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Biografía

Juan de los Barrios

Conquista

1496–1569

14 min de lectura26 documentos
Nacimientoc. 1496, Pedroche, provincia de Córdoba, España
Fallecimiento12 de febrero de 1569, Santafé de Bogotá
RolesFraile franciscano · Obispo electo de Asunción del Río de la Plata (1547–1552)
Lugar principalColombia
Período históricoConquista1499–1599
03

La biografía

Juan de los Barrios (Pedroche, c. 1496–Santafé, 12 de febrero de 1569) fue un franciscano español, obispo electo de Asunción del Río de la Plata, obispo de Santa Marta y, desde 1564, primer arzobispo metropolitano de Santafé. Su gobierno coincidió con la formación de las instituciones coloniales del Nuevo Reino de Granada. La defensa de la jurisdicción episcopal lo enfrentó varias veces con la Real Audiencia, el cabildo eclesiástico y las órdenes religiosas; al mismo tiempo, convocó el primer sínodo diocesano de Santafé, impulsó la construcción de la catedral, organizó el capítulo catedralicio y actuó como protector de los indígenas por encargo real. Su legado no fue solo administrativo ni estuvo libre de coerción colonial: combinó organización pastoral, disciplina religiosa, protección jurídica limitada y conflictos de jurisdicción.

02

Línea de vida

  1. 1547

    Nombramiento para Asunción del Río de la Plata

    Leer contexto

    Fue nombrado primer obispo de Asunción por Paulo III; expidió el auto de erección en 1548, pero una travesía frustrada le impidió tomar posesión efectiva.

  2. 1552

    Obispo de Santa Marta

    Leer contexto

    Fue nombrado obispo de Santa Marta y zarpó hacia América en noviembre; arribó a la sede en febrero de 1553 tras un viaje accidentado.

  3. 1553

    Llegada a Santafé e inicio de la catedral

    Leer contexto

    Llegó a Santafé en julio por encargo real y en octubre impulsó una nueva fábrica catedralicia para sustituir la iglesia de paja.

  4. 1556

    Primer sínodo diocesano de Santafé

    Leer contexto

    El sínodo sesionó desde el 24 de mayo y promulgó el 3 de junio 228 constituciones sobre doctrina, sacramentos, clero, templos, diezmos y deberes hacia los indígenas.

  5. 1562

    Traslado de la sede y conflicto con la Audiencia

    Leer contexto

    La sede episcopal pasó de Santa Marta a Santafé el 11 de septiembre. Ese año Barrios salió hacia Cartagena tras la crisis por el arresto de su provisor; las fuentes discrepan sobre si fue salida voluntaria o destierro.

  6. 1564

    Elevación de Santafé a arquidiócesis

    Leer contexto

    La bula del 22 de marzo elevó Santafé a sede metropolitana con Cartagena y Popayán como sufragáneas; una errata en el nombre del prelado demoró el uso efectivo del título.

  7. 1569

    Muerte en Santafé

    Leer contexto

    Murió el 12 de febrero de 1569. El capítulo gobernó la sede vacante hasta la llegada de Luis Zapata de Cárdenas en 1573.

La semblanza: un obispo en el filo de la conquista

Barrios llegó a Santafé en julio de 1553, quince años después de la fundación hispana de la ciudad. La conquista seguía alterando profundamente la sociedad muisca y el dominio colonial todavía se organizaba mediante encomiendas, cabildos, gobernadores y una Real Audiencia de instalación reciente. Las Leyes Nuevas de 1542 habían abierto un conflicto persistente sobre el trato y la tributación de los indígenas, mientras la Corona intentaba delimitar las atribuciones de encomenderos, funcionarios civiles y autoridades eclesiásticas. Ese marco institucional, todavía inestable, explica buena parte de los acuerdos y disputas que atravesaron el episcopado de Barrios.

La llegada de un obispo residente reforzó una organización eclesiástica que hasta entonces dependía en gran medida de vicarios, clérigos, franciscanos y dominicos. Barrios no partió de cero ni se limitó a disputar jurisdicciones. Trasladó a Santafé parte del capítulo de Santa Marta, reclamó ministros para las doctrinas, promovió visitas y convocó el sínodo de 1556 para ordenar sacramentos, enseñanza, disciplina clerical y obligaciones hacia los indígenas. Las fuentes también registran conflictos severos y resultados desiguales. No existe, sin embargo, una base cuantitativa para afirmar que las conversiones fueron pocas o renuentes, ni para reducir su memoria a un temperamento litigante.

Su actuación se desarrolló dentro del patronato regio. La Corona presentaba candidatos a las sedes, financiaba y autorizaba parte de la organización material de la Iglesia y encargaba a sus funcionarios la ejecución de numerosas disposiciones. Los obispos, a su vez, reclamaban jurisdicción espiritual, disciplinaria y patrimonial sobre clérigos, templos y doctrinas. Barrios colaboró con la Audiencia en asuntos como la instrucción indígena y chocó con ella cuando consideró invadidos los fueros eclesiásticos. Esa alternancia entre cooperación y conflicto describe mejor su gobierno que la idea de una resistencia continua o excepcional frente al poder civil.

