo sin cobrar— representaban apenas alrededor de un tercio del total; las pagadas eran mayoritarias. Y cuando el amo manumitía sin cobrar, tendía a hacerlo con esclavos domésticos, concubinas o hijos mulatos, a menudo condicionando la libertad a largos años de servicio adicional o postergándola para después de su muerte. La "generosidad" de los propietarios era, en la mayoría de los casos, un cálculo diferido.
Las Juntas funcionaron entonces como una ficción institucional: existieron, celebraron ceremonias, liberaron a algunos, pero nunca tuvieron los recursos para cumplir su función declarada. Y como el sistema no producía cifras masivas de libertos, terminó produciendo otra cosa: un ritual republicano. Gorros frigios, discursos, música militar, entrega solemne de actas de libertad en las fiestas patrias, con los nombres de los donantes del fondo local leídos en voz alta y publicados después en los periódicos. Donar para la manumisión era una demostración pública de patriotismo, casi una forma de aristocracia republicana visible. El discurso oficial atribuía la esclavitud a la "tiranía española" y presentaba a la República como su antídoto; pero el ritmo ceremonial —liberar a unos pocos esclavos cada 20 de julio— guardaba una desproporción grotesca con la escala del problema, y la esclavitud no era herencia colonial pasiva sino institución activamente preservada por élites republicanas, muchas de ellas propietarias de las cuadrillas más grandes del país.
El concierto forzoso: la esclavitud con otro nombre
La ley de 1821 estableció que los libertos —los hijos de esclavas nacidos libres— servirían al amo de su madre hasta los 18 años, a cambio de los gastos de alimentación y vestuario. Ese arreglo, conocido como "concierto forzoso de manumisos", era la esclavitud con otro nombre jurídico. El liberto no podía disponer de su tiempo, no elegía trabajo, no cobraba salario. La única diferencia real con el esclavo era que su servidumbre tenía fecha de vencimiento.
Cuando los primeros nacidos bajo la Ley de Vientres empezaron a acercarse a los 18 años, a comienzos de la década de 1840, los propietarios se enfrentaron a la perspectiva concreta de perder esa mano de obra. La respuesta fue la ley del 29 de mayo de 1842, que extendió la sujeción de los libertos entre los 18 y los 25 años bajo un sistema de aprendizaje con sus antiguos amos. En términos prácticos, la ley alargó siete años más el vencimiento del concierto forzoso. Un liberto nacido en 1825 no obtendría plena disponibilidad de su persona hasta 1850. Los amos ganaban una generación adicional.
La reforma de 1842 se ha leído también como un intento de contrarrestar el ritmo acelerado de autoliberación mediante la fuga. Los libertos jóvenes, informados de su condición jurídica ambigua, escapaban de las haciendas y minas antes de cumplir los 18. Extender legalmente su sujeción hasta los 25 fue, en parte, una respuesta represiva a esa fuga masiva.
Al mismo tiempo, la legislación republicana introdujo un control adicional: la figura del "vagabundaje". Quienes no pudieran demostrar ocupación fija podían ser reclutados en el ejército. La lógica era circular y perversa: la dificultad misma de probar el no-vagabundaje operaba como prueba del vagabundaje. Los libertos que huían del concierto forzoso caían fácilmente en esa red. La supuesta libertad legal se administraba a través de un sistema de vigilancia laboral que reproducía, con otros nombres, la coerción del régimen esclavista.
Lo que hicieron los propios esclavizados
Mientras la arquitectura jurídica se ocupaba de administrar el ritmo de la manumisión, los esclavos actuaban por su cuenta. Las cifras son elocuentes. En 1825, la población esclava representaba aproximadamente el 4% de la población de Nueva Granada. En 1850, apenas el 1%: unos 17.000 esclavos. Esa reducción no fue producto de las Juntas de Manumisión ni de los fondos públicos ni de las manumisiones espontáneas. Fue producto, mayoritariamente, de la autoemancipación.
