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Biografía

Jorge Robledo

Conquista

1500–1546

14 min de lectura17 documentos
Nacimientohacia 1500, presumiblemente en Úbeda
Fallecimiento1546, Cauca medio
RolesCapitán conquistador al servicio de Sebastián de Belalcázar · Fundador de ciudades en el occidente del actual territorio colombiano
Lugar principalColombia
Período históricoConquista1499–1599
03

La biografía

Capitán extremeño de origen incierto, muerto en el Cauca medio en 1546 tras seis años de fundar ciudades entre el valle de Aburrá y el río Risaralda, Jorge Robledo es la figura que abrió al orden colonial castellano el occidente del actual territorio colombiano: el arco de tierras que hoy corresponde a Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío y el norte del Valle. Fundó Anserma en 1539, Cartago y Antioquia en 1541, recorrió por primera vez la provincia de los Quimbaya y llegó al valle de Aburrá aquel mismo año. Su nombre está atado a una hazaña geográfica —cruzar el Cauca hacia el norte desde Cali— y a un fracaso político: quedó atrapado en la guerra jurisdiccional entre las gobernaciones de Popayán y Cartagena por el control de las minas de Buriticá, y esa guerra terminó por costarle la vida. La ciudad que hoy es Santa Fe de Antioquia, la extinción casi total de los Quimbaya y la primera cartografía europea del Cauca medio son obra suya.

02

Línea de vida

  1. 1539

    Fundación de Santa Ana de los Caballeros (Anserma)

    Leer contexto

    Comisionado por Belalcázar para colonizar las tierras al norte de Cali, Robledo cruzó el río Cauca a mediados de 1539 y fundó Santa Ana de los Caballeros en el territorio del occidente de los actuales Caldas y Risaralda. La villa fue trasladada posteriormente y cambió su nombre por Anserma. Desde allí organizó expediciones militares contra los Caramantas, el Chocó y los Pirsas y Supías, apoyándose en el terror y en las enemistades internas entre grupos indígenas.

  2. 1541

    Expedición al Cauca medio: Cartago, valle de Aburrá y fundación de Antioquia

    Leer contexto

    Robledo recorrió la provincia de los Quimbaya —territorios de los actuales Caldas, Risaralda y Quindío— y fundó Cartago. Su capitán Jerónimo Luis Tejelo descubrió el valle de Aburrá; la hueste principal entró en él el 24 de agosto de 1541, llamándolo valle de San Bartolomé. Robledo fundó ese mismo año la ciudad de Antioquia, cerca del cerro de Buriticá, el yacimiento aurífero más celebrado de Tierra Firme.

  3. 1541

    Arresto por Pedro de Heredia e inicio de la querella jurisdiccional

    Leer contexto

    Al avanzar hacia el norte con intenciones de independizarse de Cali y labrarse un dominio propio, Robledo fue interceptado y arrestado por orden de Pedro de Heredia en San Sebastián de Buenavista. Heredia sometió Antioquia a la gobernación de Cartagena. Belalcázar respondió enviando al capitán Juan Cabrera, quien ocupó Antioquia por la fuerza y envió preso a Heredia. Robledo fue remitido a España para responder por su conducta.

  4. 1546

    Regreso de España con título de mariscal y fundación de Santa Fe de Antioquia

    Leer contexto

    Robledo regresó a América en octubre de 1546 con el título de mariscal otorgado por la Corona y la representación del visitador de Cartagena para actuar como su emisario en el área de Antioquia a Cartago. Fundó Santa Fe de Antioquia al sur de las minas de Buriticá, reafirmando su presencia sobre el corazón aurífero de la región bajo el signo de la gobernación de Cartagena.

  5. 1546

    Ejecución por orden de Belalcázar

    Leer contexto

    Ante el regreso de Robledo con jurisdicción formal y poder propio sobre las tierras que él mismo había fundado, Belalcázar lo hizo capturar y ordenó su ejecución. Murió en 1546 en el Cauca medio. La muerte de Robledo formó parte del contexto del juicio de residencia de Belalcázar, llevado a cabo en 1550 por Francisco Briceño.

