Daniel Pécaut
Transversal
1934–2023
La biografía
Durante casi medio siglo, el sociólogo francés Daniel Pécaut (1934–2023) sostuvo una lectura contraintuitiva de Colombia: que lo que allí ocurría no era una guerra civil ni una revolución trunca, sino algo más difícil de nombrar, una violencia difusa y prolongada que, en lugar de subvertir el orden social, lo reproducía. Formado en la sociología parisina de posguerra, discípulo intelectual de Alain Touraine y lector atento del marxismo crítico, Pécaut aplicó ese aparato europeo a un país que empezó a frecuentar en los años sesenta y del que ya no se apartó. De esa constancia salieron sus libros mayores —Orden y violencia, Crónica de cuatro décadas de política colombiana, Las FARC: ¿una guerrilla sin fin o sin fines?— y una posición singular en el campo: la del intérprete extranjero cuyo nombre las bibliografías colombianas citan con la naturalidad con que se cita a un autor propio.
Línea de vida
- 1976
Primeras intervenciones en el debate colombianista
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Publica 'Reflexiones acerca del fenómeno de la Violencia' en la revista Ideología y Sociedad (número 19), texto temprano que ya plantea la lectura estructural de la Violencia como manifestación de un problema institucional de larga duración, no como episodio excepcional.
- 2001
Publicación de Orden y violencia
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Editorial Norma publica en Bogotá 'Orden y violencia: evolución socio-política de Colombia entre 1930 y 1953', obra que examina el sindicalismo, la legislación laboral y la dinámica política del período y se convierte en referencia recurrente en bibliografías de historia laboral, agraria y política colombiana.
- 2006
Publicación de Crónica de cuatro décadas de política colombiana
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Editorial Norma publica esta obra de síntesis que extiende el análisis hasta el presente y se convierte en referencia obligada para el estudio del período posterior al Frente Nacional.
- 2008
Publicación de Las FARC: ¿una guerrilla sin fin o sin fines?
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Grupo Editorial Norma publica, con traducción de Pedro Lama, este libro que interroga la naturaleza política de la insurgencia más antigua del continente en el momento de su mayor presión militar, circulando luego en bibliografías latinoamericanas sobre conflicto armado y secuestro.
- 2015
Contribución a la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas
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En febrero de 2015 publica el ensayo 'Una lucha armada al servicio del statu quo social y político' como parte de la obra colectiva de la Comisión Histórica del Conflicto, en el marco de las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC; el texto condensa su tesis central y es reproducido extensamente en la literatura especializada posterior.
- 2015
Prólogo al libro de Jorge Giraldo Ramírez sobre ideas y guerra
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En agosto de 2015 firma el prólogo al libro de Jorge Giraldo Ramírez sobre las ideas y la guerra en Colombia, donde formula la distinción entre memoria e historia y define la paz como condición para que los conflictos se integren en el debate democrático.
La semblanza
Pécaut no fue un colombianista de paso ni un viajero curioso reconvertido en experto. Fue un sociólogo francés que eligió Colombia como caso, y que hizo de ese caso un laboratorio para pensar problemas más grandes: la relación entre política y sociedad en América Latina, la debilidad estructural de los estados poscoloniales, la textura peculiar de las violencias que no se dejan reducir al esquema de la guerra civil clásica. Su punto de partida teórico —heredado de Touraine y del debate francés de los años sesenta sobre la acción social— le permitió leer Colombia sin el fatalismo del "país violento" ni el voluntarismo revolucionario que dominó a buena parte de sus contemporáneos.
Su tesis central puede formularse con sequedad: Colombia es un país que invocó de manera casi permanente el Estado de Derecho, sostuvo un sistema de representación pluralista y mantuvo una orientación económica ortodoxa; y sin embargo, sobre ese piso formal de institucionalidad, se desplegó durante décadas una violencia que no encontró en el nacionalismo ni en el desafío frontal a las desigualdades sociales una salida política. Esa paradoja —un país con Estado de Derecho y sin capacidad real de regular sus conflictos— es la matriz de casi toda su obra.
