Reformas liberales de medio siglo y abolición de la esclavitud (1850–1852)
Entre 1850 y 1852, el gobierno de José Hilario López abolió la esclavitud —por ley del 21 de mayo de 1851, vigente desde el 1° de enero de 1852— y facultó a las cámaras provinciales para regular la división y venta de resguardos indígenas. La emancipación de los esclavizados no incluyó tierras ni recursos para los libertos, mientras la política sobre resguardos tuvo efectos distintos según la provincia.
La abolición de 1851–1852 y la autorización dada a las provincias para dividir resguardos formaron parte del ciclo de reformas con que la Nueva Granada transformó instituciones heredadas de la Colonia. El resultado reveló la brecha entre la emancipación formal y la emancipación material: la ley liberó cuerpos e indemnizó propietarios, pero no redistribuyó tierra ni recursos, convirtiendo la ciudadanía en una promesa sin sustento. Ese patrón —reformas que amplían derechos sin transformar la estructura de la propiedad— marcaría la historia social colombiana durante más de un siglo y sigue siendo un nudo interpretativo central para entender la persistencia de la desigualdad en el país.Entrar al hecho