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Biografía

Juan de Castellanos

Conquista

1522–1607

11 min de lectura23 documentos
Nacimiento9 de marzo de 1522, Alanís, Sevilla, España
FallecimientoEntre el 24 y el 27 de noviembre de 1607, Tunja, Nuevo Reino de Granada
RolesSoldado del Caribe · Sacerdote beneficiado de Tunja
Lugar principalColombia
Período históricoConquista1499–1599
03

La biografía

Entre los soldados que llegaron al Caribe hacia 1540 en busca de perlas y de oro, y los clérigos que a fines de siglo poblaban de sermones el Nuevo Reino de Granada, hubo un hombre que fue ambas cosas y, además, se sentó a escribir. Juan de Castellanos (Alanís, 9 de marzo de 1522 — Tunja, entre el 24 y el 27 de noviembre de 1607) fijó en verso una memoria de la Conquista americana. Sus Elegías de varones ilustres de Indias, con 113.609 versos, suelen describirse como el poema más largo escrito en español. Su valor histórico no descansa en que hubiera presenciado todo lo narrado: combina experiencias propias, relatos de veteranos y materiales escritos. Beneficiado de Tunja, testigo de las Antillas y las costas de Tierra Firme, Castellanos ocupa así un lugar singular entre la espada, la parroquia y la escritura colonial.

02

Línea de vida

  1. 1522

    Bautismo en Alanís

    Leer contexto

    Su partida de bautismo está fechada el 9 de marzo de 1522. Se crio en San Nicolás del Puerto y estudió en Sevilla con Miguel de Heredia.

  2. 1539

    Paso a América

    Leer contexto

    Viajó a las Indias a los diecisiete años con Juan de León y Baltasar de León; después recorrió diversos enclaves del Caribe y Tierra Firme.

  3. 1568

    Beneficiado de Santiago de Tunja

    Leer contexto

    Desde este año consta como beneficiado de la parroquia de Santiago, posición que conservó hasta su muerte.

  4. 1589

    Publicación de la primera parte de las Elegías

    Leer contexto

    Se imprimió en Madrid la única parte publicada durante su vida. Las restantes aparecieron de manera fragmentaria entre 1847 y 1921; la primera edición completa se reunió en 1930-1932.

  5. 1607

    Codicilo y muerte en Tunja

    Leer contexto

    Había escrito y protocolizado su testamento en 1606. Firmó un codicilo el 24 de noviembre de 1607 y un auto del día 27 ya lo mencionó como difunto.

El soldado que se hizo cura

Antes de ser cronista del Nuevo Reino, Castellanos recorrió el Caribe. Su partida de bautismo está fechada el 9 de marzo de 1522 en Alanís; se crio en San Nicolás del Puerto y estudió en Sevilla con el presbítero Miguel de Heredia. Pasó a América en 1539, a los diecisiete años, junto con Juan de León y Baltasar de León. Entre 1540 y 1542 estuvo en Cubagua y Margarita; en 1544 se hallaba en el Cabo de la Vela y, a fines de ese año o comienzos de 1545, pasó a Cartagena. Ese itinerario ayuda a explicar por qué su obra empieza por las Antillas y por qué entre los indigenismos que registra predominan voces aprendidas y difundidas desde el ámbito antillano.

Entre 1554 y 1555, probablemente en Cartagena, Castellanos dejó la carrera de las armas y siguió la eclesiástica. Sirvió en Cartagena y después fue cura y vicario en Riohacha entre 1558 y 1560. En 1568 consta ya como beneficiado de la parroquia de Santiago de Tunja, cargo que conservó hasta su muerte. La documentación permite afirmar esa trayectoria, pero no que fuera el “primer cura” de la ciudad. Su testamento y su codicilo lo identifican como presbítero beneficiado y muestran que el cargo eclesiástico fue una condición estable de sus últimas décadas.