El peso de Pécaut en la historia intelectual colombiana no proviene de una revelación empírica sino de una vocación conceptual. Otros conocieron mejor los archivos regionales, otros vivieron más cerca del terreno, otros acumularon más carrera dentro del país. Pécaut aportó lo que la sociología colombiana necesitaba: una interlocución sostenida y de primera mano con la tradición francesa contemporánea, sin las mediaciones tardías que habían caracterizado la recepción local de esa tradición.
Los orígenes
Pécaut se formó en la Francia de los años cincuenta y sesenta, cuando la sociología —tras un largo eclipse durante la primera mitad del siglo— recuperaba centralidad en el paisaje intelectual europeo. Era el tiempo en que Raymond Aron ordenaba el pensamiento liberal en la Sorbona, en que François Furet empezaba a reformular la historia política, en que Louis Althusser publicaba Pour Marx (1965) y devolvía al marxismo una densidad teórica renovada. En ese ambiente cruzado, la figura decisiva para Pécaut fue Alain Touraine, cuya sociología de la acción —centrada en los movimientos sociales, en la producción histórica de la sociedad por sí misma, en el rechazo tanto del estructuralismo rígido como del economicismo marxista— se convertiría en el marco que llevaría luego al caso colombiano.
De ese origen viene una convicción que atravesará toda su obra: que en América Latina la relación entre debate político y clases sociales ha sido históricamente débil, que lo social queda mediatizado por la dinámica política y que los intereses sociales tienen poca entidad propia. La formulación viene de Touraine y de Sergio Zermeño, y Pécaut la hará suya para explicar por qué en Colombia los conflictos no se organizan en el molde clásico —clase contra clase, movimiento social contra Estado— sino que adoptan formas fragmentarias, difusas, mediadas por los partidos y por la geografía.
Colombia entra en su horizonte hacia finales de los años sesenta, cuando el país empieza a atraer la atención de la sociología francesa por razones diversas: la Violencia bipartidista recién apagada, el nacimiento de las guerrillas contemporáneas, el fracaso del Frente Nacional como marco de integración democrática. En 1976 publica en la revista Ideología y Sociedad un artículo titulado Reflexiones acerca del fenómeno de la Violencia, texto temprano que ya contiene, en germen, el desplazamiento interpretativo que sostendrá durante las décadas siguientes: leer la Violencia no como episodio excepcional sino como manifestación de un problema estructural más largo. Ese mismo año, Pierre Gilhodès publica en París La Violence en Colombie: Bandisme et guerre sociale, y Colombia empieza a existir en el mapa académico francés como objeto sociológico específico.
La trayectoria
La obra colombianista de Pécaut se construye por acumulación paciente y por retornos sucesivos al mismo problema. No hay en ella grandes rupturas ni giros dramáticos: hay refinamientos, ampliaciones, relecturas de las mismas categorías sobre materiales cada vez más ricos.
El primer hito mayor es Orden y violencia: evolución socio-política de Colombia entre 1930 y 1953, publicado por Editorial Norma en Bogotá en 2001. El libro examina las décadas que van de la República Liberal a la primera fase de la Violencia, con atención particular al sindicalismo, a la legislación laboral, a la posición del Partido Comunista frente a las leyes sociales de los años treinta. La historiografía colombiana lo ha citado con recurrencia —figura en bibliografías de historia laboral, agraria y política—, y estableció a Pécaut como intérprete no solo del conflicto contemporáneo sino de las condiciones estructurales que lo hicieron posible.
En 2006 aparece, también en Norma, la Crónica de cuatro décadas de política colombiana, que extiende el análisis hasta el presente y se convertirá en referencia obligada para quienes buscan una visión de conjunto del período posterior al Frente Nacional. En 2008 la misma editorial publica Las FARC: ¿una guerrilla sin fin o sin fines?, con traducción de Pedro Lama: un libro que se pregunta por la naturaleza política de la insurgencia más antigua del continente en el momento en que el gobierno de Álvaro Uribe la había arrinconado militarmente pero no la había derrotado.
