Privacidad y medición

¿Nos permite medir el uso del archivo?

Usamos Google Analytics para conocer, de forma agregada, qué páginas se leen y mejorar la navegación. Google Tag Manager no se carga hasta que usted lo acepte. Puede rechazarlo o cambiar su decisión después. Más información sobre privacidad y analítica.

Hecho histórico · Constitución de 1991 · 1991–2002

Fundación y expansión de las AUC (1995–2000)

Entre 1995 y 2000, las Autodefensas Unidas de Colombia se constituyeron como la mayor federación paramilitar del país, unificando estructuras regionales bajo la Casa Castaño y expandiéndose desde Córdoba y Urabá hacia el conjunto del territorio nacional mediante masacres, desplazamiento forzado, captura de rentas del narcotráfico y alianzas con élites políticas y militares.

Fundación y expansión de las AUC (1995–2000)
18 de abril de 1997 (Primera Conferencia de las AUC); proceso iniciado en 1995
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
18 de abril de 1997 (Primera Conferencia de las AUC); proceso iniciado en 1995
Protagonistas
Carlos Castaño, Salvatore Mancuso, Henry Pérez, Ernesto Samper, César Gaviria, Fidel Castaño, Vicente Castaño Gil, Rodrigo Tovar Pupo (alias Jorge 40), Carlos Mario Jiménez Naranjo (alias Macaco), General Rito Alejo del Río, General Jaime Humberto Uscátegui, Álvaro Uribe Vélez (gobernador de Antioquia)
02

Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. La tradición contrainsurgente colombiana desde 1968 habilitó legalmente grupos civiles armados bajo tutela militar, sentando las bases doctrinales y organizativas del paramilitarismo que las AUC heredaron y sistematizaron.
  2. La consolidación de la Casa Castaño en Córdoba y Urabá desde comienzos de los años ochenta, combinando respuesta a secuestros guerrilleros, acumulación de tierras y vínculos con el narcotráfico, proveyó el núcleo organizativo y financiero desde el cual se proyectó la expansión nacional.
  3. El Decreto 356 de 1994 y la Resolución 368 de 1995 crearon las Convivir, cooperativas de seguridad privada que operaron sin supervisión efectiva del Estado y fueron utilizadas como plataforma legal para armar, financiar y movilizar estructuras paramilitares en formación.
  4. La demanda de seguridad y de control territorial por parte de élites regionales —ganaderos, finqueros, empresarios mineros y políticos locales— en zonas con presencia guerrillera impulsó alianzas con los Castaño y financió la instalación de bloques paramilitares en la Costa Caribe, los Llanos y el suroccidente.
  5. Las rentas del narcotráfico —cultivos de coca, laboratorios, rutas de salida al Pacífico, al Caribe y a Venezuela— proveyeron el financiamiento estructural de la expansión y convirtieron el control territorial en un objetivo económico además de contrainsurgente.
  6. La complicidad activa u omisiva de sectores de las Fuerzas Militares —documentada en Mapiripán, La Gabarra y la Operación Génesis en el Chocó— facilitó la instalación de bloques en regiones donde la fuerza pública tenía presencia y conocimiento previo de las incursiones.
18 de abril de 1997 (Primera Conferencia de las AUC); proceso iniciado en 1995Fundación y expansión de las AUC (1995–2000)

Consecuencias

  1. Entre 1997 y 2000 se cometieron más de 250 masacres con más de 1.700 muertos; masacres como Mapiripán (1997), El Salado y La Gabarra (1999) se convirtieron en hitos del dominio territorial paramilitar y marcaron el tránsito de un accionar expedicionario al control permanente de vastas regiones.
  2. La expansión paramilitar entre 1997 y 2004 produjo más de 150.000 homicidios y desapariciones forzadas y más de 3,5 millones de desplazados forzados, configurando la mayor crisis humanitaria de la historia reciente de Colombia.
  3. Las Convivir sirvieron como bisagra entre la legalidad y el paramilitarismo ilegal: al ser restringidas por la Corte Constitucional en 1997, su personal, armamento y redes de informantes se integraron directamente a los bloques de las AUC, consolidando la estructura que el Estado había contribuido a crear.
  4. La captura de élites políticas regionales —documentada en Sucre, Cesar, Magdalena y Córdoba— sentó las bases de la parapolítica: alianzas entre comandantes paramilitares y congresistas, gobernadores y alcaldes que se formalizarían en el Pacto de Santa Fe de Ralito en 2001.
  5. La contrarreforma agraria asociada a la expansión paramilitar despojó a comunidades campesinas y afrocolombianas de sus tierras, que pasaron a manos de ganaderos, palmicultores y empresarios mineros aliados de los bloques, reordenando la estructura de la propiedad rural en múltiples regiones del país.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

La fundación y expansión de las AUC entre 1995 y 2000 no fue un fenómeno marginal ni autónomo: fue el resultado de una convergencia deliberada entre el Estado —a través de marcos legales como las Convivir y la complicidad de mandos militares—, el narcotráfico y las élites regionales que demandaban orden a cualquier precio. Comprender ese período es indispensable para entender la parapolítica, el despojo masivo de tierras y la crisis humanitaria que definieron la Colombia de los años siguientes, y para evaluar con rigor los alcances y límites del proceso de paz y la justicia transicional que vino después.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

Las Autodefensas Unidas de Colombia: fundación y expansión (1995–2000)

Las Autodefensas Unidas de Colombia fueron la federación paramilitar que entre abril de 1997 y los primeros años del siglo XXI se propuso, y en buena medida logró, transformar el mapa del poder territorial colombiano. Nacidas en una conferencia clandestina en el Nudo de Paramillo bajo el liderazgo de los hermanos Castaño Gil, agruparon estructuras armadas dispersas por el país en un proyecto de vocación nacional que combinó tres motores: la lucha contrainsurgente heredada de los años ochenta, las rentas del narcotráfico y la demanda de seguridad —y de tierra— de élites regionales. No fueron una reacción defensiva ni un desborde tardío. Fueron una empresa deliberada, cubierta por marcos legales como las Convivir, alimentada por complicidades militares y políticas, y coronada, en 2001, con el Pacto de Santa Fe de Ralito.

El mundo del que brotan las AUC

El paramilitarismo colombiano no nació con las AUC. Desde 1968, la legislación había habilitado la conformación de grupos civiles armados bajo tutela militar. Desde mediados de los ochenta se había consolidado, en el Magdalena Medio y en Puerto Boyacá, un modelo contrainsurgente privado bajo el liderazgo de Gonzalo y Henry Pérez, en el que confluían ganaderos, comerciantes, esmeralderos, mandos militares en activo y jefes del cartel de Medellín. Puerto Boyacá se convirtió en laboratorio: allí se ensayaron los procedimientos —listas de sospechosos, ejecuciones selectivas, control de la vida cotidiana— que después se exportarían al resto del país.

Entre 1986 y 1989, los Pérez convocaron tres "juntas nacionales de autodefensas": ensayos de coordinación que reunieron a los socios contrainsurgentes de distintas regiones y de los que Carlos Castaño pudo haber tomado la idea de una federación de mayor alcance. En 1986, la inteligencia militar del Batallón BINCI organizó en Puerto Boyacá un encuentro donde Fidel Castaño se presentó ante otros socios regionales. El vínculo entre inteligencia militar y estructuras paramilitares quedó documentado en el testimonio del teniente retirado Luis Antonio Meneses Báez, alias Ariel Otero, que describió cómo oficiales del Ejército instruían, armaban y financiaban a los grupos privados como una prolongación de la doctrina contrainsurgente.

