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Hecho histórico · Regeneración · 1886–1929

Separación de Panamá (1903)

El 3 de noviembre de 1903, una junta de notables panameños proclamó la secesión del departamento del Istmo respecto de Colombia, respaldada por la presencia naval estadounidense que bloqueó cualquier respuesta militar de Bogotá. El episodio, consumado en horas y sin verdadera batalla, cerró casi ochenta años de vinculación del Istmo con Colombia y se convirtió en el trauma fundacional de la política exterior colombiana del siglo XX.

Separación de Panamá (1903)
3 de noviembre de 1903
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
3 de noviembre de 1903
Dónde
Panamá, Bogotá, Washington, París, Honda, Cartagena, Nueva Granada, Colón, Nueva York
Protagonistas
Theodore Roosevelt, José Manuel Marroquín, Manuel Amador Guerrero, José Agustín Arango, Philippe Bunau-Varilla, Tomás Herrán, John Hay, General Esteban Huertas, General Juan B. Tovar, Federico Boyd, Panama Railroad Company, Nueva Compañía del Canal de Panamá
02

Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. La debilidad estructural del Estado colombiano tras la Guerra de los Mil Días (1899–1902), que dejó al país con el sistema monetario en ruinas, la red telegráfica destruida, el ejército agotado y una inflación galopante que no se controló hasta 1907, incapacitando a Bogotá para negociar y responder militarmente.
  2. La tradición autonómica del Istmo y la fractura política entre un departamento de Panamá de orientación liberal y un gobierno central conservador en Bogotá, agravada por el abandono fiscal y administrativo del territorio y por la concentración en el altiplano de las rentas generadas en el Istmo.
  3. El rechazo unánime del Senado colombiano al Tratado Herrán-Hay en agosto de 1903, motivado por preocupaciones de soberanía, cálculos económicos y disputas políticas internas, que frustró las aspiraciones estadounidenses de construir el canal por Panamá y desencadenó la reacción de Roosevelt.
  4. La decisión del presidente Theodore Roosevelt de apoyar activamente el movimiento separatista panameño como alternativa al canal por Nicaragua, tras calificar a los colombianos como 'contemptible little creatures' y optar por respaldar la secesión bajo protección naval estadounidense.
  5. Los intereses de la Nueva Compañía del Canal de Panamá, representados por Philippe Bunau-Varilla, que necesitaba vender la concesión a Estados Unidos antes de que expirara, y que articuló la conspiración desde París y Nueva York con acceso directo a la Casa Blanca.
  6. La debilidad negociadora colombiana: el gobierno instruyó a Tomás Herrán a firmar el tratado aunque no se lograran mejores condiciones, y las malas comunicaciones entre Bogotá y Washington limitaron seriamente la capacidad de conducción diplomática del país.
3 de noviembre de 1903Separación de Panamá (1903)

Consecuencias

  1. Estados Unidos bloqueó el desembarco de tropas colombianas en Colón y Ciudad de Panamá, impidiendo cualquier respuesta militar de Colombia a la rebelión separatista e invocando para ello el Tratado Mallarino-Bidlack, cuya cláusula de garantía de soberanía fue utilizada paradójicamente para impedir que Colombia la ejerciera.
  2. El 18 de noviembre de 1903, Bunau-Varilla firmó con John Hay el Tratado Hay-Bunau-Varilla, que cedió a Estados Unidos derechos equivalentes a los de un país soberano en la zona del canal en términos aún más gravosos para Panamá que los que Colombia había rechazado en agosto.
  3. Colombia quedó en prolongado aislamiento diplomático y resentimiento hacia Estados Unidos, situación que solo se resolvió parcialmente en 1921 con el Tratado Urrutia-Thomson, por el que Washington pagó 25 millones de dólares a Colombia sin reconocer formalmente responsabilidad.
  4. La pérdida de Panamá se convirtió en el trauma fundacional de la política exterior colombiana del siglo XX, generando la Doctrina Suárez de 'Respice Polum' y condicionando durante décadas la relación subordinada de Colombia con Washington.
  5. Colombia quedó distanciada de Ecuador, Nicaragua y El Salvador, y estuvo a punto de entrar en guerra con Venezuela, profundizando su aislamiento regional en el período inmediatamente posterior a la separación.
  6. El episodio consolidó la hegemonía conservadora en Colombia al debilitar aún más al Partido Liberal, ya devastado por la Guerra de los Mil Días, y dejó al Estado colombiano con una herencia de desconfianza hacia el capital extranjero y hacia los compromisos internacionales que comprometieran la soberanía territorial.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

La separación de Panamá es el acontecimiento que más profundamente marcó la conciencia geopolítica colombiana del siglo XX: demostró que la debilidad interna —fiscal, militar, comunicacional— convierte la soberanía en una formalidad jurídica sin sustancia frente a una potencia con voluntad estratégica y superioridad naval. El episodio reveló además la contradicción estructural del orden internacional de la época, en que el mismo tratado invocado para garantizar la soberanía de un Estado débil fue utilizado por el Estado poderoso para suprimirla. Su legado doctrinal —la búsqueda de un acomodo con Washington que preservara márgenes de autonomía— definió los términos en que Colombia pensó su política exterior durante generaciones.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

Separación de Panamá

El 3 de noviembre de 1903, en la Ciudad de Panamá, una junta de notables encabezada por José Agustín Arango y Manuel Amador Guerrero proclamó la secesión del departamento del Istmo respecto de Colombia. Tres días después, el 6 de noviembre, se firmó el acta de Independencia y se constituyó una Junta provisional de gobierno. Estados Unidos, cuyo cañonero Nashville fondeaba en aguas de Colón desde antes del golpe, reconoció al nuevo Estado con una rapidez sin precedentes en los anales diplomáticos americanos. El episodio, resuelto en horas y sin verdadera batalla, cerró un ciclo de casi ochenta años de vinculación política del Istmo con Bogotá y abrió otro, más largo, en la relación entre Colombia y Washington: un ciclo de resentimiento, de subordinación pactada y, con el tiempo, de doctrina. Su nombre —la pérdida de Panamá— ha funcionado desde entonces como cifra del trauma nacional del siglo XX colombiano.

