La Iglesia y la Violencia: Monseñor Builes y la legitimación clerical del conflicto bipartidista
Entre 1946 y 1957, la Iglesia católica colombiana participó activamente en la construcción del enemigo interior que alimentó la Violencia bipartidista: sus púlpitos, pastorales y obispos —con monseñor Miguel Ángel Builes a la cabeza— convirtieron la militancia liberal en pecado y ofrecieron cobertura teológica al orden conservador armado. Salvo contadas voces disidentes, la jerarquía puso su peso institucional del lado del poder conservador, anatematizó a la oposición y legitimó, directa o indirectamente, la represión sobre comunidades liberales y protestantes.