La familia Castaño había entrado al sur de Córdoba a comienzos de los años ochenta por dos vías simultáneas y difíciles de separar: la respuesta a los secuestros de la guerrilla —el padre, Jesús Castaño, fue secuestrado y asesinado por las FARC en 1981— y la colonización empresarial antioqueña en la que los nuevos ricos del narcotráfico buscaban santuarios de impunidad. En esa región compraron tierras, lavaron dinero, ganaron aceptación social y aseguraron territorios funcionales a las distintas etapas de la cadena productiva de la cocaína: cultivo en las serranías, laboratorios en las zonas bajas, salida por el Golfo de Urabá y por el Caribe. De ese doble origen —contrainsurgente y narco— saldrían las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU), fundadas en 1994 y confederadas bajo la dirección de la Casa Castaño, que en ese mismo año inició la unificación de grupos en Urabá, en el norte y Bajo Cauca antioqueño, en Córdoba y en el Darién. El sur de Córdoba —Valencia, Tierralta, Montelíbano— se convirtió en el santuario logístico y político desde el cual se planeó la proyección nacional.

Sobre ese sedimento se montaron dos innovaciones institucionales. La primera fue el Decreto 356 de 1994, expedido al final del gobierno de César Gaviria, que estableció el Estatuto de Vigilancia y Seguridad Privada y creó los "servicios especiales de vigilancia y seguridad privada". La segunda, ya bajo Ernesto Samper Pizano, fue la Resolución 368 del 27 de abril de 1995 de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, que unificó esos servicios bajo el nombre de Convivir. En apenas dos años, más de cuatrocientas cooperativas se registraron en el país. Ninguna de las que llevaba más de dos años en funcionamiento estaba al día con la renovación de sus permisos. Se realizaron quince visitas de inspección sobre el total. A apenas el nueve por ciento de sus integrantes se les revisaron antecedentes penales. La laxitud regulatoria no fue un accidente: fue la condición.

En Antioquia, el gobernador Álvaro Uribe Vélez se convirtió en uno de los principales impulsores y defensores del modelo, autorizando la creación de sesenta y siete Convivir en su departamento. Salvatore Mancuso declararía después, ante la Comisión de la Verdad, que Carlos Castaño le encomendó armar el Bloque Norte de las AUC usando la Convivir como "bisagra" o "engranaje" entre la institucionalidad y la autodefensa ilegal: fusiles del Estado y amparo estatal para una estructura ilegal en formación. La Convivir Horizonte Ltda. le sirvió a Mancuso de salvoconducto para transportar tropas armadas desde Urabá hacia el resto del Caribe. En el Cesar, Hugues Rodríguez Fuentes creó, con la llegada de Mancuso, la Convivir Salguero Ltda., que ordenó el despojo de campesinos en el Distrito Minero de La Jagua: parcelas como las de El Toco terminaron a nombre del propio Rodríguez. En agosto de 1997, el general Rito Alejo del Río, comandante de la 17.ª Brigada, otorgó la medalla de Ayacucho al dirigente de Convivir Alberto Osorio: la condecoración pública dejaba constancia del reconocimiento militar al mecanismo.

La sentencia C-572 de noviembre de 1997 de la Corte Constitucional recortó las facultades de las Convivir, restringiendo cierto tipo de armas y algunas funciones de control y vigilancia. Para entonces, la plataforma ya había cumplido su papel: había dado tiempo, cobertura legal y logística a una expansión paramilitar cuya arquitectura nacional apenas comenzaba a hacerse visible. Muchas de las cooperativas se disolvieron formalmente y su personal armado, sus fusiles y sus redes de informantes pasaron directamente a los bloques recién creados de las AUC.

La Cumbre de 1997 y el proyecto federativo

El 18 de abril de 1997, en un paraje del Nudo de Paramillo, se realizó la Primera Conferencia de las Autodefensas Unidas de Colombia. El texto fundacional definió a las AUC como "un movimiento político-militar de carácter antisubversivo en ejercicio del derecho a la legítima defensa", provisto de dirección única y estado mayor conjunto. La reunión formalizaba lo que la Casa Castaño venía construyendo desde 1994: una confederación de estructuras regionales bajo un mando común, con Carlos Castaño Gil como figura central y una vocación explícitamente nacional. Participaron nueve organizaciones paramilitares, aunque los documentos internos solo registran como firmantes a cuatro: las propias ACCU, las autodefensas de los Llanos Orientales, las de Ramón Isaza en el Magdalena Medio y las de Puerto Boyacá.

Un año después, entre el 16 y el 18 de mayo de 1998, la Segunda Conferencia adoptó los estatutos que las ACCU habían venido usando y sumó a las Autodefensas de Cundinamarca. El 26 de julio del mismo año, representantes del Consejo Nacional de Paz y las AUC firmaron el Acuerdo del Nudo de Paramillo, que abrió un incipiente proceso de conversación con el Gobierno. Iván Roberto Duque, alias Ernesto Báez, uno de los impulsores políticos del proyecto, reconocería después que parte de la motivación para unificar las autodefensas era crear condiciones de negociación política: una organización nacional, con discurso propio y estatutos, tenía interlocución que ningún grupo regional aislado podía reclamar.

Conviene no exagerar la unidad de la criatura. Bajo la fachada federativa, la subordinación real entre bloques era limitada. Los grupos de Ramón Isaza firmaron como entidad separada. Las autodefensas de los Llanos, cruzadas por los intereses de Víctor Carranza y de los herederos de Gonzalo Rodríguez Gacha, mantuvieron su propia dinámica. Las de Puerto Boyacá venían de una tradición autónoma con base en el Magdalena Medio. Lo que las AUC ofrecían era una franquicia, un discurso común y una capacidad de negociación política; lo que cada bloque conservaba era su territorio, su economía y sus alianzas locales. Cada comandante regional recaudaba sus propios impuestos —a la coca, al ganado, al comercio, al combustible—, nombraba a sus propios políticos aliados y decidía sus propias masacres. La Casa Castaño arbitraba disputas y fijaba una línea estratégica general, pero no podía imponer al Bloque Central Bolívar el ritmo del Bloque Norte, ni al Bloque Centauros la disciplina del Bloque Élmer Cárdenas. Ese carácter de confederación oportunista, más que de organización jerárquica, explica al mismo tiempo la escala de la expansión y la dificultad, años más tarde, de desmontarla como un solo cuerpo.

La expansión: corredores, bloques y frentes

Desde su base en Córdoba y Urabá, las ACCU habían iniciado en 1996 un proyecto explícitamente nacional. La expansión siguió, entre 1996 y 2000, tres direcciones principales.

Hacia la Costa Caribe, las ACCU incursionaron en Sucre a petición de finqueros locales, con Javier Piedrahita como enlace, y en Cesar, donde el ganadero Jorge Gnecco y otros hacendados conectaron con Carlos Castaño y Salvatore Mancuso para instalar estructuras paramilitares. La ambición era construir un corredor antisubversivo desde la frontera con Panamá, en el Darién, hasta los límites con Venezuela, atravesando el norte de Antioquia, Córdoba, Bolívar, el Magdalena Medio y el Cesar. La incursión en los Montes de María en 1996 y la posterior consolidación en la Sierra Nevada de Santa Marta —bajo el mando de Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, en el Bloque Norte, y de Hernán Giraldo en su propio dominio— cerraron ese corredor por el norte. La estrategia del Bloque Norte durante su fase de incursión, entre 1997 y 2001, tuvo el desplazamiento forzado como herramienta central: se trataba de despejar corredores de movilidad para el traslado de personal y armamento entre La Guajira, Cesar, Magdalena y Atlántico. En Sucre, la alianza con las familias Guerra, García Romero y Merlano preparó el terreno para el pacto político que se firmaría después en Ralito. En La Guajira, el control de los puntos de embarque y de los pasos de frontera vinculó a la organización con el contrabando de gasolina, la salida de cocaína y la entrada de armas.

