Entre 1930 y 1946, mujeres como Ofelia Uribe de Acosta y Georgina Fletcher lideraron el ciclo más largo del feminismo sufragista colombiano, arrancando derechos civiles fragmentarios —capacidad patrimonial, acceso a la universidad, cargos públicos por nombramiento— mientras la República Liberal les negaba sistemáticamente la ciudadanía política y el derecho al voto.
Entre 1930 y 1946, mujeres como Ofelia Uribe de Acosta y Georgina Fletcher lideraron el ciclo más largo del feminismo sufragista colombiano, arrancando derechos civiles fragmentarios —capacidad patrimonial, acceso a la universidad, cargos públicos por nombramiento— mientras la República Liberal les negaba sistemáticamente la ciudadanía política y el derecho al voto.
Entre 1934 y 1938, Alfonso López Pumarejo impulsó en Colombia la llamada Revolución en Marcha, la reforma más tibia del ciclo reformista latinoamericano: no redistribuyó tierra, no desafió el orden cafetero y revirtió sus propios avances en 1944. La pregunta es si esa moderación fue impuesta por un campo institucional bloqueado o fue una autolimitación constitutiva de la élite reformadora.