La Violencia bipartidista rural y los chulavitas (1948–1953)
Entre el asesinato de Gaitán en 1948 y el golpe de Rojas Pinilla en 1953, una fuerza parapolicial conservadora conocida como los chulavitas se desplegó sobre el campo colombiano, desatando masacres rituales, violencia sexual sistemática y un despojo agrario masivo que dejó más de doscientos mil muertos y casi 400.000 parcelas perdidas.
La Violencia bipartidista rural de 1948–1953 no fue solo una guerra de odios partidistas: fue la resolución violenta de un conflicto agrario estructural que el Estado colombiano había postergado desde los años veinte, y su saldo —doscientos mil muertos, casi 400.000 parcelas despojadas, poblaciones enteras destruidas— trazó el mapa de la desigualdad rural y de la insurgencia armada que definirían el siglo XX colombiano. La figura de los chulavitas establece además una genealogía directa entre la violencia paraestatal de los años cincuenta y el paramilitarismo de las décadas siguientes, convirtiendo este período en clave interpretativa indispensable para entender la violencia política colombiana como fenómeno de larga duración.Entrar al hecho