Hacia el suroriente, desde 1996 y 1997 las ACCU entraron en los Llanos Orientales, en el sur del Meta y en el Guaviare. El discurso oficial hablaba de golpear financiera y militarmente a los frentes Primero, Séptimo y Cuarenta y cuatro de las FARC; en la práctica, la incursión se articulaba con los intereses de Víctor Carranza, el zar de las esmeraldas, y con la herencia de Rodríguez Gacha en el paramilitarismo llanero, todos ellos con nexos evidentes con el narcotráfico. De esa avanzada surgiría el Bloque Centauros, comandado por Miguel Arroyave tras la compra de la franquicia a los Castaño en 2001. En 1997, la Casa Castaño incursionó también en el Chocó, en el medio y bajo Atrato, para disputarle el territorio a las FARC y consolidar el corredor Urabá-Pacífico, ligado a la explotación maderera y a las rutas del narcotráfico. La Operación Génesis, en febrero de 1997, ejecutada por el Bloque Élmer Cárdenas en coordinación con la 17.ª Brigada, inauguró esa fase con el desplazamiento masivo de comunidades afrocolombianas del Cacarica.

Hacia el suroccidente, la expansión tuvo dos ejes: el norte del Valle del Cauca, conectado con el Cañón de las Garrapatas, y el Bajo Putumayo. Desde allí, las AUC se extendieron por Valle, Cauca, Nariño, Putumayo y parte del Huila, disputándole a las FARC los cultivos y las rutas hacia el Pacífico y hacia la frontera ecuatoriana. En la segunda mitad del año 2000, los Castaño ordenaron fusionar los grupos que operaban en el sur de Bolívar, Santander, Puerto Berrío, Yondó, Bajo Cauca y Nariño para conformar el Bloque Central Bolívar, bajo el mando general de Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias Macaco. En el Catatumbo, la disputa contra las guerrillas incluyó el control de los cultivos de coca y las rutas hacia Venezuela; la entrada del Bloque Catatumbo, en mayo de 1999, se abrió con la masacre de La Gabarra.

La coincidencia entre los corredores de expansión y la cadena productiva del narcotráfico —Urabá-Atrato, Catatumbo, Llanos, Putumayo, norte del Valle— es demasiado precisa para leerse como simple sincronía. La expansión paramilitar disputaba a las FARC territorios de cultivo y rutas de salida al mismo tiempo que perseguía objetivos contrainsurgentes; ambos planos operaban juntos y se legitimaban mutuamente. Sobre esa doble economía se apoyaba también la penetración en negocios legales: en Urabá y el Atrato, buena parte de las finanzas del Bloque Élmer Cárdenas se relacionaba con narcotráfico y madera, mientras la palma de aceite avanzaba en las tierras que la violencia había desocupado. En el Cesar y La Guajira, la minería de carbón se expandió sobre veredas vaciadas. En Sucre y Córdoba, la ganadería extensiva absorbió parcelas campesinas.

La violencia como método

La expansión de las AUC entre 1997 y 2000 dejó más de doscientas cincuenta masacres y más de mil setecientos muertos por esa sola vía. La masacre —definida como el homicidio múltiple e intencional de personas protegidas en un mismo hecho— fue el instrumento privilegiado de instalación territorial. Su función era doble: eliminaba de un golpe a los señalados como base social de la guerrilla y sembraba en el resto de la población un umbral de miedo que anticipaba el desplazamiento sin necesidad de ejecutarlo casa por casa. La geografía de las masacres calca la geografía de la expansión: Urabá, Córdoba, los Montes de María, el sur del Cesar, el Catatumbo, el Magdalena Medio, el sur de Bolívar, el norte del Valle, el Bajo Putumayo.

El repertorio se afinó en El Aro y La Granja, en el nordeste antioqueño, en 1996 y 1997. En La Granja, corregimiento de Ituango, el 11 de junio de 1996, hombres armados llegaron sin encontrar resistencia de la fuerza pública, retuvieron a la población y asesinaron a cuatro personas señaladas de auxiliar a la guerrilla. En El Aro, entre el 22 y el 30 de octubre de 1997, una columna del mismo origen entró al corregimiento, retuvo a los habitantes en la plaza, torturó y ejecutó a quince campesinos, quemó cuarenta y tres viviendas, saqueó tiendas y desplazó a la totalidad de la población. El aparato judicial estableció después que la fuerza pública no solo no impidió las incursiones, sino que en algunos tramos las facilitó. Ese modelo —permanencia prolongada, listas previas, tortura pública, saqueo, quema y desplazamiento— se repetiría, con variaciones locales, en decenas de escenarios.

En julio de 1997, en Mapiripán, Meta, un grupo de unos cien hombres de las ACCU aterrizó en el aeropuerto de San José del Guaviare en vuelos procedentes de Urabá, atravesó controles militares y de policía sin ser interceptado, y durante cinco días torturó y asesinó a un número indeterminado de pobladores —al menos cuarenta y nueve, según reconstrucciones posteriores— mientras la respuesta institucional se demoraba. El general Jaime Uscátegui sería condenado años después por omisión. La Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró la responsabilidad del Estado colombiano en 2005. Mapiripán condensó en un solo hecho lo que las AUC eran: capacidad de proyección aerotransportada a mil kilómetros de su base, coordinación con estructuras militares, penetración en zonas de cultivo de coca y voluntad de sembrar terror ejemplar en las goteras de una zona de despeje que el Gobierno negociaba con las FARC.

El Salado, en los Montes de María, entre el 16 y el 21 de febrero de 2000, cerró el ciclo con un episodio de crueldad prolongada. Hombres del Bloque Norte y de las autodefensas de Córdoba, bajo mando de Mancuso, Jorge 40 y Rodrigo Mercado Pelufo, alias Cadena, ocuparon el corregimiento durante seis días, reunieron a la población en la plaza, seleccionaron víctimas mediante listas y asesinaron a sesenta personas con métodos deliberadamente atroces, mientras aviones y helicópteros de la Armada sobrevolaban la zona sin intervenir. La masacre siguió al asalto guerrillero al mismo pueblo en 1997 y a la instalación de una Convivir en la región; su propósito fue castigar a una comunidad completa por su supuesta cercanía con las FARC y despejar los Montes de María como corredor entre la costa y el interior.

El desplazamiento forzado fue la otra cara del método. En el arco 1997-2004, las cifras alcanzan más de ciento cincuenta mil homicidios y desapariciones y tres millones y medio de personas desplazadas. En Urabá, en el Bajo Atrato, en Sucre, en el Cesar, en el sur de Bolívar y en los Llanos, el vaciamiento de veredas enteras liberó tierras que pasaron por vías administrativas y notariales —compraventas forzadas, adjudicaciones dudosas, testaferrato— a manos de ganaderos, palmicultores y comerciantes vinculados a los propios bloques. En la Operación Génesis, en febrero de 1997, el Bloque Élmer Cárdenas, en coordinación con la 17.ª Brigada del general Rito Alejo del Río, desplazó a las comunidades afrocolombianas del Cacarica y abrió el bajo Atrato a la palma de aceite. En La Jagua de Ibirico, el despojo alimentado por la Convivir Salguero se articuló con la expansión de la minería de carbón. En el Magdalena, en La Guajira y en el Cesar, veredas completas quedaron bajo administración de facto del Bloque Norte, que fijaba precios, controlaba cosechas y cobraba tributos.