La comisión de Belalcázar y el problema del norte

Robledo no llega al occidente por cuenta propia. Llega como capitán comisionado por Sebastián de Belalcázar, gobernador de Quito, dentro de un movimiento de expansión que este había iniciado desde 1535 enviando avanzadas hacia el norte. La empresa tenía un doble propósito: extender el dominio castellano más allá de la línea de Quito y sustraer aquellas tierras a la jurisdicción de Francisco Pizarro, gobernador del Perú. A las exploraciones promovidas por Belalcázar se atribuyen las fundaciones de Pasto, Popayán, Cali, Anserma y Cartago, aunque varias las ejecutaron capitanes suyos. Cali y Popayán son de 1536; el resto vendrá con Robledo.

La comisión concreta que Belalcázar dio a Robledo era colonizar las tierras al norte de Cali. En términos prácticos eso significaba cruzar el Cauca, asegurar la ruta hacia el interior de la cordillera Central y, sobre todo, alcanzar el cerro de Buriticá, del que ya circulaba en las Antillas y en Cartagena una fama descomunal: se creía que aquellas minas eran las mayores y mejores de Tierra Firme, y que de ellas provenía todo el oro que había llegado a la provincia de Cartagena, al río grande de Santa Marta y al Darién. Era una estimación de época, no un hecho verificado; pero fue esa fama, más que cualquier otra consideración, la que fijó el rumbo de las huestes conquistadoras y la escogencia de los lugares donde levantar las primeras fundaciones permanentes en el occidente.

Sobre los años previos de Robledo el registro es escueto. Se le supone nacido hacia 1500, presumiblemente en Úbeda, y llegado a Indias en la década de 1530 dentro de las corrientes de hombres de armas que alimentaron primero la conquista del Perú y luego, por vía de Quito, la del sur del actual territorio colombiano. Entra en la historia documentada de golpe, ya como capitán con hueste bajo su mando, comisionado para lo que en el vocabulario de la época se llamaba con eufemismo enorme "poblar".

De Cali a Anserma: la primera fundación

Robledo cruzó el Cauca a mediados de 1539 y fundó, en el territorio que hoy corresponde al occidente de Caldas y Risaralda, la ciudad de Santa Ana de los Caballeros. La villa fue trasladada después de su sitio original y en el proceso cambió de nombre por el que ha conservado desde entonces: Anserma, tomado del pueblo indígena de los Ansermas que habitaba la zona. Anserma es, en la lógica del avance castellano, la primera pieza: la cabeza de puente al norte del Cauca, el lugar desde donde se lanzarán las expediciones a las provincias vecinas.

La fundación en "buena y debida forma" era el instrumento jurídico-político central de toda la conquista americana, mucho más que un acto simbólico. Cumplía en América la misma función que las instituciones municipales habían cumplido en la Reconquista peninsular: un nuevo núcleo urbano significaba posesión de tierras, sujeción de los pueblos que las habitaban y organización de la explotación de la región. El ritual —fijar el emplazamiento, señalar la plaza, la iglesia y la casa de gobierno, trazar las calles, distribuir solares, poner nombre— quedaba consignado en un acta firmada por los participantes, y el fundador juraba fidelidad a los intereses de la nueva ciudad. Robledo repetiría ese ritual cuatro veces en poco más de dos años.

Desde Anserma organizó de inmediato una serie de expediciones militares que revelan la escala de su ambición: envió a Melchor Suer de Nava contra los Caramantas, a Gómez Hernández hacia el Chocó, y a Ruy Vanegas contra los Pirsas y los Supías. Se trataba de reconocer el terreno, someter a los pueblos vecinos y, en el fondo, buscar oro. El sometimiento se apoyó en dos recursos que Robledo manejaría durante toda su campaña: el terror —matanzas, quema de casas, ejecución de caciques— y el aprovechamiento hábil de las enemistades internas entre grupos indígenas. Ambos rendían aceptación rápida del dominio castellano, pero la sumisión era de superficie; en las décadas siguientes, los alzamientos serían frecuentes.

