Entre 1700 y 1708, el cacique Juan Tama de la Estrella negoció con la administración colonial española una serie de títulos de resguardo que fijaron un territorio inalienable para el pueblo páez en Tierradentro. Esos documentos se convirtieron en la matriz jurídica que reactivarían Manuel Quintín Lame y el CRIC dos siglos después.
Entre 1700 y 1708, el cacique Juan Tama de la Estrella negoció con la administración colonial española una serie de títulos de resguardo que fijaron un territorio inalienable para el pueblo páez en Tierradentro. Esos documentos se convirtieron en la matriz jurídica que reactivarían Manuel Quintín Lame y el CRIC dos siglos después.
Entre 1574 y 1629, los primeros conventos femeninos del Nuevo Reino de Granada concentraron dotes, barreras raciales, crédito territorial y jerarquías estamentales. La pregunta es si esa institución fue ante todo un dispositivo biopolítico de la élite criolla o si, pese a ello, abrió espacios reales de autonomía y agencia femenina.