El siguiente hito, y quizá el más público, llega en febrero de 2015 con su contribución a la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, en el marco de las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC. El texto, titulado Una lucha armada al servicio del statu quo social y político, se publicó como parte de la obra colectiva Contribución al entendimiento del conflicto armado en Colombia y estuvo disponible en el sitio del Centro de Memoria Histórica. Allí Pécaut condensa medio siglo de reflexión en un argumento incómodo para todos los bandos: el conflicto armado colombiano no ha subvertido el orden social sino que ha operado en beneficio del statu quo, reproduciendo las desigualdades y la precariedad estatal en lugar de disolverlas.
En agosto de ese mismo año firma el prólogo al libro de Jorge Giraldo Ramírez sobre las ideas y la guerra en Colombia, donde formula dos precisiones que resumen su temperamento intelectual: que es indispensable mantener la distinción entre memoria e historia —cuya confusión alimenta estereotipos—, y que la paz no consiste en la ausencia de conflicto sino en la condición para que los conflictos se integren dentro del debate democrático. Es la voz de un sociólogo que se resiste tanto al lirismo de la reconciliación como al pesimismo de la irreductibilidad.
La red
Pécaut trabajó desde París, pero no aislado. Su trayectoria colombianista transcurre en un tejido de relaciones institucionales, editoriales e intelectuales que conviene reconstruir para entender su peso real en el campo.
Del lado francés, la referencia decisiva es Touraine, cuyo aparato conceptual —la sociología de la acción, el análisis de los movimientos sociales, la lectura de América Latina como región donde la política antecede y estructura a lo social— aparece explícitamente movilizado en la obra de Pécaut, particularmente en la fundamentación del argumento sobre la debilidad de la relación entre clases y debate político en el continente. En un plano más amplio, su formación se inscribe en la constelación intelectual francesa de los años sesenta y setenta —Aron, Furet, Althusser como referencias obligadas de la época—, sin que Pécaut se dejara capturar por ninguna de esas escuelas. Se lo recuerda en tertulias de colombianistas organizadas en París, junto a figuras como Edgar Morin: círculos pequeños, informales, donde se discutía Colombia con la libertad que da la distancia.
Del lado colombiano, su interlocución fue sostenida y múltiple. Su vínculo con el Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI) de la Universidad Nacional de Colombia fue especialmente denso: en los años noventa, ese instituto se convirtió en el principal centro académico dedicado al análisis del conflicto armado, y Pécaut fue una de las voces europeas más frecuentadas por sus investigadores. La editorial Norma publicó al menos tres de sus libros mayores sobre Colombia, lo que da cuenta de una relación editorial estable y de una circulación efectiva de su obra en el mercado colombiano —no solo en las bibliotecas universitarias.
Su nombre aparece en bibliografías junto a las grandes referencias del colombianismo académico. En estudios de historia laboral, Orden y violencia es citada varias veces en un mismo trabajo, con referencias a páginas distintas, lo que sugiere un uso concreto y no meramente cortés. En análisis de síntesis sobre el país, aparece en proximidad con James H. Henderson y otros analistas del colombianismo anglosajón, aunque el diálogo directo entre ambas tradiciones —la francesa y la angloamericana— es más lateral que sistemático. Su obra sobre las FARC circula en bibliografías latinoamericanas sobre secuestro y conflicto armado, extendiendo su influencia más allá del ámbito francófono y colombiano.
En un plano más ancho, Pécaut se inscribe en la generación de sociólogos e historiadores que pensó el conflicto colombiano desde los años setenta, marcada por la decepción con el Frente Nacional, la proximidad al marxismo crítico y la voluntad de usar el trabajo científico como instrumento de conocimiento nacional. Esa generación incorporó de forma tardía a Gramsci y a los teóricos neomarxistas europeos —Touraine, Castells, Borja, Lojkine—, desplazando el marxismo-leninismo ortodoxo y la teoría de la dependencia que habían dominado la década anterior. Para ese grupo, Pécaut fue una pieza rara: no un texto introductorio ni un divulgador de segunda mano, sino un interlocutor francés que hablaba en tiempo real con y sobre Colombia.
El aparato conceptual
Ninguna ficha honesta de Pécaut puede eludir la exposición de las categorías con las que trabajó, porque su influencia se juega precisamente en el vocabulario que puso a circular.
