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Hecho histórico · Independencia · 1810–1831

La Campaña Libertadora de 1819

Entre 1816 y 1819, el proyecto independentista de Nueva Granada y Venezuela pasó del colapso casi total a la victoria militar decisiva en Boyacá, gracias a la convergencia del fracaso represivo de Pablo Morillo, el giro de los llaneros hacia la causa republicana, la construcción de un ejército en Casanare por Santander y el reclutamiento de veteranos europeos en el Atlántico.

La Campaña Libertadora de 1819
15 de febrero de 1819 (Congreso de Angostura) – 7 de agosto de 1819 (batalla de Boyacá)
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
15 de febrero de 1819 (Congreso de Angostura) – 7 de agosto de 1819 (batalla de Boyacá)
Dónde
Casanare, Tunja, Llanos Orientales, Cartagena, Nueva Granada, Angostura (Ciudad Bolívar), Páramo de Pisba, Pantano de Vargas, Puente de Boyacá, Apure, Venezuela, Londres
Protagonistas
Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, Pablo Morillo, José Antonio Páez, Camilo Torres, Francisco José de Caldas, Policarpa Salavarrieta, José Tomás Boves, James Rooke, Daniel Florence O'Leary, Luis López Méndez, Juan José Rondón
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Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. La represión del régimen de Morillo —fusilamientos masivos de líderes neogranadinos, consejos de guerra y expropiaciones— convirtió la adhesión criolla al orden colonial en animadversión y empujó a amplios sectores a las guerrillas.
  2. El fracaso del pacto material realista con los llaneros: muerto Boves y consolidado el régimen de Morillo, el nuevo gobierno dejó de garantizar el botín y las tierras prometidas, rompiendo el vínculo que había mantenido a los llaneros del lado del rey.
  3. La construcción paciente de una base logística y militar en Casanare por Santander entre 1816 y 1819, que dotó a Bolívar de infantería entrenada, parque de reserva y hospitales cuando llegó a invadir la meseta cundiboyacense.
  4. La apertura de un mercado atlántico de veteranos europeos tras Waterloo, aprovechada por agentes como Luis López Méndez en Londres para reclutar la Legión Británica y obtener armas y crédito para la causa republicana.
  5. El deterioro del ejército realista en Nueva Granada: tropas mal pagadas, a media ración, mal vestidas y con deserciones masivas de criollos, que facilitaron la maniobra patriota.
  6. La construcción de legitimidad institucional en Angostura —Congreso Constituyente, Correo del Orinoco— que transformó a la insurgencia de banda armada en Estado reconocible ante aliados externos y caudillos internos como Páez.
15 de febrero de 1819 (Congreso de Angostura) – 7 de agosto de 1819 (batalla de Boyacá)La Campaña Libertadora de 1819

Consecuencias

  1. La victoria en el Puente de Boyacá el 7 de agosto de 1819 selló la derrota del ejército realista en Nueva Granada y abrió el camino a la liberación de Bogotá.
  2. El Congreso de Angostura proclamó el 17 de diciembre de 1819 la Ley Fundamental de la República de Colombia, uniendo Venezuela y Nueva Granada en una sola república.
  3. El 'Gran Vuelco' llanero consolidó el caudillismo como factor estructural de la política republicana: la lealtad de Páez y sus hombres, ganada con incentivos materiales, condicionó la estabilidad del nuevo Estado durante décadas.
  4. La figura del soldado-ciudadano, formalizada en la Constitución de Angostura, fusionó participación militar y ciudadanía republicana, dejando una herencia de subordinación de la vida civil al poder militar en las repúblicas bolivarianas.
  5. La difusión atlántica de las atrocidades de Morillo —especialmente el fusilamiento de hombres de ciencia como Caldas— generó simpatía internacional hacia la causa independentista en Gran Bretaña y Estados Unidos, facilitando el reclutamiento de voluntarios y el flujo de recursos.
  6. Casanare quedó inscrita en la memoria nacional como 'santuario de la independencia', reforzando el mito fundacional de una periferia sacrificada que salvó a la nación.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

La Campaña Libertadora de 1819 no fue solo una hazaña militar andina sino un fenómeno atlántico: se decidió en los llanos venezolanos, en las sabanas de Casanare y en las oficinas del Foreign Office londinense antes de decidirse en Boyacá. Su estudio obliga a replantear la pregunta de por qué los llaneros —que habían combatido ferozmente por el rey bajo Boves— se convirtieron en la caballería que llevó a Bolívar a Bogotá, revelando que la lealtad política en esa guerra respondía más a pactos materiales y dinámicas de caudillismo que a convicciones ideológicas. La campaña es también el momento fundacional en que la república hispanoamericana nació subordinada al poder militar, una herencia que marcaría la historia política de Colombia y Venezuela durante el siglo XIX.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

La Campaña Libertadora de 1819

Entre la caída de Cartagena en diciembre de 1815 y la batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819, el proyecto independentista de Nueva Granada y Venezuela pasó del colapso casi total a la victoria militar decisiva. Ese vuelco de menos de cuatro años suele contarse como la obra de un hombre —Simón Bolívar— y de una hazaña —el cruce del páramo de Pisba—, pero fue la convergencia de tres fenómenos simultáneos: el fracaso del régimen militar de Pablo Morillo para sostener el pacto material que había ganado a los llaneros para el rey, la aparición en el Atlántico de un mercado de veteranos europeos desocupados tras Waterloo, y la construcción paciente, en las sabanas de Casanare, de un ejército neogranadino organizado por Francisco de Paula Santander. Sin la coincidencia de esos tres insumos, ni la audacia del paso por Pisba ni la legitimidad forjada en Angostura habrían bastado. La Campaña Libertadora fue, por eso, tanto un episodio atlántico como andino: una guerra que se decidió en los llanos y en los archivos del Foreign Office londinense antes de decidirse en los puentes de Boyacá.