Los orígenes: Pedroche, la Orden y el peso de una designación tardía

Juan de los Barrios nació hacia 1496 en Pedroche, en la actual provincia de Córdoba. Las noticias sobre su juventud son escasas y no permiten reconstruir con seguridad su educación, sus lecturas ni una supuesta mentalidad formada directamente por la guerra de Granada. Pedroche pertenecía a la Corona de Castilla y su biografía se inscribe en el catolicismo peninsular del siglo XVI, pero trasladar al personaje una «gramática de la Reconquista» como explicación de toda su conducta excede la documentación disponible.

Ingresó en la Orden de Frailes Menores, dentro de la provincia franciscana de Los Ángeles. Las reconstrucciones no coinciden en todos los detalles de su formación y algunas tradiciones lo sitúan en misiones del Perú, dato que no cuenta con el mismo respaldo documental que sus nombramientos episcopales. En 1547 el papa Paulo III lo nombró primer obispo de Asunción del Río de la Plata por presentación de Carlos V. El episodio muestra que su trayectoria americana comenzó antes de su relación con Santa Marta y Santafé, y que su designación formó parte de la expansión de las diócesis bajo patronato real.

Desde Aranda de Duero expidió en enero de 1548 el auto de erección de la diócesis de Asunción, pero no llegó a tomar posesión efectiva: una travesía frustrada lo devolvió a España. La Corona lo presentó para Santa Marta en 1551 y fue nombrado obispo de esa sede en 1552. Zarpó de Sanlúcar de Barrameda el 4 de noviembre de 1552 y, tras un viaje afectado por temporales, pérdidas de naves y corsarios, arribó a Santa Marta en febrero de 1553. En julio subió a Santafé siguiendo una orden real que pedía al obispo residir donde se concentraba mayor población y atender la conversión y el buen trato de los indígenas.

La trayectoria: de obispo a arzobispo en el Nuevo Reino

La cronología institucional tiene dos momentos distintos. El 11 de septiembre de 1562 la sede episcopal fue trasladada de Santa Marta a Santafé y Barrios pasó a ser obispo de Santafé. Luego, mediante la bula In suprema dignitatis apostolicae specula del 22 de marzo de 1564, Pío IV elevó la diócesis a arquidiócesis metropolitana, con Cartagena y Popayán como sufragáneas. Una equivocación en el nombre del prelado dentro de la documentación pontificia demoró el reconocimiento práctico; a comienzos de 1566 ya firmaba como arzobispo. Ejerció esa dignidad hasta su muerte en 1569.

El conflicto más grave con la Real Audiencia no fue una alianza de Barrios contra el oidor Juan Montaño por la residencia de Miguel Díez de Armendáriz. La crisis documentada se produjo en 1561–1562 alrededor de Juan Sánchez Muñoz, provisor nombrado por el obispo y requerido por la Audiencia de Lima. Cuando los oidores lo sacaron preso de una iglesia donde se había refugiado, Barrios impuso censuras eclesiásticas contra la Audiencia y salió de Santafé hacia Cartagena. Las fuentes difieren sobre si se marchó por voluntad propia o fue desterrado. Presentó su renuncia, pero la Corona la rechazó el 21 de marzo de 1563 y le ordenó continuar en su sede.

Durante su gobierno llegaron al Consejo de Indias quejas del cabildo eclesiástico, de religiosos y de la Audiencia. Se le acusó de imponer capítulos sin suficiente libertad, tratar con dureza a clérigos, usar censuras e interferir en competencias civiles. Esas denuncias prueban la existencia y la recurrencia de conflictos, pero no convierten cada imputación en un hecho demostrado ni bastan para diagnosticar un «patrón de personalidad». También sobrevivieron testimonios favorables sobre su predicación, austeridad y ayuda a los pobres. La valoración histórica debe conservar la procedencia interesada y a veces contradictoria de esas voces.

Otro frente de disputa fueron las órdenes religiosas. Dominicos y franciscanos administraban doctrinas y conventos antes de la llegada del obispo y defendían privilegios de exención frente al ordinario diocesano. Las fuentes recogen críticas de Barrios a la vida y las construcciones de algunos religiosos, así como la negativa de comunidades regulares a aceptar visitas episcopales. El conflicto involucraba disciplina, doctrinas, rentas y jurisdicción; no demuestra por sí solo una ira permanente ni puede explicarse únicamente como rivalidad por diezmos. Tampoco anuló la participación de religiosos de ambas órdenes en la evangelización y en el sínodo de 1556.

