Política de Seguridad Democrática
Doctrina de gobierno impuesta por Álvaro Uribe Vélez entre 2002 y 2010 que combinó una ofensiva militar sin precedentes contra las FARC-EP con la negación del conflicto armado interno, reencuadrándolo como amenaza terrorista. Produjo avances militares significativos y graves violaciones de derechos humanos, entre ellas 6.402 ejecuciones extrajudiciales documentadas por la JEP.
La Política de Seguridad Democrática es el eje articulador de la historia reciente de Colombia porque condicionó simultáneamente la relación del Estado con la insurgencia, el paramilitarismo, Estados Unidos y la institucionalidad democrática, y porque sus dos legados —el debilitamiento militar de las FARC que hizo posible los diálogos de La Habana, y las 6.402 ejecuciones extrajudiciales que la JEP continúa juzgando— son inseparables. Ningún debate posterior sobre seguridad, derechos humanos o construcción de paz en Colombia puede eludir el balance de estos ocho años, que demostraron que el fortalecimiento del Estado puede coexistir con su mayor crisis de legitimidad.Entrar al hecho