Idea · Posconflicto
Historia oral
La historia oral es, en Colombia, el dispositivo mediante el cual el país ha intentado en las últimas cinco décadas dar palabra a quienes la historia escrita no supo o no quiso escuchar, recorriendo un arco que va de práctica de resistencia intelectual en los años setenta a insumo formal de la verdad oficial tras el Acuerdo de Paz de 2016.
Trayectoria de una idea
- 1967
Raíces en la sociología crítica: Fals Borda y la IAP
- 1969
Oraliteratura afrocolombiana y antropología del sur
- 1995
Alfredo Molano: crónica, testimonio y periodismo militante
- 2008
Codificación institucional: el Grupo de Memoria Histórica
- 2011
Ley 1448 y la historia oral como tecnología de Estado
- 2016
Acuerdo de Paz y la Comisión de la Verdad
La lectura
La historia oral colombiana no nació en un archivo ni en una biblioteca: nació en el barro de los baluartes campesinos del Caribe, en las décimas de las comunidades negras del Patía y en los relatos de colonos que Alfredo Molano transcribió a mano en cárceles de medio mundo. Su singularidad radica en que, a diferencia de la oral history anglosajona —nacida en la abundancia documental de las democracias liberales—, la colombiana surgió como respuesta a un archivo oficial que era, en buena medida, un archivo de vencedores. Esa condición de origen explica su doble naturaleza: es al mismo tiempo práctica de resistencia intelectual y, desde 2011, tecnología de Estado; herramienta de justicia cognitiva para comunidades silenciadas y corpus protocolizado que alimenta tribunales de justicia transicional. La tensión entre ambas vocaciones —la militante y la institucional— no se ha resuelto: el tránsito de la observación militante de Fals Borda a los testimonios numerados y caracterizados sociodemográficamente del GMH representa una transformación de fondo en la epistemología del campo, no una simple acumulación de experiencias. Hoy, tras el experimento sin parangón regional de la CEV, Colombia posee el corpus de historia oral más vasto de su historia, y también las preguntas más urgentes sobre qué se hace con él.
Historia oral en Colombia
La historia oral es, en Colombia, mucho más que una técnica de investigación: es el dispositivo mediante el cual el país ha intentado, en las últimas cinco décadas, dar palabra a quienes la historia escrita no supo o no quiso escuchar. Nacida en los márgenes de la sociología crítica y la antropología comprometida de los años setenta, cristalizada como corriente académica en los ochenta y noventa, y convertida en tecnología de Estado tras la Ley 1448 de 2011 y el Acuerdo de Paz de 2016, la historia oral colombiana ha recorrido un arco singular: pasó de práctica de resistencia intelectual a insumo formal de la verdad oficial, sin que ese tránsito haya suprimido las memorias que la vieron nacer. Hoy convive en tensión con ellas, dentro y fuera de las instituciones que la codificaron.
Qué es y por qué importa
Se entiende por historia oral el conjunto de prácticas mediante las cuales el testimonio hablado —recogido, transcrito, contextualizado— se constituye en fuente primaria para el conocimiento del pasado. En Colombia, esa definición mínima se ha cargado de contenidos específicos: la centralidad del conflicto armado interno, la desigualdad radical entre quienes escribieron la historia y quienes la padecieron, y la persistencia de tradiciones comunitarias —afrocolombianas, indígenas, campesinas— para las que la palabra dicha nunca fue subsidiaria de la escrita. Por eso el campo colombiano no puede leerse solo como una importación de la oral history anglosajona o de la microhistoria italiana. Tiene un núcleo propio: la voz como forma de justicia cognitiva en un país donde el archivo oficial ha sido, durante buena parte del siglo XX, un archivo de vencedores.
Ese peso explica por qué, entre 2011 y 2022, la historia oral pasó de práctica minoritaria en departamentos universitarios a espina dorsal de un aparato institucional que produjo cerca de 14.000 entrevistas y conversó con más de 30.000 personas solo desde la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV). Cifra sin parangón regional, que obliga a leer el posconflicto colombiano, entre otras cosas, como un experimento de escala en la producción estatal de testimonio.
Las raíces: sociología comprometida y antropología del sur (1970–1980)
El nombre inevitable en cualquier genealogía es Orlando Fals Borda. Cofundador de la sociología académica en la Universidad Nacional, desarrolló entre los años sesenta y setenta la Investigación Acción Participativa (IAP), método que reemplazaba la observación participante clásica por lo que él llamó observación militante: el investigador se inserta en la comunidad, adopta una perspectiva propia y produce conocimiento en horizontalidad con los sujetos investigados. La IAP no era técnica neutra sino programa: buscaba articular saber científico y saber popular para construir una ciencia propia que contrarrestara el colonialismo intelectual y contribuyera a la autonomía política y económica de América Latina.
Fals Borda aplicó esta orientación en el trabajo con la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) y con los baluartes de autogestión campesina de los años setenta, y la desplegó en Historia doble de la Costa, publicada por tomos entre 1979 y 1984. Su obra previa La subversión en Colombia, de 1967, ya anunciaba una lectura del país desde abajo; la traducción al inglés por Columbia University Press en 1969 le dio proyección internacional. La orientación —él mismo la llamó socialismo humanista, en línea con lo que Gerardo Molina reconoció al prologarlo— situaba el trabajo en un cruce entre marxismo heterodoxo, catolicismo social y pensamiento decolonial antes de que ese término existiera.
En paralelo, y desde otras trincheras disciplinares, la antropología colombiana empezó a tomar en serio la palabra hablada. Nina S. de Friedemann investigó comunidades negras desde 1969, incorporando la oraliteratura afrocolombiana —cuentos, décimas, alabaos, canciones— no como folclor sino como archivo. En el Valle del Patía, los recorridos por el territorio y los testimonios de los habitantes se establecieron como método académico legítimo, articulados a procesos de recuperación cultural y a luchas territoriales de las comunidades negras del Cauca. Stephen Gudeman y Alberto Rivera, en su etnografía de 1990 sobre la economía doméstica campesina, defendieron la conversación como práctica central del método antropológico, marcando distancia con corrientes contemporáneas más interesadas en las formas retóricas del texto etnográfico.
La lingüística aportó otra vertiente. El Atlas Lingüístico-Etnográfico de Colombia (ALEC), iniciado en 1954, recogía léxico de informantes en sus espacios cotidianos —la casa, la calle, el campo, los talleres— con transcripción fonética siguiendo el sistema de la Revista de Filología Española. No era historia oral en sentido estricto, pero instaló una infraestructura técnica y una sensibilidad por la palabra situada que después alimentaría otros proyectos.
Ninguna de estas tradiciones se llamaba a sí misma historia oral. El término tardaría en asentarse en Colombia. Pero el suelo estaba preparado: cuando llegara la coyuntura política del posconflicto, existiría ya un repertorio metodológico y una legitimidad académica sobre los que apoyarse.
El puente Molano: crónica, testimonio y periodismo militante
Entre las raíces académicas de los setenta y la institucionalización de los dosmiles se levanta una figura que operó como bisagra: Alfredo Molano, nacido en 1944. Su obra desafía las clasificaciones. Fue sociólogo por formación pero no publicó en revistas indexadas; fue periodista pero sus libros circulan en los cánones académicos; entrevistó a colonos, desplazados y narcotraficantes en cárceles europeas y latinoamericanas, y devolvió sus voces en relatos de primera persona ficcionalizada, un procedimiento que borraba deliberadamente la frontera entre testimonio y crónica.
Molano articuló una concepción explícita: la historia no es el registro de los hechos protagonizados por hombres notables, sino la voz de gente anónima que narra lo que le sucede cotidianamente. Esa premisa —simple en apariencia, incendiaria en sus consecuencias— fundamentó títulos como Del Llano llano (1995), Desterrados (2001) y A lomo de mula (2015). Desterrados nació durante un exilio, agudizado tras el asesinato de Jaime Garzón, y del contraste entre esa condición personal y la tragedia de millones de desplazados internos.
Su circulación fue doble. Escribió el capítulo Violence and Land Colonization en el volumen académico Violence in Colombia, editado en inglés y de amplia recepción internacional; y su Antología de crónicas periodísticas fue publicada en 2018 por el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional dentro de la Biblioteca Básica de Cultura Colombiana, es decir, como patrimonio. Robin Kirk lo equiparó a Studs Terkel, el referente canónico de la historia oral estadounidense. La comparación es certera solo en parte: Terkel operaba dentro de la industria del reportaje; Molano lo hacía en un país en guerra, donde entrevistar a un colono podía costarle a él —o a su interlocutor— el exilio o la vida.