Una de sus principales empresas materiales fue la catedral. En octubre de 1553 ordenó contratar una iglesia de tapia que sustituyera la parroquia de bahareque y paja. En 1556 varios maestros advirtieron que los muros eran demasiado estrechos; pese a demoras y sobrecostos, la obra fue terminada a fines de 1565. Se desplomó antes de estrenarse, en la víspera de su dedicación; algunas cronologías sitúan el derrumbe en 1565 y otras en 1566. Barrios reanudó los preparativos, pero murió antes de ver un templo estable. La tercera catedral comenzó el 12 de marzo de 1572 bajo el gobierno del deán Francisco Adame, durante la sede vacante.

Su obra pastoral mejor documentada fue el primer sínodo diocesano de Santafé. Comenzó el 24 de mayo de 1556 y sus constituciones fueron promulgadas el 3 de junio, no en 1558. Reunió a miembros del cabildo, clérigos, religiosos y representantes del poder real, y produjo 228 constituciones distribuidas en diez títulos. Reguló doctrina, sacramentos, disciplina clerical, templos, diezmos y obligaciones hacia los indígenas. Las normas encontraron oposición de encomenderos y de la Audiencia y su aplicación fue desigual, pero no quedaron simplemente en el papel: dieron un marco duradero a la organización religiosa y a las doctrinas.

La red: encomenderos, oidores, órdenes y muiscas

Ninguna trayectoria eclesiástica del siglo XVI puede leerse al margen del entramado de poderes en que se inscribe. La red de Barrios incluyó cooperación y conflicto con encomenderos, oidores, cabildos, clérigos, órdenes religiosas y comunidades indígenas. Las posiciones variaron según el asunto: quienes respaldaban una obra o una norma podían oponerse a otra. Reducir esa red a enemistades permanentes oscurece la negociación cotidiana que permitió instalar el capítulo, celebrar el sínodo, financiar la catedral y administrar doctrinas.

Los encomenderos. La encomienda vinculaba tributación, trabajo y obligación de sostener la doctrina cristiana de las comunidades indígenas encomendadas. El sínodo de 1556 exigió a los encomenderos proporcionar instrucción religiosa y contempló restituciones cuando hubieran cobrado por encima de la tasa o tomado bienes de manera injusta. Barrios también participó en retasas destinadas a limitar exacciones. Estas medidas formaban parte del orden colonial y no eliminaron la subordinación indígena, pero sí contradicen la idea de que el obispo fuera indiferente a su trato. La resistencia de encomenderos y cabildos a las cargas sinodales fue uno de los motivos de la disputa con la Audiencia.

Los oidores y oficiales reales. La Real Audiencia representaba la justicia del rey y también actuaba como vicepatrona en asuntos eclesiásticos. En enero de 1556 acordó exigir a los encomenderos ministros para la instrucción indígena, una medida convergente con las preocupaciones del obispo. Meses después admitió recursos contra capítulos sinodales y limitó censuras eclesiásticas que juzgó invasoras de su jurisdicción. La crisis por Juan Sánchez Muñoz llevó el desacuerdo al extremo en 1562. Barrios no fue, por tanto, un aliado fijo ni un opositor constante de los oidores, y las fuentes revisadas no vinculan su principal conflicto con Alonso de Zorita o con la residencia de Armendáriz.

Las órdenes religiosas. Franciscanos y dominicos suministraban gran parte de los misioneros y doctrineros en un territorio con muy poco clero. Sus privilegios de exención y sus líneas internas de gobierno chocaban con la pretensión episcopal de visitar, examinar y disciplinar a quienes ejercían cura de almas. Barrios pidió más religiosos a la Corona, pero también denunció conductas de algunos frailes y encontró resistencia cuando intentó visitar sus doctrinas. La pugna fue real, aunque coexistió con colaboración pastoral y no puede presentarse como el único eje de la política eclesiástica.

Las comunidades indígenas. En el altiplano cundiboyacense, numerosas comunidades muiscas sostenían economías agrícolas, redes de intercambio y autoridades políticas y religiosas propias. La conquista, la encomienda, la tributación y la congregación en pueblos alteraron esas relaciones. Las categorías coloniales «muisca» y «chibcha» no describen de manera intercambiable una sociedad única y uniforme, y las equivalencias simples entre dioses, astros o cargos pueden distorsionar tradiciones diversas. Para la biografía de Barrios, lo decisivo es que sus normas pretendieron reorganizar la vida indígena mediante doctrinas, sacramentos, disciplina espacial y vigilancia religiosa.

La evangelización fue a la vez una práctica religiosa y una herramienta del dominio colonial. La doctrina podía imponer asistencia, trabajo, contribuciones y abandono de rituales propios; también creaba obligaciones materiales para encomenderos y doctrineros y ofrecía un lenguaje jurídico limitado para reclamar restituciones o mejor trato. Barrios no fue un arzobispo distante de ese proceso. Escribió sobre la escasez de ministros, promovió tasaciones, reunió el sínodo y trató de ordenar las doctrinas. No ejecutó personalmente cada norma en el territorio, y la eficacia de sus visitas es discutida, pero sí intervino de forma concreta en el diseño de la evangelización.