Entre la partida de Alanís y los documentos finales de Tunja se extiende una biografía reconstruida en buena medida desde las propias Elegías. En sus versos hay menciones de “yo lo vi”, compañeros de armas y lugares recorridos, pero también noticias recibidas de otras personas y textos ajenos. Robert Folger ha mostrado que la autoridad del poema se presenta como una voz colectiva de veteranos: Castellanos dice someter cuadernos a testigos y comparar varias relaciones sobre un mismo asunto. Por eso no conviene oponerlo de manera simple a los cronistas de gabinete. Es autor, testigo parcial y compilador de una memoria interesada en reconocer los servicios de los conquistadores.

Tunja, ciudad de piedra y de letras

Castellanos escribió buena parte de sus Elegías desde Tunja, ciudad fundada por Gonzalo Suárez Rendón en 1539. A fines del siglo XVI existía allí una élite encomendera sostenida por tributos indígenas, casas principales con escudos de armas, actividad eclesiástica y un medio letrado visible en las composiciones que acompañaron la obra. Ese entorno ayuda a situar al beneficiado y sus interlocutores. No basta, sin embargo, para declarar a Tunja el “primer centro cultural” del Nuevo Reino ni para establecer una superioridad general sobre Santafé: esa jerarquía depende del indicador y exige una comparación que las fuentes revisadas no ofrecen.

La prosperidad tunjana fue desigual y dependió en parte del tributo, el trabajo indígena, las redes de encomenderos y las instituciones religiosas. La disminución demográfica indígena y los cambios económicos afectaron esa base durante el período colonial, pero no permiten reducir la trayectoria de la ciudad a una decadencia ya consumada al morir Castellanos. Su posición como beneficiado le ofreció tiempo, rentas, acceso a libros y contacto con vecinos que conservaban recuerdos de la Conquista. Fueron condiciones favorables para escribir, no prueba de que Tunja fuera el único lugar del Nuevo Reino capaz de producir una obra de esa ambición.

Las Elegías de varones ilustres de Indias

La obra que ocupó las décadas finales de su vida reúne 113.609 versos y fue organizada por Castellanos en cuatro partes. La primera, única impresa durante su vida en Madrid en 1589, trata el descubrimiento y las conquistas de islas y costas del Caribe. Las siguientes recorren Venezuela, Cabo de la Vela y Santa Marta; Cartagena, Popayán, Antioquia y Chocó, además del episodio de Francis Drake; y, por último, la historia del Nuevo Reino de Granada. Su escala es extraordinaria, pero el proyecto no llegó a cubrir Panamá y México como el autor había previsto.

La palabra elegía es clave y también insuficiente. La obra contiene lamentos, catálogos biográficos, crónica y recursos de la épica renacentista. Castellanos había trabajado primero en prosa y pasó la materia a octavas reales; la crítica ha relacionado esa decisión con el éxito de La Araucana, con los modelos de varones ilustres y con la economía de méritos y mercedes. Los conquistadores aparecen elevados a materia heroica, pero el poema también registra violencias, fracasos y disputas. Más que una epopeya homogénea, es una construcción híbrida que organiza la memoria de un colectivo de veteranos desde valores coloniales.

De esa naturaleza híbrida nace la dificultad histórica del texto. Castellanos insiste en la verdad de lo que vio o recibió de testigos, pero la forma épica, la selección de “varones ilustres” y el interés de los veteranos por el reconocimiento ordenan la narración. Para el historiador, las Elegías son fuente y filtro a la vez: algunas noticias pueden ser únicas, pero deben contrastarse con relaciones, documentos y otras crónicas. La tensión entre testimonio, memoria y elaboración literaria no se elimina declarando la obra fiel o ficticia; se examina caso por caso.

Testigo y red: la Conquista en las Elegías

El valor documental de Castellanos se juega, sobre todo, en la parte dedicada al Nuevo Reino de Granada. Allí narra la expedición de Gonzalo Jiménez de Quesada, salida de Santa Marta a comienzos de abril de 1536 por orden del gobernador Pedro Fernández de Lugo. Las cifras y aun el día exacto varían según la tradición documental: un registro archivístico resume la declaración de Quesada como setecientos hombres al partir y ciento sesenta y cinco supervivientes, mientras una reconstrucción moderna calcula unos ochocientos expedicionarios y ciento setenta y nueve supervivientes. Los conocidos 705 y 166 son otra versión, no una cuenta indiscutida.