El período más elocuente es 1843-1849. En esos seis años, con la ley de aprendizaje de 1842 vigente y las manumisiones prácticamente paralizadas, las poblaciones esclavas de Cartagena y Santa Marta se redujeron a la mitad. Los mecanismos legales estaban bloqueados; la caída solo se explica por la fuga y el cimarronaje. La costa Caribe se estaba vaciando de esclavos al margen de la ley, y la ley no lograba —o no se proponía seriamente— impedirlo.
Este dato altera la lectura convencional del proceso. La abolición de 1851 no llegó a un sistema esclavista sólido y en pleno funcionamiento: llegó a un sistema que llevaba dos décadas desintegrándose desde abajo. Los propios esclavizados —huyendo a los palenques del Patía, refugiándose en la costa Pacífica, aprovechando las guerras civiles para desertar de sus amos y alistarse en ejércitos que prometían libertad— habían vaciado de contenido el régimen mucho antes de que la ley lo derogara. La gradualidad jurídica intentó administrar un proceso que ya estaba fuera del control del Estado.
Esto no significa que la ley de 1851 fuera irrelevante. En las regiones donde la esclavitud aún era económicamente central, la fuga era más difícil y el aparato de los propietarios más denso. Allí sí quedaba un núcleo esclavista que solo la abolición formal podía disolver. Y allí, precisamente, estalló la resistencia.
1849: López y la aceleración del consenso
El 7 de marzo de 1849, tras una tormentosa sesión del Congreso, José Hilario López fue elegido presidente de la Nueva Granada. Había obtenido la votación más alta en la elección popular sin alcanzar mayoría absoluta, lo que trasladó la decisión al Congreso. La elección se desarrolló bajo la presión visible de artesanos y pueblo movilizado —descrito por los observadores conservadores como "pueblo vociferante y tal vez armado"— que rodeó el Capitolio. López asumió en abril y gobernaría hasta 1853.
Su llegada al poder desencadenó una aceleración del debate público sobre la esclavitud. Las Sociedades Democráticas —integradas por artesanos, intelectuales, estudiantes y trabajadores— convirtieron el antiesclavismo en una de sus banderas principales. No constituían una coalición organizada y autónoma en sentido estricto, pero su voz articuló un consenso que ya llevaba tiempo formándose. Para 1850, la abolición era una demanda transversal al espectro político de la Nueva Granada, respaldada por peticiones públicas que llegaban desde todo el país.
Con 17.000 esclavos concentrados en unas pocas provincias, la esclavitud ya no era económicamente central para el país en su conjunto, y por eso la abolición podía inscribirse en un consenso amplio: no se trataba de una revolución económica nacional sino de la disolución legal de un núcleo regional específico. Para ese núcleo, sin embargo, la ley de 1851 sería experimentada como una catástrofe.
El 21 de mayo de 1851, López sancionó la ley que puso fin a la esclavitud en la República. Su artículo primero declaraba libres a todos los esclavos existentes en el territorio a partir del 1 de enero de 1852. Entre la promulgación y la vigencia mediaban siete meses, destinados a realizar avalúos y expedir cartas de libertad. Esa entrada en vigor diferida fue la última concesión formal del gradualismo: incluso la ley que abolía la esclavitud se dio a sí misma un plazo antes de aplicarse.
Las reformas de López —sufragio universal masculino, abolición de la esclavitud, partición de resguardos indígenas— se consideraron entre las más radicales de América Latina en su época. Ninguna encontró tanta resistencia como la abolición.
La rebelión de 1851: los Arboleda contra la ley
La reacción de los intereses esclavistas del suroccidente no se hizo esperar. El 1 de julio de 1851, apenas seis semanas después de la sanción de la ley, estalló en el Cauca una rebelión conservadora que se extendió a Antioquia. La lideraban Julio Arboleda Pombo en el Cauca, el general Eusebio Borrero en Antioquia y Pastor Ospina Rodríguez en Cundinamarca, con apoyo del gobierno ecuatoriano.