El proyecto misional y sus límites

La evangelización formó parte del proyecto de la monarquía y de la legitimación religiosa del dominio colonial, pero no fue una política ejecutada por un solo actor. Corona, obispos, Audiencias, encomenderos, clérigos, órdenes y autoridades indígenas intervinieron con intereses distintos. El patronato daba al rey amplias facultades sobre la organización eclesiástica, mientras los prelados reclamaban potestad espiritual y disciplinaria. El sínodo de 1556 fue una herramienta episcopal dentro de ese sistema: buscó uniformar creencias, ritos, sacramentos y conductas, y al mismo tiempo fijó deberes para quienes explotaban el tributo y el trabajo indígena.

Sobre el terreno, la falta de ministros, las grandes distancias y los conflictos entre jurisdicciones limitaron la cobertura pastoral. En cartas de 1553 y 1554, Barrios pidió clérigos y religiosos y describió iglesias sin curas y ministros de formación insuficiente. La enseñanza cristiana sostenida se expandió en el altiplano durante la década de 1550, pero con intensidades distintas según la región y la comunidad. Las fuentes permiten hablar de escasez y desigualdad; no ofrecen una medida que atribuya a su gobierno toda la debilidad evangelizadora de la costa, Popayán, el Magdalena o el Cauca.

La gestión de Barrios no resolvió esas limitaciones, pero tampoco puede describirse como ajena a la organización misional. El sínodo de 1556 fue el primer instrumento local para coordinar doctrina, sacramentos y disciplina; dispuso una cartilla común, reguló a curas y doctrineros y trató de someter su actividad a la autoridad episcopal. Luis Zapata de Cárdenas profundizó después la organización parroquial y diocesana mediante su Catecismo de 1576, en un contexto político distinto. La investigación reciente presenta ambos programas como fases relacionadas de una transformación, no como el contraste entre un obispo sin vocación pastoral y otro que por fin edificó la Iglesia por dentro.

Un temperamento, una época

Las fuentes transmiten retratos incompatibles de su carácter. Quejas dirigidas al Consejo lo presentan riguroso, autoritario y propenso a las censuras; Esteban de Asensio, franciscano que lo conoció, lo describió como predicador, austero, caritativo y firme frente al poder secular. Ambas imágenes proceden de actores situados y no deben convertirse sin más en diagnóstico personal. Lo verificable son sus decisiones: reclamó jurisdicción, sancionó a la Audiencia, intentó renunciar, volvió a la sede, sostuvo obras y continuó gobernando hasta su muerte.

La defensa de los fueros eclesiásticos fue una parte central de su gobierno, pero no excluyó otras funciones. Como protector de los indígenas recibió de la Corona el encargo de visitar, procurar buen trato y vigilar el cumplimiento de las ordenanzas; sus constituciones ordenaron doctrina y restituciones, y sus retasas buscaron contener cobros excesivos. Estas actuaciones no lo convierten en un defensor moderno de derechos ni eliminan el carácter coercitivo de la cristianización. Sí impiden separar de forma absoluta al prelado jurisdiccional del obispo pastoral y protector.

No es posible establecer que su personalidad, y no las disputas de patronato, exención religiosa, encomienda y gobierno colonial, determinara el ritmo de la institucionalización eclesiástica. Tampoco la sede vacante de 1569–1573 o el gobierno posterior de Zapata demuestran qué habría logrado un prelado hipotéticamente más negociador. La comparación útil es documental: Barrios creó una primera legislación sinodal y una estructura todavía dependiente de religiosos; Zapata actuó después en un contexto de fortalecimiento diocesano y nuevas directrices reales. Esa secuencia muestra cambios de política e instituciones, no una prueba contrafactual sobre temperamentos.

La huella: la sede que quedó

Cuando Barrios murió, la nueva catedral se había derrumbado, faltaban ministros y persistían tensiones con autoridades civiles y religiosas. Pero el balance visible no era nulo. Existían un capítulo catedralicio instalado, reglamentos de coro, constituciones sinodales, prácticas de visita y retasa, una casa destinada al Hospital de San Pedro y una sede que ya tenía rango metropolitano. El alcance cotidiano de esas medidas fue irregular y la evangelización siguió siendo incompleta y coercitiva, pero describir toda la obra pastoral como un fracaso contradice los rastros institucionales conservados.

Quedó, ante todo, la sede metropolitana. Su fundamento jurídico no fue una elevación única en 1563: la sede de Santa Marta se trasladó a Santafé en 1562 y la arquidiócesis fue erigida en 1564. Con Cartagena y Popayán como sufragáneas, Santafé pasó a encabezar una provincia eclesiástica. Barrios fue su primer metropolitano, aunque los errores y demoras de las bulas limitaron el tiempo en que ejerció el título de manera efectiva. Esa precisión no reduce su condición fundacional; la sitúa en el proceso documental por el cual se separaron y jerarquizaron las diócesis del Nuevo Reino.

