Nicolás Rodríguez Bautista
Constitución de 1991
La biografía
Cuando el M-19 entregó las armas en marzo de 1990 y el EPL, el PRT y el Quintín Lame lo siguieron entre 1991 y 1992, la Asamblea Nacional Constituyente parecía la puerta por la que Colombia dejaría atrás sus guerras. Dos organizaciones no cruzaron esa puerta: las FARC y el Ejército de Liberación Nacional. Del segundo grupo, y desde entonces hasta bien entrado el siglo XXI, la figura orgánica que le dio continuidad y rostro fue Nicolás Rodríguez Bautista, conocido en la insurgencia como Gabino. Su biografía condensa por qué el ELN se negó a firmar cuando otros firmaron, por qué esa negativa no fue mera intransigencia ideológica y por qué la organización que él terminó comandando permaneció medio siglo en armas sin que ningún gobierno lograra sentarla a un cierre. Gabino no es el fundador del ELN ni su ideólogo mayor: es el administrador de sus contradicciones. En esa función menos brillante, pero más duradera, reside su lugar en la historia colombiana del último medio siglo.
Línea de vida
- 1964
Incorporación al ELN en San Vicente de Chucurí
Leer contexto
Gabino se sumó al ELN muy joven, en el ciclo inicial de la organización, en la misma región donde había operado la guerrilla liberal de Rafael Rangel. Su origen campesino y su vínculo con la tradición gaitanista local lo distinguieron de los cuadros urbanos trasplantados al monte.
- 1973
Supervivencia a la Operación Anorí
Leer contexto
La Operación Anorí casi exterminó al ELN, causando la pérdida de más de la mitad de sus efectivos. Gabino sobrevivió al golpe y permaneció en la organización durante el período más crítico de su historia, cuando la estructura quedó reducida a grupos dispersos de sobrevivientes.
- 1978
Protagonismo en el proceso de Replanteamiento
Leer contexto
Tras la Primera Reunión Urbana Nacional (1977) y la Segunda Reunión Nacional de Responsables (1978), Gabino se consolidó como cuadro militar del interior santandereano junto a Manuel Pérez Martínez, formando la dupla que gobernaría al ELN durante casi dos décadas.
- 1986
Expansión del ELN y auge petrolero de Arauca
Leer contexto
Entre 1983 y 1986 el ELN multiplicó por cinco su número de combatientes, superando los 600 guerrilleros. El Frente Domingo Laín, operando en la región petrolera de Arauca, extorsionó y secuestró a empleados de las constructoras del oleoducto Caño Limón-Coveñas, generando recursos sin precedentes para la organización.
- 1989
II Congreso del ELN: consolidación como segundo hombre
Leer contexto
En el II Congreso de diciembre de 1989, documentado en la Carta Militante núm. 15, Gabino quedó consolidado como segundo hombre del Comando Central junto a Manuel Pérez y Antonio García. El Congreso se realizó en medio de la tensión provocada por el asesinato del obispo Jesús Armando Jaramillo por parte del Frente Domingo Laín.
- 1991
Rechazo a la Asamblea Constituyente y renovación de la guerra
Leer contexto
El ELN, junto con las FARC y la fracción del EPL de Francisco Caraballo, integró la Tripartita y rechazó los acuerdos de paz que exigían el desarme. Mientras el M-19, el EPL mayoritario, el PRT y el Quintín Lame se desmovilizaban y participaban en la Constituyente, el ELN renovó su declaración de guerra al Estado.
- 1995
Primera aparición diplomática internacional: gira por Europa
Leer contexto
El 8 de noviembre de 1995, Gabino y Antonio García se reunieron con el agente alemán Werner Mauss, lo que derivó en una gira de seis meses por Europa. Fue la primera aparición sostenida de Gabino en el escenario diplomático internacional, en el marco de los contactos exploratorios con el gobierno de Ernesto Samper.
- 1998
Asunción del mando máximo del ELN tras la muerte de Manuel Pérez
Leer contexto
Con la muerte de Manuel Pérez Martínez el 14 de febrero de 1998, Gabino asumió la conducción máxima del ELN, cargo que ejercería durante las siguientes décadas y desde el cual participó en todos los procesos de negociación con los gobiernos de Pastrana, Uribe, Santos y posteriores.
San Vicente de Chucurí: la tierra de un guerrillero
Gabino nació y creció en San Vicente de Chucurí, en la vertiente santandereana que baja del Magdalena Medio hacia los cultivos de cacao y los primeros pozos petroleros del país. La región no era una geografía neutra. Allí había peleado, en los años de La Violencia, la guerrilla liberal de Rafael Rangel, uno de los comandantes gaitanistas del centro-oriente colombiano, que se acogió a la amnistía de Rojas Pinilla en agosto de 1953 y murió el 23 de julio de 1960 sin llegar a integrarse jamás al ELN. Pero Rangel dejó huella: combatientes desmovilizados que conservaban armas escondidas, corredores de monte memorizados y una tradición oral de resistencia que los curas y maestros liberales del pueblo reproducían como si fuera catecismo civil.
Cuando el ELN se instaló en Simacota, Santa Helena del Opón y San Vicente de Chucurí a comienzos de los años sesenta, ese sustrato le fue decisivo. El grupo fundador —Fabio Vásquez Castaño, Víctor Medina Morón, Ricardo Lara Parada, Heriberto Espitia y los campesinos reclutados en las veredas— no llegó a un territorio virgen: llegó a un territorio con memoria guerrillera. Los primeros combatientes locales provenían de familias liberales y comunistas, eran hijos de dirigentes campesinos o herederos directos de los alzados de Rangel. Al menos una de las compañeras de armas del viejo caudillo, La Mona Mariela, se sumó a la fundación del ELN. Los remanentes rangelistas aportaron tácticas, contactos, escondites.