La estructura del terror se apoyó en una red de complicidades que hizo posible la escala. La Fiscalía y la Corte Suprema documentaron más adelante los vínculos entre comandantes paramilitares y guarniciones militares en Urabá, el Magdalena Medio, el Cesar, el Casanare y el Meta. La condena posterior del general Rito Alejo del Río por la muerte del campesino Marino López Mena en el Cacarica, la vinculación del general Uscátegui a Mapiripán y las revelaciones de la parapolítica, que llevarían a más de sesenta congresistas a la justicia entre 2006 y 2010 por sus pactos con las AUC, dibujarían con retraso el mapa de una complicidad que en su momento era operativa. El Pacto de Ralito de julio de 2001, firmado por comandantes de las AUC y una treintena de políticos —entre ellos gobernadores, congresistas y alcaldes de Sucre, Córdoba, Magdalena y Cesar—, con el propósito declarado de "refundar la patria", puso por escrito lo que las masacres y los desplazamientos habían inscrito en el territorio: un reordenamiento del poder regional pactado en la sombra y sostenido por las armas.

Al cerrar el año 2000, las AUC tenían presencia armada en al menos veintiséis de los treinta y dos departamentos y un pie de fuerza estimado por sus propios comandantes en más de diez mil combatientes, que llegaría a superar los treinta mil al momento de la desmovilización entre 2003 y 2006. Controlaban los corredores del narcotráfico de Urabá, el Atrato, el Catatumbo, el Bajo Putumayo, el norte del Valle y los Llanos. Su influencia política se traduciría, en los comicios de 2002, en gobernadores, congresistas y alcaldes elegidos con su respaldo o bajo su tutela. Pero lo decisivo no eran las cifras. La federación fundada en Paramillo tres años antes había impuesto una forma nueva de dominación privada, con capacidad para negociar de tú a tú con el Estado que decía defender, y había reescrito, a punta de motosierra y de escritura pública, la propiedad de la tierra en media Colombia. Cuando los comandantes se sentaron en Ralito a hablar de refundar la patria, no proponían un futuro: describían un país que ya habían empezado a construir.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

