Privacidad y medición

¿Nos permite medir el uso del archivo?

Usamos Google Analytics para conocer, de forma agregada, qué páginas se leen y mejorar la navegación. Google Tag Manager no se carga hasta que usted lo acepte. Puede rechazarlo o cambiar su decisión después. Más información sobre privacidad y analítica.

Hecho histórico · Constitución de 1991 · 1991–2002

La Asamblea Nacional Constituyente y la Constitución de 1991

Entre 1990 y 1991, en el peor momento de violencia política del siglo colombiano, Colombia convocó y celebró una Asamblea Nacional Constituyente que reemplazó la Carta de 1886 por una nueva Constitución sancionada el 4 de julio de 1991, introduciendo un Estado social de derecho, la tutela, la Corte Constitucional y el reconocimiento multicultural, pero también consagrando la prohibición de extradición que benefició directamente a Pablo Escobar.

La Asamblea Nacional Constituyente y la Constitución de 1991
4 de julio de 1991 (proceso: 1990–1991)
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
4 de julio de 1991 (proceso: 1990–1991)
Dónde
Bogotá, Colombia, Cauca, La Uribe (Meta), Envigado (Antioquia)
02

Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. La crisis simultánea de violencia y legitimidad entre 1986 y 1990: exterminio de más de mil militantes de la Unión Patriótica, asesinato de tres candidatos presidenciales (Galán, Jaramillo Ossa y Pizarro), del procurador Carlos Mauro Hoyos, y atentados del narcotráfico contra sedes de periódicos y edificios del Estado.
  2. La deslegitimación estructural del sistema político heredado del Frente Nacional: entre 1958 y 1990 más del 80% del tiempo estuvo vigente alguna forma de estado de sitio, y el artículo 13 del Plebiscito de 1957 impedía reformar a fondo la Constitución de 1886.
  3. La presión ciudadana canalizada por el movimiento estudiantil que impulsó la Séptima Papeleta, respaldada por más de 4,9 millones de votos en mayo de 1990, y por editoriales de El Espectador que promovieron la convocatoria de una Asamblea Constituyente.
  4. La desmovilización del M-19 en marzo de 1990 y la necesidad del gobierno de ofrecer un incentivo político a otros grupos guerrilleros (EPL, Quintín Lame, PRT) para acelerar sus negociaciones de paz, usando la participación en la Constituyente como zanahoria negociadora.
  5. El desprestigio del Congreso, que había hundido con participación de legisladores vinculados a la mafia el acuerdo de paz original con el M-19, lo que impulsó a buscar una vía constituyente por fuera del Legislativo.
4 de julio de 1991 (proceso: 1990–1991)La Asamblea Nacional Constituyente y la Constitución de 1991

Consecuencias

  1. Promulgación el 4 de julio de 1991 de una nueva Constitución que introdujo la acción de tutela, la Corte Constitucional, la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía General de la Nación, la elección popular de gobernadores, el reconocimiento de derechos de las comunidades indígenas y afrocolombianas, y un catálogo inédito de derechos fundamentales.
  2. Aprobación del artículo 35 que prohibió la extradición de colombianos por nacimiento, lo que llevó a la entrega de Pablo Escobar el 20 de junio de 1991 y a su reclusión en La Catedral, de la que se fugó en julio de 1992, evidenciando los límites de la política de sometimiento a la justicia.
  3. Desmovilización de varios grupos guerrilleros (M-19, EPL mayoritario, Quintín Lame, PRT) e integración de sus representantes a la vida política legal, aunque las FARC y el ELN rechazaron el proceso y el conflicto armado escaló durante la década siguiente.
  4. Disolución del Congreso elegido en 1990 y convocatoria de nuevas elecciones parlamentarias para octubre de 1991, renovando parcialmente la clase política.
  5. Establecimiento de una paradoja fundacional: la Constitución que restringió los poderes presidenciales de excepción nació de decretos de estado de sitio, y el pacto refundacional que se proclamó tratado de paz fue simultáneo al ataque a Casa Verde y al escalamiento del conflicto con las FARC y el ELN.
  6. Según fuentes críticas, el gobierno Gaviria registró 14.856 muertes violentas relacionadas con el conflicto social y político, cifra superior a las 13.635 del gobierno Barco, contrastando con la imagen democrática proyectada por la nueva Carta.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

La Constitución de 1991 es el pivote institucional de la Colombia contemporánea: redefinió la relación entre el Estado y los ciudadanos mediante la tutela y la justicia constitucional, reconoció por primera vez la diversidad étnica y cultural del país, y abrió canales de participación democrática inéditos. Sin embargo, su origen en una crisis de violencia extrema y la captura parcial del proceso constituyente por el narcotráfico —que obtuvo la prohibición de extradición como su mayor victoria jurídica— revelan los límites estructurales de un pacto refundacional que no logró incluir a todos los actores armados ni desactivar el conflicto que lo había convocado.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

La Asamblea Nacional Constituyente y la Constitución de 1991

En el primer semestre de 1991, ciento cuarenta ciudadanos reunidos en el Capitolio Nacional de Bogotá redactaron una Constitución nueva para Colombia. La sancionaron el 4 de julio de ese año, en reemplazo de la Carta de 1886 que había regido durante ciento cinco años. La Asamblea Nacional Constituyente que la produjo fue convocada en el peor momento de violencia política del siglo colombiano: entre 1989 y 1990 habían sido asesinados tres candidatos presidenciales, un procurador general, cientos de militantes de la Unión Patriótica, periodistas y jueces; el narcotráfico había hecho estallar sedes de periódicos y edificios oficiales; las guerrillas se dispersaban entre las que se desmovilizaban y las que radicalizaban su guerra. La Constitución de 1991 fue, a la vez, un pacto refundacional genuino —que introdujo la tutela, la Corte Constitucional, el reconocimiento multicultural, la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía General de la Nación, la elección popular de gobernadores y un régimen de derechos fundamentales inédito— y un pacto incompleto, con una contradicción original: se proclamó tratado de paz mientras el conflicto armado escalaba fuera de la mesa y el narcotráfico obtenía, en su artículo más sensible, la prohibición de que colombianos por nacimiento fueran extraditados.

El país que exigió una Constitución nueva

El proceso constituyente no salió de una discusión académica ni de una madurez democrática, sino del pánico. Entre 1986 y 1990, Colombia atravesó una crisis simultánea de violencia y legitimidad de una escala que el sistema político heredado del Frente Nacional no lograba procesar.

El gobierno de Virgilio Barco Vargas (1986-1990) enfrentó desde su inicio el exterminio sistemático de la Unión Patriótica —el brazo político surgido de los acuerdos de La Uribe con las FARC—, que empezó en septiembre de 1986 con los asesinatos de Pedro Nel Jiménez y Leonardo Posada Mendoza, y que sumaría más de mil muertos entre líderes y militantes. En paralelo, el narcotráfico articulado en torno al cartel de Medellín desató una guerra abierta contra el Estado colombiano para evitar la extradición a Estados Unidos. Pablo Escobar y los llamados Extraditables ordenaron el secuestro y asesinato del procurador general Carlos Mauro Hoyos, dinamitaron las sedes de El Espectador y Vanguardia, hicieron explotar el edificio del DAS y asesinaron a los periodistas Guillermo Cano y Jorge Enrique Pulido.