El desastre de 1816 y el terror de Morillo

La reconquista española comenzó con un asedio. El general Pablo Morillo, al frente del ejército expedicionario despachado por Fernando VII para recuperar Venezuela y la Nueva Granada, cercó Cartagena durante más de cien días hasta tomarla el 6 de diciembre de 1815. El hambre y las epidemias mataron aproximadamente a un tercio de la población; los sobrevivientes vieron entrar a un ejército decidido a extirpar cualquier vestigio del experimento republicano.

A lo largo de 1816 cayeron fusilados los hombres que habían encarnado la Primera República neogranadina: Camilo Torres, Francisco José de Caldas, Jorge Tadeo Lozano, José María Carbonell. Las ejecuciones se prolongaron; el caso de Policarpa Salavarrieta, ajusticiada en 1817, se convirtió en símbolo persistente de una represión que no distinguía entre líderes cultos y espías populares. Morillo levantó una arquitectura judicial —consejos de guerra, tribunales de secuestros— destinada no solo a castigar sino a expropiar y disciplinar.

El resultado fue el opuesto al buscado. Amplios sectores criollos que habían recibido con alivio el restablecimiento del orden colonial vieron cómo el terror convertía la restauración en venganza. La adhesión tibia se volvió animadversión; conspiraciones y guerrillas comenzaron a articularse en la periferia. Y las noticias del fusilamiento de neogranadinos ilustrados —hombres de ciencia como Caldas— cruzaron el Atlántico. En Gran Bretaña y Estados Unidos, esos relatos encajaron en los tropos disponibles de la leyenda negra y ayudaron a que la causa independentista comenzara a captar dinero, armas y voluntarios en Londres. Morillo, sin saberlo, estaba fabricando en Nueva Granada la simpatía atlántica que sostendría la campaña de 1819.

Angostura: refugio, imprenta y Congreso

Mientras Morillo consolidaba la ocupación andina, los restos de la resistencia patriota venezolana —expulsados de los Llanos por las tropas realistas— cruzaron el Orinoco hacia Guayana. Allí, en la orilla sur del gran río que funcionaba como frontera con territorios coloniales extranjeros, encontraron un refugio que resultó también una plataforma. La ciudad de Angostura se convirtió en base de operaciones, imprenta y capital.

Desde ese enclave, los independentistas hicieron tres cosas que los distinguieron de los patriotas derrotados en 1816. Primero, montaron el Correo del Orinoco, un periódico que llevó a Europa y América una voz republicana coherente. Segundo, prepararon una invasión sorpresiva sobre el Nuevo Reino de Granada apoyada en el secreto y la rapidez. Tercero, y quizá lo más decisivo políticamente, convocaron un Congreso Constituyente para restituir la legitimidad republicana que la Reconquista había derrocado.

El 1º de octubre de 1818 Bolívar convocó ante el Consejo de Estado venezolano el proceso electoral que desembocaría en el Congreso de Angostura, instalado el 15 de febrero de 1819. En su discurso inaugural, Bolívar describió al Congreso como "fuente de la autoridad legítima, depósito de la voluntad soberana y árbitro del destino de la Nación". Ese lenguaje no era retórica ornamental: era el instrumento con que la insurgencia se proponía dejar de ser una banda armada y convertirse en Estado.

La ganancia fue tangible. El propio José Antonio Páez, caudillo llanero cuya fidelidad institucional siempre resultaba incierta, reconoció que la nación había estado "huérfana tantos años por la falta de un gobierno legítimo". Que un hombre como Páez aceptara el marco del Congreso como referente indicaba que la operación política de Angostura estaba funcionando. La Constitución que allí se discutió formalizó la figura del soldado-ciudadano: el vínculo entre servicio militar y participación política quedaba inscrito en el orden jurídico del nuevo Estado. En la práctica, el gobierno de Angostura funcionó como un apéndice del ejército libertador, con la administración civil subordinada al mando militar. Pero incluso esa subordinación era menos importante que el hecho de que existiera una arquitectura institucional a la que los combatientes pudieran referirse.

Casanare: el santuario granadino

Al mismo tiempo que en Angostura se construía la legitimidad, en las sabanas semi-desérticas de Casanare se construía el ejército. La tarea correspondió a Francisco de Paula Santander, un abogado boyacense de veintisiete años a quien Bolívar había encargado organizar la retaguardia neogranadina.

Casanare era un territorio pobre, poco poblado, incómodo. Precisamente por eso funcionó como santuario: demasiado marginal para que los realistas destinaran fuerzas suficientes a controlarlo, lo bastante extenso para servir de colchón entre los llanos venezolanos ocupados por los republicanos de Angostura y la meseta cundiboyacense donde Morillo tenía su núcleo de poder. Entre 1816 y 1819, Santander convirtió ese espacio intermedio en la base logística que haría posible la campaña.

Organizó dos batallones de infantería —el 1º de Cazadores Constantes de Nueva Granada y el 1º de Línea de Nueva Granada— y varios regimientos y escuadrones de caballería. Estableció un parque de reserva en Santa Rosalía y hospitales militares en Trinidad, Manaure y Tame. No se limitó a reclutar: creó la infraestructura para sostener y curar a los reclutados. En mayo de 1819 pudo informar a Bolívar que Casanare estaba libre de realistas, "entusiasta por su independencia" y lista para lo que viniera.