En 2018 fue nombrado comisionado de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad. Con Ángela Salazar impulsó allí un enfoque que dio protagonismo a las voces de territorios y sectores silenciados; ambos convocaron a la Comisión a mirar el revés de la historia de la guerra. Molano murió en 2019, en plena tarea. Su tránsito de la crónica al alto tribunal de la verdad simboliza, más que ninguna otra trayectoria, el desplazamiento de la historia oral desde los márgenes hacia el centro del Estado.
La codificación: el Grupo de Memoria Histórica (2008–2013)
La institucionalización efectiva empezó antes del Acuerdo de Paz. La Ley 975 de 2005 —Ley de Justicia y Paz— creó la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR), y dentro de ella el Grupo de Memoria Histórica (GMH), coordinado por Gonzalo Sánchez Gómez. Entre 2008 y 2013, el GMH —primero bajo la CNRR, luego dentro del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) tras la Ley 1448 de 2011— produjo una serie sistemática de informes sobre casos emblemáticos que reordenó la manera de hacer historia oral en el país.
El primero fue Trujillo: una tragedia que no cesa, en 2008, sobre la masacre continuada del municipio del Valle del Cauca. Le siguieron La masacre de El Salado (2009), Bojayá (2010), La Rochela (2010), Bahía Portete (2010), La tierra en disputa (2010), Mujeres y guerra (2011), La huella invisible de la guerra (2011) sobre la Comuna 13 de Medellín, y el informe general ¡Basta Ya! (2013), que sintetizó el trabajo del período. En 2009 el propio GMH había publicado Recordar y narrar el conflicto: herramientas para reconstruir memoria histórica, un documento cuyo título ya anuncia la vocación de formalizar el método.
Lo distintivo del GMH fue la codificación. Las memorias de los sobrevivientes se organizaron en torno a tres ejes: uno narrativo del dolor y la crueldad, uno interpretativo centrado en las categorías de complicidad y estigma como explicación causal, y uno de sentido que registraba respuestas de protección, solidaridad y resistencia. Cada testimonio ingresaba a un corpus estructurado por caso emblemático. Los relatos aparecían identificados con caracterización sociodemográfica —el informe sobre las masacres de Remedios y Segovia usa fórmulas como Testimonio N° 11, hombre adulto y desplazado— y se complementaban con diarios de campo. En La Rochela, las entrevistas a familiares de víctimas se registraban con lugar y fecha: Barrancabermeja-Santander, 16 de julio de 2009. En la Comuna 13, el equipo triangulaba entrevistas en profundidad, grupos focales con organizaciones de víctimas, entrevistas informales, revisión de estadísticas y bases de datos, y análisis de versiones libres de desmovilizados.
Cada caso trajo sus particularidades. El informe de Bahía Portete incorporó la perspectiva de género como eje analítico central para leer la violencia contra las mujeres Wayuu. El de la Comuna 13 se hizo bajo violencia activa: el trabajo de campo tuvo que ajustarse a un contexto donde los actores armados seguían presentes. El de Trujillo documentó que quienes participaron en la recopilación enfrentaron amenazas y algunos debieron exiliarse; es decir, que la producción de la memoria repetía en pequeña escala las lógicas que buscaba esclarecer.
Esta profesionalización tuvo un efecto epistemológico que a veces se subestima. Al convertir el testimonio oral en evidencia protocolizada —numerada, caracterizada, integrada en un dispositivo analítico de tres ejes—, el GMH operó una ruptura silenciosa con la observación militante de Fals Borda. Donde la IAP buscaba disolver la distancia entre investigador y comunidad en un proyecto político compartido, el GMH construyó una distancia técnica que legitimaba el testimonio como fuente historiográfica ante la academia, el sistema judicial y el debate público. No es una traición del método: es su transformación bajo condiciones institucionales inéditas. Pero es un cambio de fondo.
Al cierre del período, el trabajo tenía impacto medible. El 64% de la población general reportaba haber escuchado, en los últimos cinco años, información sobre al menos uno de los casos emblemáticos —Bojayá, El Salado, Montes de María—; entre expertos, la cifra ascendía al 93%. La memoria había entrado en la conversación pública.
La tensión judicial: Justicia y Paz, la Ley 1424 y el Mecanismo No Judicial
Paralelamente a los informes de casos emblemáticos, otra rama de la producción testimonial se desarrollaba bajo lógicas distintas y en tensión con las anteriores: la recolección de versiones de excombatientes en marcos judiciales o cuasi-judiciales. La Ley 975 de 2005 sometió a los paramilitares desmovilizados a versiones libres ante fiscales; la Ley 1424 de 2010 estableció obligaciones de contribución a la verdad para desmovilizados que no habían cometido crímenes de lesa humanidad. Sobre esta última se estructuró el Mecanismo No Judicial de Contribución a la Verdad (MNJCV), operado por la Dirección de Acuerdos de la Verdad (DAV) del CNMH.
Entre 2013 y 2017, el CNMH-DAV realizó entrevistas a personas desmovilizadas desde su sede en Santander y en múltiples ciudades: Villavicencio, Yopal, Soacha, Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Apartadó, Montería, Tierralta, Turbo, Caucasia, Puerto Boyacá. El corpus resultante fue masivo. Solo para dos estructuras paramilitares —las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio (ACMM) y las Autodefensas Campesinas de Puerto Boyacá (ACPB)— se recibieron 938 anexos, de los que se extrajo una muestra de 230 entrevistas a profundidad. El artículo 3 de la Ley 1424 obligaba a los desmovilizados a declarar, entre otras cosas, las actividades realizadas dentro del grupo y todos los hechos y acciones de los que tuvieron conocimiento por su pertenencia al mismo.
La diferencia con el trabajo del GMH era estructural. Aquí el testimonio no partía del sobreviviente sino del perpetrador; no buscaba reparación simbólica sino contribución a la verdad como condición de beneficios jurídicos; y operaba dentro de una lógica donde el fiscal, no el investigador, definía qué era relevante. En las versiones libres de Justicia y Paz, el objetivo primario era certificar la violencia y el daño —hechos fundacionales, ideología, figuras emblemáticas, tácticas, expansión territorial, reclutamiento—; la construcción de una historia del grupo armado que pudiera ponerse en juego en audiencias públicas era, más que finalidad, consecuencia. El resultado fue paradójico: se produjo un corpus enorme de relatos orales cuya mayor parte quedó en posición subsidiaria respecto a los requerimientos del proceso legal.
La distancia geográfica agravó el problema. Los tribunales de Justicia y Paz operaban solo en tres ciudades. Los esfuerzos de transmisión fueron esporádicos y difíciles. Mientras en Medellín había seguimiento cercano al avance de las versiones, el proceso resultaba lejano para las organizaciones de víctimas en Rionegro, Sincelejo, El Carmen de Bolívar, Cali, Buga o Villavicencio. La palabra estaba disponible, pero la escucha estaba mal distribuida.
Los informes del CNMH-DAV combinaron, en muchos casos, entrevistas del MNJCV con contribuciones voluntarias de postulados a Justicia y Paz, trabajo de campo con víctimas y talleres de validación, estableciendo distinciones metodológicas explícitas —cada cita identificaba la fuente como persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad o como contribución voluntaria de Ley 975—. En 2019, el CNMH publicó un análisis cuantitativo del paramilitarismo con producción cartográfica que sintetizaba los hallazgos del MNJCV. Fue el reconocimiento tácito de que, incluso subordinada a la lógica judicial, la palabra recogida producía conocimiento historiográfico.
La escala CEV: 28 Casas de la Verdad y 14.000 entrevistas (2017–2022)
El Acuerdo General para la terminación del conflicto, suscrito el 26 de agosto de 2012, y el Acuerdo Final de 2016 crearon la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV), con mandato de esclarecer lo ocurrido durante el conflicto armado interno, promover el reconocimiento de responsabilidades y contribuir al diálogo social para la no repetición. Presidida por Francisco de Roux, la CEV operó efectivamente durante cuatro años y entregó su Informe Final en 2022.