La campaña presidencial de 1990 fue el punto de quiebre. El liberal Luis Carlos Galán Sarmiento, candidato con mayor opción, fue asesinado por sicarios del narcotráfico. Semanas después caería Bernardo Jaramillo Ossa, candidato de la Unión Patriótica, y en abril de 1990 Carlos Pizarro Leongómez, exlíder del M-19 que se había desmovilizado un mes antes para presentarse a las elecciones. Tres candidatos presidenciales asesinados en una misma contienda constituían un fracaso del régimen difícil de negar.

A esa violencia se sumaba una deslegitimación estructural. Entre 1958 y 1990, más del ochenta por ciento del tiempo estuvo vigente en Colombia alguna forma de estado de sitio; el Decreto 1038 de 1984 llevaba seis años activo cuando llegó el momento constituyente. El país se gobernaba con poderes de excepción convertidos en rutina, y el artículo 13 del Plebiscito de 1957 impedía reformar a fondo la Constitución de 1886. Ya en enero de 1988, Barco había propuesto una consulta popular para derogar ese artículo, y hacia el final de su mandato El Espectador publicó editoriales consecutivos pidiendo una Asamblea Constituyente como salida a la crisis. Barco respondió con una carta pública apoyando la iniciativa.

La Séptima Papeleta y los decretos de estado de sitio

El detonante inmediato vino de los estudiantes. Tras una marcha del silencio que sacó a más de quince mil jóvenes de universidades públicas y privadas de Bogotá, se organizaron los movimientos "Todavía Podemos Salvar a Colombia" y, tras una escisión en marzo de 1990, el "Movimiento Estudiantil por la Constituyente". Desde octubre de 1989, el primer grupo había impulsado la campaña "Plebiscito para el plebiscito" con una idea sencilla: en las elecciones de marzo de 1990 los ciudadanos depositarían, junto a las seis papeletas oficiales (Senado, Cámara, Asamblea, Concejo, Alcaldía, consulta liberal), una séptima que pediría convocar una Asamblea Constituyente.

La Séptima Papeleta no tenía valor jurídico, pero produjo un hecho político. En las elecciones presidenciales de mayo de 1990, incorporada esta vez como pregunta oficial, la convocatoria obtuvo 4.991.887 votos a favor y 226.451 en contra, sobre 5.218.338 votos totales. El respaldo era abrumador, pero el instrumento seguía siendo formalmente inconstitucional: la Carta de 1886 no permitía reformarse por esta vía.

La solución fue paradójica. La Asamblea Nacional Constituyente se convocó mediante dos decretos de estado de sitio —uno del gobierno Barco y otro del gobierno de César Gaviria Trujillo—, expedidos al amparo del artículo 121 de la Constitución vigente y del Decreto 1038 de 1984, y ambos avalados por la Corte Suprema de Justicia. La Constitución que vendría a restringir los poderes presidenciales de excepción nacía, literalmente, de esos mismos poderes. Alfonso Gómez Méndez señalaría después el contrasentido: la Carta del 91, concebida para frenar el abuso del estado de sitio, se desencadenó precisamente con decretos de estado de sitio, sin que nunca se hubiera adelantado juicio de responsabilidad a presidente alguno por el uso reiterado de esa figura.

Gaviria, ungido apresuradamente como reemplazo de Galán tras el asesinato, llegó a la presidencia con la Constituyente como bandera y como argumento: el sistema político debía modernizarse y refundar su legitimidad. Detrás de la retórica había también un cálculo político concreto. La Asamblea permitiría integrar al M-19 recién desmovilizado, ofrecer un incentivo a otras guerrillas para dejar las armas y responder a la presión ciudadana sin pasar por un Congreso desprestigiado que ya había hundido un acuerdo de paz.

La Constituyente como oferta de paz

La convocatoria funcionó como zanahoria negociadora. El M-19 se había desmovilizado el 9 de marzo de 1990 mediante el Acuerdo de Corinto, con cerca de novecientos combatientes reincorporados. El acuerdo con el gobierno Barco había estado precedido por un fracaso parlamentario: el Congreso, con la participación de legisladores vinculados a la mafia, había hundido el pacto original, provocando la renuncia del ministro de Gobierno. Fue entonces cuando el M-19 propuso rehacer el acuerdo directamente con el pueblo, mediante una Asamblea Nacional Constituyente. La organización se convirtió en el partido Alianza Democrática M-19, y Antonio Navarro Wolff asumió el papel de heredero político de Pizarro tras el asesinato de este.

Con la Constituyente ya en el horizonte, el gobierno Gaviria retomó los diálogos con otros grupos. El Ejército Popular de Liberación firmó su acuerdo el 15 de febrero de 1991; el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Movimiento Armado Quintín Lame también se desmovilizaron en 1990-1991. La perspectiva de participar en la redacción de la nueva Carta fue el incentivo decisivo. En el caso del Quintín Lame, la representación con plenos derechos en la Asamblea fue exigida como condición central del pacto, aunque el gobierno enfrentó limitaciones para concederla en esos términos.

El EPL vivió su propia fractura interna. En el XII Pleno de su Comité Central, celebrado del 18 al 20 de octubre de 1990 en el campamento de Labores, la organización aprobó respaldar la lista de "unidad nacional" de la AD M-19 encabezada por Navarro para las elecciones a la Asamblea. La fracción mayoritaria, liderada por Bernardo Gutiérrez, apoyó la desmovilización; la encabezada por Francisco Caraballo la rechazó y se integró a la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar junto con las FARC y el ELN.

Las FARC y el ELN rechazaron el proceso. Las FARC estaban expandiendo su presencia militar y sus ingresos derivados de la protección a cultivos de coca, y no tenían interés en cambiar armas por curules. El 9 de diciembre de 1990 —el mismo día de las elecciones para elegir constituyentes—, el gobierno de Gaviria atacó Casa Verde, sede del secretariado de las FARC en La Uribe (Meta). El gesto endureció a las FARC y clausuró de entrada las posibilidades de diálogo con la Coordinadora Guerrillera. La Constituyente sería, así, un pacto de paz selectivo: incluyó a los grupos que negociaron, excluyó a los que no, y esa exclusión estructural marcaría el conflicto colombiano durante las tres décadas siguientes.

Los ciento cuarenta: composición y dinámica de la Asamblea

La Asamblea Nacional Constituyente fue instalada el 4 de febrero de 1991 en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional. La participación electoral del 9 de diciembre había sido baja, y las listas del movimiento estudiantil que había impulsado la Séptima Papeleta apenas alcanzaron el 2,5 por ciento del total. La convocatoria había sido ciudadana; la Asamblea, en cambio, terminó dominada por fuerzas políticas tradicionales y por los actores del reciente proceso de paz.

Los tres copresidentes concentraron esa composición inédita. Álvaro Gómez Hurtado, hijo del caudillo conservador Laureano Gómez y jefe del Movimiento de Salvación Nacional, había sido secuestrado años antes por el propio M-19. Antonio Navarro Wolff era el exguerrillero de esa misma organización, líder de la AD M-19. Horacio Serpa Uribe representaba al liberalismo. La foto de los tres presidiendo juntos condensaba el pacto simbólico: un conservador de la línea dura, un exguerrillero y un liberal encabezando la refundación institucional. Que Gómez Hurtado copresidiera con quien había estado en la organización que lo secuestró era, en sí mismo, una tesis política sobre lo que la Asamblea pretendía hacer.