Esa preparación fue posible, en parte, porque el ejército realista en Nueva Granada se deterioraba. Las tropas de Morillo estaban mal pagadas, comían a media ración, vestían mal y sufrían deserciones masivas entre los criollos alistados a la fuerza. Santander explotó esa fragilidad con paciencia. Cuando Bolívar cruzó el Orinoco con su ejército en 1819, no llegaba a un territorio hostil que hubiera que conquistar desde cero: llegaba a un dispositivo militar ya montado, con parque, hospitales y batallones nativos entrenados. La conducción venezolana ponía el mando estratégico y el prestigio; la infraestructura granadina ponía los pies en tierra, las camillas y el pan.

El giro llanero: del rey a la república

Entre los antecedentes que hicieron posible ese dispositivo, el más difícil de explicar es el cambio de bando de los llaneros. Estos hombres —de escaso arraigo fijo, vida ligada a las sabanas, resistencia física y valor legendarios— habían sido, entre 1813 y 1814, la punta de lanza del realismo popular en manos de José Tomás Boves. ¿Cómo pasaron cinco años después a constituir la caballería que llevó a Bolívar a Bogotá?

La respuesta canónica —que descubrieron la causa republicana— explica poco. Los llaneros de Boves no habían combatido por lealtad ideológica al rey. Habían combatido por dos motivos entrelazados: raza y recompensa. Boves reclutó preferentemente entre negros y pardos, y les prometió las propiedades de los blancos criollos. Esa fórmula —una guerra de castas con botín concreto— era mucho más potente que cualquier proclama monárquica. En diciembre de 1814, cuando Boves ganaba sus campañas más devastadoras contra los patriotas, la mezcla de raza y recompensa animaba a sus tropas con una eficacia que la Corona nunca supo replicar.

El "Gran Vuelco" —el nombre con que la historiografía designa el paso de los llaneros al bando republicano— comenzó cuando el pacto material se rompió. Muerto Boves y consolidado el régimen de Morillo, el nuevo gobierno realista adoptó políticas vejatorias hacia los llaneros y, sobre todo, dejó de garantizar el botín y la tierra que habían sido su principal salario. El llanero que había combatido por Boves porque esperaba una hacienda descubrió que el rey ganador no pensaba entregarla. Al mismo tiempo, la insurgencia patriota, más flexible, empezó a ofrecer lo que el régimen ya no ofrecía.

Bolívar entendió que los llaneros no eran soldados que se convencen: eran soldados que se contratan. Para su campaña de 1819 reclutó a más de mil llaneros veteranos, hombres que habían derrotado a un ejército español de cuatro mil. Combatían a caballo sin silla, vestidos apenas con taparrabos, alimentados de carne y grasa, armados con lanzas largas de palma. Los españoles los describían como demonios; su carga de caballería era aterradora precisamente porque no era una caballería convencional. La táctica no era europea, la disciplina no era europea, la lealtad tampoco. Pero era exactamente lo que faltaba al ejército neogranadino de Santander, una infantería que necesitaba caballería para maniobrar en los espacios abiertos.

La incorporación de esa caballería llanera fue la llave militar que abrió la puerta granadina. Sin llaneros no había Bolívar en Bogotá. Y los llaneros estaban ahí, cabalgando bajo bandera republicana, no porque hubieran descubierto la libertad, sino porque el régimen anterior había dejado de pagarles.

Los voluntarios británicos: mercado atlántico de veteranos

La otra pieza atlántica del rompecabezas se ensambló en Londres. La derrota de Napoleón en 1815 había dejado en Europa decenas de miles de veteranos sin guerra, oficiales sin comisión, sargentos sin regimiento. Ese excedente coincidió con la ofensiva diplomática que las repúblicas hispanoamericanas —a través de agentes como Luis López Méndez en Londres— emprendieron para reclutar soldados profesionales.

Entre 1817 y 1818 se organizaron en Inglaterra e Irlanda las expediciones que darían origen a lo que la memoria patriota llamaría la Legión Británica. Fue una operación híbrida: mercenarios pragmáticos que buscaban paga y perspectivas, aventureros que perseguían honor y gloria, e idealistas que veían en la independencia americana una prolongación de las causas liberales europeas. El proceso involucró gestiones con el Foreign Office, el Colonial Office y el Almirantazgo británicos; hubo también agentes venezolanos operando entre las dos orillas.

Entre los que embarcaron en 1818 iba un joven irlandés de dieciocho años, Daniel Florence O'Leary, nacido en Cork en 1800 y educado por jesuitas. Para 1819 ya era edecán de Bolívar. Su trayectoria —del reclutamiento londinense al círculo íntimo del Libertador en pocos meses— ilustra tanto la velocidad con que la Legión se integró al ejército patriota como la particularidad de los pocos voluntarios que aprendieron español y se hicieron útiles. La mayoría no lo hizo: monolingües, esperaban honor sin adaptarse al contexto local.

Los voluntarios entraron a Venezuela por el Orinoco, a través de Angostura, para reforzar los ejércitos patriotas y llevarles suministros. Su presencia tuvo un peso real, pero conviene medirlo bien. En la campaña de la provincia de Tunja, la Legión Británica representó aproximadamente una décima parte del ejército libertador; los otros nueve décimos eran nativos. Karl Marx, en su semblanza de Bolívar escrita décadas después, afirmaría que las tropas extranjeras "decidieron el destino de Nueva Granada" con victorias en julio y agosto de 1819. La cifra desmiente el juicio. Los británicos e irlandeses no decidieron la campaña; contribuyeron a ella, en momentos concretos, con la disciplina de fuego que la infantería libertadora todavía estaba adquiriendo.

Y contribuyeron también con episodios menos gloriosos. Los soldados irlandeses de la Legión, impagos, se amotinaron; el general Mariano Montilla acabó expulsándolos hacia Jamaica. Antes de embarcar, se dedicaron a emborracharse, a robar, a cometer violencia, y prendieron fuego a Riohacha, incendiándola casi por completo. La misma tropa que había venido a librar el continente terminó incendiando una de sus ciudades.