Los motivos del alzamiento combinaban el rechazo a las reformas anticlericales de López con la oposición frontal a la abolición. La geografía del levantamiento confirma la lectura: donde estalló la rebelión fue precisamente en la zona identificada por Camacho Roldán como la más expuesta a la abolición. Los Arboleda eran una de las familias patriarcales del esclavismo caucano; su levantamiento no fue una defensa abstracta del orden conservador sino la reacción concreta de propietarios que veían disolverse la base material de su poder regional.
La rebelión fue derrotada en pocos meses por las fuerzas leales al gobierno. La derrota militar, sin embargo, no significó la disolución de la aristocracia caucana. Los Mosquera, los Arboleda, los Arroyo se reconvertirían durante la segunda mitad del siglo XIX, adaptándose al hundimiento de la economía señorial reclutando ahora, por otras vías, a los indígenas cuyas tierras codiciaban, y participando activamente en las guerras civiles que atravesaron el resto del siglo. El caso de la hacienda Arboleda en 1857 es ilustrativo: seis años después de la abolición, allí se organizó el trabajo por raza —los blancos con contratos de tres años, salario regular y parcela; los negros a destajo, nunca por tiempo, como forma de control y disciplina.
El "problema laboral" postemancipación fue definido por los antiguos esclavistas no como escasez de brazos sino como falta de disciplina de los trabajadores. Esa formulación justificó la aparición de mecanismos coercitivos nuevos: exclusión física de los libertos de las tierras cultivables, distanciamiento del lugar de trabajo, contratos desiguales según raza. Tras la abolición de 1851, el movimiento de negros y mulatos hacia tierras públicas aumentó, y los hacendados respondieron encareciendo el acceso a la tierra para forzar a los libertos a volver como jornaleros. La libertad legal se instaló, pero las relaciones de producción no se reorganizaron sobre bases igualitarias.
Balance del gradualismo: qué protegió, qué no pudo evitar
Los treinta años que separan la Ley de Vientres de la abolición efectiva se dejan leer, en su conjunto, como un dispositivo con dos capas.
En la superficie jurídica, la gradualidad protegió activamente los intereses esclavistas del suroccidente. Cada escalón legislativo —la libertad de vientres con tutela hasta los 18 años en 1821, la extensión del aprendizaje hasta los 25 años en 1842, los fondos crónicamente insuficientes de las Juntas de Manumisión, las categorías de vagabundaje— postergó la pérdida de mano de obra para las familias mineras y hacendatarias de la zona que Camacho Roldán había identificado como la más expuesta. Que la rebelión de 1851 estallara justo en esa geografía, liderada por Arboleda Pombo y Borrero, confirma que esas élites entendían perfectamente lo que la ley de López les quitaba y hasta qué punto la habían visto venir.
Debajo de esa superficie, otro proceso corría en dirección contraria. Los propios esclavizados, mediante fuga, cimarronaje y participación en guerras civiles, redujeron la población esclava del 4% al 1% de la nación entre 1825 y 1850. En Cartagena y Santa Marta, la esclavitud casi desapareció de facto entre 1843 y 1849, cuando el aprendizaje forzoso era ley y las manumisiones institucionales estaban paralizadas. La legislación gradualista no logró frenar esa erosión; en muchas regiones, apenas logró disfrazarla.
De ahí la doble naturaleza de la ley de 1851. Por un lado, fue el remate político de un sistema ya en descomposición: cuando entró en vigor, liberó a unos 17.000 esclavos, una fracción diminuta de lo que había sido la población esclava un siglo atrás. Por otro lado, fue el acto que privó a las élites esclavistas de cualquier recurso legal para reconstituir el régimen. Sin la abolición formal, los Mosquera y los Arboleda habrían podido reclamar en los tribunales, exigir compensaciones, resucitar el aprendizaje forzoso bajo nuevos nombres. Con ella, esa vía se cerró. La ley no derrumbó una esclavitud floreciente: le negó la posibilidad de recomponerse.
Cabe una precisión sobre la lectura estrictamente instrumental del gradualismo. No fue solo captura de intereses regionales: fue también producto de la fragilidad del Estado republicano naciente. En 1821, sin el respaldo de los propietarios y sin el pacto con sectores realistas, la nueva Colombia no se sostenía. La contención de la propuesta más radical de Bolívar respondió a un cálculo político real, no solo a la codicia de los amos. Que ese cálculo se prolongara durante tres décadas, sin embargo, y que se endureciera en 1842 cuando la primera generación de libertos alcanzaba la mayoría de edad, muestra que lo que empezó como fragilidad se convirtió en política deliberada.