La dinámica interna se organizó en dos bloques enfrentados. El Partido Liberal, aliado con la AD M-19, votó junto en veintidós ocasiones y ganó trece de esas votaciones. El Movimiento de Salvación Nacional, aliado con el Partido Social Conservador, votó junto en veintiuna ocasiones y ganó ocho. Los delegados indígenas —entre ellos Lorenzo Muelas y Francisco Rojas Birry— constituían una minoría que negociaba con los bloques mayoritarios para hacer avanzar la agenda de reconocimiento étnico. El expresidente conservador Misael Pastrana Borrero también participó en la Asamblea, y detrás de los debates de justicia constitucional trabajaron técnicos como Manuel José Cepeda y Fernando Carrillo Flórez, este último uno de los promotores tempranos de la Séptima Papeleta.

Hubo un momento decisivo en esa dinámica. Navarro Wolff rompió un acuerdo previo con Gómez Hurtado y pactó con Alfonso López Michelsen y el presidente Gaviria adelantar las elecciones para un nuevo Congreso e inhabilitar a los constituyentes como candidatos en esas elecciones. La medida —conocida como "revocatoria del Congreso"— disolvió el Legislativo elegido en 1990 y forzó una renovación parlamentaria en octubre de 1991, blindando a la vez a la Asamblea de la sospecha de que sus miembros se estaban reformando la casa para heredársela.

Las guerrillas activas —FARC, ELN, disidencia del EPL— no participaron. Los delegados desmovilizados representaban a los grupos que ya habían dejado las armas, no al conjunto del conflicto armado. Y otro actor, sin curul pero con influencia, se movía en los pasillos: el narcotráfico.

El artículo 35 y la captura del Estado

El 19 de junio de 1991, la Asamblea aprobó en votación secreta el artículo 35 de la nueva Constitución: prohibición de la extradición de colombianos por nacimiento. La votación fue de cincuenta y un votos a favor, trece en contra y cinco abstenciones. Al día siguiente, el 20 de junio, Pablo Escobar se entregó a las autoridades colombianas. Fue recluido en una prisión construida especialmente para él en lo alto de una montaña de Envigado, cerca de Medellín, que él mismo acondicionó con sus propios recursos y que la prensa bautizaría como La Catedral.

La secuencia habla por sí sola. Los narcotraficantes habían sobornado a varios miembros de la Asamblea para asegurar la aprobación del artículo. Pero incluso constituyentes que rechazaron los pagos votaron a favor de la prohibición: el país estaba exhausto de coches bomba, de asesinatos de jueces, de secuestros y magnicidios. La extradición había concentrado el foco de la guerra que Escobar libraba contra el Estado, y una parte importante de la opinión pública creyó que suprimirla desactivaría esa guerra. Era la misma lógica que en diciembre de 1986 había llevado a la Corte Suprema a declarar inexequible el tratado de extradición con Estados Unidos, con el argumento formal de que la ley aprobatoria había sido firmada por el ministro delegatario y no por el presidente titular; muchos leyeron esa decisión, entonces y después, como una capitulación de la Corte ante las amenazas del narcotráfico.

La paradoja constitucional fue perfecta. Fue precisamente la violencia del narcotráfico la que en buena medida había impulsado la convocatoria de la Asamblea, y esa misma Asamblea le garantizó al narcotráfico su mayor victoria jurídica. Escobar leyó ante un juez una declaración en la que confesó haber ayudado a enviar cuatrocientos kilos de cocaína a Francia y al Medio Oriente. El 4 de julio de 1991, cuando se promulgó la nueva Constitución, la organización de los Extraditables anunció que dejaba de existir. La violencia criminal, sin embargo, continuó, y en julio de 1992, cuando el gobierno intentó trasladar a Escobar a una cárcel de mayor seguridad, el capo se fugó de La Catedral, poniendo en evidencia toda la política de sometimiento a la justicia.

La esperanza de Gaviria había sido que, una vez encarcelado, se pudieran endurecer las condiciones de reclusión de Escobar; el Ejército, no la Policía, había sido encargado de su custodia. La fuga desmontó el cálculo. El artículo 35, en cambio, quedaba en la Constitución.

Qué quedó escrito

Más allá de la captura narcotraficante de un artículo, la Asamblea produjo una Constitución que reordenó el país en el papel. Su primera innovación —la más consultada, la que cambiaría la vida jurídica cotidiana— fue la acción de tutela: un mecanismo expedito de protección de derechos fundamentales que cualquier ciudadano podía interponer ante cualquier juez, con decisión en diez días. La tutela abriría el acceso a la justicia para las víctimas de violaciones a los derechos humanos y, con el tiempo, se convertiría en el instrumento por el que millones de colombianos exigirían atención en salud, educación y pensiones.

La segunda pieza fue la Corte Constitucional, guardiana de la supremacía normativa de la nueva Carta. Sus sentencias transformarían el derecho colombiano y la Corte se consolidaría, en la década siguiente, como una de las instituciones de mayor confianza ciudadana del país. Junto a ella nacieron la Fiscalía General de la Nación —concebida no para mejorar el sistema penal existente sino para reemplazarlo—, la Defensoría del Pueblo y el Consejo Superior de la Judicatura.

La tercera pieza fue la restricción de los poderes presidenciales de excepción. Los abusos del estado de sitio, que habían dominado la vida institucional colombiana durante décadas, quedaron acotados por un régimen constitucional que distinguía entre estado de guerra exterior, conmoción interior y emergencia económica, con controles temporales y materiales estrictos y con revisión automática de la Corte Constitucional.

La cuarta pieza fue el reconocimiento de la diversidad. El artículo 7 estableció que el Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana. Se eliminó la confesionalidad católica que había regido desde 1886 y se abrió un marco de libertad religiosa y de conciencia. Se creó la circunscripción especial indígena en el Senado y se concibieron las Entidades Territoriales Indígenas (ETI) para garantizar autonomía territorial y presupuestal a los pueblos originarios. Los delegados indígenas habían pedido más: que se declarara al Estado colombiano como plurinacional, que la propiedad del subsuelo en territorios indígenas perteneciera a las comunidades, que la circunscripción especial contara con cuatro senadores y ocho representantes. La Asamblea aceptó parcialmente: reconoció la diversidad étnica sin llegar a la plurinacionalidad, y consagró figuras territoriales que después no se reglamentarían.

La quinta pieza fue la descentralización. La elección popular de gobernadores complementó la de alcaldes ya iniciada en 1986, y el municipio quedó definido como entidad fundamental de la división político-administrativa del Estado.

La sexta pieza fue la introducción de mecanismos de participación ciudadana directa —referendo, consulta popular, cabildo abierto, iniciativa legislativa— que ampliaban formalmente el ejercicio democrático más allá del voto.

Y estaba el catálogo de derechos: fundamentales, sociales, económicos, culturales, colectivos. Una arquitectura garantista que en el texto configuraba un Estado Social de Derecho, con obligaciones prestacionales que en la práctica dependerían de que hubiera recursos, voluntad política y jueces dispuestos a hacerlas exigibles.