Gabino pertenece a esa segunda generación campesina que absorbió el relato familiar de la guerrilla liberal antes de encontrarse con el vocabulario nuevo —cubano, sacerdotal, camilista— que traería el ELN. La tradición gaitanista de San Vicente de Chucurí estaba viva cuando él era adolescente, y su vinculación temprana con ese ambiente político quedó consignada en la entrevista que él mismo concedió para ELN: una historia contada a dos voces, publicada en 1996. Esa continuidad importa: explica por qué Gabino nunca fue un cuadro urbano trasplantado al monte, sino un combatiente formado en el mismo suelo donde el ELN se hizo guerrilla. Cuando otros dirigentes fueron abatidos, capturados o desertaron, él siguió allí porque, en un sentido literal, allí había nacido.
Ingreso al ELN y ascenso en la sombra
Gabino se sumó al ELN muy joven, en el ciclo inicial de la organización, y su carrera transcurrió durante quince años en un segundo plano. La primera década del ELN fue de crecimiento explosivo seguido de catástrofe. La Operación Anorí, en 1973, casi lo aniquiló: el Ejército aisló y persiguió a las columnas en el nordeste antioqueño y les infligió una pérdida de más de la mitad de los efectivos. Lo que sobrevivió fue una organización disminuida, sospechosa de sí misma, marcada por los fusilamientos internos que el mando de Fabio Vásquez había ordenado contra disidentes reales o supuestos. Ese autoritarismo del fundador —su desconfianza estructural en sus propios camaradas— hipotecó la capacidad del ELN de resolver por medios políticos sus diferencias internas y dejaría secuelas que tardarían décadas en cicatrizar.
En 1977 se sumó el llamado Febrerazo, o Anorí urbano: un golpe policial que desmontó buena parte de la red de apoyo del ELN en Bogotá y otras ciudades. Al año siguiente, en 1978, el jefe nacional de la Red Urbana, José Manuel Martínez Quiroz, fue capturado, torturado y asesinado en instalaciones del Batallón de Inteligencia y Contrainteligencia Charry Solano. La organización quedó reducida a unos pocos grupos de sobrevivientes.
De esa hondonada emergió una corriente renovadora denominada Replanteamiento, que impulsó la Primera Reunión Urbana Nacional en 1977 y la Segunda Reunión Nacional de Responsables en 1978. En ese proceso ganó protagonismo el sacerdote español Manuel Pérez Martínez, el cura Pérez, que había ingresado al ELN a finales de los años sesenta junto con José Antonio Jiménez y Domingo Laín Sáenz. Los tres habían militado en el grupo Golconda, trabajado en barrios pobres de Cartagena y sido expulsados del país por el gobierno colombiano, tras lo cual regresaron clandestinamente para incorporarse a la guerrilla. Con Pérez a la cabeza de la reconstrucción política y Gabino consolidándose como cuadro militar del interior santandereano, la dupla que gobernaría al ELN durante casi dos décadas empezó a formarse.
El triunfo de la Revolución Sandinista en 1979 les dio aire. Los militantes reconocieron entonces, en sus propios documentos internos, que la lejanía respecto a las luchas de las masas los había conducido a una situación de cuasi derrota. Reclutaron en sectores de cristianos de base, sindicalismo independiente, campesinado costeño y algunos círculos estudiantiles. Entre 1983 y 1986, el ELN multiplicó por cinco el número de combatientes: pasó de un puñado a más de 600 guerrilleros sin contar las estructuras urbanas, y abrió frentes en Valle del Cauca, Huila, Chocó, Boyacá, Santander, Cesar, Antioquia, Guajira y Cauca. Fue el renacimiento. Y fue, sin que nadie lo dijera todavía, la aparición de la geografía sobre la que Gabino construiría su poder futuro.
Caño Limón: el petróleo que rehízo al ELN
En julio de 1983, Occidental Petroleum anunció el descubrimiento de petróleo en Caño Limón, Arauca. La inversión inicial había sido de 70 millones de dólares; las reservas confirmadas alcanzaban hasta mil millones de barriles y convertían al hallazgo en uno de los más importantes del mundo en los quince años previos. Colombia dejó de ser importador y volvió a ser exportador de crudo. La producción nacional saltó de unos 265.000 a 480.000 barriles diarios. En 1986 comenzaron las primeras exportaciones desde el oleoducto Caño Limón-Coveñas, ochocientos kilómetros construidos en tiempo récord por consorcios que incluían a la alemana Mannesmann y la italiana Sicim.
Lo que para el Estado colombiano fue una bendición fiscal, para el ELN fue una infraestructura vulnerable en medio de un piedemonte llanero mal gobernado. El Frente Domingo Laín, bautizado en homenaje al sacerdote español muerto en combate, extorsionó y secuestró a empleados de las empresas constructoras, y de allí extrajo recursos económicos de una magnitud desconocida hasta entonces en la historia de la organización. En el mismo período, entre 1979 y 1988, el ELN protagonizó 27 de las 39 acciones bélicas contra el Ejército y la Policía en Arauca. La bandera política era la defensa de la soberanía nacional sobre los recursos petroleros, sintetizada en la campaña Despierta Colombia nos están robando el petróleo. La bandera económica, más silenciosa, era que aquel frente disponía de fondos propios en cantidades que ningún otro frente del ELN podía igualar.
Aquí empieza la contradicción que definirá la trayectoria de Gabino. La renta petrolera araucana salvó al ELN de la extinción y financió su expansión nacional. Pero también creó dentro de la organización un frente demasiado rico para ser gobernado desde arriba. El Domingo Laín se convirtió en un poder autónomo, con caja propia, disciplina propia y agenda propia, y a partir de ahí la Dirección Nacional dejó de mandar en el sentido pleno del verbo: negoció con sus propios frentes tanto como con el enemigo.
El II Congreso de 1989: el mando compartido y su precio
El punto álgido de esa tensión llegó en torno al II Congreso del ELN, celebrado en diciembre de 1989. El escenario político nacional estaba cambiando a toda velocidad: el M-19 acababa de firmar su desmovilización, la Séptima Papeleta empezaba a convocar la asamblea constituyente y el gobierno de Virgilio Barco desplegaba su política de reinserción. Dentro del ELN, la pregunta era si la organización debía sumarse a esa ola o resistirla.