Quién hizo el trabajo de la emancipación
La abolición de la esclavitud en Colombia se recuerda, cuando se recuerda, como un acto único: la ley de 1851 firmada por José Hilario López. Esa memoria reducida oculta lo esencial. La abolición no fue un gesto: fue el desenlace de una negociación de treinta años en la que el Estado republicano privilegió sistemáticamente la propiedad esclavista sobre la libertad de las personas esclavizadas, y solo la rompió cuando el equilibrio político interno del liberalismo de mediados de siglo lo permitió.
Esa duración —tres décadas— tiene consecuencias que se proyectan más allá de 1852. La aristocracia caucana derrotada en la rebelión conservadora no desapareció: reconstituyó su poder sobre nuevas formas de coerción laboral, ahora dirigidas contra libertos e indígenas, y participó como protagonista en las guerras civiles del resto del siglo XIX. La discriminación racial sobrevivió a la abolición jurídica con severidad: los negros quedaron excluidos de colegios elegantes, clubes sociales, matrimonios con blancos y del sacerdocio. En la esfera pública, sin embargo, entre 1850 y 1950 fue posible encontrar generales, congresistas, gobernadores y ministros negros, en contraste con el modelo estadounidense de segregación estricta. La mezcla y la asimilación formaron parte del proyecto republicano temprano, pero convivieron con la organización racial del trabajo que se observaba en haciendas como la de los Arboleda: apertura simbólica en la política nacional, cierre material en la organización cotidiana del trabajo.
El trabajo real de la emancipación no lo hicieron las Juntas de Manumisión ni los fondos públicos ni los propietarios generosos. Lo hicieron los esclavizados que huyeron a los palenques, que se enlistaron en los ejércitos de las guerras civiles a cambio de la libertad, que ahorraron durante años para pagar precios superiores al mercado por su propia persona, y que en 1849 y 1850, ya libres o próximos a serlo, empujaron desde las Sociedades Democráticas el consenso que hizo posible la ley de López. La fecha y el nombre presidencial son solo el sello final. Lo que ese sello certifica es el trabajo de tres generaciones cuyos nombres el archivo republicano casi nunca conservó, pero cuya acción explica que en 1852 la libertad jurídica llegara a un sistema esclavista que ellos mismos ya habían demolido.
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01Historia de Colombia. La Gran Colombia II. Tomo 10Juan Salvat, Roberto García Rojas (directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico) · p. 81, 842 citas
[1]no conceder la libertad es una bar- barie; darla de repente es una precipitacion. La li- bertad social tiene ciertos grados y necesita cierta disposicién en los que la reciben para que no sea peligrosa. No se pasa repentinamente de un estado al opuesto sin exponerse a grandes inconvenientes. Por otra parte, los…p. 81
[5]resurgieron a to- dos los niveles: provincial, seccional y cantonal. Africa en un mapa del atlas de Blaeuw. El continente africano fue la cantera constante de la que, durante siglos, se sacaron miles y miles de negros para ser condenados a la esclavitud. La captura por parte de los blancos se vio a menudo favorecida…p. 84
02Historia doble de la Costa. Tomo 4: Retorno a la tierraOrlando Fals Borda · 2002 · p. 1621 cita
[2]tierra de hacienda, además de vivienda y / o comida. 2. Concierto forzoso. El fin de la esclavitud hizo nacer otro concierto que resultó forzoso, aunque teóricamente pudiera verse como una forma de trabajo libre. La ley del 21 de julio de 1821 que dispuso la libertad de vientres (los hijos de esclavos nacidos a partir…p. 162
03Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 2561 cita
[3]valiera la pena a los resguardos de los indígenas 277, base de su peculiar organización social —en la medida en que ella subsistía— pero la tendencia era a buscar más y más su asimilación al resto de los habitantes. A ello tendió, entre otras medidas, la supresión de la capitación. La libertad de los hijos de los…p. 256
04Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 521 cita