La paz que no fue: el conflicto después del 91

La brecha se abrió desde el primer día. Mientras la Constitución se redactaba en el Capitolio, las FARC y el ELN se apartaban de los diálogos y se preparaban para una fase de expansión territorial y financiera. Entre 1991 y 1994 atravesaron un período de reestructuración —cambiaron fuentes de financiamiento, formas de operación y expresión territorial— y en la segunda mitad de los años noventa el conflicto armado se recrudeció, con mayor involucramiento de la población civil y con los grupos paramilitares consolidándose como el tercer polo del enfrentamiento, junto a las guerrillas y a las fuerzas de seguridad del Estado.

La Constitución no había tocado el corazón de la cuestión militar. Solo uno de los artículos referidos a las relaciones civiles-militares fue modificado, y las Fuerzas Militares mantuvieron sus privilegios institucionales, reacomodándose rápidamente a los nuevos referentes internacionales para legitimar la continuación de la lucha contrainsurgente. La medida más simbólica que Gaviria tomó en ese frente fue el nombramiento de un civil como ministro de Defensa —el primero en muchos años—, un gesto político importante que no alteró las relaciones estructurales de poder al interior de la institución armada.

El narcotráfico tampoco desapareció. Durante el gobierno de Ernesto Samper Pizano (1994-1998), los aportes masivos del cartel de Cali a la campaña electoral generarían el llamado Proceso 8000, una crisis de legitimidad que marcó todo su mandato. Las cifras de violencia siguieron creciendo: el gobierno Gaviria dejó un saldo de 14.856 muertes violentas relacionadas con el conflicto social y político, superior a las 13.635 del gobierno Barco. El país constitucional coexistía con un país en guerra que la Constitución no había logrado detener.

La contradicción económica

Hubo una segunda brecha, menos evidente al principio pero decisiva a mediano plazo: la que se abrió entre el Estado Social de Derecho consagrado en la Constitución y la política económica que se ejecutaba en paralelo.

El gobierno Gaviria impulsó, simultáneamente al proceso constituyente, un programa de apertura e internacionalización de la economía. La reducción de aranceles, la privatización y liquidación de empresas estatales, la entrega parcial de los sistemas de salud y pensiones al capital privado, y la flexibilización del mercado laboral configuraron un giro neoliberal que tenía antecedentes en la administración Barco —que en febrero de 1990 había presentado el documento CONPES "Programa de modernización de la economía colombiana"— y en las recomendaciones de la Misión Chenery del Banco Mundial de 1985. Mientras la Asamblea redactaba un catálogo de derechos sociales, el gobierno recortaba la capacidad estatal para garantizarlos.

La política social de los años noventa fue, en esa medida, contravía del enfoque constitucional. Obedeció a criterios de asistencialismo y discrecionalidad política, con primacía del enfoque monetarista y de los equilibrios fiscales, comerciales y de balanza de pagos. El presupuesto se orientó al pago de la deuda externa, a la burocracia y al gasto en seguridad. La participación ciudadana, formalmente robustecida en el texto constitucional, quedó restringida en la práctica a la ejecución de programas, sin concertación real en el diseño de políticas, la asignación de recursos o la evaluación.

Esa contradicción tuvo una consecuencia inesperada: convirtió a la tutela y a la Corte Constitucional en el motor real del Estado Social de Derecho. Ante la ausencia de un aparato administrativo que aplicara los derechos, fueron los ciudadanos —con tutelas, acciones populares, recursos de petición— quienes fueron obligando al Estado a cumplir su propia Constitución. La rama judicial se convirtió así en el espacio central donde la promesa constitucional se desarrolló, corrigiendo injusticias y protegiendo a minorías, pero a costa de una congestión judicial creciente y de una tensión permanente con los otros poderes.

La deuda con los pueblos indígenas

El reconocimiento multicultural fue, quizás, la innovación más genuina del proceso, porque provenía de una lucha con décadas de organización previa. El movimiento indígena colombiano —con origen en el Cauca, articulado en torno al Consejo Regional Indígena del Cauca y a otras organizaciones regionales— había construido durante los años setenta y ochenta un discurso de derechos colectivos, autonomía, tierra y cultura que llegó al proceso constituyente con una plataforma clara. Lorenzo Muelas y Francisco Rojas Birry hicieron oír esa plataforma en la Asamblea, y los resultados se plasmaron en varios artículos que reconocieron la diversidad étnica, los resguardos, la jurisdicción especial indígena y las Entidades Territoriales Indígenas.

Treinta años después de la promulgación, las ETI seguían sin ser plenamente implementadas. El municipio se mantuvo como entidad fundamental de la organización territorial, y los territorios indígenas quedaron inscritos en esa estructura, con lo cual la autonomía presupuestal y administrativa prevista en el texto no se materializó. En el Pacífico biogeográfico, en cambio, las comunidades negras —beneficiadas por la Ley 70 de 1993, hija directa del artículo transitorio 55 de la Constitución— accedieron una década después al reconocimiento de aproximadamente 2.600.000 hectáreas como territorios colectivos, mientras los resguardos indígenas de esa región englobaban cerca de 1.575.000 hectáreas.

El pluralismo constitucional fue, así, reconocido en el texto y bloqueado en la implementación. La Constitución dijo lo que otras constituciones latinoamericanas apenas empezaban a decir; la reglamentación posterior dejó buena parte de esa promesa en el papel.

Por qué sigue importando

La Constitución de 1991 fue simultáneamente una refundación real y un pacto incompleto, y las tres décadas siguientes se movieron dentro de esa contradicción. Sus innovaciones institucionales —la tutela, la Corte Constitucional, la Fiscalía, la Defensoría, el reconocimiento étnico, la elección popular de gobernadores, la restricción de los poderes de excepción— tuvieron efectos concretos y duraderos que transformaron la relación de los ciudadanos con el Estado y del Estado consigo mismo. Ningún colombiano nacido antes de 1991 vive hoy en el país jurídico en que nació.

Al mismo tiempo, la Carta arrastró desde su origen las contradicciones del momento en que fue escrita. Nació de decretos de estado de sitio, es decir, del mismo instrumento que venía a limitar. Fue penetrada por el narcotráfico en su artículo más sensible, y la prohibición de extradición aprobada el 19 de junio de 1991 —seguida por la entrega de Escobar al día siguiente— reveló que el Estado colombiano había optado por reducir la intensidad de una guerra cediendo soberanía penal, y no por derrotar al adversario ni construir una legitimidad más sólida. Excluyó a las guerrillas que no negociaron —FARC, ELN, disidencia del EPL—, y esa exclusión estructural convirtió a la Constitución en un pacto de paz selectivo cuyo saldo real fue el escalamiento del conflicto armado en la segunda mitad de la década. Y se desplegó sobre una política económica y social que contradijo, desde el primer día, el Estado Social de Derecho que proclamaba, dejando en manos de los jueces la tarea de hacer realidad lo que el Ejecutivo desfinanciaba.