Un istmo que nunca terminó de ser Colombia

Panamá se había integrado a la Nueva Granada en la tercera década del siglo XIX, arrastrando consigo una identidad institucional antigua y densa. Bajo la administración colonial había tenido Real Audiencia propia, Gobierno Superior, Comandancia General y Superintendencia de Hacienda: cuando alguna de esas prerrogativas era recortada por virreyes o por las audiencias de Santafé, los istmeños recurrían ante la Corte para recuperarlas. Esa tradición autonómica no se disolvió con la independencia; se transmutó en un régimen de agravios frente a Bogotá que atravesó todo el siglo XIX y varios conatos de separación, el más significativo de los cuales, en 1840, mantuvo al Istmo fuera de la unidad nacional durante cerca de un año. Cuando Colombia se orientó parcialmente hacia el federalismo, lo hizo en buena medida arrastrada por la necesidad de darle a Panamá un estatuto especial que reconociera su singularidad.

La lejanía era, ante todo, material. Viajar de Ciudad de Panamá a Bogotá exigía salir al mar, remontar el río Magdalena y encarar los caminos de montaña desde Honda: alrededor de un mes de travesía. A esa distancia física —trescientas leguas, se decía entonces— correspondía una distancia política. Los panameños pagaban impuestos al gobierno central y recibían de él casi nada en hospitales, escuelas, vías o servicios urbanos básicos; el aseo y la salubridad de las ciudades de Panamá y Colón eran, según reconocían las propias autoridades, materias que Bogotá difícilmente podía atender. La vida municipal era prácticamente inexistente, hasta el punto de que se llegó a proponer dar entrada a los extranjeros residentes en las funciones cívicas locales para llenar el vacío.

El agravio tenía además un componente fiscal concreto. La renta del Ferrocarril de Panamá —construido a mediados del siglo XIX y clave para el tránsito interoceánico— llegó a ser el tercer ingreso del Estado colombiano, pero para los istmeños ese flujo drenaba hacia el altiplano una riqueza generada en su territorio. Superponiéndose a todo, una fractura política: los panameños gravitaban hacia los principios y las prioridades del Partido Liberal, mientras que la élite conservadora bogotana miraba con desdén su cultura, sus tradiciones y sus afiliaciones. Cuando en la última década del siglo estallara la Guerra de los Mil Días, esa fractura se volvería operativa.

El sueño francés y la geografía como destino

Sobre ese Istmo pendía, desde 1879, la promesa del canal. Aquel año, Ferdinand de Lesseps —el hombre que había horadado Suez— logró que Colombia le concediera el derecho exclusivo condicional durante 99 años para construir una vía interoceánica. La concesión estipulaba que Colombia retendría plena soberanía sobre el territorio, que la compañía haría un depósito en efectivo y pagaría al Estado el 5% de los ingresos brutos durante los primeros veinticinco años, el 6% en los siguientes veinticinco y el 8% durante los cuarenta y nueve restantes, y que la obra debía completarse en doce años. La construcción comenzó en 1881 y colapsó hacia el final de la década: el terreno, las fiebres, la administración financiera y los costos, cifrados en más de 540 millones de dólares de la época, hundieron la empresa.

De sus ruinas nacieron dos cosas. Una, la Nueva Compañía del Canal de Panamá, cuyo verdadero propósito ya no era terminar el canal sino ganar tiempo para vender la concesión a Estados Unidos, que por entonces estudiaba seriamente construir su propia vía por Nicaragua. Otra, un dato jurídico esencial: entre Colombia y Estados Unidos regía desde 1846 el Tratado Mallarino-Bidlack, firmado el 12 de diciembre de aquel año, que garantizaba a Washington el libre tránsito por el Istmo por cualquier medio existente o futuro y la exención de gravámenes a las mercancías en tránsito, a cambio —y este era el punto crucial— de que Estados Unidos garantizara la neutralidad del Istmo y la soberanía de la Nueva Granada sobre él. El tratado que en 1903 iba a ser la garantía de Colombia contra la agresión terminaría siendo, en manos de Theodore Roosevelt, el instrumento retórico de esa misma agresión.

Colombia después de la guerra: un país sin fuerzas

La Guerra de los Mil Días —del 17 u 18 de octubre de 1899 al 21 de noviembre de 1902— fue el acontecimiento sin el cual la separación de Panamá es incomprensible. Cuando el general Rafael Uribe Uribe firmó la paz en la hacienda Neerlandia y Benjamín Herrera lo hizo poco después a bordo del acorazado Wisconsin, anclado significativamente frente a la costa panameña, Colombia era otra cosa. La red telegráfica y las líneas telefónicas habían quedado destruidas en todo el territorio. El sistema monetario estaba en ruinas: para financiar la guerra, el gobierno había multiplicado la emisión de papel moneda hasta pasar de 40 millones en circulación al inicio del conflicto a cerca de mil millones tres años después, y esa inflación galopante no se controlaría hasta 1907. El gremio cafetero, que soportaba además un impuesto a la exportación impuesto en plena caída de las cotizaciones internacionales, hervía. La devaluación había sido superior al 65% ya entre agosto de 1898 y agosto de 1899, antes de que estallara la guerra: el país entró a la contienda quebrado y salió arrasado.

La devastación política igualó a la económica. El Partido Liberal quedó debilitado como nunca antes, y el conservatismo se aseguró décadas de hegemonía. Pero también el gobierno vencedor había sido inestable: en julio de 1900, en plena guerra, los conservadores históricos derrocaron al presidente Manuel Antonio Sanclemente e instalaron al vicepresidente José Manuel Marroquín, un hombre de setenta y siete años que iba a firmar, tres años más tarde, el rechazo formal del tratado del canal. La estrategia liberal en la fase final del conflicto se había concentrado en ataques sorpresivos desde la costa Caribe y desde el propio departamento de Panamá, esencialmente liberal, lo que incrementó las hostilidades entre el Istmo y la Bogotá conservadora. Terminada la guerra, Colombia era un Estado con las arcas vacías, el telégrafo destrozado, el ejército agotado y las relaciones internas envenenadas. En esas condiciones tenía que negociar con Theodore Roosevelt.