Castellanos narra también la captura del señor de Tunja, el botín de oro y esmeraldas y la fundación de Santafé, conmemorada el 6 de agosto de 1538 en Teusaquillo. Las cantidades de botín proceden de relatos de conquista y deben conservar su atribución, no tratarse como una contabilidad independiente. El origen geográfico de Quesada también requiere precisión: nació en Córdoba, no en Extremadura. La denominación Nuevo Reino de Granada se ha relacionado con su estancia previa en Granada y con la semejanza que creyó ver entre ambos territorios, no con un homenaje de un extremeño a su “patria chica”.

Castellanos compuso estas secciones décadas después de los hechos y pudo consultar a protagonistas y escritos hoy perdidos. Al referirse a Quesada, le atribuye afición por la poesía y preferencia por los metros castellanos frente a los italianizantes. El pasaje es valioso como testimonio de Castellanos, pero no debe presentarse como una conversación directa comprobada ni como un dato confirmado de manera independiente. Junto con escritos atribuidos a Quesada, como el Antijovio, contribuye a un perfil letrado del conquistador cuya reconstrucción depende de fuentes fragmentarias.

Los límites son reales. Los cronistas del siglo XVI usaban categorías como “provincias”, “valles” y “señoríos” que no corresponden sin más a divisiones políticas o cartográficas actuales. Sus cifras de guerreros, habitantes y riquezas exigen contraste. El aparato épico tampoco es un simple barniz: jerarquiza personas y hechos según los valores de la conquista. Cuando el texto divide el Nuevo Reino en Bogotá y Tunja, reproduce un esquema colonial útil para seguir la narración, pero incapaz de agotar la complejidad política muisca. Por eso las Elegías deben leerse junto a Aguado, Simón, Oviedo y documentación de archivo, atendiendo a las dependencias entre esas fuentes.

La lengua de la Conquista

En el plano lingüístico, las Elegías son un corpus de gran interés, aunque tampoco “sin ambigüedad”. Manuel Alvar contó 155 voces indígenas americanas en la obra. Alonso Maffla Bilbao distribuye ese conjunto en 73 voces arahuacas o taínas, 38 caribes, 17 chibchas, 15 quechuas, cinco náhuatl y siete de origen indeterminado. La predominancia antillana concuerda con la primera etapa americana de Castellanos y con la difusión temprana de vocabulario caribeño a través del español de la Conquista.

Castellanos documenta cómo el español escrito en el Nuevo Reino incorporó palabras indígenas, pero no puede afirmarse que él escogiera deliberadamente las que perdurarían ni que muchas aparezcan allí por primera vez. Maffla advierte que, cuando estos cronistas escribieron, numerosos indigenismos ya formaban parte del habla normal y algunos se habían vuelto patrimonio del español desde las Antillas. La obra permite observar usos, explicaciones y adaptaciones en contexto; establecer la primera documentación de cada voz exige comparar textos anteriores y cronologías lexicográficas particulares.

Un nodo en la red cronística

El peso de Castellanos en la historiografía neogranadina se explica también por su lugar en una red de textos. El Carnero de Juan Rodríguez Freyle fue escrito entre 1636 y 1638 y apareció impreso en 1859; la fecha exacta de muerte de Freyle sigue siendo incierta y suele situarse hacia 1642, de modo que no cabe calcular con seguridad un intervalo de cuatro años. La obra dialoga con Pedro Simón, Castellanos y tradiciones orales, aunque determinar en cada pasaje quién dependió de quién requiere análisis textual. Más que una cadena lineal, se trata de una transmisión con fuentes compartidas, manuscritos y reelaboraciones.