La Constitución de 1991 no cerró el ciclo de violencia que la convocó. Pero sí cambió las reglas con las que Colombia lo procesaría en adelante. La distancia entre el país constitucional y el país real —entre lo que la Carta prometía y lo que las armas, el narcotráfico y la economía política permitían— se convirtió en el marco dentro del cual se libraron todas las batallas posteriores del país: la de los derechos sociales exigidos por tutela, la del reconocimiento territorial reclamado por comunidades indígenas y afrocolombianas, la de la paz negociada primero con Justicia y Paz y luego con las FARC en 2016, la del debate permanente sobre reformas y contrarreformas. El pacto refundacional del 4 de julio de 1991 dejó una arquitectura jurídica ambiciosa y una promesa política sin cumplir. Colombia ha vivido, desde entonces, en ese hueco.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

54 documentos · 75 fragmentos
01¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 1011 cita
[1]UP, luego de queJaime Pardo Leal también fuera asesinado; y Carlos Pizarro, excomandante de un M-19 que recogía un respetable apoyo popular tras su conversión en partido político. Al tiempo, el narcotráfico, en alianza con grupos políticos y paramilitares, venía de asesinar a los periodistas Guillermo Cano y Jorge…p. 101
02El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 1121 cita
[2]idea de que solamente así se podría construir un sistema político moderno y le gítimo.96 Fue entonces cuando se acabaron por fin todas las restric ciones institucionales a la competencia política establecidas durante el Frente Nacional (paradójicamente, este era el momento más alto de votación para los partidos…p. 112
03Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 286, 3302 citas
[3]legítimos en el de- recho pri va d o. El estigma soc ial hizo aún m ás impenetrable el mi s- terio del la vado de dinero. Un cuadro de tantos matices requería respuestas más inteligen- tes que la mera militarización del conflicto que vino por la vía de la ayuda de lo s Estados Unidos. Los equipos militares aportados…p. 286
[7]más de medio sig lo transitando esta espiral de cri men-mo vimiento de opinión-represión-crimen. Pero, ya vi- mos, la repr esión no ha funcionado y ello obedece en alguna me- dida a que la población no confia en sus jueces y menos aún en sus po li cías. Si alguna conclusión se deriva de este último medio sig lo, es el…p. 330
04Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 261, 2642 citas
[4]permiso para la ejecución discreta de alla- namientos, confiscaciones y capturas en todo el país, se desencadenó una guerra sucia que alcanzó su clímax en el gobierno Barco. En principio, fue- ron asesinados más de mil líderes y miembros de la Unión Patriótica (UP), grupo político creado como resultado de los acuerdos…p. 261
[53]y judiciales tales como la Fiscalía General de la Nación, la Defensoría del Pueblo y el Consejo Superior de la Judicatura. Además, se puso en marcha la acción de tutela, mecanismo de protección de los derechos funda- mentales. Gobiernos posteriores al Frente Nacional EN Proclamación de la Constitución de 1991. En Pese…p. 264
051989María Elvira Samper · 2019 · p. 27, 1622 citas
[5]procurador Carlos Mauro Hoyos, abruman a los colombianos que se sienten acorralados, amedrentados, y ponen al Gobierno contra la pared. Este no parece tener los instrumentos necesarios para frenar la oleada violenta, y su credibilidad y legitimidad están por el suelo. Ante la crisis, El Espectador, crítico del…p. 27
[48]Claro, por una razón, porque la Corte Suprema tumbó el tratado de extradición con el argumento peregrino de que como la ley aprobatoria del tratado había sido firmada por Germán Zea, ministro delegatario en funciones presidenciales, significaba delegar el manejo de las relaciones internacionales que son del resorte…p. 162
069 de marzo de 1990Rafael Pardo Rueda · 2020 · p. 281 cita
[6]día fue secuestrado y asesinado, también por orden de Pablo Escobar, el procurador general de la nación, Carlos Mauro Hoyos. Meses después, Pastrana fue elegido alcalde de la capital del país por elección popular. Era claro para todos que la democracia colombiana estaba en esos momentos en real peligro. Las causas,…p. 28
07Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1161 cita
[8]Beatriz Villamizar y Diana Turbay –asesinada en la operación de rescate–; entre muchos otros. La paradoja de estos años fue que, si bien un sector del Estado combatió a los narcotraficantes, otro sector era su aliado con la justificación de los «fines superiores» en la lucha contrainsurgente. Y del mismo modo, un…p. 116
08El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 2342 citas
[9]de crimina- lidad política a la que se llegó en Colombia durante cada uno de los gobiernos de Virgilio Barco Vargas y César Gaviria Trujillo: “[...]de la administración Gaviria queda un saldo de 14 856 muertes violen- tas relacionadas con el conflicto social y político, así como 5 043 El terrorismo de Estado en…p. 234
[10]de crimina- lidad política a la que se llegó en Colombia durante cada uno de los gobiernos de Virgilio Barco Vargas y César Gaviria Trujillo: “[...]de la administración Gaviria queda un saldo de 14 856 muertes violen- tas relacionadas con el conflicto social y político, así como 5 043 El terrorismo de Estado en…p. 234
09Testigos olvidados. Periodismo y paz en ColombiaAndrés Felipe De Pablos, Luisa Fernanda Gómez · 2017 · p. 1, 3, 76 citas
[11]63 III. Bienvenidos al futuro (1990-1994) En los últimos días del gobierno de Virgilio Barco ya se habían iniciado diálogos de paz con las guerrillas, y Quintín PRT EPL Lame. Por esta razón, desde la hora cero del gobierno de César Gaviria, se buscó recobrar esos diálogos y reiniciar procesos de desmovilización y…p. 1
[12]63 III. Bienvenidos al futuro (1990-1994) En los últimos días del gobierno de Virgilio Barco ya se habían iniciado diálogos de paz con las guerrillas, y Quintín PRT EPL Lame. Por esta razón, desde la hora cero del gobierno de César Gaviria, se buscó recobrar esos diálogos y reiniciar procesos de desmovilización y…p. 1
[28]palabras, determinó que la Constituyente no podía quedar sujeta a los temas impuestos por el Gobierno o el poder político. Con este nuevo impulso para los procesos de negociación, el convocó al XII Pleno del Partido Comunista Marxista EPL Leninista los días 18, 19 y 20 de octubre, en el campamento de Labores. “Este…p. 3
[29]palabras, determinó que la Constituyente no podía quedar sujeta a los temas impuestos por el Gobierno o el poder político. Con este nuevo impulso para los procesos de negociación, el convocó al XII Pleno del Partido Comunista Marxista EPL Leninista los días 18, 19 y 20 de octubre, en el campamento de Labores. “Este…p. 3
[36]que se sentó justamente detrás de Pizarro, se levantó de su asiento, fue al cuarto de baño, recogió allí una metralleta y regresó para disparar todo el cargador del arma sobre el dirigente de izquierda” (Lozano, 27 de abril de 1990). De otra parte, por la imposibilidad de encontrar puntos en común frente a la decisión…p. 7
[37]que se sentó justamente detrás de Pizarro, se levantó de su asiento, fue al cuarto de baño, recogió allí una metralleta y regresó para disparar todo el cargador del arma sobre el dirigente de izquierda” (Lozano, 27 de abril de 1990). De otra parte, por la imposibilidad de encontrar puntos en común frente a la decisión…p. 7
10No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 232, 2482 citas
[13]con la marcha del silencio titulada «Por todo lo que nos une y contra todo lo que nos separa». Una 685 El Tiempo, «Estuvo 53 días en manos de la guerrilla», El Tiempo. 686 Comisión de la Verdad, Insumo sobre los procesos de paz. 687 Entrevista 456-PR-03576. Hombre, líder político. la búsqueda de la democracia y la…p. 232