Su innovación mayor fue territorial. La Dirección de Territorios desplegó 28 Casas de la Verdad y 28 equipos de investigación territorial repartidos por todo el país. Las Casas se ubicaron en Aguachica, Apartadó, Arauca, Barrancabermeja, Barranquilla, Bucaramanga, Buenaventura, Cali, Cúcuta, Florencia, Ibagué, La Dorada, Medellín, Mocoa, Montería, Neiva, Pasto, Pereira, Popayán, Puerto Asís, Quibdó, San José del Guaviare, Santa Marta, Sincelejo, Tumaco, Valledupar, Villavicencio y Yopal. Los equipos de investigación tuvieron una geografía similar pero no idéntica: incluyeron Bogotá y Cundinamarca-Boyacá donde las Casas no operaban, y prescindieron de sedes en Barranquilla y Mocoa. La divergencia expresa que dos lógicas convivían en la Comisión: la de la escucha pública descentralizada —para eso las Casas— y la de la investigación temática —para eso los equipos—.
El fundamento metodológico declarado fue la interacción cara a cara con sujetos reales en contextos sociales específicos, para comprender los significados que víctimas y responsables otorgaban a su experiencia en sus propios términos. En los cuatro años de trabajo se realizaron cerca de 14.000 entrevistas y se conversó con más de 30.000 personas de todos los sectores sociales, regiones e identidades étnicas, incluyendo colombianos en el exilio. La Comisión desarrolló, además, instrumentos con enfoques diferenciales: para víctimas LGBTIQ+, por ejemplo, los cuestionarios incluían preguntas sobre orientación sexual e identidad de género y desagregación entre distintas identidades, reconociendo que la violencia se ejerce y se narra de maneras diferenciadas.
El Informe Final se organizó en 11 tomos y 24 volúmenes. El Tomo 11, Colombia adentro, se dedicó por entero a relatos territoriales sobre el conflicto —con volúmenes específicos sobre Antioquia, Sur de Córdoba y Bajo Atrato Chocoano, sobre Valle y Norte del Cauca, sobre el campesinado y la guerra, entre otros—. La arquitectura del Informe traducía en índice la premisa metodológica: el conflicto colombiano solo puede narrarse desde las regiones que lo padecieron, no desde una capital que lo interpretó a distancia.
En este despliegue, la historia oral colombiana alcanzó su escala máxima. Nunca antes el Estado había convocado tantas voces, protocolizado tantos testimonios, ni distribuido geográficamente sus dispositivos de escucha de manera comparable. Que la Comisión haya operado en solo cuatro años efectivos y con un mandato acotado hace más notable, no menos, la magnitud del esfuerzo.
Memoria desde abajo: comunidades como productoras, no como objetos
Sería un error leer el arco 2005–2022 como pura estatización del testimonio. En paralelo —a veces con acompañamiento institucional, a veces contra la corriente— las comunidades y organizaciones de víctimas produjeron historia oral propia.
En el Valle del Patía, la memoria oral y los recorridos por el territorio se articularon a movimientos étnico-territoriales y funcionaron como base para las luchas por la tierra: no era método académico externo, era práctica de recuperación cultural y autoreconocimiento. Las comunidades indígenas Gente de centro del medio río Caquetá emplearon narraciones y reflexiones propias para interpretar la presencia de actores armados en su territorio, formas locales de comprensión que expresaban una puesta en guardia frente a representaciones externas. El Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA) coprodujo con el CNMH un informe de memoria histórica sobre su propio proceso organizativo y de victimización entre 1980 y 2016, donde la organización campesina fue co-investigadora y no objeto de estudio. En El Vergel (Nariño), el Grupo de Memoria de La Casita Vergeleña, Jardín del Recuerdo y de los Sueños articuló una iniciativa comunitaria con acompañamiento del CNMH que publicó en 2022.
Las víctimas de la Unión Patriótica ofrecieron uno de los ejemplos más largos y sostenidos de memoria contrahegemónica. Desde inicios de los años dos mil, familiares y sobrevivientes se articularon a Reiniciar, a la Coordinación Nacional de las Víctimas de la UP, a la Fundación Manuel Cepeda Vargas, a la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz (CIJP), al Movice y a H.I.J.O.S., incorporando en la lucha por la justicia procesos propios de construcción de memoria dirigidos a recordar a las víctimas del exterminio y a reivindicar el proyecto político.
Otras organizaciones operaron en registros complementarios. El CINEP recopiló testimonios de familiares y relatos de hasta sesenta grupos locales de derechos humanos como fuentes primarias para registros sobre violaciones, incluyendo desaparición forzada. La Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) usó talleres regionales y testimonios de organizaciones locales como instrumentos metodológicos propios, paralelos a los registros oficiales.
Estas iniciativas obligan a matizar el diagnóstico de institucionalización. El Estado del posconflicto no absorbió toda la producción de memoria oral: coexistió con dinámicas comunitarias que a veces se articularon con él, a veces lo precedieron, y a veces le disputaron el sentido de lo narrado. La verdad oficial no fue nunca la única en circulación.
La red intelectual del campo
Alrededor de estas prácticas se consolidó una comunidad académica que dio densidad conceptual al campo. Gonzalo Sánchez Gómez —historiador formado en la escuela de la violentología, coordinador del GMH y director del CNMH entre 2011 y 2018— fue la figura articuladora entre academia y Estado en el período decisivo. María Victoria Uribe aportó lecturas antropológicas sobre la violencia y sus formas simbólicas. Myriam Jimeno y Pilar Riaño Alcalá desarrollaron reflexiones sobre memoria, sufrimiento y agencia. Absalón Machado trabajó la cuestión agraria y el conflicto por la tierra. Martha Nubia Bello impulsó el enfoque psicosocial del testimonio. Renán Vega Cantor combinó historia social e historia oral con una perspectiva crítica del propio proceso institucional. Mauricio Archila Neira aportó, desde su investigación sobre cultura e identidad obrera, una reflexión metodológica temprana sobre las fuentes orales: los silencios del entrevistado —producidos por temores, inhibiciones culturales o desconocimiento del entrevistador— constituyen información analíticamente valiosa; la ausencia de relatos sobre vida sexual, la resistencia de mujeres a ser entrevistadas o el escaso tratamiento de la Violencia son datos, no vacíos.
La red operó también hacia atrás: recuperó a Fals Borda como referente fundacional, revalorizó a Molano como puente y produjo un lenguaje común —enfoque diferencial, memoria como derecho, testimonio como fuente— que circuló entre universidades, comisiones y organizaciones de víctimas.
Ética y epistemología del testimonio
El campo maduró también en su reflexión sobre los límites del método. La palabra hablada no es transparente ni completa. Las mediaciones son múltiples: marcos jurídicos que definen qué es relevante, entrevistadores que introducen sus categorías, contextos institucionales que jerarquizan las voces. En Justicia y Paz, se recurrió al experto para sugerir explicaciones y conexiones entre testimonios orales y la historia del grupo armado, precisamente porque las experiencias habladas no se articulaban directamente con la narrativa que se construía en audiencias públicas.
Las narrativas personales de las mujeres, incorporadas de manera sistemática en proyectos de memoria como Mujeres y guerra y luego en la CEV, mostraron que el testimonio oral no solo refiere hechos: constituye reflexión sobre ellos, aporta experiencia única e irreducible, hace posible tocar a otras personas con las palabras de la verdad. El testimonio como género se transformó en el proceso: fue adoptado, cooptado y reapropiado por grupos diversos —combatientes desmovilizados, víctimas, élites políticas, fuerzas paramilitares—, y estuvo históricamente vinculado en Colombia al periodismo de investigación, la sociología y la ficción antes que a un proyecto revolucionario de clase, a diferencia del testimonio latinoamericano clásico de los años setenta.
La investigación sobre perpetradores planteó dilemas adicionales. Es escasa no solo por los riesgos del trabajo de campo sino porque la brutalidad de la violencia hace difícil, perturbador y éticamente cuestionable reconocer en el victimario una humanidad compartida. El MNJCV forzó, en cierto sentido, esa aproximación —y produjo el corpus más grande disponible sobre paramilitarismo desde la voz de sus protagonistas—, pero la incomodidad ética del ejercicio no desapareció por estar protocolizado.
Huella y disputas
El arco que va de la IAP de Fals Borda a las 14.000 entrevistas de la CEV es, visto en su conjunto, la historia de una legitimación. La palabra hablada de campesinos, indígenas, afrocolombianos, mujeres, desplazados, desmovilizados y exiliados dejó de ser materia auxiliar y se convirtió en fuente central del conocimiento del conflicto. El derecho a la verdad —entendido como derecho de las víctimas y sus familiares, con dimensión individual y colectiva, proyectado en el deber del Estado de esclarecer los hechos y las responsabilidades— encontró en la historia oral su instrumento operativo.