El valor del factor atlántico, entonces, no está en el peso militar directo, que fue modesto. Está en la legitimidad internacional que aportó, en el flujo de armas y crédito que abrió, y en el hecho de que la sola existencia de una Legión Británica combatiendo por la causa republicana modificó la percepción europea del conflicto. Fue un catalizador político-diplomático más que una palanca táctica.

Desgastar a Morillo: Apure, febrero–abril de 1819

Mientras Santander preparaba Casanare y llegaban los ingleses por el Orinoco, Páez ejecutó en el sur del Apure una campaña de desgaste destinada a fijar a Morillo. Durante febrero de 1819, en la región que une Achaguas con San Fernando —cuarteles generales respectivos de Páez y Morillo—, el llanero republicano hostigó al ejército expedicionario sin permitirle combate decisivo.

El 3 de abril de 1819 se libró la acción de Las Queseras del Medio, una de las victorias tácticas más celebradas de Páez sobre Morillo. Tras la derrota, el general español retrocedió a Achaguas y luego a Calabozo, ya en la provincia de Caracas. Su ejército de operaciones —debilitado, obligado a maniobrar sobre distancias largas— quedó incapacitado para responder a lo que Bolívar preparaba en secreto al otro lado de los llanos. Escribiendo con material fragmentario, Marx confundiría después Las Queseras del Medio con una supuesta batalla en Achaguas y atribuiría a esa localidad una derrota de Morillo que nunca ocurrió allí.

El ejército de Apure de Páez contaba entonces con unos cuatro mil efectivos: tres mil de infantería y mil de caballería. Su cooperación era indispensable, pero Páez insistió en tomar San Fernando antes de sumarse al plan bolivariano, lo que dificultó la coordinación. Esa fricción entre proyectos —el ambicioso Bolívar que quería atravesar los Andes, el pragmático Páez que quería consolidar los llanos— sería una constante en los años siguientes.

La marcha imposible

La campaña libertadora empezó el 15 de junio de 1819. La vanguardia iba al mando de Santander; la retaguardia, al de José Antonio Anzoátegui. El ejército pasó por Mantecal y Guasdualito, cruzó el río Arauca y avanzó hacia Tame, donde ambas columnas se reunieron. Estaban en plena temporada de lluvias, atravesando los llanos anegados de Casanare.

Durante siete días marcharon con el agua hasta la cintura. Acamparon en los escasos terrenos secos que encontraban. Las mantas no se usaban para dormir: servían para envolver armas y municiones, lo único que no podía mojarse. Un ejército europeo convencional habría considerado impracticable esa marcha; los llaneros la consideraban un tránsito difícil pero conocido, y los granadinos de Santander la asumieron porque ya no tenían regreso.

Antes de emprender el ascenso a la cordillera, en el Llano de Miguel se produjo la deliberación que la memoria patriota recordaría como el momento de duda. Los jefes discutieron si continuar o retroceder. Santander impuso el criterio de avanzar, y fue secundado incluso por comandantes venezolanos que podrían haber preferido lo contrario. Esa decisión —tomada por el jefe de la división granadina, en territorio granadino, para invadir el interior granadino— explicita la agencia local que sostiene toda la campaña.

El 27 de junio, en Paya, el primer combate. Las fuerzas patriotas obligaron a los realistas a retirarse hacia Sogamoso. Poco después vino la prueba mayor: el páramo de Pisba, considerado paso inaccesible, con frío extremo que castigó a tropas acostumbradas al calor de la sabana. La sorpresa estratégica dependía precisamente de la reputación del páramo: Barreiro, el jefe realista, no esperaba que nadie subiera por ahí. Los patriotas eligieron entre varias rutas posibles, y la incertidumbre sobre cuál tomarían impidió al realismo concentrar defensas. Al llegar a Socha, en el altiplano, los sobrevivientes fueron auxiliados por los habitantes del pueblo, estimulados por el cura párroco. Ese detalle —el cura de Socha organizando el socorro— reaparecerá en toda la memoria posterior de la campaña.

Los combates de Tunja

El 11 de julio de 1819 se libró la acción del puente de Gámeza, encuentro violento y particularmente sangriento cuyo resultado quedó indeciso: ninguno de los dos bandos consiguió victoria definitiva. El parte de la división realista reportó 114 heridos y 16 muertos, cifras que sugieren la dureza del combate. Ese saldo ambiguo obligó a Bolívar a maniobrar buscando mejor terreno.

El 25 de julio ocurrió el Pantano de Vargas, la batalla que en la memoria colombiana quedaría fijada como el momento del riesgo máximo. La posición patriota estuvo cerca del desastre. Fue entonces cuando doscientos caballos llaneros llegaron al campo en el instante decisivo, y una carga de caballería —conducida por Juan José Rondón y los suyos— revirtió la situación. Un momento angustioso salvado por una intervención casi providencial de los llaneros. La ironía histórica es rotunda: el ejército que rescató a Bolívar en el Pantano de Vargas estaba compuesto por hombres que apenas cinco años antes habían cabalgado bajo Boves contra los republicanos.

Doce días después, el 7 de agosto de 1819, se libró la batalla de Boyacá. Sobre el puente que da nombre al combate, las fuerzas patriotas envolvieron a la división realista de José María Barreiro. El propio coronel fue capturado por un joven boyacense, Pedro Pascasio Martínez. Con él cayeron prisioneros la gran mayoría de los jefes, oficiales y tropas realistas. La batalla no fue larga ni especialmente sangrienta comparada con Vargas, pero fue estratégicamente decisiva: el ejército que defendía el altiplano cundiboyacense había dejado de existir.