La primera y más citada es la de precariedad del Estado. Pécaut sostiene que Colombia se caracteriza no por la ausencia de Estado —cliché fácil que rechazó— sino por un Estado formalmente institucionalizado, con retórica de Estado de Derecho y estructuras jurídicas complejas, pero incapaz de sostener sus propias reglas en el territorio y en la sociedad. Esa precariedad, junto con la debilidad de las regulaciones sociales y la fragmentación de las redes territoriales, constituye la línea de continuidad que atraviesa décadas de historia colombiana. Es una tesis estructural: no hay un momento de fractura, hay una condición persistente.
Sobre esa continuidad, Pécaut insiste en las discontinuidades históricas. Contra la tentación —muy colombiana— de leer todo conflicto como continuación del anterior, argumenta que los conflictos agrarios de los años treinta, la Violencia de mediados de siglo, las guerrillas de los años sesenta y las de los ochenta responden a lógicas, actores y problemas distintos. Lo que las conecta no es una línea genealógica de la violencia sino un mismo contexto institucional de precariedad estatal, sobre el que fenómenos diversos se depositan sucesivamente. Es una distinción analítica fina, que rompe con la narrativa continuista y con la del "país eternamente violento".
La segunda categoría central es la singularidad colombiana, que Pécaut formula con precisión: haber invocado casi permanentemente el Estado de Derecho, haber sostenido un sistema de representación pluralista y haber mantenido una orientación económica ortodoxa. Nada de eso, dice, es irrelevante; Colombia no es Argentina ni México ni Perú, y su especificidad institucional debe ser tomada en serio. Pero esa fachada convive con dos problemas: la ausencia de una fuerte expresión nacionalista capaz de integrar simbólicamente a la sociedad, y el aplazamiento permanente del desafío real, que es terminar con las desigualdades sociales. La combinación —institucionalidad formal, ausencia de proyecto nacional, desigualdad no resuelta— produce ese conflicto difuso que él insiste en distinguir de la guerra civil clásica.
La tercera categoría, la más provocadora, aparece condensada en el título de su ensayo de 2015: el conflicto armado al servicio del statu quo. La formulación es deliberadamente incómoda. Sugiere que la insurgencia, lejos de amenazar el orden social, ha terminado por consolidarlo: las FARC, el ELN y sus antecesores no habrían modificado las estructuras de propiedad ni las relaciones de poder, y su prolongación en el tiempo habría servido de coartada para postergar reformas más profundas y para justificar la militarización del Estado. En su análisis del conflicto contemporáneo, Pécaut destaca además que el auge del narcotráfico jugó un papel esencial en el deterioro institucional colombiano: no como causa única, sino como acelerador de una precariedad ya estructural.
El aparato es sociológico, no jurídico ni militar. Pécaut no describe operaciones ni cronologías de combate; describe condiciones estructurales, mediaciones políticas, fracturas simbólicas. Es esa distancia analítica —a veces criticada por su frialdad, a veces valorada por su claridad— la que le permitió sostener sus tesis durante casi cinco décadas sin acomodarlas a las coyunturas.
Pécaut y el campo previo
Para medir el desplazamiento que Pécaut opera, conviene recordar el campo interpretativo que encontró al llegar. La Violencia colombiana —el conflicto civil más largo y destructivo del hemisferio occidental en el siglo XX después de la Revolución Mexicana, con hasta 200.000 muertos estimados— había sido objeto de un texto fundacional en 1962: La violencia en Colombia de Germán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna, escrito desde la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional. En 1964 apareció el segundo tomo, con un componente jurídico más marcado y con la reproducción de la Ley del Llano proclamada por los frentes guerrilleros en 1953. Esa obra, documentada y polémica, centró la atención académica sobre la Violencia como objeto de estudio y abrió el campo.
Del lado extranjero, Eric Hobsbawm había incluido The Anatomy of the Violence in Colombia en su libro Primitive Rebels (Nueva York, 1959), y Pierre Gilhodès publicó en 1976 La Violence en Colombie: Bandisme et guerre sociale. Existían también versiones conservadoras del fenómeno —las de Alonso Moncada Abello (1963) y Jorge Enrique Gutiérrez Anzola (1962)—, que se distinguían del enfoque de Guzmán-Fals Borda-Umaña sin llegar a articular una corriente interpretativa estructurada.