Pero la legitimación produjo también una disputa que sigue abierta. El andamiaje institucional del posconflicto suscitó cuestionamientos sobre quién controla la narrativa: sectores militares señalaron que las FARC llevaban ventaja en la escritura de la memoria histórica, y desde el Ejército se impulsaron proyectos propios de historia oral desde su perspectiva. La pugna por el relato es hoy tan intensa como la pugna por la implementación del Acuerdo.
Quedan tensiones estructurales. La lógica narrativa del testimonio no se articula sin fricción con la lógica judicial del proceso, y la subordinación del segundo al primero —que ocurrió sistemáticamente en Justicia y Paz— sigue sin resolverse en la Jurisdicción Especial para la Paz. La codificación metodológica del GMH profesionalizó el campo y lo dotó de credibilidad, pero al precio de una distancia técnica que se aleja de la horizontalidad de la IAP. La CEV desplegó una red territorial sin precedentes, pero sus 28 Casas cerraron con el fin del mandato en 2022, y la infraestructura de escucha volvió a depender de organizaciones comunitarias, universidades y del propio CNMH bajo condiciones políticas cambiantes.
La historia oral colombiana llega al presente como un dispositivo maduro pero inconcluso: probó su capacidad para producir verdad a escala nacional, pero no resolvió la tensión entre voz institucional y voz comunitaria, ni entre reparación simbólica y reparación efectiva. Es, en ese sentido, un espejo fiel del posconflicto que la produjo: real, ambicioso, protocolizado, y al mismo tiempo frágil, disputado, dependiente de la voluntad política que lo sostenga. Quien quiera entender cómo Colombia ha intentado narrarse a sí misma en el siglo XXI tendrá que empezar por aquí: por la larga conversación —a veces oída, a veces silenciada, siempre disputada— entre quienes hablaron y quienes decidieron, en cada momento, qué de lo dicho contaría como historia.
En el archivo
1 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Orlando Fals Borda — fundador de la IAP y de la tradición de observación militante que sentó las bases metodológicas de la historia oral colombiana
- 02Alfredo Molano — figura bisagra entre la crónica testimonial y la institucionalización; comisionado de la CEV y referente canónico del testimonio como forma de conocimiento histórico
- 03Gonzalo Sánchez Gómez — coordinador del Grupo de Memoria Histórica y artífice de la codificación académica e institucional del testimonio oral en los informes de casos emblemáticos
- 04Comisión de la Verdad (CEV) — institución que llevó la historia oral a su mayor escala operativa en Colombia, con más de 14.000 entrevistas entre 2018 y 2022
- 05Memoria histórica — concepto articulador que convirtió el testimonio oral en evidencia historiográfica, jurídica y política dentro del proceso de justicia transicional
- 06ANUC — organización campesina con la que Fals Borda aplicó la IAP en los años setenta, primer laboratorio a gran escala de la historia oral participativa en Colombia
- 07Montes de María, Trujillo, Bojayá, El Salado, Comuna 13 — territorios donde el GMH y la CEV realizaron sus trabajos de campo más significativos, convirtiendo la historia oral en instrumento de esclarecimiento de masacres y violaciones masivas de derechos humanos
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
78 documentos · 83 fragmentos
01Historia doble de la Costa. Tomo 1: Mompox y LobaOrlando Fals Borda · 2002 · p. 211 cita
[1]estaba descu- briendo en el terreno o en los documentos. Así, por ejemplo, además de llamar "Mascachochas" al sanguinario general Tomás Cipriano de Mosquera, hice que por esta violenta razón le home- najeara con mordiscos una brigada aérea de mariapalitos veneno- sas en una ceremonia masónica en Cartagena (tomo…
p. 21
02El socialismo raizal y la Gran Colombia bolivarianaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 51 cita
[2]El socialismo raizal y la Gran Colombia bolivariana Investigación Acción Participativa Orlando Fals Borda s e r i e Caracas,Venezuela 2008 P ensamiento social ©Orlando Fals Borda © Fundación Editorial el perro y la rana, 2008 Centro Simón Bolívar Torre Norte, piso 21, El Silencio, Caracas - Venezuela, 1010. Teléfonos:…
p. 5
03Sociology in ColombiaJanneth Aldana Cedeño · 2023 · p. 801 cita
[3]The objective, in addition to meeting the needs and demands of these sectors, is to enter and deepen the way in which, from there, owned visions of the world are built. The relationship between scientific and popular knowledge, or people’s science, is then posed horizontally. Although stated as this, they would 5…
p. 80
04Violence and Resistance, Art and Politics in ColombiaStephen Zepke, Nicolás Alvarado Castillo · 2023 · p. 491 cita
[4]1975, 11). These investigations employed a method known as Participatory Action Research. According to Orlando Fals-Borda, the method was developed by Marxists such as Lenin, Mao and Giap, and replaced the techniques of participant observation and experimental observation with ‘militant obser - vation’, by which the…
p. 49
05Historia doble de la Costa. Tomo 4: Retorno a la tierraOrlando Fals Borda · 2002 · p. 31 cita
[5]Serie Maestros de la Sede U N I V E R S I D A D N A C I O N A L DE C O L O M B I A S E D E B O G O T Á Historia doble de la Costa R E T O R N O A LA T I E R R A J*f& • Pivijay VALLEDUPAR MAR CARIBE María la Baja,,San Juan Nepomuceno San Onofre» „ V\ • San Jacinto j L Plato.El Carmen Zambrano I Colosó» «Ovejas Tolú •…
p. 3
06Resistencia en el San JorgeOrlando Fals Borda · 2002 · p. 31 cita
[6]S e r i e M a e s t r o s d e la S e d e U N I V E R S I D A D N A C I O N A L DE C O L O M B I A SEDE B O G O T Á Historia doble de ia Costa RESISTENCIA EN EL SAN JORGE O R L A N D O FALS BORDA Historia doble de la Costa 3 RESISTENCIA EN EL SAN JORGE U N I V E R S I D A D N A C I O N A L DE C O L O M B I A BANCO DE…
p. 3
07Historia doble de la Costa. Tomo 2: El Presidente NietoOrlando Fals Borda · 2002 · p. 31 cita
[7]S e r i e M a e s t r o s d e la S e d e U N I V E R S I D A D N A C I O N A L D E C O L O M B I A SEDE B O G O T Á Historia doble de la Costa EL P R E S I D E N T E N I E T O O R L A N D O FALS BORDA Historia doble de la Costa 2 EL PRESIDENTE NIETO U N I V E R S I D A D N A C I O N A L DE C O L O M B I A B A N C O DE…
p. 3
08The Agrarian Question and the Peasant Movement in Colombia: Struggles of the National Peasant Association, 1967-1981Leon Zamosc · 1986 · p. 2621 cita
[8]recommended the parceleros to forget about the titles; the best title was our own organization, and not private property. Most of our people accepted provisional assignment contracts, which at that time could be used to obtain loans from the Caja Agraria" (interview 87). 32. O. Fals Borda, "Sentido politico," p. 170.…
p. 262
09La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 11 cita
[9]D e la subversión y la finali D a D histórica Orlando Fals Borda Bogotá, D. C., 2008 Colección 2 l a s ubversión en c olombia 1º Edición española, 1967 Universidad Nacional de Colombia/ Tercer Mundo Bogotá, Colombia. 2º Edición Española, 1968. Idem. 3º Edición Inglesa, 1969. Columbia Univesity Press, New York 4º…
p. 1
10El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · p. 11 cita
[10]UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS. DEPARTAMENTO DE HISTORIA. EL MARXISMO en Colombia Orlando Fals Borda. Gerardo Molina. Dar í o Fajardo. Gabriel Misas. Ricardo S á nchez. Klaus Meschkat. Eduardo Pizarro. Carlos Uribe. Fernando D'Janon. Gonzalo Cata ñ o. EL MARXISMO EN COLOMBIA ORLANDO FALS…
p. 1
11Panorámica afrocolombiana. Estudios sociales en el PacíficoMauricio Pardo Rojas, Claudia Mosquera, María Clemencia Ramírez · 2004 · p. 1401 cita
[11]autores que han contribuido con su trabajo en la comprensión del conocimiento local están Michel Agier [1999], Juana Camacho [1998(a), 2001], Sofía Franco [1994], Paula Galeano [1996], Catalina González 143 Hacia los estudios de las Colombias negras [1999], Anne-Marie Losonczy [1993, 1997], Gabriel Izquierdo [1984],…
p. 140
12Gente negra en Colombia. Dinámicas sociopolíticas en Cali y el PacíficoOlivier Barbary, Fernando Urrea · 2004 · p. 4341 cita