La red no termina ahí. Las Elegías se consultan junto con Aguado, Simón y Oviedo para episodios de la conquista, pero no forman por ello un canon fijo de “cuatro grandes fuentes” para toda la región. Un manual colombiano atribuye a Bernardo Vargas Machuca un soneto laudatorio a Castellanos; esa noticia muestra recepción, aunque no basta para fechar el poema en 1599 ni para medir su circulación cortesana. Están mejor documentadas las aprobaciones de Agustín de Zárate para la primera parte y de Alonso de Ercilla para otra sección de la obra.

La historia editorial explica buena parte de la recepción. En vida de Castellanos solo se imprimió la primera parte, en 1589. Las tres primeras aparecieron juntas en 1847; la cuarta, Historia del Nuevo Reino de Granada, se publicó en 1886; el pasaje sobre Drake, separado por censura, salió en 1921; y la primera edición completa se reunió en Caracas entre 1930 y 1932. Hubo circulación manuscrita, pero las afirmaciones sobre copias concretas, lectores anónimos o préstamos sin cita deben demostrarse caso por caso. La publicación fragmentaria basta para explicar por qué la obra fue conocida de manera desigual.

Los últimos años: el testamento

De los años finales de Castellanos queda una huella documental precisa, aunque fue mal fechada en transcripciones tempranas. Él mismo escribió su testamento entre el 6 de mayo y el 4 de junio de 1606 y lo protocolizó el 5 de junio de ese año. Una copia posterior leyó 1607 en la nota de protocolización. El codicilo fue otorgado el 24 de noviembre de 1607; un auto del 27 ya lo menciona como difunto. Esos documentos lo identifican como presbítero beneficiado y acotan su muerte entre ambas fechas.

El testamento y el codicilo interesan también por la vida material y las redes familiares que registran. El codicilo dispone la terminación de casas y tiendas en Villa de Leyva, rentas para una capellanía, ayudas a personas cercanas y el envío de dinero a una sobrina en San Nicolás del Puerto. Son indicios concretos de patrimonio, parentesco y devoción. No autorizan, en cambio, a imaginar que en su casa permanecían los borradores de las Elegías, cuadernos de entrevistas o determinados textiles: sin inventario o referencia documental específica, esas escenas deben quedar fuera del relato factual.

Castellanos murió en Tunja entre el 24 y el 27 de noviembre de 1607: firmó el codicilo el primer día y el auto judicial del segundo ya lo llamaba difunto. Dejaba una obra muy extensa, publicada solo en parte, y un proyecto que no alcanzó todo el ámbito que había anunciado. Las Elegías preservaron nombres, versiones y vocabulario que de otro modo serían más difíciles de rastrear, pero también ordenaron esa memoria desde la mirada de un clérigo veterano vinculado a la sociedad conquistadora.

La huella

La recepción de Castellanos ha sido diversa. Su extensión dificulta la lectura y varios críticos juzgaron desfavorablemente la calidad poética; Marcelino Menéndez Pelayo condensó esa línea al considerar que el problema del libro era estar escrito en verso. Otros lectores valoraron desde temprano su información, su lengua o su función fundacional. No se sostiene, por tanto, que durante siglos la obra fuera rechazada de manera uniforme por falta de rigor: hubo juicios distintos sobre su poesía, su fiabilidad histórica y su utilidad documental.

La relectura no empezó solo en el siglo XX. José María Vergara y Vergara le dedicó un capítulo en 1867 y Miguel Antonio Caro publicó su estudio en 1879. En el siglo XX se sumaron ediciones completas, la investigación biográfica de Mario Germán Romero en 1964 y el estudio lingüístico de Manuel Alvar en 1972. William Ospina publicó Las auroras de sangre en Colombia en 1999; la edición española de 2007 fue una reedición, no la primera aparición del ensayo. Cada intervención respondió a preguntas distintas —canon literario, biografía, lengua o memoria nacional— y no a una única “rehabilitación”.