Antes de que el Congreso deliberara, el Frente Domingo Laín cometió el gesto que definiría el tono de la reunión: asesinó al obispo de Arauca, Jesús Armando Jaramillo, con el argumento de que había incurrido en delitos contra la revolución. La lista de cargos era extensa: relación personal con el intendente militar, defensa de las multinacionales petroleras, manifestación de pesar por militares muertos, silencio ante la muerte de campesinos, aprovechamiento personal de dineros de las compañías petroleras. Detrás del acto había, además, un mensaje interno: el frente más poderoso del ELN quería presionar al Congreso respecto a la presencia de Manuel Pérez en la Dirección Nacional y a lo que su liderazgo representaba en términos ideológicos y políticos.
El Congreso no expulsó al Domingo Laín ni sancionó a sus comandantes. Confirmó a Manuel Pérez en la cúspide y consolidó la posición de Gabino como segundo hombre, con Antonio García también en el Comando Central. Se documentó todo en la Carta Militante número 15. Pero el mensaje profundo del episodio fue que la Dirección Nacional coexistiría con un frente capaz de matar obispos por su cuenta y de no rendir cuentas por ello. Esa fue la arquitectura que Gabino heredaría, y esa fue la razón estructural por la que su mando futuro sería, más que dirección, arbitraje.
Frente a la Constituyente: el no que definió una época
El gobierno de César Gaviria, iniciado en agosto de 1990, dio continuidad al modelo Barco: reconocimiento mutuo de legitimidad, negociación orientada a la desmovilización y compromiso gubernamental de reforma política. Sobre esa lógica se desmovilizaron el EPL, el PRT y el Movimiento Armado Quintín Lame, cuyos procesos habían comenzado bajo Barco y culminaron con Gaviria. Los exguerrilleros del M-19 y del EPL cruzaron a la política legal y algunos participaron en la Asamblea Nacional Constituyente convocada por decretos de Estado de Sitio bajo Barco y Gaviria, avalados por la Corte Suprema.
El ELN no cruzó. Junto con las FARC y con la fracción del EPL encabezada por Francisco Caraballo que rechazó la desmovilización, integró la llamada Tripartita, que se opuso al diálogo con el gobierno dentro de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar. La lectura oficial elena fue que los acuerdos que exigían el desarme no eran acuerdos de paz sino de rendición, y que la apertura democrática de 1991 era insuficiente frente al modelo económico y militar que el país estaba consolidando. La lectura menos declarada tenía que ver con el momento organizativo: el ELN estaba en pleno crecimiento militar y económico, con un aparato en expansión y frentes recién abiertos. Desarmarse en ese punto habría sido interrumpir un ciclo ascendente por una promesa institucional.
Gabino todavía no era el primero. Manuel Pérez seguía al mando, y era su voz la que resonaba en los comunicados. Pero la heterogeneidad de la guerrilla colombiana —una constatación política de esos años— impidió que las organizaciones armadas presentaran una propuesta conjunta y facilitó el modelo de paz parcelada que el gobierno había estrenado con el M-19. El ELN quedó fuera. Y esa exterioridad, elegida en 1990, se convertiría en la marca estructural de las dos décadas siguientes.
Los diálogos con Samper: cartas, giras y el affaire Mauss
El siguiente ciclo negociador comenzó a mediados de 1994, con Ernesto Samper apenas instalado y su gobierno pronto acorralado por el escándalo del Proceso 8.000. Desde julio de ese año, los tres principales dirigentes del ELN —Manuel Pérez, Nicolás Rodríguez Bautista y Antonio García— intercambiaron cartas con el Alto Comisionado para la Paz, Carlos Holmes Trujillo, y dirigieron comunicaciones al propio presidente. Fue el primer contacto formal, aunque exploratorio, entre la organización y un gobierno colombiano después del rechazo de la Constituyente.
El canal se profesionalizó cuando entró en escena Werner Mauss, agente alemán convocado por su gobierno a solicitud de la Conferencia Episcopal Alemana para servir de puente con el ELN, con el que tenía relaciones previas de amistad y confianza. El 8 de noviembre de 1995, Mauss se reunió directamente con Gabino y con Antonio García en una zona rural colombiana. De ese contacto salió el compromiso de organizar una gira de seis meses por Europa, con participación de dirigentes elenos, para dialogar con actores internacionales sobre el futuro del país. Gabino, como segundo hombre en la jerarquía, formó parte de la gira a Alemania. Era su primera aparición sostenida en el escenario diplomático.
El canal alemán reventó el 14 de noviembre de 1996, cuando Mauss y su esposa fueron detenidos en el aeropuerto José María Córdova de Rionegro, acusados de secuestro extorsivo y falsedad en documento. La detención había sido propiciada por informaciones suministradas por el entonces gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez, y por su secretario de Gobierno, Pedro Juan Moreno. El episodio dejó una lección política que resonaría años después: la mediación internacional con el ELN podía descarrilar por decisiones internas colombianas, y no todos los actores del Estado estaban interesados en que ese descarrilamiento se evitara.
Paralelamente, el gobierno Samper había reconocido como voceros oficiales a Francisco Galán y Felipe Torres, dirigentes elenos capturados y recluidos en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí. La figura del vocero preso —insurgente encarcelado que negocia en nombre de una organización libre— se volvería una constante del proceso con el ELN. Cumplía dos funciones: le permitía al gobierno hablar con la guerrilla sin sacar a nadie del monte, y le permitía al ELN mantener su cúpula militar intacta mientras discutía por interpuestas personas.
Viana y Maguncia: la ventana que se abrió con Pastrana
En febrero de 1998, el gobierno colombiano y el ELN firmaron en España el Preacuerdo de Viana, llamado así por el palacio donde se celebró la reunión. El acuerdo español fue el primero que convocó formalmente a una Convención Nacional por la Paz, la Democracia y la Justicia Social, con una reunión preparatoria prevista para junio de ese año a tres bandas: tres delegados del gobierno, tres del ELN y tres de la Comisión de Conciliación Nacional. España fungió como facilitador; México, Costa Rica y Venezuela acompañaron el proceso.