[12]Press, Chicago, pp. 208-226. Foucault, Michel. [1984] 1989. "The concem for truth" In: Foucault Live. Semiotext(e), NewYork, pp. 293-308. Foucault, Michel. 1990. La vida de los hombres infames. Ediciones la Piqueta, Ma- drid. Foucault, Michel. 1992. Microfisica del poder. Ediciones la Piqueta, Madrid. Frémont, A.…
p. 434
13Patía, de la tierra de nadie a las grandes haciendasCarlos Daniel Quiñonez Rodríguez, Carlos Enrique Osorio Garcés · 2024 · p. 471 cita
[13]con los habitantes durante largas temporadas. Con ellos se hacen partícipes de sus luchas y se propician reflexiones internas sobre el pasado, el presente y el futuro de las comunidades. En este espacio, la tradición oral y los recorridos por el territorio se constituyen en aspectos propios del método utilizado. El…
p. 47
14Conversations in Colombia: The Domestic Economy in Life and TextStephen Gudeman, Alberto Rivera · 1990 · p. 122 citas
[14]of the margin on both, and the connection of practice and text within a long conversation - are leitmotifs of the book. Conversations CONVERSATIONS: HERE AND THERE, NOW AND THEN The realization that our own research was embedded within a long and complex conversation grew slowly. Only toward the end did we see more…
p. 12
[15]of the margin on both, and the connection of practice and text within a long conversation - are leitmotifs of the book. Conversations CONVERSATIONS: HERE AND THERE, NOW AND THEN The realization that our own research was embedded within a long and complex conversation grew slowly. Only toward the end did we see more…
p. 12
15El Atlas Lingüístico-Etnográfico de Colombia (ALEC). Cuestionario preliminarTomás Buesa Oliver, Luis Flórez · 1954 · p. 201 cita
[16]1141; RPF, I, 282-283, 293-297. BICC, X, I 9 5 4 ATLAS L I N G Ü Í S T I C O - E T N O C R Á F I C O DE COLOMBIA 1 65 informador; otras, la calle o el campo; rara vez el café, local poco tranquilo donde son inevitables las distracciones e inte- rrupciones en el trabajo. La recogida del léxico profesional o de los…
p. 20
16Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · p. 341 cita
[17]documento puede ser leído de distinta forma por cada uno de los investigadores que lo consultan, e incluso según las distintas etapas investigativas de un mismo historiador. La posible intromisión exagerada del entrevistador se puede controlar con técnicas de tema libre o preguntas abiertas. Por último, desde nuestra…
p. 34
17La Verdad de las Mujeres. Víctimas del conflicto armado en Colombia. Tomo IRuta Pacífica de las Mujeres · 2013 · p. 361 cita
[18]la realidad humana. Contar la propia historia es, pues, una fuente de conoci - miento acerca de la sociedad y también acerca de la propia posición dentro de la sociedad. Las narrativas personales no sólo se refieren a los hechos, sino que también constituyen reflexiones sobre los mismos hechos. En el proyecto de esta…
p. 36
18Antología de crónicas periodísticasAlfredo Molano Bravo · 2018 · p. 11 cita
[19]ALFREDO MOLANO periodismo AN t OLO gí A DE c R ó N ic A s p ER i OD ístic A s ALFREDO MOLANO AN t OLO gí A DE c R ó N ic A s p ER i OD ístic A s periodismo Molano Bravo, Alfredo, 1944-, autor Antología de crónicas periodísticas / Alfredo Molano; presentación, Alfredo Mola- no. – Bogotá: Ministerio de Cultura:…
p. 1
19Rebusque mayorAlfredo Molano Bravo · 2017 · p. 1651 cita
[20]en plan de salir a ganármela a lo bien. Yo había pensado que hacer plata decentemente no era del todo imposible y que, si podía vérmelas con las fieras de la cárcel, ¿por qué no podía vérmelas también con los que sabían hacer plata y ganársela? Respetar las leyes del juego legal era, en todo caso, más fácil que jugar…
p. 165
20Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 201 cita
[21]de tener una mirada territorial sobre la historia del país y sobre la historia del conflicto armado y narrar la historia con el protagonismo de las voces de los sectores y territorios más victimizados, excluidos y silenciados. Él y la comisionada Ángela Salazar nos con- vocaron a mirar el revés de la historia de la…
p. 20
21More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 3271 cita
[22]concert halls are filled. Lamentably, this traffic does not, as yet, flow as deeply the other way. Few of Colombia's historians, journalists, and novelists have had their work translated into other languages accessible to non-Spanish-speaking readers. Authors like Arturo Alape, Marin's biogra- pher; Alfredo Molano,…
p. 327
22Del Llano llano. Relatos y testimoniosAlfredo Molano · 2008 · p. 11 cita
[23]Alfredo Molano Del Llano llano ALFREDO MOLANO Del Llano llano © 1995, 2008, El Áncora Editores © 1995, Alfredo Molano © De esta edición: 2008, Distribuidora y Editora Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, S.A. Calle 80 N o. 10-23, Bogotá (Colombia) www.puntodelectura.com ISB N: 958-704-438-X Impreso en Colombia - Printed…
p. 1
23Desterrados: Crónicas del desarraigoAlfredo Molano · 2001 · p. 11 cita
[24]No obstante, cuando mataron aJaimc Garzon admiti que no podia regresar pronto, consegui una mesa de trabajo grande, afile la pluma y comence a escribir este libro. Al terminarlo comprendi -agachando la cabeza en seiial de profundo respeto- que el drama de mi exilio, a pesar de sus dolores, es un palido reflejo de la…
p. 1
24A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · p. 12 citas
[25]Viajes al corazón de las Farc Título: A lomo de muía Segunda edición en Aguilar: abril, 2016 Primera reimpresión: abril, 2016 © 2015, Comunican S. A. (El Espectador) © 2016, de la presente edición en castellano para todo el mundo: Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. S. Cra 5A No 34A - 09, Bogotá - Colombia…
p. 1
[26]Viajes al corazón de las Farc Título: A lomo de muía Segunda edición en Aguilar: abril, 2016 Primera reimpresión: abril, 2016 © 2015, Comunican S. A. (El Espectador) © 2016, de la presente edición en castellano para todo el mundo: Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. S. Cra 5A No 34A - 09, Bogotá - Colombia…
p. 1
25The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 5241 cita
[27]form of bulk shipments. Smugglers have used speedboats, submarines, and planes, with large quantities in any given transport. Nevertheless, Colombians are perhaps most familiar with the image of the “mule,” a person who agrees to smuggle cocaine, often by swallowing small packages of cocaine prior to boarding a plane…
p. 524
26Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 3941 cita
[28]1985), 85. 33. Malcolm Deas, "El rompecabezas de la paz," El Tiempo, Lecturas Dominicales, April 19, 1986. 34. Arturo Alape, La Paz, la violencia: Testigos de excepción (Bogotá, 1985), p. 367. 35. Ricardo Santamaría and Gabriel Silva, Proceso político en Colombia (Bogotá, 1984), 69. 36. Zabala, "La toma del Palacio de…
p. 394
27Sujetos victimizados y daños causados: Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoLina Rondón Daza, Liliana Cortés Gamba · 2018 · p. 2171 cita
[29]invisible de la guerra. Desplazamiento forzado en la Comuna 13, Bogotá, CNRR-GMH. (2010b), La Rochela: memorias de un crimen contra la justicia, Bogotá, CNRR-GMH. (2010a), La masacre de Bahía Portete: mujeres wayúu en la mira, Bogo- tá, CNRR-GMH. (2010), Bojayá. La guerra sin límites, Bogotá, CNRR-GMH. (2009a),…
p. 217
28Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 11 cita
[30]Director General Gonzalo Sánchez G. Coordinador del informe Otros títulos de Memoria Histórica Trujillo. Una tragedia que no cesa (2008) El Salado. Esa guerra no era nuestra (2009) Recordar y narrar el conflicto. Herramientas para reconstruir memoria histórica (2009) El despojo de tierras y territorios. Aproximación…
p. 1
29La masacre de Bahía Portete: Mujeres Wayuu en la miraGrupo de Memoria Histórica, Gonzalo Sánchez G. (Coordinador), Pilar Riaño A. (Relatora), Jesús Abad Colorado L., María Luisa Moreno R., María Emma Wills O. · 2010 · p. 11 cita
[31]La masacre de Bahía Portete Mujeres Wayuu en la mira Informe del grupo de memoria histórica de la comisión nacional de reparación y reconciliación La masacre de Bahía Portete FUNDACIóN 9 789587 580235 ISBN: 978-958-758-023-5 Las mujeres no se tocan. No van a la guerra, no se violan, no se les expulsa de la tierra. Eso…