[4]origins or around common experiences focused on the devastating reality of displace- ment and dislocation. Independence from Spain did not result in an immediate and significant change for slaves or free blacks. Although Peninsulares (people from Spain) and patriots offered freedom to the slaves who fought among their…p. 52
05Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 338, 341, 3443 citas
[6]Considerando que se partía del “estado de ignorancia y degradación moral a que esta porción desgraciada de la humanidad se halla reducida”, precisó la necesidad de “hacer hombres antes de hacer ciudadanos”. Con ello, la liberación de los esclavos tendría que ser un proceso gradual, “como a los que recobran la vista…p. 338
[11]razón respecto de la escasez de la renta asignada a los fondos de manumisión, con lo cual era imposible cumplir la tarea en los 30 años previstos por los legisladores más optimistas para la extinción gradual de la esclavitud. Es probable que, en el fondo, se jugó la suerte de los esclavos a otras estrategias…p. 341
[12]miembro de un noble cuerpo al que perte - nece. Por esas relaciones estáis obligados a someteros y respetar las leyes que os protegen con tanta generosidad, a obedecer a los magistrados, en quienes deposita la República la autoridad de hacerlas observar y cumplir; y en fin, a llenar los deberes de los verdaderos…p. 344
06Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · p. 188, 3162 citas
[7]Codificación, :–. The law was more restrictive than Bolívar’s proposal, which included the ‘‘absolute freedom of all the Colombians upon the act of being born in the territory of the republic’’ (Simón Bolívar to President of the Sovereign Congress of Colombia, July , in Bolívar, Obras completas, :).…p. 316
[13]46 The article also protested the fact that higher sale prices jeopardized slaves’ option to buy their own freedom. Indeed, given the insufficient funds collected by the juntas of manumission, self-purchase continued to be the principal legal means by which slaves gained their freedom; however, as shown by Dol- cey…p. 188
07Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · 2004 · p. 188, 3162 citas
[8]Codificación, :–. The law was more restrictive than Bolívar’s proposal, which included the ‘‘absolute freedom of all the Colombians upon the act of being born in the territory of the republic’’ (Simón Bolívar to President of the Sovereign Congress of Colombia, July , in Bolívar, Obras completas, :).…p. 316
[14]46 The article also protested the fact that higher sale prices jeopardized slaves’ option to buy their own freedom. Indeed, given the insufficient funds collected by the juntas of manumission, self-purchase continued to be the principal legal means by which slaves gained their freedom; however, as shown by Dol- cey…p. 188
08Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2791 cita
[9]abolición, con indemnización. Pero solo desde cuando el Estado garantizara el pago de los esclavos que iban a ser liberados. Aprobaron la ley de manumisión, (liberación), que entró en vigencia el 1° de enero de 1852. Cerca de 17.000 esclavos ganaron el derecho a la libertad; ese día se celebró en todo el país. Los…p. 279
0930 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 79, 842 citas
[10]siendo admisibles en pago por su valor nominal. ARTÍCULO 19. Quedan derogadas todas las disposiciones contrarias a las de la presente ley, y el Poder Ejecutivo dictará todos los reglamentos y órdenes del caso a fin de que tenga su más puntual cumplimiento. Dada en Bogotá, a 21 de mayo de 1851 El Presidente del Senado,…p. 84
[20]de la verdadera Libertad! CAPÍTULO 10 La piel no tiene color José Hilario López fue presidente en 1850, resultado de una elección disputada. En mayo de 1851, sancionó la ley sobre libertad de los esclavos con la cual puso fin a esta institución inicua. En sus memorias, Salvador Camacho Roldán estimaba que “Las…p. 79
10Myths of Harmony: Race and Republicanism during the Age of Revolution, Colombia, 1795–1831Marixa Lasso · 2007 · p. 70, 742 citas
[15]manumitted many slaves but because they associated man' umission with Colombian nationalism, linking slavery to Spanish tyrlinny, and freedom to republican virtue. Prominent citizens were asked to demonstrate their patriotism bv contributing to the juntas' funds. Contributors' names and donations were duly mentioned…p. 70