Queda una posición más precisa: las Elegías tienen gran valor documental y literario, pero ese valor no es independiente de sus mediaciones. Castellanos reunió experiencias propias, testimonios de veteranos, relaciones y textos; seleccionó héroes y episodios desde la sociedad colonial a la que pertenecía; y los dispuso en una forma épica que buscaba memoria y reconocimiento. Para episodios del Caribe y del Nuevo Reino es una fuente decisiva, no autosuficiente. Su escala y cercanía permiten saber más, siempre que nombres, fechas, rutas, cifras y vocablos se contrasten con otras crónicas, archivos y estudios.

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Conexiones del archivo

Red histórica

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1000Bioarqueología de Tibanica y el debate sobre la desigualdad muiscaHecho1000Confederaciones muiscas del Altiplano cundiboyacense (c. 1000–1537)Hecho1000El DoradoEntidad1200Circuitos de intercambio interregional prehispánicos y el orden colonialEnsayo1200Confederación MuiscaEntidad1200Redistribución cacicalEntidad1400Circuitos de intercambio interregional y microverticalidad muiscaHecho1400Sacrificio de la gavia muisca y captura ritual de jóvenes llanerosHecho1450Conflictos caribe-muisca y presiones territoriales en vísperas de la Conquista (1450–1500)Hecho1480SaguanmachicaEntidad1500NemequeneEntidad1530Colapso demográfico indígenaEntidad1533Pedro de HerediaEntidad1537Despeñamientos en Tausa y Simijaca y tradición u’wa de GüicánHecho1537La invención cronística de los muiscasEnsayo1537QuemuenchatochaEntidad1537Sebastián de BelalcázarEntidad1537TisquesusaEntidad1538Gonzalo Jiménez de QuesadaEntidad1538SagipaEntidad1539AquiminzaqueEntidad1539TundamaEntidad1539TunjaEntidad1540La GaitanaEntidad1543Pedro Cieza de LeónEntidad1550Guerra justaEntidad1560Extirpación de idolatríasEntidad1564Andrés Díaz Venero de LeivaEntidad1570Cronistas y construcción del pasado prehispánico (1570–1599)Hecho1573Catecismo de Zapata de Cárdenas y extirpación de idolatrías (1573–1586)Hecho1575Pedro de AguadoEntidad1580CalarcáEntidad1580Cultura urbana colonial en Tunja: Escuela Tunjana, lengua muisca y congregación indígena (1580–1599)Hecho1630Hernando Domínguez CamargoEntidad1636Juan Rodríguez FreyleEntidad1636Letras criollas del barroco neogranadino (1636–1688)Hecho1650SincretismoEntidad1688Lucas Fernández de PiedrahitaEntidad1700CaucaEntidad1706Francisca Josefa de CastilloEntidad1804Expedición de la vacuna en la Nueva Granada (1804–1805)Hecho1967ValleduparEntidad
Relacionadaspor co-ocurrencia
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Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

23 documentos · 29 fragmentos
01Peregrinación de AlphaManuel Ancízar · 2016 · Página 3751 cita
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se avecindaron en Tunja, labrando casas cos - tosas, cuyas portadas sembraron de escudos de armas «para eternizar su fama en la posteridad», según cándidamente lo afirmaba Juan de Castellanos, primer cura y cronista de la encopetada ciudad, la cual, no obstante todo aquello, progresó tan poco, que ciento cincuenta…

p. 375
02Economías prehispánicas de ColombiaAlberto Gómez Gutiérrez, Ignacio Briceño Balcázar, Jaime Eduardo Bernal Villegas, Carlos Eduardo López Castaño, Martha Cecilia Cano Echeverri, Francisco Javier Aceituno Bocanegra, Nicolás Loaiza Díaz, Andrea M. Cuéllar, María Alicia Uribe Villegas, Marcos Martinón-Torres, Santiago Giraldo, Daniela Castellanos Montes, Marianne Cardale de Schrimpff, Carl Henrik Langebaek, María Antonieta Corcione Nieto, Catalina Zorro, Luisa Mendoza, Marcela Bernal, Lucero Aristizábal, Leonor Herrera · Página 4232 citas
[2]