Y entonces sobrevino la fractura biográfica que cambiaría el equilibrio del ELN. El 14 de febrero de 1998, Manuel Pérez Martínez murió. El cura Pérez había pasado cerca de treinta años en la guerrilla y había comandado a la organización durante un tramo significativo de ese tiempo. Su figura combinaba autoridad moral —era sacerdote, extranjero, ligado al mundo cristiano de base— con capacidad política de arbitraje entre corrientes internas. Su muerte, sobrevenida justo cuando se abría la ventana negociadora más promisoria en años, dejó al ELN sin el nodo humano que había permitido sostener la unidad interna durante la reconstrucción. En ese vacío ascendió Gabino.
El segundo hito del ciclo fue el Acuerdo de la Puerta del Cielo, firmado el 12 de julio de 1998 en un convento medieval de Maguncia, Alemania, entre el ELN y representantes de la sociedad civil colombiana. Ambas partes se comprometieron a iniciar un proceso de paz, a investigar y proponer temas de cambio estructural o parcial y a apoyar la Convención Nacional. El matrimonio Mauss, que había recuperado libertad tras el episodio de Rionegro, estuvo presente en Maguncia y jugó un papel en la logística. El acuerdo generó expectativas nacionales considerables.
Andrés Pastrana ganó las elecciones ese mismo año, y su gobierno recibió el proceso en marcha. El 7 de octubre de 1998, el Alto Comisionado Víctor G. Ricardo se reunió con Óscar Santos, miembro del Comando Central, en las montañas de San Francisco, Antioquia. Acordaron iniciar diálogos y posibilitar la Convención. Los días 11 y 12 de octubre se realizó una reunión preparatoria en el Valle del Río Verde, en el oriente antioqueño, con Francisco Galán y Felipe Torres portando salvoconductos desde Itagüí.
Machuca: el sabotaje interno del proceso
Seis días después de la reunión preparatoria de Río Verde, el 18 de octubre de 1998, el Comando Cimarrón del Frente José Antonio Galán del ELN dinamitó el oleoducto Colombia en inmediaciones del corregimiento de Machuca, municipio de Segovia, Antioquia. La explosión causó la muerte de 84 personas, en su mayoría afrodescendientes, dejó 34 sobrevivientes con lesiones graves por quemaduras y al menos tres desaparecidos. Fue el hecho más notorio de ataques contra bienes que contienen fuerzas peligrosas en toda la historia del conflicto colombiano.
Machuca no fue un accidente táctico. Fue la manifestación pública de la ecuación que la biografía de Gabino no lograría resolver: los frentes más poderosos del ELN —los del petróleo, los del nororiente, los que habían crecido con la renta de Caño Limón— se habían alejado sustancialmente de la línea de diálogo representada por el COCE y los voceros presos de Itagüí. Mientras Gabino y su entorno próximo negociaban una Convención Nacional en Alemania, otras estructuras de la misma organización volaban oleoductos junto a caseríos habitados.
La lista de incumplimientos crecería. El secuestro masivo de feligreses en la iglesia La María de Cali, en mayo de 1999. El secuestro de setenta personas en el kilómetro 18 de la vía Cali-Buenaventura, en septiembre de 2000. Los atentados sistemáticos contra torres de energía. Cada uno de estos hechos erosionó la legitimidad del ELN ante la opinión pública, desprestigió al matrimonio Mauss que había tejido buena parte de la mediación internacional y desactivó, sin necesidad de una declaración formal de ruptura, la iniciativa de la Convención Nacional.
A eso se sumó la ofensiva paramilitar. Las Autodefensas Unidas de Colombia avanzaron durante esos años sobre las regiones históricas del ELN: Magdalena Medio, sur de Bolívar, Catatumbo. Las acciones bélicas del ELN disminuyeron de manera vertiginosa en el mismo período de consolidación territorial paramilitar, y buena parte de las que se registraron fueron reacciones defensivas ante iniciativas de la fuerza pública, no ofensivas propias. Debajo de la retórica del proceso de paz de Pastrana con las FARC en el Caguán, la geografía del conflicto se estaba reorganizando y el ELN estaba perdiendo terreno.
La organización que Gabino heredó
Al cerrar el siglo, el ELN contaba con cinco frentes de guerra que agrupaban cuarenta frentes rurales y siete estructuras urbanas, con más de 3.500 combatientes. Sus fuentes de recursos se habían diversificado hacia el secuestro y la extorsión a estructuras locales de poder. Solo en el período de escalamiento entre 1990 y 1995, la organización había cometido 781 secuestros, cifra que la consolidó como uno de los actores centrales de ese delito en Colombia. El peso operativo recaía sobre el Frente de Guerra Nororiental —Arauca, Norte de Santander, Catatumbo, Santander, Cesar— y el Frente de Guerra Noroccidental —bajo Cauca, nordeste antioqueño, Magdalena Medio.
Esta era la organización que Gabino heredó tras la muerte de Manuel Pérez y que comandaría durante las dos décadas siguientes. Una organización crecida, territorialmente ambiciosa, económicamente sostenida por rentas locales, pero internamente federada en un grado que la volvía difícil de mover en una sola dirección. El COCE deliberaba; los Frentes de Guerra actuaban con márgenes propios; los voceros presos negociaban; los frentes petroleros extorsionaban y secuestraban. Todo eso convivía bajo la misma bandera, y todo eso pesaba sobre un solo hombre.
La longevidad de Gabino en la cúspide se explica menos por atributos personales de mando fuerte que por las virtudes que su posición requería: paciencia para arbitrar entre facciones, capacidad de sobrevivir físicamente en el monte, memoria organizativa larga —había estado allí desde el principio— y disposición a no forzar decisiones que la estructura no admitía. En un mando de tipo cesarista habría sido reemplazado o desafiado. En un mando federado, era exactamente el árbitro que el diseño institucional necesitaba.