También dejó instituciones de escala local. Hacia 1558 quedó instalado solemnemente el capítulo catedralicio y en 1560 promulgó las Consuetas que regularon el coro y los oficios. En octubre de 1564 cedió casas de su propiedad para el Hospital de San Pedro, destinado a atender pobres de la ciudad. Estas iniciativas no deben confundirse con obras de arzobispos del siglo XVII, como el Colegio Mayor del Rosario de Cristóbal de Torres, ni presentarse como consecuencia directa de Barrios. Su legado verificable está en lo que promovió durante su propia vida, no en toda la expansión educativa y sanitaria posterior de la mitra.

La catedral resume tanto los límites como la continuidad de su proyecto. Barrios contrató la segunda fábrica en 1553 y la vio desplomarse antes de su dedicación. Tras su muerte, Francisco Adame, deán y gobernador de la sede vacante, puso la primera piedra de la tercera catedral el 12 de marzo de 1572; Luis Zapata de Cárdenas llegó al año siguiente y continuó la obra. Esa secuencia permite hablar de continuidad institucional, pero no atribuir a Barrios edificios, diseños urbanos o templos que no vio. Su contribución fue establecer y sostener la sede que hizo necesaria una catedral metropolitana.

Su huella está en la estructura y también en una primera política pastoral escrita. Fue el obispo que trasladó el centro efectivo de la diócesis a Santafé, reunió el sínodo de 1556, intentó ordenar doctrinas y clero, impulsó catedral y hospital y se convirtió en el primer arzobispo metropolitano. Lo hizo dentro de un proyecto colonial que buscaba transformar creencias y formas de vida indígenas, y sus normas encontraron resistencia y cumplimiento desigual. También defendió obligaciones de instrucción, restitución y buen trato que limitaron, al menos jurídicamente, a encomenderos y doctrineros. Esa combinación de coerción, protección limitada, organización y conflicto ofrece un retrato más preciso que el de un fundador sin catequesis y definido únicamente por sus pleitos.

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Conexiones del archivo

Red histórica

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Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

26 documentos · 41 fragmentos
01Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Páginas 70, 822 citas
[1]

contingente de misioneros, bajo la dirección de fray Tomás de Ortiz, con el título de protector de los indios, per- tenecientes a la comunidad de los dominicos, cu- 326 Arzobispos de Santa Fe antafé fue elevada a la categoría de S arquidiócesis en 1563. Los arzobispos fueron fray Juan de los Barrios (1563-1569), Luis…

p. 82
[35]

bién el núcleo administrativo, reli- gioso, y el lugar donde se aprendían nuevas formas de vida. Por otra parte, las ciudades simbolizaban el poder, y la ubicación de los edifi- cios importantes en ciertos lugares estaba destinada a impresionar a sus pobladores y visitantes. nh Normas para el establecimiento En parte,…

p. 70
02Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · Páginas 154, 162, 1653 citas
[2]

Real Audiencia. Si desplegaba su ira contra los dominicos por su mundano vivir y por la suntuosidad de la iglesia que estaban construyendo, no faltaban tampoco cr í ticas contra su pro pia Orden. Las quejas que continuamente llegaban contra Barrios al Consejo de Indias, acus á ndolo de maltrato de los religiosos, de…

p. 165
[3]

hostil por parte del obispo, Juan de Barrios, de los oficiales reales y de lo m á s granado de la sociedad, emprendi ó la visita a Cartagena para proseguir la residencia contra Juan D í az de Armend á riz que le hab í a sido encargada desde Espa ñ a. All í encontr ó al fiscal de la Audiencia, Juan de Maldonado, juez…

p. 162
[12]

el bot í n que se obtuviera. Belalc á zar fue sus pendido por Brice ñ o y enviado a Espa ñ a para justificarse ante el ■ Consejo de Indias. Muri ó en Cartagena a bordo del navio que deb í a llevarlo. Luego en su reemplazo, fue enviado desde Espa ñ a Garc í a de Bustos, quien pereci ó en la traves í a. M á s tarde ocup…

p. 154
03Historia de la religión en Colombia, 1510-2021Jose Joaquin Pinto Bernal, Katherinne Giselle Mora Pacheco, Juan David Cascavita Mora, Juan Carlos Jurado Jurado, José Eduardo Rueda Enciso, Fabio Hernán Carballo, Fernanda Muñoz, Darío Arturo Zuleta Gómez, Carlos Arboleda Mora, Rafael Tamayo Franco, Juan Felipe Córdoba-Restrepo, Jeiman David López Amaya, María del Rosario Vázquez Piñeros, Andrés Felipe Manosalva Correa, Gabriel Cabrera Becerra, Gina Marcela Reyes Sánchez · 2022 · Páginas 1, 62 citas
[4]