diferentes colores o con imágenes sagradas de la nueva religión. También las utilizaron para el “cielo” o cobertura textil ubicada en la parte superior del altar a modo de baldaquín. “…y porque del todo se extirpe la idolatría ordenaron y mandaron que los indios no traygan mantas pintadas con figuras de tunjo o…

p. 423
[3]

diferentes colores o con imágenes sagradas de la nueva religión. También las utilizaron para el “cielo” o cobertura textil ubicada en la parte superior del altar a modo de baldaquín. “…y porque del todo se extirpe la idolatría ordenaron y mandaron que los indios no traygan mantas pintadas con figuras de tunjo o…

p. 423
03Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · Páginas 479, 4892 citas
[4]

Esteban de Asensio; cuatro escritos monogr á ficos del fiscal y oidor de la Real Audiencia don Francisco Guill é n Chaparro; la obra del capit á n Bernardo Vargas Machuca Milicia y descripci ó n de las Indias (Madrid, 1599), quien fue adem á s autor de un libro contra el padre Bartolom é de las Casas y de un soneto…

p. 479
[9]

que se enri quece con gran copia de americanismos ling üí sticos que aparecen aqu í algunos por primera vez y entre los cuales sabe escoger certe ramente los que van a perdurar en la lengua espa ñ ola. Demuestra Manuel Alvar u, que los indigenismos de Castellanos, como los que quedar á n definitivamente incorporados…

p. 489
04¿Por qué fracasa Colombia?Enrique Serrano López · 2016 · Página 1151 cita
[5]

Juan de Castellanos se parece mucho a los colombianos de nuestros días, a una persona que puede hablar durante horas, días y quizá años, sobre temas muy variados, pero a quien le resulta muy difícil y problemático presentar pruebas sobre lo que ha hecho y dicho. Alguien en quien se puede ver una huella muy cabal de…

p. 115
05Nueva Historia de Colombia. Vol. I: Colombia Indígena, Conquista y ColoniaÁlvaro Tirado Mejía, Jaime Jaramillo Uribe · 1989 · Páginas 247, 2492 citas
[6]

obra escrita con intención claramente literaria en el Nuevo Reino, las Elegías de varones ilustres de Indias, de Juan de Castellanos. Como única ex- cepción a la tendencia italianizante, pueden mencionarse las redondillas citadas por Castella- nos en las Elegías que atribuye al soldado Lo- renzo Martín, compañero de…

p. 247
[8]

257 poética, también la materia se ha convertido en poética y como tal debe juzgarse: los sucesos de la historia se han convertido en ocasión de su poetizar... «A la poesía hay que medirla con el metro de la poesía y no de la historia... De esta manera, el tan manido problema de si Castellanos es o no es…

p. 249
06Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · Página 351 cita
[7]

poética del Renacimiento para pintar con tintes heroicos a los conquistadores de la zona equinoccial como héroes de la Ilíada o la Odisea, como varones ilustres que se aventuraban por un territorio selvático, con ríos y montañas enormes, que se enfrentaban a comunidades indígenas que no se caracterizaban por su…

p. 35
07Historia de la vida cotidiana en ColombiaBeatriz Castro Carvajal (editora) · 2016 · Página 281 cita
[10]

corte, el único lugar donde podía obtener por merced real su título de gobernador. Otra razón para que Belalcázar se dirigiese al norte debía estar relacionada con las experiencias de dos de sus compañeros, Juan de Avendaño y Luis de Sanabria. Aven- daño había hecho parte de la exploración de Diego de Ordás, Orinoco…

p. 28
08Historia Económica y Social de Colombia I 1537-1719Germán Colmenares · 1997 · Páginas 99, 4372 citas
[11]

más comúnmente cita dos hasta ahora y contenidos en cronistas y relaciones de la Conquista. En este tipo de documentación suele encontrarse un recorte ficticio y general mente convencional en «provincias» y «valles». A pesar de esta preocupa ción de cronistas y observadores de la época de la Conquista para hacer una…

p. 99
[18]