Consecuencias

La noticia llegó a Santafé antes que Bolívar. El virrey Juan Sámano y los altos funcionarios huyeron precipitadamente. Numerosos realistas —entre ellos el confesor del virrey y varios eclesiásticos y funcionarios— tomaron el Camino de Honda, ruta que causó numerosas muertes entre los fugitivos: Andrés de Urquinaona y José María Márquez —vocal de la Junta de Secuestros— quedaron entre los caídos. El canónigo Joaquín del Barco también emprendió esa ruta. En la Casa de la Moneda, la administración huyó dejando setecientos mil dólares.

Bolívar entró a Bogotá el 10 de agosto de 1819, tres días después de la batalla. Aseguró la ciudad, ordenó las primeras medidas de gobierno y se dirigió luego a Caracas para aplacar disputas internas entre republicanos. En diciembre marchó a Angostura para relatar la campaña ante el Congreso. Solicitó formalmente retirarse a la vida privada —gesto retórico que ninguno de los presentes creyó— y planteó lo que sería su gran proyecto político: la creación de una gran república que uniera los territorios liberados.

El 17 de diciembre de 1819, el Congreso proclamó la Ley Fundamental de la República de Colombia, uniendo Venezuela y la Nueva Granada. Bolívar fue elegido presidente. La Nueva Granada quedó convertida en departamento de Cundinamarca, bajo gobierno militar. El nuevo Estado envió a Europa una misión diplomática, encabezada por Francisco Antonio Zea, para negociar reconocimiento internacional y fondos. La figura del soldado-ciudadano que la Constitución de Angostura había formalizado se convertía en base social del régimen: el orden político colombiano nacería, literalmente, con uniforme.

Por qué el vuelco importa

La campaña de 1819 se cuenta habitualmente como epopeya: el genio de Bolívar, la audacia del cruce de los Andes, el heroísmo del Pantano de Vargas. Todo eso ocurrió. Pero contarlo así deja fuera lo que hizo posible la epopeya.

Los llaneros no descubrieron la libertad: descubrieron que el rey había dejado de pagarles. Ese pragmatismo material —la lógica del botín y la tierra, del pacto entre caudillo y jinete— es incómodo para la memoria patriótica, que preferiría héroes convencidos. Pero es también más revelador sobre cómo funcionaban las guerras de independencia en las sabanas americanas del siglo XIX. Los mismos hombres que aterrorizaron a los republicanos bajo Boves cargaron por la república bajo Rondón porque las condiciones estructurales cambiaron, no porque cambiaran las ideas. Cuando Boves les prometía haciendas y Morillo se las negó, la insurgencia patriota tuvo campo para ofrecer lo que el rey ya no daba; ese fue el mecanismo, y funcionó con la precisión de un contrato.

Los británicos e irlandeses no vinieron por la libertad de América: vinieron porque Waterloo los había dejado sin oficio. Su Legión aportó menos peso militar del que la leyenda le atribuye —una décima parte del ejército en Tunja— y protagonizó episodios que la historiografía patriótica prefiere olvidar, como el incendio de Riohacha. Pero su sola presencia insertó la guerra colombiana en un circuito atlántico de reclutamiento, prensa, crédito y reconocimiento diplomático sin el cual la joven república no habría podido consolidarse. Londres importaba tanto como Achaguas, y a veces más: allí se decidía qué banqueros extendían crédito, qué periódicos hablaban de la causa, qué oficiales embarcaban rumbo al Orinoco.

Y el ejército que ganó Boyacá no era el ejército de Angostura ni el de Bolívar: era, en su mayor parte, el ejército neogranadino organizado en Casanare por Santander, con reclutas nativos, parque propio en Santa Rosalía y hospitales en Trinidad, Manaure y Tame. La agencia local —criolla, granadina, provincial— sostuvo la operación tanto como la conducción venezolana. Reconocerlo no disminuye a Bolívar; sitúa su papel en la escala que le corresponde. El Libertador dirigió, arriesgó y firmó; pero la campaña la hicieron posible un abogado boyacense que armó batallones en las sabanas, un caudillo llanero que fijó a Morillo en Apure, unos jinetes que cambiaron de bando cuando les convino, y unos irlandeses que buscaban paga.

La Campaña Libertadora fue, entonces, un episodio simultáneamente atlántico y andino, atravesado por lógicas materiales de pacto y recompensa, apoyado en instituciones que empezaban a llamarse República y en ejércitos que empezaban a llamarse nacionales. Lo que se decidió el 7 de agosto de 1819 en el puente de Boyacá no fue solo la independencia de Nueva Granada: fue la forma que tomaría el nuevo orden político, un orden en el que soldado y ciudadano quedarían fundidos, en el que la legitimidad republicana convivió desde el origen con la subordinación de lo civil a lo militar, y en el que la deuda con los llaneros y con los voluntarios extranjeros pesó tanto como los discursos sobre libertad.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