Cartago, Aburrá y Antioquia (1541)

Consolidada Anserma, Robledo emprendió en 1541 la expedición decisiva. Cruzó de nuevo el Cauca, esta vez avanzando hacia el norte, y llegó hasta Arma, en el actual Caldas oriental. Desde allí regresó hacia el sur y recorrió por primera vez el corazón de la provincia de los Quimbaya, en el territorio de los actuales departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío. Los Quimbaya —el grupo indígena de mayor desarrollo cultural y tecnológico de la región, orfebres finísimos cuyo trabajo llenaría después los museos— aceptaron con rapidez el dominio castellano en apariencia. Robledo interpretó esa aparente docilidad como sujeción y fundó entre ellos la ciudad de Cartago.

Uno de sus capitanes, Jerónimo Luis Tejelo, descubrió en el curso de la misma campaña el valle de Aburrá. La hueste principal entró en él, al que llamaron valle de San Bartolomé, el 24 de agosto de 1541. Es el primer registro europeo del sitio donde, tres siglos después, se levantaría Medellín; Robledo no fundó allí ciudad, pero dejó constancia del hallazgo.

De regreso al norte de la cordillera, cerca del río Tonusco y las minas de Buriticá, Robledo fundó en 1541 la ciudad de Antioquia. Es la fundación decisiva de su trayectoria, la que lo pone directamente sobre el yacimiento aurífero que había motivado toda la comisión. La ciudad sería trasladada en 1547 por Gaspar de Rodas al sitio que hoy ocupa Santa Fe de Antioquia; pero en 1541 se llama simplemente Antioquia, y su emplazamiento, cercano a Buriticá, contiene el germen del conflicto que acabará con la vida de su fundador.

Durante estos meses Robledo actuó con la contundencia rutinaria de los conquistadores del período. Pedro Cieza de León, que recorrió la región a pie y a caballo pocos años después, menciona a Robledo repetidamente al describir el cerro de Buriticá y el oro de aluvión que se hallaba cerca de la nueva ciudad. Es revelador que Cieza hable en pretérito al referirse a Buriticá: para mediados del siglo, la explotación intensiva del cerro parecía haber decaído, aunque el aluvión seguía dando. La riqueza que había justificado tanta empresa era, ya entonces, en parte un mito heredado y en parte un saqueo agotado.

La disputa jurisdiccional

Aquí la historia deja de ser una crónica de fundaciones y se vuelve una historia de jurisdicciones en pugna. Gaspar de Espinosa había recibido en 1536 el gobierno de un territorio en la región del San Juan, pero murió sin ejercerlo, y aquel vacío alimentó las pretensiones cruzadas de las gobernaciones vecinas. Al fundar Antioquia cerca de Buriticá, Robledo puso literalmente sobre el mapa el problema: ¿a qué gobernación pertenecía aquella riqueza? Belalcázar, desde Popayán, sostenía que a la suya, porque Robledo era su capitán y actuaba bajo su comisión. Pedro de Heredia, desde Cartagena, sostenía que la región le correspondía por ser continuidad natural hacia el sur de su propia gobernación.

La ambición personal de Robledo agravó el asunto. Cuando avanzó hacia el norte desde Antioquia con intenciones de comunicarse con la costa —y, según las señales que dejó, con la de independizarse de Cali y labrarse un dominio propio—, fue interceptado y arrestado por orden de Heredia al llegar a San Sebastián de Buenavista. Heredia sometió entonces la ciudad de Antioquia a la gobernación de Cartagena. Fue el primer acto abierto de la querella.

Belalcázar respondió enviando al capitán Juan Cabrera, quien ocupó Antioquia por la fuerza y envió preso a Heredia. La disputa, lejos de resolverse, se enredó con la aparición de caudillos menores que se aliaban con uno u otro bando principal según conveniencia. Robledo, mientras tanto, había sido remitido a España para responder por su conducta, y allí supo convertir el traslado forzoso en oportunidad.