Pécaut entra en ese campo en 1976 con un artículo, no con un libro, y con una operación teórica más que empírica: no discute el archivo de la Violencia, discute cómo pensarla. Su desplazamiento consiste en sacar el fenómeno del molde binario —Violencia como guerra bipartidista, Violencia como conflicto agrario— y colocarlo en un marco sociológico más amplio, donde las categorías de precariedad estatal, debilidad regulatoria y mediación política ocupan el lugar que en la tradición anterior ocupaban los partidos y las clases. Ese giro conceptual, que sostendrá durante décadas, es su aporte más duradero.
La huella
La huella de Pécaut se mide en varios registros, y no todos apuntan en la misma dirección.
En el registro bibliográfico, su presencia es abrumadora. Sus libros aparecen citados en estudios sobre conflicto armado, sindicalismo, historia agraria, historia laboral, política de tierras, secuestro. Orden y violencia es referencia recurrente para el período 1930-1953; la Crónica de cuatro décadas funciona como manual de consulta sobre la política colombiana posterior al Frente Nacional; Las FARC circula en bibliografías latinoamericanas sobre insurgencia. Su ensayo para la Comisión Histórica de 2015 fue reproducido en fragmentos extensos por otros trabajos y aparece en bibliografías académicas colombianas. En síntesis comparativas, su nombre figura como voz autorizada para diagnosticar la situación del país, junto a analistas de referencia del colombianismo internacional.
En el registro institucional, su vínculo con la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas —en el marco del proceso de paz de La Habana— es su intervención más pública. Que un sociólogo francés fuera invitado a participar en el ejercicio de elaboración de un relato colectivo sobre el conflicto, junto a académicos colombianos de peso, es en sí mismo un dato de reconocimiento. Su texto está allí como una de las voces del ejercicio, con la particularidad de una tesis —el conflicto al servicio del statu quo— que no era la de la mayoría de sus colegas.
En el registro de la circulación intelectual, su función fue la del puente: alguien que hablaba con la sociología francesa contemporánea y con el debate colombiano al mismo tiempo, en una tradición local acostumbrada a recibir a los autores europeos con retraso y por interpósita mano.
Pero conviene también decir lo que la huella no fue, o no del todo. La influencia de Pécaut se ejerció más como referencia de autoridad que como paradigma en disputa. Sus categorías —precariedad estatal, discontinuidades históricas, conflicto al servicio del statu quo— circulan citadas pero no siempre discutidas: aparecen en notas al pie, en párrafos de contextualización, en apoyaturas argumentales, sin que se hayan generado en torno a ellas los grandes debates que sí produjeron otras propuestas interpretativas dentro del campo colombiano. Su diálogo con la colombianística anglosajona fue lateral: comparte espacios en bibliografías de síntesis con autores como Henderson, pero no hubo una discusión sistemática ni una réplica sostenida entre esas tradiciones. Su influencia fue más la de una voz canónica que la de un interlocutor que reconfigurara los marcos de otros.
Esa asimetría no es un defecto de la obra sino un rasgo del campo receptor. Los académicos del IEPRI, de la Universidad Nacional, de las revistas especializadas, encontraron en Pécaut una voz europea legitimadora que confirmaba, desde París y con el prestigio de la sociología francesa, tesis y sensibilidades ya presentes en el campo colombiano. En parte, la autoridad de Pécaut fue una construcción del campo receptor: un intelectual del norte que hablaba de Colombia con seriedad y desde categorías reconocibles ocupaba un lugar simbólico que el campo necesitaba llenar.
Al mismo tiempo, la propia obra sostuvo esa autoridad con solidez. Pécaut no fue un turista teórico: publicó de manera continuada durante cinco décadas, refinó sus tesis, sostuvo posiciones incómodas, participó de ejercicios colectivos como la Comisión Histórica, prologó libros de colegas colombianos, mantuvo interlocución con los círculos académicos del país. En agosto de 2015, cuando escribió el prólogo al libro de Jorge Giraldo Ramírez, tenía ya ochenta y un años y llevaba casi medio siglo pensando Colombia. Esa constancia —esa fidelidad a un objeto que nunca terminó de resolverse— es en sí misma parte de su huella.