p. 1
30Mujeres y guerra. Víctimas y resistentes en el Caribe colombianoGrupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación · 2011 · p. 11 cita
[32]w Mujeres y guerra Víctimas y resistentes en el Caribe colombiano informe del grupo de memoria histórica de la comisión nacional de reparación y reconciliación Mujeres y guerra Para entender la guerra también es necesario mirar más allá del campo de batalla. Las festividades, las celebraciones religiosas o las…
p. 1
31Granada: Memorias de guerra, resistencia y reconstrucciónMarta Inés Villa Martínez, Laura Cartagena Benítez, Fernando Valencia Rivera · 2016 · p. 3511 cita
[33]Medellín, Colombia. Centro de Memoria Histórica – CNRR, (2009), Recordar y narrar el con fl icto: Herramientas para reconstruir su memoria histórica, Bogotá, CNRR. Grupo de Memoria Histórica, (2013), ¡Basta Ya! Colombia: Memo- ria de Guerra y Dignidad, Bogotá, Pro-Off Set. Centro Nacional de Memoria Histórica, (2014),…
p. 351
32La tierra en disputa. Memorias de despojo y resistencia campesina en la costa Caribe (1960-2010)Absalón Machado, Donny Meertens · 2010 · p. 21 cita
[34]Gonzalo Sánchez G. Coordinador del Grupo de Memoria Histórica Absalón Machado y Donny Meertens Relatores de la Investigación sobre Tierras y Conflicto Jeannette L. Castro Hernández Pablo Andrés Nieto Ortiz Eliana Pinto Velásquez John Jairo Rincón García Javier Soto Equipo de investigación Alejandrina Pacheco José…
p. 2
33Bojayá: La guerra sin límitesGrupo de Memoria Histórica, Martha Nubia Bello Albarracín, Pilar Riaño Alcalá, Gonzalo Sánchez G. · 2010 · p. 21 cita
[35]2 Gonzalo Sánchez G. Coordinador del Grupo de Memoria Histórica Martha Nubia Bello Albarracín Relatora de la investigación sobre el Caso Emblemático de Bojayá Pilar Riaño Alcalá Correlatora Belky Mary Pulido Camila Orjuela Villanueva Ricardo Chaparro Pacheco Asistentes de investigación Diana Marcela Gil Asistente…
p. 2
34La masacre de El Tigre. Un silencio que encontró su vozGonzalo Sánchez G., Martha Nubia Bello Albarracín, Andrés Cancimance López · 2011 · p. 11 cita
[36]LA MASACRE DE EL TIGRE UN SILENCIO QUE ENCONTRÓ SU VOZ Informe del Centro Nacional de Memoria Histórica La masacre de El Tigre, Putumayo Un silencio que encontró su voz Miembros del Grupo de Memoria Histórica Gonzalo Sánchez G. Coordinador del Grupo de Memoria Histórica Andrés Fernando Suárez Relator de la…
p. 1
35¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 2451 cita
[37]1. Para la elaboración de este capítulo se recopilaron y organizaron el universo de rela- tos y testimonios recogidos por el GMH para la elaboración de sus informes sobre casos Memorias: la voz de los sobrevivientes CAPÍTULO V El capítulo muestra cómo estas memorias se organizan alrededor de tres ejes: 1) un eje…
p. 245
36La Rochela: Memorias de un crimen contra la justiciaGrupo de Memoria Histórica, Iván Orozco Abad (Relator), Gonzalo Sánchez G. (Coordinador) · 2010 · p. 2301 cita
[38]Isolina Duarte, madre de Arnulfo Mejía Duarte, por el equipo de investigación del Caso La Rochela. Barrancabermeja-Santander, 16 de julio de 2009. La Rochela: memorias de un crimen contra la justicia 232 De las víctimas no ha surgido necesidad alguna de un protago- nismo en el sentido de una escenificación personal,…
p. 230
37Desplazamiento forzado en la Comuna 13: La huella invisible de la guerraLuz Amparo Sánchez, Marta Inés Villa, Pilar Riaño · 2011 · p. 431 cita
[39]del desplaza- miento, grupos focales con organizaciones sociales que trabajan con víctimas del conflicto armado en la Comuna 13 y entrevistas informa- les y de campo. Se hizo además una revisión y procesamiento de las estadísticas sobre desplazamiento forzado suministradas por Acción Social, se consultaron las bases…
p. 43
38Trujillo: Una tragedia que no cesaGrupo de Memoria Histórica; Álvaro Camacho Guizado (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2008 · p. 2401 cita
[40]han asu- mido liderazgo en la recopilación de información y recuperación de la memoria para sustentar las demandas y procesos judiciales han tenido que salir de Trujillo hacia el exilio, como lo han tenido que hacer quienes fueron testigos de la masacre o ayudaron en la recolección de cadáveres en el río Cauca.…
p. 240
39Silenciar la democracia. Las masacres de Remedios y Segovia 1982-1997Centro Nacional de Memoria Histórica; Ronald Edward Villamil Carvajal, Vladimir Melo Moreno (relatores); Tatiana Rincón Covelli, Andrés Fernando Suárez (correlatores) · 2014 · p. 3621 cita
[41]a la fuerza pública, principalmente a la tropa de la base del Bata- llón Bomboná en Segovia, hacía aún más peligrosa su activación 472. En un segundo momento, la masacre del 11 de noviembre de 1988 tuvo un impacto distinto, dado su particular contexto regio- nal 473. Su condición de masacre urbana de gran magnitud la…
p. 362
40Estrategias de guerra y trasfondos del paramilitarismo en el Urabá antioqueño, sur de Córdoba, bajo Atrato y Darién. Tomo ILaura Milena Ballén Velásquez, Ronald Edward Villamil Carvajal, Luisa Fernanda Hernández Mercado · 2022 · p. 4731 cita
[42]persona desmovilizada, 2014, 16 de oc- tubre, Turbo. CNMH-DAV, MNJCV, entrevista persona desmovilizada, 2015, 19 de noviembre, Montería. CNMH-DAV, MNJCV, entrevista persona desmovilizada, 2015, 26 de oc- tubre, Apartadó. CNMH-DAV, MNJCV, entrevista persona desmovilizada, 2015, 9 de sep- tiembre, Turbo. 474 ESTRATEGIAS…
p. 473
41Isaza, el clan paramilitar. Las Autodefensas Campesinas del Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Camilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 151 cita
[43]en dicho grupo; 3. Todos los hechos y las acciones de las que tuvo conocimiento dada su pertenencia al mismo grupo. Ley 1424 de 2010, artículo 3. 15 to), pues 5 entrevistas hacen parte de las dos muestras. Para efectos cualitati- vos es el 25 por ciento del universo de formularios que van “anexos” a la firma del…
p. 15
42Análisis cuantitativo del paramilitarismo en Colombia. Hallazgos del Mecanismo no Judicial de Contribución a la VerdadÁlvaro Villarraga Sarmiento, Alberto Santos Peñuela, Lukas Rodríguez Lizcano, Bruce David Ochoa Ochoa, Gustavo Adolfo Narváez Rodríguez, Jonathan Peter Stucky Rodríguez, Anascas del Río Moncada · 2019 · p. 11 cita
[44]ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL PARAMILITARISMO EN COLOMBIA Hallazgos del Mecanismo no Judicial de Contribución a la Verdad ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL PARAMILITARISMO EN COLOMBIA Hallazgos del Mecanismo no Judicial de Contribución a la Verdad Centro Nacional de Memoria Histórica ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL PARAMILITARISMO EN…
p. 1
43El modelo paramilitar de San Juan Bosco de La Verde y ChucuríÁlvaro Villarraga Sarmiento, Camilo Ernesto Villamizar Hernández · 2019 · p. 222 citas
[45]identificadas en el texto con la sigla MNJCV (Mecanismo no Judicial de Contribución a la Verdad). Estas entrevistas fueron realizadas entre 2013 y 2017, en su mayoría por la sede del CNMH-DAV en Santander. Para aumentar la pluralidad y contrastación de voces de este informe, se entrevistaron en el proceso de…
p. 22
[46]identificadas en el texto con la sigla MNJCV (Mecanismo no Judicial de Contribución a la Verdad). Estas entrevistas fueron realizadas entre 2013 y 2017, en su mayoría por la sede del CNMH-DAV en Santander. Para aumentar la pluralidad y contrastación de voces de este informe, se entrevistaron en el proceso de…
p. 22
44Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 6441 cita
[47]la Verdad, Soacha, 2019, 30 de mayo. CNMH, contribución voluntaria, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Soacha, 2019, 5 de junio. CNMH, contribución voluntaria, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Soacha, 2019, 13 de junio. CNMH, contribución voluntaria, entrevista, Acuerdos de la Verdad, San Martín, 2019a, 27 de…
p. 644
45Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo II. El Frente Capital y el declive del Bloque Centauros de las AUCDaniel Ricardo Martínez Bernal (coordinador), Lorena Camacho Muete, Esteban Caviedes Alfonso, Laura Bibiana Escobar García, José María Gutiérrez Sierra, Daniela Moreno Arriola, Daniel Augusto Serrano Corredor, Juan Manuel Villarraga Beltrán · 2021 · p. 4071 cita