[46]en Envigado: La Catedral. La esperanza de Gaviria era que una vez en la prisión se podrían endurecer las condiciones de reclusión de Escobar 728. Hasta ese momento, en teoría el Ejército no estaba en guerra contra las drogas, que era un asunto controlado por la DEA y la Policía. De hecho, Escobar escribió en un…p. 248
11Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoanoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1111 cita
[14]de desarrollo de carácter extractivista y que diezmaban la posibilidad de tener derechos sociales y territoriales. Y en buena parte de la región la defensa de la vida, la memoria y los derechos humanos cobró fuerza ante la arremetida de la violencia política. La denuncia de las desapariciones forzadas, las detenciones…p. 111
1225 años de luchas sociales en Colombia 1975-2000Mauricio Archila Neira, Álvaro Delgado G., Martha Cecilia García V., Esmeralda Prada M. · 2002 · p. 1871 cita
[15]a Colombia". que impulsó, a partir de octubre del mismo año, la campaña "Plebiscito para el plebiscito" con el fin de que se decidiera la reforma a la Constitu- ción de 1886 y la propuesta de la Séptima Papeleta para las elecciones de marzo de 1990. En ese mes el grupo se escindió y surgió el "Movimiento Estudiantil…p. 187
13Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 1731 cita
[16]que sirviera para implantar la paz y afrontar el estudio de temas tan críticos como la reforma a la justicia. El estado de sitio dio para todo. Según Alfonso Gómez Méndez, fue reiterado el abuso que se hizo de la figura y “nunca se adelantó juicio de responsabilidad a presidente alguno por esa violación manifiesta y…p. 173
14Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 189, 1932 citas
[17]el país. A pesar de lo corto del tiempo, su coordinador, Ricardo Santamaría, sostiene que hubo mucho interés, el cual se vio reflejado, por ejemplo, en el Una de las mayores paradojas de la Constitución de 1991 fue que esta nació con base en la controvertida figura del “estado de sitio”. En efecto, el presidente…p. 193
[26]Parque ie Naciones Unidas en Medellín. E l Q u i n t í n L a m e y e l C o n s e j o M u n d i a l d e P u e b l o s I n d íg e n a s Según Ricardo Peñaranda, el itinerario que condujo al maql a la nrma del acuerdo de paz en 1991 había comenzado tres años antes, en julio de 1988, con un comunicado en el cual este…p. 189
15Desafíos de la gobernabilidad democrática. Reformas político-institucionales y movimientos sociales en la región andinaMartín Tanaka, Francine Jácome · 2010 · p. 49, 2292 citas
[18]a los ciudadanos. La Constitución de 1991 consolidó el proceso de descentrali- zación política y administrativa que comenzó en el año de 1986 con la refor- ma que permitió la elección popular de alcaldes. Al igual, creó mecanismos de participación directa, como la iniciativa popular, y de comunicación directa con la…p. 49
[74]posibilidades de participación con las reformas de elección popular de alcaldes y gobernadores, y los diálogos de paz con los grupos guerri- lleros. Pero, durante su mandato se empezaron a perfilar las reformas neolibe- rales. Por ejemplo, la Misión Chenery del Banco Mundial concluyó en 1985 que el desempleo y el…p. 229
16Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 271, 2742 citas
[19]a c ó mo ofrecer a los grupos pol í ticos surgidos de la guerrilla condiciones favorables para el ejercicio democr á tico. La negociaci ó n llev ó, a comienzos de 1990, a la fir ma de la paz con el m -19 y otros grupos guerrilleros (el epl, el prt, el ind í gena Movimiento Armado Quint í n Lame), convencidos ya de la…p. 271
[57]firmadas y en parte incumplidas. Muchas de sus normas constitu í an una actualizaci ó n indispensable de una constituci ó n formalista, ya centenaria, convertida en obst á culo a la democracia: reemplaz ó a una constituci ó n que exist í a en buena parte en la medida en que su vigencia se suspend í a, de modo que se…p. 274
17Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 471 cita
[20]personas en la Embajada de la República Dominicana en Colombia (1980) y, sobre todo, la toma del Palacio de Justicia el 6 de noviembre de 1985. Un grupo guerrillero que, por todo lo anterior, va a ser severamente hostigado en los núcleos urbanos y obligado a retirarse a los emplazamientos del suroccidente colombiano,…p. 47
1830 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 2571 cita
[21]actividad. Sin duda, esto tiene un significado especial para Colombia y también opina todas aquellas naciones que luchan por encontrar una vía hacia la reconciliación nacional. No han sido pocas las voces que se preguntan cuál es el verdadero alcance del retorno del M 19 a la vida civil; voces que –al mismo tiempo–…p. 257
19Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 711 cita
[22]en el nuevo pacto social (1989 – 1996) El año 1989 fue determinante en el proceso de adopción del nuevo pacto social a partir del fortalecimiento del movimiento por una Asamblea Constituyente. En ese año, el gobierno de Barco continuó con los acercamientos con los grupos subversivos ten- dientes a su desmovilización,…p. 71
20Tomas y ataques guerrilleros (1965-2013)Mario Aguilera Peña (coordinador); Alba Lucía Vargas Alfonso, Luisa Marulanda Gómez, Luis Fernando Sánchez (coautores) · 2016 · p. 891 cita
[23]sus medidas, el incre- mento de acciones militares contra las guerrillas como parte de la persecución al comunismo. En contraste con esto, la Consti- tuyente de 1991 abrió canales institucionales para la apertura y la descentralización democrática que fueron bien recibidos por grupos como el M-19 y el EPL, y por otros…p. 89
21Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 941 cita
[24]crea una nueva institucionalidad: para profun- dizar la democracia, se crean mecanismos para hacer valer los derechos, una Corte y una Defensoría para velar por ellos; y para ampliar los procesos de descentralización administrativa y generar mecanismos de control y fiscalización política» 267. Precisamente la…p. 94
22¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 103, 1542 citas
[25]la caída del Muro de Berlín en 1989 y el derrumbamiento de la Unión Soviética en 1992 reforzaron esta situación, además del exitoso proceso de paz con las guerrillas del M -19, el EPL, el Quintín Lame y el PRT entre 1990 y 1991 (al que se sumaría la Corriente de Renovación Socialista en 1993, disidencia del ELN). A…p. 103
[58]través del cual se pretendía controlar la desviación que ellos mismos y sus cómplices representaban. 57. Según Mauricio Rubio, en 1999, en juicio sin sumario, la probabilidad de que un 218 INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica La Constitución de 1991, sin embargo, de cuyo nacimiento hablaremos a…p. 154
23Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · p. 3241 cita
[27]tos de marginarse de las negociaciones por parte de algunos miem bros del Estado Mayor, quienes pretendían elevar el nivel de exi gencias frente al Gobier no, estos inten tos, sin embargo, fueron superados por una visión más pragmática del proceso que al final terminó por imponerse. A partir del mes de agosto el…p. 324
24Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretacionesJorge A. Restrepo, David Aponte · 2009 · p. 371 cita
[30]fenómeno de larga duración, variable intensi- dad y gran heterogeneidad en la violencia. En esta contienda se han enfren- tado, durante la mayor parte del tiempo, tres polos: las guerrillas, las fuerzas de seguridad del Estado y los grupos paramilitares. La interacción de estos grupos con otras formas de actividad…p. 37
25Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 160, 1764 citas
[31]colombiana y un número creciente de políticos se agregó a las nóminas de los traficantes, el sistema político se sumió aún más en su mala reputación. No fue por coincidencia que el nadir político de Colombia, de 1994 a 1998, coincidiera con el momento de mayor fortaleza de las FARC y el ELN. Los grupos guerrilleros…p. 176
[32]colombiana y un número creciente de políticos se agregó a las nóminas de los traficantes, el sistema político se sumió aún más en su mala reputación. No fue por coincidencia que el nadir político de Colombia, de 1994 a 1998, coincidiera con el momento de mayor fortaleza de las FARC y el ELN. Los grupos guerrilleros…p. 176
[41]samente a miembros de la Asamblea Constituyente para asegurarse de que aprobaran el artículo 35 del nuevo documento, que prohibía la extradición. El artículo fue aprobado con facilidad, con 51 votos a favor, 13 en contra y 5 abstenciones. Los colombianos estaban tan hastiados del problema de la extradición y de la…p. 160
[42]samente a miembros de la Asamblea Constituyente para asegurarse de que aprobaran el artículo 35 del nuevo documento, que prohibía la extradición. El artículo fue aprobado con facilidad, con 51 votos a favor, 13 en contra y 5 abstenciones. Los colombianos estaban tan hastiados del problema de la extradición y de la…p. 160
26Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 1361 cita
[33]4.991.887 votos; por el no 226.451. El total de la votación fue de 5.218.338. Véase: “El paso a paso del proceso constituyente”, Semana, abril 7 del 2011. 64 Carlos Alfonso Velásquez, un coronel y analista del conflicto señala que fue una equivocación estratégica que incrementó la “motivación de guerra contra el…p. 136
27Una vida, muchas vidasGustavo Petro Urrego · 2021 · p. 170, 1762 citas
[34]para que se privilegiaran las listas únicas. El M-19 pactó con el Gobierno que el acuerdo se volviera ley en el Congreso y que luego se convocaría a un referendo para reformar electoral- mente la Constitución del 86. Pero la mafia actuó por medio de sus congresistas y tumbó el acuerdo con mayorías parlamenta- rias…p. 170
[54]convenía ni al Gobierno ni al Partido Liberal, porque esa alianza de fuerzas relativamente progresistas iba en contravía de la dimensión neoliberal de la Constitución del 91.· En ese momento, Navarro cometió un error histórico: rom- pió el acuerdo con Gómez sin decirle a nadie y aceptó un almuerzo con López Michelsen…p. 176
28Colombia, así en la guerra como en la pazJorge Giraldo Ramírez · 2018 · p. 341 cita
[35]a hacer una oposición seria. Replanteó toda la política de paz, en las que ofrecía garantías para la desmovilización a quien quisiera aceptarla y creó un programa especial destinado a superar las inequidades sociales en las zonas rurales, bajo la esquiva enseña de la rehabilitación. En la periferia colombiana no había…p. 34
29Violent Democratization: Social Movements, Elites, and Politics in Colombia's Rural War Zones, 1984-2008Leah Anne Carroll · 2011 · p. 261 cita
[38]democratizing reforms on the table and also demonstrating a new willingness to concede material gains to peasants and workers in war zones. 30 This first round of the peace process succeeded in achieving truces of two to three years in duration with three of the four guerrilla groups (all but the ELN) but no permanent…p. 26
30Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 633, 6382 citas
[39]otro sector estaba liderado por Bernardo Gutiérrez, con asiento en el Estado Mayor del EPL y con miembros del Comité Central, defensores a rajatabla de la solución negociada al conflicto armado, incluso cuestionando la lucha armada y la naturaleza marxista- leninista del PCC (M-L): “Reiteramos ante la opinión nacional…p. 633
[40]campamento”; después de esta zona existía un área neutral que no era patrullada, y por fuera, unidades del Ejército Nacional que establecían las medidas necesarias para la protección del área 725. Pese a estas y otras medidas, hubo en los meses posteriores varios incidentes y deserciones que pusieron en vilo el…p. 638
31Narcotráfico en Colombia: Economía y ViolenciaGustavo Duncan, Ricardo Vargas, Ricardo Rocha, Andrés López · 2005 · p. 2061 cita
[43]necesidad de consolidar los acuerdos firmados con el M-19, abrieron la puer- ta a una reforma de la Constitución. Recién los narcotraficantes habían reconocido el triunfo del Estado, pero paradójicamente fue en buena medida la violencia generada por ellos lo que permitió el proceso que desembocó en la convocatoria de…p. 206
32Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 391 cita
[44]cuantoal regla- mento, se declaró incompetente por considerar éstos como actos de tri- mile no sujetos al control eonstitucio- nal. En lo reliconado con el acto constituyente número uri, concluyo que la asamblea no estaba sometida al cumplimiento de la Comstitución y, en especial, al articulo 218, por resul- tar…p. 39
33Guerreros y campesinos. Despojo y restitución de tierras en ColombiaAlejandro Reyes Posada · 2016 · p. 181 cita
[45]extradición y al día siguiente se entregó a la justicia Pablo Escobar Gaviria, cabeza del cartel de Medellín y autor de innumerables asesinatos y varios atentados terroristas en lugares públicos. Su fuga de la cárcel de lujo que había acondicionado con sus propios recursos, seguida por su persecución y muerte a manos…p. 18
34Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 2461 cita
[47]La frase no era cierta: no deseaban ni tumba ni cárcel, su propósito real era vivir en Colombia libremente, disfrutando de sus ganancias, habiendo sometido al Estado a sus dictados. En diciembre de 1986, la Corte Suprema declaró inexequible la Ley 27 de 1980, por la cual se había ratificado el tratado de extradición…p. 246
35Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 283, 2872 citas
[49]elegir a 70 miembros. El 4 de febrero de 1991, se instaló en el salón Elíptico del Congreso, la Asamblea. Tres constituyentes fueron elegidos como copresidentes: Alvaro Gómez Hurtado, Antonio Navarro Wolf y Horacio Serpa Uribe. El 4 de julio fue proclamada la nueva Constitución, que acentuó temáticamente los derechos…p. 283
[61]descentralizador (ordenó la elección popular de gobernadores) que se había iniciado con la de alcaldes. Le dio autonomía y funciones a la junta directiva del Banco de la República, lo cual ha tenido importancia en el manejo de la economía nacional. Con la eliminación de la posibilidad de extraditar colombianos por…p. 287
36Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 851 cita
[50]Era esperanzador ver a los tres copresidentes de la Asamblea, tan distintos, dándose la mano y liderando el proceso con convicción y convivencia. Nada menos que Álvaro Gómez, hijo del gran caudillo conservador Laureano Gómez, sentado al lado de Antonio Navarro, exguerrillero del M-19, la misma organización armada que…p. 85
37Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1011 cita
[51]Nacional, entre Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez. 76 Álvaro Gómez, hijo de Laureano Gómez; Horacio Serpa, dirigente liberal; y Antonio Navarro, exguerrillero del M-19. 102 fiflffffflhalz g osrlescmflrnlcsz las hegemonías partidistas tradicionales. La idea era que para democratizar al país, también era necesario…p. 101
38Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 711 cita
[52]bloques enfrentados: por un lado, el bloque integrado por el Partido Liberal y el M-19 y, por el otro, el compuesto por el Movimiento de Salvación Nacional y el Partido Social Conservador, la mayoría de las veces con la concurrencia de los conservadores independientes 12. En 22 ocasiones el Partido Liberal y el M-19…p. 71