Murió en 2023, a los ochenta y nueve años, en el momento en que el país al que había dedicado su vida académica volvía a discutir, bajo el gobierno de Gustavo Petro, las categorías con las que él había trabajado: paz total, precariedad estatal, statu quo, integración democrática de los conflictos. No alcanzó a comentar ese ciclo. Dejó, en cambio, un corpus que sigue funcionando como lo que fue: un vocabulario disponible para pensar Colombia con la distancia y la seriedad que él mismo se impuso, y una tesis contraintuitiva —que la violencia colombiana no destruyó el orden sino que lo sostuvo— que ninguna interpretación posterior del conflicto puede eludir sin discutirla primero.
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Documentos y fragmentos citados
23 documentos · 27 fragmentos01Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · Página 2641 cita
[1]Colombia 1900-1960, CID, Universidad Nacional, Bo gotá, 1986. Martínez, Astrid. Planes de desarrolloy política agraria en Colombia 1940-1978, CID, Universidad Nacional, Bogotá, 1986. Marulanda, Elsy. Colonizacióny conflicto, las lecciones del Sumapa^, Tercer Mundo, IEPRI, Bogotá, 1991. Oquist, Paul. Violencia,…
p. 264
02Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · Página 3101 cita
[2]feb., 1935 y 12-17 nov., 1937; El Bolchevique Nos. 37-39, 1934 y 40, 1935. Ver también Judith White, Historia de una Ignominia, pp. 118-120. (2) Para estos aspectos comparativos, además de la literatura ya citada, ver también la obra coordinada por Pablo González C., América Latina, Historia de Medio Siglo. (3)…
p. 310
03Una sociedad secuestradaCentro Nacional de Memoria Histórica; César Caballero Reinoso (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2013 · Página 2281 cita
[3]la Piel de la Diosa, Aguilar, Bogotá. OSPINA SERNA Juliana (2013) “Eclosión del conflicto armado colombiano: actores y dinámicas”, en revista digital Política Crítica, [en línea] http://politicacritica.com/2013/02/07/eclosion-del- conflicto-armado-colombiano-actores-y-dinamicas-2/ OSORIO Flor Edilma (2006)…
p. 228
04Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · Páginas 13, 2432 citas
[4]140, ene.-feb., 1980. Pécaut, Daniel. “Una lucha armada al servicio del statu quo social y político”. En Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, Contribución al entendimiento del conflicto armado en Colombia, mimeo, febrero de 2015, pp. 599. Consultado el 21 de marzo de 2015 en:…
p. 243
[11]elaboración de un discurso interpretativo, o al menos de una pluralidad de discursos interpretativos más sólidos. La insistencia del autor en el papel de las “ideas” abre muchos campos. Permite insertar las dinámicas del conflicto armado en las dinámicas de las representaciones sociales. Se trata de una invitación a…
p. 13
05¡Adiós a las FARC! ¿Y ahora qué? Construir ciudadanía, Estado y mercado para unir las tres ColombiasClaudia López Hernández · 2016 · Página 1161 cita
[5]marcos interpreta- tivos democráticos que reconozcan en el contradictor un adversario y no un enemigo que es necesario eliminar (Wills, pp. 38-40). DANIEL PÉCAUT, UN CONFLICTO ARMADO AL Sb'RVJCIO DEL STATU QUO SOCIAL Y POLÍTTCO En este informe el acento ha sido puesto en las discontinuidades: discontinuidades entre…
p. 116
06Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · Página 6281 cita
[6]la Violencia en Colombia, ed. Gonzalo Sánchez and Ricardo Peñaranda (Bogotá), 1986). 4. Camilo Torres R., La Violencia y los cambios socio-culturales en las áreas rurales colombianas (Bogotá, 1963). 5. See, for example, Orlando Fals Borda, Lo sacro y lo violento: Aspectos problemáticos del desarrollo en Colombia…
p. 628
07Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · Página 661 cita
[7]las ilusiones. En este punto es importante sintetizar cuatro opiniones recientes de analistas del estado del país: Daniel Pécaut recuerda que la “singularidad” del país consiste en “haber invocado, de manera casi permanente, el Estado de Derecho, así como un sistema de representación pluralista en el campo político y…