Regreso con título de mariscal (1546)

Robledo regresó a América en octubre de 1546. Traía consigo dos piezas que reordenaban por completo el tablero: el título de mariscal, otorgado por la Corona, y la representación del visitador de Cartagena para actuar como su emisario en un área que iba desde Antioquia hasta Cartago. Volvía con el respaldo formal de la gobernación rival de la que originalmente lo había comisionado, y con jurisdicción explícita sobre las tierras que él mismo había fundado.

Su primer acto fue fundar una nueva ciudad al sur de las minas de Buriticá, llamada Santa Fe de Antioquia. La fundación tenía un sentido político transparente: reafirmar la presencia castellana en el corazón aurífero de la región, pero ahora bajo el signo de Cartagena y con Robledo en la cúspide.

Para Belalcázar, aquello era intolerable. El capitán al que había comisionado siete años atrás volvía convertido en mariscal, con título propio y con la investidura de la gobernación adversaria, a disputarle las minas más celebradas de Tierra Firme. La confianza estaba rota desde antes; la aritmética política ahora era clara. Belalcázar hizo capturar a Robledo y ordenó su ejecución. Murió en 1546, en el Cauca medio, en circunstancias que serían objeto del proceso posterior contra su ejecutor.

En 1550, ya establecida la Real Audiencia del Nuevo Reino de Granada, Francisco Briceño llevó a cabo el juicio de residencia de Belalcázar, y la muerte de Robledo formó parte del contexto de aquel proceso. Belalcázar, que había sido pieza mayor de la conquista del sur del actual territorio colombiano —fundador de Pasto, Popayán, Cali—, quedó marcado por aquella sentencia y su figura política nunca se recuperó del todo. La lucha entre Popayán y Cartagena por el control de Antioquia se apaciguó con la desaparición de Robledo, aunque las cicatrices jurisdiccionales sobre la región tardarían décadas en cerrar.

Cómo leer a Robledo

Reducir a Robledo a víctima de una guerra entre gobernaciones es contarlo a medias. Fue eso: su arresto por Heredia, su viaje forzoso a España, su regreso como emisario del visitador de Cartagena y su ejecución por Belalcázar son eslabones de una disputa jurisdiccional en la que él quedó atrapado entre dos poderes mayores. Pero también fue un capitán con proyecto propio, que se movió hábilmente en los intersticios de ese conflicto para labrarse un dominio personal. Su intento de independizarse de Cali cuando avanzaba hacia el norte, su gestión en la corte para obtener el título de mariscal, su regreso a fundar Santa Fe de Antioquia sobre el mismo suelo que le había sido disputado: todo ello dibuja a un hombre que entendió la rivalidad entre Popayán y Cartagena como un recurso y no como una fatalidad. Mientras las dos gobernaciones se neutralizaban, Robledo tenía margen. Cuando volvió con jurisdicción formal, ese margen se cerró: había dejado de ser útil como pieza intermedia y se había convertido en un tercero con poder propio. Ese fue el momento en que Belalcázar decidió eliminarlo.

Debajo de la disputa jurisdiccional hay un motor económico único: el oro de Buriticá. La comisión inicial de Belalcázar, la ruta que Robledo eligió, la ubicación de Antioquia, el interés de Heredia por interceptarlo, la fundación de Santa Fe de Antioquia al sur de las minas, la decisión final de Belalcázar de ejecutarlo: todos son movimientos alrededor del cerro. La rivalidad entre gobernaciones fue la superestructura política de un conflicto por el control de un yacimiento concreto. En el occidente colombiano, las guerras jurisdiccionales entre autoridades castellanas son casi siempre guerras por vetas, por indios de encomienda, por rutas de arriería.

Los pueblos del Cauca medio bajo la conquista

El resultado histórico de la campaña de Robledo, más allá de sus intenciones o de los conflictos entre caudillos, fue la aniquilación de las sociedades que decía "sujetar". Los Quimbaya, cuya orfebrería sigue siendo uno de los legados más finos de la América prehispánica, pasaron de una población estimada en cien mil individuos a apenas cuarenta en el lapso de cuarenta años tras la conquista. Cartago vio disminuir su población nativa en un 97% en apenas cincuenta años. Popayán, más al sur, perdió el 90% en sesenta y ocho. Las cifras son estimaciones; el orden de magnitud, no.