[45]has promoted to honor and employmenr rhose who have distinguished themselves; there is no doubt that as this class continues to edtrcate itself, public opinion will give up its color prej, udices."e5 For him, as for other Colombian intellectuals and politi cians, to imagine Colombians was to imagine citizens with…p. 74
11Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 59, 1722 citas
[16]hubieran nacido después de 1821. Normalmente los amos habían practicado desde la Colonia el sistema de manumitir esclavos por decisión personal, pero en escala reducida. En la Colonia, por otra parte, los esclavos trabajaban en sus charcas o cascajeros de oro, con cuyos ingresos podían acumular el valor de su…p. 172
[42]productividad per cápita, sino más bien del hallazgo de nuevos yacimientos con una gran riqueza superficial y del aumento constante de la mano de obra. En ambos casos la tendencia al agotamiento producía una curva muy regular en todos los distritos mineros. El hallazgo inicial incitaba a la compra de esclavos, por lo…p. 59
12The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for CitizenshipJason McGraw · 2014 · p. 41, 442 citas
[17]15 Belated leg- islative efforts to stem the hemorrhaging of the slave population due to marronage and civil war only produced more fugitives. Reforms passed in the early 1840s that required former slaves to submit to an apprenticeship system under former slaveholders were an attempt to counter the acceler- ating pace…p. 41
[36]cal culture. After a generation of gradual abolitionist policies and a decade of conservative ministerial governments that favored slaveholder inter- ests, the two years after López took office in April 1849 saw a surge in pub- lic appeals for an end to slavery. Nevertheless, this was not a sustained or autonomous…p. 44
13Historia económica y social de Colombia IIGermán Colmenares · 1999 · p. 91, 992 citas
[18]escribano y las manumisiones de hecho de- bían ser muy raras.. Muchos de los esclavos manumitidos en Popayán debíánestar dedica- dos a servicios domésticos, aunque en algunos éasos se menciona expresa- mente que trabajaban en minas y en haciendas. En este último caso casi siempre los esclavos aparecen pagando por su…p. 99
[43]escasos y mas con mgen es». Finalmente, según el fiscal Moreno y Escandón,... las carnes, aves, menestras y comestibles, como que no se cμltivan ni crían en el Chocó para su abasto, entran de fuera a excesivos p_r_ecios pues la conducción a hombros de cargueros es muy costosa y los caminos que se transitan de los más…p. 91
14Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · p. 1001 cita
[19]los esclavos fue la posibilidad de autocom pra, pues la m anum isión por los am os fue m enos frecuente que esta. A dem ás, m uchos de los esclavos liberados por sus am os lo fueron por razones personales, que poco tenían que ver con el precio o el valor económico. M uchos de los liberados eran esclavas, frecuentem…p. 100
15Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 1001 cita
[21]el fin del siglo xviii. Según un censo de minas y esclavos hecho en el año de 1759, había en el Chocó 63 minas y otros tantos propietarios que poseían 4.216 esclavos. En el año de 1788 había 18.496 esclavos en el Chocó, Antioquia y Popayán, de acuerdo con la relación de mando del arzobispo virrey, Caballero y Góngora,…p. 100
16Herederos del jaguar y la anacondaNina S. de Friedemann, Jaime Arocha · 2016 · p. 3471 cita
[22]contaba con 600 esclavos importa - dos y en 1782 los negros ya representaban casi el 75 % de la población en el Chocó, de un total aproximado de 35. 000, mientras los blancos constituían apenas el 2 %, y el resto los indígenas. Los blancos eran dueños o supervisores de las minas, oficiales de la Corona, curas o…p. 347
17Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 98, 1544 citas
[23]los patriarcas esclavistas, la aristocracia sin título de 'los Mosquera, Arboleda, Arroyo y sus parientes", opuestos al "partido de la canalla" que "abu- san de la libertad de prensa" colocando amigos en influencias en el gobierno. Las citas son de la correspondencia de Bolívar. (Halperín Donghi, op. cit., p. 64 a…p. 98