p. 66
08Cuatro crisis que marcaron a Colombia: Memorias del fraude bancario de 1982, el apagón de 1992, la debacle financiera de 1999 y las negociaciones con el ELN en 2018Juan Camilo Restrepo · 2022 · Página 151 cita
[8]mi gestión en ese cargo, de la cual me ocupo en el capítulo tercero de este libro, en 2000 retorné a Francia como embajador de Colombia. Tengo muchos recuerdos del trabajo allí. Eran los tiempos en que todavía los mensajes políticos importantes llegaban a Francia por el filtro de las Farc antes que por conducto del…
p. 15
09Mayorías sin democracia. Desequilibrio de poderes y Estado de derecho en Colombia, 2002-2009Mauricio García Villegas, Javier Eduardo Revelo Rebolledo · 2009 · Página 281 cita
[9]parte de esas raíces sociales; sin embargo, muchos de ellos todavía mantienen algo de esa conexión con los inte- reses sociales. 11 En América Latina, en cambio, la relación entre el debate político y las clases sociales siempre ha sido débil (Touraine 1988, Zermeño 1978). Los conflictos políticos sólo tienen que ver…
p. 28
10Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · Página 91 cita
[10]los años noven- ta con una carta dirigida al profesor Gabriel Murrillo -entonces direc- tor del Departamento de Ciencia Politica de la Universidad de los Andes-, quien generosamente me extendió una invitación indicando su interés en mi propuesta de investigación, la cual sometí al Programa Fullbright para…
p. 9
11Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · Página 1351 cita
[12]sociólogos, antropólogos y compañía no estaban motivados únicamente por darle mayor rigor a sus respectivos quehaceres. Igualmente importante, para todos ellos, era utilizar el trabajo científico como un instrumento para conocer mejor la realidad del país, una realidad bastante sombría que planteaba todo tipo de…
p. 135
12Movimientos sociales, Estado y democracia en ColombiaMauricio Archila, Mauricio Pardo (Editores) · 2001 · Página 291 cita
[13]metodológico, de hecho, los modelos teóricos con los que se lee la realidad en este momento son bien diferentes. Ya no está al orden del día la lectura marxista leninista y sus variantes e, inclu- so, tampoco la teoría de la dependencia. La intelectualidad co- lombiana lee, en forma tardía de nuevo, a Antonio Gramsci,…
p. 29
13El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · Página 2111 cita
[14]odo se salvan muy pocas obras y ninguna de ellas perteneciente a la autodenominada corriente oficial del marxismo, a las corrientes ligadas a los partidos comunistas. As í, de este naufragio del marxismo, en los a ñ os cincuenta, se salvan en el campo filos ó fico; Fenomenolog í a y Materialismo Dial é ctico de Tran…
p. 211
14Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · Página 2371 cita
[15]y otras menos feliz, con este proceso general de desarro- llo. En ocasiones presenta una con- temporaneidad con los adelantos in- ternacionales y en otras un manifiesto atraso respecto de los avances de la disciplina en Europa y en los Estados Unidos. El grado de asimilación de es- tas corrientes es muy diverso y muy…
p. 237
15Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · Página 3781 cita
[16]el9 de abril en provincia, Bogotá, 1983. Sobre el sindi ca li s mo, además de las obra s ya mencionadas, pueden consultar se E dgar Caicedo, Historia de l as lu c ltas si11dicales en Colombia, Bogotá, 1977; Almario Salazar, Hist oria de los t rab ajad ores petrol eros, Bogotá, 1984. La v iolen cia pr op iamente dicha…
p. 378
16La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · Página 11 cita
[17]?! 1*71 Vil CI MIIUL VtíllüLlU EL SIGLO' llm Errw fcTT^ Secu lentos soore la nrtín Xyueva PRENSA aWL - < ucercl Estudio de un Proceso Social lm Lacha coatí Armados SEGUNDA EDICION Mons. GERMAN GUZMAN ORLANDO FALS BORDA EDUARDO UMAÑA LUNA Va 0 alCrimi F2278 * a¿ Gánese la.G99 V. | os ém^mmí' Gritaban- n; n „ nh v -…
p. 1
17When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · Página 3423 citas