El Tratado Herrán-Hay y el error de agosto

El 22 de enero de 1903 la Compañía Nueva del Canal firmó un acuerdo autorizando la venta al gobierno estadounidense de sus derechos y propiedades en el Istmo, con el compromiso explícito de no menoscabar la soberanía colombiana. Ese mismo día, Tomás Herrán, encargado de la legación colombiana en Washington, firmaba con el secretario de Estado John Hay el instrumento que debía autorizar a Estados Unidos a construir y operar el canal. Lo hizo bajo instrucciones expresas del gobierno de Marroquín de firmar aunque no se lograran mejores condiciones, temiendo que el retardo hiciera que Colombia lo perdiera todo. La conducción diplomática colombiana en Washington era, ella misma, un síntoma del colapso: a Herrán no se le contestaban las notas ni se le remitían las instrucciones que reclamaba.

El Senado de Estados Unidos ratificó el tratado a comienzos de 1903. En Bogotá, la reacción fue distinta. El texto cedía a Estados Unidos derechos de control sobre una franja de tierra a través del Istmo comprometiendo la soberanía nacional, y en agosto de 1903 el Senado colombiano lo rechazó unánimemente. Pesaron argumentos de soberanía, cálculos económicos y disputas políticas internas; el ministro estadounidense en Bogotá, Arturo M. Beaupré, había presionado con lenguaje que ligaba la ratificación al mantenimiento de buenas relaciones bilaterales, y esa presión, en un país recién salido de una guerra civil, tal vez encendió más rechazos de los que domesticó. Fuese cual fuera la mezcla de dignidad y miopía, el resultado fue rotundo: el tratado murió.

La reacción de Roosevelt fue inmediata y su vocabulario público, un documento en sí mismo. Se refirió a los colombianos como contemptible little creatures —despreciables criaturas— y se planteó dos caminos: retomar la opción por Nicaragua o apoyar activamente una separación panameña bajo protección estadounidense. Escogió el segundo.

La conspiración en Panamá

Manuel Amador Guerrero, médico de la Panama Railroad Company, comenzó a conspirar por la separación desde el momento en que se supo del rechazo del tratado. Traía además un agravio personal: había perdido una senaduría por maniobra electoral del hijo del presidente, Lorenzo Marroquín. Reunía las tres circunstancias que hacían de él el agente ideal para el proyecto: vínculo jerárquico con la empresa ferroviaria, redes políticas propias en el Istmo y resentimiento personal contra Bogotá. A su alrededor se articuló una junta que incluyó a José Agustín Arango, Federico Boyd, Nicanor A. de Obarrio, Manuel Espinosa, Carlos C. Arosemena, Tomás Arias y Ricardo Arias, y en cuyo entorno operaba, desde París y Nueva York, Philippe Bunau-Varilla, ingeniero francés y accionista de la compañía del canal, con acceso directo a la Casa Blanca.

La pieza militar era decisiva: el general Esteban Huertas, comandante de las tropas colombianas acantonadas en Panamá, aceptó no oponer resistencia y facilitar la operación. Se ha reportado que recibió por ello 25.000 dólares. El 3 de noviembre, en la mañana, los generales Juan B. Tovar y Ramón Amaya, enviados por Bogotá con refuerzos, llegaron a Ciudad de Panamá. Huertas los recibió, les permitió inspeccionar las tropas y horas después ordenó al capitán Marco Salazar que los arrestara junto con sus oficiales. Salazar cumplió con una escolta breve; los generales colombianos fueron conducidos al cuartel de policía sin oponer resistencia. En las calles de la ciudad se izó la bandera de la nueva República. El 4 de noviembre se proclamó formalmente la independencia y se designó a Bunau-Varilla ministro plenipotenciario del Estado naciente. El 6 se firmó el acta.

El bloqueo naval como acto de gobierno

Nada de lo anterior habría bastado para consumar la separación si Colombia hubiera podido responder militarmente. La imposibilidad de esa respuesta la garantizó el gobierno de Estados Unidos. El Nashville estaba fondeado en aguas de Colón desde antes del golpe; se anunció además que ocho buques más se dirigían al Istmo. Y, sobre todo, el Departamento de Estado declaró —menos de diez meses después de haber firmado el tratado del 22 de enero, que se comprometía a no menoscabar la soberanía colombiana— que las tropas colombianas no tendrían acceso ni a Colón, en la costa Caribe, ni a Ciudad de Panamá, en el Pacífico. La justificación pública fue la defensa de la Panama Railroad Company y del libre tránsito por el Istmo, invocando el Mallarino-Bidlack: el tratado que obligaba a Estados Unidos a garantizar la soberanía de Colombia fue utilizado para impedir que Colombia la ejerciera. Bogotá quedó bloqueada en ambos océanos.

Los intentos militares para recuperar el departamento se estrellaron contra el poder naval estadounidense. Los esfuerzos diplomáticos paralelos no obtuvieron mejor resultado: Washington reconoció al nuevo Estado con una celeridad extraordinaria en los días inmediatamente posteriores al 3 de noviembre, cerrando la puerta a cualquier revisión internacional del acto. El 18 de noviembre de 1903, Bunau-Varilla, en calidad de ministro plenipotenciario de Panamá —cargo que ocupaba desde hacía dos semanas y para un país que apenas existía—, firmó con John Hay el Tratado Hay-Bunau-Varilla, que cedía a Estados Unidos, en la zona del canal, derechos, poderes y autoridad equivalentes a los de un país soberano, excluyendo el ejercicio de esos derechos por parte de Panamá. Los términos que Colombia había rechazado en agosto por gravosos habían sido ampliamente superados en generosidad hacia Washington por el francés que decía representar al nuevo Estado. La operación estaba completa.