Pero ese mismo diseño le negó la autoridad para cerrar la guerra. Cada vez que un tramo de la organización se sentaba a negociar, otro tramo saboteaba con un secuestro o una voladura. La indispensabilidad de Gabino y su impotencia negociadora son dos caras del mismo diseño: fue jefe porque no podía imponerse, y no podía imponerse porque el ELN, tras Anorí y tras la reconstrucción de los ochenta financiada por el petróleo, se había vuelto una federación de poderes locales unida por una liturgia común, no un ejército con cadena de mando plena.
Del posconflicto ajeno a la mesa de Quito
El siglo XXI encontró al ELN debilitado militarmente respecto a su punto de expansión de los noventa, replegado ante el avance paramilitar y ante la ofensiva estatal de los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez, pero orgánicamente intacto. En el V Congreso, celebrado en 2014, alias Pablito ascendió al Comando Central en representación del Frente Domingo Laín. La lectura pública fue que la organización, después de décadas de tensión entre el frente araucano y la Dirección Nacional, había logrado un mando cohesionado. Se leyó también como señal para las negociaciones que ya se anunciaban con el gobierno de Juan Manuel Santos.
En febrero de 2017, el ELN inició conversaciones formales de paz con el gobierno colombiano en Quito. El 3 de septiembre de ese año se anunció el Cese al Fuego Bilateral y Transitorio, el primer documento formal jamás firmado entre el ELN y un gobierno colombiano en más de medio siglo de conflicto. Fue un hito histórico y, a la vez, una constatación amarga: todos los procesos anteriores —el intercambio de cartas con Samper, la gira europea, Viana, Maguncia, la Convención Nacional soñada— habían terminado sin producir un solo papel firmado. Los diálogos de Quito, primero, y luego los que se abrirían en La Habana bajo el gobierno de Gustavo Petro, tendrían al ELN de Gabino como interlocutor.
Gabino permaneció en la comandancia hasta el ocaso de su vida activa. Su nombre siguió apareciendo en los comunicados, y su firma —o su aval— en cada gesto de la organización hacia la mesa de diálogo. Los gobiernos con los que conversó a lo largo del tiempo pertenecen ya a la historia: Samper, Pastrana, Uribe, Santos, Duque, Petro. La guerrilla que él representaba, no.
La huella
La historia colombiana del último medio siglo puede contarse desde muchos ángulos, y en varios de ellos Gabino aparecerá apenas al margen. No fue el ideólogo que fue Camilo Torres Restrepo, ni el fundador que fue Fabio Vásquez Castaño, ni la figura moral que fue Manuel Pérez, ni el negociador de primera línea que fueron Francisco Galán o Antonio García. Fue el hombre que quedó cuando los demás se fueron. Y esa presencia sostenida, poco brillante, sin gestos memorables, terminó siendo el activo político más raro de la insurgencia colombiana: continuidad orgánica en un país donde casi todo lo demás cambió.
En términos institucionales, su legado es el del ELN federado que sobrevivió a las desmovilizaciones del ciclo constituyente y que llegó hasta hoy con estructura de mando plural, capacidad militar residual y voz política propia. En términos históricos, su figura obliga a pensar por qué Colombia cerró unos ciclos de guerra y no pudo cerrar otros. La respuesta no está solo en la voluntad de los negociadores ni en las coyunturas presidenciales: está también en el diseño interno de cada insurgencia, en si tenía centro o federación, en si sus rentas eran unificadas o locales, en si su cúpula podía comprometer al conjunto o solo a una parte.
Gabino administró durante décadas una organización que, por diseño, ningún jefe podía comprometer del todo. Esa es su especificidad, y esa es la razón por la que su nombre figurará —sin brillo pero sin ausencia— en la historia larga del conflicto colombiano. No como el hombre que hizo la paz ni como el que la impidió, sino como el que representó, durante medio siglo, la insurgencia que Colombia no supo, no quiso o no pudo integrar cuando otras se integraron.
Conexiones del archivo
Red histórica
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
35 documentos · 51 fragmentos01El modelo paramilitar de San Juan Bosco de La Verde y ChucuríÁlvaro Villarraga Sarmiento, Camilo Ernesto Villamizar Hernández · 2019 · Página 322 citas
[1]de San Vicente–, y fue exterminada por las Fuerzas Militares a comienzos de los años sesenta. Desprendido de la segunda, está el grupo de bandoleros comandado por Polo Millán y que operó como grupo de asaltantes o “matarifes a sueldo”, y que fue exterminado por el Ejército con la muerte de su jefe a fines de los años…
p. 32
[2]de San Vicente–, y fue exterminada por las Fuerzas Militares a comienzos de los años sesenta. Desprendido de la segunda, está el grupo de bandoleros comandado por Polo Millán y que operó como grupo de asaltantes o “matarifes a sueldo”, y que fue exterminado por el Ejército con la muerte de su jefe a fines de los años…
p. 32
02Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 561 cita
[3]per- tenecientes a sectores radicales del movimiento estudiantil fueron fundamentales en el origen del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 1964. El grupo se asentó en la región de Simacota, Santa Helena del Opón y San Vicente de Chucurí, territorios cargados de cacao y cafetales en medio de bosques de robles.…
p. 56
03Memoria de la infamia. Desaparición forzada en el Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Liz Yasmit Arévalo Naranjo, Andrés Prieto Ruiz · 2017 · Página 2481 cita
[4]listos para regresar al país con el propósito de dar vida a un singular movimiento guerrillero. Entre ellos había impor- tantes líderes estudiantiles y campesinos como Víctor Medina Morón, Fabio Vásquez Castaño, Heriberto Espitia, Ricardo Lara Parada, Luis Rovira, Mario Hernández y José Merchán. El primer foco…
p. 248
04Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · Páginas 68, 772 citas