21 documentos · 47 fragmentos
01¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 511 cita
[1]biern o esp a ñ o l y fue c a ptu ra d o en 1814 p or l a s guerrill a s de indígen a s, neg r os y mestiz o s qu e defendí a n l o s a lre d ed or es d e P a st o. Con el rest a blecimiento d e 99 ¿Otra historia de Colombia? Fernando VII en el trono, el movimiento realista se fortaleció aún más, al enviar a Venezuela…p. 51
02Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 120, 1232 citas
[2]parte de la América del Sur. Tales métodos, si al principio rindieron los resultados esperados, muy pronto lanzaron a la población a la resistencia, obligando a algunos a organizarse en guerrillas, a conspirar o, por lo menos, a desear vivamente la caída del régimen. A pesar de que durante la Primera República vastos…p. 120
[30]de hacerse célebres por su partici- pación en la campaña libertadora, tales como José Antonio Anzoátegui, Carlos Soublette, Juan José Rondón, Leonardo Infante y Jaime Rook. El 15 de junio comenzó la campaña, con la vanguardia al mando de Santander y la retaguardia dirigida por Anzoátegui. De acuerdo con las órdenes…p. 123
03Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 146, 189, 1923 citas
[3]el río Orinoco para establecer su base de apoyo en la Guayana, frontera donde los bandidos pudieron legitimarse con un Congreso Constituyente, un periódico (Correo del Orinoco) y un plan de ataque sorpresivo sobre el Nuevo Reino de Granada. La llegada del Ejército Expedicionario a Venezuela significó la restauración…p. 189
[22]mentos que encomendó a colaboradores cercanos: Manuel Palacio (Estado y Hacienda), Pedro Briceño Méndez (Marina y Guerra) y Diego Bautista Urbaneja (Interior y Justicia). La legitimidad que este Congreso había dado a las acciones guerrilleras de los insurgentes fue de inmediato reconocida por el general José Antonio…p. 192
[45]ilustrasen sobre el proyecto de Constitución. Pero el presidente del Congreso no estimó conveniente la suspensión del debate del proyecto constitucional, argumentando que su obediencia no podía ser obligatoria sino para el pueblo que la aceptara expresamente, pero la posición de la diputación del Casa - nare hizo ver…p. 146
04Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2341 cita
[4]toma Carta- A o. od ele del terror. 1816 Los patriotas de Cartagena son pasados por las armas. Cuatro expediciones realistas reconquis- tan Nueva Granada. Nariño vuelve prisionero a Cádiz. El presidente Torres es reemplazado por José Fernández Madrid. El español Warleta toma Medellín y Miguel de la Torre, Santafé.…p. 234
05Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 641 cita
[5]Granada native son Caldas had celebrated for refusing the honors the Bona- parte regime would have bestowed upon him in occupied Madrid. Among the “many other learned and valuable personages” that were executed was, of course, Francisco José de Caldas. 41 News of Morillo’s sanguinary tactics and actions was…p. 64
06Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · p. 101, 140, 143, 1464 citas
[6]greater expedition. Casanare was a semi-desert, a poor and underpopulated province, but it was the sanctuary of New Granadan inde- pendence. It provided a nucleus of another army and it could become a base 124 S I M Ó N B O L Í VA R for an invasion of New Granada. Santander explored and exploited the weak- nesses in…p. 143
[13]helped his cause. What was the Boves magic? Why did men flock to his band? Was he a genuine populist, a leader of an agrarian revolution? In the proclamation of Guayabal, Boves decreed war to the death against his creole enemies and the confiscation of their property. 49 But the killing of prisoners was common on both…p. 101
[25]their representatives, he advised, and you will have taken a great step towards national happiness. Add to this an independent judiciary and happiness would be complete, or almost complete, for Bolívar had a further proposal. To the three classical powers Bolívar added a fourth of his own design, the poder moral,…p. 140
[33]great feats of will, courage and discipline. His senior officers, Soublette, Anzoátegui, Rooke, were ardent young men ready to follow Bolívar to the end, and all his junior officers were eager for action under his command. They crossed the Arauca and the savannahs of Casanare just as the season of torrential rain was…p. 146
07Repúblicas en armas. Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · p. 179, 282, 287, 333 y 3 más7 citas
[7]la guerra. Era en efecto el enlace entre el espacio de los llanos medio controlado por los republicanos de Angostura y las montañas realistas de la meseta cundiboyacense. A la vez bastión y colchón. Casanare es el lugar para una nueva marcha, victoriosa al final, tras cuatro años de intentos infructuosos. LA CAMPAÑA…p. 333
[11]llaneros repelidos por la política vejatoria del nuevo gobierno español. El Gran Vuelco de los llanos, que adoptan el bando republicano después de haber combatido con energía por el rey, es la llave militar con la que Bolívar va a abrir la caja fuerte granadina. 116 Porque la creación de las primeras instituciones…p. 282
[16]ni destino conocido: los llaneros del Apure a finales del período colonial», en Boletín Americanista, N.° 33, Barcelona, 1983, pp. 13-83; «Sin el menor arraigo ni responsabilidad. Llaneros y ganadería a principios del siglo XIX, Boletín Americanista, N° 37, Barcelona, 1987, pp. 109-142; Orejanos, cimarrones y…p. 179
[18]llamado de la reconquista: id.. La reconquista española, contribución de las guerrillas a la campaña libertadora 1817-1819, Bogotá. Ediciones Lerner, 1967, t. 2 (Historia extensa de Colombia, vol. VI). Véase la descripción de las guerrillas colombianas en Eduardo PÉREZ O., Guerra irregular... pp. 169 sq. y el mapa de…p. 287