La lectura colombiana: derecho internacional y desamparo

Desde Bogotá, la interpretación del episodio se articuló muy pronto en clave jurídica. El proceder de Roosevelt fue calificado como violación de un tratado —el Mallarino-Bidlack— que hería de muerte el derecho público externo. Se invocó, como referencia doctrinal, el principio declarado el 17 de enero de 1871 a propósito del mar Negro: ninguna potencia puede por sí sola liberarse de las obligaciones de un tratado sin el previo consentimiento de la otra parte. Y se denunció que Roosevelt había organizado, con sus asesores y con los abogados de la Compañía del Canal, la compra de autoridades panameñas para facilitar la secesión.

Todo esto era exacto y, políticamente, inservible. Los objetivos estratégicos del poder norteamericano sobre el Istmo estaban determinados por la geografía, la técnica, la economía y el predominio militar, y quedaban cubiertos diplomáticamente por la Doctrina Monroe: personalidades distintas en la Casa Blanca solo habrían podido modificar el estilo, no la sustancia. Rafael Núñez, veinte años antes, había considerado inevitable ese dominio y reconocía haber intentado sin éxito obtener de las potencias europeas una garantía de neutralidad para el canal; las cortes europeas rehusaron sistemáticamente. Colombia llegó a 1903 sin respaldo diplomático multilateral posible, con un ejército exhausto, un Tesoro devastado, un ministro en Washington al que su propia cancillería no escribía, y un Senado que había preferido la dignidad al cálculo. La conjunción era irreversible.

Qué causó, en verdad, la separación

Explicar la pérdida de Panamá por un solo factor es empobrecerla. El autonomismo istmeño era una fuerza estructural, con casi un siglo de manifestaciones, agravios fiscales concretos —la renta ferroviaria—, distancia geográfica insalvable, fractura política con Bogotá y una tradición institucional propia que precedía a la República. Sin esa fuerza, la conspiración de Amador y Arango no habría tenido base social.

La debilidad colombiana era, a su vez, una condición sin la cual el desenlace no habría podido consumarse: un país que salía de tres años de guerra civil, con la moneda destruida, el telégrafo cortado, el Partido Liberal quebrado y el gobierno conservador dividido, no podía sostener una negociación exigente en Washington ni una respuesta militar rápida en el Caribe.

Pero fue la intervención estadounidense la que convirtió esos dos elementos —autonomismo y debilidad— en hecho consumado. Sin el Nashville en Colón, sin el bloqueo de ambos accesos al Istmo, sin el reconocimiento diplomático exprés, la junta separatista habría enfrentado una reacción militar que, por diezmado que estuviera el ejército, difícilmente habría contenido una operación de policía tan modesta como la del 3 de noviembre. Roosevelt no creó el separatismo panameño ni la debilidad colombiana; los aprovechó con precisión operativa. La responsabilidad estructural es compartida; la de que la secesión fuera irreversible en noviembre de 1903 es, principalmente, suya.

El cuerpo colombiano después de la amputación

En Bogotá, la pérdida abrió una crisis política que reordenó al país. Rafael Reyes asumió la presidencia en 1904 con la tarea doble de modernizar el Estado y gestionar el desastre diplomático. Su gobierno subdividió los antiguos estados soberanos —temiendo, con razón, la formación de núcleos regionalistas capaces de replicar el episodio panameño— y en 1908 dividió el país en 34 departamentos. Reyes intentó también, muy temprano, la vía diplomática de la normalización con Estados Unidos: el 28 de febrero de 1905 nombró un ministro plenipotenciario en Washington con el mandato explícito de restablecer el vínculo. La empresa fue políticamente costosa. En el ambiente colombiano de esos años, el solo intento de acercarse a Washington equivalía a una traición al honor nacional, y esa percepción contribuyó de manera decisiva a la caída de Reyes.

La pérdida y la guerra que la precedió tuvieron, sin embargo, un efecto paradójico sobre la política interna: empujaron a la oligarquía colombiana hacia un consenso en torno al modelo de desarrollo y a las formas de organización estatal, favoreciendo la conciliación entre facciones. Los reformistas y los conservadores disidentes que se habían opuesto al Tratado Herrán-Hay capitalizaron la separación para desacreditar el exclusivismo nacionalista y llevar al poder figuras afines a su programa. La República Conservadora que iba a extenderse hasta 1930 se organizó, en buena medida, sobre las cenizas del Istmo.

Externamente, el efecto fue de aislamiento. Colombia quedó desprestigiada, se distanció de Ecuador, Nicaragua y El Salvador, y estuvo a punto de entrar en guerra con Venezuela. Con Estados Unidos se instaló un congelamiento que iba a durar más de una década, alimentado por el desdén público de Roosevelt y por la magnitud de la ofensa.

El Respice Polum y la reparación imposible

La salida de ese congelamiento tuvo un nombre y una doctrina. Marco Fidel Suárez, canciller del gobierno de José Vicente Concha y luego presidente entre 1918 y 1922, encarnó el giro. Como canciller lideró en 1914 la firma del Tratado Urrutia-Thomson: el 6 de abril de ese año, en Bogotá, Colombia y Estados Unidos suscribieron un acuerdo por el cual Washington pagaría 25 millones de dólares como indemnización por la pérdida de Panamá y Bogotá reconocería la soberanía panameña. En el debate parlamentario de abril y mayo de 1914 los conservadores históricos, con Laureano Gómez entre ellos, se opusieron; Suárez condujo la campaña por la aprobación en el Congreso colombiano con la expectativa de la compensación y de la llegada de capital norteamericano.

El Senado de Estados Unidos, sin embargo, no ratificó el tratado. Durante años. En julio de 1916, el presidente Concha aludía todavía a esa demora en un contexto en que la neutralidad de ambos países en la Primera Guerra Mundial marcaba los tiempos de la relación bilateral. Fue en ese lapso cuando Suárez acuñó, como principio rector de la política exterior colombiana, la fórmula del Respice polum —mirar al norte, al Polo—: la aceptación explícita de que el destino geopolítico de Colombia pasaba por Washington. La doctrina no era el reconocimiento de una afinidad sino la lectura, sobria y quizá amarga, de una relación de fuerzas.