El colapso no se explica sólo por la violencia directa, aunque la violencia directa fue considerable. Pascual de Andagoya, que recorrió el camino entre Lili —el sitio original de Cali— y Popayán poco después del paso de Belalcázar, encontró poblaciones completamente despobladas y sólo los cimientos de lo que habían sido pueblos de quinientas a ochocientas casas. Robledo aplicó los mismos métodos al norte del Cauca.

A la violencia se sumaron las epidemias y la disrupción radical del orden productivo, todo ello enmarcado por la doctrina de la "guerra justa": los conquistadores justificaban el uso de la fuerza contra los indígenas alegando que estos resistían armadamente la predicación cristiana, lo que los convertía en "rebeldes" a quienes se podía combatir sin sujeción a las reglas convencionales de guerra. Era una construcción que permitía convertir cualquier resistencia en pretexto para la masacre.

Los Quimbaya opusieron una resistencia sostenida bajo formas de sumisión aparente y alzamiento periódico; ni la sumisión ni el alzamiento evitaron su desaparición casi completa. En el caso vecino de los llamados "armaos" —nombre que, según una tradición narrativa, les habría dado el propio Robledo por su fiereza— el registro es más breve y más brutal: combatieron bajo el mando del cacique Pipinta en la región del río Cauca hasta su extinción total.

Donde sobrevivió mayor proporción de población indígena fue entre los muiscas del altiplano y los grupos cercanos a Pasto y Popayán, en parte porque los españoles pudieron aprovechar las desigualdades y las jerarquías consolidadas de aquellas sociedades para imponer su autoridad usando a los caciques como intermediarios. En las tierras del Cauca medio, en cambio, los cacicazgos eran menos consolidados, había comunidades sin caciques permanentes y los mecanismos de autoridad eran más recíprocos y horizontales; el modelo español de intermediación no encontraba interlocutor estable, y la conquista se resolvió por vías más directamente violentas.

La red: capitanes, cronistas, rivales

Robledo se entiende mejor rodeado de los hombres con los que actuó y contra los que actuó. Belalcázar es el eje del que cuelga toda su trayectoria: le entrega la comisión en 1539 y ordena su ejecución en 1546. Entre esos dos gestos está la carrera de Robledo, y esa simetría no es casual: el mismo poder que lo lanzó al norte fue el que lo eliminó cuando dejó de servirle. Pedro de Heredia, adelantado de Cartagena, encarna el polo contrario: fue quien lo arrestó en San Sebastián y quien sometió Antioquia a la jurisdicción de Cartagena, abriendo formalmente la querella. Entre uno y otro se movió Juan Cabrera, el capitán que Belalcázar envió a recuperar la ciudad por la fuerza, y luego Gaspar de Rodas, que en 1547 trasladó la Antioquia original al sitio de la actual Santa Fe.

Los subalternos de Robledo repiten, a escala menor, la misma lógica de la campaña. Jerónimo Luis Tejelo entra al valle de Aburrá y con eso queda su nombre en el mapa. Melchor Suer de Nava, Gómez Hernández y Ruy Vanegas se reparten los flancos desde Anserma: Caramanta, el Chocó, las tierras de Pirsas y Supías. Son piezas de una misma maquinaria de reconocimiento y sometimiento; el patrón —enviar capitanes a los cuatro puntos desde una base recién fundada— es el que Robledo aplicará una y otra vez.

Sobre todos ellos escribió Pedro Cieza de León, cuyo alcance como testigo cubre la cuenca del Cauca y no el interior por el río Magdalena. Eso convierte a Robledo en uno de los personajes mejor iluminados de la Conquista temprana en Colombia: Cieza vio los lugares que Robledo había fundado apenas unos años antes, habló con quienes lo habían acompañado y describió el cerro y el aluvión con la mirada de quien acababa de pisarlos. Otras regiones donde otros capitanes hicieron lo mismo quedan en penumbra por falta de cronista equivalente.