[48]persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Villavi- cencio, 2014, 12 de junio. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Villavi- cencio, 2014, 2 de julio. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Villavi- cencio, 2014, 9 de julio. CNMH, persona…
p. 407
46El Bloque Mineros de las AUC. Violencia contrainsurgente, economías criminales y depredación sexualJuan Esteban Jaramillo Giraldo, José Manuel Hernández, Dairo Correa Gutiérrez · 2022 · p. 4101 cita
[49]la Verdad, Tierral- ta, 2013, 25 de septiembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Turbo, 2013, 16 de octubre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Cauca- sia, 2013, 31 de octubre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Cauca- sia, 2013,…
p. 410
47El Estado suplantado. Las Autodefensas de Puerto BoyacáCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque · 2019 · p. 6262 citas
[50]Verdad, El Car- men, 2013a, 27 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, El Car- men, 2013, 29 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Bucara- manga, 2013a, 29 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Bucara-…
p. 626
[51]Verdad, El Car- men, 2013a, 27 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, El Car- men, 2013, 29 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Bucara- manga, 2013a, 29 de noviembre. CNMH, persona desmovilizada, entrevista, Acuerdos de la Verdad, Bucara-…
p. 626
48Los retos de la Colombia contemporánea. Miradas disciplinares diversas en las ciencias socialesMauricio Nieto Olarte (edición académica y compilación), Luis Javier Orjuela, Alix Catalina Rojas, Carlos Felipe Cantor, Juan Carlos Rodríguez, Andrés Guhl, Sandra Borda G., Mateo Morales, Ángela Iranzo Dosdad, Alejandro Castillejo Cuéllar, Juan Ricardo Aparicio, Alhena Caicedo, Pablo Jaramillo, Carlos A. Manrique, Laura Quintana · 2017 · p. 1862 citas
[52]habladas (aunque dieran pistas sobre fenó - menos concretos) no necesariamente se articularían con la “historia del grupo armado” que se pondría en juego en una audiencia pública, posterior, cuando esta información estuviera organizada y catalogada. Para eso se recurre, como se ha dicho, al experto, para sugerir las…
p. 186
[53]habladas (aunque dieran pistas sobre fenó - menos concretos) no necesariamente se articularían con la “historia del grupo armado” que se pondría en juego en una audiencia pública, posterior, cuando esta información estuviera organizada y catalogada. Para eso se recurre, como se ha dicho, al experto, para sugerir las…
p. 186
49Justicia y Paz ¿Verdad judicial o verdad histórica?Iván Orozco Abad, María Victoria Uribe, Gina Cabarcas, Luis Carlos Sánchez Díaz · 2012 · p. 651 cita
[54]menos de acuerdo con lo exigido en ocasio- nes por la Corte Suprema, hacer algo de historia. Para ello, en las versiones libres el fi scal ha centrado su atención en los siguientes as- pectos: hechos fundacionales de la organización, ideología, fi guras emblemáticas, tácticas de guerra, formas de expansión…
p. 65
50De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 5611 cita
[55]de junio. CV 42. CNMH, hombre, entrevista, Acuerdos de la Verdad, contribu- ción voluntaria, Valle de San Juan, Tolima, 2015, 14 de agosto. CNMH, hombre, entrevista, Acuerdos de la Verdad, contribu- ción voluntaria, Líbano, 2015, 25 de agosto. CNMH, mujer, entrevista, Acuerdos de la Verdad, contribu- ción voluntaria,…
p. 561
51Los retos de la justicia transicional en Colombia. Percepciones, opiniones y experiencias 2008. Panorama cualitativo y cuantitativo nacional, con énfasis en cuatro regionesIris Marín Ortiz · 2009 · p. 1421 cita
[56]debe a que los tribunales sólo se encuen- tran en tres ciudades del país y los esfuer- zos de transmisión o retransmisión de las versiones han sido esporádicos y se surten con mucha dificultad, como ya mencio- nó. Así por ejemplo, mientras en Mede- llín hay mayor conocimiento del avance de las versiones, en Rionegro…
p. 142
52Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 231 cita
[57]que tiene el conflicto, como las montañas mismas. Hemos vivido la experiencia de ver y sentir a quien está contando como protagonista, es su vida la que nos presenta y pone a la orden de nuestra curiosidad. Eso ha sido posible solo por la confianza que antecede al encuentro, confianza que en ocasiones hemos construido…
p. 23
53Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 221 cita
[58]«Palabras del presidente de la Comisión Francisco de Roux, S. J.» presentación 23 territorios con 28 equipos de investigación territorial 15, 28 Casas de la Verdad 16 y sedes regionales y territoriales, con el ánimo de garantizar la participación de diversos actores y la accesibilidad de las víctimas, incluyendo las…
p. 22
54Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 221 cita
[59]por agentes del Estado. 11 Ibíd. 12 «Reconocimiento de responsabilidades en el secuestro de Guillermo Gaviria y Gilberto Echeverri», 7 de agosto de 2021. 13 Comisión de la Verdad. «Dime la verdá». 21 de diciembre de 2018. 14 Evento de instalación de la Comisión, «Palabras del presidente de la Comisión Francisco de…
p. 22
55Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 231 cita
[60]el conflicto, como las montañas mismas. Hemos vivido la experiencia de ver y sentir a quién está contando como protagonista, es su vida la que nos presenta y pone a la orden de nuestra curiosidad. Eso ha sido posible sólo por la confianza que antecede al encuentro, confianza que en ocasiones hemos construido en el…
p. 23
56Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Nariño y sur de CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 231 cita
[61]investigación ubicados en Aguachica, Apartadó, Arauca, Barrancabermeja, Bogotá, Bucaramanga, Buenaventura, Cali, Cúcuta, Cundinamarca-Boyacá, Florencia, Ibagué, La Dorada, Medellín, Montería, Neiva, Pasto, Pereira, Popayán, Puerto Asís, Quibdó, San José de Guaviare, Santa Marta, Sincelejo, Tumaco, Valledupar,…
p. 23
57Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 111 cita
[62]por Alejandro Castillejo. En agosto de 2020 murió la comisionada Ángela Salazar y fue reemplazada por Leyner Palacios. En mayo de 2022 renunció el comisionado Carlos Ospina. Colombia adentro. Ensayo introductorio 12 fiflrflesnt taciódfl. ciltffl niódflaofiófldnfl 12 Comisión recibió el mandato ** de esclarecer lo…
p. 11
58Mi cuerpo es la verdad. Experiencias de mujeres y personas LGBTIQ+ en el conflicto armadoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 2441 cita
[63]los victimarios, al parecer, debido a que las entidades han sido sus cómplices. Otras dos situaciones analizadas por la Comisión, desde el inicio de este trabajo, fue ron la falta de seguridad que persiste en los territorios nacionales, donde la guerra, pese a la firma del Acuerdo Final de Paz, no ha cesado y todavía…
p. 244
59Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[64]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado EL CAMPESINADO Y LA GUERRA COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO EL CAMPESINADO Y LA GUERRA Colombia.…
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60Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[65]COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado VALLE Y NORTE DEL CAUCA HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL VALLE Y…
p. 1
61Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoanoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[66]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado ANTIOQUIA COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL ANTIOQUIA, SUR DE…
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62La guerra inscrita en el cuerpo. Informe nacional de violencia sexual en el conflicto armadoCentro Nacional de Memoria Histórica, Rocío Martínez Montoya · 2017 · p. 171 cita
[67]de las FARC, pero también nos hablaron sobre sus miedos, recla- mos, esperanzas y resentimientos. Para proteger sus identidades cada una de las personas partici- pantes en este proceso, que en su mayoría fueron mujeres, inventó un seudónimo que la identi fi ca. Estos seudónimos dan cuenta de sus subjetividades:…