La ratificación llegó por vías tortuosas y con un ingrediente que la ensombreció: los intereses petroleros. Durante el proceso, las concesiones De Mares y Barco pasaron a manos de empresas norteamericanas, y la cuestión petrolera funcionó como argumento colombiano para desbloquear finalmente el tratado. La secuencia no fue estrictamente causal, pero sí simultánea y visible. El Congreso colombiano aprobó el tratado modificado por ley del 22 de diciembre de 1921, sancionada durante la presidencia de Jorge Holguín, y el canje de ratificaciones se produjo el 1° de marzo de 1922 en Bogotá, con la firma del canciller Antonio José Uribe. Casi veinte años después del 3 de noviembre de 1903, la cuenta se cerraba nominalmente.

El precio interno del cierre fue alto. Suárez, arquitecto de la reconciliación y del Respice polum, renunció a la presidencia en 1921 en medio de un ambiente político hostil y de la enemistad de figuras como Gómez. Los 25 millones de dólares, cuando finalmente llegaron, no aplacaron el resentimiento nacional ni repararon la relación bilateral en la forma que sus promotores habían imaginado.

Un trauma que dura

La separación de Panamá se instaló en la memoria colombiana como el episodio en el que se hicieron visibles, a la vez, la fragilidad del Estado y la naturaleza de la política internacional en el hemisferio. No fue un rayo en cielo sereno: fue el desenlace previsible —aunque no fatal— de una acumulación de agravios istmeños, de una guerra civil que había vaciado al país por dentro y de una decisión operativa tomada en la Casa Blanca. Que el desenlace pudiera haberse evitado con un Senado menos rígido en agosto de 1903, o con instrucciones más claras a Tomás Herrán, es una hipótesis razonable; que hubiera podido evitarse indefinidamente, dado el peso estructural de Estados Unidos sobre el Caribe, es mucho menos claro.

Del episodio salieron dos legados duraderos. Uno, doctrinal: el Respice polum organizó durante buena parte del siglo XX la política exterior colombiana en torno al vínculo con Washington, no como opción entre varias sino como reconocimiento de un dato geográfico y militar. Otro, sentimental: el antinorteamericanismo latente que atravesó la vida pública colombiana y que hizo, durante más de una generación, políticamente peligroso todo acercamiento visible a Estados Unidos. Los dos legados coexistieron, tensándose, en cada gobierno posterior, y siguen haciéndolo. La pérdida del Istmo, más que un accidente, funcionó como el momento en que Colombia aprendió —de la manera más cara posible— el lugar que le correspondía en el sistema interamericano que estaba naciendo. Ese aprendizaje, todavía hoy, no ha terminado de asimilarse.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