[24]los patriarcas esclavistas, la aristocracia sin título de 'los Mosquera, Arboleda, Arroyo y sus parientes", opuestos al "partido de la canalla" que "abu- san de la libertad de prensa" colocando amigos en influencias en el gobierno. Las citas son de la correspondencia de Bolívar. (Halperín Donghi, op. cit., p. 64 a…p. 98
[27](p. 199), o sea, el ge- neral cuidaba un poco más su capital esclavista, representado en vientres, que a los propios esclavos. Es interesante anotar que como la región se encuentra relativamente aislada de los circui- tos comerciales mundiales, el trabajo necesario es ejecutado por los mismos esclavos en sus lotes de…p. 154
[28](p. 199), o sea, el ge- neral cuidaba un poco más su capital esclavista, representado en vientres, que a los propios esclavos. Es interesante anotar que como la región se encuentra relativamente aislada de los circui- tos comerciales mundiales, el trabajo necesario es ejecutado por los mismos esclavos en sus lotes de…p. 154
18Estudios interdisciplinarios de las élites en ColombiaCatalina Acosta Oidor, Alexander Gamba Trimiño, Verónica Salazar Baena · 2023 · p. 1891 cita
[25]extranjeros y la libertad de pren - sa (Restrepo, 1963). Se trataba entonces del sector de la élite que avi - zoraba realmente la instalación de las políticas que dejarían atrás el viejo régimen que predominaba camuflado en el orden republicano. Nos encontramos así en un proceso que enfrentaba la necesidad de disolver…p. 189
19La elección de la República. Historia del sufragio en Colombia entre 1809 y 1838Nhora Patricia Palacios Trujillo · 2022 · p. 3831 cita
[26]familias más importantes y poderosas del suroccidente colombiano. Gracias a este tipo de vínculos, Arroyo fue elegido varias veces senador, diputado en la Cámara de la provincia de Popayán y su presidente; fue ministro de la Suprema Corte entre 1831 y 1832, y además recibió votos en las elecciones de presidente de…p. 383
20Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · p. 106, 1152 citas
[29]más importante durante la Colonia y la primera parte de la República, marcó el curso de los pueblos indígenas. Es- tos debieron soportar en buena medida el peso del hundimiento 172 Cieza de León, Pedro. Crónica del Perú, Primera parte, p. 173. 173 González, Margarita (1979). El resguardo en el Nuevo Reino de Granada.…p. 115
[41]La evolución de esta enorme y poderosa región hasta finales del siglo XIX estuvo determinada por los ciclos de la producción minera en sus zonas de influencia y por el desa- rrollo de las haciendas, basado en el trabajo de la mano de obra esclava. El poder y la riqueza que alcanzó a acumular hicieron de Popayán y de…p. 106
21Civilization and Violence: Regimes of Representation in Nineteenth-Century ColombiaCristina Rojas · 2002 · p. 155, 1592 citas
[30]the new libertos to conform to the economic system and also allowed recruitment to be used as a form of punishment for disobedience. In Caro’s view, the “legislation does not assign the libertos to the army only for being libertos, but [applies] to the libertos that degenerate into vagabonds, that is, the ones…p. 155
[31]and women. Taus- sig illustrates this in the case of the Arboleda hacienda: [Arboleda] established a laboring elite of whites. In his instruction to the state manager in 1857 he said that the blacks worked too slowly in the mill and ruined the animals; only whites were to be employed there. He instructed that these…p. 159
22Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · p. 1701 cita
[32]He liberated his own slaves, first on condition of military service in 1814, when about fifteen accepted, then unconditionally in 1821 when over a hundred profited. 17 Few hacendados followed his example. Bolívar continued to argue that the creole rulers and property-owners must accept the implications of the…p. 170
23Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 139, 1472 citas