Huella y memoria

Lo que Robledo dejó materialmente son ciudades: Anserma, Cartago —después trasladada— y Antioquia —refundada como Santa Fe de Antioquia— constituyen el trazo urbano fundacional del occidente colombiano. En torno a esos tres núcleos se organizó durante el resto del siglo XVI y buena parte del XVII la explotación minera y agrícola de la región, la administración eclesiástica, la red de encomiendas y los caminos que unían el Cauca medio con Cartagena por el norte y con Popayán por el sur. Lo que dejó demográficamente es lo contrario: un vacío. Las ciudades que fundó sobrevivieron; las sociedades sobre las que las fundó, no.

En la memoria histórica colombiana, Robledo ocupa un lugar oscilante. Para la historiografía tradicional de Antioquia fue durante mucho tiempo el fundador heroico, el hombre que abrió el occidente a la civilización castellana. Para las lecturas más recientes es una figura mucho más ambigua: capitán capaz, ciertamente, pero también agente de una violencia sistemática cuyo resultado directo fue el aniquilamiento de sociedades enteras. Ambas lecturas capturan aspectos reales de su trayectoria. En los seis años que van de 1539 a 1546 cabe entera la mecánica del proceso: una comisión que baja desde una gobernación, un capitán que la ejecuta y a la vez la desborda, un yacimiento que fija todas las rutas, un lenguaje teológico-jurídico que legitima la fuerza, una población nativa que colapsa, dos gobernaciones que se disputan el botín y, al final, un ajuste de cuentas entre castellanos que se salda sin proceso.

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Conexiones del archivo

Red histórica

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Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

17 documentos · 26 fragmentos
01Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Páginas 62, 642 citas
[1]

punto de comunicación entre esta última ciu- dad y Quito, llamándola Villaviciosa de Pasto, po- blación que fue trasladada hasta el sitio que hoy ocupa en el año de 1541, por orden del goberna- dor de Quito, Pedro de Puelles. Jorge Robledo Jorge Robledo (m. 1546) fue comisionado para colonizar las tierras al norte de…

p. 62
[17]

Popayán, donde fue nuevamen- te requerido por el representante del rey en el Pe- rú, Pedro de La Gasca, quien le nombró jefe de ca- ballería. En esa condición participó en la batalla de Xaquixahuana, en la que los rebeldes fueron defi- nitivamente abatidos. Belalcázar regresó en 1548 a Popayán, y desde allí envió…

p. 64
02Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · Página 1411 cita
[2]

a la orden de seguirlo, despu é s de explorar la Guajira y fundar la actual Riohacha, sigui ó tras los pasos de Espira, pero luego, desviando su ruta hacia la cordillera, la atraves ó, llegando a Pasca por el mes de marzo de 1539, cuando la tierra ya estaba ocupada por la hueste de Jim é nez. Algunos a ñ os antes de…

p. 141
03Gran Enciclopedia de Colombia - Geografía 2Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Fernando Wills Franco (Dirección de proyecto); Camilo Calderón Schrader, Alberto Ramírez Santos (Coordinación editorial) · 2007 · Páginas 18, 98, 2293 citas
[3]

de la poblacién caucana son inferiores a la nacional tismo, menor conflicte s. La tasa de homicidic muy alta, aunque hay presencia guerrilleray paramilitar en la mayor parte del der Tendencias Ss pasaron al despla Una muestra de arquitectura reigi S, y la industria popayan, Santo Domingo, por ejemplc ultivo: la de…

p. 98
[6]

d el territorio que hoy conforma lepartamen Antioquia estaba ocupado por numerosos grupos indigenas, en su mayor p: caribes, entre los cuales podemos citar a los catio, embera, cuna, uraba y zen en la parte occidental y noroccidental (cuenca del Atrato y alto Sinu); los nutaba en la zona central; los tahami hacia el…

p. 18
[8]

desconcertantes. Siguiendo el curso del rio, nuevas tribus y nuevos régulos, hasta llegar a los dominios de un Cid cobrizo, incansable y denodado: Calarca, comparable a Caupolican, Cuau- htémoc, Atahualpa o Lautaro. Al frente de sus pijaos dio a los hombres barbados que manejaban el rayo y se desdo- blaban en hombre y…

p. 229
04Historia de Colombia. El Establecimiento de la Dominación EspañolaJorge Orlando Melo · 1977 · Páginas 103, 1052 citas
[4]