40 documentos · 59 fragmentos
01Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 23, 26, 513 citas
[1]y comercio, en septiembre de 1849, y además obtuvieron la cesión provi- sional de la isla. Previamente el país del norte había logrado firmar con Colombia el Tratado Mallarino-Bidlack, de amistad, comercio y navegación, el 12 de diciembre de 1846, mediante el cual se aseguraban ventajas en la eventual cons- trucción y…p. 23
[27]Su pasado. Su presente. Su Porvenir: Deseaba evitar toda participación de soberanía en la zona del canal […] Esa partici- pación era la debilidad del Tratado Herrán-Hay. Hice entonces una innovación en el derecho internacional. Decidí conceder a los Estados Unidos, en el interior de la zona, todos los derechos,…p. 26
[59]bajo la dirección del coronel Efraín Rojas Acevedo. Las concesiones petroleras Aunque las concesiones petroleras De Mares, en Barrancabermeja, y Barco, en el Catatumbo, habían sido declaradas caducas por las autoridades por razones de política internacional –entre las cuales estaba lograr la firma del Tratado con…p. 51
02War in Colombia: Made in U.S.A.Teresa Gutierrez, Sara Flounders, Rebeca Toledo, Andy McInerney (eds.) · 2003 · p. 391 cita
[2]Railroad Company was a steady supplier of such merchandise, and the proceeds were enough to pay for the company's own small hospital at Colon." In 1879, under the leadership of Ferdinand de Lesseps, the driving spirit in the successful construction of the Suez Canal which was completed in 1 869, a company of French…p. 39
03Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 271 cita
[3]of sovereignty in the department, rejected a treaty that would have allowed the United States to build the passageway. The following year, a second agreement faltered in the U.S. Senate, which was busy investigating allegations of corruption surrounding the Ulysses S. Grant administration. When Americans turned their…p. 27
04El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 5621 cita
[4]máquinas. Para proporcionar comodidades al personal directivo se hicieron grandes despilfarros. El constante cambio en la dirección y administración superiores con- tribuyó también no poco al incremento de los costos y a la lentitud de todas las actividades. Si ya las instalaciones habían devorado ingentes sumas, más…p. 562
05Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 811 cita
[5]de Suez, fracasó en su intento ¥ tras sucesivas prórrogas del gobierno colombiano para la entrega de la obra, fue disuelta en 1899. Los franceses, que trataben de proteger su inver sión, constituyeron la Nueva Compa- si de Canal de Paraea: que. permiso esten los traba- hasta e pytera dé cinco mi- Hors de francos. En…p. 81
06Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 181, 186, 1893 citas
[6]a nivel, que uno con esclusas, pero tal alternativa era más costosa y de difícil ejecu- ción. Tales dificultades se reflejaron no sólo en la demora en la construcción, sino en el flujo de ca- pitales que al comienzo fue abundante, pero que poco a poco comenzó a disminuir, lo que obligó a 425 E Junta Revolucionaria de…p. 181
[46]del Estado en la econo- mía y en los antiguos estados soberanos, los cuales en 1904 fueron completamente subyugados para evitar que se formaran, en Antioquia, Santander y Cauca, fuertes centros de presión regionalista que alimentaran brotes separatistas, como el que con- cluyó con la separación de Panamá. Más…p. 186
[54]transporte aéreo en América Latina. El gobierno de Suárez definió una política exterior colombiana abiertamente pronorteamericana (su lema: respice polum, mirar al norte), lo que correspondió en par- te a la nueva situación creada por la posguerra, cuando se acentuó la hegemonía económica de los Estados Unidos, y en…p. 189
07Notas de viaje: Colombia y Estados Unidos de AméricaSalvador Camacho Roldán · 2017 · p. 361, 3922 citas
[7]casas de habitación, estudios, etcétera) $ 87.500.000 3.º Excavaciones que aún faltaban (116.903.400 metros cúbicos), a razón de $ 1,25 por metro cúbico $ 146.200.000 4.º Canales de derivación, lago artificial, tajamar en Panamá y Colón, etcétera (suma en extremo baja) $ 40.000.000 5.º Interés sobre $ 100.000.000…p. 392
[42]por condiciones 362 Síndíice Círístc Rcniaó ineludibles que se dé franca entrada en la vida municipal, y aun en la nacional, al tercero de estos factores, al extran- jero residente, hasta ahora alejado de esas funciones; más educación en escuelas numerosas y mejor servidas al se- gundo, y que el cuarto restrinja su…p. 361
08¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 711 cita
[8]la presión militar estadounidense sobre el istmo, cuyo comercio no po día detenerse, también los hizo retroceder. Los conservadores históricos, por su parte, hacían su propia lucha al deponer al presidente Manuel Sanclemente en favor del vicepresidente José Manuel Marroquín en julio de 1 900, logrando así recuperar el…p. 71
09De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 471 cita
[9]los casos de México o Argentina- fueron reforzadas por el concordato y por un ULTRAINTOLERANClA 48 régimen conservador, rabiosamente antiliberal, que gobernaría al país desde 1885 hasta 1930. y los conservadores gobernaron de manera muy parecida a como lo habían hecho anteriormente los liberales, llevando a cabo una…p. 47
10De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 471 cita
[10]o Argentina- fueron reforzadas por el concordato y por un ULTRAINTOLERANClA 48 régimen conservador, rabiosamente antiliberal, que gobernaría al país desde 1885 hasta 1930. y los conservadores gobernaron de manera muy parecida a como lo habían hecho anteriormente los liberales, llevando a cabo una completa exclusión de…p. 47
11Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · p. 681 cita
[11]cuencia ldgica, una inflacién que encarecié las im- portaciones y estimuld la especulacion, factores que complicaron todavia mas el mal estado del pais. En estas circunstancias, el grupo liberal llamado «autonomista», encabezado por el general Rafael Uribe Uribe, promovid la guerra contra los conser- vadores, la cual…p. 68
12Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 3861 cita
[12]una Colombia enfrentada con siniestra regula- I ridad. Una Colombia que, en lugar de ir mitigando sus pa- siones con el paso de los años, va refinando con ellos el • ejercicio de la violencia, con el apoyo del avance técnico y / científico del armamento y con un hombre colombiano s cada vez más amañado con la aventura…p. 386
13Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 48, 74, 773 citas
[13]instante, Herrera comprende que todo esta perdido. Dolido en lo mas profundo de su ser, rompe sobre sus rodillas su es- pada victoriosa y capitula, dejando escapar aquella frase que se ha hecho célebre en los anales de nuestra historia: «La Patria por encima de los par- tidos». El tratado de paz se firma a bordo del…p. 48
[24]namé, aunque, claro esta, bajo sus propias condi- ciones. En situaciones normales, el rechazo de un tra- tado internacional no cierra la posibilidad de pro- ceder a otra negociacion y llegar posteriormente a una férmula equitativa. Asi lo sugirié el gobierno y el propio Congreso colombianos. Pero aqui se tra- taba de…p. 74
[30]cargo del batallén colombiano quedo el coronel Torres. La llegada de esas tropas colombianas precipit6 los acontecimientos separatistas. La presencia del buque norteamericano y el anuncio de que ocho buques mis se dirigian a Panamé, animé a los in- surrectos. El general Huertas, luego de permitir que los generales…p. 77
14Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 281 cita
[14]cuyo balance fue aterrador: en 220 combates se enfrentaron 75.000 soldados del Gobierno conservador y otro tanto de liberales, la mayoría constituidos en guerrillas. Estos sufrieron varias derrotas, pero la mayor e irreversible, fue la de la batalla de Palonegro, la más larga y mortífera, que duró 16 días (entre el 11…p. 28
15Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 2192 citas
[15]las cotizaciones internacionales. La difícil situación venía siendo confrontada con desacierto y arbi- trariedad por el gobierno que, al imponer en tales momentos un impuesto a la exportación, despertó la activa oposición del gre- mio cafetero. El gobierno se hallaba hundido, además, en una desmedida corrupción…p. 219
[16]las cotizaciones internacionales. La difícil situación venía siendo confrontada con desacierto y arbi- trariedad por el gobierno que, al imponer en tales momentos un impuesto a la exportación, despertó la activa oposición del gre- mio cafetero. El gobierno se hallaba hundido, además, en una desmedida corrupción…p. 219
16Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 2781 cita
[17]y que se tradujo en una devaluación superior al 65% en el período de agosto de 1898 a agosto de 1899. En octubre de este año comenzó la Guerra de los Mil Días, y el Gobierno multiplicó aceleradamente la emisión de billetes, hasta niveles insólitos. De los $40 millones en circulación que había a comienzos de la guerra…p. 278
17Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 149, 154, 157, 1614 citas
[18](1859-1940), ingeniero francés reclutado por Lesseps para la construcción del Canal. En Estados Unidos alienta la conspiración separatista de noviembre de 1903. En seguida es nombrado ministro en Washington de la nueva república. 134 Nueva Historia de Colombia. Vol. I Carta de Carlos Martínez Silva, ministro de…p. 149
[28]equipo de sanidad de la Compañía. Pero en las recientes elecciones, Lorenzo Marroquín, hijo del presidente de Colombia, le había birlado una senaturía, mediante hábil maniobra electoral (para elegir por cierto en su lugar y precisamente al doctor Juan B. Pérez y Soto) y esto dejó a Amador profundamente resen- tido…p. 154
[29]tro- pas, como se ha visto, y después de los saludos protocolarios de rigor, se tras- ladó junto con el gobernador Obaldía al cuartel llamado de Chiriquí, donde examinó el parque y se hizo reconocer por las tropas del batallón Colombia. Después examinó desde las bóvedas la flotilla colombiana surta en la rada, al-…p. 157
[40]Panamá se integró a Colombia, de igual manera como as- piró la actual República Dominicana a formar parte de la Gran Colombia, en los albores del siglo pasado. Con ra- zón se habla de la separación de Pa- namá como de la extinción de una an- terior unión. Muchos fueron los co- natos de rompimiento en la vincula- ción…p. 161
18Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 232, 2362 citas
[19]p. 32. 214 Part Three. The Winning of the Peace reform forces, especially prominent dissident Conservatives, found themselves on the losing side of the canal treaty debate, they were ultimately able to tum the issue of the loss of Panama, which occurred soon after the Senate's rejection of the treaty, to great…p. 232
[32]the New Panama Canal Com- pany and the backing of the United States government. Colombian military and diplomatic efforts to recover the lost department ended in failure, thwarted by United States naval units and Washington policy makers. The loss of Panama was partly a consequence of the War of the Thousand Days, for…p. 236
19Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 112, 242, 3073 citas
[20]though technologically com- plex, was already 40 percent completed thanks to the prior efforts of Lesseps. The Hay- Herr á n Treaty was ratified in early 1903 by the United States Sen- ate but was rejected by the Colombian Senate. Colombians worried about the loss of sovereignty over Panama, as their nation was…p. 242
[22]Conservative elite who looked derisively on the culture, traditions, and political affiliations of the coastal residents, who gravitated toward Liberal Party principles and priorities. Panamanians had never felt fully integrated into the Colombian national ethos. The capital city of Colombia was distant and foreign to…p. 112
[47]of History established 1903 Panama separates from Colombia with U.S. backing Gold standard established for currency Carlos Cuervo M á rquez publishes Apuntaciones sobre los orígenes del pueblo Chibcha Colombian Chronology, 1810–2022 291 Year Politics Society and Economy Culture and Science 1904 Rafael Reyes is…p. 307
20Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1441 cita
[21]casi nada de Bogotá en servicios sociales que mejoraran la vida de la gente (hospitales, escuelas, vías e infraestructura básica). Por lo tanto, en agosto de 1903, cuando el Senado colombiano rechazó unánimemente el Tratado Herrán-Hay y los planes para la construcción del canal se derrumbaron, algunos panameños se…p. 144
21Biografía del CaribeGermán Arciniegas · 2016 · p. 700, 7052 citas
[23]del tratado abriría dos caminos: o la construcción del canal por Nicaragua… o la construcción por Panamá después de la separación y declaración de independencia del istmo bajo la protección de los Estados Unidos, como sucedió en Cuba…». Se inflama el debate en Bogotá. Las notas del secretario de Estado caen como una…p. 700
[31]mil dólares. El 24 se envía el tratado en el barco que sale de Nueva York para Colón. El buque llega a Colón el 1 de diciembre. El 2 aprueba el tratado el gobierno de Panamá. El 4 se devuelve con todos los sellos. El 7 Roosevelt abre el Congreso con un mensaje en donde cuenta lo que ha pasado. Aunque el escándalo de…p. 705
22Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 811 cita
[25]desautorizaci ó n oficial de algunas de sus actuacio nes. Negocio de tanta gravedad y que compromet í a intereses tan vitales del pa í s fue dejado en las manos de un secretario, don Tom á s Herr á n, hombre apocado, quien carec í a de suficiente auto ridad y a quien ni siquiera se le contestaban sus notas, ni se le…p. 81
23Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 66, 1202 citas
[26]ringleader of both the successful and illegal coup of July 31, 1900, and of the unsuccessful and also illegal coup attempt of August 31, 1901. In spite of all that, Marroquín had the forbearance and good sense to make Martínez Silva head of the diplomatic mission charged with negotiating a Panama canal treaty with the…p. 66
[49]in their fight against Conservatism. On the twenty-sixth of January, and unbeknownst to Conservatives, Bogotá’s Ma- sonic lodge rewarded one Antonio Rincón Gálvis for saving the life of Gómez, who was at the point of drowning in a river near the resort town of Ana- poima. 65 Animosity between Gómez and Suárez became…p. 120
24Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 15, 127, 1743 citas
[33]La expansión norteamericana afec- tó también a Colombia, al estimular la escisión de Panamá, con la finalidad de apoderarse del Canal. La interven- ción norteamericana fue el resultado del fracaso de sus gestiones con Co- lombia para construir un canal. Al ser rechazado por el Congreso colombia- no el tratado…p. 127