26 EL PATRONATO REGIO EN LA AMÉRICA HISPANA Juana M. Marín Leoz Introducción El presente artículo hace un recorrido por la creación peninsular del patronato regio, su definición al compás de la expansión de la conquista y colonización material y espiritual del Nuevo Mundo, así como su transformación y consolidación de…

p. 1
[5]

edificar ni erigir iglesias grandes en dichas islas y tierras adquiridas o que en adelante se adquirieren; y concedemos el derecho de Patronato, y de presentar personas idóneas para cualesquiera iglesias catedrales, monasterios, dignidades, colegiatas y otros cualesquiera beneficios eclesiásticos y lugares píos. 14…

p. 6
04Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · Página 291 cita
[6]

de catolicismo que se implantó y que iba a seguir el del modelo europeo, donde los poderes civil y eclesiástico interactuaban simbióticamente. El advenimiento de la época de la Colonia, a partir de la segunda mitad del siglo XVI, resulta en el establecimiento de las instituciones españolas en América y la fundación de…

p. 29
05Historia de Colombia. El Establecimiento de la Dominación EspañolaJorge Orlando Melo · 1977 · Página 1211 cita
[7]

el proceso de la conquista siguiera un ritmo diferente y sea por lo tanto difícil de escoger una fecha como indicativa de una transformación básica en la nueva sociedad, puede acogerse la fecha tradicional de 1550 como punto final de esa época, momento de transición entre la sociedad de conquista, basada en el saqueo…

p. 121
06Memorias para la historia de la medicina en Santafé de BogotáPedro María Ibáñez · 2017 · Páginas 22, 272 citas
[8]

salió el 6 de abril del año de 1536 otra expedición de 705 hombres mandada por don Gonzalo Jiménez de Quesada, con el objeto de conquistar las tie- rras situadas a las cabeceras del río Magdalena. Quesada enfermó gravemente en el Carare, lugar en donde dispuso que Juan Gallegos regresase a Santa Marta con los enfer-…

p. 22
[41]

sentimientos de filantropía, otorgó es- critura pública, por la cual fijaba un sueldo anual de $ 350 al Protomédico Henríquez; uno de $ 200 al cirujano Ga- briel de Meneses, y uno de $ 60 a un barbero, gremio que hasta nuestros días se ha encargado de la práctica de las operaciones más sencillas de la pequeña cirugía,…

p. 27
07El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · Páginas 288, 2942 citas
[9]

relati- vamente desarrollada. Luego de que los pacíficos habitantes de la Sabana quedaron sometidos, no sin que dejaran de cometerse al- gunas innecesarias crueldades y asesinatos en la persona de sus jefes, dispuso Quesada construir una ciudad en algún punto favorable y adecuado. Eligió para ello el lugar de es-…

p. 288
[11]

y hombre de gran tacto político y agudeza de observación, el de más talento de aquellos tres conquistadores. Federmann, cuyo lugar de nacimiento no es conocido, era también de aventajada estatura y rostro blanco y bello, orlado de rojiza barba, muy diestro en toda clase de ejer- cicios, tan cortés y suave que jamás se…

p. 294
08Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · Página 211 cita
[10]

noticia de la muerte de Fernández de Lugo, gobernador de la provincia de Santa Marta, hizo que Jiménez de Quesada apresurase su traslado en la mayor brevedad a la Corte Española, y provisto de una mayor cantidad de dinero se despreocupó de la organización de la ciudad de Bogotá con el debido cumplimiento de las…

p. 21
09Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · Páginas 63, 692 citas
[13]

la rap iñ a y las g u erras faccionales de la C onquista y la institucionalización m ás re p o sad a del resto del p eriodo colonial. En el orden político, en los sistem as de p roducción y en el trato a las poblaciones indígenas som etidas, los españoles m an tu v iero n algunos com portam ientos característicos del…

p. 63
[19]

d id o s en el siglo xvi fueron débi les y dem o rad o s en la costa atlántica y en el d istrito de P opayán en el occidente, así com o en regiones inestables com o los valles del Alto M agdalena y las zonas m ineras del Cauca. Los clérigos q u e llegaban a la costa atlántica p o r lo general no perm anecían allí m…

p. 69
10Nueva Historia de Colombia. Vol. I: Colombia Indígena, Conquista y ColoniaÁlvaro Tirado Mejía, Jaime Jaramillo Uribe · 1989 · Página 861 cita
[14]

de Castillo y Francisco Hernández Girón. La preocupante situación que produjo en Santa Fe el levantamiento de Oyón, agravada entonces por la rebelión del poderoso cacique de Saboyá, quien amenazaba las ciudades de Vélez y Tunja, indujo a la Audiencia al envío del oidor Montaño, a la gobernación de Popa- yán. Ya antes…

p. 86
11Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · Página 2091 cita
[15]

o ser anguicliócesis en 1563. Misiones evangelizadoras Las misioneros que iniciaron la evan. gelización en las tierras colombianas fueron franciscanos llegados con el arribo de sa labor debie- at hamtrr las costumbres onsideraron paganas y de vida Ticenciesa de los indica, comoda codi cio y repacidad de los…

p. 209
12Historia de la religión en ColombiaJosé David Cortés Guerrero, Juana María Marín Leoz, Leonardo García Rincón · 2022 · Página 11 cita
[16]