39El derecho a la justicia como garantía de no repetición. Volumen 1. Graves violaciones de derechos humanos: luchas sociales y cambios normativos e institucionales 1985-2012Centro Nacional de Memoria Histórica · 2015 · p. 812 citas
[55]la Acción de Tutela La creación de la Corte Constitucional y la previsión de la ac- ción de tutela son dos de las innovaciones institucionales más im- portantes de la Constitución de 1991, marcando de fi nitivamente el acceso a la justicia de las víctimas de violaciones a los derechos humanos en los años siguientes en…p. 81
[56]la Acción de Tutela La creación de la Corte Constitucional y la previsión de la ac- ción de tutela son dos de las innovaciones institucionales más im- portantes de la Constitución de 1991, marcando de fi nitivamente el acceso a la justicia de las víctimas de violaciones a los derechos humanos en los años siguientes en…p. 81
40Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. AmazoníaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 921 cita
[59]pluricultural: «El Estado reconoce y protege la diversidad étnica de la nación colom- biana» 219. También dispuso la creación de los departamentos, distritos y municipios, estos últimos definidos como la «entidad fundamental de la división político-admi- nistrativa del Estado» 220. Respecto de los territorios…p. 92
41Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1201 cita
[60]los limitó a solo aquellos que no fueran contrarios a la moral cristiana y a las leyes (Artículo 40), y en su Artículo 38 estableció con claridad lo que será dominante durante los siguientes cincuenta años: “La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la de la Nación; los Poderes públicos la protegerán y harán que…p. 120
42Nuestra vida ha sido nuestra lucha. Resistencia y Memoria en el Cauca indígenaDaniel Ricardo Peñaranda Supelano (coordinador), Graciela Bolaños, Víctor Daniel Bonilla, Jorge Caballero Fula, Myriam Amparo Espinoza, Vianney Judith García, Jorge Hernández Lara, Pablo Tattay, Libia Tattay Bolaños · 2012 · p. 1571 cita
[62]se considera- ran nacionalidades distintas y por tanto se declarara al Estado co- lombiano como plurinacional, (() que la propiedad del subsuelo en los territorios indígenas perteneciera a las comunidades asen- tadas en ellos, (') que se concediera nacionalidad colombiana por nacimiento a todos los miembros de pueblos…p. 157
43Panorámica afrocolombiana. Estudios sociales en el PacíficoMauricio Pardo Rojas, Claudia Mosquera, María Clemencia Ramírez · 2004 · p. 3311 cita
[63]multiculturalidad propia al nuevo modelo de Estado que la Constitución inaugura. Luego de una década de expedida la Constitución, las comunidades negras acceden a 2’600.000 hectáreas reconocidas como territorios colectivos 1, cifra que adquiere relevancia al momento de pensar la dinámica regional, si a ella se le…p. 331
44Managing Multiculturalism: Indigeneity and the Struggle for Rights in ColombiaJean E. Jackson · 2019 · p. 671 cita
[64]willing to enter into serious dialogue with the sectors that organized these protests. In sum, ever since its beginnings in Cauca the indigenous movement has played a key role in changing the Colombian state’s relationship with the country’s pueblos. By continually incorporating and revising discourses cir - culating…p. 67
45Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 1151 cita
[65]institucionalidad se pretendió dar respuesta. En efecto, Colombia padecía desde hacía varios lustros de una larvada guerra civil que en los años ochenta y noventa tomó inusitado vigor. Diversos procesos de pacificación han logrado que algunos de los grupos armados se integren al sistema. No obstante, la guerra civil…p. 115
46Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1521 cita
[66]down arms and pursue their objectives peacefully under its framework. Alas, no such thing happened. Neither did the drug problem go away; on the contrary, it returned to center stage when narco-traffickers made massive contributions to the campaign chest of Gaviria's successor, Ernesto Samper Pizano (president,…p. 152
47Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 1811 cita
[67]considerado, desde la perspectiva neoliberal, como un obstá- culo para el libre desarrollo de los pueblos. Si bien la economía colom- biana se ha desarrollado, el neoliberalismo afectó, como en el resto del continente, a los sectores populares. Acorde con los objetivos trazados, las medidas adoptadas permitieron…p. 181
48Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 411 cita
[68]del Estado pero lo suficiente como para satisfacer los incre- mentos salariales y pensionales de los militares. Más del 60% de la fuer- za 1nilitar está dedicada a la protección de sectores clave de la economía, y casi el 70% del presupuesto de defensa se invierte en salarios y otros beneficios; el resto, en la…p. 41
49Movimientos sociales, Estado y democracia en ColombiaMauricio Archila, Mauricio Pardo (Editores) · 2001 · p. 1051 cita
[69]del Estado). Hernando Valencia Villa, "Constitución de 1991: la carta de derechos", en Análisis Político, N 2 13, mayo-agosto de 1991, pp. 73 y 74. Luchas y movimientos cívicos en Colombia [107 ] La política social de los noventa fue en contravía del enfo- que de derechos planteado en la nueva constitución y, más…p. 105
50Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesMartha Nussbaum, Sara Victoria Alvarado (ed.), Eduardo A. Rueda Barrera (ed.), Pablo Gentili (ed.) · 2016 · p. 701 cita
[70]Respecto al litigio incluyente, porque para lograr la eficacia de tales derechos y ante la ausencia de un Estado de bienestar que ad- ministrativamente los aplique, las personas tienen que hacer uso de acciones constitucionales como la tutela, acciones populares, recursos de petición, de grupo, entre muchas más que…p. 70
51Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesSara Victoria Alvarado, Eduardo A. Rueda Barrera, Pablo Gentili (editores) · 2016 · p. 701 cita
[71]Respecto al litigio incluyente, porque para lograr la eficacia de tales derechos y ante la ausencia de un Estado de bienestar que ad- ministrativamente los aplique, las personas tienen que hacer uso de acciones constitucionales como la tutela, acciones populares, recursos de petición, de grupo, entre muchas más que…p. 70
52Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica; Germán Lozano Villegas; Luz Janeth Forero M. · 2014 · p. 921 cita
[72]te el decreto 2254 de 1991 con la incorporación de las expresio- nes “escuadrones de la muerte, bandas de sicarios o grupos de autodefensa o de justicia privada, equivocadamente denominados paramilitares”. De la misma forma, el artículo 6 del decreto 2266 emitido el 4 de octubre de 1991 adoptó como legislación perma-…p. 92
53Gran Enciclopedia de Colombia - Economía 2José Antonio Ocampo (Dirección Académica); Patricia Correa, Luis Nelson Beltrán, Roberto Steiner S. y otros (autores de capítulos) · 2007 · p. 351 cita
[73]eran industriales, apenas tres puntos porcentuales mas que en el periodo 1980-1985. Fl valor agregado de la industria se habia estacionado en 22 por ciento del pts, en tanto que la tasa de cambio real estaba en menos de ochenta puntos. Tomando como referencia el estudio del Banco Mundial y los diagnésticos oficiales,…p. 35
54Histories of Perplexity: Colombia, 1970s–2010sLina Britto, A. Ricardo López-Pedreros · 2024 · p. 2181 cita
[75]a series of economic and social reforms, very similar to those pursued at the time by other Latin American governments, including the privatization and liquidation of state compa - nies, the surrender of the health and pension systems to private capital, the dismantling of a protectionist system of import tariffs, and…p. 218