mantener un almacén en Tunja, en donde los frutos de la tierra se codeaban con las «ropas de Castilla». Según las cuentas de alcabalas, Mancipe era uno de los encomenderos que realizaba, año tras año, las operaciones más cuantiosas122. Con todo, a pesar de la seguridad de sus ingresos, los encomenderos no podían…

p. 437
09Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · Página 1661 cita
[12]

cuatro años antes de su muerte, en 1642. Desde el punto de vista historiográfico, Rodrí- guez Freyle se basa en las crónicas de fray Pedro Simón, el padre Juan de Castellanos y en la ex- tensa tradición oral americana. Rafael Humberto Moreno-Durán considera que esta obra, concebi- da inicialmente como una crónica,…

p. 166
10Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · Página 381 cita
[13]

de la Real Audiencia. Los arzobispos, preben- dados y dignidades que han sido de esta santa iglesia catedral, desde el año de 1539, que se fundó, hasta 1636, que esto se escribe; con algunos casos sucedi- dos en este Reino, que van en la historia para ejemplo, y no para imitarlos, por el daño de la conciencia, obra…

p. 38
11Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · Página 7141 cita
[14]

588 - 589 - 590. Rodr í guez, Manuel del Socorro: 541 574 - 578 - 584. Rodr í guez Salamanca, Pedro (v. Salamanca, Pedro Rodr í guez). Rodr í guez de San Isidro: 362. Rogers, David J.: 112. Rojas, Luis de: 190 - 191 - 192. Rojas, Ulises: 300. Rold á n, Francisco: 123 - 126 - 132. Rold á n, Juan: 535. Romero Rojas, Jos…

p. 714
12Historia de Colombia. El Establecimiento de la Dominación EspañolaJorge Orlando Melo · 1977 · Página 1881 cita
[15]

Nuevo Reino de Granada (Sevilla, 1918). 284. Ramos, Demetrio: “Consideraciones acerca de Fray Pedro de Aguado”, RI, Madrid, 98 (1968). 285. Romero, Mario Germán: Juan de Castellanos... (Bogotá, 1964). 286. Vergara y Vergara, Gabriel: Historia de la Literatura en la Nueva Granada, desde la Conquista a la Independencia…

p. 188
13Historia económica y social de Colombia IIGermán Colmenares · 1999 · Página 181 cita
[16]

la esclavitud, la actividad minera, el surgimiento de la hacienda, los mecanis- mos de crédito, etc.; es decir, todas las posibles determinaciones de una realidad que había que reducir conceptualmente o, a la manera que es pro- pia de los historiadores, descriptivamente. Porque, al fin de cuentas, nin- guna promesa de…

p. 18
14Antropología hecha en Colombia. Tomo IIEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · Página 311 cita
[17]

utilizaban el calificativo de santafereño asociado al raizalismo, como una forma de criticar a las élites establecidas y tradicionales de la ciudad capital, en el contexto de la emergencia de un nuevo tipo de élites relacionadas con ideales económicos y culturales, modernos y nacionales. Para los antioqueños era más…

p. 31
15Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · Página 131 cita
[19]

las comunidades religiosas que se establecieron en la ciudad de Tunja desde el momento mismo de su fundación (1539). Al Letra capital de un libro de coro iluminada con las armas del arzobispo Lobo Guerrero. 739 mismo tiempo acudieron tallado- res y artistas de la región, convoca- dos por dichas comunidades para la…

p. 13
16Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · Página 171 cita
[20]

reunieron en el cacicazgo de Bacatá (Bogotá) con la expedición de Jiménez de Quesada proveniente de Santa Marta. 1. Expedición de Jiménez de Quesada El primero de abril de 1536 don Pedro Fernández de Lugo, gobernador de Santa Marta, dio en su “Instrucción y Memoria” para la jornada que iba al “Río Grande”, nombrando…

p. 17
17Memorias para la historia de la medicina en Santafé de BogotáPedro María Ibáñez · 2017 · Página 221 cita
[21]

salió el 6 de abril del año de 1536 otra expedición de 705 hombres mandada por don Gonzalo Jiménez de Quesada, con el objeto de conquistar las tie- rras situadas a las cabeceras del río Magdalena. Quesada enfermó gravemente en el Carare, lugar en donde dispuso que Juan Gallegos regresase a Santa Marta con los enfer-…

p. 22
18Invading Colombia: Spanish Accounts of the Gonzalo Jiménez de Quesada Expedition of ConquestJ. Michael Francis · 2007 · Página 1421 cita
[22]