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63Histories of Perplexity: Colombia, 1970s–2010sLina Britto, A. Ricardo López-Pedreros · 2024 · p. 4641 cita
[68]December 8, 1982. www.nobelprize.org/prizes/literature/1982/marquez/lec - ture/. My italics. 8 I have argued this point in detail in my discussion of the structural challenges that constrain the construction of historical memory in Colombia in my essay “Gramáticas de la escucha: Aproximaciones filosóficas a la…
p. 464
64Women's Writing in Colombia: An Alternative HistoryCherilyn Elston · 2016 · p. 1551 cita
[69]that the continued publication of testimonial discourses in Colombia reveals that the “state of emergency”, which defined the critical engagement with the genre, is still relevant in a country with a continuous armed conflict. In Colombia, there is an alternative history of testimonial writing, which differs to the…
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65The Para-State: An Ethnography of Colombia's Death SquadsAldo Civico · 2016 · p. 351 cita
[70]The dangers and risks involved in doing fieldwork on violence and the hazards of entering the field are a possible reason (and a plausible one, indeed) that research on perpetrators is still sparse. Yet there might be an additional explanation, which lies in the fact that the intensity and brutality of such violence…
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66Colombia's Forgotten Frontier: A Literary Geography of the PutumayoLesley Wylie · 2013 · p. 921 cita
[71]murder, rape, or torture often lend the testimonies an even greater capacity to horrify, as does the simplicity of the narrative style. Many of the Barbadian workers had come to the Putumayo as children and were 54 Rothberg, Traumatic Realism, p. 129. 55 Roberto Pineda Camacho, Holocausto en el Amazonas: Una historia…
p. 92
67Memorias de El Vergel: un jardín entre montañasGrupo de Memoria de la Casita Vergeleña, Jardín del Recuerdo y de los Sueños · 2022 · p. 11 cita
[72]U n j a r d í n e n t r e m o n t a ñ a s g r u p o d e m e m o r i a d e l a c a s i t a v e r g e l e ñ a, j a r d í n d e l r e c u e r d o y d e l o s s u e ñ o s U n j a r d í n e n t r e m o n t a ñ a s Una iniciativa de Memoria Histórica acompañada por el Centro Nacional de Memoria Histórica 2022 MEMORIAS DE EL…
p. 1
68Antropología hecha en Colombia. Tomo IIEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 5441 cita
[73]Andrés Pastrana y comienza el de Álvaro Uribe (2002-2006-2010). Cualquiera de los ejércitos que participan en la guerra, bien sea la insurgencia, o bien las fuerzas armadas oficiales, exigirán el respaldo de las poblaciones no combatientes. Sin embargo, las relaciones dirigidas a encontrar dicho respaldo varían…
p. 544
69Todo pasó frente a nuestros ojos. El genocidio de la Unión Patriótica 1984-2002Vladimir Melo Moreno (Relator); Andrés Fernando Suárez, Carmen Andrea Becerra (Correlatores); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2018 · p. 3681 cita
[74]la vida. Esto en términos de no permitir el olvido ni la despersonificación de lo ocurrido y de exigir la asigna- ción de las responsabilidades de los hechos y de la no repetición de la persecución y exterminio sistemático del que han sido vícti- mas los militantes del movimiento político. Desde inicios de 2000,…
p. 368
70Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica; Germán Lozano Villegas; Luz Janeth Forero M. · 2014 · p. 2621 cita
[75]prensa. 3. Denuncias organizaciones de víctimas. 4. Procesamiento de boletines institucionales. CINEP 1. Testimonios familiares de víctimas. 2. Relatos de 60 grupos locales de derechos humanos. 3. Revisión de prensa escrita nacional y local. CCEEU 1. Ficha de recolección de información. 2. Recolección de información…
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71Crecer como un río. Jornaliando cuesta arriba por vida digna, integración regional y desarrollo propio del Macizo Colombiano, Cauca, Nariño y Colombia. Volumen 1John Jairo Rincón García, Camilo López Pérez, Nancy Celia Navarro Rojas, Wilder Jamith Meneses Bolaños, Víctor Hugo Buesaquillo, Camilo Ernesto Muñoz Meneses, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2017 · p. 11 cita
[76]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Y DEL COMITÉ DE INTEGRACIÓN DEL MACIZO COLOMBIANO (CIMA) Crecer como un río Volumen 1 Crecer como un río Jornaliando cuesta arriba por vida digna, integración regional y desarrollo propio del Macizo Colombiano, Cauca, Nariño y Colombia Volumen 1 Informe del Centro…
p. 1
72Campesinos de tierra y agua: memorias sobre sujeto colectivo, trayectoria organizativa, daño y expectativas de reparación colectiva en la región Caribe 1960-2015. Campesinado en el departamento del AtlánticoCarmen Andrea Becerra Becerra, John Jairo Rincón García · 2017 · p. 121 cita
[77]los campesinos y sus organizaciones. Estos testimonios son citados entre comillas. El resto del texto se construye con los elementos aportados en los diferentes momentos de la investigación y no requiere de comillas, de todas formas, la principal fuente y el eje narrativo del texto lo constituyen las memorias del…
p. 12
73Un bosque de memoria viva, desde la Alta Montaña de El Carmen de BolívarCentro Nacional de Memoria Histórica, Carmen Andrea Becerra Becerra · 2018 · p. 111 cita
[78]reunidos conforman un área rural a la que llamamos Alta Montaña. Queremos compartir nuestras memorias y vivencias con las per- sonas nacidas en este territorio, con las que tal vez han escuchado 12 Un bosque de memoria viva, desde la Alta Montaña de El Carmen de Bolívar hablar de él en las noticias, en algún informe o…
p. 11
74Forgotten Peace: Reform, Violence, and the Making of Contemporary ColombiaRobert A. Karl · 2017 · p. 4751 cita
[79](from the National Center for Historical Memory), including Grupo de Memoria Histórica, Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, “Recordar y narrar el con fl icto: Herramientas para reconstruir memoria histórica” pamphlet (2009), 19 (“a unifying”); Sánchez G., “Prólogo,” in ¡Basta ya!, 16 (“Far”). 57. Ley…
p. 475
75Género y memoria histórica. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoLina María Céspedes-Báez · 2018 · p. 391 cita
[80]relativa, contextual y limitada legal y fácticamente. Así mismo, en el contexto de violación de derechos es un dere- cho del cual es titular la víctima y sus familiares, y que se pro- yecta en el deber del Estado de esclarecer los “hechos violatorios y las responsabilidades correspondientes” (CIDH, Corte Intera-…
p. 39
76Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 3451 cita
[81]University of Leuven, 231 Cauca, Department of, 29, 39, 46, 46, 50–51, 115, 128, 262 Cauca River, 8, 12, 92–93, 113, 172, 175, 177, 180 Cauca Valley. See Valle del Cauca, Department of caudillo (strongman), 48, 53–54, 68, 73–74, 77, 93 Cayos expedition, 27 CELAM (Latin American Episcopal Conference), 233 Centenary…
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77Conversaciones de honor: Memorias MilitaresMartín Nova · 2020 · p. 201 cita
[82]en alguna de sus conferencias: “Quien gana la guerra es quien escribe la memoria histórica y ellos (las FARC) nos llevan veinte años escribiendo memoria histórica”. ¿Qué quería decir?, me preguntaba, en una época en que la expresión memoria histórica ha tomado cada día más fuerza. Hoy, tan solo tres años después,…
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78Encuesta Nacional ¿Qué piensan los colombianos después de siete años de Justicia y Paz?Gonzalo Sánchez Gómez, Iván Orozco Abad, Álvaro Villarraga Sarmiento, Luis Carlos Sánchez Díaz, Patricia Linares Prieto, María Consuelo Ramírez Giraldo, Angelika Rettberg Beil, Laura Otálora Cuenca, Irina Mago Cordido, Paola Ximena Silva Cortés · 2012 · p. 501 cita
[83]GMH y en cuya difusión esa entidad concentró esfuerzos. La medida para relacionar las respuestas a estas preguntas con la labor del Grupo consistió en que las personas encuestadas reportaran haber escuchado, en los últimos cinco años 20, informaciones sobre una lista de masacres y hechos violentos ocurridos en el…
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