60 documentos · 81 fragmentos
01El Estado suplantado. Las Autodefensas de Puerto BoyacáCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque · 2019 · p. 3782 citas
[1]paramilitar. Para el CNMH dado que Botalón ha reconocido que fue el creador y financiador de la Convivir, debe aceptar por la línea de mando cualquier crimen que esta haya cometido. La licencia de la Convivir fue cancelada el 12 de febrero de 2001 mediante resolución 1369. (Fiscalía Dossier BPB) 380 EL ESTADO…p. 378
[2]paramilitar. Para el CNMH dado que Botalón ha reconocido que fue el creador y financiador de la Convivir, debe aceptar por la línea de mando cualquier crimen que esta haya cometido. La licencia de la Convivir fue cancelada el 12 de febrero de 2001 mediante resolución 1369. (Fiscalía Dossier BPB) 380 EL ESTADO…p. 378
02Estrategias de guerra y trasfondos del paramilitarismo en el Urabá antioqueño, sur de Córdoba, bajo Atrato y Darién. Tomo ILaura Milena Ballén Velásquez, Ronald Edward Villamil Carvajal, Luisa Fernanda Hernández Mercado · 2022 · p. 1951 cita
[3]¿de cuáles? están las suyas, están las del oriente, están las del centro del país, están las de... de Paramillo... [Y entonces él me dice:] no, por ahora serían las de las ACCU. Y le manifesté mi rechazo, le dije: yo le asumiría la dirección política de todas las autode- fensas. Para generar una propuesta de…p. 195
03¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 1071 cita
[4]de 1997), 9A. 160 INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica En 1995 se fundaron las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá –ACCU –, y en 1997 se dieron cita en un lugar de la región los jefes de nueve organizaciones paramilitares de distintos puntos de la geografía nacional para conformar las…p. 107
04Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 139, 1522 citas
[5]el sur del Cesar, San Vicente de Chucurí y el valle del río Cimitarra. La consolidación de las ACCU bajo una estrategia similar ya había facilitado cierta hegemonía paramilitar en zonas limítrofes entre los departamentos de Antioquia, Sucre y el sur de Bolívar. Esto permitió establecer una especie de perímetro sobre…p. 139
[6]informó a los asistentes, entre los cuales se encontraba Javier Montañéz, que en virtud de la ordenada vinculación a las ACCU, a partir de ese momento quedábamos bajo las órdenes de Carlos Castaño Gil. (FGN, 2007b, p. 11) A principios del año 1997, el señor VICENTE CASTAÑO citó a los líderes y comandantes de estas…p. 152
05Isaza, el clan paramilitar. Las Autodefensas Campesinas del Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Camilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 1021 cita
[7]las Autodefensas de Puerto Boyacá (AUC, 1997). Esto prueba que en ese año en las nomenclaturas paramilitares no existía ni la palabra bloque ni Magdalena Medio. Del 16 al 18 de mayo de 1998 se realizó la segunda conferencia, que culminó con el estatu- to de constitución y régimen disciplinario, y adoptó los estatutos…p. 102
06Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 129, 1442 citas
[8]conglomerados empresariales, así como otras estructuras criminales. Sin embargo, y a pesar de lo anterior, uno de los grandes hitos para el nuevo auge del paramilitarismo no se entiende sin la creación de las conocidas como Convivir. Las Convivir, creadas al final de la presidencia de César Gaviria —Decreto 356 de…p. 129
[68]significativos de las AUC junto con más de 50 políticos entre senadores, congresistas, alcaldes y gobernadores cuyo último propósito no era otro que el refundar el Estado. El nombre viene del corregimiento de Santa Fe de Ralito, en Tierralta, Córdoba, y donde toman especial relevancia muchos nombres de la política…p. 144
07Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 1051 cita
[9]políticos clandestinos en las ciudades a través de milicias urbanas y acciones de incidencia social y comunitaria desde el Movimiento Bolivariano, proyecto político que las FARC-EP presentaron el 29 de abril de 2000 desde la zona de distensión del Caguán. Alianzas entre narcotraficantes, paramilitares y políticos El…p. 105
08Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica; Germán Lozano Villegas; Luz Janeth Forero M. · 2014 · p. 1191 cita
[10]las víctimas de desaparición forzada, Plaza de Bolívar – Bogotá. Centro Nacional de Memoria Histórica, 2013. 121 Evolución de la normatividad internacional y colombiana sobre la desaparición forzada 3. Periodo 3: 1995-2002 3.1. Derecho interno 3.1.1. Las Convivir, las medidas contra el secuestro y la tipi fi cación…p. 119
09Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 1301 cita
[11]by Gaviria’s civilian-led defense ministry examining the role that citizens could play in counterinsurgency led to the issuance of Decree 356 in February 1994 establishing “special services of vigilance and security” (Richani 2002, 50–51). The decree allowed anyone, with the approval of the Ministry of Defense, to…p. 130
10A las puertas de El UbérrimoIván Cepeda, Jorge Rojas · 2008 · p. 591 cita
[12]de la organización paramilitar. "Es más, el 26 de febrero de 1996, cuando, según su propio testimonio, ya había consumado más de 10 masacres, Mancuso recibió una revista de inspección de la Superin- tendencia de Vigilancia que encontró todo en regla, según consta en un acta firmada por un funcionario de esta…p. 59
11Con licencia para desplazar. Masacres y reconfiguración territorial en Tibú, CatatumboYamile Salinas Abdala, María Fernanda Pérez Trujillo, Juan Pablo Luque, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 85, 902 citas
[13]entorno, se consolidó el propósito criminal de “erra- dicar: “ la subversión, caracterizada no solo como acciones gue- rrilleras, sino también como toda forma de actividad popular o comportamiento contestatario y muchas veces social”, y de elimi- nar “toda forma de sociedad política populista ”. En esa línea, sindi-…p. 90
[37]reclama gestionar acuerdos de paz con los Frentes Libardo Mora Toro y Ramón Gilberto Barbosa Zambrano, disidentes del proceso de paz con el EPL, en 1991 67. 67 Ver: Bluradio.com, 2015, Iniciar diálogos con disidencia del EPL, piden personeros del Catatumbo y Verdad Abierta.com, 2014, En Catatumbo reclaman mesa con…p. 85
12Detrás de la guerra en ColombiaAriel Ávila · 2019 · p. 61, 1442 citas
[14]las masacres, los desplazamientos se convirtieron en una de las características de este grupo de paramilitares. Con la crisis de legitimidad y legalidad que vivió el gobierno del entonces presidente Samper, las Fuerzas Militares y gran parte de clase económica regional presionaron por la formación de grupos de…p. 144
[40]hecho, la violenta expansión paramilitar que se produjo entre 1997 y 2004 dejó más de 150 mil homicidios y desapariciones forzadas, además más de 3.5 millones de desplazados forzados. En todo caso, esta ola de violencia se desató mientras el país observaba el fracaso de los diálogos del Caguán y se creaba la imagen de…p. 61
13De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 911 cita
[15]marco legal a la defensa que hacían los campesinos de sus propias tierras ante la amenaza de los grupos guerrille- ros, permitiéndoles el porte de armas de uso privativo de las fuerzas armadas a los particulares que hicieran parte como asociados de dichas Cooperativas” (Tribunal Superior del 92 DE LOS GRUPOS…p. 91
14Estrategias de guerra y trasfondos del paramilitarismo en el Urabá antioqueño, sur de Córdoba, bajo Atrato y Darién. Tomo IILaura Milena Ballén Velásquez, Ronald Edward Villamil Carvajal, Luisa Fernanda Hernández Mercado · p. 26, 962 citas
[16]esas organizaciones de la facultad de utilizar armas y les quitó bue- na parte de las funciones de control y vigilancia que habían ejercido debido a la extrema laxitud en su regulación; no fueron debidamente supervisadas ni reguladas por el Estado durante su vigencia a pesar de los fuertes indicios de relación e…p. 96
[54]desarrollo del capítulo, las primeras incluyen acciones de suministro (in- tendencia, alimentos e información), patrullajes conjuntos, coordinación de operaciones, apoyo en combates e incursiones; y las segundas responden al favorecimiento o no interferencia en el accionar de los grupos paramilitares. El análisis de…p. 26
15Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1251 cita
[17]estuvie- ron al servicio de las ACCU, y postula: «Las asociaciones de seguridad privadas, tanto los servicios comunitarios como los servicios especiales de seguridad privada contemplados en el decreto-ley 356 de 1994, creadas por particulares, especialmente entre 1995 y 1998, con el auspicio o el visto bueno de…p. 125
16Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. CaribeComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 104, 1172 citas
[18]de Córdoba y Urabá (ACCU). Las masacres reaparecieron con una matanza en San Pelayo, subregión del bajo Sinú, el 19 mayo de 1997. Para entonces, las Convivir y las masacres se habían extendido a otros departamentos del Caribe, auspiciadas por las ACCU. El encargado de esta tarea fue Salvatore Mancuso Gómez. En su…p. 104
[67]en este entramado de corrupción. Una pista para develar dicho entramado son los pactos electorales entre políticos regionales y jefes paramilitares en los municipios magdalenenses de Chivolo y Pivijay. En 2000 se suscribió el Pacto de Chivolo, que le dio vida el movimiento político de Jorge 40. El movimiento fue…p. 117
17Paramilitarismo. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoTeófilo Vásquez Delgado, Víctor Barrera · 2018 · p. 73, 852 citas
[19]Tierras y territorios en las versiones de los paramilitares (CNMH, 2012c), Romero (1995 y 2003), Dun- can (2006) y Ronderos (2104) resaltan cómo la denominada Casa Castaño fue central en la transición entre la primera generación y la segunda generación paramilitar, mediante la conformación de las ACCU, a mediados de…p. 73
[71]fue una estructura militar, sino “un movimiento social y político de carácter regional” (CNMH, 2012c, página 33). Mientras en el sur de Córdoba, los comandantes Salvatore Man- cuso y Don Berna, influyeron en la elección de alcaldes y conceja- les de manera sostenida y visible desde las elecciones de 2000. El…p. 85
18Tierra y carbón en la vorágine del Gran Magdalena. Los casos de las parcelaciones de El Toco, El Platanal y Santa FeYamile Salinas Abdala, María Paula Hoyos, Ana María Cristancho · 2018 · p. 791 cita
[20]de la expansión en la costa Caribe, la Convivir Horizonte Ltda. fue el salvoconducto de Man- cuso Gómez para poder transportar las tropas armadas desde el Urabá hacia el resto de la región. En mayo de 1997, por ejemplo, el entonces comandante político de las ACCU y Tovar Pupo fueron liberados, luego de ser capturados…p. 79
19El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 2392 citas
[21]Según el informe de labores de la estatal Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada del año 1996, Mancuso se dotó de abundante y poderoso armamento de uso privativo de las Fuerzas Militares creando cooperativas. El entonces gobernador del departamento de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez, fue de los principales…p. 239
[22]Según el informe de labores de la estatal Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada del año 1996, Mancuso se dotó de abundante y poderoso armamento de uso privativo de las Fuerzas Militares creando cooperativas. El entonces gobernador del departamento de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez, fue de los principales…p. 239
20Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 125, 1903 citas
[23]Vigilancia y Seguridad Privada y cumplir con lo que la C-572 de1997 exigía (Es decir finalmente desobedecieron lo planteado por la Corte en la C572 de 1997). El 26 de diciembre de 1997 el Estado promulgó la Ley 418 de 1997 (Ka- vilando, 2016). En ella se le confirieron poderes especiales al presidente de la república…p. 125
[73]ocasionada en la guerra que libraban, bajo el derecho de legitima, autodefensa, eran guerrilleros. En una entrevista realizada por la revista Cambio en 1997, por ejemplo, Cataño afirmaba lo siguiente: “Me están satanizando. No soy ningún monstruo. Lo único que acepto es que mato guerrilleros fuera de combate, que no…p. 190
[74]ocasionada en la guerra que libraban, bajo el derecho de legitima, autodefensa, eran guerrilleros. En una entrevista realizada por la revista Cambio en 1997, por ejemplo, Cataño afirmaba lo siguiente: “Me están satanizando. No soy ningún monstruo. Lo único que acepto es que mato guerrilleros fuera de combate, que no…p. 190
21Gobernar en medio de la violencia. Estado y paramilitarismo en ColombiaJacobo Grajales · 2017 · p. 491 cita
[24]Por otra parte, estos individuos se movían también en los círculos de la agroindustria, principales contribuyentes de las Convivir. Asimismo, algunos de sus miembros provenían del Ejército o del EPL. El trabajo de los dirigentes de las Convivir los condujo a crear lazos muy cercanos con las autoridades militares…p. 49
22La guerra vino de afuera. El Bloque Pacífico en el sur del Chocó: una herida que aún no cierraCentro Nacional de Memoria Histórica, Laura Bibiana Escobar García, Laura Catalina Tovar Bohórquez, Esteban de Jesús Caviedes Alfonso · 2022 · p. 68, 1712 citas
[25]ya entrada la década de los noventa, sirvieron como plataforma para el posicionamiento, a nivel nacional, de los hermanos Castaño, las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC); y en la dimensión regional, de los grupos paramilitares en el sur del Chocó y su costa…p. 68
[64]judicial o legal que lo disponga” (Henderson, 2006, p. 285). 172 LA GUERRA VINO DE AFUERA EL BLOQUE PACÍFICO EN EL SUR DEL CHOCÓ: UNA HERIDA QUE AÚN NO CIERRA nosotros nos apartábamos. Eso era un falso positivo que daba el Gobierno. O sea, nosotros enfrentábamos a la guerrilla, si había muertos de ellos o de nosotros,…p. 171
23Violencia paramilitar en la Altillanura: Autodefensas Campesinas de Meta y VichadaÁlvaro Villarraga Sarmiento (Director general); Centro Nacional de Memoria Histórica · p. 71, 1042 citas
[26]grupos armados bien constituidos 24. Sin embargo, el alcance de estas acciones se limitaba a sus zonas de influencia. Esta característica cambió con la aparición de las ACCU (Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá) en la región de los Llanos Orientales. En 1996 las ACCU, surgidas en 1994, emprendieron la ins-…p. 104
[53]narcotráfico (1989, página 13). El principal cambio en la naturaleza del paramilitarismo por su asociación con el Cartel de Medellín radicó en que aparte de hallarse involucrado en la guerra contrainsurgente comenzó a ser un actor muy activo en la lucha contra las drogas y se puso a favor de los narcotraficantes. La…p. 71
24La maldita tierra. Guerrilla, paramilitares, mineras y conflicto armado en el departamento de CesarCésar Molinares Dueñas, Nathan Jaccard · 2016 · p. 431 cita
[27]enviados a Cesar por el ganadero cordobés Sal- vatore Mancuso, cumplían órdenes de René Ríos, alias Santiago Tobón y del exguerrillero Baltazar Mesa Durango (Verdadabier- ta.com, 22 de agosto de 2013, “La historia del “Juan Andrés Ál- varez””). En 1996 el paramilitarismo iniciaba una expansión sin precedentes bajo la…p. 43
25Bojayá: La guerra sin límitesGrupo de Memoria Histórica, Martha Nubia Bello Albarracín, Pilar Riaño Alcalá, Gonzalo Sánchez G. · 2010 · p. 1671 cita
[28]apoyada por los paramilitares porque garantizaban un cambio en el poblamiento y en el paisaje del Bajo Atrato, acercándolo al modelo del paisaje de Urabá con el monocultivo de banano, que debería permitirles arrebatar definitivamente el control del territorio a la guerrilla de las FARC, en un momento en el que el…p. 167
26Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombianoCentro Nacional de Memoria Histórica; Katherine López Rojas (coord.); Andrés Felipe Aponte; Carolina Lozano Rodríguez; Linda Lorena Sánchez Avendaño · 2017 · p. 1421 cita
[29]y Conflicto, fecha de corte: 29/04/2017. El segundo aspecto para señalar es que el incremento del reclutamiento por parte de los paramilitares revela la consoli- dación de unas bases sociales y el uso de redes narcos en territo- Número de personas Personas reclutadas Personas desvinculadas/desmovilizadas 0 100 200 300…p. 142
27Guerras RecicladasMaría Teresa Ronderos · 2014 · p. 290, 2942 citas
[30]en el pueblo; habían montado otra banda en Turbo, Antioquia, la estratégica entrada al país por el Golfo de Urabá, al mando del exguerrillero que había venido del Guaviare, Éver Velosa, alias “Hernando Hernández” o “ H. H ”, la semilla de lo que luego se llamó el Bloque Bananeros; y habían entrado al suroeste…p. 290
[38]en evidencia la justicia, “Raúl” hizo la tarea y hubo coordinación de los movimientos entre miembros de la fuerza pública y los paramilitares por radioteléfono. Además de la logística local, otros militares, presumiblemente en Urabá, habían dado un visto bueno anterior a la sangrienta operación. Tanto Mancuso como…p. 294
28La tierra se quedó sin su canto. Trayectoria e impactos del Bloque Norte en los departamentos de Atlántico, Cesar, La Guajira y Magdalena. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica, Lukas Rodríguez Lizcano · 2022 · p. 1401 cita