57 LAS ÓRDENES RELIGIOSAS Y LA SOCIEDAD NEOGRANADINA, SIGLOS XVI-XIX William Elvis Plata Introducción Las órdenes religiosas no solo fueron las grandes protagonistas del proceso de cristianización de la Nueva Granada en los siglos a, sino que, además, por lo mismo, adquirieron tal grado de XVI XVIII poder y de…

p. 1
13Historia de la religión en ColombiaJosé David Cortés Guerrero, Juana María Marín Leoz, Leonardo Fabián García Rincón, William Elvis Plata, Diana Paola Hernández Fernández, Alberto José Campillo Pardo, Aliza Moreno-Goldschmidt, Odette Yidi David, Jorge Enrique Salcedo Martínez, Jose Joaquin Pinto Bernal, Katherinne Giselle Mora Pacheco · 2022 · Páginas 1, 6, 123 citas
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43 LA EVANGELIZACIÓN DE LAS COMUNIDADES INDÍGENAS DEL NUEVO REINO DE GRANADA DURANTE EL SIGLO XVI Leonardo Fabián García Rincón Introducción Lo que hoy denominamos “evangelización” se ha entendido como el proyecto religioso de expandir el catolicismo en América, una vez esta fue incorporada a la imagen de mundo que…

p. 1
[18]

los sínodos de Popayán, Cartagena y Santafé de los años de 1555, 1556 y 1558. EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:22:45 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. 49 Lucas Fernández de Piedrahíta. Historia General de las Conquistas del. Nuevo…

p. 6
[20]

las imágenes de santos que ponían en sus casas y sus horarios. Adicionalmente, la permanencia del doctrinero significó, para las comunidades indias, más exacciones en productos o servicios. De modo que la evangelización trastocó no solo las 16 nociones de lo sagrado y lo profano de los indígenas —mediante la…

p. 12
14Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · Página 461 cita
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diversa, han sido uno de los rasgos más peculiares y permanentes de las sociedades hispanoamericanas. CONFLICTOS Y REFORMAS Gran parte de los conflictos politicos y sociales posteriores a la Conquista se originaron en los intentos de la Corona española de limitar los privilegios y los abusos de los encomenderos. Las…

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15Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · Página 241 cita
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ordenar formas serviles de trabajo. Los debates sobre estos temas fueron interminables y de gran riqueza, y en ellos aparece el rechazo de los colonos a los alegatos de los curas y a las normas reales que los obligaban a moderar la explotación del indio. Los nuevos pobladores de las Indias argumentaban la necesidad de…

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16Historia Económica y Social de Colombia I 1537-1719Germán Colmenares · 1997 · Página 311 cita
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12 H is t o r ia ec o n ó m ic a y so c ia l i toda nueva conquista que no estuviera autorizada por las Audiencias obe decía al designio de la Corona de retomar la carga que ella había abando nado a la iniciativa de los particulares desde el comienzo. Se quiso ante todo hacer cesar un derroche de vidas humanas, las de…

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17Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · Página 232 citas
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y capitanes se convirtieron prácticamente en agentes de la Corona, y se les concedieron pri- vilegios, tierras y a veces encomiendas, responsabilidades organi- zativas y títulos. Las encomiendas en la sabana de Bogotá, por ejemplo, se organizaron con base en las capitanías, pueblos ente- ros sometidos a la dirección…

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y capitanes se convirtieron prácticamente en agentes de la Corona, y se les concedieron pri- vilegios, tierras y a veces encomiendas, responsabilidades organi- zativas y títulos. Las encomiendas en la sabana de Bogotá, por ejemplo, se organizaron con base en las capitanías, pueblos ente- ros sometidos a la dirección…

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18La tierra en ColombiaEstanislao Zuleta, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) · 1973 · Página 261 cita
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Siglo XVI. Mientras el erudito Gines de Sepúlveda predicaba la guerra “justa” y hacía lo posible para dar una buena conciencia religiosa a la conducta de los encomenderos, el padre de Las Casas encabezaba un movimientó en defensa de los indios, cuyo contenido histórico se expresa en la consigna: “que termine la…

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19Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · Página 421 cita
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y o s p a r a l a h is t o r ia d e l a p o l ít ic a d e t ie r r a s e n C o l o m b ia tó una serie de medidas para protegerlos, disfrazadas con ropajes religiosos o humanistas. Los tributos obligaban a dar al encomendero las pensiones particulares, el quinto para el Rey, el estipendio para el cura doctrinero y el…