[39]ineludible tal desenlace, lo mismo que Núñez. Un vicecónsul inglés en Cartagena repor- tó una conversación con él a principios de 1893, en que le preguntaba si no te- mía que un día los Estados Unidos to- maran el Istmo. «Eso es inevitable —fue la respuesta de Núñez—, ellos tienen que dominar a toda la América, y en…p. 174
[55]entre 1918 y 1922, buscó la normalización en las relaciones con Washington y la consi- guiente apertura de créditos y de in- versión norteamericana para Colom- bia. La eventual explotación de petró- leos se encontraba en un momento de- cisorio a la cual aspiraban varias em- presas norteamericanas e inglesas, teniendo…p. 15
25Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 4191 cita
[34]Washington permission to construct a canal across the isthmus and to gain effective authority over the territory surround- ing the canal, President Theodore Roosevelt took advantage of both the insurrection and the Colombian government's weakness in the aftermath of the War of the Thousand Days to intervene. Having…p. 419
26Historia abierta del arte colombianoMarta Traba · 2016 · p. 1031 cita
[35]Panamá ” y con sus asesores y los abo- gados de la Compañía del Canal, organizó la compra de autoridades panameñas para la secesión». Los Estados Unidos, «aliado eventual y egoísta», como lo califica Bolívar, que se habían opuesto desde el Congreso de Pa- namá planeado por el Libertador en 1826, a toda posible…p. 103
27Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · p. 172 citas
[36]popular cada cuatro años. Su denominación como República de Co- lombia fue propuesta por el general Simón Bolí- var durante el congreso de Angostura en 1819, como homenaje al descubridor Cristóbal Colón. Desde esa fecha hasta 1831 la República de Co- lombia comprendía todo el territorio que abarca- ba el antiguo…p. 17
[37]popular cada cuatro años. Su denominación como República de Co- lombia fue propuesta por el general Simón Bolí- var durante el congreso de Angostura en 1819, como homenaje al descubridor Cristóbal Colón. Desde esa fecha hasta 1831 la República de Co- lombia comprendía todo el territorio que abarca- ba el antiguo…p. 17
28Idola ForiCarlos Arturo Torres · 2016 · p. 1191 cita
[38]del mar Negro, el 17 de enero de 1871, «que ninguna potencia puede por sí sola libertarse de las obligaciones de un tratado, o modificar sus estipulaciones sin el previo consentimiento de la otra parte contratante y por medio de arreglos amigables». Eliminar el sentido del honor de las relaciones interna- cionales,…p. 119
29Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 1751 cita
[41]norteamericanas. Lo que vino lue- go, la pérdida de Panamá, tuvo suficiente elo- cuencia para hablar por sí mismo. Dicho sector del territorio patrio había hecho parte desde los tiempos del virreinato de la Nueva Granada y se había integrado voluntariamente a Colombia desde la tercera década del siglo XIX. Tras la…p. 175
30Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 471 cita
[43]1 823 habían sido exped idas 170 leyes sob re el impuesto de la sal y que en ese mo- m e nto regían 89. Por un tiempo la renta del Ferrocarril de Panamá fue el t ercer ingreso. No obstante, se convirtió en fu ente de los agravios como pudo comprobarse en los ep isodios de la separac i ón en 1903. La d escentra li…p. 47
31Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 241 cita
[44]Real Audiencia de Panamá, tal como aparecía en la Ley 4, título 15, del libro segundo de las Leyes Municipales de España. No podía ser olvidado que Pana - má había sido sede de Gobierno Superior, Comandancia General, Superintendencia de Hacienda y de Cruzada, Subdelegación de Correos y había tenido todas “las…p. 24
32Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 2151 cita
[45]was written and signed by both parties. Philippe Buneau-Varilla, the French promoter of the Panama Canal project, was credentialed as the official minister in Panama, and the Panama- U.S. Canal Treaty was ratified in early 1904. Work on the project ensued immediately thereafter, and the canal was opened to traffic in…p. 215
33El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 851 cita
[48]del Estado colombia- no se desenvolvió la lucha política de la segunda mitad del siglo XIX. El equilibrio de las fuerzas hacía inevitables las guerras. Como éstas nunca se llevaban hasta sus últimas conse- cuencias --el aniquilamiento del vencido, debido, entre otras cosas, al alto grado de partici- pación directa de…p. 85
3430 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 1611 cita
[50]de veintidós de diciembre de mil novecientos veintiuno, por las presentes ratifico y confirmo dicho Tratado ya modificado, en todos y cada uno de sus artículos. En fe de lo cual, he dispuesto que se fije en las presentes el sello de la República. Firmado y sellado de mi mano, en la ciudad de Bogotá, hoy primero de…p. 161
35Arrogant Diplomacy: U.S. Policy Toward Colombia, 1903-1922Richard L. Lael · 1987 · p. 11 cita
[51]title: Arrogant Diplomacy: U.S. Policy Toward Colombia 1903-1922 author: Lael, Richard L. publisher: Scholarly Resources, Inc. isbn10 | asin: 0842022872 print isbn13: 9780842022873 ebook isbn13: 9780585196367 language: English subject United States--Foreign relations-- Colombia, Colombia--Foreign relations-- United…p. 1
36Historia de Colombia. La República de Colombia IISalvat Editores (Juan Salvat, Roberto García Rojas, directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico); con colaboraciones de Arturo Alape, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Marco Palacios, Álvaro Tirado Mejía, entre otros · 1986 · p. 331 cita
[52]ademas de los beneficios de mercado. En el plano de las consideraciones la cuestién parecia presentarse como una especie de alternativa entre la negativa a la negociacion o la aceptacién de ésta con el riesgo de caer en la politica de protectorado. Pero frente a estas alternativas se crefa posible llegar a un acuerdo…p. 33
37Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1771 cita
[53]esta elecci ó n (un candidato disidente tuvo unos pocos votos), aun que muchos, como los liberales Benjam í n Herrera y Alfonso L ó pez l ’ umarejo y los republicanos Eduardo Santos y Luis Eduardo Nieto t Caballero, apoyaron a un conservador disidente, el poeta Guillermo Valencia. Al terminar la Primera Guerra…p. 177
38Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 1131 cita
[56]vez y por todas y para siempre, a ser un revolucionario con las armas, pero no he renunciado a ser un revolucionario y un agitador en el campo de las ideas”, dijo en uno de sus enérgicos discursos en el Congreso 113. Uribe Uribe fue un general insurgente, se desmovilizó y dejó las armas después de la Guerra de los Mil…p. 113
39Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 411 cita
[57]SUCESOS, 195. 53. Ibid., 46–47. EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:29:01 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:29:01 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to…p. 41
40Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 501 cita
[58]principales instituciones financieras del país y que negociaban en la época con Pedro A. López y compañía. Laureano Gómez se casó con María Hurtado, la sexta de once hijos de Simón Hurtado, un humilde nativo de Popayán quien mediante trabajo y suerte se convirtió en un rico hombre de negocios. Don Simón se vino a…p. 50