último frente a Buriticá, desde donde regresó al sur. Luego Robledo regresó al sur y recorrió la región de los Quimbaya, los cuales fueron también sujetados rápidamente. En general, sin embargo, parece que el grado de sumisión de los indios de esta región no era muy grande, y aunque el temor y las matanzas hechos…

p. 103
[16]

provincia de Peque; ahora dio una nueva visita a Currume, Penco, Quinquirá, Nori, Guaca y Abibe. Pero al llegar a San Sebastián fue apresado por orden de Pedro de Heredia, quien también pretendía el control de la región antioqueña, y enviado a España. En Antioquia había quedado Alvaro de Mendoza como teniente, en…

p. 105
05La colonización antioqueña en el occidente de ColombiaJames J. Parsons · 1997 · Página 351 cita
[5]

el Cuzco no los hay mejores. Y todo esto perdido é destruído, é no hay indio que sepa decir como ha sido ni de que se ha despoblado. 3 Después de pasar las importantes salinas de Heliconia (Guaca), conocidas por los indios con el nombre de Murgia, la expedición llegó al valle de Aburrá (Medellín) el 24 de agosto de…

p. 35
06Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · Página 491 cita
[7]

1541, lo que le daría pie para reclam ar derechos sobre toda la región. Con intenciones de in d ep en d izarse de Cali y for m ar su propio dom inio. Robledo prosiguió hacia el norte para caer en m anos de las fuerzas de H eredia, que lo arrestaron y luego p u sieron la nueva fundación bajo el m ando de C artagena. De…

p. 49
07Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · Página 322 citas
[9]

to four million people. Some were warlike hunters and fishers, includ ing the Caribs and Arawaks, but many had developed agriculture, as well as gold work that attracted the Span- ish conquerors. They were also divided by geography, includ ing the Calima (Valle de Cauca), the San Agustín (Huila), the Tumaco (Nariño),…

p. 32
[10]

to four million people. Some were warlike hunters and fishers, includ ing the Caribs and Arawaks, but many had developed agriculture, as well as gold work that attracted the Span- ish conquerors. They were also divided by geography, includ ing the Calima (Valle de Cauca), the San Agustín (Huila), the Tumaco (Nariño),…

p. 32
08Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · Páginas 190, 2194 citas
[11]

de Córdoba, al referirse a Cuba, ex- clamaba: «los cristianos han destruido y desterra- do de estas pobres gentes la natural generación». Cifras de la catástrofe Los datos que permiten evaluar la caída de pobla- ción indígena son escasos y fragmentarios, pero no menos impresionantes: Juan Friede calcula que la…

p. 190
[12]

de Córdoba, al referirse a Cuba, ex- clamaba: «los cristianos han destruido y desterra- do de estas pobres gentes la natural generación». Cifras de la catástrofe Los datos que permiten evaluar la caída de pobla- ción indígena son escasos y fragmentarios, pero no menos impresionantes: Juan Friede calcula que la…

p. 190
[18]

y a los nativos ameri- canos se les tratará como infieles y se les aplicará el mismo procedimiento, hasta las últimas consecuencias: derrota y expulsión para los moros y dominación o exterminio para los indíge- nas americanos. En ambos casos se requiere poblar de fieles castellanos las tierras recuperadas o «des-…

p. 219
[19]

y a los nativos ameri- canos se les tratará como infieles y se les aplicará el mismo procedimiento, hasta las últimas consecuencias: derrota y expulsión para los moros y dominación o exterminio para los indíge- nas americanos. En ambos casos se requiere poblar de fieles castellanos las tierras recuperadas o «des-…

p. 219
09Historia Económica y Social de Colombia I 1537-1719Germán Colmenares · 1997 · Página 2971 cita
[13]

