Movilización agraria y conflictos por la tierra en Sumapaz, Tolima y Cundinamarca (1934–1936)
Entre 1934 y 1936, arrendatarios y colonos de las haciendas cafeteras del oriente colombiano protagonizaron una de las movilizaciones campesinas más intensas del siglo XX, apoyándose en una sentencia de la Corte Suprema de 1926 para reclamar como baldíos los predios que ocupaban. El ciclo culminó con la Ley 200 de 1936, que resolvió la crisis de títulos a favor de los grandes propietarios y fijó los límites del reformismo liberal frente al latifundio.
La movilización agraria de 1934–1936 en Sumapaz, Tolima y Cundinamarca es el momento en que la presión campesina forzó al Estado colombiano a legislar sobre la propiedad rural, pero también el momento en que quedó demostrado que el reformismo liberal tenía como techo la integridad del latifundio. La Ley 200 de 1936, presentada como reforma agraria, resolvió la crisis de títulos del lado de los terratenientes y dejó sin respuesta la demanda de tierra de colonos y arrendatarios, sembrando las condiciones del conflicto rural que marcaría el resto del siglo XX. El ciclo revela, además, cómo una sentencia judicial puede convertirse en arma política y cómo el Estado puede actuar simultáneamente como árbitro y como parte en los conflictos por la tierra.Entrar al hecho