[31]ya se conocía de acciones de estos grupos en las zonas rurales de Fundación, Astrea, El Copey y Ariguaní, y que estaban al mando de Baltazar Meza Durango, alias Baltazar (Tovar Pupo, s.f., p. 35). Este primer grupo fue entrenado en la base paramilitar conocida como La 35, en Antio- quia, y de propiedad de los hermanos…p. 140
29Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretacionesJorge A. Restrepo, David Aponte · 2009 · p. 481 cita
[32]estatales 14. En relación con la expansión territorial de las auc, esta tuvo su princi- pal epicentro en el norte del país, donde se empeñaron en la construcción de un corredor “antisubversivo, que va de la frontera con Panamá (selva del Darién) hasta los límites con Venezuela, y pasa por el norte de Antioquia,…p. 48
30Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 118, 1322 citas
[33]a la reunión ahí… eso reunieron toda la gente en un parque y el que no salía lo mataban ahí. Los mataban así y la gente mirando y los mataban ahí. Entr.: O sea ¿y todo eso se lo contó a usted su familia después? Edo.: No, a todos nosotros nos cogieron, estábamos todos ahí e iban sacan- do. Venía un sapo, venía…p. 132
[45]De acuerdo con el CNMH (2018) la inserción de la familia Castaño a comienzos de los ochenta en el sur de Cór- doba no se interpreta únicamente a razón de objetivos antisubversivos, sino como parte de una etapa de la larga colonización empresarial antioqueña, con la diferencia de que “a los tradicionales hacendados…p. 118
31Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 1841 cita
[34]aproximadamente el 11 por ciento de la población víctima de desplazamiento registrada en el RUV en estos años. A partir de 1997, la disputa territorial por el control de esta estratégica región continuó la tendencia evidenciada en los periodos anteriores y las distintas formas de violencia siguieron afectando…p. 184
32Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1221 cita
[35]agrupar a los grupos paramilitares que operaban en distintas zonas del país. Al proyecto se integraron las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio, las Autodefensas Campesinas de Puerto Boyacá, las Autodefensas Unidas de Santander y Sur del Cesar (AUSAC), las Autodefensas del Sur del Cesar, parte de las ACCU y…p. 122
33La tierra se quedó sin su canto. Trayectoria e impactos del Bloque Norte en los departamentos de Atlántico, Cesar, La Guajira y Magdalena. Tomo IICentro Nacional de Memoria Histórica · 2022 · p. 20, 692 citas
[36]5.000 0 Suma de la Guajira Suma de Magdalena Etiquetas de fila Suma de Cesar Suma de Atlántico 70 LA TIERRA SE QUEDÓ SIN SU CANTO Tabla 1. Tipos de desplazamiento y momentos de la estructura Periodo e intenciones de operación Tipo de desplazamiento Descripción Mecanismos Incursión 1997-2001 Estratégico En este periodo…p. 69
[81]sobre tenencia de la tierra, entre 2002 y 2009 hubo un incremento del 2,5 por ciento, especialmente en 2005, en el 57 por ciento del territorio nacional (Ibañez y Muñoz, 2009, s.p.). Temporalmente estos datos coinciden con la consolidación de estructuras como el Bloque Norte, así como la fase de negociación y…p. 20
34Nos matan y no es noticia. Parapolítica de Estado en ColombiaRicardo Ferrer Espinosa, Nelson J. Restrepo A. · 2010 · p. 771 cita
[39]al resto del país. Se reproducía en cada localidad, con la disciplina militar de verdaderos psicópatas organizados. Hecho el ensayo y vistos sus resultados, el modelo de arrasamiento se aplicó luego a otras regiones y goza del silen- cio de la prensa oficial en Colombia. Y del silencio de la prensa en los países con…p. 77
35Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo II. El Frente Capital y el declive del Bloque Centauros de las AUCDaniel Ricardo Martínez Bernal (coordinador), Lorena Camacho Muete, Esteban Caviedes Alfonso, Laura Bibiana Escobar García, José María Gutiérrez Sierra, Daniela Moreno Arriola, Daniel Augusto Serrano Corredor, Juan Manuel Villarraga Beltrán · 2021 · p. 321 cita
[41]Maldonado Gutiérrez Fuerza de Tarea Quirón 1. Brigada Móvil n.°5 2. Brigada Móvil n.°31 3. Brigada Móvil n.°34 Fuente: elaboración propia CNMH-DAV, a partir de información tomada de: Herrera Ospina et al. Fuerzas Militares de Colombia. Ejército Nacional VIII División: El conflicto armado en las regiones. Bogotá:…p. 32
36Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 264, 3382 citas
[42]cocaína y llevar adelante la lucha contrainsurgente fueron las de Mapiripán, Meta, en 1997; El Placer, Putumayo, en 1998; y La Gabarra, Norte de Santander, en 1999. Estas tres masacres tuvieron dos factores comunes. El primero de ellos es la responsabilidad de miembros de la fuerza pública en ellas, tanto por acción…p. 338
[46]Verdad Abierta. 1 de febrero de 2015. Centro Nacional de Memoria Histórica. El Estado suplantado, las autodefensas de Puerto Boyacá. Bogotá: CNMH, 2019, p. 214. 369 Informe Confidencial del DAS del 20 de julio de 1988. Citado en: Equipo Nizkor y Derechos Human Rights. Proyecto Nunca Más. 2001. los entramados del…p. 264
37Justicia y Paz ¿Verdad judicial o verdad histórica?Iván Orozco Abad, María Victoria Uribe, Gina Cabarcas, Luis Carlos Sánchez Díaz · 2012 · p. 1691 cita
[43]las personas incluidas en la lista, como supuestos guerrilleros o sus colaboradores, se encontraran allí. Otro hecho de la masacre de Mapiripán que permaneció inédi- to hasta las versiones libres fue la participación de las Convivir en la planeación de la masacre. De acuerdo con el testimonio de Dúmar de)&, En las…p. 169
38Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo II. Bloque Central Bolívar: violencia pública y resistencias no violentasAlberto Santos Peñuela (coordinador del informe y correlator), Luis Miguel Buitrago Roa, Juan Guillermo Jaramillo Acuña, Nicolás Otero González, Rodrigo Torrejano Jiménez · 2021 · p. 741 cita
[44]población fue usada como dispositivo aleccionador; al respecto el CNMH (2013) describe: En su función de teatralización de la violencia (la masacre), lleva —desde la perspectiva del perpetrador— un mensaje aleccionador para la población. Con la disposición espacial de los cuerpos de las víctimas y las huellas de…p. 74
39Guerreros y campesinos. Despojo y restitución de tierras en ColombiaAlejandro Reyes Posada · 2016 · p. 1471 cita
[47]liderado por Pablo Escobar, y orientado a forzar al Gobierno a suspender la extradición de narcotraficantes a Estados Unidos. El sucesor de Barco, César Gaviria, ofreció como alternativa a la confrontación terrorista la política de sometimiento a la justicia y aceptó prohibir la extradición en la reforma…p. 147
40La economía de los paramilitares: Redes de corrupción, negocios y políticaMauricio Romero Vidal (coordinador y editor), Ariel Fernando Ávila Martínez, Vilma Liliana Franco R., Ángela Olaya, Hernán Pedraza Saravia, Bernardo Pérez Salazar, Juan Diego Restrepo E., Diana Torres · 2011 · p. 951 cita
[48]la guerrilla las rutas y zonas de cultivo del narcotráfico en la frontera con Venezuela; "lo importante es el control de los territorios y si son de cultivos de coca mejor", dice Carlos Castaño en su biografía. Esta 191 REGALÍAS, COOPERATIVAS Y FINANZAS PARAMILITARES EN LA COSTA CARIBE Odontólogo, activista social e…p. 95
41Grupos Armados Posdesmovilización (2006 - 2015). Trayectorias, rupturas y continuidadesTeófilo Vásquez Delgado, Víctor Barrera Ramírez, Carlos Andrés Hoyos, Javier Benavides Torres, Jefferson Corredor Uyaban, Mateo Morales · 2016 · p. 50, 1482 citas
[49]capital social y político (Bejarano, Jesús y otros, 1997). En estas regiones fue claro que uno de los resultados de la ofensiva nacio- nal de las AUC, en medio de los diálogos del Caguán y luego de la Seguridad Democrática, fue la de crear condiciones para la colo- nización empresarial y la consolidación de la…p. 148
[50]Medio y sur de Bolívar). De igual manera, profundizaron sus métodos de lucha contraguerrillera, logra- ron fortalecer en varias regiones el modelo de desarrollo agra- rio latifundista y agroindustrial y, por último, llevaron hasta sus últimas consecuencias la estrategia de violencia para excluir la oposición social y…p. 50
42Memoria de la infamia. Desaparición forzada en el Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Liz Yasmit Arévalo Naranjo, Andrés Prieto Ruiz · 2017 · p. 4091 cita
[51]6 Ejercicio de periodización del delito de desaparición forzada en el Magdalena Medio del narcotráfico en zonas dominadas por las guerrillas (Garzón, 2005, página 67). Mucho se ha hablado sobre el origen de esta facción paramilitar. Algunos consideran que su aparición está ligada a la venta de una “franquicia” de…p. 409
43Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Nariño y sur de CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1241 cita
[52]María y con empresarios de los ingenios. Luego llegó HH, quien hizo contactos con personas del ingenio San Carlos y logró aportes de 20 millones de pesos a cambio de seguri- dad. También pusieron a disposición los ingenios, sus vehículos y radios de comu- nicación. […] El grupo financiero se ubicó más que todo en…p. 124
44El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 1881 cita
[55]clase de actores legales (incluyendo a multinacionales, funcionarios y políticos). Como si no fuera suli 182 ¿A mor no correspondido? L a relación especial entre el G obierno y los paramilitares colombianos cíente, también facilitaron la coordinación de varias fuerzas ilegales bajo la égida paramilitar,…p. 188
45Counting the Dead: The Culture and Politics of Human Rights Activism in ColombiaWinifred Tate · 2007 · p. 691 cita
[56]represented by national spokesmen claiming to share a political platform in the late 1990s. Paramilitaries historically have acted in concert with and have been supported by the state military apparatus rather than in opposition to the state (an important exception is paramilitaries’ violent repression of state…p. 69
46Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 8361 cita
[57]a Henry Pérez y a Nelson Lesmes, comandantes de los grupos de paramilitares en Puerto Boyacá, quienes además fueron armados y entrenados por esa unidad militar 2942. Esas relaciones de cooperación o actuación conjunta se dieron también con Fidel Castaño, narcotraficante del Cartel de Medellín y jefe paramilitar, cuyo…p. 836
47Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoanoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 101, 1182 citas
[58]de Paula Vélez, en San Pedro de Urabá y Voltígeros, en Carepa. En las décadas de 1980 y 1990, estas unidades militares tuvieron vínculos con grupos paramilitares de Córdoba y Urabá 247. Las huelgas y paros masivos, especialmente el paro nacional del 19 de octubre de 1988, convocado por las centrales obreras, tuvieron…p. 101
[79]en Córdoba. 296 Entrevista 077-PR-00130. Coronel (r) del Ejército y catedrático universitario.; «Urabá: laboratorio de guerra y paz.», 19 de marzo de 2021. entre la violencia masiva y la resistencia (1991-2002) 119 Antioquia, el sur de Córdoba y el Bajo Atrato: entre 1991 y 2002, esta cifra ascendió a 1.103.385…p. 118
48Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 1771 cita
[59]de crímenes, desapariciones forzadas, torturas y el desplazamiento de miles de familias campesinas. En 1985 este general, siendo teniente coronel, colaboró con los escuadrones de la muerte del Magdalena Medio, brindándoles protección y apoyo logístico, también participo desde Medellín en el desplazamiento de un…p. 177
49Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 1771 cita
[60]de crímenes, desapariciones forzadas, torturas y el desplazamiento de miles de familias campesinas. En 1985 este general, siendo teniente coronel, colaboró con los escuadrones de la muerte del Magdalena Medio, brindándoles protección y apoyo logístico, también participo desde Medellín en el desplazamiento de un…p. 177
50Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. PacíficoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1171 cita
[61]que registra cómo miembros de las ACCU usaron uniformes y fusiles de la fuerza pública durante esta toma. Además, registra que la toma fue planeada desde el comando de la Policía del Chocó, cuando alias el Alemán –comandante de las ACCU en la región– y Raúl Emilio Hasbún –alias Pedro Bonito– se reunieron en Quibdó con…p. 117
51Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 2782 citas
[62]es el de Ricardo Aricapa, Comuna 13: Crónica de una guerra urbana (Medellín: Editorial de la Universidad de Antioquia, 2005). Una fuente documental es la película de Scott Dalton y Margarita Martínez, La sierra, 2005. 122 Eduardo Pizarro Leongómez, Una democracía asediada, 334, nota 4. 123 Mauricio Aranguren, Mi…p. 278
[63]es el de Ricardo Aricapa, Comuna 13: Crónica de una guerra urbana (Medellín: Editorial de la Universidad de Antioquia, 2005). Una fuente documental es la película de Scott Dalton y Margarita Martínez, La sierra, 2005. 122 Eduardo Pizarro Leongómez, Una democracía asediada, 334, nota 4. 123 Mauricio Aranguren, Mi…p. 278
52La tierra en disputa. Memorias de despojo y resistencia campesina en la costa Caribe (1960-2010)Absalón Machado, Donny Meertens · 2010 · p. 891 cita
[65]una gran bancada en el Congreso que les permitiera ventilar sus intereses en los órganos de decisión de la Nación. Para tal efecto, les fue útil la proliferación de partidos políticos promovida por la Constitución de 1991. De hecho, para el momento en que las AUC estaban unificadas, ya existían varios movimientos…p. 89
53Sufrir la guerra y rehacer la vida. Impactos, afrontamientos y resistenciasSaúl Franco Agudelo · 2022 · p. 2271 cita
[66]violencia. 675 Entrevista 762 - VI - 00002. Lideresa social, mujer afrodescendiente, víctima d e desplazamiento forzado. 676 Entrevista 109 - VI - 00017. Periodista, testigo de homicidio. 677 Entrevista 811 - VI - 00004. Defensor de Derechos Humanos, víctima de amenaza y atentado al derecho a la vida. 227 El 23 de…p. 227
54No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 5081 cita
[69]decenas de políticos, empresarios, militares, especialmente de la región Caribe, relacionados con pagos, apoyos electorales y contratos. El contenido se conoció parcialmente a través de la Revista Semana en septiembre de ese año y se convirtió en un escándalo político nacional. Esta era la tercera vez que la justicia…p. 508
55Huellas y rostros de la desaparición forzada (1970-2010)Federico Andreu-Guzmán (relator); Carlos Miguel Ortiz (coordinador); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2014 · p. 3141 cita
[70]de Sucre y Alcalde del municipio de Sucre; el ex Senador y ex Representan- te a la Cámara José María Conde Romero; la ex Representante a la Cámara Muriel de Jesús Benitorrevollo Balseiro; el ex Senador Jairo Enrique Merlano Fernández; y el Diputado de la Asamblea departamental de Sucre Nelson Stamp Berrío, entre…p. 314
56Carne es guerra. Veganismo y conflicto armado en ColombiaColectiva Dostristestigres, La Calderita Vegana · 2021 · p. 311 cita
[72]hasta entonces empiezan a coordinarse alrededor del Clan Castaño en el sur de Córdoba, norte de Urabá y nordeste antioqueño, con intención de expandir el fenómeno a nivel nacional. Así, pasar del control mi - litar al control político, social y económico, intentan - do configurarse como un tercer actor 55 armado del…p. 31
57Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 1831 cita
[75]fuertes de influencia eran Urabá, el Sinú, Cesar, los Llanos Orientales, el Catatumbo y el Magdalena Medio. Desde el arranque de las gestiones de negociación (1997) que dieron lugar a los diálogos de paz en El Caguán (1998-2001), la postura general de las autodefensas, encabezadas por los hermanos Castaño, fue de…p. 183
58Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 157, 1652 citas
[76]divisiones en su interior, cumplió el come- tido básico de desprestigiar en la “opinión” los diálogos en la zona de despeje del Caguán que, según El Espectador, parecían teatro del absurdo o comedia barata. Las AUC también frenaron la propuesta del ELN sobre el despeje de una zona al sur del departamento de Bolívar,…p. 165
[77]disipó. A costa de las improvisaciones gubernamentales y de la arrogancia y desmanes de las farc, con su pretendido dominio soberano de la zona de despeje del Caguán, o las volteretas del eln, los paramilitares, ayudados por los grandes medios de comunicación y el capitalismo mañoso, adquirieron voz pública y…p. 157
59Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 7311 cita
[78]diez puntos que ampliaba los contenidos de la Plataforma para un Gobierno de Reconciliación y Reconstrucción Nacional de la VIII Conferencia de 1993. La discusión apenas comenzaba… Transcurridos tan solo doce días desde la instalación de la Mesa entre Gobierno y FARC-EP sobrevino una temprana crisis y el levantamiento…p. 731
60Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1411 cita
[80]Gráfica 1. Desplazamiento forzado en Colombia Fuente: Elaboración propia, con base en el Registro Único de Víctimas. En el mapa 10 se puede observar el comportamiento regional del desplazamiento en la población rural no étnica, como una aproximación a lo campesino, por periodos, dividido por quinquenios a partir de…p. 141