[23]que las fuerzas armadas se apoyan en una administración «civil», que dominan claro está, pero que sigue siendo exterior a ellas. El gobierno de Angostura no era sino un apéndice del ejército libertador. En pro del designio de conquista se recurre a tres elementos institucionales y políticos: la constitución de…p. 345
[34]354 soldados de caballería (regimiento de los Dragones de Granada). 41 Atrincheradas en el piedemonte quebrado de la cordillera Oriental colombiana, estas fuerzas gozan de una gran ventaja táctica en el teatro de operaciones, la de recibir al enemigo al abrigo de las montañas. Los patriotas, por su lado, tienen la…p. 340
[37]la acción de este día sobre el puente de Gámeza, de los cuerpos de la división» da un total de 114 heridos y 16 muertos, (Los ejércitos del rey, op. cit., II, p. 274). 50. Según los patriotas. Cf. Camilo RIAÑO, La campaña libertadora de 1819, op. cit., p. 192. 370 51. Barreiro a Sámano, Molinos, 10 de julio, 1819, Los…p. 372
08Repúblicas en armas: Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · p. 179, 282, 287, 333 y 3 más7 citas
[8]la guerra. Era en efecto el enlace entre el espacio de los llanos medio controlado por los republicanos de Angostura y las montañas realistas de la meseta cundiboyacense. A la vez bastión y colchón. Casanare es el lugar para una nueva marcha, victoriosa al final, tras cuatro años de intentos infructuosos. LA CAMPAÑA…p. 333
[12]llaneros repelidos por la política vejatoria del nuevo gobierno español. El Gran Vuelco de los llanos, que adoptan el bando republicano después de haber combatido con energía por el rey, es la llave militar con la que Bolívar va a abrir la caja fuerte granadina. 116 Porque la creación de las primeras instituciones…p. 282
[17]ni destino conocido: los llaneros del Apure a finales del período colonial», en Boletín Americanista, N.° 33, Barcelona, 1983, pp. 13-83; «Sin el menor arraigo ni responsabilidad. Llaneros y ganadería a principios del siglo XIX, Boletín Americanista, N° 37, Barcelona, 1987, pp. 109-142; Orejanos, cimarrones y…p. 179
[19]llamado de la reconquista: id.. La reconquista española, contribución de las guerrillas a la campaña libertadora 1817-1819, Bogotá. Ediciones Lerner, 1967, t. 2 (Historia extensa de Colombia, vol. VI). Véase la descripción de las guerrillas colombianas en Eduardo PÉREZ O., Guerra irregular... pp. 169 sq. y el mapa de…p. 287
[24]que las fuerzas armadas se apoyan en una administración «civil», que dominan claro está, pero que sigue siendo exterior a ellas. El gobierno de Angostura no era sino un apéndice del ejército libertador. En pro del designio de conquista se recurre a tres elementos institucionales y políticos: la constitución de…p. 345
[35]354 soldados de caballería (regimiento de los Dragones de Granada). 41 Atrincheradas en el piedemonte quebrado de la cordillera Oriental colombiana, estas fuerzas gozan de una gran ventaja táctica en el teatro de operaciones, la de recibir al enemigo al abrigo de las montañas. Los patriotas, por su lado, tienen la…p. 340
[38]la acción de este día sobre el puente de Gámeza, de los cuerpos de la división» da un total de 114 heridos y 16 muertos, (Los ejércitos del rey, op. cit., II, p. 274). 50. Según los patriotas. Cf. Camilo RIAÑO, La campaña libertadora de 1819, op. cit., p. 192. 370 51. Barreiro a Sámano, Molinos, 10 de julio, 1819, Los…p. 372
09Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 9, 13, 18, 23 y 2 más6 citas
[9]Y no habia mas de mil caballos para atender las necesidades del servicio. Por informes de inteligencia patriota se sa- bia que el enemigo prdéximo, representado por el Regimiento del Rey, tenia distribuidos sus efectivos en puestos fijos fortificados en Medina, Miraflores, Paya, Chita y Puebloviejo. Las primeras…p. 9
[26]abandono momentaéneo de la lucha por la independencia de su patria y la exposicién del brillante ejército del Apure a un po- sible contratiempo de catastroficas consecuencias. Decisién del Libertador El Libertador tomo su decisién a raiz de los magnificos informes que sobre el nucleo granadino le diera el coronel Lara…p. 13
[31]corriente impedia atravesarlos a pie o a nado. El 21 de junio, en Pore, se incorporé a la van- guardia el batall6n Cazadores, pues Santander tenia algunas de sus tropas distribuidas en diversos pues- tos con orden de efectuar su integraci6n a la co- lumna de marcha en este lugar. Desde el 22 de ju- nio, el grueso del…p. 18
[36]repetidas noticias del mo- vimiento de Bolivar, que comunicé al virrey Samano sin que éste les diera importancia, pero el coman- dante divisionario tom6 ciertas previsiones y emitid algunas Ordenes al respecto. El incrédulo virrey cambio de opinion y de actitud cuando recibio, el 3 978 A la izquierda, el coronel…p. 23
[39]de haber sido techazados varias veces cuando se encontraban a 981 punto de coronar la altura. Bolivar emplea sin éxito, en apoyo de los contraataques de la vanguardia, los batallones Bravos de Péez, Rifles y Legion Britanica, cuyos comandantes son heridos en la refriega; pero Barreiro ataca de nuevo y ante el éxito de…p. 26
[40]protegiendo el camino real de Santa Fe, linea de comunicaci6n que la fraccion realista quiso siempre mantener a toda costa, pues implicaba la unica via de escape hacia la capital. Santander ordené la ejecucién de la maniobra de flanqueo que, en combinacién con el paso del Puente, tenazmente defendido por el enemigo,…p. 32
10Historia de Colombia. La Gran Colombia II. Tomo 10Juan Salvat, Roberto García Rojas (directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico) · p. 171 cita