confirma esta noticia del licendado Vadillo (CDI. 1,41,397 ss.). Según Oviedo, «... Créese, por los dichos indios e por lo que les paredó a los españoles que fueron con el licendado, que éstas son las mayores e mejores minas de la Tierra Firme, e de donde se ha sacado todo el oro que ha ido a la provinda de Cartagena,…

p. 297
10Arqueología de Colombia: un texto introductorioGerardo Reichel-Dolmatoff · 2016 · Página 351 cita
[14]

de ahí en ade- lante el oro se volvió su obsesión. Lo raparon de los vivos y de los muertos; extorsionaron las poblaciones, tortura- ron a los caciques, saquearon las tumbas y los santuarios. La búsqueda del oro pronto se convirtió en el factor deci- sivo en determinar las rutas de penetración de las huestes…

p. 35
11Historia de Colombia - La Colombia más Antigua IIRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), Juan Salvat, Roberto García Rojas (dirs.) · 1988 · Página 531 cita
[15]

diferentes usos. Fue tanta la im- portancia de la «guaquería» en el siglo x1 que muy pronto la Corona española, a medida que se iban descubriendo los enterramientos de Sierra Nevada y del Sinú, sumamente ricos en oro, tuvo que re- glamentaria considerándola como un privilegio que correspondia 2 los primeros pobladores…

p. 53
12Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 441 cita
[20]

se configu- raron los rasgos de las principales conflictividades y tensiones sobre el ordenamiento territorial y la distribución de la tierra que estuvieron en las raíces del conflicto armado interno. Las fundaciones coloniales provocaron una ruptura violenta en el ordenamiento territorial existente. No respondían a…

p. 44
13Historia de Colombia. Descubrimiento y Conquista IGermán Arciniegas, Mauricio Obregón, Jorge Morales, Roberto Pineda Camacho, Javier Ocampo López, et al. · Páginas 95, 1012 citas
[21]

presencia del Estado español. Ellos daban cuenta de la realidad urbana a gobernadores, audiencia y virreyes, que eran sus superiores en la escala burocrática. El ilustre historiador Haring, que ha investigado mucho sobre la naturaleza de las ciudades hispa- noamericanas y su evolución colonial, dice que aquéllas…

p. 95
[22]

evitar que- 335 Patio principal de la mencionada casa del virrey. Este tipo de patio central e interior es de clara procedencia española, concretamente del sur de España. y resultó muy adecuado pare el clima caluroso del virreinato. rellas con fundaciones vecinas. Realmente son es- casas las ciudades que permanecieron…

p. 101
14Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · Página 291 cita
[23]

por Pedro de Heredia. En 1535 o 1536 desembarcó allí otro soldado- escritor, Pedro Cieza de León (nacido en Extremadura, España, alrededor de 1518 y muerto allí mismo en 1560). En la primera parte de su Crónica del Perú (publicada en España en 1553) Cieza de León dejó los primeros testi- monios sobre la conquista del…

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15La gente de GuambíaRonald A. Schwarz · 2018 · Página 711 cita
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h a s t a 1 9 7 1 pueblos en la ruta a Cali, llamada entonces Lili o Lile. Masacres y quema de casas se convirtieron en su política, pueblos enteros fueron arrasados o destruidos completamente. Pascual de Andagoya, que sirvió brevemente como adelantado de la provincia de Popayán, describió lo que encontró en su…

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16Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Página 521 cita
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autori dad, les pagaran tributos y les rindieran obediencia. Esta respuesta estaba influida por la estructura y la cultura de las comunidades ind í genas. Donde sobrevivi ó mayor proporci ó n de poblaci ó n fue entre los muiscas y los grupos cercanos a Pasto y Popay á n. Esto se explica en parte porque los espa ñ oles…

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17Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · Página 211 cita
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España, pues el rey no era soberano temporal del mundo, ni ocuparse de la conversión de los indios lo convertía en soberano de ellos. Pero si los indios no se sometían y, en especial, si ofrecían alguna forma de resistencia armada a la prédica cristiana, era lícito atacarlos y someterlos a la fuerza. Era, entonces,…

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