El 20 de julio de 1810, una minoría criolla de Santa Fe de Bogotá aprovechó un incidente provocado con el comerciante peninsular José González Llorente para instalar una Junta Suprema de Gobierno que reconocía a Fernando VII pero desconocía al Consejo de Regencia, inaugurando así el proceso juntista neogranadino y abriendo el debate sobre soberanía, representación e independencia.
El 20 de julio de 1810, una minoría criolla de Santa Fe de Bogotá aprovechó un incidente provocado con el comerciante peninsular José González Llorente para instalar una Junta Suprema de Gobierno que reconocía a Fernando VII pero desconocía al Consejo de Regencia, inaugurando así el proceso juntista neogranadino y abriendo el debate sobre soberanía, representación e independencia.
Entre 1810 y 1816, el Nuevo Reino de Granada ensayó no una sino múltiples soberanías provinciales que redactaron constituciones propias, levantaron ejércitos separados y se hicieron la guerra antes de enfrentar a España. El debate sobre si esa fragmentación fue destino estructural o error contingente define cómo se lee todo el constitucionalismo colombiano posterior.