[5]Gaitán que posteriormente apoyó al ELN, y también era de San Vicente. Véase Nicolás Rodríguez Bautista, entrevista, en ELN: una historia contada a dos voces (Bogotá: Rodríguez Quito Editores, 1996), pp. 27- 59. 56. Carta Militante núm. 15, 9/12, Segundo Congreso del ELN, diciembre 1989. 57. Felipe Torres y Francisco…
p. 77
[7]pú- blicas. Gobernadores, miembros de consejos locales, alcaldes y hasta senadores se han visto sometidos a la justicia guerrillera, la cual puede llegar al asesinato (ejecución revolucionaria) de la persona implicada. La citación a empleados públicos por corrupción de parte de los mucha- chos, como se llama…
p. 68
05Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · Página 741 cita
[6]de San Vicente de Chucurí (Santander), donde se guía viva la memoria nueveabrileña de Rafael Rangel y su guerrilla;1 6 los campesinos aportaron a la Brigada que también empezó a llamarse Frente, sus jóvenes y aún sus niños. Por entonces se enrarecieron las relaciones con las jm rl que mantenía el aparato urbano. 1…
p. 74
06En medio del Magdalena MedioAlfredo Molano Bravo · 2009 · Página 331 cita
[8]la toma de la población de Simacota en 1964. Dos años después de algunas acciones más espectaculares que militares, como el ataque a un tren, relatado por la revista Sucesos de México, se unió a sus fi- las el cura Camilo Torres Restrepo, que traía tras de sí una larga cola de sindicalistas, estudiantes y católicos de…
p. 33
07Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · Páginas 122, 1472 citas
[9]En forma muy secundaria, los guerrilleros del ELN apelaron al secuestro con fines económicos y al asalto bancario. El segundo tipo de recurso no fue muy reiterado, debido a la debilidad de las redes guerrilleras urbanas. Al primero se apeló muy esporádicamente, en razón a que los guerrilleros de la época consideraban…
p. 122
[18]de la organización provino paradójicamente del Frente Domingo Laín, bautizado así en homenaje al sacerdote español. El punto más álgido del enfrentamiento se encuentra alrededor del II Congreso, realizado en 1989. Previo al evento, este frente asesinó al obispo de Arauca, Jesús Armando Jaramillo, argumentando que…
p. 147
08Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Páginas 80, 982 citas
[10]iniciales también se cuenta la toma de oficinas del Ministerio de Trabajo el 2 de mayo de 1978 198. Mientras estas guerrillas urbanas eran fundadas, el ELN afrontaba numerosas crisis internas que se agravaron con los sucesivos golpes que recibieron por parte de la fuerza pública. El más contundente de ellos fue la…
p. 80
[11]energía, y acciones de propaganda, «muchas panfletarias que hacíamos en la ciudad; presencia urbana en barrios (sector de Aguablanca, comunas 18 y 20); allí hacíamos pintas; esa era la actividad nuestra en la ciudad» 273. Entre tanto, el ELN venía de un proceso de reconstrucción con el protagonismo de una corriente…
p. 98
09De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · Página 2561 cita
[12]paz. El 14 de febrero de 1998. Manuel Pérez Martínez, conocido como «el cura Pércz», mudó después de permanecer cerca de treinta años en las fuerzas guerrilleras y de haber comandado durante un buen tiempo al ELN. Pérez, un sacer- dote español que cambió los hábitos por el conflicto armado en Colombia. ingresó a dicho…
p. 256
10De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · Página 2561 cita
[13]proceso de paz. El 14 de febrero de 1998. Manuel Pérez Martínez, conocido como «el cura Pércz», mudó después de permanecer cerca de treinta años en las fuerzas guerrilleras y de haber comandado durante un buen tiempo al ELN. Pérez, un sacer- dote español que cambió los hábitos por el conflicto armado en Colombia.…
p. 256
11Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · Página 391 cita
[14]década de los ochenta. Durante estos años, el ELN sufrirá la enésima fisura, en esta ocasión, de la facción 16 de Marzo, si bien, por otro lado, va a experimentar dos novedades de gran importancia. Por primera vez, fruto de la política negociadora de Belisario Betancur, el ELN pasa a ser reconocido como fuerza…
p. 39
12Violent Democratization: Social Movements, Elites, and Politics in Colombia's Rural War Zones, 1984-2008Leah Anne Carroll · 2011 · Página 2081 cita
[15]state oil enterprise, specifying the conditions for oil exploration in Arauca. In July 1983, after a long and arduous exploratory process and a $70 million investment, Occidental discovered oil, in Caño Limón (see fig. 6.1). By November tests had con- firmed that the find—reserves of up to one billion barrels—was one…
p. 208
13Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Páginas 505, 5452 citas
[16]ganancias obtenidas del secuestro y de la extorsión a la compañía alemana Mannesmann y a la italiana Sicim –encargadas de la construcción del oleoducto Caño Limón-Coveñas–. Así lo relató a la Comisión un exguerrillero del ELN: 1707 Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sentencia Ernesto Sendoya Guzmán vs. la…
p. 545
[45]se destacan Orito, Valle del Guamuez y Puerto Caicedo, en Putumayo, y Arauquita y Saravena, en Arauca, donde se presentaron el 38 % de los ataques entre 1986 y 2015 1584. Este tipo de acciones las califica el DIH como ataques contra bienes que contienen fuerzas peligrosas, debido al «elevado riesgo de producir…
p. 505
14Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 711 cita
[17]toma, la fuerza pública abandonó el lugar y las autoridades civiles quedaron solas. 164 Medina Gallego, «Arauca, colonización y conflicto». 165 Echandía Castilla, «Auge y declive del Ejército de Liberación Nacional (ELN)», 5. 166 Amaya et al., ¿Por qué es tan difícil negociar con el ELN?, 264. 167 Centro Nacional de…
p. 71
15Tomas y ataques guerrilleros (1965-2013)Mario Aguilera Peña (coordinador); Alba Lucía Vargas Alfonso, Luisa Marulanda Gómez, Luis Fernando Sánchez (coautores) · 2016 · Página 1541 cita
[19]explosivas en el oleoducto Caño Limón-Coveñas que iban a ser dinamitadas luego del ata- 155 2 Incursiones guerrilleras en cabeceras municipales y centros poblados (1965-2013): dimensión espacio-temporal, objetivos y repertorios que perpetrado contra el puesto de policía (Vanguardia Liberal, 1987, 17 de marzo, “17…