[18]en Colombia": Analisis de un libro. Bogota: Centro de Estudios Colombianos, 1962. Gatt, Richard. Guerrilla Movements in Latin America. New York: Doubleday, 1972. Groot, Jose Manuel. Histo ria eclesiastica y civil de Nueva Granada. Vol. II. Bogota: Editorial ABC, 1953. GueITa, Jose Joaquin. Estudios hist6ricos. 4 vols.…
p. 342
[19]en Colombia": Analisis de un libro. Bogota: Centro de Estudios Colombianos, 1962. Gatt, Richard. Guerrilla Movements in Latin America. New York: Doubleday, 1972. Groot, Jose Manuel. Histo ria eclesiastica y civil de Nueva Granada. Vol. II. Bogota: Editorial ABC, 1953. GueITa, Jose Joaquin. Estudios hist6ricos. 4 vols.…
p. 342
[20]en Colombia": Analisis de un libro. Bogota: Centro de Estudios Colombianos, 1962. Gatt, Richard. Guerrilla Movements in Latin America. New York: Doubleday, 1972. Groot, Jose Manuel. Histo ria eclesiastica y civil de Nueva Granada. Vol. II. Bogota: Editorial ABC, 1953. GueITa, Jose Joaquin. Estudios hist6ricos. 4 vols.…
p. 342
18La violencia en Colombia. Estudio de un proceso social - Tomo IIGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 2019 · Página 21 cita
[21]La violencia en Colombia Estudio de un proceso social-Tomo II Monseñor Germán Guzmán Orlando Fals Borda Eduardo Umaña Luna Ediciones LAVP www.luisvillamarin.com La violencia en Colombia Estudio de un proceso social Tomo II © Monseñor Germán Guzmán, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna Colección Actores de la…
p. 2
19When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · Página 11 cita
[22]Introduction The Violencia and Its Literature On the fourth of June 1949} the registrar of voters of Santa Isabel} Tolima} picked up a pistol and fired a bullet through his brain. The news caused a ripple of interest in the village} and for several days people mused on his untimely passing. A newspaper in the nearby…
p. 1
20Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · Página 481 cita
[23]por parte de Espana. Sin embargo, en este estudio sdlo se senalaron las caracteristicas mas importantes del periodo que se inicia en nuestro pais con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitan, hecho que establece un puente de continuidad de la llamada «Gran Violencia». Fue éste un fendmeno alucinante que ha sido objeto de…
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21Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · Página 272 citas
[24]editoriales de opinión de los periódicos y las páginas de las revistas políticas de opinión. Estos escritos tenían la calidad 10 Gonzalo Sánchez, ed. Colombia: Violencia y democracia. Informe presentado al Ministerio de Gobierno (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, Instituto de Estudios Políticos y Re- laciones…
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[25]editoriales de opinión de los periódicos y las páginas de las revistas políticas de opinión. Estos escritos tenían la calidad 10 Gonzalo Sánchez, ed. Colombia: Violencia y democracia. Informe presentado al Ministerio de Gobierno (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, Instituto de Estudios Políticos y Re- laciones…
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22Sociology in ColombiaJanneth Aldana Cedeño · 2023 · Página 301 cita
[26]the development of social sciences was discussed. Sociology as an applied science dedicated to understanding and con - tributing to the solution, through concrete actions, of tensions between various social groups, was the predominant vision during this period. For catholic universities, the conviction that this was…
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23Colombia: bosquejo de su geografía tropical vol. IIErnesto Guhl · 2018 · Página 261 cita
[27]primera edición. Otra de las razones por las cuales considero que no ha habido obras equivalentes en los últimos cuarenta años es que el país se vio sacudido por una situación de orden pú- blico muy compleja que no permitió que investigadores re- corrieran Colombia con tanta libertad como él lo hiciera. Esto no quiere…
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