[10]desde el mismo ins- 1100 1102 Retrato de José Tomas Boves que se conserva en el Museo Nacional de Bogota. Este jefe realista fue el que primero moviliz6 a los llaneros, que en un principio pelearon a favor de Esparia. tante en que Crist6bal Colon desembarco en las costas del Nuevo Mundo. Por lo que se puede ver, al…p. 17
11Magdalena. Historias de ColombiaWade Davis · 2021 · p. 3601 cita
[14]montañas, coronaría las cumbres de la cordillera Oriental y descendería desde las alturas hasta Bogotá. Mientras las tropas realistas recién llegadas de España padecían su primera exposición a la fiebre amarilla, la malaria y la peste, además del tedio de la vida de guarnición en Caracas, él y su ejército de…p. 360
12El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 364, 4162 citas
[15]364 Efiínd Ridcernstfiatfi de los Llanos son de buena raza y valientes, de afiladas es- puelas y de gran fiereza y saña. Sólo cuando se halla ya muy maltrecho cede el más débil el campo de batalla. Esta extraña conducta, mitad en son de regocijo, mi- tad con tintes de barbarie, nos da pie para presentar de una manera…p. 364
[46]fue fusilado en Bogotá por órdenes de Fran- cisco de Paula Santander. 417 Efi Díndií que quedaban. Un oficial llevó a Bogotá la noticia de la derrota, y las autoridades españolas entregaron a toda prisa la ciudad, dejando incluso una suma de 700. 000 dólares en la Casa de la Moneda. Ya el 10 de agosto de 1819 entró…p. 416
13Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 501 cita
[20]que resultó fallido. El 17 de julio de 1817, Bolívar logró tomar control del territorio de Angostura, y, unos días después, el 24 de julio, se declaró Jefe Supremo del Ejército. Una vez Bolívar reafirmó su dominio sobre Angostura, le abrió el río Orinoco a la Legión Británica, que entró a Venezuela por esta ruta con…p. 50
14La elección de la República. Historia del sufragio en Colombia entre 1809 y 1838Nhora Patricia Palacios Trujillo · 2022 · p. 3751 cita
[21]Gran Colombia. Las elecciones de 1818, 1820, 1822 y 1825 no fueron puestas a prueba y las instituciones representativas a las que dieron origen nunca fueron 3 Correo del Orinoco. Angostura, sábado 10 de octubre de 1818, tomo i, n.º 12. Las elecciones bajo el Jano de poder Bolívar-Santander, 1818-1828 351 sustituidas o…p. 375
15El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · p. 74, 782 citas
[27]á ez entretuvo a Morillo con acciones de desgaste durante febrero del 19 en la regi ó n que une a Achaguas con San Fernando al Sur del Apure. Achaguas fue durante este tiempo el cuartel general de P á ez, en tanto que San Fernando lo fue de Morillo. Luego, en la acci ó n de Las Queseras del Medio, P á ez Infligi ó una…p. 74
[28]rcito de Apure al mando de Paez, que constaba de unos 4.000 efectivos — 3.000 infantes y 1.000 caballos. El ej é rcito de Oriente a las ó rdenes de Arismendi y Sucre situado en Agostura con otro tanto en hombres y el ej é rcito del Norte al mando sucesivo de Soublette, Anzoategui y Salom con menos de 2.000 efectivos.…p. 78
16Gran Bretaña y la Independencia de Venezuela y ColombiaD. A. G. Waddell · 1983 · p. 195, 2292 citas
[29]esta unidad, Bolívar se trasladó al oeste para reunirse personalmente con Páez con el objeto de planificar las operaciones militares durante la estación seca — en el período de las lluvias era prác ticamente imposible emprender acciones en los llanos. Bolívar quiso coordinar a los diferentes grupos patriotas, de modo…p. 195
[43]1817, FO 97/376; Great Britain, Foreign Office, British and Foreign State Papers IV (London, 1838), 488 - 9; /: Parra-Pérez, Marino ÏI, 468 - 73; Pi Sunyer, Patriotas, 259 - 64;, Hasbrouck, Legionaries, 54 - 6.: 29,; Hasbrouck, Legionaries y 58 - 9, 65 - 71; Rial! a Bathurst* 5, 17 febrero 1818, N? 6, 14 marzo 1818,…p. 229
17Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2631 cita
[32]inmenso. El invierno los acompañó hasta el mismo Puente de Boyacá. En la Aldea de Setenta, a orillas del río Apure, el Libertador convocó un consejo de oficiales patriotas y les expuso los planes de invasión a la Nueva Granada. Corrían los días de finales de mayo de 1819, para continuar la más grande acción militar…p. 263
18The Struggle for Power in Post-Independence Colombia and VenezuelaMatthew Brown · 2012 · p. 401 cita
[41]Daniel O’Leary, who would be the most senior of the three Irishmen who served at El Santuario. A Catholic born in Cork in 1800, O’Leary was a Jesuit-educated relation of Daniel O’Connell, the leader of Irish Catholic organization in the 1810s. Swept up in the waves of popular support in Ireland for the liberation T H…p. 40
19La independencia de Colombia: olvidos y ficcionesAlfonso Múnera · 2021 · p. 1031 cita
[42]enfrentar una avanzada española, lo hizo con muy pocos hombres porque, en ese momento, surgió la terrible insubordinación de los irlandeses, quienes se negaron a seguir combatiendo sin dinero. El asunto no acabó ahí, los irlandeses, una vez Montilla decidió expulsarlos del país, se dedicaron, el día anterior a su…p. 103
20Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · p. 661 cita
[44]para formarse una idea de lo que se llama turbación, terror, trastorno. Huyendo despavoridos, abandonando a la suerte todos sus más preciados bienes”. Los eclesiásticos también sufrieron el temor y la incertidumbre que generó la llegada de los independentistas, y sus acciones contra quienes favorecieron la causa del…p. 66
21La Gran Colombia y la Gran Holanda, 1815-1830. Una relación entre sueño y realidadSytze van der Veen · 2018 · p. 1111 cita
[47]Alejandro que apoyar a los rebeldes griegos promovía la revolución internacional y se oponía diametralmente a los objetivos de la Alianza. Mientras el zar ya estaba reuniendo los fondos necesarios entre banqueros amsterdameses, supieron evitar a última hora que declarara la guerra a Turquía. 11 La misión de Zea Una…p. 111