Entre 1878 y 1886, la coalición encabezada por Rafael Núñez desmontó el orden federal radical colombiano y erigió un Estado centralista, presidencialista y confesional cuyo instrumento jurídico fue la Constitución de 1886, carta que rigió más de cien años y condicionó toda la vida política del país.
Entre 1878 y 1886, la coalición encabezada por Rafael Núñez desmontó el orden federal radical colombiano y erigió un Estado centralista, presidencialista y confesional cuyo instrumento jurídico fue la Constitución de 1886, carta que rigió más de cien años y condicionó toda la vida política del país.
Mientras Argentina, Brasil y Chile recibían millones de europeos, Colombia apenas contabilizaba unos pocos miles de inmigrantes estables entre 1880 y 1930. Este enigma demográfico abre la pregunta sobre si la ausencia fue un límite impuesto por la geografía y el clima, o una opción ideológica deliberada de las élites regeneradoras que prefirió la homogeneidad hispano-católica al costo del estancamiento demográfico, industrial y cultural.