[33]] general José Hilario López (1798-1869) fue elegido presidente de la Nueva Gra- nada, tras una tormentosa sesión del Congreso el 7 de marzo de 1849, para el período 1848- 1853. Durante su mandato, y bajo la coordinación del secretario de Hacienda, Manuel Murillo Toro (1816-1880), se concretaron bue- na parte de las…p. 147
[34]en 1854. Inclusive las mujeres integraron una Sociedad del Niño Jesús. Hasta el presidente López simpatizaba secretamente con la Sociedad Democrática de Artesanos de Bogotá y asistió a una de sus sesiones. Presidencias de López y Obando Sin embargo, fue en la elección del 7 de marzo de 1849, en la cual el Congreso…p. 139
24Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 133, 1532 citas
[35]N DEL MEDIO SIGLO Para 1849 los candidatos presidenciales eran, en el conservatismo gobernante, el vicepresidente Rufino Cuervo, un maestro boya- cense, civilista y antiguo secretario de Hacienda, que representaba el esp í ritu de transacci ó n con el liberalismo que ahora encarna 1 38 HISTORIA M Í NIMA DE COLOMBIA ba…p. 133
[46]las reivindicaciones de negros y mulatos. Por esto, las formas de discriminaci ó n racial, mantenidas con severidad en la “ sociedad ci vil ” — no hab í a curas negros, ni estaban en los colegios elegantes, ni pod í an entrar a los clubes sociales, ni eran admisibles como pareja matrimonial de los blancos — se…p. 153
25El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 4441 cita
[37]tribunales de justicia y redujo en un quinto las tarifas adua- neras. Colombia fue el primer Estado que, bajo la adminis- tración de dicho presidente, permitió el tráfico de buques de naciones extranjeras, por sus ríos y demás aguas, hasta el interior del país. Insistió en la confiscación de los bienes eclesiásticos y…p. 444
26Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850–1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 471 cita
[38]n.p.n.; J. A. Restrepo, Retrato de un patriarca antioqueño. Pedro Antonio Restrepo Escovar, – (Medellín, ), – . immoral and dangerous... [the Jesuits] always leave tears, discord and anarchy behind wherever their ill-fated destiny takes them’. 4 When the Jesuits were again expelled in , El Espía,…p. 47
27Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850-1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 471 cita
[39]n.p.n.; J. A. Restrepo, Retrato de un patriarca antioqueño. Pedro Antonio Restrepo Escovar, – (Medellín, ), – . immoral and dangerous... [the Jesuits] always leave tears, discord and anarchy behind wherever their ill-fated destiny takes them’. 4 When the Jesuits were again expelled in , El Espía,…p. 47
28Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 791 cita
[40]que tanto bien hizo a la nación bajo la orienta- ción del italiano Agustín Codazzi; se firmó el contrato definitivo para la construcción del fe- rrocarril de Panamá. Como se indicó en otro lugar, el partido conservador, teniendo de fondo el disgusto por la autoderrota del 7 de marzo, decidió iniciar un movimiento…p. 79
29Caña de azúcar en el "espléndido" valle del río Cauca, Colombia: Historia ambiental, conflictos ambientales y acción colectivaHernando Uribe Castro · 2021 · p. 921 cita
[44]minera, en correspondencia con las actividades productivas como la ganadería y el trapiche. La hacienda era una unidad productiva que favoreció, por una parte, el monopolio de la tierra y, por otra, la fuerza de trabajo. Su nivel tecnológico era bajo y costoso frente a sus factores de producción. La incorporación de…p. 92
30Panorámica afrocolombiana. Estudios sociales en el PacíficoMauricio Pardo Rojas, Claudia Mosquera, María Clemencia Ramírez · 2004 · p. 96, 992 citas
[47]y a los disturbios propios de esta época, que en el Valle del Cauca alcanzaron niveles muy agudos. Para el siglo XIX, además de las fuentes notariales, los fondos de manumisión del Archi- vo General de la Nación, el Archivo Histórico de Antioquia, el Archivo Central del Cauca y otros archivos de carácter regional, la…p. 99
[48]ancho de los siglos las transformaciones de la sociedad colonial, según la presencia o la ausencia de quienes llegaron a trabajar tanto en las minas y el servicio doméstico como en las estancias y el mundo urbano 38. La superposición de estos instru- mentos públicos y las testamentarías, las cartas, los registros de…p. 96