p. 154
16Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Página 2711 cita
[20]a c ó mo ofrecer a los grupos pol í ticos surgidos de la guerrilla condiciones favorables para el ejercicio democr á tico. La negociaci ó n llev ó, a comienzos de 1990, a la fir ma de la paz con el m -19 y otros grupos guerrilleros (el epl, el prt, el ind í gena Movimiento Armado Quint í n Lame), convencidos ya de la…
p. 271
17Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · Página 532 citas
[21]dictadura, se integrara una asamblea constituyente en comicios en los cuales la izquierda marxista obtuvo el 28% de la votación y se promulgara la nueva constitución de 1979 51. Pero, una década después, paso a paso — constituyente, igual peso relativo de la Alianza Democrática M-19, nueva constitución de 1991—…
p. 53
[22]dictadura, se integrara una asamblea constituyente en comicios en los cuales la izquierda marxista obtuvo el 28% de la votación y se promulgara la nueva constitución de 1979 51. Pero, una década después, paso a paso — constituyente, igual peso relativo de la Alianza Democrática M-19, nueva constitución de 1991—…
p. 53
18Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 1841 cita
[23]cuando la guerrilla, los grupos paramilitares y la fuerza pública fueron responsables del agravamiento de la crisis humanitaria que padeció el país durante más de sesenta años. Algunas guerrillas se desmovilizaron alrededor de la aprobación de la Constitución de 1991, como el Ejército Popular de Liberación (EPL), el…
p. 184
19Testigos olvidados. Periodismo y paz en ColombiaAndrés Felipe De Pablos, Luisa Fernanda Gómez · 2017 · Páginas 1, 74 citas
[24]que se sentó justamente detrás de Pizarro, se levantó de su asiento, fue al cuarto de baño, recogió allí una metralleta y regresó para disparar todo el cargador del arma sobre el dirigente de izquierda” (Lozano, 27 de abril de 1990). De otra parte, por la imposibilidad de encontrar puntos en común frente a la decisión…
p. 7
[25]que se sentó justamente detrás de Pizarro, se levantó de su asiento, fue al cuarto de baño, recogió allí una metralleta y regresó para disparar todo el cargador del arma sobre el dirigente de izquierda” (Lozano, 27 de abril de 1990). De otra parte, por la imposibilidad de encontrar puntos en común frente a la decisión…
p. 7
[27]63 III. Bienvenidos al futuro (1990-1994) En los últimos días del gobierno de Virgilio Barco ya se habían iniciado diálogos de paz con las guerrillas, y Quintín PRT EPL Lame. Por esta razón, desde la hora cero del gobierno de César Gaviria, se buscó recobrar esos diálogos y reiniciar procesos de desmovilización y…
p. 1
[28]63 III. Bienvenidos al futuro (1990-1994) En los últimos días del gobierno de Virgilio Barco ya se habían iniciado diálogos de paz con las guerrillas, y Quintín PRT EPL Lame. Por esta razón, desde la hora cero del gobierno de César Gaviria, se buscó recobrar esos diálogos y reiniciar procesos de desmovilización y…
p. 1
20Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · Página 2921 cita
[26]presidente Barco, que en líneas gene- rales habría de mantenerse durante el gobierno de César Gaviria (1990 – 1994), tenía como elementos fundamentales el reconoci- miento de la legitimidad del Gobier no, el reconocimiento de los insurgentes como interlocutores válidos, la manifestación expresa de las partes de su…
p. 292
21Hacer la guerra y matar la política. Líderes políticos asesinados en Norte de SantanderCarlos Andrés Pallares Rincón · 2014 · Página 1011 cita
[29]# 93. Anales del Congreso, 7 de noviembre de 1986 # 130. Anales del Congreso, 28 de octubre de 1986 # 118. 103 Argelino Durán Quintero. Un ocaso político signado por la guerra 2.5. El retiro y la tragedia 2.5.1. Diálogos de paz: entre la esperanza y la frustración Cuando Argelino decidió retirarse de la vida política,…
p. 101
22No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 3451 cita
[30]pfirepsn ta rn nraci óflde l fifl fraoofl óio afi maoopmiopi (Thffiffiff-offffo) secuestros y extorsiones con el ELN, propició una gira de un grupo de integrantes de esa guerrilla a Alemania. Entre ellos estaban Nicolás Rodríguez Bautista, Gabino, segundo hombre en la jerarquía de la organización, para entonces. Los…
p. 345
23Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · Páginas 257, 2612 citas
[31]“doble moral” del Gobierno alemán muy cuestionables344. Mauss, quien se hallaba realizando actividades de inteligencia en Suiza, fue llamado por su gobierno — por solicitud de la Conferencia Episcopal Alemana—, para que sirviera de puente con el e l n, dada su amistad con los miembros de la cúpula guerrillera. Las…
p. 257
[40]la Convención Nacional. 3. De manera simultánea a la búsqueda de solicitudes al conflicto político y social se determinarán los aspectos complementarios para desarrollar el proceso que conduzca a la terminación de la confrontación armada. Mientras ésta persista las partes acordarán un convenio por la vida y la…
p. 261
24Los procesos de paz en Colombia, 1982-2014 (documento resumen)Álvaro Villarraga Sarmiento · 2015 · Páginas 108, 1682 citas
[32]política al conflicto social y esperando que su propuesta, doctor Samper, rompa los esquemas desgastados de las anteriores negociaciones 188. A través de cartas, los principales dirigentes del ELN —Manuel Pérez, Nicolás Rodríguez y Antonio García— y el Alto Comisionado para la 187 Carta del Secretariado de las FARC-EP…
p. 108
[37]instancias del CNP y el ELN, se habían reunido para tratar sobre la humanización de la guerra y la preparación de la Convención Nacional en cumplimiento de lo aprobado en el Acuerdo de Mainz. Los encuentros tuvieron lugar en Alemania gracias al auspicio de las conferencias episcopales de ese país y de Colombia. El…
p. 168
25Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · Páginas 52, 644 citas
[33]notwithstanding, a peace process did begin with 36 Historical Background the ELN. In February 1998, the government and the ELN signed the “Pre- agreement of Viana,” named for the palace in Spain in which the meeting took place. In its first point the preagreement called for the convocation of “A National Convention…