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20Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · Página 322 citas
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to four million people. Some were warlike hunters and fishers, includ ing the Caribs and Arawaks, but many had developed agriculture, as well as gold work that attracted the Span- ish conquerors. They were also divided by geography, includ ing the Calima (Valle de Cauca), the San Agustín (Huila), the Tumaco (Nariño),…

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to four million people. Some were warlike hunters and fishers, includ ing the Caribs and Arawaks, but many had developed agriculture, as well as gold work that attracted the Span- ish conquerors. They were also divided by geography, includ ing the Calima (Valle de Cauca), the San Agustín (Huila), the Tumaco (Nariño),…

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21Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · Páginas 129, 1322 citas
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activa vida ritual y mágico-reli- giosa. Poseían un dinámico mercado entre los dis- tintos poblados de la sierra —para lo que utiliza- ban una extensa red de caminos de piedra-, basado en productos agrícolas, la sal, el pescado y las manufacturas artesanales, como objetos de oro, mantas de algodón, adornos de plumas y…

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en los que se adoraba al dios Chiminigagua y a las divi- nidades Bachué (la luna), Bochica (el sol), Chib- chacum (dios protector) y otras menores dedica- das a las diversas actividades socioeconómicas. Además de los caciques, capitanes y jeques, eran importantes los guechas o guerreros reclutados, cuya función era…

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22Historia de Colombia. La Colombia más Antigua. Tomo 1Gonzalo Hernández de Alba (dir.); Camilo Domínguez O., José L. Lorenzo, Amancio Fernández, Gonzalo Correal y otros · Página 1271 cita
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en las que se producía abundante comida, que estaban densamente pobladas. Más adelante, la expedición encontró, en las me- setas y sabanas de Cundinamarca y Boyacá (nom- bres de la actual distribución administrativa de Co- lombia), una agrupación indígena numerosa que fue llamada de los muexas o muiscas desde los pri-…

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23Los muiscas. La historia milenaria de un pueblo chibchaCarl Henrik Langebaek · 2019 · Página 1341 cita
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¢ Caso de los muiscas. y que ir tan lejos: incluso en el caso de comunidades de conformado unidades territoriales que reconocieran ique, más allá de los estrechos límites de la comunidad. incia de Pamplona, ampliamente estudiada por Germán $, algunos indígenas atestiguaron a los españoles que “res- Señores en sus…

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24Gran Enciclopedia de Colombia - Geografía 2Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Fernando Wills Franco (Dirección de proyecto); Camilo Calderón Schrader, Alberto Ramírez Santos (Coordinación editorial) · 2007 · Página 481 cita
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en 1553, en el lugar ocupado desde 1539 por una capilla de bahareque y techo de paja. Debido a su mala construccion, la nueva edificacién se derrumbé en 1566. En 1572 se inicié la construccién de una tercera catedral que perduré hasta 1805, cuando tuvo que ser demolida a causa del deterioro ocasionado por un…

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25Historia de Colombia. Descubrimiento y Conquista IGermán Arciniegas, Mauricio Obregón, Jorge Morales, Roberto Pineda Camacho, Javier Ocampo López, et al. · Página 951 cita
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presencia del Estado español. Ellos daban cuenta de la realidad urbana a gobernadores, audiencia y virreyes, que eran sus superiores en la escala burocrática. El ilustre historiador Haring, que ha investigado mucho sobre la naturaleza de las ciudades hispa- noamericanas y su evolución colonial, dice que aquéllas…

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26Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · Páginas 219, 2254 citas
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década de 1530, época de gran actividad fundacional. A este período pertenecen las funda- ciones de los núcleos que alcanzarán una catego- ría importante como centros administrativos, en su respectiva región, debido a la privilegiada situación de sus asentamientos, tales como Santafé de Bogotá, Tunja, Popayán y…

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década de 1530, época de gran actividad fundacional. A este período pertenecen las funda- ciones de los núcleos que alcanzarán una catego- ría importante como centros administrativos, en su respectiva región, debido a la privilegiada situación de sus asentamientos, tales como Santafé de Bogotá, Tunja, Popayán y…

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y a los nativos ameri- canos se les tratará como infieles y se les aplicará el mismo procedimiento, hasta las últimas consecuencias: derrota y expulsión para los moros y dominación o exterminio para los indíge- nas americanos. En ambos casos se requiere poblar de fieles castellanos las tierras recuperadas o «des-…

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y a los nativos ameri- canos se les tratará como infieles y se les aplicará el mismo procedimiento, hasta las últimas consecuencias: derrota y expulsión para los moros y dominación o exterminio para los indíge- nas americanos. En ambos casos se requiere poblar de fieles castellanos las tierras recuperadas o «des-…

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