1 Heredia, Pedro de founder of Cartagena, 39 n. 9 governor of Cartagena, 9 n. 19, 29, 29 n. 17 Hernández, Gonzalo, 46 n. 25, 57 Hernández Gallegos, Diego, 42 n. 17, 49, 52 injured in battle, 57 Hierro Maldonado, Hernando, 96 n. 26 Hispaniola, 3, 32, 39 n. 8 horses, 21, 28, 29 n. 16, 35 n. 1, 72, 84, 88, 96, 97, 105,…

p. 142
19Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · Página 1011 cita
[23]

half of his party to shipwreck at the mouth of the Magdalena and to disease, insects, and hunger on the march. After easily overcoming armed resistance, Jimenez de Que- sada and his lieutenants occupied the entire Muisca territory and on August 6, 1538, founded the city of Santafe (present-day Bogota, known as Santa…

p. 101
20El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · Páginas 288, 2942 citas
[24]

relati- vamente desarrollada. Luego de que los pacíficos habitantes de la Sabana quedaron sometidos, no sin que dejaran de cometerse al- gunas innecesarias crueldades y asesinatos en la persona de sus jefes, dispuso Quesada construir una ciudad en algún punto favorable y adecuado. Eligió para ello el lugar de es-…

p. 288
[25]

y hombre de gran tacto político y agudeza de observación, el de más talento de aquellos tres conquistadores. Federmann, cuyo lugar de nacimiento no es conocido, era también de aventajada estatura y rostro blanco y bello, orlado de rojiza barba, muy diestro en toda clase de ejer- cicios, tan cortés y suave que jamás se…

p. 294
21The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · Página 441 cita
[26]

dismounted, and placed guards on sentry duty in order to prevent the Indians from attacking again. That night the Christians seized close to 180,000 pesos of fine and low- grade gold, as well as a great number of emeralds. The sun had not been up for three hours when another group of Indians attacked; however, having…

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22Muiscas: representaciones, cartografías y etnopolíticas de la memoriaAna María Gómez Londoño (editora), Carl Henrik Langebaek Rueda, Jorge Augusto Gamboa Mendoza, Michael J. Francis, Marta Clemencia Herrera Ángel, François Correa Rubio, Óscar Guarín Martínez, Hermann Trimborn, Luis Fernando Restrepo, Mercedes López Rodríguez, Carlos Andrés Durán · 2005 · Página 1221 cita
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reinos, precisamente para asociar no sólo las gentes con sus territorios, sino a ambos con grandes líderes políticos. El Epítome afirmó que: Este Nuevo Reino de dibide en dos partes, en dos probinçias. La una se llama Bogotha, la otra de Tunja, y ansi se llaman los s[eñor]es della, del apellido de la t[ie]rra. Cada…

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23Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · Página 2892 citas
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pensamiento criollo en Colombia y Venezuela. Uniandes. Colombia. Ospina, W. 2007. Las auroras de sangre: Juan de Castellanos y el descubrimiento poético de América. Belacqva de Ediciones y Publicaciones. Barcelona, España. Pabón, J. D., J. Zea, G. León, G. Hurtado, O. C. González y J. E. Montealegre. 1998. La…

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Colombia. Ospina, W. 2001. Los nuevos centros de la esfera. Ensayos. Editorial Aguilar. Colombia. En: Langebaek, C. H. 2009. Los herederos del pasado: indígenas y pensamiento criollo en Colombia y Venezuela. Uniandes. Colombia. Ospina, W. 2007. Las auroras de sangre: Juan de Castellanos y el descubrimiento poético de…

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