p. 52
[34]notwithstanding, a peace process did begin with 36 Historical Background the ELN. In February 1998, the government and the ELN signed the “Pre- agreement of Viana,” named for the palace in Spain in which the meeting took place. In its first point the preagreement called for the convocation of “A National Convention…
p. 52
[38]“Representatives of the government will not participate.” This con- vention could be “in any place in our national territory.” 11 On Sep tem ber 22, the Central Command (Comando Central, COCE) of the ELN asked that Galán and Torres be given safe-conduct passes so that they could leave their jail to attend a meeting to…
p. 64
[39]“Representatives of the government will not participate.” This con- vention could be “in any place in our national territory.” 11 On Sep tem ber 22, the Central Command (Comando Central, COCE) of the ELN asked that Galán and Torres be given safe-conduct passes so that they could leave their jail to attend a meeting to…
p. 64
26Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · Página 1991 cita
[35]llegué a Maguncia, la persona encargada de recogerlo me llamó para decirme que mi hijo estaba perdido, y el susto y la preocupación fueron inmensos. Todos en París estaban borrachos, celebrando el triunfo, y quién sabe dónde andaba Martín. Mi miedo —pánico más bien— fue que nuevamente se hubiera salido del hotel.…
p. 199
27¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · Página 1181 cita
[36]el secuestro masivo de feligreses en la iglesia Santa María en Cali en mayo de 1999; la oleada de atentados contra las torres de energía del país; y el secuestro de 70 personas en el kilómetro 18 en la vía Cali-Buenaventura en septiembre del 2000. A esta contradicción se sumaban las discordantes tendencias dentro de…
p. 118
28Una sociedad secuestradaCentro Nacional de Memoria Histórica; César Caballero Reinoso (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2013 · Página 331 cita
[41]2000 CONTENCIÓN 2001 - 2005 REACOMODAMIENTO 2006 - 2010 0 500 1000 1500 2000 2500 3000 356 781 3.333 2.682 210 AUTOR PRESUNTO: 7.362 Gráfica 2. Volumen de secuestros del ELN por periodos Conflicto Interno: el escenario perfecto 33 En efecto, durante el período de los Inicios del secuestro (1970- 1989), la evolución…
p. 33
29La guerra escondida. Minas Antipersonal y Remanentes Explosivos en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica, Fundación Prolongar · 2017 · Página 591 cita
[42]atacar las bases de la economía na- cional, especialmente la infraestructura petrolera y la eléc- trica (Echandía, 2013, página 8). Para la consecución de este propósito, el peso de las operaciones armadas realizadas por este grupo recayó especialmente sobre los frentes de guerra nororiental y noroccidental. El…
p. 59
30Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · Página 1282 citas
[43]varios frentes y columnas de dicha agrupación, que determinan una escalada mayor de la guerra y una nueva forma de ataque de este grupo que pretende la toma del poder por la vía militar, pasando de la guerra de guerrillas a la guerra frontal estratégica y de columnas con gran cantidad de hombres en acción enfrentando…
p. 128
[44]varios frentes y columnas de dicha agrupación, que determinan una escalada mayor de la guerra y una nueva forma de ataque de este grupo que pretende la toma del poder por la vía militar, pasando de la guerra de guerrillas a la guerra frontal estratégica y de columnas con gran cantidad de hombres en acción enfrentando…
p. 128
31Detrás de la guerra en ColombiaAriel Ávila · 2019 · Páginas 259, 3362 citas
[46]el último se dio luego de 2008, que se podría denominar de estabilización y crecimiento marginal. El gráfico 31 muestra la distribución anual de acciones bélicas del ELN. Tres consideraciones deben tenerse en cuenta. En primer lugar, las acciones bélicas del ELN disminuyeron de forma vertiginosa en los mismos años de…
p. 259
[48]propia a partir de la Base de datos Fundación Paz y Reconciliación, 2014. No se debe olvidar que para 2014 ya se sabía de los acercamientos secretos entre esta guerrilla y el Gobierno nacional con la intención de abrir una mesa pública de negociación. Los acercamientos entre las partes se dieron desde 2013. Para el…
p. 336
32Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · Página 2521 cita
[47]soldados retenidos en Las Delicias. Masacre de 30 campesinos en Mapiri- pán, a manos de los parami- litares, y de 14 campesinos de Mutatá, por las FARC. 1998 Asesinado Fernando Landázabal, ex ministro de Defensa. Muerte del cura Manuel Pérez Martínez, del ELN. Andrés Pastrana, elegi- do. presidente. «Despeje» de los…
p. 252
33Cuatro crisis que marcaron a Colombia: Memorias del fraude bancario de 1982, el apagón de 1992, la debacle financiera de 1999 y las negociaciones con el ELN en 2018Juan Camilo Restrepo · 2022 · Página 1721 cita
[49]por negociado con el ELN hasta que todo lo estuviera. Este credo impedía, y tanto más tratándose de un gobierno que entraba en la recta final de su mandato, concretar y poner en marcha acuerdos parciales. Y desde luego el más importante era el de un Cese al Fuego. El ELN recibió de buen agrado nuestra sugerencia. La…
p. 172
34Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · Página 3261 cita
[50]en 2016 disminuyó a casi cero el número de muertos asociados con la guerra entre las FARC y el Estado colombiano. El ELN, por su parte, comenzó conversaciones de paz con el Gobierno colombiano en Quito (Ecuador), en febrero 2017, pero sigue activo, y lo cierto es que aún hoy en día continúa secuestrando y realizando…
p. 326
35Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · Página 441 cita
[51]pueblo colombiano en un plebiscito. texto 2 - la guerrilla del eln desde el año 1964 hasta 2019 La guerrilla guevarista del Ejército de Liberación Nacional, ELN, que ha tenido conversacio- nes de paz con casi todos los gobiernos colombianos desde la década de los setentas, está en un punto crítico de los diálogos…
p. 44